{"id":10256,"date":"2026-07-20T17:08:39","date_gmt":"2026-07-20T16:08:39","guid":{"rendered":"https:\/\/tiberiades.org\/?p=10256"},"modified":"2026-07-20T17:11:55","modified_gmt":"2026-07-20T16:11:55","slug":"juan-carlos-acevedo-escribo-para-sentirme-menos-solo-entrevista-de-petruvska-simne","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tiberiades.org\/?p=10256","title":{"rendered":"Juan Carlos Acevedo: \u201cEscribo para sentirme menos solo\u201d, entrevista de Petruvska Simne"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>El poeta colombiano estar\u00e1 en el XXIX Encuentro de Poetas Iberoamericanos, a celebrarse en Salamanca entre el 4 y el 7 de octubre venidero.<\/em><\/p>\n<h4 style=\"padding-left: 360px;\"><strong>XXI<\/strong><\/h4>\n<p style=\"padding-left: 360px;\">Reconocemos la muerte tras las cortinas de menta.<br \/>\nLa hemos visto jugar con la delgada neblina de mayo,<br \/>\nocultarse en las aguas turbias del pantano<br \/>\no volar con los siniestros p\u00e1jaros del cementerio.<br \/>\nNada bueno trae su presencia.<br \/>\nDe su h\u00e1lito<br \/>\nnos protegemos con b\u00e1lsamos<br \/>\ny cristales de cuarzo.<br \/>\nLa muerte respira a nuestro lado<br \/>\ny nos derriba como troncos secos.<br \/>\nEl miedo se apodera de la noche,<br \/>\nUn llanto seco, inaudible,<br \/>\nrecorre nuestros cuerpos.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 360px;\">Juan Carlos Acevedo, del libro La Casa en el invierno, 2020.<\/p>\n<p>El poeta Juan Carlos Acevedo transita el camino de la poes\u00eda por el sendero \u00edntimo de la memoria, mostrando su forma de ver el mundo. Un mundo contradictorio donde la violencia marca el ritmo de los d\u00edas y al mismo tiempo el amor marca el ritmo de la existencia. Es en ese punto donde su poes\u00eda se convierte en una conciencia para evidenciar la vida que se teje minuto a minuto en un marem\u00e1gnum de sensaciones y sentimientos.<br \/>\nEl poeta mira a su alrededor, lentamente, analiza lo imperceptible en cada gesto humano, re\u00fane los fragmentos de conversaciones, de miradas, de silencios, de vivencias y as\u00ed forma una voz personal, su propio vocabulario en un procedimiento espiritual para hacer poes\u00eda al ritmo inclemente de la realidad.<br \/>\nJoseph Brodsky en su discurso al recibir el Premio Nobel de Literatura en 1987, escribi\u00f3 \u201cQuien escribe un poema, lo hace por encima de todo, pues la escritura de un verso es un acelerador extraordinario de la conciencia del pensamiento, de la comprensi\u00f3n del universo\u201d.<br \/>\nAcevedo creci\u00f3 en los suburbios de Manizales. De su madre aprendi\u00f3 el valor de compartir y de su padre la fascinaci\u00f3n por los libros. En la adolescencia vivi\u00f3 los inicios de la guerra de los carteles del narcotr\u00e1fico, \u00e9poca cruenta y aterradora cuando lo cotidiano eran las explosiones en cualquier rinc\u00f3n del pa\u00eds. Fue en esa \u00e9poca que se refugi\u00f3 en la lectura y la escritura tratando de escribir su visi\u00f3n y una manera de entender el presente.<br \/>\n<em>Entre las criticas a sus obras podemos leer la de la poeta Luz Mary Giraldo, Premio Internacional de Poes\u00eda Pilar Fern\u00e1ndez Labrador 2026, quien escribi\u00f3 en la contraportada del poemario La casa en el invierno, de Juan Carlos Acevedo: \u201cEntre abismo y penumbra, la poes\u00eda de Juan Carlos Acevedo recorre los d\u00edas y las noches en un ir y venir por patios entra\u00f1ables. La nostalgia se detiene con lentitud, la vida y la existencia se meditan, el amor y la ausencia se entrelazan, las sensaciones agotan el insomnio, y en los suburbios vuelan p\u00e1jaros. La angustia y el horror se dan la mano mientras se escucha \u201cel \u00faltimo estallido de la guerra\u201d y, sin embargo, la poes\u00eda calienta el pecho, redime, abre las puertas de la espera\u201d.<br \/>\nEl poeta Juan Manuel Roca tambi\u00e9n escribi\u00f3 sobre su poes\u00eda, y se\u00f1al\u00f3: \u00a8Es la lucha porque esas palabras que lo habitan, como lo hacen sus \u00a8hu\u00e9spedes secretos\u00a8, salgan de s\u00ed y traduzcan su adentro, como si el poema fuera el est\u00edmulo, la ganz\u00faa, el se\u00f1uelo, el anzuelo o la llave que extrae del silencio esas voces, esos vocablos que guarda como preciados amuletos. \u00a8<br \/>\nEl poeta chileno Ernesto Gonz\u00e1lez Barnert, se\u00f1ala \u201cHay poetas que escriben desde la torre, otros desde la herida. Juan Carlos Acevedo lo hace desde el fog\u00f3n: un lugar concreto, comunitario, l\u00e1rico, donde la palabra no se eleva para distinguirse sino que circula, se comparte y, sobre todo, se mantiene viva\u201d.<br \/>\nJuan Carlos Acevedo, Manizales, Colombia. Poeta, ensayista y divulgador cultural. Ha publicado los libros de poes\u00eda: Palabras de la Tribu (2001), Los Amigos Arden en las Manos (2010), Noticias del tercer mundo (2010), Historias alrededor de un fog\u00f3n (2012), Los hu\u00e9spedes secretos. (2014), Correo de la noche (2018), La casa en el invierno (2020), Mujeres sin sombra (2023) y P\u00e1jaros de humo (2026).<br \/>\nEs investigador de literatura regional y ha publicado en este campo los libros: Una antorcha en las tinieblas. Antolog\u00eda po\u00e9tica de Caldas en el Bicentenario. (2019). El libro de historia Las letras que nos nombran. Revisi\u00f3n de la literatura del Viejo Caldas. 1834-1966. (2017) y el libro de cr\u00f3nicas Un coraz\u00f3n de Papel. Viaje al centro de las bibliotecas p\u00fablicas de Caldas (2015).<br \/>\nLa poeta y cr\u00edtica espa\u00f1ola Ivonne S\u00e1nchez-Barea en su colecci\u00f3n de literatura Caleidoscopio dedic\u00f3 el libro Paisajes del poeta. Juan Carlos Acevedo (2025), al estudio de su obra literaria.<br \/>\nObtuvo XXII Premio Nacional de Poes\u00eda Eduardo Cote Lamus, el Premio Nacional de Poes\u00eda Descanse en Paz la Guerra. Casa de Poes\u00eda Silva y el VI Premio Nacional de Poes\u00eda Carlos H\u00e9ctor Trejos.<br \/>\nAlgunos de sus poemas hacen parte de varias antolog\u00edas colombianas y de antolog\u00edas en Uruguay, Chile, Ecuador, Cuba, M\u00e9xico, Estados Unidos, Espa\u00f1a, Bulgaria, Rumania y Grecia. Es profesional en Bibliotecolog\u00eda de la Universidad del Quind\u00edo y Diplomado en Escrituras Creativas por la Universidad Tecnol\u00f3gica de Pereira. Se ha desempe\u00f1ado por m\u00e1s de una d\u00e9cada como Promotor de Lectura, Escritura y Oralidad en la Red de Bibliotecas P\u00fablicas de Caldas y asesora talleres y pr\u00e1cticas LEO en redes de bibliotecas de Colombia, Biblioteca Nacional de Colombia, Fundalectura, Cerlalc y Ministerios de Educaci\u00f3n y de Cultura.\u00a0 Ha sido director del Taller de Escritura Creativa RELATA del Ministerio de Cultural en el Centro Cultural del Banco de la Rep\u00fablica en Manizales durante siete a\u00f1os. Es miembro de la Academia Caldense de Historia.<\/em><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-10254 size-large\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/LOS-AMIGOS-ARDEN-EN-LAS-MANOS-portada2-643x1024.jpeg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"1019\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/LOS-AMIGOS-ARDEN-EN-LAS-MANOS-portada2-643x1024.jpeg 643w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/LOS-AMIGOS-ARDEN-EN-LAS-MANOS-portada2-188x300.jpeg 188w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/LOS-AMIGOS-ARDEN-EN-LAS-MANOS-portada2-768x1224.jpeg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/LOS-AMIGOS-ARDEN-EN-LAS-MANOS-portada2-964x1536.jpeg 964w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/LOS-AMIGOS-ARDEN-EN-LAS-MANOS-portada2.jpeg 1004w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/p>\n<h4><strong>&#8211; Usted ha escrito poemas describiendo momentos y sentimientos de su infancia donde revela lo vivido, mirando hacia ese pasado para eternizarlo con el ritmo que su coraz\u00f3n imprime a esos instantes con una emoci\u00f3n estremecedora. \u00bfGuarda alg\u00fan recuerdo de su infancia que ha intentado pero no ha podido volcar en un poema?<\/strong><\/h4>\n<p>&#8211; S\u00e9 que la infancia es un tema abordado por grandes poetas del mundo y lo han hecho con maestr\u00eda. La infancia que trabajo en muchos de mis poemas es un fr\u00e1gil terreno sin grandes victorias y si, llena de memoria, la m\u00eda y la de los m\u00edos. La trato de rescatar en medio del ruido y la batahola que atravesamos.<br \/>\nSi, existe una peque\u00f1a deuda que tengo con un episodio de los primeros a\u00f1os. Fui boy-socut en la lejana d\u00e9cada de los 80, pertenec\u00eda a la tropa 31 en Manizales, esa peque\u00f1a ciudad que me vio crecer en el centro de Colombia, entre cafetales y calles de barrio, dec\u00eda que fui un simple y llano scout, uno sin ning\u00fan m\u00e9rito o medalla, eso me manten\u00eda sin cuidado pero el gu\u00eda y el jefe de tropa ten\u00edan sendas pu\u00f1aletas (una especie de navajas) que portaban orgullosos en campamentos y reuniones, y yo quer\u00eda tener una. Tener una navaja a los 10 a\u00f1os. Un arma blanca para ostentar como mi superh\u00e9roe <em>Tarz\u00e1n de los monos<\/em>. Pero no, no pod\u00eda. Esas eran para mayores de edad y yo era un mocoso sin ning\u00fan atributo coma para que me dejar\u00e1n cargar una.<br \/>\nEso no tiene nada de especial, ni siquiera es literario, pero la revelaci\u00f3n me vino una tarde recordado esos felices a\u00f1os porque mi abuela, una sabia mujer campesina sin ninguna educaci\u00f3n m\u00e1s que la que aprendi\u00f3 de la naturaleza y de la radio, un d\u00eda vi\u00e9ndome afligido porque no pod\u00eda tener una navaja, me regalo una.<br \/>\nTen\u00eda el tama\u00f1o de mi dedo \u00edndice, de mi dedo \u00edndice de 10 a\u00f1os, era blanca nacarada y su hoja de un limpio acero. Yo estaba feliz, la abrac\u00e9, le di mil besos y ella antes de entreg\u00e1rmela me dijo: \u00bftienes una moneda? y le dije que s\u00ed. D\u00e1mela, agreg\u00f3. Le dije que no. Era mi moneda de cinco pesos con la figura de la hero\u00edna Policarpa Salavarrieta, y ella, con su calma y su bondad acab\u00f3 por decirme que para ella entregarme la navaja yo deb\u00eda darle una moneda y as\u00ed nunca se cortar\u00eda nuestra amistad.<br \/>\nNunca supe donde aprendi\u00f3 eso, pero acaso \u00bftoda la poes\u00eda no est\u00e1 ah\u00ed reunida? Y ese bello episodio con mi abuela no he sido capaz de volverlo poema. Espero ella -de las estrellas- un d\u00eda me permita escribirlo.<\/p>\n<h4><strong>&#8211; Se siente en algunos de sus poemas que sus padres y abuelos llenan y completan la vida familiar. Puede hablar un poco sobre infancia. \u00bfQu\u00e9 cosa aprendi\u00f3 de su padre que no olvida? \u00bfConserva alguna costumbre heredada de su madre?<\/strong><\/h4>\n<p>&#8211; Crec\u00ed en los suburbios de Manizales, en el coraz\u00f3n del eje cafetero colombiano. Fuimos tres hermanos, luego pasamos a ser cinco. Pero cuando \u00e9ramos tres, durante los 10 primeros a\u00f1os de mi vida ambos (madre y padre) me fueron convirtiendo en el hombre que soy. Mi madre, despu\u00e9s del abandono de mi padre, hace tantas d\u00e9cadas ya, repito mi madre se convirti\u00f3 en las ra\u00edces que me sostuvieron a m\u00ed y a mis hermanas muchos a\u00f1os y claro uno terminada heredando costumbres de los seres que ama, de ella hered\u00e9 la capacidad de hacerles saber a los peque\u00f1os miembros de mi familia y a mi reducido grupo de amigos que en los peores momentos siempre pueden contar conmigo: mi casa es su casa.<br \/>\nDe mi padre durante los a\u00f1os que vivi\u00f3 con nosotros aprend\u00ed la pasi\u00f3n por los libros. Le\u00eda de su biblioteca personal todo lo que pod\u00eda desde novelas de detectives hasta metaf\u00edsica de bolsillo y nunca m\u00e1s he dejado de hacerlo, ahora tengo una biblioteca personal que me desborda y esa pasi\u00f3n enfermiza por tener libros se la debo a \u00e9l.<br \/>\nLa constelaci\u00f3n familiar, como dec\u00eda Montejo, acompa\u00f1a mi obra, la fortalece en la manera en que muchas otras figuras, fuera de padre y madre, marcaron mis d\u00edas. Ahora con los a\u00f1os regresan como una especie de instantes donde los recuerdos no se van del todo, vuelven con cuerpos y voces y me permiten cantarlos en mis poemas, no desde lo autorreferencial o biogr\u00e1fico sino desde lo universal.<\/p>\n<h4><strong>&#8211; \u00bfEs el \u00fanico poeta de su familia? \u00bfTiene parientes m\u00fasicos, pintores, artesanos?<\/strong><\/h4>\n<p>&#8211; Qui\u00e9n inicio con la b\u00fasqueda de la poes\u00eda fue mi hermana M\u00f3nica, ella dejo el camino muy pronto y se dedic\u00f3 a otros asuntos. Yo persist\u00ed y trato bajo la disciplina y la honestidad m\u00e1s f\u00e9rrea de construir una peque\u00f1a obra po\u00e9tica desde Colombia. En casa tenemos dramaturgo y actor de teatro mi sobrino Daniel y un m\u00fasico, mi hermano Jorge. Nos movemos entre sue\u00f1os y realidades en este pa\u00eds suramericano.<\/p>\n<h4><strong>&#8211; \u00bfDe ni\u00f1o tuvo la oportunidad de leer lo que le cayera en las manos?<\/strong><\/h4>\n<p>&#8211; Como dije renglones atr\u00e1s, tuve un padre lector, \u00e9l le\u00eda novelas negras y de suspenso, algunos cl\u00e1sicos y novelitas de vaqueros las de Manuel La Fuente Estefan\u00eda por ejemplo, y por supuesto a inicios de la d\u00e9cada del 80 se le\u00eda peri\u00f3dicos en las casas y yo me arrimaba para leer las tiras c\u00f3micas de los peri\u00f3dicos, luego descubr\u00ed dos novelas fundamentales para un ni\u00f1o que no ten\u00eda en que entretenerse m\u00e1s que con la pelota o la bici, esas fueron <em>La isla del tesoro<\/em> y <em>El extra\u00f1o caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde <\/em>\u00a0del gran Robert Louis Stevenson y supe que hab\u00eda muchos mundos que yo quer\u00eda conocer. Una fiebre se apoder\u00f3 de m\u00ed, pude leer todo lo que le llegaba a mis manos y jam\u00e1s he dejado de hacerlo.<\/p>\n<h4><strong>&#8211; En la \u00e9poca de la adolescencia \u00bfqu\u00e9 lo atormentaba? \u00bfLe\u00eda o escrib\u00eda para expresar sus dudas, sus inquietudes?<\/strong><\/h4>\n<p>&#8211; Esa \u00e9poca es traum\u00e1tica para todos, uno se salva de esos a\u00f1os por el colegio y los amigos que all\u00ed encuentran, los cuales estaban tan solos y perdidos como yo. En mi pa\u00eds se hab\u00eda dejado atr\u00e1s la denominada bonanza marimbera y entramos entre los 80 y primeros a\u00f1os de los 90 en lo que ser\u00eda la \u00e9poca de los grandes carteles del narcotr\u00e1fico y muertos y bombas y atentados se ve\u00eda a diario, eso me atorment\u00f3 en aquellos a\u00f1os, saber que cualquier colombiano podr\u00eda morir tras una explosi\u00f3n en un centro comercial, en un parque, en un avi\u00f3n. No era el acn\u00e9, o lo flaco que pudiera estar o no lograr conquistar la chica que me gustaba, no en esos a\u00f1os lo que me atormentaba era la muerte andando por la aldea.<br \/>\nEn aquellos a\u00f1os le\u00ed y escrib\u00ed como qui\u00e9n no tiene otra salida m\u00e1s que refugiarse en el silencio de los libros y de los cuadernos de escritura. All\u00ed me sent\u00ed seguro, a salvo de demonios o desgracias, de p\u00e9rdidas o de abandonos. Tal vez hoy en medio de este caos que atravesamos en este continente o en este mundo sigo siendo ese adolescente que busca la lectura y la escritura como el \u00fanico lugar donde puedo estar a salvo.\u00a0 \u00e7<\/p>\n<h4><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-10253 size-large\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/LA-CASA-EN-EL-INVIERNOportada-643x1024.jpeg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"1019\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/LA-CASA-EN-EL-INVIERNOportada-643x1024.jpeg 643w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/LA-CASA-EN-EL-INVIERNOportada-188x300.jpeg 188w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/LA-CASA-EN-EL-INVIERNOportada-768x1224.jpeg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/LA-CASA-EN-EL-INVIERNOportada-964x1536.jpeg 964w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/LA-CASA-EN-EL-INVIERNOportada.jpeg 1004w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/h4>\n<h4>\n<strong><em>&#8211;<\/em><\/strong><strong>\u00bfC\u00f3mo se plantea la escritura de un poema: como una terapia para sanar heridas o utiliza la palabra como veh\u00edculo para generar sensaciones, sentimientos y momentos que perduren en el tiempo?\u00a0 <\/strong><strong><em>\u00a0<\/em><\/strong><\/h4>\n<p>&#8211; El poema para m\u00ed es casi una oraci\u00f3n, con ese poder milenario que le otorgan las palabras, las que busco con delicadeza de cirujano para compartir con ellas, vivir con ellas, conocerlas y dejar que me acompa\u00f1en en su escritura. Desde esa premisa que me acompa\u00f1a hace tantos a\u00f1os no puedo sanar mis heridas con el poema, para ellas dejo que sea el tiempo quien se encargue de sanarlas.<br \/>\nM\u00e1s bien busco, con el poema, crear ese puente de sensaciones o de emociones que permitan a autor y a lector comunicarse a trav\u00e9s de esa m\u00edstica plegaria que es la Poes\u00eda.<\/p>\n<h4><strong>&#8211; \u00bfAlguien lo alent\u00f3 a escribir poes\u00eda? \u00bfFue una vocaci\u00f3n que sinti\u00f3 que deb\u00eda seguir?<\/strong><\/h4>\n<p>&#8211; Mirar atr\u00e1s, volver sobre los poemas que imagino escrib\u00ed hace d\u00e9cadas, pensar en nombres o seres que me dijeran que continuara y ver gestos de ridiculizaci\u00f3n y escuchar voces que se burlaban de un adolescente de clase media-baja que quer\u00eda ser escritor y ni siquiera pod\u00eda ir a la capital del pa\u00eds a estudiar una carrera de letras.<br \/>\nVolver a esos lejanos a\u00f1os y recordar o creer recordar que madre siempre compr\u00f3 hojas blancas tama\u00f1o carta para que su hijo pudiera escribir desde su m\u00e1quina lo que su ser le exig\u00eda. Nunca me traicion\u00e9 ni cuando fui burla, ni cuando la vida me apret\u00f3 tanto, tanto, yo segu\u00eda rob\u00e1ndole horas a mis d\u00edas para escribir. Si eso se entiende como una vocaci\u00f3n, entonces es as\u00ed. Yo escuch\u00e9 el llamado de la poes\u00eda y me dej\u00e9 seducir por su canto.<\/p>\n<h4><strong>&#8211; Publicar un primer libro de poemas puede resultar complicado para todo aquel que se inicia en el mundo literario, \u00bfen su caso fue dif\u00edcil encontrar la editorial?<\/strong><\/h4>\n<p>&#8211; Publicar es una responsabilidad tremenda, eso como casi todo autor lo aprend\u00ed con los a\u00f1os. Tuve la suerte de publicar un libro <em>Palabras de la tribu,<\/em> a mis 25 0 26 a\u00f1os, fue el resultado de una convocatoria de poes\u00eda local en la cual obtuve el segundo lugar, lo public\u00f3 la Editorial Manigraf, s\u00f3lo no hubiera podido.<br \/>\nHan pasado 25 a\u00f1os desde eso, eran otros tiempos y publicar era complicado. Ahora un autor puede autopublicarse o publicar digital, en un blog en una revista en l\u00ednea, no es tan complicado para las nuevas voces darse a conocer antes era muy complicado lograrlo.<br \/>\nCon los a\u00f1os he encontrado editores de mis libros y eso ha sido una fortuna que agradezco a los dioses cada d\u00eda. Lo que escribo, a trav\u00e9s de editoriales independientes, universitarias o editoriales reconocidas encuentra un camino para llegar a los lectores. Eso es una bendici\u00f3n que no me canso de agradecer.<\/p>\n<h4><strong>&#8211; \u00bfEn el presente tiene una editorial con la que trabaja regularmente o busca nuevas opciones para publicar un nuevo poemario?<\/strong><\/h4>\n<p>&#8211; Ahora la Editorial Loynaz en Cuba ha publicado mi m\u00e1s reciente libro de poemas bajo el t\u00edtulo <em>P\u00e1jaros de humo, <\/em>Con Luis Enrique Rodr\u00edguez (director general de la Fundaci\u00f3n Hermanos Loynaz) y la encargada de cuidar el libro la poeta cubana Lissette Camargo queremos organizar presentaciones del libro en ciudades de Colombia y esperamos tambi\u00e9n en la Habana y Pinar del Rio. Los libros que permanecen in\u00e9ditos est\u00e1n en conversaciones con editoriales de habla hispana, veremos que llega.<\/p>\n<h4><strong>&#8211; \u00bfTiene un ritmo determinado para escribir? \u00bfSe sienta y escribe lo que ten\u00eda en mente o va anotando frases o met\u00e1foras que luego desarrolla?<\/strong><\/h4>\n<p>&#8211; Escribo en libretas de apuntes, soy muy arcaico en ese sentido. Las llevo conmigo en mi mochila, en mi morral, en la maleta. Hay algo especial cuando escribo en papel en cuartos de hotel, en salas de espera de terminales o aeropuertos, en la fila del cine o en la salde espera de un consultorio, en mitad de la noche o en las altas horas de la madrugada. Llevo el poema conmigo d\u00edas, semanas y lo voy escribiendo hasta que es tiempo de llevarlo al estudio, al silencio de la pantalla de mi computador pero antes corrijo, tacho, rayo, cambios sustantivos, elimino adjetivos, doy giros a las palabras, retuerzo verbos, reescribo en las hojas de mis libretas y esa sensaci\u00f3n me hace muy feliz.<\/p>\n<h4><strong>&#8211; \u00bfEscribe sobre alg\u00fan tema predeterminado o trabaja en lo que siente d\u00eda a d\u00eda?<\/strong><\/h4>\n<p>&#8211; Tengo uno un libro tem\u00e1tico <em>Mujeres sin sombra<\/em> cuya terma es predeterminado y es sobre las mujeres de la guerra y sus heridas y soledades, sus p\u00e9rdidas y su voz, los dem\u00e1s como <em>Los amigos arden en las manos<\/em>, <em>Los hu\u00e9spedes secretos<\/em> o <em>La casa en el invierno<\/em> se han hecho con poemas de muchas \u00e9pocas y sobre muchos temas.<br \/>\nTrabajo todo el tiempo escribo rese\u00f1as, ensayos, hago entrevistas o p\u00e1ginas sobre temas especiales para diferentes medios f\u00edsicos y digitales, eso desde la creaci\u00f3n y la investigaci\u00f3n y la lectura. Con la poes\u00eda es distinto, por ejemplo ahora escribo un poema sobre las celebraciones y llevo cerca de tres semanas con \u00e9l entre mi cabeza, las ideas, las im\u00e1genes y la escritura en mi libreta, celebrar las cosas simples busco con ese poema, celebrar por ejemplo, <em>la benigna sombra de los \u00e1rboles<\/em> y eso en el Siglo XXI no es poca cosa, todos lo sabemos.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-10251 size-large\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/PAJAROS-DE-HUMO-1-643x1024.jpeg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"1019\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/PAJAROS-DE-HUMO-1-643x1024.jpeg 643w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/PAJAROS-DE-HUMO-1-188x300.jpeg 188w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/PAJAROS-DE-HUMO-1-768x1223.jpeg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/PAJAROS-DE-HUMO-1-965x1536.jpeg 965w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/PAJAROS-DE-HUMO-1.jpeg 1005w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/p>\n<h4><strong>&#8211; \u00bfTiene alg\u00fan autor preferido al cual recurre siempre buscando respuestas o le gusta m\u00e1s bien leer autores distintos?<\/strong><\/h4>\n<p>&#8211; Cada uno de nosotros vamos abriendo una biblioteca ya no personal sino \u00edntima a la cual volvemos siempre, yo tengo varios autores, porque sus b\u00fasquedas me son cercanas, porque sus po\u00e9ticas me van iluminando. Podr\u00eda nombrar cinco o seis. Qued\u00e9monos con Eugenio Montejo, por ejemplo quien visit\u00f3 mi ciudad Manizales, aqu\u00ed en Colombia, a finales de los a\u00f1os noventa y tuve el privilegio de asistir durante 5 d\u00edas a un taller de poes\u00eda que dirigi\u00f3; invitado por el Instituto Caldense de Cultura y El Centro de Escritores de Manizales, su po\u00e9tica ense\u00f1a a percibir el silencio, abre caminos entre lodazales del lenguaje y sus ensayos son la antorcha que ilumina en d\u00edas de niebla. Otro ser\u00eda Jorge Teillier quien me ense\u00f1\u00f3 a observar lo simple, lo peque\u00f1o, lo \u00edntimo y eso me interesa. Teillier me muestra como cantar desde el poema lo con toda la honestidad posible. Esas dos voces para no alargarme. A ellos vuelvo siempre.<\/p>\n<h4><strong>&#8211; \u00bfC\u00f3mo ha sido para usted vivir todos estos a\u00f1os entre el trabajo y la escritura? \u00bfEncuentra todo el tiempo que necesita para escribir?<\/strong><\/h4>\n<p>&#8211; Cada d\u00eda busco no alejarme de la literatura. Soy Profesional en Bibliotecolog\u00eda de la Universidad del Quind\u00edo, trabajo para redes de bibliotecas desde lo t\u00e9cnico y desde la Escritura Creativa en la que me diplom\u00e9 con la Universidad Tecnol\u00f3gica de Pereira, entonces trato de estar cerca de los libros y sus autores, dialogar con ellos, tener sue\u00f1os conjuntos. Todo lo anterior me permite vivir con el oficio pero dije atr\u00e1s que le rob\u00f3 horas al d\u00eda para poder escribir, este es un trabajo que requiere mucho tiempo y dedicaci\u00f3n, lo sabemos y yo lo hago, nos toca separarnos de mucha gente amada y de cosas queridas y trabajar desde la soledad del estudio, de la casa, del cuarto. Dedico horas y horas de mi vida, encerrado escribiendo y leyendo. Tratando de hacer lo mejor que se hacer con las palabras.<\/p>\n<h4><strong>&#8211; \u00bfQu\u00e9 libro suyo le recomendar\u00eda a un lector de poes\u00eda?<\/strong><\/h4>\n<p>&#8211; Tengo un libro al que le tengo mucho afecto porque con \u00e9l \u2013creo- logr\u00e9 encontrar un tono, creo. Ese libro es <em>Los hu\u00e9spedes secretos,<\/em> pero ahora mismos les dir\u00eda busquen <em>P\u00e1jaros de humo<\/em> mi \u00faltimo libro, no van a salir ilesos de su lectura.<\/p>\n<h4><strong>&#8211; \u00bfY a alguien que quiera conocer Manizales?<\/strong><\/h4>\n<p>&#8211; Hay muchos sitos que conocer en Manizales cuando pasen por esta peque\u00f1a ciudad en el centro occidente de Colombia, una es su Nevado del Ru\u00edz, a m\u00ed me gusta llamarlo Kumanday como lo llamaron los pobladores originarios y la otra es su Palacio Amarillo, sede de la Gobernaci\u00f3n Departamental, una estructura republicana que es una obra de arte y por supuesto no dejen de recorrer el paisaje cultural cafetero que tiene un encanto particular.<\/p>\n<h4><strong>&#8211;<\/strong><strong> \u00bfPor qu\u00e9 escribe?<\/strong><\/h4>\n<p>&#8211; Podr\u00eda decir como A. Manguel <em>\u201cescribo porque no se bailar tango o tocar un instrumento\u2026\u201d<\/em> pero no. Dir\u00e9 que escribo para no dejar crecer la desesperanza dentro de m\u00ed o la rabia cuando el maltrato contra otro ser se hace visible y no puedo hacer mayor cosa, entonces a esos seres les presto mi voz\u2026 pero en verdad, escribo para sentirme menos solo.<\/p>\n<h3><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-10250 size-large\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/MUJERES-SIN-SOMBRAportada-3-675x1024.jpeg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"971\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/MUJERES-SIN-SOMBRAportada-3-675x1024.jpeg 675w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/MUJERES-SIN-SOMBRAportada-3-198x300.jpeg 198w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/MUJERES-SIN-SOMBRAportada-3-768x1166.jpeg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/MUJERES-SIN-SOMBRAportada-3-1012x1536.jpeg 1012w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/MUJERES-SIN-SOMBRAportada-3.jpeg 1054w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/h3>\n<h3 style=\"padding-left: 40px;\"><strong>POEMAS <\/strong><\/h3>\n<h4 style=\"padding-left: 40px;\"><strong>FANTASMA DEL VIENTO\u00a0 <\/strong><\/h4>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Bajo la sombra tutelar de la nostalgia<br \/>\nveo una mano, un cuerpo arqueado, otra sombra.<br \/>\nMe reconozco en medio de la sala<br \/>\ny pienso entonces en d\u00edas m\u00e1s felices.<br \/>\nMe descubro siendo el mismo hombre<br \/>\nque nunca ha volado y jam\u00e1s cruzar\u00e1 el mar.<br \/>\nS\u00e9 que soy un aprendiz de la luz y el movimiento,<br \/>\napenas un hombre de provincia<br \/>\nque no puede hablar de altos edificios,<br \/>\nde luces de ciudad,<br \/>\ny elegantes prost\u00edbulos con olor a menta.<br \/>\nSe muy bien que las autopistas<br \/>\ny los vendedores de marihuana me son ajenos<br \/>\ny el ruido ensordecedor de la guerra me es propio<br \/>\nporque mis huesos hacen parte de este pa\u00eds de ausentes.<br \/>\nNo conozco las monta\u00f1as<br \/>\nni puedo distinguir los nombres de los \u00e1rboles.<br \/>\nSoy de pueblo,<br \/>\napenas salgo al traspatio de la casa<br \/>\na ver en las cuerdas de la ropa<br \/>\nuna gota sujetarse a la vida.<br \/>\nMi viaje m\u00e1s largo ha sido a la Plaza de los Negros<br \/>\ndonde gentes pobres venden cuerpos y ma\u00edz.<br \/>\nConozco, a ojo cerrado, los callejones de la Plaza de Mercado<br \/>\ns\u00e9 a qu\u00e9 huelen pisos y paredes<br \/>\ny puedo entrar de espaldas en la vieja biblioteca.<br \/>\nSoy un hombre encerrado en sus palabras.<br \/>\nPrisionero justo de mis miedos.<br \/>\nEmperador del polvo, del silencio, del ayuno.<br \/>\nTomo aguardiente en cantinas<br \/>\ndonde mi padre sentir\u00eda verg\u00fcenza<br \/>\ny juego el juego ruin de los reproches.<br \/>\nHe dejado el alma en un camastro<br \/>\ny he besado a la belleza en los tobillos.<br \/>\nSoy un hombre simple<br \/>\nque amenaza al odio con palabras,<br \/>\nque sale cada d\u00eda a quitar las vendas a los muertos,<br \/>\na curar heridas en los brazos de mis hijos,<br \/>\na limpiar cuchillos que manchan las calles<br \/>\nde este triste barrio de provincia.<br \/>\nEstoy aqu\u00ed<br \/>\nbajo el dintel de mi puerta -sin cerrojo-<br \/>\nsin m\u00e1s amuletos que estos versos,<br \/>\nofendiendo los recuerdos,<br \/>\nescuchando un coro de \u00e1ngeles que desconozco.<br \/>\nEstoy aqu\u00ed -Fantasma del viento-<br \/>\nobservando en los alambres del patio<br \/>\nuna gota temblar mientras se sujeta a la vida.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">(Del libro<em> Los hu\u00e9spedes secretos)\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/em><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<h4 style=\"padding-left: 40px;\">HILO<\/h4>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Las manos de los primeros mayores<br \/>\nfueron curtidas por el sol<br \/>\ny selladas por la tierra negra.<br \/>\nManos de hombres primitivos,<br \/>\nsabias a la manera de quien comparte<br \/>\nlos secretos de la lluvia y el viento.<br \/>\nMis mayores<br \/>\ntatuaron los surcos de la siembra en sus rostros.<br \/>\nSoy hijo de esas manos y esos rostros.<br \/>\nEn mi espalda cargo la historia terrenal de mis antiguos.<br \/>\nNo quiero arrojar verg\u00fcenza<br \/>\nsobre el linaje de mi familia,<br \/>\npor eso desde sus oraciones o sus cantos<br \/>\nd\u00edganles que cambi\u00e9 surcos y acequias,<br \/>\nsemillas y ra\u00edces por palabras<br \/>\ny sigo siendo digno descendiente de su estirpe.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">(Del libro <em>P\u00e1jaros de humo<\/em>)<\/p>\n<h4 style=\"padding-left: 40px;\"><strong>REVELACI\u00d3N\u00a0\u00a0 <\/strong><\/h4>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Hoy mi calendario<br \/>\nsuma la edad de los bosques<br \/>\ny descubro que la noche es<br \/>\nun puerto iluminado que abandono.<br \/>\n(Del libro<em> La casa en el invierno)\u00a0 <\/em><\/p>\n<h4 style=\"padding-left: 40px;\"><strong>R\u00cdO DE LOS MUERTOS\u00a0\u00a0 <\/strong><\/h4>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">En el ca\u00f1\u00f3n es medio d\u00eda. Arde febrero y con \u00e9l los sue\u00f1os de atarrayas. Ya se sabe la subienda no vendr\u00e1 este a\u00f1o.<br \/>\nEl d\u00eda comenz\u00f3 cuando la luz implacable del verano estremeci\u00f3 los tamarindos, los hombres buscaron pronto herramientas y nave. R\u00edo abajo se perdieron sus voces y sus oraciones. Cantan, beben sirope y r\u00eden. Sus torsos desnudos rayan entre cobrizos y ocres, y sus manos \u2013acostumbradas a lanzar y recoger\u2013 esta vez se aventuran a herir una guitarra.<br \/>\nLa ma\u00f1ana se parte. Las aguas negras y los buitres dando giros infinitos presagian un mal d\u00eda para los pescadores del Cauca Medio. Ya se sabe la subienda no vendr\u00e1 este a\u00f1o.<br \/>\nEsas aves y sus giros conc\u00e9ntricos, las aguas turbias y los cuerpos de tres hombres que hinchados y sin ojos flotan por la orilla izquierda.<br \/>\nOtra vez la muerte viaja por el r\u00edo. Otra vez se perdi\u00f3 la pesca.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><em>(<\/em>Del libro<em> Los amigos arden en las manos)\u00a0 <\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h4 style=\"padding-left: 40px;\">RADIOGRAF\u00cdA DE LA AUSENCIA<\/h4>\n<p style=\"padding-left: 360px;\"><em>\u00abCu\u00e1nto m\u00e1s grandes los hombres<\/em><br \/>\n<em>m\u00e1s solos se quedan\u00bb<\/em><br \/>\nDe una canci\u00f3n popular<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Viejo en tu ausencia el bueno de Dios se ha vuelto amigo. En los bares donde no entras a beber, la silla que debes ocupar se llena con tu vac\u00edo; al que ofrezco una cerveza que no bebe nunca.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Entonces pido un cigarrillo que dejo encendido hasta que por completo se lo fuma tu fantasma.<br \/>\nAhora que recorro restaurantes, avenidas y duermo mal en hoteles de todas las ciudades, ahora que cualquier mujer de esquina me ofrece algo m\u00e1s que su sexo tibio y sus senos de candil, ahora que el coraz\u00f3n est\u00e1 hecho a\u00f1icos necesito de tu mano y tus palabras.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Pap\u00e1, en las noches de embriaguez me hace falta tu voz orden\u00e1ndome dormir. Dime qui\u00e9n sabe de tu pasi\u00f3n por el f\u00fatbol y por las novelas de vaqueros. A qui\u00e9n hace vibrar tu historia del carbonerito. Qui\u00e9n conoce tu secreto sobre el vuelo del albatros.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Hoy que la vida vuelve a sonre\u00edr quiero saber qu\u00e9 neblinas respiras. Cu\u00e1les gotas de sudor mojan tu sombra. D\u00f3nde apagas el \u00faltimo cigarrillo. Quiero saber si todav\u00eda hueles la lluvia.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Es duro crecer sin ti, sin tu silbido en las ma\u00f1anas cuando la cuchilla atraviesa tu rostro y el ruido de tus zapatos me despierta. Aqu\u00ed las calles de mayo siguen solas, nadie cura mis heridas de juegos perdidos, nadie remienda mis ojos al final de un amor. Camino solo, pap\u00e1, y la noche me seduce de nuevo. Ma\u00f1ana te habr\u00e9 olvidado otra vez.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><strong>CONJURO\u00a0 <\/strong><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Contra las aves que destrozan los cielos de abril,<br \/>\nescribo tu nombre.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Para ahuyentar esa bandada de sue\u00f1os rotos<br \/>\nque oscurecen los d\u00edas mejores, pronuncio tu nombre.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Como ant\u00eddoto para espantar los p\u00e1jaros de la angustia<br \/>\nque se despiertan en mis adentros, canto tu nombre.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Al elevar una plegaria para bendecir tu cuerpo,<br \/>\namado bajo la fiebre de mayo, subrayo tu nombre.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Para escribir, con la tibia luz de julio,<br \/>\nla palabra amor, deletreo tu nombre.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Frente al furioso rio de los d\u00edas<br \/>\nque desdibuja el futuro enuncio tu nombre.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Cada letra, cada s\u00edlaba<br \/>\nes un conjuro contra la peste del olvido,<br \/>\npor eso hoy libero tu nombre.<br \/>\n(Del libro<em> Correo de la noche<\/em>)<\/p>\n<h4 style=\"padding-left: 40px;\"><strong>D\u00cdA CUATRO\u00a0 <\/strong><\/h4>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u00bfSe habr\u00e1 extinguido la l\u00e1mpara de petr\u00f3leo?<br \/>\nAlguien, con la benevolencia de un Dios,<br \/>\ndetuvo sus pasos para cortar la hierba venenosa<br \/>\nque crece en el p\u00f3rtico.<br \/>\nY el agua podrida del estanque<br \/>\n\u00bfqui\u00e9n la remueve?<br \/>\nAlguien m\u00e1s recorrer\u00e1 sucios caminos en la noche<br \/>\npara espantar los p\u00e1jaros de la angustia y<br \/>\nescuchar\u00e1 el canto de las chicharras en agosto<br \/>\ncomo quien escucha la bendici\u00f3n de un tiempo nuevo.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><em>(<\/em>Del libro<em> Mujeres sin sombra)\u00a0 <\/em><\/p>\n<h4 style=\"padding-left: 40px;\"><strong><br \/>\nD\u00cdA NUEVE\u00a0 <\/strong><\/h4>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Recogemos piedras.<br \/>\nLimpias y lisas piedras que el sendero nos ofrece.<br \/>\nLa atm\u00f3sfera se llena del vaho de las bestias<br \/>\ny un rel\u00e1mpago lejano promete lluvias.<br \/>\nVerde vegetal, madera descompuesta<br \/>\ny frutos amargos nos brinda esta larga noche.<br \/>\nPoco tenemos.<br \/>\nRecolectamos algunas limpias y lisas piedras,<br \/>\n\u2013este lenguaje de amor\u2013<br \/>\npara ofrecer a la tumba de nuestros hombres.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><em>\u00a0(<\/em>Del libro<em> Mujeres sin sombra)\u00a0 <\/em><\/p>\n<h4 style=\"padding-left: 40px;\"><strong>D\u00cdA DIECIS\u00c9IS\u00a0\u00a0 <\/strong><\/h4>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Las tejedoras conoc\u00edan la estaci\u00f3n<br \/>\ndonde las estrellas se posan sobre el remolino del arroyo<br \/>\npara darles un poco de luz.<br \/>\nEsas gotas iluminadas ba\u00f1ar\u00edan las l\u00edmpidas telas.<br \/>\nTambi\u00e9n sab\u00edan los nombres de las flores silvestres<br \/>\ny sus colores que ser\u00edan el pigmento para te\u00f1ir nuestros vestidos.<br \/>\nEn el telar hab\u00eda hilos, sedas, lanas maduras<br \/>\ny tambi\u00e9n un poco de aceite de higuerilla con el que, las tejedoras,<br \/>\nfrot\u00e1bamos los cuerpos<br \/>\npara ahuyentar los p\u00e1jaros de la angustia<br \/>\nque anidan entre nosotras.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><em>(<\/em>Del libro<em> Mujeres sin sombra)<br \/>\n<\/em><\/p>\n<h4 style=\"padding-left: 40px;\"><strong>D\u00cdAS CINCUENTA Y UNO\u00a0 <\/strong><\/h4>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Como agua oscura en la ca\u00f1ada todas nos mov\u00edamos.<br \/>\nAtr\u00e1s la estancia fr\u00eda y la maldici\u00f3n<br \/>\npara quienes las sangres de las nuestras derramaron.<br \/>\nLlegamos con los sue\u00f1os envueltos<br \/>\nen los fardos de ropa vieja y baratijas<br \/>\nque nos acompa\u00f1an desde los d\u00edas de miel y luz de Luna.<br \/>\nAntes algo sagrado llev\u00e1bamos dentro.<br \/>\nNuestros pechos secos nos dicen<br \/>\nque la noche amarga fue el camino<br \/>\ny dejamos en medio de la siembra<br \/>\nnuestros ritos y oraciones.<br \/>\nNada, absolutamente nada,<br \/>\nbajo este sol que calcina insectos y almas,<br \/>\nnos dice que aqu\u00ed pertenecemos.<br \/>\nHemos llegado y sabemos que nosotras<br \/>\nten\u00edamos palabras de poder, \u00e1rboles sagrados<br \/>\ny candiles encendidos siempre<br \/>\npara dejar que el cielo derramara tempestades de viento,<br \/>\ntruenos y agua sobre la tierra bendecida.<br \/>\nPero estas luces artificiales<br \/>\napagan nuestras antorchas<br \/>\ny el ruido de m\u00e1quinas silencia nuestras plegarias.<br \/>\nY nosotras -despojos de una guerra-,<br \/>\nnosotras, las mujeres sin sombra,<br \/>\nlas invisibles mujeres sin camino,<br \/>\nsabemos que en el asfalto<br \/>\nno crecer\u00e1n nuestras ra\u00edces.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><em>(<\/em>Del libro<em> Mujeres sin sombra)<\/em><\/p>\n<p><em><br \/>\n<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-10252 size-large\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Petruvska-Simne-1024x681.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"426\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Petruvska-Simne-1024x681.jpg 1024w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Petruvska-Simne-300x199.jpg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Petruvska-Simne-768x511.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Petruvska-Simne-1536x1021.jpg 1536w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Petruvska-Simne-2048x1362.jpg 2048w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Petruvska-Simne-272x182.jpg 272w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; El poeta colombiano estar\u00e1 en el XXIX Encuentro de Poetas Iberoamericanos, a celebrarse en Salamanca entre el 4 y el 7 de octubre venidero. XXI Reconocemos la muerte tras las cortinas de menta. La hemos visto jugar con la delgada neblina de mayo, ocultarse en las aguas turbias del pantano o volar con los siniestros p\u00e1jaros del cementerio. Nada [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":10255,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[966,836,951],"class_list":["post-10256","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-colaboraciones","tag-juan-carlos-acevedo","tag-petruvska-simne","tag-xxix-encuentro-de-poetas-iberoamericanos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10256","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=10256"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10256\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":10258,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10256\/revisions\/10258"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/10255"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=10256"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=10256"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=10256"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}