{"id":10002,"date":"2025-11-07T13:36:47","date_gmt":"2025-11-07T12:36:47","guid":{"rendered":"https:\/\/tiberiades.org\/?p=10002"},"modified":"2025-11-08T09:44:20","modified_gmt":"2025-11-08T08:44:20","slug":"in-illo-tempore-una-breve-emboscada-a-y-la-muerte-se-muere-de-odalys-interian-guerra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tiberiades.org\/?p=10002","title":{"rendered":"Giraldo Segura: IN ILLO TEMPORE.\u00a0 Una breve emboscada a \u00abY la muerte se muere\u00bb, de Odalys Interi\u00e1n Guerra."},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: left; padding-left: 400px;\">\u00abUna Cultura depende de la configuraci\u00f3n que lo divino haya tomado frente al hombre, de la relaci\u00f3n declarada y encubierta de todo lo que permite que se haga en su nombre y, a\u00fan m\u00e1s, de la contienda posible entre el hombre, su adorador, y esa realidad; de la exigencia y de la gracia que el alma humana, a trav\u00e9s de la imagen divina, se otorga a s\u00ed misma\u00bb.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 240px; text-align: right;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 -Mar\u00eda Zambrano-<\/p>\n<p>Con el t\u00edtulo \u00abY la muerte se muere\u00bb, Odalys Interi\u00e1n Guerra le ofrece al lector un inquietante cuaderno de poemas; un volumen que constituye un aut\u00e9ntico ejercicio intertextual a partir de presupuestos b\u00edblicos. As\u00ed, la poeta nos conmina a entrar a su recinto en el que nos esperan -en el umbral- el profeta Isa\u00edas y dos ap\u00f3stoles: Juan y Pablo; una tr\u00edada que nos adelanta a qu\u00e9 manjar se nos invita: \u00abVitorearemos hasta romper los nudos de silencios\/ hasta dar con la voz en el mazo de intemperies\/ hasta que el dolor se rompa \u2014el hilo de tristeza\u2014.\/ Hasta que toda esa escarcha de la angustia\/ sea barrida por el canto\/ por los aleluyas que ensanchan la vena del sol\/ por los jubileos que vendr\u00e1n\u00bb. S\u00ed, la autora abre las puertas a la gran conmemoraci\u00f3n donde el \u00faltimo enemigo ser\u00e1 destruido, y ese <em>mysterium fascinans<\/em>, ese tono h\u00edmnico, declara \u00abel fest\u00edn\/ la avellana gigante del destello y las armon\u00edas.\/ La piedra angular\/ el dedal \u00fanico\/coci\u00e9ndonos al tiempo y la esperanza\u00bb.<\/p>\n<p>Escribir poes\u00eda -tomando como hipertexto a la Biblia-, hilvanar lo po\u00e9tico desde estas remembranzas y hacerlo sist\u00e9mico, ya es un empuje otro para la literatura cubana. Desde \u00abEspejo de paciencia\u00bb (Especulum patientae), hasta ciertas zonas de la l\u00edrica actual, encontramos destellos atom\u00edsticos, detenimitientos entusiastas (ya sea por lo cultural o porque el terreno estuvo f\u00e9rtil para el creyente-poeta) en estos entuertos que el canon literario, en m\u00e1s de una generaci\u00f3n, vet\u00f3 sin ambages.<\/p>\n<p>En cambio, Odalys Interi\u00e1n -a m\u00e1s de dar con el contexto id\u00f3neo- nos llega con un libro de 71 poemas que articula el t\u00f3pico \u00abmuerte\u00bb con una sensibilidad tapizada por poderosos postulados b\u00edblicos. No es su propuesta la de un esquema predecible, desde el que pesquisemos la defensa de una u otra escuela (o denominaci\u00f3n) de la cristiandad. El cuaderno enclava su discurso en al menos cuatro bloques significacionales: el espacio, el tiempo, la P(p)alabra y el amor: n\u00facleos culturales bordeados por el gran eje tem\u00e1tico: la muerte: a) \u00abLlamar a la muerte desde aqu\u00ed\/ no desde el insomnio\/ sino desde aqu\u00ed \/desde esta ribera\/ desde la blanca esfera que llena los destinos de la luz\u00bb; b) \u00abDios mide el tiempo con su sombra\/ sus palabras son clavos \/que atraviesan\/ el coraz\u00f3n de la muerte\u00bb.<\/p>\n<p>Y citamos entonces a Mircea Eliade quien, en su volumen \u00abLo sagrado y lo profano\u00bb, explicita:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">\u00a0\u00a0\u00a0 \u00abLa revelaci\u00f3n de un espacio sagrado permite obtener \u00abun punto fijo\u00bb, orientarse en la homogeneidad ca\u00f3tica, \u00abfundar el Mundo\u00bb y vivir realmente. Por el contrario, la experiencia profana mantiene la homogeneidad y, por consiguiente, la relatividad del espacio. Toda orientaci\u00f3n verdadera desaparece, pues el \u00abpunto fijo\u00bb no goza ya de un estatuto ontol\u00f3gico \u00fanico: aparece y desaparece seg\u00fan las necesidades cotidianas. A decir verdad, ya no hay \u00abMundo\u00bb, sino tan s\u00f3lo fragmentos de un universo roto, la masa amorfa de una infinidad de \u00ablugares\u00bb m\u00e1s o menos neutros en los que se mueve el hombre bajo el imperio de las obligaciones de toda existencia integrada en una sociedad\u00bb. (Mircea Eliade: <em>Lo sagrado y lo profano<\/em>, Ediciones Paid\u00f3s Ib\u00e9rica, Barcelona, 1998)<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Es as\u00ed, que la autora del libro que nos ocupa se debate entre ese espacio \u00abamorfo\u00bb, \u00abfragmentario\u00bb y este otro que le permite fundar el Mundo, el primigenio, el patio de Dios: a) \u00abMira est\u00e1 cayendo el l\u00edmite\/ que nos separa de la invisibilidad\/ est\u00e1 el aire lleno de una verdad\/ que sigue respir\u00e1ndonos\u00bb, b) \u00abEl mundo es esa suma de espejismos.\/ \u00c1ngel \/crucemos el port\u00f3n\/ la pared de ojo de esos cielos\/ los tiempos benditos que germinan\/ mientras gotean las altas torres del man\u00e1\u00bb, c) \u00abA pesar del polvo \/del triste polvo que somos.\/ Sigo llenando el aire de plegarias.\/ Sigo entonando himnos\/ de bienaventuranzas\u00bb, d) \u00abEl cosmos abierto \/la palabra\/ interminable \/Walt\/ el infinito de las cosas\/ que tienden su peque\u00f1a maravilla\u00bb, e) \u00abPiensa en la eternidad.\/ Que no se encoja tu ojo \/que bailen en \u00e9l\/ los siete para\u00edsos de la visi\u00f3n punzante\/ esa catarsis de la luna que no envejece\u00bb.<\/p>\n<p>Como se lee, en estos botones de muestra vibra la revelaci\u00f3n de una realidad absoluta, que se opone a la no-realidad de la inmensa extensi\u00f3n circundante. El ente religioso, incluso, descree de la efectividad de los sentidos terrenos: anhela ser parte del Todo, all\u00ed, en ese cosmos abierto que es una convocatoria a palpar la medida del infinito de las cosas. Seg\u00fan V\u00edctor Hugo, es af\u00e1n de los seres extraordinarios lograr un sitio en el excelso promontorio que nos facilita ver esa patria cuya condici\u00f3n es desprenderse de lo tel\u00farico. Por ello, el ap\u00f3stol Pablo declarara refiri\u00e9ndose al amor: \u00abAhora vemos por espejo, oscuramente; mas entonces veremos cara a cara. Ahora conozco en parte; pero entonces conocer\u00e9 como fui conocido\u00bb (1era Cor. 13:12, Versi\u00f3n Reina Valera, 1960). Ese \u00abentonces\u00bb (que tambi\u00e9n presupone \u00abla otra orilla\u00bb) es un luego y un sitio despejado de las consecuencias de la ca\u00edda original. All\u00ed -y despu\u00e9s- el conocimiento de nosotros mismos (el yo) compendia una mirada panor\u00e1mica, completa del ser escindido que nos encarcela: \u00abVen de puntillas\/ esp\u00eda el largo mon\u00f3logo de las estrellas.\/ Mira desde aqu\u00ed \/desde la propia maravilla del ojo\/ que se contenta con descubrir\/ los altos pilares del sol y la belleza\u00bb.<\/p>\n<p>Cuando Mircea Eliade se refiere al tiempo, a\u00f1ade:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">\u00abPodr\u00eda decirse del tiempo sagrado que no \u00abtranscurre\u00bb, que no constituye una \u00abduraci\u00f3n\u00bb irreversible. Es un Tiempo ontol\u00f3gico por excelencia, \u00abparmen\u00eddeo\u00bb: siempre igual a s\u00ed mismo, no cambia ni se agota. Desde cierto punto de vista, esta \u00absalida\u00bb peri\u00f3dica del Tiempo hist\u00f3rico, y sobre todo las consecuencias que tiene para la existencia global del hombre religioso, puede parecer como un rechazo de la libertad creadora. Se trata, en suma, de un eterno retorno in illo tempore\u00bb. (Mircea Eliade: <em>Lo sagrado y lo profano<\/em>, Ediciones Paid\u00f3s Ib\u00e9rica, Barcelona, 1998)<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0 Del para\u00edso perdido al para\u00edso recobrado: un ideologema propio del cristianismo: \u00abY cuando esto corruptible se haya vestido de incorrupci\u00f3n,\u00a0 y esto mortal se haya vestido de inmortalidad,\u00a0 entonces se cumplir\u00e1 la palabra que est\u00e1 escrita:\u00a0 Sorbida es la muerte en victoria\u00bb. (1era Corintios 15:54, Versi\u00f3n Reina-Valera 1960). La Interi\u00e1n ajusta su discurso po\u00e9tico en este sentido:\u00a0 \u00abS\u00ed\/me ha mordido el tiempo\/ el mismo que desarregla las palabras\/ con su sonido imperturbable.\/ Me ha domado como tamo rebelde\/ sigue empuj\u00e1ndome. \/ Esp\u00edo el colapso de los d\u00edas\/ la flotilla de luces que llegan desparramadas a confundir con su amago de libertad.\/ El tiempo es una jaula \/lo sabemos\/ el r\u00edo que cruzamos con las manos atadas\/ la crecida donde damos pataletas de ahogados\u00bb. Es una lamentaci\u00f3n: el tiempo sagrado est\u00e1 distante, el profano es el que juega su rol en una existencia donde \u00abest\u00e1 la monta\u00f1a de sol sobre nosotros\/ est\u00e1 la nube de plomo \/densa y mort\u00edfera\/ y est\u00e1 el dolor ramific\u00e1ndose. \/Solo nos queda un verano\/ un tiempo lleno de temblor y espacios hu\u00e9rfanos\u00bb. S\u00ed, es la dolorosa pol\u00e9mica, la controversia con ese \u00abanimal con fiebre que es el tiempo\/ la larga hemorragia de los d\u00edas que no sobreviven\u00bb.<\/p>\n<p>La (P)palabra es tambi\u00e9n un n\u00facleo sem\u00e1ntico que erige su irradiante significaci\u00f3n en esta serie de poemas. A saber, la Biblia es la fuente hiperon\u00edmica que soporta el peso de los enunciados: es ella el per\u00edmetro del c\u00edrculo, la circunferencia que adopta tangentes, secantes y todos los radios posibles hasta la infinitud. La Palabra de Dios como punto de partida y como prop\u00f3sito final del emisor de cada discurso. En cambio, se advierte el fluido de esa otra palabra, la po\u00e9tica: a) \u00abespero las palabras \/el alivio que va\/ de visi\u00f3n en visi\u00f3n.\/ Espero \/s\u00ed \/sigo esperando\/ hasta que el verso abra el tramo de arteria y luz\/y marchite \/y corte el rayo de sombra\/ que sobrevive -el largo s\u00edmbolo del horror\u00bb, b) \u00abpalabra bomba-tiempo-oscuridad\/ fragmentada en su rutina\/ azotada por la suma de cat\u00e1strofes\/ por el cabestro de tristeza y orfandad\/ que son ahora los d\u00edas\u00bb. Ambas: la Palabra y la palabra, resumidas en (U)una cuando la poeta nos dice: \u00abPor Cristo \/qui\u00e9n atar\u00e1 la lengua que ha sido desatada\/ qui\u00e9n dir\u00e1 \/esta es la poes\u00eda \/este el Verbo inabarcable:\/ Un Sol entre soles \/abri\u00e9ndonos el reino.\/ Qu\u00e9 fiesta se ha sellado sobre el tiempo\/Un futuro m\u00e1s grande que todo el ayer\u00bb. He aqu\u00ed el poema como esquema de salvaci\u00f3n, el verbo como acto, como portador del sacrificio \u00faltimo, en aras de devolvernos el espacio y el tiempo primordiales. Y es que si bien el \u00abLogos\u00bb de Dios ejecuta la Creaci\u00f3n del mundo f\u00edsico (Romanos 1:20), la intervenci\u00f3n del \u00ablogos\u00bb del ente religioso goza de una ampliaci\u00f3n de las escalas y categor\u00edas de la realidad, gracias a que entre \u00e9l y el objeto dado se interpone una proliferante zarabanda de asociaciones, gracias a que la poes\u00eda es percepci\u00f3n orientada al conocimiento. Conocimiento aqu\u00ed entendido no como juicio sino como conciencia, y la conciencia entendida como testificaci\u00f3n inmediata de lo real. Odalys se las agencia -as\u00ed- para ejercer una ruptura del nivel ordinario de conciencia. Se abre camino, entre las malezas de lo obvio, para vivenciar la Unidad, all\u00ed, donde nos espera la salud trascendental; all\u00ed, donde se aniquilan las impresiones nimias y provincianas, y se nos convoca a un regreso a las cosas mismas: a) \u00abToda palabra es riesgo. Adagio de un eco infinito.\/ Y est\u00e1 el mundo invisible con su sonido y vibraci\u00f3n\/ confundiendo a los hombres \/desconcertando a las filosof\u00edas.\/ La eternidad no es m\u00e1s enigma que la fe.\/ Jes\u00fas qu\u00e9 es nuestra nada ante ti\/ qu\u00e9 es mi sed \/mi humanidad\/ los exilios del ser dentro de su propia burbuja\u00bb, b) \u00abLa poes\u00eda que llega con su apostolado\/ henchida de soberbia \/como un \u00e1ngel\/ con su inventario de salvaci\u00f3n\u00bb. Y esta palabra po\u00e9tica nos hace recordar\u00a0 aquella exaltaci\u00f3n del ap\u00f3stol Juan:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">Yo estaba en el Esp\u00edritu en el d\u00eda del Se\u00f1or (&#8230;) y vi que del trono sal\u00edan rel\u00e1mpagos y truenos y voces; y delante del trono ard\u00edan siete l\u00e1mparas de fuego, las cuales son los siete esp\u00edritus de Dios. Y delante del trono hab\u00eda como un mar de vidrio semejante al cristal; y junto al trono, y alrededor del trono, cuatro seres vivientes llenos de ojos delante y detr\u00e1s. (Apocalipsis 1:10,11, Versi\u00f3n Reina-Valera 1960).<\/p>\n<p>\u00bfY este mundo? \u00bfEsta maravilla: es real o \u00e9xtasis tropol\u00f3gico? \u00bfAcaso el Ap\u00f3stol Juan fue llevado en Esp\u00edritu al d\u00eda del Se\u00f1or para fundirse a un gesto surrealista? \u00bfEs puro simbolismo esto que vio Juan? No se crea. La Interi\u00e1n nos convence de que la visitaci\u00f3n a la Realidad Otra presupone una fe. Conque las Santas Escrituras abundan en dichas met\u00e1foras que se refieren a existencias reales, lo que ha arrastrado, durante siglos, a millones de personas que las creen, incluso que las testimonian. La po\u00e9tica de la cubana, pues, no nos presenta un mundo metaf\u00f3rico, sino\u00a0una realidad cuya vida es t\u00e1ctil, que est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 de su imagen y expresi\u00f3n; una realidad sugerida, que nos conduce a sus columnas y que luego se nos borra. Y es que los ojos dilatados de la autora alcanzan los niveles m\u00e1s altos de la Revelaci\u00f3n.<\/p>\n<p>He aqu\u00ed entonces que los presupuestos semiol\u00f3gicos de Umberto Eco constituyen instrumentos util\u00edsimos a la hora de traernos a este tipo de poes\u00eda. El proyecto de la semi\u00f3tica es, seg\u00fan Eco, estudiar la cultura a partir de la descomposici\u00f3n de sus signos en una numerosa variedad de objetos y acontecimientos; hay que concientizar luego que dicho estudio supone un desglose anal\u00edtico de las partes de un todo, de un todo densamente significacional. Seg\u00fan \u00e9l, la cultura alcanza su grado \u00f3ptimo para ser comprendida si se le aborda desde la semi\u00f3tica, y -como es de suponer- todos los valores culturales presentes en ese corpus obedecen a leyes semi\u00f3ticas. En el cap\u00edtulo \u00abLa funci\u00f3n semi\u00f3tica\u00bb, de su \u00abTratado de Semi\u00f3tica General\u00bb, el semi\u00f3logo europeo pone en tela de juicio el concepto de signo, cuyo tratamiento tradicional no resuelve la compleja urdimbre de intervalos y de notas que conforman el adem\u00e1n de llevar la realidad al texto. De tal forma, es de vital importancia considerar las siguientes palabras:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">Por tanto, si bien el referente puede ser el objeto nombrado o designado por una expresi\u00f3n, cuando se usa el lenguaje para mencionar estados del mundo, hay que suponer, por otra parte, que en principio una expresi\u00f3n no designa un objeto, sino que transmite un CONTENIDO CULTURAL. (Umberto Eco, <em>Tratado de Semi\u00f3tica General<\/em>, Editorial Lumen, S.A. 2005).<\/p>\n<p>Desde este \u00e1ngulo se corrobora si el signo es v\u00e1lido o no. Desde aqu\u00ed hay, primero, que escudri\u00f1ar c\u00f3mo se produce la percepci\u00f3n y, m\u00e1s tarde, c\u00f3mo la existencia del universo nombrado (su ser) culmina siendo demostrado, definido. La Interi\u00e1n nos aclara que para captar ese Reino es necesaria una exaltaci\u00f3n del esp\u00edritu, un estado l\u00edmite en el que las escalas del cronotopo proyecten su dilataci\u00f3n. Una mirada ordinaria por -ello- no puede lograr un intercambio profundo con una realidad cuyo abigarramiento exige rebasar lo meramente sensitivo: \u00abLa imaginaci\u00f3n es viento\/ vuela en ella ciudad \/recorre\/ la vena de hermosura del crep\u00fasculo.\/ Lo visible ha sido revelado\/ y lo invisible \/tambi\u00e9n.\/ Hay d\u00edas as\u00ed \u2014como si tropez\u00e1ramos con toda la oscuridad de la Tierra.\u00bb<\/p>\n<p>\u00abY la muerte se muere\u00bb -adem\u00e1s- no desprecia las posibilidades de la ling\u00fc\u00edstica para sugerir, potenciar, sus intenciones comunicativas. Todo texto escrito es acci\u00f3n desde un \u00absistema modelizante secundario\u00bb, por lo que las palabras -montadas en el esquema escritural- comunican enriquecedoramente m\u00e1s all\u00e1 de su disposici\u00f3n s\u00edgnica. Siendo as\u00ed, la mayor\u00eda de los poemas de este cuaderno configuran su voz desde un hablante poem\u00e1tico apelativo, que es tomar de la mano el modo imperativo de las conjugaciones verbales, lo que resulta en mandatos, ordenanzas, disposiciones que el receptor ha de tener en cuenta para \u00abvaciar a la muerte de significaci\u00f3n\u00bb. Este gesto conminatorio -deslizado tanto al ente profano, como a \u00e1ngeles, a Jehov\u00e1, a la P(p)alabra, al O(tro), a lo (O)otro, al \u00abyo\u00bb o al \u00abnosotros\u00bb, culmina en una gimnasia espiritual de liberaci\u00f3n: todas las libertades posibles, a fin de alcanzar ese m\u00e1s all\u00e1 que para Odalys Interi\u00e1n es una teopraxis, una ejecuci\u00f3n que se respira en el aqu\u00ed y el ahora, ya que \u00abciertamente ha llegado a vosotros el reino de Dios\u00bb (Mateo 12:28).<\/p>\n<p>Parafraseamos por esto una declaraci\u00f3n de Jes\u00fas Espeja en su libro \u00abJes\u00fas de Nazaret\u00bb: La expresi\u00f3n \u00abReino de Dios\u00bb es producto de una profunda experiencia, que degusta intensamente la cercan\u00eda de Dios que interviene para cambiar situaciones, y manifiesta esa sensaci\u00f3n en el lenguaje po\u00e9tico. Por eso Jes\u00fas dec\u00eda \u00aba qu\u00e9 compararemos el Reino de Dios\u00bb. La experiencia es tan fuerte y tan rica que no es posible comunicarla del todo.<\/p>\n<p>Leer a la poeta cubana no puede ser -para nada- una piedra de tropiezo. La atm\u00f3sfera aparentemente densa de su discurso no involucra al lector en una equivocidad tropol\u00f3gica de lucimiento. No respira aqu\u00ed la \u00abegolatr\u00eda expresiva\u00bb ni malabares estil\u00edsticos\u00a0\u00a0 que compliquen el decir. No: la transparencia es palpable y los enunciados fluyen en una comprensi\u00f3n que no se vuelve traum\u00e1tica. Eso s\u00ed, las maniobras intertextuales que emplea dirigen su mirada al gran Texto; ese cuya polisemia exige que el receptor acople la tesis de la \u00abmuerte derrotada\u00bb hacia las m\u00faltiples variables que la Biblia ofrece.<\/p>\n<p>Asimismo, las referencias culturales no solo nacen de las Sagradas Escrituras, tambi\u00e9n Whitman, Dylan, Rilke, Wittgenstein, Vallejo, Clarice Lispector, Paul Celan, Rabindranath Tagore y Poe desfilan en este mosaico para ser recontextualizados, para -en fin- engarzar sus voces al discurso \u00fanico y plural de la reconciliaci\u00f3n con \u00abel Creador de todas las cosas\u00bb: \u00abUn\u00a0 \u00e1ngel Rilke\/ el que vive en la belleza perfecta\/ ir\u00e1 despert\u00e1ndonos\/ un tiempo sin edad \/la idea de un futuro.\/ Porque m\u00e1s all\u00e1 de todo est\u00e1 la vida.\/ En esa larga fiesta todo se har\u00e1 entonces.\u00bb<\/p>\n<p>Este \u00abhacer\u00bb, este \u00abcrear\u00bb, es <em>in illo tempore<\/em>, y ya el signo no ser\u00eda de dos caras como dise\u00f1\u00f3 Ferdinand de Saussure: abre su diapas\u00f3n para un signo aglutinante, esf\u00e9rico, total.<\/p>\n<p>Las circunstancias del aqu\u00ed y del ahora aluden al all\u00e1 y al despu\u00e9s: se necesitan la met\u00e1fora, la alegor\u00eda, el s\u00edmbolo, la sinestesia; la par\u00e1bola. El vocablo no es suficiente; queda relegado a una denominaci\u00f3n obvia -misma- aun desde lo est\u00e9tico. Es por eso que la empresa de \u00abY la muerte se muere\u00bb arrastra con un c\u00famulo de manifestaciones tropol\u00f3gicas que no quedan (est\u00e1ticas\/ext\u00e1ticas) en s\u00ed mismas: vertebran un proyecto m\u00e1s ambicioso que encriptarse en enamorar los o\u00eddos, en \u00abdeslumbrar los ojos con \u00f3leos aparenciales\u00bb.<\/p>\n<p>Odalys Interi\u00e1n Guerra es capaz de parasitar el comportamiento de la episteme. Lejos de aproximarnos a la realidad expuesta desde lo exclusivamente sensitivo o conceptual, su ojo po\u00e9tico es una impronta del conocimiento hol\u00edstico.<\/p>\n<p>El t\u00e9rmino referente, cuestionado por Umberto Eco, es, por su naturaleza emp\u00edrica, no pertinente para captar una realidad cuyo presupuesto c\u00f3smico no se acomoda a la denominaci\u00f3n rayana, al influjo condicionado por la mismidad.<\/p>\n<p>La poeta, a tono con Alejo Carpentier, expondr\u00eda:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">Pero es que muchos se olvidan, con disfrazarse de magos a poco costo, que lo maravilloso comienza a serlo de manera inequ\u00edvoca cuando surge una inesperada alteraci\u00f3n de la realidad (el milagro), de una revelaci\u00f3n privilegiada de la realidad, de una iluminaci\u00f3n inhabitual o singularmente favorecedora de las inadvertidas riquezas de la realidad, de una ampliaci\u00f3n de las escalas y categor\u00edas de la realidad, percibidas con singular intensidad en virtud de una exaltaci\u00f3n del esp\u00edritu que lo conduce a un modo de estado l\u00edmite. (Alejo Carpentier, <em>El Reino de este mundo<\/em>, Editorial Letras Cubanas, 1980).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0 A ese estado l\u00edmite nos lleva Odalys, porque \u00abtambi\u00e9n yo canto para ti\/ y cuando digo luz \/es luz\/ sin ninguna emboscada\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">-Giraldo Segura Riquenes-<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">La Habana. 19\/8\/2025.<\/p>\n<figure id=\"attachment_10000\" aria-describedby=\"caption-attachment-10000\" style=\"width: 539px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-10000\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/2-Giraldo-Segura.jpg\" alt=\"\" width=\"539\" height=\"636\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/2-Giraldo-Segura.jpg 539w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/2-Giraldo-Segura-254x300.jpg 254w\" sizes=\"auto, (max-width: 539px) 100vw, 539px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-10000\" class=\"wp-caption-text\">Giraldo Segura<\/figcaption><\/figure>\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Giraldo Segura Riquenes<\/strong> (Santiago de Cuba 1970). Licenciado en Letras (1993). Premio \u00abLuis Rogelio Nogueras\u00bb (1988) con el cuaderno \u00abIsla de Patmos\u00bb. Premio \u00abPinos nuevos\u00bb con el cuaderno \u00abEn el nombre del Padre\u00bb (1996), publicado por \u00abLetras Cubanas\u00bb. \u00abPremio Alad\u00e9cima\u00bb (2001), con el cuaderno \u00abMi carne cruda\u00bb (2002, Ediciones Hipocampo). Recientemente public\u00f3 el libro \u00abDivergencias\u00bb (2024) por Letras Cubanas. Tambi\u00e9n en Argentina\u00a0 se publica \u00abAlrededor del murci\u00e9lago\u00bb (2024), en coautor\u00eda con Sadys Ramos Cruz. Aparece en las antolog\u00edas: \u00abPrisionera del aire\u00bb (Cuba)\u00a0 y \u00abD\u00e9cima c\u00f3smica\u00bb (M\u00e9xico). Actualmente funge como instructor de literatura en la Casa de Cultura\u00bbRita Montaner\u00bb, Guanabacoa, Cuba.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abUna Cultura depende de la configuraci\u00f3n que lo divino haya tomado frente al hombre, de la relaci\u00f3n declarada y encubierta de todo lo que permite que se haga en su nombre y, a\u00fan m\u00e1s, de la contienda posible entre el hombre, su adorador, y esa realidad; de la exigencia y de la gracia que el alma humana, a trav\u00e9s de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":10001,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[940,105,90],"class_list":["post-10002","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-colaboraciones","tag-giraldo-segura","tag-odalys-interian","tag-premio-rey-david"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10002","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=10002"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10002\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":10006,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10002\/revisions\/10006"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/10001"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=10002"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=10002"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=10002"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}