{"id":484,"date":"2019-02-23T10:45:50","date_gmt":"2019-02-23T10:45:50","guid":{"rendered":"http:\/\/tiberiades.org\/?page_id=484"},"modified":"2019-02-23T10:45:53","modified_gmt":"2019-02-23T10:45:53","slug":"lidia-santos-la-cena-del-senor-y-otros-poemas","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/tiberiades.org\/?page_id=484","title":{"rendered":"Lidia Santos. LA CENA DEL SE\u00d1OR  Y OTROS POEMAS"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>FUENTE: Nora Lovero<\/em>. A lo largo de toda su vida, Lidia Santos (Buenos Aires, 1931 \u2013 Barcelona, 2017) ha disfrutado expresar, a trav\u00e9s de la poes\u00eda, su amor a Dios y Su Palabra, su dedicaci\u00f3n a los seres queridos y su sensibilidad por la naturaleza.<br> Estos son los temas que han inspirado sus versos sencillos, cotidianos y llenos de emotividad, cualidades que la defin\u00edan como persona.<br> Durante m\u00e1s de treinta a\u00f1os se ha dedicado a servir a Su Se\u00f1or y a los dem\u00e1s, pastoreando junto a su esposo distintas congregaciones en Buenos Aires, Argentina.<br> Los \u00faltimos a\u00f1os de su vida, residi\u00f3 en Barcelona junto a su familia y fue miembro de la Iglesia Betania. <\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"789\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/FOTO-2-1024x789.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-486\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/FOTO-2-1024x789.jpg 1024w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/FOTO-2-300x231.jpg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/FOTO-2-768x592.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/FOTO-2.jpg 1039w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption>Lidia Santos (Buenos Aires, 1931 \u2013 Barcelona, 2017)<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><br> <br> LA CENA DEL SE\u00d1OR <br> <\/strong><br> Recordando tu cuerpo malherido <br> y tu sangre vertida en el Calvario, <br> hoy, frente a este pan y a esta copa, <br> me est\u00e1, otra vez, tu amor emocionando. <br> <br> Eras el Rey de Gloria que mor\u00edas <br> para lavar con tu sangre mis pecados. <br> Eras el Cordero inmolado que ofrec\u00edas <br> todo tu cuerpo y tu vida en holocausto. <br> <br> Venciste con tu muerte la burla, la iron\u00eda, <br> la incomprensi\u00f3n de los que hab\u00edas amado. <br> Y al levantarte de la tumba fr\u00eda <br> derrotaste a Satan\u00e1s, resucitando. <br> <br> Tu presencia hoy aqu\u00ed se hace m\u00e1s viva, <br> al ver tu cuerpo en el pan representado. <br> Y en el vino, se\u00f1al del nuevo pacto, <br> que me ha contigo Se\u00f1or, reconciliado. <br> <br> Me inclino reverente ante tu trono. <br> Te doy la gloria, oh Dios, y te bendigo. <br> Te alabo, Rey del cielo y de la tierra, <br> con todo el coraz\u00f3n y el canto m\u00edo.<br> <br> <br> <strong>ENTREGA <br> <\/strong><br> Se\u00f1or, por m\u00ed sufriste clavado en una cruz. <br> Por m\u00ed, T\u00fa soportaste la afrenta y el dolor, <br> la burla de aquel pueblo que tanto te insult\u00f3 <br> y que te maldec\u00eda con odio y con furor. <br> <br> Por todos mis pecados molido fue tu cuerpo. <br> Tu sangre derramaste por mi maldad, Se\u00f1or. <br> Fue cruenta tu agon\u00eda despu\u00e9s que te dejaron <br> clavado en el madero, mor\u00edas por amor. <br> <br> Al Padre me uniste con ese sacrificio. <br> \u00a1Cu\u00e1n grande fue tu ofrenda para ligarme a Dios! <br> Por m\u00ed, por m\u00ed lo hiciste Se\u00f1or, lo reconozco. <br> Yo nada merec\u00eda por ser un pecador. <br> <br> \u00bfQu\u00e9 puedo darte a cambio, Jes\u00fas mi Salvador? <br> \u00bfSabr\u00e9 recompensarte la ofrenda de este amor? <br> Si tu vida entregaste por m\u00ed en una cruz, <br> yo te entrego la m\u00eda, es mi ofrenda Se\u00f1or. <br> <br> D\u00edgnate hoy usarla para gloriar tu nombre <br> en un santo servicio que te honre, Jes\u00fas. <br> Y al tomarme muy fuerte de tu mano, <br> pueda ir creciendo para que en m\u00ed brilles t\u00fa.<br> <br> <br> <strong>EL SEMBRADOR <br> <\/strong><br> Se detuvo un momento a contemplar el cielo. <br> Las nubes se alejaban en el espacio azul. <br> Y \u00e9l, con sus pesadas alforjas en los hombros, <br> marchaba a la tarea, llevando lo mejor. <br> <br> Iba por el camino cargado de ilusiones. <br> So\u00f1aba con el fruto que daba su labor. <br> Ve\u00eda el campo blanco, listo para la siega <br> y todas las espigas que brillaban al sol. <br> <br> La tierra esperaba la semilla en su seno. <br> Con sus marcados surcos, deseaba la simiente. <br> Y \u00e9l, ya terminando de ofrecerle su carga, <br> vio brillar a la luna en su cuarto creciente. <br> <br> El d\u00eda declinaba tray\u00e9ndole de vuelta <br> y un rayo de esperanza su rostro ilumin\u00f3. <br> Acarici\u00f3 sus labios una dulce sonrisa. <br> Pens\u00f3 en esa cosecha que nadie imagin\u00f3. <br> <br> La fe lo acompa\u00f1aba en su paso seguro, <br> deseando ver el fruto de toda su labor. <br> Sinti\u00e9ndose cansado, lleg\u00f3 a su morada. <br> Y antes de dormirse su alma fue hasta Dios.<br> <br> Se\u00f1or, la mies es mucha, son pocos los obreros. <br> Es tiempo de cosecha, despu\u00e9s que se sembr\u00f3. <br> Pronto vendr\u00e1 el trigo y con los segadores <br> iremos a cortarlo, despu\u00e9s que madur\u00f3. <br> <br> Se\u00f1or, que no demore al recoger la siega <br> y que no se pierda la planta que creci\u00f3. <br> Ay\u00fadame, te pido, a levantar mis ojos <br> corriendo a la tarea que el campo me brind\u00f3. <br> <br> Esperar\u00e9 confiado el d\u00eda en que me env\u00edes <br> a hacer este trabajo, con todo el coraz\u00f3n. <br> Me pongo en tus manos, el tiempo se avecina, <br> los d\u00edas son muy malos. Se\u00f1or, yo aqu\u00ed estoy.<br> <br> <br> <strong>ORACION DE UNA MADRE <br> <\/strong>Se\u00f1or, t\u00fa has puesto estos tesoros en nuestra vida. <br> Nuestros hijos son un regalo de tus manos. <br> Hoy se siente nuestra alma conmovida <br> por esta bendici\u00f3n que nos has dado. <br> <br> Ante tu gloriosa majestad venimos <br> con corazones humildes, suplicantes. <br> Para pedirte perd\u00f3n, en donde estamos, <br> por lo que no supimos hacer antes.<br> &nbsp;<br> Perd\u00f3nanos, si pasando los d\u00edas <br> no cumplimos fielmente esta misi\u00f3n. <br> Perd\u00f3nanos, Se\u00f1or, te lo rogamos, <br> hemos puesto impaciencia en lugar de amor. <br> <br> \u00a1Cu\u00e1ntas veces con gritos y reproches <br> a nuestros hijos hemos lastimado! <br> No tuvimos en cuenta los errores <br> por la falta de experiencia de sus a\u00f1os. <br> <br> \u00a1Cu\u00e1ntas veces volcamos en ellos <br> nuestros afanes, nuestra preocupaci\u00f3n! <br> \u00a1Cu\u00e1ntas veces, viviendo alg\u00fan problema, <br> olvidamos nuestro maternal amor!<br> <br> Se\u00f1or, t\u00fa sabes que confiamos m\u00e1s <br> en nuestra sabidur\u00eda que en tu poder. <br> Perd\u00f3nanos por no pedirte ayuda <br> cuando discutimos, tristemente, ayer.<br> &nbsp;<br> Danos paciencia, Se\u00f1or, necesitamos. <br> Ay\u00fadanos a conducir a nuestros hijos con amor. <br> En esta hora, aqu\u00ed te lo rogamos <br> al elevar hacia ti nuestra oraci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/FOTO-1-1-1024x583.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-487\" width=\"768\" height=\"437\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/FOTO-1-1-1024x583.jpg 1024w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/FOTO-1-1-300x171.jpg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/FOTO-1-1-768x437.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/FOTO-1-1.jpg 1059w\" sizes=\"auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px\" \/><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>FUENTE: Nora Lovero. A lo largo de toda su vida, Lidia Santos (Buenos Aires, 1931 \u2013 Barcelona, 2017) ha disfrutado expresar, a trav\u00e9s de la poes\u00eda, su amor a Dios y Su Palabra, su dedicaci\u00f3n a los seres queridos y su sensibilidad por la naturaleza. Estos son los temas que han inspirado sus versos sencillos, cotidianos y llenos de emotividad, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"parent":479,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"templates\/page-rightsidebar.php","meta":{"footnotes":""},"class_list":["post-484","page","type-page","status-publish","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/484","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=484"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/484\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":492,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/484\/revisions\/492"}],"up":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/479"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=484"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}