George Reyes

La función de la literatura en la sociedad contemporánea

Una pregunta que sigue rondando por los espacios literarios y no literarios actuales —que consideran que todo debe tener un fin utilitario— es cuál es o debería ser la función de la literatura dentro no de los espacios literarios, sino de una sociedad caótica como la que nos ha tocado vivir y hacer literatura. La respuesta a esta pregunta no es fácil; la razón es porque, por un lado, este es un tema complicado y debatido, y, por el otro, para comenzar diremos junto a Aurora Luque, Premio Nacional de Poesía 2022 de España (De Luca, 2022) que la poesía “tiene otro circuito, no es un producto querido en el mercado, ni se compra y ni se vende, es de lo menos comercial que hay en el mundo cultural”.

Sin embargo, hay quienes, incluyendo poetas, con base a la novelística de, por ejemplo, García Márquez, Premio Nobel de Literatura, y la poética del chileno Nicanor Parra, opinan hoy que la función de la literatura es la denuncia social y, por ende, la búsqueda de una transformación de la sociedad.  Con base a la premisa de que la literatura en general toca temas o experiencias humanas universales, otros opinan que la función de esta es buscar una transformación a nivel individual y del conglomerado social.

Personalmente, no tengo todavía una opinión final, si bien consideramos que ciertamente la literatura en general toca temas o experiencias humanas universales; la literatura es referencial, es decir, no es totalmente imaginativa, pues, de algún modo, habla ya sea del contexto personal o social del literato; la literatura, además, capta la esencia en el mismo núcleo de la existencia, interpreta, muestra y ofrece el mundo real en su dimensión más humana y alterna. Quisiéramos pensar que estos son algunos de los aportes más altos de la literatura en su propia dimensión y alcance.

No obstante pensamos que la ideología que presenta el autor como reflejo del momento histórico en que escribió su obra es, sin duda alguna, de gran importancia, pero no lo básico, no el núcleo central alrededor del cual ha de concentrarse toda nuestra atención para la comprensión de una obra literaria. Y, algo más decisivo, a lo largo de la historia de la humanidad, y de la literatura misma, no se ha podido verificar recepción o apropiación alguna de la literatura en el conglomerado social y que, por tanto, ella haya producido algún grado de transformación en el ser individual y en la sociedad en general; no existe evidencia alguna de tal cosa ni siquiera de la literatura comprometida. Aunque Aurora Luque habla del poder vivir o no económicamente de la poesía, es posible prestar su opinión y argumentar que la literatura  —incluyendo la poesía— “tiene otro circuito” y, agregaríamos nosotros, otra función: la estética y cultural, [1] funciones de las cuales no puede escapar por ser arte del lenguaje.  ¿Por qué, entonces, asignarle una función más allá de eso? Asignarle otra función, nos decía la poeta, ensayista y crítica literaria Margarita Carrera (2016a), Premio Nacional de Literatura 1996 de Guatemala, es desconocer la esencia de todo arte y equivale, en última instancia, a desconocer la esencia de todo lo humano y del producto del espíritu humano: la literatura. El creador es eso, creador, continúa Carrera (misma fuente anterior), y no otra cosa, así como la literatura es eso, literatura [arte del lenguaje], y no manifestación de la superestructura de una sociedad.[2]

George Reyes
Poeta, ensayista, crítico literario y editor
Sociedad de Escritores de Ciudad Juárez, A.C.

Referencia

De Luca, C. (2022). Aurora Luque, Premio Nacional de Poesía: “Humanidades está aniquilada. A veces el enemigo no es la ley sino el centro. Recuperado el 16 de octubre de 2022, de https://www.notimerica.com/sociedad/noticia-aurora-luque-premio-nacional-poesia-humanidades-aniquilada-veces-enemigo-no-ley-centro-20220922183411.html?fbclid=IwAR1rX_qO4XmXRIRyY0CpAEaZuA1n11EXWsvFGN617wSuYi2HmRLAFHbPhMw.

Carrera, M. (2016a). La literatura como producto del espíritu. Recuperado el 16 de octubre de 2022, de https://www.prensalibre.com/guatemala/borges-el-inmoralista/.

Carrera, M. (2016b). Aristocratismo en la literatura. Recuperado el 17 de octubre de 2022, de https://www.prensalibre.com/opinion/aristocratismo-en-literatura/.

 

Notas

[1] Habría que recordar que Luque gana el Premio mencionado “por su alto calado lírico, emocionante, exigente”, no social ni ideológico ni didáctico ni moralizante, para lo cual está el ensayo, el periodismo o la crítica literaria. Ahora bien, cuando hablamos de la función estética de la literatura no hablamos de una estética aristocrática ni aburguesada (que se puede aplicar a la literatura no de compromiso social). Tampoco hablamos, como bien opina Carrera (2016b), de una estética regida por principios lógicos duros, sino de una abierta a todos los mundos y a todas las posibilidades del lenguaje; y esto equivale a una estética que comprenda todas las posibilidades del alma humana, quien, en última instancia, es la que nos transmite el mundo emocional que la gobierna, que la hace vivir intensa y dramáticamente.

[2] ¿No acaso también Juan Luis Borges defendía la función estética y cultural de la literatura y se oponía a una función didáctica de la misma?

George Reyes

George Reyes es poeta, ensayista, editor y teólogo ecuatoriano-mexicano. Es licenciado y tiene dos maestrías en Teología, además de ser candidato PhD en Teología. Ha publicado dos libros sobre hermenéutica bíblica y es coautor de dos libros de Teología. Sus ensayos teológicos han sido publicados en revistas especializadas y en sitios virtuales tales como Ensayistas Hispanoamericanos. Sus dos poemarios son El azul de la tarde (Santiago de chile, Chile: Apostrophes Ediciones, 2015) y Ese otro exilio, esa otra patria (Santiago de Chile, Chile: Hebel Ediciones, 2016). Forma parte de la Antología de Poesía Mundial Poetas del siglo XXI y es miembro del Consejo Asesor Iberoamericano de la Red Tiberíades.

Imagen de cabecera: Foto de José Amador Martín




Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*
*