Guillermo Gitz

Emily Dickinson : Vida y poemas traducidos por Guillermo Gitz

Emily Dickinson
1830-1886 – Amherst, Massachusetts, EUA

La gran poeta Emily Dickinson1 fue descubierta por los amantes de la poesía, mucho tiempo después de su fallecimiento. Su notable y encumbrado reconocimiento le devino recién en la década de 1950, un siglo después, cuando su temática y estilo fueron valorados por una generación muy diferente a la suya. Increíblemente, su poesía se manifestaba como contemporánea y vital a pesar de la distante época en que vivió.
“Como escritora sus principales influencias fueron la Biblia, la humorística norteamericana y las ideas de su compatriota el filósofo Ralph W. Emerson. Varios poemas de Emily se basan en textos bíblicos o los recrea con un gozo ligeramente impío, como, por ejemplo: “La Biblia es un volumen antiguo”, “Tuviese el diablo fidelidad”. Resulta difícil decir si alguna de esas influencias tuvo efecto en su poesía, que es un producto completamente original y, fuera de toda cuestión, profundamente personal”.2
Sugestiva, para decir lo menos, fue su existencia. Prácticamente nunca se movió de su hogar natal, salvo cuando concurrió al Seminario Femenino de Mount Holyoke. Pero, aun así, en su    casa amenizaba a sus variados invitados con lecturas de sus poemas y comentarios mientras caminaban por el parque, dialogando acerca del paraíso terrenal que los circundaba o en divagaciones teológico-filosóficas. Luego devendría su reclusión total en su habitación en su última década, aun cuando todavía gozaba de buena salud. Después de la muerte de sus padres, solamente sus hermanos y cuñada fueron su única relación directa; los demás contactos únicamente lo fueron por correspondencia, pero la mantenían socialmente activa a juzgar por la cantidad de cartas y notas sobrevivientes.
En vida, solo entre siete o diez poemas, según diversas fuentes, fueron publicados en periódicos y una antología. Los restantes casi 1800, por una razón u otra no llegaron a la imprenta. Luego de su fallecimiento y al ser encontrados sus manuscritos guardados, un editor publicó un libro con varios de ellos, pero sumamente editados y retocados arbitrariamente. Recién a fines de los años 50 se comenzó a hacer justicia y nuevas ediciones con sus poemas sin modificar fueron impresos.
Su poética comprende poemas con patrones no fáciles de interpretar en la primera lectura. Donde ejerce la ambigüedad o juega con las palabras, haciendo uso de su ingenio desbordante añadiendo el concepto filosófico apropiado. Pero muchos otros son sencillos y expresan sus deseos de paz, serenidad, amor, afinidad con la vegetación y su creencia en Dios en delicada meditación.

Algunas de las razones para su desfase generacional fue su estilo de escritura. En momentos de formalidad literaria y formas clásicas en la época que ella escribía; propone liberalidad en el fraseo y una puntuación poco convencional usando un guion extenso para separar. Otra informalidad fue el uso de mayúsculas para enfatizar el sentido del poema y poder singularizar qué o quiénes son los temas y actores principales de la obra. 
Su imaginería lírica más frecuente se relaciona con la naturaleza en todo su esplendor (en especial su jardín de cuidado personal dado que sobresalía en botánica), la mortalidad y la inmortalidad como antítesis, la auto-confesión, la referencia bíblica, la hilaridad, el amor platónico, la alusión literaria y el contenido de realce trascendente. Otro tema frecuente es la alusión a tierras lejanas. Dada su reclusión, en sus versos visualizaba apartados sitios del mundo que ella asemejaba a su Edén en la tierra.
Abocándonos a su vertiente influenciada por la lectura bíblica aun cuando, a veces, sazonados de humor irreverente es estimulante leer algunos de sus poemas o reflexiones laterales. Manifiestan su sentimiento espiritual, los tópicos de fe y duda que declara con igual vehemencia o el sufrimiento y la salvación. La observación de los ciclos de la naturaleza, motivaron su meditación sobre los temas trascendentales de la existencia humana. Asimismo, la muerte de amigos y familiares la estremecieron; y ella lo traspasó a una oscura y pesimista perspectiva en la composición de sus últimas obras.

En cierto poema sorprende en su adoración práctica. Se afirmó en su convicción de devoción hogareña más que en la asistencia a la capilla. Esta filosofía personal la acerca a enseñanzas como el pietismo, el cual “daba más importancia a la experiencia religiosa personal que a la rutina del culto”3. Suele manifestar ambivalencia en su fe y hasta, a veces, suena descreída, pero como un creyente que puede descreer en momentos específicos de la vida. Es contestataria en su relación con Dios, debate más que acepta y reluce en su ironía. Su cuestionamiento básico es a la severa religión organizada prefiriendo la devoción privada.

Aun cuando su familia nuclear había aceptado que hubiese comenzado a “guardar el día de reposo” en su casa; su padre le solicitó al reverendo Jonathan Jenkins, de la Primera Iglesia Congregacionalista, que la visitara para evaluar su salud espiritual. El diagnóstico de Jenkins fue: sana4.

Su inclusión en el Parnaso de los poetas universales fue vertiginosa a partir de su tardía divulgación, en sincronía con la efervescencia de las artes contemporáneas en la década de los años 60. Una canción de Simon & Garfunkel de 1966: “Una conversación interrumpida”5, en uno de sus versos dice: “Y tú lees tu Emily Dickinson y yo mi Robert Frost”. Su lírica simboliza la incomunicación de la pareja manifestada en la diferente elección de poetas de disímil estilo. Pero esa canción también confirmaba que su nombre se había convirtido en ícono de la juventud, especialmente entre las mujeres quienes deseaban un referente fuerte y una opinadora arriesgada en sintonía con el desprejuicio juvenil. En tanto, su popular difusión promovió el nombre de Emily Dickinson para ser reconocida por una audiencia masiva6.
En los siguientes poemas de Emily Dickinson, los cuales pueden clasificarse dentro de los poemas con concepto religioso; ella cruza conocimiento doctrinal con gracia profana y sentimiento respetuoso con duda honesta. La mayoría compuestos en su forma no convencional de escritura.

Te argumento que el Amor es vida
Y la Vida tiene Inmortalidad.

 

Algunos guardan el día de reposo yendo a la Iglesia—
Yo lo guardo, quedándome en mi Hogar—
Con un Tordo en lugar de un Coreuta,
Y un Huerto Frutal, en vez de una Cúpula—

Algunos guardan el Sabbat con Vestimenta blanca—
Yo solo visto mis alas—
Y en lugar de repicar campanas para la iglesia,
Nuestro pequeño ayudante— canta.

Dios predica— un celebrado predicador—
Y el sermón no es nunca largo,
Entonces en vez de ir al cielo, al final—
Estoy yendo, todo el tiempo.

 

El Salvador debe haber sido
Un dócil caballero—
Para venir tan lejos tan frío un Día
Por unos pequeños semejantes—

El Camino a Belén
Desde que Él y yo éramos niños
Fue nivelado, pero por eso serán
Unas ásperas Millones de Millas—

 


Amor, es anterior a la vida,
Posterior a la muerte,
Inicial de la creación, y
El exponente de la respiración.

 

La Biblia es un volumen antiguo—
Escrito por hombres desvanecidos—
A sugerencia de Santos Espectros—
Los temas—Belén—
Edén—La antigua Vivienda—
Satanás—El Brigadier—

Judas—El Gran Desfalcador—
David—El Trovador—
Pecado—Un distinguido Precipicio—
Otros deben resistir—
Los muchachos que “creen” son muy solitarios—
Los otros muchachos están “perdidos”—
Si el Relato tuviese un Relator chispeante—
Todos los Muchachos vendrían—

 

Un poco al este del Jordán,
los comentaristas registran
un Gimnasta y un Ángel
lucharon extenso y duro—

Hasta la mañana tocando montaña—
y Jacob, puliendo fuerte,
el ángel imploró permiso
para desayunar— para regresar.

¡No así, dijo el astuto Jacob!
“No te dejaré a ti partir!
Excepto que me bendigas”— Extranjero—
El cual accedió a ello.

La luz balanceó el manto plateado
“Peniel” Colinas más allá,
Y el desconcertado Gimnasta
halló que había desfavorecido a Dios!

Si tañe la campana, pregunto la causa.
«Un alma se ha ido a Dios”,
Soy respondida en un tono solitario;
¿Es el Cielo entonces tan triste?

Que las campanas suenen alegres para decir
Un alma se ha ido al Cielo,
Me parece la manera apropiada
Una Buena Noticia debe ser dada.


Referencias:

1- https://es.wikipedia.org/wiki/Emily_Dickinson
2-  https://faithalone.org/journal/1991b/Farstad.html — www.cliffsnotes.com/literature/e/emily-dickinsons-poems/emily-dickinsons-ideas
3- Emily Dickinson y la iglesia. Museo de Emily Dickinson – www.emilydickinsonmuseum.org/emily-dickinson/biography/special-topics/emily-dickinson-and-the-church/
4- https://es.wikipedia.org/wiki/Pietismo
5- “The Dangling Conversation”- Paul Simon and Art Garfunkel. Disco: “Parsley, Sage, Rosemary and Thyme” – Columbia Records – 1966.
6- http://latribu.info/poesia/poemas-de-emily-dickinson/



Guillermo Gitz (Buenos Aires, Argentina, 1949). Se expresa en poesía como aficionado desde hace lustros y tiene publicado el libro de poemas “Un Sol Moderno”. También ha recibido un primer premio de poesía en Argentina y un segundo premio en Ecuador, además de haber sido finalista en otros certámenes y tener publicados poemas en varías antologías colectivas o en revistas digitales en lengua castellana e inglesa, idioma del que ha traducido textos de Emily Dickinson o Bob Dylan, entre otros. Sus reflexiones y ensayos se pueden encontrar en el portal “Cosmovisión Bíblica”. Respecto a su anclaje bíblico, señala: “Como creyente, también escribo poemas que expresan mis sentimientos de testimonio, adoración, meditación, gratitud. Motivos que tomo de la Biblia; Palabra divina que ha inspirado y aún sigue estimulando a tantos escritores”.

 




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