Franklin Cáceres

Franklin Cáceres. Cristalizado en Jesús

Tiberíades se complace en publicar estos 12 poemas inéditos escritos por uno de nuestros miembros chilenos. Lleva unas palabras del pastor Patricio Gómez Muñoz, las mismas que hemos incluido en la parte final de la presente muestra.

Adoración Chilota


“Mi adoración tiende sus alas,
Alegre como un pájaro que va pasando la mar…”
Rabindranath Tagore

El anciano rostro del agua me recordó a tus días
Y en las constelaciones oceánicas
Bendices mis cansadas redes
Solo tú conoces el lenguaje del cardumen, me dije.

Sé que en el bosque profundo
El coigüe recuerda la humedad de tus ojos
El trigo no teme romper la melga
Si le Hablas con ternura,
Y después del temporal, mi gente espera aclare tu sonrisa. (Salmos 148: 7-9)

Me dijeron los lobos marinos
Que eras el ser más hermoso.
Yo no tengo nada que darte, (Hechos 17:24-25)
Solo las lanchas abandonadas, el corazón de lluvia recién descolgado
La ternura de un mate servido manos llenas. (Salmos 51:17)

Foto de José Amador Martín


Ensoñaciones Canoeras


Sueños y sueños encadenados.
Palabra desconocida, grito de mi corazón que busca su principio.
Dios
¿No tienes nombre?
Leonel Lienlaf

Un anciano quiso explicarme el universo,
y ante mis ojos tiró suavemente una piedra a la piel del agua.
Mientras contemplábamos el suave ondular me dijo:
“El circulo más pequeño del medio es el océano, el hombre las estrellas infinitas,
todo lo que había sido tejido para que el hombre lo palpase;
el segundo circulo era un pedazo del cielo donde moraba el Saccy-ma,
el destructor con otros espíritus (Efesios 6:12, Efesios 2:2).
Y el circulo más grande, que envolvía los otros dos es el Ocha (cielo) (2 Corintios 12:2, Efesios 1:20) lleno de la presencia del Tenkok (padre).
Cuentan los ancestros que el Tenkok se compadeció de Teka (hombre Nativo), al ver como el Saccy-ma los perseguía de isla en isla, destruía sus chozas, y cuando estaban en tierra, enfermaban sus cuerpos, pero que no podía tocarlos mientras estuvieran navegando, porque el Serri-supon (espíritu bueno) se movía desde el principio sobre la faz de las aguas. Tenkok, no pudiendo vaciar toda su inmensidad en el más pequeño de los mundos, se quedó arriba en el Ocha y envió a ser (hijo) a poner el Serrí- supon en sus cuerpos mortales para que dejaran de huir, y vino Ser y habitó entre ellos, pero al ver sus corazones duros se alejó en las planicies oceánicas, obligando al Téka a navegar de isla en isla hasta encontrarlo”.

*Las palabras utilizadas en este texto corresponden a los vestigios lingüísticos de un pueblo canoero nómada que habitó la zona Chiloé durante el periodo previo a la conquista española y que actualmente se encuentra extinto. Se desconoce su concepción acerca de la muerte o la religión.

Foto de José Amador Martín

Este Corazón Pagano

“posiblemente quepa todo el mar en tus ojos, y ceñida de dioses fluviales y astronómicos.
Eres la eternidad en una gota de espanto”
Pablo de Rocka

Esta poesía se dormía con las lunas ancestrales, esperando ver zarpar las lanchas. Parasitaba eternidad del corazón del coigüe, tejía cuásares y caminos llovidos de alerces.
En sus versos creía ser isla, pero despertaba gritando por las noches,
Temeroso del temporal que golpeaba las ventanas,
De las iglesias indolentes devoradas por la traslación de los planetas
Del vacío como cristales desprendidos de una virgen.
Le parecía tan inmenso tu nombre escrito en el lenguaje del océano, que temía pronunciarlo.
Le parecía tan hermoso, que ocultó sus ojos plagados de galeones tras el fuego,
y quiso llorar, salir volando del roquerío
¿Dónde está el consuelo? si Caguach se alejaba como una estrella soñolienta
Y las metáforas ardían en su vientre, como serpientes de tierra y agua
Quizás las ánimas del camino detendrían su caída, su piel centenaria desprendida con cada hechizo de su boca, con el equinoccio de cada letanía. (Isaías 47.12–15)

Fueron de pronto las aguas recogidas, como caen las escamas de los ojos heridos, como se sepulta la palabra lacerada y escupida, antes que todas las cosas viejas sean hechas nuevas. (Romanos 12: 2)

Como un aliento salino, esta poesía dejó sus sonrisas de niño en playas barrosas, aprendió a acunar el trigo, a escalar los nidos de las gaviotas, a nombrar a los ángeles que con la primera marea se subían a las lanchas con los hombres. (1 Corintios 13: 10 -12)

* Islote del archipiélago donde se realiza una peregrinación anual

Estrella Resplandeciente de la Mañana

“Amo el trozo de tierra que tú eres
Porque en las praderas planetarias
Otra estrella no tengo.
Tú repites la multiplicación del universo”
Pablo Neruda


Si no conociera la ternura de tus ojos siderales,
Vagaría,
Atrapado en la revolución sinódica de los planetas;
Sentenciado a recoger la escarcha tras la migración meteórica;
A caer eternamente, hacia la vastedad de nebulosas oscuras.

Pero desde las eternidades pasadas,
Tú resplandeces, (Apocalipsis 22:16)
Guiando mi navegación hacia las costas australes;
Cursando en perfecta alineación el espacio entre mis templos de piedra;
Anunciando antes del alba, la estación de las cosechas, las lluvias tardías, los tiempos de fiesta. (1 Corintios 3:6-7)

Si no conociera el fuego de tu corazón palpitante;
Estaría sentenciado,
A beber las lunaciones amargas,
A caminar por los pasadizos de las constelaciones lúgubres.

Pero tú resplandeces, eternamente y para siempre (2 Pedro 1:19)
Guiándome más allá del olvido,
Guiándome más allá de la muerte. (Apocalipsis. 7:17)

Foto de José Amador Martín


Después de Habitar en Tinieblas

“Mil aeroplanos saludan la nueva era
Ellos son oráculos y las banderas”
Vicente Huidobro

En aquel tiempo me dijeron
Que habías tejido con mantras la esquiva textura del universo
Que habías tenido muchos nombres,
En la trasmigración de muchas vidas
(Maestro ascendido, Espíritu guía, Energía cósmica).
Que eras el todo y la nada,
Y que en la cristalización de los tiempos
Todas las cosas tenían tu esencia.

Pero me hastié de creer que podía llegar a ser como tú, (Génesis 3:4)
De recorrer con mi cuerpo astral, las regiones del vacío
De buscar en constelaciones remotas mi futuro incierto (2 Reyes 23:5)
De prestar mis labios, para que otros seres hablen (1 Samuel 28: 7)
Mientras mi embrión profundo aún escondía las heridas (Jeremías 6:14)

Choqué con el peso de tu cruz, con el ardor de tus látigos, con tu tumba fría;
Y el universo se contrajo en el leve espacio de mis ojos.

Entonces quemé mis libros antiguos, (Hechos 19:19)
La memoria de otros dioses (Josué 23:14)

Ahora entiendo que tú eras el estallido inicial (Colosenses 1:16)
Que lavó mis pies en un lebrillo (Juan 13:5)
Que no necesitó conjuros ni hechizos si tú haces milagros (Éxodo 8:18)
Que aún lo innombrable retrocede ante tu nombre. (Filipenses 2:10)

Foto de José Amador Martín

Verbo Superba

“Las lenguas mueren porque las palabras, no son capaces de evocar
La arrasadora plenitud de Dios; su misericordia y su incomprensible dureza,
Su obscuridad y su fulgor”
Raúl Zurita

Tú eres la belleza que la metáfora no atrapa,
El soplo apacible que hablaba la lengua de Elias, (1 Reyes 19:12)
Sentado junto a Abraham, no podía ver tu rostro,
Eras el ángel sin nombre que ascendió en el holocausto. (Jueces 13.20)

Tú eres la condensación poética de todas las imágenes (Colosenses 1:16)
Los destellos de pureza que aun despide el corazón humano (Ezequiel 36:26)
El manto de paz, el pan de la presencia,
La estrella de Jacob en las premoniciones mesiánicas (Números: 24:17)

Tú eres la palabra sacrificial, que despojo al poema de su arrogancia (Isaías 14:11-15)
Y lo viste caer,
(anfíptero ardiente),
Como un rayo del cielo.
Eres el verso desnudo que volvió sobre sí el castigo
La parábola trashumante que da su vida por el rebaño. (Juan 10:11)

Aun en las Tormentas Mentales


“y descubro un camino que me conduce hacia adentro, hacia el claro del inconsciente
Que ahora se torna oscuro sin principio ni fin”
Oscar Hahn.

Esa paz no viene de mí.(Juan 14:27)
Como vástago raptado de las planicies desérticas
Yo vengo del vértigo del trauma del pánico. (Job 17:7)

Tantas veces caí al remolino inicial de mis pensamientos catastróficos (Daniel 5:6)
Estuve paralizado, desnudo, esperando ser devorado por el tiempo antes de mi muerte
Reviví fragmentos siniestros y dispersos que parecían olvidados.

(Ataques de pánico
Crisis vertiginosas
Estrés postraumático).

Entre mil amaneceres encriptados en una sola partícula ardiente.
Y Te escuché decir “No temas”
Detenido el torbellino gravitatorio bajo mis pies,
“Estoy contigo”
Resucitaste mi piel torturada junto a la tuya
y te escuché decir “Hasta el fin del tiempo”
y fue recogida la avalancha de horas que apretaban mi pecho.

Dejé un espacio a la voz del Espíritu
Y ya no tengo que huir de mis recuerdos.
Porque como primogénito plantado en valles fluviales
Yo vengo de la sanidad, del perdón y del descanso. (Salmos 94:19)

 

Foto de José Amador Martín


Masculinum


“La crucifixión que puso de lado el poder y dominio que han
Caracterizado a la masculinidad accidental”
Hugo Cáceres.

“La masculinidad es una esencia difícil de expresar. Pero
que un muchacho ansia naturalmente, al igual que ansía alimento y agua”
John Eldredge.

Te entrego esta masculinidad rota
Que fracasó en su intento de ser hegemonía, violencia, lujuria;
Que prefiere morir antes de creer que su naturaleza es indomable,
Desgarrar a mordidas su crisálida, antes de trasmutar en algo femenino.

Te entrego esta virilidad desgarrada
Que no sabe cómo reparase a sí misma.

Multiverso


“No hay placer más complejo que el pensamiento y a él nos entregamos”.
Jorge Luis Borges.

El pensamiento poético me trasporta al origen del cosmos
a los límites de la materia, el tiempo-espacio,
La radiación y el vacío.

Indago sobre el inicio de la vida
Abiogenesis, panspermia, diseño inteligente.

Exploro lo esencial de la experiencia humana.
Conciencia, lenguajes, ritos
La inminencia de la muerte.

Y me pregunto
¿Seré capaz de entender la contracción y expansión de tantas realidades paralelas? (Hebreos)
¿Seré capaz de desarticular cada molécula visible, para entender cómo funciona? (Romanos 1:20)
¿Podre remover una a una las capas de la mente y del espíritu? (Jeremías 17:10)
A fin de cuentas, postular en una metáfora irresoluta
Que en cada espacio vacío, en cada silencio teórico, en cada duda razonable, (Salmos 42:7)
Algo grita tu nombre. (Deuteronomio 29:29)

Foto de José Amador Martín

Fantasía Épica


“A veces pienso que me volví a los dioses falsos,
para adquirir alguna capacidad de adoración,
Con vista al día que el Dios verdadero me llame a Él”.
C. S. Lewis


Esos mundos imaginarios
Fueron la premonición de otros reinos invisibles,
La anticipación de otras batallas, que aún no habían sido libradas

Amaba tanto eso fantasía
Escrita más allá de las puertas lunares
Donde solía embriagarme de dioses traslucidos
Escudos refulgentes y conjuros enterrados.
Donde cada promesa tenía el valor de una vida.

A veces al volver a esta realidad,
Sus fragmentos oníricos se impregnaban en mi ropa
Vestigios de batallas mitológicas,
De poemas medievales
De música gaélica

De tanto ir y volver
Desafiando los límites de la cordura
Se derrumbaron los atlantes que sostenían las entradas,
La espada mágica se rompió en mi mano.
El anillo eterno se cerró para siempre en su círculo
El dragón huyó enceguecido y lastimado,
Y quedé suspendido en medio del abismo
Sin caer completamente
Sin llorar completamente.

Como dije antes
Todo eso fue un preludio
De los reinos invisibles que ahora recorro
Sacudiendo la eternidad con la palabra desnuda
Resistiendo embates con la certeza de lo que aún no llega
Sembrado paz donde no la hay
Vestido de una armadura que nada corrompe. (Efesios 6:10-18)

 

Foto de José Amador Martín

Padre de los Gael


“La entrada del cristianismo a Irlanda, llamada por los Romanos
Hibernie, fue más costosa y más lenta que en Inglaterra”
Samuel Vila

Más allá de los acantilados de Moher
Vimos lo innombrable, retroceder ante tu nombre
Como en la batalla de Moytura ^
Expandiste el universo en una palabra

Bi trócaireach linn a tiarna agus beannaigh sinn
(Dios se misericordioso con nosotros y bendícenos)

Adorábamos la voz de los manantiales,
Antes de tu Espíritu sobre la faz de las aguas
Ofrendábamos espadas a los dioses traslucidos de todos los lagos
Contemplábamos el reino de los muertos, esperando en el umbral de cada poso.

Go mola na ciníocha thu Aída”
(Puedan las gentes alabarte)

Padre de los Gael
Expandiste el universo en nuestro mar interior
Navegamos tranquilos en la transfiguración de las olas
Mas allá de los presagios Druídicos
Vimos lo innombrable, retroceder ante tu nombre.

* Nombre genérico dado a la lengua de los de los diversos pueblos celtas
^Batalla Mitológica donde los dioses de Irlanda enfrentaron a los espíritus malignos que habitaban en lo profundo del mar

Trinitario


“También Dios en su majestad y naturaleza, tiene dentro de sí una palabra y
una conversación en la que envuelve consigo mismo en su divina esencia y
en la que se reflejan   los pensamientos de su corazón”
Martin Lutero

Lo recuerdo de algún punto de las eternidades pasadas
Mucho antes de nacer, (Salmos 139:16)
Cuando mi percepción de Dios era aun prístina
Lo vi como una luz que lo abarcaba todo, (Apocalipsis 21:23)
Y que al mismo tiempo se contraía y se expandía en un nódulo.
Como si fuese un corazón humano.
Su voz era estruendosa y a la vez imperceptible (Apocalipsis 14:2)
Tres tonos distintos que hablaban simultáneamente
Sin estorbarse o contradecirse.

Ellos nos fallaron, decía una de las voces
Despreciaron lo que teníamos para ellos.
Eran como niños, argumentaba otra, no sabían de la maldad de la separación de la muerte, ahora conocen eso y más.
Nuestra imagen en ellos es una luz que se apaga, comentó el primero, te rechazarán aun cuando dicen que están esperando. (Juan 1:11-12)
Lo sé, afirmó el segundo, desde que tomaba forma de ángel (Jueces 6:11-23, Éxodo 3:1-15, Génesis 21:17-20) y lograba cruzar alguna palabra con ellos, cuánto más ahora que me vista de su débil humanidad y comparta su muerte (Filipenses 2:8-9).
Pero no irás solo, aseguró un tercero, yo lo acompañaré en su peregrinaje, (Lucas 10: 21-23) y me depositaré en sus corazones, para que puedan escucharnos y entendernos, no hay otra forma de traerlos de vuelta
No hay otra forma, asentía el segundo, de reparar la deuda que tienen contigo, Padre… te amamos desde antes del tiempo, no permitiremos que sigas sufriendo por la promesa que no lograron cumplir. (Isaías 43: 24-25)

Hubo entonces un silencio que sacudió mi espíritu,
Y supe que de ese amor venía,
Y después de mi vida terrenal,
A este amor quería volver. (1 Corintios 12:3)

Foto de José Amador Martín


Texto del pastor Patricio Gómez Muñoz

Lo primero que hice al leer este trabajo poético de Franklin Cáceres fue lanzar una exclamación de preocupación y asombro. Es que con mucha maestría se sale de los márgenes habituales de la Poesía y se adentra en una ruta que me resultó desconcertante, fascinante y desafiante.

Yo la ubicaría en “Poesía Mística”, en el mejor sentido de la palabra. Un tanto críptica o difícil de entender y digerir, pero con ojos más calmados se puede llegar al puerto que el autor propone, Cristo, el Hijo de Dios.

En la primera lectura el ceño se entrecierra con cierto aire de desconfianza ante lo desconocido, pero al leerlo por segunda o tercera vez se va descubriendo un mundo de riqueza e inspiración de alto calibre, porque es una propuesta de espiritualidad muy diferente a lo que estamos acostumbrados.

Hay una mezcla de anhelos, mensajes de fe y cantos a la esperanza, junto a un fresco rescate del alma del mundo isleño chilote y sureño de Chile. Las metáforas que emplea son en cierto modo alucinantes, provocativas y quizá para alguien poco avisado en este tipo de poesía, su autor se manejaría al límite de cierto aire panteísta, pero en realidad no se trata de eso, sino que al escarbar más profundo se encuentra a Dios, y especialmente al Verbo Encarnado.

Tras aquel velo de vericuetos temporales se puede vislumbrar en toda su magnificencia el Eterno Padre del mundo judeo- cristiano, que Jesús vino a mostrar con tanta nitidez.

Si la Poesía es el arte de expresar en palabras lo que hay en alma, aquí tenemos una interiorización profunda del espíritu, que conlleva una primera reacción de gran desconcierto, similar a la que produjeron los pintores Impresionistas franceses en París 1874. Pero igual que en el caso pictórico citado, esta obra poética, luego del primer impacto también provoca admiración.

No me queda más que agradecer a su autor el privilegio que me otorga de prologar tan hermoso, aunque breve poemario. Es un enorme esfuerzo poético, digno de felicitar y admirar.

Día 2 de agosto de 2017. Constitución, Chile, Región del Maule.
Pastor Patricio Gómez Muñoz, Máster en Teología



Franklin Cáceres Vivar (Puerto Montt, 1976). Licenciado en Trabajo Social, con formación en Psicología Clínica y Pastoral. Tiene dos publicaciones a su haber: “Espíritu y Agua” (1997, ediciones Polígono) y “El Anciano Rostro del Agua” en Colectivo literario Cuarta Antología 2006-2007, Gendarmería de Chile. Actualmente se desempeña como Delegado de Libertad Vigilada (Probation), y participa en la Iglesia Cristiana la Viña de su ciudad, coordinando el Departamento de Atención a Drogodependientes.



2 thoughts on “Franklin Cáceres. Cristalizado en Jesús”

  • Carlos Bonilla 01/07/2019 at 10:11 pm

    Hermosos poemas, De Honda Espiritualidad, Bíblica Y Literariamente Sustentados. Gracias, hermano Franklin Cáceres.

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    1. franklin caceres 17/07/2019 at 6:04 pm

      Muchas Gracias hermano.

      Responder

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