{"id":10114,"date":"2026-01-28T20:55:53","date_gmt":"2026-01-28T19:55:53","guid":{"rendered":"https:\/\/tiberiades.org\/?p=10114"},"modified":"2026-03-16T08:18:41","modified_gmt":"2026-03-16T07:18:41","slug":"jose-alfredo-perez-alencar-el-honor-perdido-de-katharina-blum-sensacionalismo-y-colectividad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tiberiades.org\/?p=10114","title":{"rendered":"\u2018El honor perdido de Katharina Blum&#8217;, sensacionalismo y colectividad."},"content":{"rendered":"<p>El sensacionalismo bien podr\u00eda no implicar colectividad. Son las personas quienes, a trav\u00e9s de someras percepciones, nutren este fen\u00f3meno y lo convierten en sin\u00f3nimo de generalidad. A merced de esta creaci\u00f3n artificial, se interiorizan ideas de diversa \u00edndole las cuales llegan a defenderse hasta el extremo, sin mediar base racional y s\u00f3lida en el argumentario de los alienados.<\/p>\n<p>En esta novela de Heinrich B\u00f6ll (autor alem\u00e1n que recibi\u00f3 el premio Nobel en 1972), la cual fue trasladada a la pantalla en 1975 por los directores Shl\u00f6ndorff y Margarethe von Trotta, la protagonista Katharina Blum se ve inmersa en una investigaci\u00f3n por parte de la fiscal\u00eda y una implacable persecuci\u00f3n de los medios, cuyo baluarte es el PERI\u00d3DICO, tras un ef\u00edmero romance nocturno con un consumado delincuente (Ludwig G\u00f6tten). Sus vicisitudes comienzan ante la pregunta de \u00bfc\u00f3mo pudo escapar el mentado delincuente, si la polic\u00eda ten\u00eda vigilado su edificio?<\/p>\n<p>Emplea la forma de un atestado policial desprovisto de solemnidades, dialogando con el lector y por ello resulta sumamente accesible. A mi entender, el autor tiene clara la idea o la realidad que pretende plasmar y por ello no se preocupa de fastuosidades en la redacci\u00f3n. Es preciso que la problem\u00e1tica narrada deje huella, de ah\u00ed las asiduas referencias al PERI\u00d3DICO: el otro protagonista de la obra. Ahora bien, debe levantarse el velo e individualizar responsabilidades pues, igual que afirmar la mala praxis de todos los medios de comunicaci\u00f3n ser\u00eda desacertado e inviable, tampoco puede englobarse a todos los trabajadores del PERI\u00d3DICO como part\u00edcipes en la tr\u00e1gica sucesi\u00f3n de acontecimientos. Son personas quienes dirigen los medios, y personas quienes dan rienda suelta a su escritura procurando \u201cvender bien el pescado\u201d.<\/p>\n<p>Con relaci\u00f3n al PERI\u00d3DICO, B\u00f6ll antes de iniciar la obra, deja el siguiente mensaje: \u201c<em>Las personas que se citan y los hechos que se relatan son producto de la fantas\u00eda del autor. Si ciertos procedimientos period\u00edsticos recuerdan los del Bild-Zeitung, el paralelismo no es intencionado ni casual, sino inevitable<\/em>.\u201d Estas palabras, cargadas de iron\u00eda, refuerzan el leitmotiv al trazar nexos con un caso real, aunque tal vez no sea el ejemplo m\u00e1s id\u00f3neo por la pol\u00e9mica que gener\u00f3 y que ha sido objeto de comentario en alg\u00fan estudio sobre la obra del autor alem\u00e1n.<\/p>\n<p>Aun as\u00ed, no enerva la importancia de su cr\u00edtica sobre el sensacionalismo, que desde los albores de la historia siempre ha estado presente (evidentemente ha ido evolucionando, en Grecia o la antigua Roma no exist\u00edan los mass media). Interpretando la voluntad de B\u00f6ll, el pr\u00f3logo de la obra escrito por Berta Vias-Mahou (quien adem\u00e1s de escritora y traductora, es licenciada en historia), resalta su vigencia atemporal pues no se trata de una lacra de los a\u00f1os setenta. Habr\u00eda de completarse esa atemporalidad con el se\u00f1alamiento, anunciado al principio del p\u00e1rrafo, de la sociedad de la informaci\u00f3n en que nos hallamos. No solo se trata de un incremento de estas pr\u00e1cticas, sino de unos efectos descomunales los cuales son posibles gracias a los avances tecnol\u00f3gicos. Quien sabe emplear los medios de comunicaci\u00f3n, maneja el discurso \u201cde turno\u201d y, en cuesti\u00f3n de d\u00edas u horas, puede ensalzar o menoscabar la fama de una persona, grupo, Estado\u2026<\/p>\n<p>Retomando las individualizaciones dentro del PERI\u00d3DICO, el papel de \u201cvillano\u201d lo ostenta el periodista T\u00f6tges, quien ejerce su profesi\u00f3n desmesurada y deshumanizadamente. Y es que sus actuaciones conculcan la deontolog\u00eda period\u00edstica (tomando como referencia una \u201cojeada\u201d r\u00e1pida del C\u00f3digo Deontol\u00f3gico que debe servir de gu\u00eda a los periodistas espa\u00f1oles), comenzando por el principio \u00e9tico de buscar la verdad, la presunci\u00f3n de inocencia y la evaluaci\u00f3n de los posibles da\u00f1os derivados de sus informaciones, as\u00ed como el respeto a la intimidad y propia imagen de las personas. Dentro de los Principios Generales del mentado C\u00f3digo, su apartado 4.b) se\u00f1ala: \u201c<em>Con\u00a0car\u00e1cter general deben evitarse expresiones,\u00a0im\u00e1genes\u00a0o testimonios vejatorios o lesivos para la condici\u00f3n personal de los individuos y su integridad f\u00edsica o moral.\u201d<\/em> El periodista los obvia sin ning\u00fan tipo de escr\u00fapulo, y cuando alguno de los testimonios le es favorable a Katharina, \u00e9l lo pervierte para que se ajuste a la trama de complicidad con el criminal Ludwig G\u00f6tten.<\/p>\n<p>Aceptemos o no las narrativas de T\u00f6tges, tambi\u00e9n deber\u00edamos tildar de villana a la asesina confesa de dicho periodista: Katharina Blum, quien provista de una gran seguridad moral (tal como se\u00f1ala Berta V\u00edas-Mahou en el pr\u00f3logo), carece de remordimientos por haberle disparado. Debe leerse el libro hasta el final para tener un pan\u00f3ptico de lo ocurrido, ya que en apariencia y de manera premeditada, ella pone fin a la vida de T\u00f6tges por haber destruido su imagen ante la opini\u00f3n p\u00fablica.<\/p>\n<p>En este punto conviene establecer la secuencia de acontecimientos sin hacer demasiadas revelaciones: Katharina acude a una fiesta, se va con Ludwig Gotten a su casa y a la ma\u00f1ana siguiente es llevada a comisar\u00eda. Durante unos d\u00edas es sometida a varios interrogatorios, y cuando estos han finalizado sin que se haya podido demostrar v\u00ednculo alguno, la protagonista cita al periodista Totges en su casa y por alguna raz\u00f3n termina dispar\u00e1ndole.<\/p>\n<p>En la novela, el detective Beizmenne, el fiscal Hach (junto con su compa\u00f1ero) y la prensa tienen una idea preconcebida en base a elementos circunstanciales: Katharina es c\u00f3mplice de Gotten, porque indubitadamente le ayudo a escapar a trav\u00e9s de alguna salida secreta del edificio. Los acontecimientos en salas de interrogatorio sin la presencia de un abogado (el se\u00f1or Blorna, abogado para el cual trabajaba Katharina, se hallaba de vacaciones junto a su esposa) pueden ser cuestionables, y esta consideraci\u00f3n se debe a numerosos casos del panorama global en que se muestran las t\u00e1cticas policiales para extraer informaci\u00f3n o confesiones. Tambi\u00e9n es cierto que, en algunas investigaciones, la inmensa presi\u00f3n que han de soportar los cuerpos policiales o los fiscales conlleva el af\u00e1n por encontrar un culpable en aras de amainar el clamor de sus superiores y de la sociedad. Sea como fuere, la protagonista demuestra la entereza propia de quien no tiene motivos para sentir temor.<\/p>\n<p>Paulatinamente a medida que se suceden los interrogatorios, los elementos humanos antes mencionados comienzan a sentir cierto afecto por la investigada; ello puede deberse al abandono de la ceguera que ocasionan los prejuicios. Esto es una prueba que, avanzada la trama, nos permite inferir lo siguiente: los problemas de Katharina no se hallan en las diligencias policiales sino en la \u00e1vida b\u00fasqueda de noticias. Concretando de nuevo, por T\u00f6tges, quien podemos presuponer que gozaba de datos filtrados, ya que cuando Katharina es arrestada en su piso tras su noche con G\u00f6tten, esperaba en el propio edificio para fotografiar a la presunta c\u00f3mplice.<\/p>\n<p>Desde ese momento sus destinos quedaron vinculados y el autor nos va preparando para hallar respuestas a la pregunta esencial: \u00bfQu\u00e9 nivel de hostigamiento podr\u00eda impulsar a la protagonista para disparar a sangre fr\u00eda contra este periodista?<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-10109\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/hboll.jpg\" alt=\"\" width=\"481\" height=\"863\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/hboll.jpg 481w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/hboll-167x300.jpg 167w\" sizes=\"auto, (max-width: 481px) 100vw, 481px\" \/><\/p>\n<p>Me permito en este punto volver a reiterar la breve pero contundente descripci\u00f3n de Katharina Blum por quienes de verdad la conoc\u00edan, omitiendo los testimonios viciados de quienes s\u00f3lo albergaban af\u00e1n de su minuto de gloria y tambi\u00e9n de los que convierten las primeras impresiones fruto del prejuicio en su credo: una persona candorosa y entregada a su profesi\u00f3n. Este tipo de declaraciones no logran motivar el furor de los lectores, \u201c[\u2026] <em>En la \u00faltima p\u00e1gina ley\u00f3 Blorna que el Peri\u00f3dico hab\u00eda convertido su opini\u00f3n de que Katharina era inteligente y reservada, en que era fr\u00eda y calculadora<\/em> [\u2026]\u201d, y por ende se antoja necesario aclimatar los t\u00e9rminos al discurso sensacionalista ya iniciado. La pretensi\u00f3n es claramente decantar al p\u00fablico hacia la consideraci\u00f3n de que Katharina forma parte de la organizaci\u00f3n criminal de su amante, e incluso puede ser la \u201cmente\u201d tras las actividades delictivas al tratarse de una \u201cfemme fatale\u201d.<\/p>\n<p>En este sentido har\u00e9 un inciso para narrar una an\u00e9cdota en torno a c\u00f3mo ciertas personas, dotadas de intelectualidad o avezadas en su profesi\u00f3n, son conocedoras de la volubilidad en la opini\u00f3n p\u00fablica. El K\u00e1iser Guillermo I se hallaba en el balneario de Ems cuando recibi\u00f3 la visita del embajador franc\u00e9s, de apellido Benedetti, el cual le requer\u00eda no presentar la postulaci\u00f3n de ning\u00fan pariente al entonces vacante trono espa\u00f1ol. El k\u00e1iser declin\u00f3 educadamente la proposici\u00f3n, y al enterarse Von Bismarck de este evento, adultera el telegrama recibido para enardecer los \u00e1nimos populares contra Francia. Todav\u00eda quedaban cuatro estados en el sur, que no se hab\u00edan anexionado a Prusia, y Bismarck sab\u00eda (por lo acaecido en las guerras napole\u00f3nicas) que un enemigo com\u00fan despertaba el sentimiento de uni\u00f3n entre los diversos territorios alemanes. Tras aquella guerra con Francia, surge la actual Alemania.<\/p>\n<p>Retomando las intenciones del autor, B\u00f6ll nos proporciona diversos paradigmas en cuanto a publicaciones del PERI\u00d3DICO, as\u00ed el siguiente titular: \u201cKATHARINA BLUM, LA AMANTE DEL BANDIDO, SE NIEGA A DECLARAR SOBRE SUS AMANTES MASCULINOS\u201d. Bien, esta adulterada afirmaci\u00f3n proviene de las \u201cvisitas de caballeros\u201d que supuestamente recib\u00eda la protagonista en su domicilio, cuesti\u00f3n esclarecida en el desenlace. Tambi\u00e9n acuden a su madre gravemente enferma, y cuyo devenir tambi\u00e9n repercutir\u00e1 en Katharina al final de la obra, y a su ex marido que expresa comentarios claramente nacidos del rencor. Las circunstancias y la objetividad nada importan al PERI\u00d3DICO, tan s\u00f3lo los extractos que despierten la sospecha o animadversi\u00f3n de sus lectores hacia la protagonista.<\/p>\n<p>Las ineludibles consecuencias de estos ataques reiterados por el medio de comunicaci\u00f3n son previstas por la se\u00f1ora Blorna (arquitecta y esposa del abogado de Katharina, quien a su vez trabajaba como empleada de hogar para el matrimonio): \u201c[\u2026] <em>Nunca, nunca jam\u00e1s volver\u00e1 a ser como antes. Destrozar\u00e1n a la chica. Si no lo hace la polic\u00eda lo conseguir\u00e1 el PERI\u00d3DICO, y cuando el PERI\u00d3DICO pierda el inter\u00e9s por ella, ya se encargar\u00e1 la gente de continuar.<\/em> [\u2026]\u201d. Los Blorna ser\u00e1n \u201cda\u00f1os colaterales\u201d de la abrumadora y malintencionada secuencia de art\u00edculos del PERI\u00d3DICO, a ella incluso le brindan un apodo, \u201cTrude la Roja\u201d.<\/p>\n<p>En relaci\u00f3n con los apodos, recuerdo un caso real (no m\u00e1s que \u00e9ste, pues recalco que estas pr\u00e1cticas forman parte de nuestra cotidianeidad): el de Amanda Knox en Italia. Adem\u00e1s, el caso se ha revitalizado con el estreno de una serie donde Knox cuenta su versi\u00f3n. Fue absuelta por el Tribunal Supremo de Italia hace a\u00f1os, despu\u00e9s de haber sufrido un aut\u00e9ntico calvario tanto en los planos policial y social, pero sobre todo experiment\u00f3 el flagelo de ciertos medios de comunicaci\u00f3n. Su alias en la prensa era \u201cfoxy Knoxy\u201d pues el discurso que vend\u00eda era calificar a esta mujer, por aquel entonces casi adolescente, como depravada sexual. Ejemplos en los que la sociedad juzga sin existir condena, los tenemos dentro de las fronteras espa\u00f1olas, como el de Dolores V\u00e1zquez en el caso Wanninkhof-Carabantes, donde arremetieron contra esta persona configur\u00e1ndola como culpable ante la opini\u00f3n p\u00fablica. Posteriormente fue absuelta, pero qui\u00e9n o qui\u00e9nes deben indemnizar el nivel de degradaci\u00f3n sufrido tanto por errores en la administraci\u00f3n de la justicia y por las lesiones en su dignidad, fama y propia estima a trav\u00e9s de ciertos medios. Esta cuesti\u00f3n la abordo en mi comentario sobre <em>El expreso de medianoche <\/em>(1978), si se trata de un caso medi\u00e1tico, aunque la persona acusada sea absuelta y existan muestras claras de su inocencia: nunca superar\u00e1 totalmente los estigmas sociales.<\/p>\n<p>En la obra, el art\u00edfice de este pervertido uso de la libertad de prensa (T\u00f6tges), tras su muerte, es plasmado en los obituarios como \u201cv\u00edctima de su profesi\u00f3n\u201d. No hay cabida para un debate jur\u00eddico-moral en torno a la justificaci\u00f3n del homicidio o asesinato, salvo que mediara leg\u00edtima defensa, por haber sido injuriada y calumniada en la prensa. En una ponderaci\u00f3n de bienes jur\u00eddicos tenemos dos derechos fundamentales, pero s\u00f3lo uno absoluto: que es el derecho a la vida. Sin embargo, el autor en un momento determinado parece generar una interpretaci\u00f3n de que el periodismo, ejercido a la manera de T\u00f6tges, mutila en cierta manera la vida.<\/p>\n<p>Resulta interesante la expresi\u00f3n \u201cv\u00edctima de su profesi\u00f3n\u201d, que puede entenderse como un intento de infundir pena o conciencia en las mentes de quienes leen el titular. Pudiera vislumbrarse que este periodista feneci\u00f3 a causa de realizar su trabajo (sin alusi\u00f3n a sus m\u00e9todos desproporcionados), lo cual est\u00e1 revestido por cierta solemnidad y casi lo convierte en un m\u00e1rtir de la Libertad de Prensa.\u00a0 Hacer referencia a los procederes del Peri\u00f3dico y sus ac\u00f3litos implicar\u00eda culpabilizar a la v\u00edctima, pr\u00e1ctica que no es plausible, pese a que la preterici\u00f3n de factos conlleve a una noticia de \u201cmedias verdades\u201d. La consideraci\u00f3n de \u201cv\u00edctima de su profesi\u00f3n\u201d, se antoja m\u00e1s adecuada en casos de corresponsales de guerra o de periodistas que informan desde pa\u00edses donde la libertad de prensa est\u00e1 restringida. Inclusive podr\u00eda entenderse como una falta de respeto para quienes ejercen el periodismo de manera seria y responsable.<\/p>\n<p>Siendo todav\u00eda m\u00e1s incisivos en la obra de B\u00f6ll, cobra relevancia la figura del propietario del peri\u00f3dico, de la persona sobre la que recae la toma de decisiones. En un momento dado de la trama y en aras de proteger al protagonista de \u201clas visitas de caballeros\u201d (por mediar relaci\u00f3n y ser un personaje importante, adem\u00e1s de estar casado), el \u201cl\u00edder\u201d del PERI\u00d3DICO opta por proteger la identidad de aquel haciendo uso de una t\u00e9cnica selectiva en cuanto a la protecci\u00f3n de la intimidad, honor y propia imagen.<\/p>\n<p>Por todo ello, e independientemente de las actuaciones tendentes al esclarecimiento de los hechos llevadas a cabo por la polic\u00eda y los fiscales (uno de los cuales, Hach, es amigo del se\u00f1or Blorna), la narrativa trae consigo un mensaje certero: los estragos, la devastaci\u00f3n potencial que trae consigo la prensa sensacionalista.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-large wp-image-10112\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/3-1-1024x643.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"402\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/3-1-1024x643.jpg 1024w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/3-1-300x188.jpg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/3-1-768x482.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/3-1.jpg 1075w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/p>\n<p>Dicho lo anterior y teniendo presente la redacci\u00f3n constitucional espa\u00f1ola: se ampara el \u201ccomunicar o recibir libremente informaci\u00f3n veraz\u201d. Ello se consagra el <strong>art\u00edculo 20<\/strong> de la Constituci\u00f3n Espa\u00f1ola, enfoc\u00e1ndonos en los puntos 1. a) y d) y 4, donde recalan derechos fundamentales y los l\u00edmites a su utilizaci\u00f3n injustificada o abusiva.<\/p>\n<p>El apartado a) del art\u00edculo, establece la libertad de expresar o difundir ideas, opiniones y pensamientos por medio del escrito, la palabra u otros medios de reproducci\u00f3n y, el apartado d), dispone el <em>derecho a recibir o comunicar libremente informaci\u00f3n veraz por cualquier medio de difusi\u00f3n<\/em>. Pese a que la Libertad de Prensa no puede ejercerse de forma ind\u00f3mita, en sus relaciones o colisiones con el Derecho al honor, la intimidad (personal y familiar) y la propia imagen, se prev\u00e9n excepciones en que las intromisiones est\u00e1n legitimadas.<\/p>\n<p>Aporto una muestra jurisprudencial, respecto a la delimitaci\u00f3n en el ejercicio de la Libertad de Expresi\u00f3n realizado por el Tribunal Supremo: \u201c<em>El TS anula una sentencia que condenaba a un medio digital y a una periodista por intromisi\u00f3n en el derecho al honor de un tarotista y vidente de televisi\u00f3n. El reportaje en cuesti\u00f3n calificaba de estafa el negocio de los videntes televisivos que cobran por llamada, pero el tribunal consider\u00f3 que dicho reportaje difund\u00eda <strong>informaci\u00f3n veraz <\/strong>sobre un tema de <strong>inter\u00e9s p\u00fablico<\/strong> y afirm\u00f3 que la periodista expres\u00f3 una opini\u00f3n basada en <strong>hechos contrastados<\/strong> y en la opini\u00f3n de otro periodista<\/em>.\u201d<\/p>\n<p>En la resoluci\u00f3n judicial se muestra una de las posibles colisiones del Derecho al Honor con la Libertades de Informaci\u00f3n y Expresi\u00f3n. Deja latentes los requisitos en que prevalecen los segundos: proporcionalidad, veracidad e inter\u00e9s general. Aprovecho para hacer alusi\u00f3n a la diferencia entre sujetos, diremos particulares, y los que ostentan cualidad p\u00fablica. Desde que estudi\u00e9 la parte especial de Derecho Penal ha permanecido en mi memoria (adem\u00e1s he logrado encontrar el manual de Nociones de Derecho Penal de la editorial Tecnos y bajo la coordinaci\u00f3n de Mar\u00eda del Carmen G\u00f3mez Rivero en el que le\u00ed la informaci\u00f3n) lo siguiente: \u201c[\u2026] <em>Hay determinados casos en que, por la cualidad p\u00fablica de los sujetos a que se refieren las expresiones o cr\u00edticas, los m\u00e1rgenes de las libertades de expresi\u00f3n e informaci\u00f3n son superiores<\/em> [\u2026]\u201d. Se infiere que un personaje p\u00fablico (pol\u00edticos, futbolistas, cantantes\u2026) ve difuminada (en ning\u00fan caso ha de entenderse como carencia de sus derechos a la intimidad, honor o propia imagen) su privacidad precisamente por su condici\u00f3n y porque dependen de audiencias o votantes. Su fama, su relevancia social o su patrimonio proceden de la gente, es sencillo: si la gente no consumiera todo lo relativo al f\u00fatbol, las estrellas no cobrar\u00edan ingentes cantidades de dinero. Expuesto lo anterior, Katharina Blum estaba lejos de ser personalidad p\u00fablica.<\/p>\n<p>Para delimitar el contenido de las referidas libertades el mismo art. 20 en su cuarto punto establece lo siguiente: \u201c<em>Estas libertades tienen su l\u00edmite en el respeto a los derechos reconocidos en este T\u00edtulo, en los preceptos de las leyes que lo desarrollen y, especialmente, en el derecho al honor, a la intimidad, a la propia imagen y a la protecci\u00f3n de la juventud y de la infancia<\/em>\u201d. De igual forma, tiene una labor preventiva pues todo uso que <em>sobrepase manifiestamente los l\u00edmites normales del ejercicio de un derecho (<\/em>empleando la redacci\u00f3n del art. 7.2 del C\u00f3digo Civil espa\u00f1ol) puede ser una incursi\u00f3n en los tipos penales contra el honor: calumnia o injuria. En el pr\u00f3logo se hace referencia a tales conductas en relaci\u00f3n con la novela: \u201c[\u2026] <em>Mientras, difamaciones y calumnias se extienden en un caso como \u00e9ste con mucha mayor facilidad que la verdad.<\/em> [\u2026]\u201d.<\/p>\n<p>Interesa lo que se deriva del ejercicio conjunto y desmedido de ambos apartados del art. 20 CE (Libertad de expresi\u00f3n y Libertad de Prensa) pudi\u00e9ndose acarrear da\u00f1os irreparables al honor de una persona. Aunque posteriormente se le resarza econ\u00f3micamente o, incluso, si se le ofreciera una disculpa p\u00fablica, la persona ya habr\u00eda quedado estigmatizada. Aqu\u00ed hay dos factores determinantes, de un lado los medios de comunicaci\u00f3n que soslayan la deontolog\u00eda de su profesi\u00f3n, y de otro, los miembros de la poblaci\u00f3n que constituyen el eco de tales \u201cnoticias\u201d. Somos nosotros, cuando carentes de ambici\u00f3n personal (acepci\u00f3n que considero ajustada, ya que el conocimiento en cualquiera de sus vertientes habr\u00eda de resultar una fuente de satisfacci\u00f3n) \u201ccompramos\u201d una letan\u00eda de informaciones sin contrastar, que proporcionan medios claramente sesgados. Buscan claramente un proselitismo, el cual al ser objeto de disquisici\u00f3n, resulta ser vacuo. Ergo, si mis argumentos proceden \u00fanicamente de contenidos dispuestos para generar pol\u00e9mica o de conversaciones donde claramente impera la subjetividad, estar\u00e9 devaluando mi acervo intelectual y mi criterio.<\/p>\n<p>Proceder de esta forma me recuerda a un excurso sobre el \u201cmodus operandi\u201d de la prensa en \u201cLos extraordinarios casos de monsieur Dupin\u201d, obra de Edgar A. Poe (una \u00e9poca donde no exist\u00eda la implacable red medi\u00e1tica de la actualidad), donde el autor escribe lo siguiente: \u201c[\u2026] <em>La masa s\u00f3lo considera como profundo aquello que produce punzantes contradicciones con la idea general<\/em> [\u2026]\u201d.<\/p>\n<p>Cierro el comentario, dejando de lado a los medios de comunicaci\u00f3n y centr\u00e1ndome en las personas, haciendo alusi\u00f3n a las aportaciones hechas por Francisco de Vitoria sobre los juicios emitidos en el \u00e1mbito judicial y social (presentes en su Tratado sobre la Justicia, en interpretaci\u00f3n de la Secunda Secundae de Santo Tom\u00e1s de Aquino, concretamente en la Cuesti\u00f3n 60: Sobre el juicio). M\u00e1s concretamente, al estudio preliminar que de este tratado hace Luis Frayle Delgado, donde y tambi\u00e9n refiri\u00e9ndose a la cuesti\u00f3n 60 escribe: \u201c[\u2026] <em>A la moral privada pertenece tambi\u00e9n el tema del juicio particular, y en especial del juicio temerario<\/em> [\u2026] <em>es decir, sin suficiente base ni fundamento, es il\u00edcito, ya que hace da\u00f1o en la fama y el honor, que son los bienes m\u00e1s apreciados, despu\u00e9s de la propia vida y m\u00e1s que los bienes materiales. Para que sea il\u00edcito y sea pecado se requiere que sea firme y deliberado;<\/em> [\u2026]\u201d.<\/p>\n<figure id=\"attachment_10110\" aria-describedby=\"caption-attachment-10110\" style=\"width: 2560px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-10110 size-full\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/Jose-Alfredo-Perez-Alencar-foto-de-Luis-Aguiar-scaled.jpg\" alt=\"\" width=\"2560\" height=\"2153\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/Jose-Alfredo-Perez-Alencar-foto-de-Luis-Aguiar-scaled.jpg 2560w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/Jose-Alfredo-Perez-Alencar-foto-de-Luis-Aguiar-300x252.jpg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/Jose-Alfredo-Perez-Alencar-foto-de-Luis-Aguiar-1024x861.jpg 1024w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/Jose-Alfredo-Perez-Alencar-foto-de-Luis-Aguiar-768x646.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/Jose-Alfredo-Perez-Alencar-foto-de-Luis-Aguiar-1536x1292.jpg 1536w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/Jose-Alfredo-Perez-Alencar-foto-de-Luis-Aguiar-2048x1723.jpg 2048w\" sizes=\"auto, (max-width: 2560px) 100vw, 2560px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-10110\" class=\"wp-caption-text\">Foto de Luis Aguiar<\/figcaption><\/figure>\n<p><strong>Jos\u00e9 Alfredo P\u00e9rez Alencar<\/strong><\/p>\n<p><em>(Salamanca, Espa\u00f1a, 1994). Poeta, egresado en Derecho por la Universidad de Salamanca y cr\u00edtico de cine. En poes\u00eda ha publicado el libro \u2018Tambores en el Abismo \/ Tambores no Abismo\u2019 (Labirinto, Fafe, Portugal, 2022, en edici\u00f3n biling\u00fce y traducci\u00f3n de Leoc\u00e1dia Regalo), Distinto y Junto (Universidad Nacional de Honduras, 2023) y Aljaba delAsombro (Nueva York Poetry Press, 2025).\u00a0 Cuando ni\u00f1o la imprenta Kadmos le public\u00f3 una carpeta de poemas titulada \u2018El barco de las ilusiones\u2019 (2002, con 17 acuarelas del pintor Miguel El\u00edas). Posteriormente public\u00f3 el cuaderno \u2018Madre\u2019 (Trilce, Salamanca, 2021. Dos poemas traducidos a 12 idiomas). Poemas suyos han aparecido en diversas antolog\u00edas como: \u201cLos poetas y Dios\u201d editada por la Diputaci\u00f3n provincial de Le\u00f3n (2007), \u201cPor ocho centurias\u201d (XXI Encuentro de Poetas Iberoamericanos en Salamanca), EDIFSA (2018)\u201cPalavras pela Paz\u201d, Edi\u00e7ao A Chama (2019)\u00a0 \u201cRegreso a Salamanca\u201d (XXIII Encuentro de Poetas Iberoamericanos en Salamanca), EDIFSA(2020), \u201cTreciembre, coro de voces\u201d, Vitrubio (2021), \u201cEl ciego que ve\u201d (XXIV Encuentro de Poetas Iberoamericanos en Salamanca), EDIFSA (2021), \u201cDe aquende y allende\u201d (XXVI Encuentro de poetas Iberoamericanos), EDIFSA (2023), \u201cSi te labra prisi\u00f3n mi fantas\u00eda\u201d ( I Encuentro de Poetas Iberoamericanos en Ciudad de M\u00e9xico), Konesh (2023), \u201cIl buio della ragione\u201d, Amazon KDP (2024), \u201cCantos Mestizos\u201d, Edit. Oxeda\u00a0 (2024), \u201cPara sitiar el asombro\u201d (XXVII Encuentro de Poetas Iberoamericanos), EDIFSA (2024), \u201cO corpo do cora\u00e7ao\u201d Edit. Labirinto (Portugal, 2024) y revistas de Espa\u00f1a e Iberoam\u00e9rica. Tambi\u00e9n ha publicado los libros \u2018Pasiones cin\u00e9filas\u2019 (Trilce, Salamanca, 2020) y Iuris Tantum (Betania, Madrid, 2020). Sus cr\u00edticas de cine se publican en las revistas literarias Crear en Salamanca y Tiber\u00edades, mientras que sus art\u00edculos de contenido jur\u00eddico y social se dan a conocer el su blog Iuris tantum, que mantiene en el peri\u00f3dico digital Salamanca al D\u00eda.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El sensacionalismo bien podr\u00eda no implicar colectividad. Son las personas quienes, a trav\u00e9s de someras percepciones, nutren este fen\u00f3meno y lo convierten en sin\u00f3nimo de generalidad. A merced de esta creaci\u00f3n artificial, se interiorizan ideas de diversa \u00edndole las cuales llegan a defenderse hasta el extremo, sin mediar base racional y s\u00f3lida en el argumentario de los alienados. 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