Poemas de

Harold Alva: ‘El ángel del misterio’ y otros poemas del libro “Ejercicios de Escritura”

Tiberíades agradece al poeta peruano Harold Alva Viale, por permitirnos difundir ocho poemas de su más reciente libro, “Ejercicios de Escritura” (Editorial Summa, Lima, 2024), el mismo que será presentado a mediados de abril en Feria Internacional del Libro que organiza la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco (México). La selección ha sido hecha por el poeta Alfredo Pérez Alencart

EL ÁNGEL DEL MISTERIO

Morir debería ser un acto de dignidad
un mensaje de rebelión
contra los pájaros de esta época terrible:
una ceremonia de relevo donde la voz
debería alcanzarnos para dejar la posta,
la cuenta regresiva.

Mi madre sabe que no tiene tiempo
para esa sucesión,
por eso no deja de mirar el techo
como si haciéndolo aparecerá un ángel
para reconstruir su voz.

Se pasa horas dibujando contra el raso,
contra las grietas que se abren como arañas;
me toca entonces el puñal del odio,
los perros de la ansiedad,
las hienas de la desesperación,
los murciélagos de la ira,
las serpientes del resentimiento,
la noche mortal que rompe mi conducta,
pero mi madre me protege,
aprieta mi mano,
en su inconsciencia sonríe
como cuando tenía diez años;
vuelve a mirar el techo,
pregunta por el ángel del misterio.

LLUVIA

Llueve en esta ciudad
y es como si un muerto hablara
de la tierra que me cobijó en la infancia,
el viejo molino en cuyas hélices
los pájaros sorteaban el rayo
y la velocidad de los relámpagos,
mi padre al filo de la carretera
con los brazos abiertos,
el corazón en sus manos, abierto,
cuidándonos del agua.

Hay una silueta entre los árboles
a quien no toca la lluvia,
una imagen con la forma de mi perfil,
una réplica de la noche,
los goterones de la mañana
salpicándole al silencio
el resplandor de una palabra,
la sintaxis de una aliteración
golpeando mi voluntad,
sus manos aferrándose
al brillo puntual de las torcazas.

Llueve sobre la catedral,
llueve sobre sus cúpulas de gárgolas,
llueve sobre los charcos donde salta
la liebre del día
con su color de estatua;
llueve aquí: adentro,
y no sé cómo evitar
la ceremonia
de los duendes y las hadas,
las regresiones como un flashback
perturbándome en la fragua.

PATRIA

Cada vez que intento
capturar una palabra,
los verbos se detienen
como si acaso la vida
me exige un río
que nazca de otra tierra.

Por eso retorno las manos
al vértigo de esta ciudad,
a sus edificios
inclinándose al asombro,
a la vía expresa,
a sus troncales donde levita
la velocidad del día,
sus trenes
con la determinación de reinterpretar
el drama demográfico
que muerde nuestras vidas.

Pero insisto porque el agua
permanece estática en su espalda,
en su clavícula que atrapa
el movimiento y la nostalgia,
la silueta de un cóndor
que vuela hacia nosotros
dibujándonos la patria.

Harold Alva leyendo en el Teatro Liceo de Salamanca

ESTRATEGIA MATERNA

Mamá tocaba el mundo con su risa,
era su forma de abordarlo,
de ponerlo en nuestras manos
con la convicción de un ángel
que sabía del relámpago,
por eso nos elegía el agua,
la transparencia del oxígeno,
la utopía de un zorzal
que, aunque desplumándose,
trinaba al universo
la melodía más bella del planeta.

Qué era entonces el desasosiego,
la hojarasca atenta
a la vejez de los helechos,
quién el intrépido fantasma
si, con ella, no había casa
ni zaguán deshabitado.

Mamá poblaba el mundo con su risa:
era su forma de salvarlo.

REGRESIÓN DE WILLIAM TURNER

Conozco
la naturaleza del invierno,
sus ojos impávidos
al acecho de una imagen
extraviándose
en sus historias de aparecidos,
la calle es un inquieto roedor
que marca el filo de las cebras,
el mensaje de un náufrago
que amarra sus brazos
a los brazos de una ola.

Conozco la raíz,
el tifón que arrasa
los músculos del día;
en sus bandas
giran árboles y tejas:
un hombre
mordiéndose las vértebras,
como quien escribe
el nombre de sus víctimas.

UNA MUJER DESNUDA

Una mujer cierra los ojos,
toca sus hombros,
lo mira desde adentro
y reconoce
que ella es ella
cuando apaga el cielo
para verlo.

Una mujer desnuda
frente a un hombre,
ya no se interroga
si la noche
es la tarde que cae
sobre su miedo:
lo toca con su boca
y permanece inclinada
como quien sostiene
la calle con su sombra.

BAJO SOSPECHA

Este hombre es un cuervo que aletea,
un grajo que olvidó sus osamentas:
lápiz y papel son las vestimentas
que protegen su voz de la marea.

En vano el frío intenta guarecerlo,
su trino es la estridencia de la noche,
esa luna que aún en su reproche
se distancia de todo para verlo.

Noctámbulo desde su rama acecha
la vida de los duendes que mortales
lo vigilan también bajo sospecha.

El cuervo de mi vida en los cristales
escribe una sombra y se pertrecha:
oculta su spleen de los metales.

EJERCICIOS DE ESCRITURA

Escribo un poema,
lo pateo
con la túnica que cubre la mañana,
escribo un poema
sobre la inseguridad de sus figuras,
de sus recursos idiomáticos
a los que acudo
cuando los ojos se quedan mudos
y la tristeza
tiene el nombre de una calle.

Escribo un poema y lo grabo,
lo publico en los árboles
con la seguridad de un hacha
que muerde los tallos para hablarle.

Escribo un poema y se sienta,
o se pone de pie frente a la soledad
o frente al agua;
capturo la combinación
de sus metáforas,
la anáfora con la que solía repetir
la mancha de mi corazón:
su bosque sembrado de nostalgia.

Harold Alva (Piura, Perú, 1978). Escritor y analista político. Fundador del Festival Internacional Primavera Poética, del suplemento ContraPoder que publica con el Diario Expreso, de Editorial Summa y de Estación Central Producciones. Entre su obra destaca “Morada & Sombras” (1998), “Libro de Tierra” (2000), “Sotto Voce” (Fondo Editorial de la Universidad Inca Garcilaso de la Vega, 2003), “Lima” (La cuarta edición fue publicada por la Municipalidad de Lima en un tiraje de diez mil ejemplares), “La épica del desastre” (Valparaíso Ediciones, España, 2021), “A tiempo completo” (Universidad Nacional del Altiplano, Puno, Perú, 2021), “Tocado por la lluvia” (Publicado por El Suri Porfiado, Argentina; Valparaíso Ediciones, España; Mago Editores, Chile, y Editorial Summa, Perú, 2022), la antología de poesía iberoamericana “ La Primera Línea”, publicada en coedición con el Ministerio de Cultura del Perú, entre otros libros. Ha participado en ferias internacionales y festivales de poesía en Chile, Argentina, Ecuador, Colombia, EEUU, España y Portugal. Fue director cultural de la Cámara Peruana del Libro, conductor y productor de radio y televisión, candidato a la alcaldía de Lima (2017) y al Congreso de la República (2020). El 2021 el Ayuntamiento de Salamanca (España) lo reconoció como Huésped Distinguido. Actualmente preside la Fundación Iberoamericana para las Artes.

Héctor Naupari, Harold Alva y Alfredo Pérez Alencart, en Salamanca



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