Juan Alberto Rivera Gallego

Juan Alberto Rivera Gallego: Con San Juan de la Cruz

SALVADOS

¡Oh noche que guiaste!
¡Oh noche amable más que el alborada!
¡Oh noche que juntaste Amado con amada,
amada en el Amado transformada!

(Noche oscura, San Juan de la Cruz)

Y esta vez vino en la luz
certero, con una ráfaga de fe
prendida que tomé
sin respirar, sorprendido
porque pecador me hallo
en lágrimas y en noche oscura
derrotado, creyendo sin creer
hasta la luz, que segó
la piel de otrora
y dejó nacer la tuya
en esta carne para siempre.

Vino en la luz
un día de lluvia
de ruido, de soledad
cuando esperaba que la vida
ahogara su laberinto
en mis palabras.
Llegaste en oración
y nos salvamos
yo de la noche
y tú de la eternidad negada.

Estatua de San Juan y Salamanca (foto de José Amador Martín)

QUE LLEGUES


En mí yo no vivo ya,
y sin Dios vivir no puedo;
pues sin él y sin mí quedo,
este vivir ¿qué será?
Mil muertes se me hará,
pues mi misma vida espero,
muriendo porque no muero. 

(Coplas del alma que pena por ver
a Dios,  San Juan de la Cruz)

Que llegues a mis manos
atravesadas por los clavos de la vida,
que comparto tu dolor
con el mío cotidiano
y tu silencio en cada
grito mío que te busca.
Dios, no permitas
que el halo frío
de los días aparezca
en nombre de tu ausencia,
si llegas a esta soledad
la cruz será vida
y no muerte en tu nombre.

Fotografía de José Amador Martín

MISERICORDIA

Estando ausente de ti
¿qué vida puedo tener,
sino muerte padecer
la mayor que nunca vi?
Lástima tengo de mí,
pues de suerte persevero,
que muero, porque no muero.

(Coplas del alma que pena por ver
a Dios, San Juan de la Cruz)

Agoniza cada minuto
la mirada, que apenas
adivina si eres tú.
Y lo mismo cada paso
por la poca certeza
de seguirte,
y las dedos de estas manos
que tocan la oscuridad
sin sentirte, o la
palabra que te llama
sin respuesta.
Estamos ausentes
sin reino en el alma, sin ocaso
yo anhelando
el cielo tuyo,
la misericordia
de una oración que
derrote esta muerte sin fe
que no me deja verte,
ni tocarte, ni seguirte.

Fotografía de José Amador Martín

PARA SALVAR EL ALMA

Su claridad nunca es oscurecida,
y sé que toda luz de ella es venida,
aunque es de noche.

(Cantar del alma que se huelga  de conocer
a Dios por fe, San Juan de la Cruz)

En la luz dejo todo sueño
cada pesadilla de los días
uno a uno los pesares
las incertidumbres
los pecados
el perdón que no otorgué
lo que dije con certeza equivocada
la mentira, la blasfemia
lo que la oscuridad ha poseído.
Dejo en tus manos, Dios
esta carne atormentada
para que ilumines estas dudas,
un poco apenas,
para salvar el alma de la hoguera
y terminar en mí mismo.

 

El poeta Rivera con John Jairo Posada Castaño (Foto de Álvaro Camacho)


Juan Alberto Rivera Gallego
 (Belalcázar, Caldas, 1964), poeta y periodista, actual editor general de El Diario del Otún (Pereira) desde hace 21 años y director del suplemento literario Las Artes desde hace 18 años. Fue periodista en el diario La Patria, de Manizales, y de El Diario de Colombia en Armenia. Obra poética publicada: Conversaciones con la soledad, Territorio de mi voz, Casa de Fantasmas, Instantes en la urbe, Exhumaciones. Otros: Hitos del Siglo XX en Risaralda (Historia). Editor de las ediciones especiales de El Diario del Otún con ocasión de los 25 y 30 años de fundación de este medio y del especial de los 150 años de la ciudad. Miembro de la Academia Caldense de Historia. Finalista en dos ocasiones del premio de periodismo “San Gabriel Arcángel” de la Diócesis de Pereira.  Participante en varios encuentros literarios de orden nacional e internacional y ha realizado publicaciones de sus trabajos literarios en diferentes revistas literarias del país. Sus trabajos literarios están incluidos en varias antologías de poesía de ámbito latinoamericano.

La ciudad de Pereira, capital del departamento de Risaralda



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