Margalit Matitiahu

Margalit Matitiahu: poemas inéditos en sefardí

 

Tiberíades agradece a la notable poeta sefardita Margalit Matiatu por confiarnos la publicación de poemas más recientes escritos en la lengua de sus ancestros.

 

Un momento

Un momento avagarozo
Pasa de una ventana a la otra,
Va asigiendo  mis hojos ficsados
En el espacio de la camareta.

El techo parece acercarse,
Va tocando mi puerpo hundido
En la silla de paja.

El eco de mis palabras mudas
viene de una luz lonjana,
se arrincona entre solombras
La calladez con maravia
Va mirando,

Mis oídos gritan penserios,
Imaginando distancias.
Alas de pasharos en desorden,
En boca de palomas preguntas
¿Es posible amar?

Calladez.

Alfonso Fernández Mañueco con la Huésped Distinguida de Salamanca, Margalit Matitiahu (Foto de Jacqueline Alencar)


Prezionesros

Dientro me van corriendo calles,
Sonidos se rompen en el aire,
Golores van bolando.

Onde llevare mis memorias
Que se van pedriendo
En las onduras,

Van casando momentos
preszioneros del tiempo.


Soledad

El sol del invierno
Careso la soledad,
En la calle apozo la calladles
Solo el susuro  de los pasharos
Parfumo el aver.

Elena Díaz Santana, Margalit Matitiahu y Jacqueline Alencar (Foto de José Amador Martín)


Conversación 

En una mañana mística
Nació conversación
Entre el arbolé y el viento.

Ramas se enclinaron,
Ruidos de aceptación nacieron
Junto el movimiento de discusión.

Via el arbole abocado sobre el jardín
como un guardián contra la tormenta,
Los ojos vedres de la natura
Lo miraban con agradicion.

Dientro mi corrieron palabras,
Se encolgaron en el aire
Para entender mundos invisibles
Nacidos en esta mística mañana.

 

Margalit Matitiahu y Alfredo Pérez Alencart, en el puerto de Haffa, con Tel Aviv al fondo (foto de Jacqueline Alencar)


Ma
rgalit Matitiahu (Tel Aviv, Israel, 1935), hija de padres nacidos en el destierro griego y cuyos ancestros más remotos habían sido expulsados de León, en 1492. Se licenció en Literatura Hebrea y Filosofía por la Universidad Bar Ilan, dirigió la revista “Entrelíneas” y ha sido Secretaria General de Federación Israelita de Escritores (1986-2008). Entre sus libros publicados están: “Kurtijo kemado” (1987), “Alegrika” (1992), “Matriz de luz” (1997), “Vela de la luz” (1997), “Kamino de tormento” (2000), “Bozes en la Shara” (2001), “Vagabondo eternel” (2001), “Despertar el selencio” (2004); “Asiguiendo al esfuenio” (2005), “Cantón de solombra” (2005) o “Luz cortada” (2015). Ella ha obtenido varios premios, como el Premio de Poesía Ateneo de Jaén (1996) o el Premio de Creación del Primer Ministro de Israel (1999). Pero su máximo premio posiblemente sea el que en 2003 le dedicaran una plaza en Puente Castro (León), el pueblo de donde hace cinco siglos salió su familia.

 

Unas horas con Margalit Matitiahu Artículo de A. P. Alencart (El Norte de Castilla) de A. P. Alencart



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