Poesía bíblica. Ensayo de Stuart Park

Acercarnos al mundo de la poesía bíblica es como ponernos a orillas del mar y contemplar el horizonte lejano bajo la luz envolvente de un cielo azul. La mañana se presenta radiante, y las olas acarician nuestros pies con suavidad. Pero al atardecer nubarrones negros se forman en la lejanía, un viento huracanado comienza a soplar, y el mar embravecido […]

Comentario de Stuart Park sobre el Premio Rey David

Saludo con gozo el estreno de Tiberíades, y celebro doblemente la creación del Premio Rey David de Poesía, no solo por el hecho en sí de un nuevo galardón poético, sino por el acierto de dignificarlo con el insigne nombre del dulce cantor de Israel, uno de los poetas más grandes de todos los tiempos, autor de un salmo que ha acompañado a una multitud de hombres y mujeres en su tránsito por el valle de sombra de muerte (Salmo 23), y de otro cuyo recuerdo asistió a Cristo en su agonía en la cruz (Salmo 22). Pese a su grandeza como salmista, sin embargo, el nombre del Rey David produce rechazo en no pocos lectores, y quisiera aprovechar estas breves líneas para reivindicar su persona como uno de los hombres más reverenciados de la Biblia.