{"id":10267,"date":"2026-07-28T08:24:57","date_gmt":"2026-07-28T07:24:57","guid":{"rendered":"https:\/\/tiberiades.org\/?p=10267"},"modified":"2026-07-28T08:28:04","modified_gmt":"2026-07-28T07:28:04","slug":"david-cortes-caban-el-andar-permanente-de-yrene-santos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tiberiades.org\/?p=10267","title":{"rendered":"David Cort\u00e9s Cab\u00e1n: &#8216;El andar permanente&#8217;, de Yrene Santos"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"padding-left: 200px;\">El tiempo ha jugado con nosotras y nosotras nos<br \/>\nhemos dejado llevar con alegr\u00eda para poder cumplir con \u00e9l.<br \/>\nY. S.<\/p>\n<p>La obra po\u00e9tica de la dominicana Yrene Santos evoca las experiencias de la vida y las relaciones familiares en un l\u00e9xico que implica una relaci\u00f3n con el tiempo, con la lluvia y la m\u00fasica, el cuerpo del amor y la muerte, en una visi\u00f3n que se convierte, tal como sugiere el t\u00edtulo del libro, en un<em> andar permanente<\/em> <a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><sup>[1]<\/sup><\/a>. Una visi\u00f3n de mundo que piensa el concepto de la escritura como una andadura interminable. Conscientes del esfuerzo creativo, y del horizonte del camino andado, vemos a la poeta trazar los signos de identidad y los recuerdos que la habitan como armoniosas revelaciones de su ser. Y su mundo nos conmueve no por lo que aspira a retener, sino por lo que nos ofrece como si la poes\u00eda fuera una d\u00e1diva deslumbrante. Por eso, lo que acontece en estas composiciones no est\u00e1 fuera de la mirada, tampoco habr\u00e1 que buscarlo en el \u00e1mbito exterior de las cosas, sino en el fondo del ser, all\u00ed donde el <em>vivir <\/em>humano conserva su imagen m\u00e1s pulcra y verdadera. Es decir, lo que existe en el interior de la poeta como una silenciosa referencia de su <em>yo<\/em> frente a la ordinaria cotidianidad del entorno que condiciona su paso por el mundo.<\/p>\n<p>Yrene Santos ha creado, a trav\u00e9s de casi cuatro d\u00e9cadas de escritura po\u00e9tica, un paisaje de referencias y deslumbramientos que nos recuerda que la palabra tiene su propia luz y no necesita de exageraciones. Las cosas que conmueven la vida se pueden expresar sin alardes como quien musita una oraci\u00f3n o como quien ha aprendido a escucharse a s\u00ed misma en el camino recorrido. Si en su primer libro, <em>Desnudez del silencio <\/em>(1988), el erotismo puede considerarse un motivo esencial, es preciso tambi\u00e9n mirar otras experiencias que gu\u00edan su sensibilidad y escritura a trav\u00e9s del tiempo. Revelaciones en las que la inocencia de la infancia, el entorno familiar y las voces del pasado surgen como referencias de un <em>yo<\/em> que encuentra en la poes\u00eda un signo real y afectivo. Esto es, un modo de expresar la gratitud hacia la vida. Lo afectivo, lo que no necesita de mayores explicaciones es visto como iluminadora reflexi\u00f3n. Por otra parte, lo que distingue las primeras etapas de su poes\u00eda, no ser\u00e1 solo la presencia del amor er\u00f3tico, pues mayor que la expresi\u00f3n f\u00edsica del amor ser\u00e1 la hondura y percepci\u00f3n de la vida misma. En otras palabras, lo que saca fuera lo m\u00e1s valioso y vulnerable del ser humano, lo que resiste la angustia del tiempo y acaba proyect\u00e1ndose como una reflexi\u00f3n iluminadora del yo:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Solos,<br \/>\nalcanzando miradas que se escapan,<br \/>\nsosteniendo caricias que vagan en tus manos.<br \/>\nCuando no llegas a tiempo<br \/>\nmi vida es un vac\u00edo,<br \/>\nel fatal vac\u00edo que acongoja mi esp\u00edritu,<br \/>\npero cuando el beso escarba mis murallas<br \/>\nsoy due\u00f1a de ti<br \/>\ndel espacio<br \/>\ndel tiempo<br \/>\n(\u2026)<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">(\u201cSolos\u201d, 86)<\/p>\n<p>La congoja espiritual del fragmento anterior, es tambi\u00e9n la expresi\u00f3n externa de lo que inquieta y rodea la existencia. El sentimiento de una percepci\u00f3n mucho m\u00e1s expansiva y profunda que nos hace pensar en nuestra propia temporalidad. En el libro <em>Reencuentro <\/em>(1997), la poeta reproduce con mayor exactitud el desgaste de la vida, ese que progresivamente imprime sus se\u00f1as en el cuerpo. Lo dice con naturalidad frente a la sutil realidad de un proceso que no dejar\u00e1 nunca de inquietarnos. La mirada recae sobre el cuerpo, pero sin desesperarse por la imagen fugaz del tiempo que pasa sin detenerse. Por eso, las cosas que ata\u00f1en a la vida diaria suceden sin mayor pretensi\u00f3n y existen, como un proceso natural, para que aprendamos a interpretar la imagen en el espejo:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Empiezo a envejecer<br \/>\ny no me reconozco ante el espejo,<br \/>\nsoy objeto y sujeto de un pasado que me miente,<br \/>\naguijoneada de amapolas en mi cuello,<br \/>\nlloro risas,<br \/>\naspavientos,<br \/>\nrecuerdo los bamb\u00faes que a la una y catorce<br \/>\ndespojaban mi rostro dej\u00e1ndome despierta.<br \/>\n(\u2026)<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">(\u201cEmpiezo a envejecer\u201d, 79,80)<\/p>\n<p>En <em>El incansable juego <\/em>(2002), se evocan situaciones que corresponden a las relaciones amorosas. Lo vivido al calor de otro cuerpo ocurre sin que el hablante pueda distinguir lo que aguarda al final. Para la poeta el amor sucede tal como es, no es necesario explicar las causas que lo justifiquen como notamos en, \u201cReconocimiento\u201d, uno de los poemas m\u00e1s significativos de esta colecci\u00f3n:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">El tiempo ha jugado con nosotras. Vino cantando<br \/>\ndesde el vientre lleno de oleajes espesos y suaves.<br \/>\nCon mariposas en sus curvas un r\u00edo redondo nos sac\u00f3<br \/>\ndel camino adonde la inocencia es perenne y entre<br \/>\ngritos alegres y punzantes escapamos sin permiso<br \/>\nporque alguien nos traz\u00f3 la ruta.<br \/>\n(\u2026)<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">(70,71).<\/p>\n<p>Yrene Santos conoce los secretos de la poes\u00eda. Nada aqu\u00ed ha sido idealizado, ni forzado por la pretensi\u00f3n de decir lo incomprensible. Su poes\u00eda est\u00e1 traspasada por la sensibilidad de quien comprende que el mundo est\u00e1 hecho de infinitas inquietudes, y que cada texto po\u00e9tico tambi\u00e9n es un modo de expresarlo. Lo que dice expresa la certeza de aquello que alberga los signos de su historia, de su tierra natal y su vida al paso del tiempo. Viajar del presente al pasado ciertamente es un modo de recoger los frutos de la vida. Quiero decir, volver la mirada al mundo original, esa historia que proporciona los recuerdos que acompa\u00f1an al sujeto po\u00e9tico. Por eso, el tiempo mismo resulta ser un elemento imprescindible para seguir el curso de esta poes\u00eda. Quiz\u00e1, sin la poeta propon\u00e9rselo, el tiempo se ha convertido en un motivo que acerca lo pr\u00f3ximo y lejano, ayud\u00e1ndonos a percibir la andadura del paisaje recorrido. De ah\u00ed que, <em>Despu\u00e9s de la lluvia <\/em>(2009) sea tambi\u00e9n un libro de arm\u00f3nicas resonancias del tiempo. El tiempo y la naturaleza se asocian al amor para exponer el m\u00e1s sincero sentimiento, ese que responde a la esencia real de la vida:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">(\u2026)<br \/>\nEn lontananza<br \/>\nveo a esos rostros que extra\u00f1o<br \/>\nsus sonrisas abarrotadas de ternura,<br \/>\npara evitar mi llanto.<br \/>\nPienso en las palabras que quisiera escribir<br \/>\npara que no se pierdan con el tiempo.<br \/>\nSiento una llovizna detr\u00e1s de mis pesta\u00f1as,<br \/>\nsiento que reviento de nostalgia.<br \/>\nPero estoy feliz de respirar,<br \/>\nde escuchar la risa de los seres que amo,<br \/>\nde los brazos que me abarcan antes de dormir,<br \/>\ny que otras veces<br \/>\nme sacan de donde quise quedarme,<br \/>\nall\u00ed disfrutaba de otros colores de la vida\u2026<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">(\u201cTr\u00edptico\u201d, 52,53)<\/p>\n<p>Ser\u00e1 necesario recordar que la mayor parte de la obra po\u00e9tica de Yrene Santos se ha escrito\u00a0 desde otro entorno geogr\u00e1fico, cultural y ling\u00fc\u00edstico <a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"><sup>[2]<\/sup><\/a>. La poeta reside en Nueva York, pero no por ello se ha dejado asimilar por el idioma y las corrientes de la cultura norteamericana. Su visi\u00f3n de mundo est\u00e1 arraigada en su idioma y ra\u00edces caribe\u00f1as. Por otra parte, la poeta ha creado su espacio. Se ha mantenido colaborando con organizaciones culturales y comunidades hispanas en la ciudad neoyorquina. No ignora Yrene Santos que su origen y la fortaleza de su escritura reside, en gran parte, en la memoria y la geograf\u00eda de su tierra natal. De all\u00e1 provienen muchos de los motivos y recuerdos que impregnan sus textos. Es evidente este trasfondo de su imaginario po\u00e9tico, pues establece un puente hacia la tierra que la vio nacer. Esto es importante subrayarlo por el v\u00ednculo emocional que la fortalece y anexa a su escritura recuerdos y experiencias.<\/p>\n<p>En <em>Septiembre casi termina <\/em>(2016), otra vez surgen las evocaciones del pasado cuando el amor suspiraba al ritmo embriagador de la m\u00fasica y del recuerdo de la llovizna pasajera. Junto a este escenario aparece tambi\u00e9n la visi\u00f3n conmovedora de la gente m\u00e1s vulnerable, los que pasan\u00a0 por el mundo como criaturas destrozadas (\u201cLa Mujer\u201d, \u201cPregunta\u201d). Textos que aluden a una lectura cr\u00edtica de la injusticia social. Ahora bien, a la altura del tiempo vivido, y a trav\u00e9s de la geograf\u00eda que traza la mirada, la poes\u00eda de Yrene Santos refleja otras situaciones, como si la vida misma semejara un viaje de ida y vuelta. Todo lo que supone un v\u00ednculo solidario pasa frente a los ojos de la poeta buscando una comprensi\u00f3n m\u00e1s humana del entorno. Entre un texto y otro se entrecruzan distintos asuntos. Esto es lo que ocurre al yo l\u00edrico al enfrentar otras experiencias asimil\u00e1ndolas y transform\u00e1ndolas emocionalmente en su \u00f3ptica personal. Cada poema contiene su propia estructura, sentimientos y detalles que condicionan el proceso creativo. Esto es as\u00ed porque al fin de cuentas toda poes\u00eda l\u00edrica es, en sentido figurado, un mosaico de tonos y colores, similitudes y divergencias. Todo cuanto ocurre dentro o fuera de la inmediata realidad, guiar\u00e1 la intuici\u00f3n del hablante adquiriendo su forma final en la superficie del lenguaje. Por ejemplo, el poema \u201cCalma\u201d nos habla de una realidad breve y concreta. Por otro lado, \u201cPoema para Julia\u201d nos dar\u00e1 una visi\u00f3n de profundos sentimientos y tonalidades. Nos recuerda que aunque nunca hayamos visto o conocido a Julia de Burgos, podemos identificarnos con su obra. Eso es ya un modo de conocerla, de intuir su memoria en el tiempo. Transcribimos aqu\u00ed el poema para que el contenido hable por s\u00ed mismo:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 200px;\">Cuando regreses, rodar\u00e1 en mi rostro<br \/>\nla enternecida claridad que sue\u00f1as.<br \/>\nJULIA DE BURGOS<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">C\u00f3mo me duele que te vayas en medio de la lluvia.<br \/>\nEn la agon\u00eda de la oscuridad,<br \/>\nel amanecer toca la puerta del sol,<br \/>\npero \u00e9l se toma su tiempo,<br \/>\nporque conoce bien el trayecto de la luz.<br \/>\nHay un manantial de sue\u00f1os<br \/>\na esta hora que te marchas<br \/>\ny la lluvia se cuaja m\u00e1s y m\u00e1s<br \/>\ncon el correr de las horas.<br \/>\nEn un punto no tan distante<br \/>\nal que te encuentras,<br \/>\nhay una mujer que te piensa,<br \/>\nte imagina y te ama tanto.<br \/>\nElla desea otra cosa para ti,<br \/>\nque puedas quedarte m\u00e1s<br \/>\nentre los olores y la suavidad<br \/>\nde las s\u00e1banas que cuidas con ternura.<br \/>\nElla se ilusiona pensando que la palabra se extienda<br \/>\nen tu memoria, que feliz vaya<br \/>\nbajando hasta tus manos,<br \/>\nmientras afuera llueve lentamente,<br \/>\nenfriando las aceras y ba\u00f1ando<br \/>\nel huerto de tu patio.<br \/>\nElla espera que esa palabra se multiplique<br \/>\ny se archive en el papel hambriento<br \/>\nque yace al lado de tu cama.<br \/>\n(pp.37,38)<\/p>\n<p>El poema dedicado a Julia es un hermoso homenaje a nuestra poeta puertorrique\u00f1a. Revela la persistente admiraci\u00f3n a su figura. Lo destaco por la sutileza de sus im\u00e1genes, y porque estas im\u00e1genes: memoria, tiempo, ternura, lluvia, sue\u00f1os, e interioridad, se convierten en elementos recurrentes que contribuyen a fijar su imagen en el tiempo. En cierto sentido, y desde las primeras publicaciones, estas claves ordenaban los rasgos formales de esta escritura. Menciono estos detalles porque son parte del estilo. Esto podemos comprobarlo al volver la mirada sobre el libro, <em>Del ayer y estos d\u00edas <\/em>(2022). En el acto conmovedor de la lectura escuchamos el eco del tiempo revoloteando como un p\u00e1jaro, arrastrando consigo la imagen del amor, las nostalgias y los recuerdos detenidos en el pasado, esperando revelar sus secretos. Veamos por un momento el poema: \u201cIlusi\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Encima de esa pared,<br \/>\nel p\u00e1jaro espera pacientemente decidido<br \/>\nel momento exacto para desplegar sus alas<br \/>\ny en c\u00edrculos<br \/>\nanunciar los abrazos, los besos<br \/>\ny ese nuevo amanecer que ondear\u00e1 el espacio<br \/>\ncuando esta y todas las fronteras sean derribadas<br \/>\ny el mundo sea, un solo coraz\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">(20)<\/p>\n<p>El poema se apoya en seres y objetos concretos (\u201cpared\u201d, \u201cp\u00e1jaro\u201d, \u201cbrazos\u201d, \u201cbesos\u201d, \u201cfronteras\u201d), pero lo que dice se halla m\u00e1s lejano, queda fuera de la vida ordinaria. En el fondo, lo que anhela el coraz\u00f3n del hablante a\u00fan est\u00e1 distante, y ve pasar las <em>ilusiones <\/em>como el p\u00e1jaro del muro, dispuesto a emprender vuelo y convertirse en una mancha gris en la distancia. Pero lo que desear\u00edamos ver como un hecho real en el poema, es simplemente el mundo que so\u00f1amos. La armon\u00eda que so\u00f1amos es solamente una ilusi\u00f3n. Ciertamente, la vida no puede recomponer lo que hemos perdido, la hermosa inocencia del mundo primigenio, ese mundo que Vicente Aleixandre llam\u00f3, <em>Sombra del para\u00edso.<\/em> A la altura de las circunstancias del mundo real, la vida gira al comp\u00e1s de realidades mucho m\u00e1s complejas, viajamos por el mundo sin advertir que la vida pasa. En cierto modo, esto es lo que nos recuerda el poema, \u201cNo hay nadie persigui\u00e9ndola\u201d:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">(\u2026)<br \/>\nElla,<br \/>\nla que se aferra a ver edificado el para\u00edso<br \/>\nque ella piensa<br \/>\nes el mejor para todos los que ama.<br \/>\nNo hay nadie<br \/>\npersigui\u00e9ndola,<br \/>\naun cuando se acuesta<br \/>\ncon esa esperanza que no muere.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">(22, 23)<\/p>\n<p>Los poemas de <em>Verdaderamente <\/em>(2024), nos sit\u00faan frente a un hecho real: la concepci\u00f3n maternal del parto. La hondura de la vida expresada en el \u00e1mbito de su grandeza y temporalidad. El parto presentado como una reflexi\u00f3n po\u00e9tica, y a la vez como una experiencia que recoge cada expresi\u00f3n dolorosa, no como un rechazo f\u00edsico o espiritual, sino como una sensaci\u00f3n en conformidad con el proceso natural de la vida. En otras palabras, concebido en la manifestaci\u00f3n de lo sagrado y expresado en la poes\u00eda como jubilosa iluminaci\u00f3n. El goce de dar vida, descrito sin complejos o remordimientos, se convierte en exploraci\u00f3n de la existencia. La naturaleza misma del ser, revelada, recompensada y prolongada en el tiempo. Esta postura, adoptada en la primera secci\u00f3n del libro, es tambi\u00e9n significativa. M\u00e1s all\u00e1 de lo que describe en ella la imagen maternal se presenta como la expresi\u00f3n m\u00e1s real y profunda del amor:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">(\u2026)<br \/>\nSu primer grito,<br \/>\ndelgado pero fuerte,<br \/>\nse qued\u00f3 en mis o\u00eddos y fui otra desde entonces.<br \/>\nY por mis senos,<br \/>\nme sal\u00eda el amor a borbotones<br \/>\nempezando as\u00ed,<br \/>\na tocar las puertas<br \/>\ndonde quienes las abrir\u00edan ser\u00edan ellos,<br \/>\nlos que par\u00ed, con<br \/>\ndolores<br \/>\nintensamente deseados.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">(\u201cPartos infinitos\u201d, 11)<\/p>\n<p>Para Yrene Santos, el amor nunca ha desfallecido y, aunque traspasado por las duras experiencias del dolor f\u00edsico, contin\u00faa latiendo agradecido, sobrevivido en cada alumbramiento para que la vida acontezca en otro cuerpo. He aqu\u00ed el siguientes texto:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">A pesar de las casi tres d\u00e9cadas<br \/>\nque han corrido voluntarias en la casa,<br \/>\nen el hueso que guarda las memorias<br \/>\nla fresca juventud de los tres partos<br \/>\nse mantiene intacta.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">(\u201cInolvidable\u201d, 12)<\/p>\n<p>No es poca cosa conservar intacta la memoria de <em>la fresca juventud <\/em>de tres partos. Es imposible borrarla. La poeta ha dado cuenta de su realidad en las actividades de la vida, del amor y los sue\u00f1os. Desde el punto de vista maternal, para ella no es suficiente hablar de amor, hay tambi\u00e9n que sentir su plena y dolorosa manifestaci\u00f3n. Por eso, situada ahora frente al tiempo, puede contempla agradecida el fruto de su cuerpo, mirarse jubilosa en la imagen c\u00edclica de su andar permanente<em>. <\/em>Conoce que por complicada que sea la vida el amor es m\u00e1s fuerte, y resplandece para seguir su viaje en otro cuerpo. Para Yrene Santos, la existencia contin\u00faa su curso en cada parto, en cada presencia milagrosa de la criatura que vendr\u00e1:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Desandar\u00e9 los caminos ya andados<br \/>\ny as\u00ed<br \/>\nvolver\u00e9 felic\u00edsima<br \/>\nal dolor de cada parto.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">(\u201cViaje hacia atr\u00e1s\u201d, 13)<\/p>\n<p>Cada poema contiene <em>los caminos ya andados. <\/em>Pero a veces la presuntuosidad nos hace ver cosas que no existen. Leemos como si el lenguaje dependiera de nuestra disposici\u00f3n emocional. Para Yrene Santos, sin embargo, cada poema es algo m\u00e1s que un fluir de palabras. Comprender la poes\u00eda no depende de una sola impresi\u00f3n sino de muchas. Por eso, <em>El andar permanente <\/em>es un viaje en cuya traves\u00eda el dolor y la vida se juntan como signos de interrogaci\u00f3n. Nunca sabemos ad\u00f3nde nos conduce hasta que lleguemos al puerto final. Es lo que ocurre en \u201cAguanta mam\u00e1, aguanta\u201d. La sensaci\u00f3n dolorosa por la p\u00e9rdida de la madre amada nos sit\u00faa ante la muerte de un cuerpo que se aleja, pero sigue presente en la distancia, sigue hablando en silencio, contin\u00faa record\u00e1ndonos que la vida es un viaje profundo y misterioso:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Aguanta\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Mam\u00e1\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Aguanta<br \/>\nlos d\u00edas ya no ser\u00e1n igual sin ti.<br \/>\nEl otro d\u00eda le dije convencida;<br \/>\n\u2014 Vete tranquila, mi flor sin nombre<br \/>\nviaja al para\u00edso en paz<br \/>\nque a tu paso encuentres<br \/>\npeque\u00f1os r\u00edos frescos,<br \/>\nlimpios,<br \/>\ndonde veas piedrecitas de todos los colores<br \/>\nplantas de aguas y arco\u00edris en sus olas.<\/p>\n<p>Yrene Santos enfrenta a la muerte con resignaci\u00f3n y conocimiento, no digo que no sienta dolor. Sufre, pero sin dar paso a la desolaci\u00f3n. A pesar del dolor, su coraz\u00f3n de madre reconoce que detr\u00e1s de una despedida existe un renacer. Comprende que la muerte es un viaje sereno, la siente como quien ha salido de s\u00ed misma para reconocerse en otro cuerpo. Morir no significa marcharse para siempre, el cuerpo sigue hacia lo trascendente, pero la vida permanece como el fruto de su propio cuerpo y esta es la riqueza que la llena de esperanzas. Por eso, nada podr\u00e1 privarla de los seres queridos. Reconoce que aquellos que se alejan es para que la vida contin\u00fae su camino:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Que en tu viaje<br \/>\nhaya luces permanentes, sonrisas detr\u00e1s de ti<br \/>\nque cuiden tu falda, tu espalda,<br \/>\ntu cabecita que cab\u00eda en mis manos.<br \/>\nSin embargo, hoy<br \/>\nte pido que aguantes;<br \/>\npensar\u00e1s que ignoro tu sufrimiento,<br \/>\npero entiende, Mam\u00e1,<br \/>\nsolo quiero darte un beso,<br \/>\nagarrar tus manos<br \/>\nacariciarte el pelo<br \/>\ndarte un piquito como acostumbr\u00e1bamos<br \/>\nrecostarme en tu pecho<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">imaginarme ni\u00f1a de nuevo<br \/>\nAguanta\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Mam\u00e1\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Aguanta<br \/>\nYa casi llego.<\/p>\n<p>Sin duda, hay muchos caminos para llegar a la poes\u00eda. Nos inclinamos por un poema porque a veces algo en \u00e9l se asemeja a nuestra propia vida. Reconocemos que lo nombrado no es ajeno a la historia de otros seres humanos, y aunque un poema no busca restituir la vida, en \u00e9l podemos contemplarla. Por otro lado, el plano connotativo a veces dir\u00e1 siempre m\u00e1s de lo que nombra. Lo dir\u00e1 casi sin propon\u00e9rselo. En este caso, al anexar el tema de la muerte al fluir de la vida: <em>Ya casi llego, <\/em>dice el sujeto l\u00edrico, como insinuando un nuevo nacimiento. Este renacer deseo enfatizarlo, pues no creo que la poeta tuviera esa intenci\u00f3n al escribir el poema.<\/p>\n<p>En su estructura circular el poema encarna, por un lado, el c\u00e1lido recuerdo de la madre que parte de este mundo y, por otro, el fruto del parto intuido en el verso final. La nueva vida llega para que la existencia siga su curso. En el movimiento del poema la vida es como un r\u00edo recurrente, nunca se detiene. As\u00ed es esta poes\u00eda de Yrene Santos. La poeta concibe la muerte no como una amenaza: <em>Que en tu viaje \/ haya luces permanentes, sonrisas detr\u00e1s de ti \/ que cuiden tu falda, tu espalda\u2026 <\/em>nos dice, recordando que el amor y la vida contin\u00faan. En fin, no hay que a\u00f1adir m\u00e1s. El cielo nebuloso ha ido despej\u00e1ndose; la madre se ha movido amorosamente de lugar, ahora nos contempla desde otro horizonte.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Nueva York<br \/>\nVerano, 2026<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-10265 size-full\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/2-2.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"480\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/2-2.jpg 640w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/2-2-300x225.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/p>\n<p><strong>Notas<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><sup>[1]<\/sup><\/a> Yrene Santos, <em>El andar permanente, <\/em>Editorial Ef\u00edmera, Gracias, Lempira, Colecci\u00f3n de Poes\u00eda, Poetas en los Confines, 2025.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\"><sup>[2]<\/sup><\/a> Yrene Santos aparece nombrada en <em>Autores Dominicanos de la Di\u00e1spora: apuntes bio-bibliogr<\/em><em>\u00e1<\/em><em>ficos (1902-2012), <\/em>por Sara Aponte y Franklin Guti\u00e9rrez. Se puede tener acceso a este libro en http:\/\/academicworks.cuny.edu\/cc_pubs\/826.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; &nbsp; El tiempo ha jugado con nosotras y nosotras nos hemos dejado llevar con alegr\u00eda para poder cumplir con \u00e9l. Y. S. La obra po\u00e9tica de la dominicana Yrene Santos evoca las experiencias de la vida y las relaciones familiares en un l\u00e9xico que implica una relaci\u00f3n con el tiempo, con la lluvia y la m\u00fasica, el cuerpo del [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":10266,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[57],"tags":[535,971],"class_list":["post-10267","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-d-cortes-caban-colaboraciones","tag-david-cortes-caban","tag-yrene-santos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10267","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=10267"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10267\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":10270,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10267\/revisions\/10270"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/10266"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=10267"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=10267"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=10267"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}