{"id":10276,"date":"2026-08-05T11:16:03","date_gmt":"2026-08-05T10:16:03","guid":{"rendered":"https:\/\/tiberiades.org\/?p=10276"},"modified":"2026-08-05T11:16:23","modified_gmt":"2026-08-05T10:16:23","slug":"armando-romero-escribo-porque-las-palabras-estan-impresas-en-mis-globulos-rojos-entrevista-de-petruvska-simne","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tiberiades.org\/?p=10276","title":{"rendered":"Armando Romero: \u2018Escribo porque las palabras est\u00e1n impresas en mis gl\u00f3bulos rojos\u2019. Entrevista de Petruvska Simne"},"content":{"rendered":"<p><strong><br \/>\n<\/strong><em>Tiber\u00edades se complace en publicar esta entrevista al poeta y escritor colombiano Armando Romero, quien ser\u00e1 reconocido con la Medalla Fray Luis de Le\u00f3n de Poes\u00eda Iberoamericana, durante el XXIX de Poetas Iberoamericanos, el mes de octubre venidero.<\/em><\/p>\n<h4 style=\"padding-left: 400px;\"><strong>EST\u00c9TICA DEL MONASTERIO<\/strong><\/h4>\n<p style=\"padding-left: 400px;\">Agotado de luz de vela entre los iconos<br \/>\ndejo mi cuerpo en una banca de madera<br \/>\ndel p\u00f3rtico del templo.<br \/>\nUn monje de inmensas barbas blancas,<br \/>\ncon furia de antiguas religiones en los ojos,<br \/>\nme indica con gesto violento<br \/>\nque observe mis piernas:<br \/>\nuna sobre otra es lo que encuentro.<br \/>\nLo miro entre las luces<br \/>\ny las descruzo lentamente.<br \/>\nAbierta la mirada vuelve a su libro sagrado,<br \/>\nentre las manos que son huesos.<br \/>\nAl rato me mira de nuevo<br \/>\npor el otro lado de la nariz,<br \/>\nbizantino.<br \/>\nMe incorporo para ver los iconos ascetas<br \/>\ny me sigue con sus ojos hundidos entre pieles.<br \/>\nS\u00e9 que \u00e9l est\u00e1 all\u00e1 a lo alto,<br \/>\ns\u00e9 que \u00e9l est\u00e1 ac\u00e1 a lo bajo.<br \/>\nYo lo s\u00e9 pero \u00e9l no lo sabe,<br \/>\nno puede saberlo.<br \/>\nDe saberlo no estar\u00eda.<br \/>\nPero sabe que yo lo s\u00e9,<br \/>\nde otra forma no me mirar\u00eda.<br \/>\nDel libro, <em>Poemas de Hagion Oros \/ El Monte Santo<\/em>* (Caracas, 2000; Venecia, 2023; Atenas, 2025).<\/p>\n<p>De ni\u00f1o, el poeta Armando Romero y su hermano jugaban en el patio de la casa familiar, en Cali, con las hormigas como juguetes sin tener conciencia profunda de la ola de violencia desatada entre el partido liberal y el conservador que se volv\u00eda parte de la rutina cotidiana. Una rutina que dur\u00f3 cerca de diez a\u00f1os y en la que murieron miles de ciudadanos colombianos. Con ese ej\u00e9rcito de hormigas el ni\u00f1o creaba la realidad que su esp\u00edritu necesitaba.<br \/>\nEn la adolescencia encontr\u00f3 en la poes\u00eda el \u00e1mbito para procesar y convertir lo vivido en novelas y poemas. Impregn\u00f3 sus obras con la cadencia musical de Cali, para seguir jugando, esta vez con las palabras, exhibiendo un lenguaje propio, profundo y sentido para narrar el mundo a su manera.<br \/>\n\u201cLa poes\u00eda es siempre el concierto de gatos bajo la ventana de la habitaci\u00f3n donde se escribe la versi\u00f3n oficial de la realidad\u201d, lo se\u00f1al\u00f3 en sus memorias Charles Simic, de una manera ir\u00f3nica y divertida, para hacer hincapi\u00e9 en el trabajo constante que requiere el proceso de la escritura.<br \/>\nIgualmente se\u00f1ala Romero que necesita tiempo para que ese proceso se geste en su mente y en su imaginaci\u00f3n, pero una vez completado ese tiempo, escribe sin pausa y con la certeza de poner todo su ser en cada l\u00ednea, en cada verso, en cada historia creada.<br \/>\nCopio seguidamente algunas cr\u00edticas sobre su obra:<br \/>\nSobre el libro <em>Un d\u00eda entre las cruces<\/em> el poeta Alvaro Mutis escribi\u00f3: \u201cArmando Romero ha escogido narrar, sin pretensiones desaforadas ni melodramatismos sin alcance mayor, la vida de una familia de la clase media de Cali, en el Valle del Cauca de Colombia, d\u00e1ndole a esa descripci\u00f3n la dosis justa de poes\u00eda y de verdad necesarias para que el lector las viva con la plenitud de una experiencia propia\u201d.<br \/>\nPor su parte, Augusto Escobar Mesa, doctor en Estudios Ib\u00e9ricos y Latinoamericanos, Universidad de Bordeaux III, Francia<strong>, <\/strong>se\u00f1al\u00f3 que \u201cen los relatos, al igual que en la poes\u00eda y en la novela, Romero aborda la creaci\u00f3n literaria -sin importar el g\u00e9nero, que queda abolido por su renovado experimentalismo como un pretexto para el despliegue de lo imaginario, de lo l\u00fadico, del juego verbal que hace ver lo virtual como real y viceversa\u201d.<br \/>\nGonzalo Rojas, poeta chileno, Premio Reina Sof\u00eda de Poes\u00eda Iberoamericana, en el pr\u00f3logo del poemario <em>A rienda suelta<\/em> de Armando Romero se\u00f1al\u00f3: \u201cHay libros que se leen una sola vez y, al cerrarlos, decimos que ya est\u00e1n le\u00eddos; y hay otros que se releen constantemente. Esto es lo que me ha pasado con <em>A rienda suelta<\/em> de Armando Romero, un libro que desprende destellos de luz por todas partes. En cuanto el manuscrito lleg\u00f3 a mis ojos, ya no pude soltarlo.<br \/>\nEste libro es, si se me permite decirlo, un descubrimiento que desvela la nueva Am\u00e9rica que recorre cada una de sus p\u00e1ginas\u201d.<br \/>\nPor su parte, el poeta uruguayo Rafael Courtoisie, analiza las novelas de Romero y expresa que: \u201cEn ese importante grupo de obras surgidas durante la \u00faltima parte del siglo XX y la primera del siglo XXI se ubican las tres novelas de Armando Romero. Esta trilog\u00eda se inicia con <em>Un d\u00eda entre las cruces<\/em> (Bogot\u00e1, 1993), sigue con <em>La piel por la piel<\/em> (Caracas, 1997) y culmina en la apoteosis sorprendente de <em>La rueda de Chicago<\/em>.<br \/>\nUna trilog\u00eda bizarra y exacta que da cuenta de un escenario m\u00f3vil y en perpetua mutaci\u00f3n en la que los personajes emprenden epopeyas minimalistas que en conjunto conforman buena parte del friso de las postrimer\u00edas de la modernidad y preparan el pasaje hacia la breve postmodernidad y luego hacia la condici\u00f3n contempor\u00e1nea que ahora Lipovesky ha dado en llamar \u00abh\u00edper modernidad\u00bb.<br \/>\nArmando Romero, Cali, Colombia, 1944. Poeta, narrador y cr\u00edtico literario, perteneci\u00f3 al grupo inicial del nada\u00edsmo, movimiento vanguardista literario de la d\u00e9cada del 60 en Colombia. Doctorado en Pittsburgh, actualmente vive en los Estados Unidos, donde es profesor em\u00e9rito de la Universidad de Cincinnati.<br \/>\nHa publicado numerosos libros de poes\u00eda, narrativa y ensayo. En el 2008 recibi\u00f3 el t\u00edtulo de Doctor Honoris Causa de la Universidad de Atenas, Grecia. En 2011 gan\u00f3 el Premio de Novela Corta Pola de Siero (Espa\u00f1a) con su novela <em>Cajambre<\/em> (Bogot\u00e1, Valladolid, 2012. Traducida al franc\u00e9s, turco, italiano y dan\u00e9s). Su libro de poemas, <em>Amanece aquella oscuridad<\/em>, fue publicado en 2012, Sevilla, Espa\u00f1a. En 2016, se public\u00f3 en Espa\u00f1a y en Colombia su libro de poemas <em>El color del Egeo<\/em>. Su obra literaria ha sido traducida a varios idiomas. Ese mismo a\u00f1o 2016, la editorial l\u2019Harmattan (Par\u00eds) public\u00f3 una edici\u00f3n biling\u00fce antol\u00f3gica de su poes\u00eda, y en 2017 se public\u00f3 en Bulgaria una antolog\u00eda de su obra po\u00e9tica. En 2018 la Editorial Dif\u00e1cil de Espa\u00f1a public\u00f3 una extensa antolog\u00eda de su poes\u00eda y la Editorial Sinopia de Venecia su libro de cuentos cortos, <em>La radice delle bestie<\/em>. En 2025 publica en Colombia su novela de historia-ficci\u00f3n, <em>El vientre de todas las guerras<\/em>, y en 2026 la editorial Fili d\u2019aquilone, de Roma, publica su libro de cuentos <em>Falso equilibrio<\/em>.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-large wp-image-10274\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/PortadaAlquimia-654x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"1002\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/PortadaAlquimia-654x1024.jpg 654w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/PortadaAlquimia-192x300.jpg 192w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/PortadaAlquimia-768x1202.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/PortadaAlquimia-981x1536.jpg 981w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/PortadaAlquimia.jpg 1128w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/p>\n<h4><strong>&#8211; La infancia es, para cada ser humano, un territorio m\u00edtico y fant\u00e1stico que se adhiere al esp\u00edritu como una segunda piel. \u00bfHa quedado en usted una costumbre, un sentimiento, un sue\u00f1o, una tristeza o un anhelo que lo acompa\u00f1a desde que era ni\u00f1o?<\/strong><\/h4>\n<p>&#8211; Toda ni\u00f1ez es compleja, no importan las circunstancias. La m\u00eda no se escapa de ese cuadro y est\u00e1 enmarcada en una \u00e9poca de extrema violencia pol\u00edtica en Colombia, aunque para mi fortuna tambi\u00e9n entran en ese cuadro el amor de mis padres y mis hermanos. Creo que esto \u00faltimo me ayud\u00f3 a superar la carga de nervios, de miedos y p\u00e1nicos, que me invad\u00edan. Nada de eso se borra aunque la literatura me ha permitido canalizarlo hacia lo creativo, y all\u00ed est\u00e1n mi novela <em>Un d\u00eda entre las cruce<\/em>s para atestiguarlo, as\u00ed como algunos de mis poemas que vienen de visita a esos a\u00f1os. Recuerdo las hormigas que me acompa\u00f1aban como juguetes vivos, la presencia de mis padres y mis hermanos, como he dicho antes, y el sue\u00f1o de poder viajar a nuevos territorios.<\/p>\n<h4><strong>&#8211; \u00bfQu\u00e9 es lo que recuerda de la casa de su infancia? <\/strong><\/h4>\n<p>&#8211; No hay una sola casa de la infancia para m\u00ed sino varias, que se iban alternando de pobreza a extrema pobreza. Siempre viv\u00edamos de alquiler. No obstante la infancia tiene la virtud de ir amalgamando en uno todos esos espacios. Siempre recuerdo los patios donde corr\u00edan las hormigas y zumbaban las avispas que eran mis juguetes, tambi\u00e9n las piedras. Un d\u00eda construimos con mi hermano una casa hecha de piedras a la cual llam\u00e1bamos \u201cla rata\u201d, porque la casa era una rata en nuestra imaginaci\u00f3n, la cual devoraba insectos y guardaba extra\u00f1os tesoros en su vientre. Nunca comprend\u00ed, a los a\u00f1os, por qu\u00e9 la llam\u00e1bamos as\u00ed. Quiz\u00e1s esta sea la raz\u00f3n de los elementos extra\u00f1os que frecuentan mi poes\u00eda.<\/p>\n<h4><strong>&#8211; \u00bfQui\u00e9nes eran sus padres? \u00bfHered\u00f3 alguna caracter\u00edstica de su madre? \u00bfSigue hasta el presente alg\u00fan consejo de su padre? <\/strong><\/h4>\n<p>&#8211; Mi padre era un empleado de la oficina de correos de Cali. Un hombre muy alegre y simple. Tal vez el ser menos agresivo que yo he conocido en mi vida. Era liberal y tal vez por ser blanco, ojizarco, se salv\u00f3 de que los conservadores lo mataran dentro de la guerra civil. La violencia colombiana fue racista fundamentalmente. Mi madre era una mujer un tanto triste aunque desbordaba amor para todos. Era mucho m\u00e1s compleja que mi padre y muy inteligente. Yo hered\u00e9 de mi padre, creo, una profunda honradez y franqueza; y de mi madre su visi\u00f3n del mundo, su capacidad de ver que lo de atr\u00e1s puede estar adelante. Mi padre no daba consejos, era demasiado humilde para sentir que pod\u00eda indicar un camino con palabras. Sin embargo, de su ser se desprend\u00eda la capacidad de ver la vida con gran humor, incluso en los momentos m\u00e1s dif\u00edciles. Antes de morir estaba bromeando con las enfermeras.<\/p>\n<h4><strong>&#8211; \u00bfHa rele\u00eddo alg\u00fan libro que le haya especialmente gustado en su infancia? <\/strong><\/h4>\n<p>&#8211; Si puedo alargar mi infancia hasta mi adolescencia me encuentro con \u201cLos alimentos terrestres\u201d de Andr\u00e9 Gide. Hace poco mi hermano descubri\u00f3 esa vieja copia entre los libros de su biblioteca y me lo envi\u00f3. Lo leo a poquitos, degust\u00e1ndolo como un manjar ali\u00f1ado por el tiempo.<\/p>\n<h4><strong>&#8211; \u00bfHa escrito alguna vez un poema que es la respuesta a experiencias infantiles? <\/strong><\/h4>\n<p>&#8211; \u00a0S\u00ed, varios. Dos de ellos son fundamentales en mi obra y est\u00e1n en mi libro <em>Amanece aquella oscuridad<\/em>. Son <em>La caja de huequitos<\/em> y <em>La palabra misericordia<\/em>. Tambi\u00e9n quiero mucho otros que est\u00e1n en mis libros <em>Las combinaciones debidas<\/em> y <em>A rienda suelta<\/em>. Entre ellos recuerdo uno titulado <em>La t\u00eda Chinca<\/em>.<\/p>\n<h4><strong>&#8211; \u00bfC\u00f3mo fue su etapa de adolescente? \u00bfSe refugiaba en la escritura, en la lectura, en el deporte? <\/strong><\/h4>\n<p><strong>&#8211;<\/strong> Lo que marc\u00f3 mi etapa adolescente fue el trabajo. Muy pronto me retir\u00e9 de mis estudios de bachillerato y sal\u00ed a la calle a trabajar, ya fuese vendiendo libros, haciendo carpinter\u00eda o como recaudador de dineros para una cooperativa de buses. As\u00ed se iba yendo mi adolescencia matizada por mi afici\u00f3n al ajedrez hasta que descubr\u00ed la lectura, los poetas nada\u00edstas, y la escritura de mis primeros textos. Mi adolescencia se cierra regresando a mis estudios de bachillerato y a mi apetito devorador de libros. En esos a\u00f1os le\u00eda m\u00e1s de 5 o 6 libros por semana, prosa y poes\u00eda y ensayo, desde Diderot hasta \u201cEsperando a Godot\u201d.<\/p>\n<h4><strong>&#8211; \u00bfQui\u00e9n ley\u00f3 sus poemas iniciales? \u00bfLo alentaron a seguir? <\/strong><\/h4>\n<p><strong>&#8211;<\/strong> Los poetas nada\u00edstas en Cali: Jaime Jaramillo Escobar, quien en ese entonces se hac\u00eda llamar X-504, y Jotamario Arbel\u00e1ez. Para m\u00ed fue una fortuna descubrir la existencia de estos poetas y de otros m\u00e1s en Cali. S\u00ed, me animaron a escribir porque desde el principio les pareci\u00f3 muy bueno lo que yo estaba escribiendo, aunque era poco, y entremezclaba poemas y prosas. El nada\u00edsmo, que no era un movimiento literario propiamente dicho, fue para m\u00ed una gran escuela, donde aprend\u00ed a manejar el borrador, algo que a muchos poetas les cuesta hacer.<\/p>\n<h4><strong>&#8211; \u00bfC\u00f3mo fue el proceso de escritura de su primer libro? \u00bfReuni\u00f3 los poemas que ten\u00eda escrito o escribi\u00f3 especialmente para ese libro en particular? \u00bfFue dif\u00edcil encontrar la editorial? <\/strong><\/h4>\n<p><strong>&#8211;<\/strong> Mi primer libro de poemas escrito se llam\u00f3 al publicarse <em>El poeta de vidrio<\/em>. Fue una selecci\u00f3n de poemas que se fue formando al paso de los a\u00f1os gracias a la desaparici\u00f3n de otros libros que llevaban t\u00edtulos como <em>22 revoluciones por minuto<\/em> o <em>Aullaremos hasta pronto<\/em>. Sin embargo este libro fue el segundo que publiqu\u00e9 ya que mi libro <em>Los m\u00f3viles del sue\u00f1o<\/em> apareci\u00f3 primero gracias a que gan\u00f3 un premio estatal de poes\u00eda en Venezuela. Pero s\u00ed, no fue f\u00e1cil publicar el primer libro porque \u00c1lvaro Mutis quiso publicarlo en M\u00e9xico y su intento fracas\u00f3. Afortunadamente al salir en Caracas en 1979 llev\u00f3 el pr\u00f3logo que Mutis hab\u00eda escrito y en el cual \u00e9l es muy generoso con mis poemas.<\/p>\n<h4><strong>&#8211; \u00bfC\u00f3mo vive el proceso de su escritura, toma apuntes, reescribe, anota lo que siente y piensa d\u00eda a d\u00eda? <\/strong><\/h4>\n<p><strong>&#8211;<\/strong> Hablar de mi escritura me lleva a tres frentes de batalla: poes\u00eda, prosa y ensayo. El proceso de escritura es complejo para m\u00ed ya que tiene diferentes etapas de gestaci\u00f3n. Necesito un tiempo largo para empezar a escribir, pero cuando lo hago no es tan largo. Mi libro <em>A rienda suelta<\/em> me llev\u00f3 poco tiempo en escribirlo, y as\u00ed mi novela <em>Cajambre<\/em> que pens\u00e9 durante 20 a\u00f1os y escrib\u00ed en dos meses. Si, como todo escritor cargo una libreta Moleskine para mis apuntes, que a veces son s\u00f3lo una palabra, pero no llevo un diario ni escribo todos los d\u00edas. En cuando a los ensayos es algo m\u00e1s lento, ya que en ese ejercicio entra en cierta forma mi trabajo como acad\u00e9mico.<\/p>\n<h4><strong>&#8211; \u00bfReescribe constantemente o no toca lo ya escrito?<\/strong><\/h4>\n<p><strong>&#8211;<\/strong> S\u00ed, corrijo y reescribo los poemas. Hace unos pocos a\u00f1os decid\u00ed revisar todos mis cuentos largos, escritos entre las d\u00e9cadas del 60 y el 90. Yo los hab\u00eda abandonado pero gracias a que un amigo public\u00f3 uno de ellos en su revista y dijo algunas cosas interesantes sobre este cuento, decid\u00ed corregirlos, y as\u00ed me puse a trabajar en lo que bautic\u00e9 como \u201cel taller de reparaci\u00f3n Borges\u201d. El resultado fue magn\u00edfico y una gran selecci\u00f3n de ellos fue publicado en Espa\u00f1a recientemente y en Dinamarca.<\/p>\n<h4>&#8211;<strong> Para un poeta, un escritor, un artista, es de gran importancia la experiencia de vivir en otros pa\u00edses \u00bfC\u00f3mo ha sido para usted esa experiencia? \u00bfHa influenciado su escritura? \u00bfLo ha cambiado de alguna manera?<\/strong><\/h4>\n<p><strong>&#8211;<\/strong> S\u00ed, fundamentalmente. El mundo de los viajes es el alimento terrestre para mi obra literaria. Desde muy joven he estado viajando y todav\u00eda lo sigo haciendo, ya con menos asiduidad pero salgo de casa varias veces al a\u00f1o. Viv\u00ed un tiempo largo en Suram\u00e9rica: Ecuador, Per\u00fa, Chile. M\u00e1s tarde pas\u00e9 10 a\u00f1os en Venezuela, aunque durante este lapso tambi\u00e9n estuve en los Estados Unidos, en M\u00e9xico y en Argentina. Sin embargo, fue en Grecia donde el medio ambiente influy\u00f3 m\u00e1s en mi literatura. Primero por el idioma griego que me permiti\u00f3 distanciarme del ingl\u00e9s y no caer en el espa\u00f1ol, y as\u00ed poder recuperar el sonido y la furia de mi lengua colombiana en mi infancia. Gracias a este \u201ccuarto de corcho\u201d escrib\u00ed mi novela <em>Un d\u00eda entre las cruces<\/em>. Pero la geograf\u00eda, el pueblo griego, me llevaron a escribir tres libros de poemas dedicados a mi experiencia griega, lo cuales acaban de ser publicados en Grecia con el t\u00edtulo de <em>El color del Ege<\/em>o.<\/p>\n<h4><strong>&#8211; \u00bfTiene alg\u00fan libro que relee invariablemente a lo largo de su vida? <\/strong><\/h4>\n<p><strong>&#8211;<\/strong>S\u00ed, como muchos escritores releo a Proust pero tambi\u00e9n a Cendrars, a Durrell, entre los narradores, y entre los poetas a Borges, Vallejo, Mutis.<\/p>\n<h4><strong>&#8211; \u00bfCu\u00e1l poeta o narrador, o historiador cree que ha definido de una manera m\u00e1s rotunda su Cali natal? <\/strong><\/h4>\n<p><strong>&#8211;<\/strong> Creo que Jotamario Arbel\u00e1ez es el poeta que mejor ha definido el mundo de Cali en su obra. De los narradores es m\u00e1s dif\u00edcil catalogar uno porque los acercamientos son m\u00e1s bien parciales.<\/p>\n<h4><strong>&#8211; \u00bfQu\u00e9 libro suyo recomendar\u00eda a un lector de poes\u00eda y de narrativa? <\/strong><\/h4>\n<p><strong>&#8211;<\/strong> Muy dif\u00edcil para m\u00ed seleccionar uno de poes\u00eda, pero por lo pronto pienso en <em>El color del Egeo<\/em>, y en narrativa <em>La rueda de Chicago<\/em>. Debo aclarar que yo tengo fe en la calidad de mi obra en general, y mantengo la esperanza de que el amigo lector tambi\u00e9n piense as\u00ed.<\/p>\n<h4><strong>&#8211; \u00bfPor qu\u00e9 escribe? <\/strong><\/h4>\n<p><strong>&#8211;<\/strong> Necesidad, dec\u00eda Rilke. En mi caso tambi\u00e9n porque las palabras est\u00e1n impresas en mis gl\u00f3bulos rojos.<\/p>\n<h4><strong>&#8211; \u00bfPuede comentar que significa para usted el Premio Fray Luis Le\u00f3n de Poes\u00eda que le han otorgado recientemente? <\/strong><\/h4>\n<p><strong>&#8211;<\/strong> Fue una gran sorpresa recibir este premio, y sobre todo a nombre de Fray Luis de Le\u00f3n, quien hac\u00eda pocos a\u00f1os hab\u00eda iluminado mis d\u00edas cuando me jubil\u00e9 de la universidad y hui del \u201cmundanal ruido\u201d. Es verdaderamente un gran honor para m\u00ed porque con Fray Luis me unen el ser acad\u00e9mico y mi car\u00e1cter rebelde en el ejercicio de la poes\u00eda, digo esto con la humildad de quien no piensa nunca llegar con sus poemas a la gloria magn\u00edfica de la poes\u00eda como \u00e9l lo consigui\u00f3. Se dice que el tiempo no pasa para Fray Luis y as\u00ed es la poes\u00eda.<\/p>\n<figure id=\"attachment_10272\" aria-describedby=\"caption-attachment-10272\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-large wp-image-10272\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/portadaRomero-691x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"948\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/portadaRomero-691x1024.jpg 691w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/portadaRomero-202x300.jpg 202w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/portadaRomero-768x1138.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/portadaRomero-1036x1536.jpg 1036w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/portadaRomero.jpg 1284w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-10272\" class=\"wp-caption-text\">Screenshot<\/figcaption><\/figure>\n<h4 style=\"padding-left: 40px;\"><strong>LA CAJA DE HUEQUITOS<\/strong><\/h4>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">A jugar con los espacios<br \/>\nnos ense\u00f1\u00f3 mi madre.<br \/>\nElla los guardaba<br \/>\nen una caja de huequitos,<br \/>\ndonde tambi\u00e9n estaban<br \/>\nlos sue\u00f1os.<br \/>\nMi espacio se constru\u00eda<br \/>\nde insectos invisibles,<br \/>\ny ese miedo, siempre.<br \/>\nEl de mi hermana era<br \/>\nde blusas blancas.<br \/>\nEl de mi hermano<br \/>\nde libros y palabras.<br \/>\nPor a\u00f1os los espacios<br \/>\nnos habitaron,<br \/>\ny si los abandon\u00e1bamos,<br \/>\nluego aparec\u00edan<br \/>\ncomo juguetes por la casa.<br \/>\nNunca se supo de los sue\u00f1os<br \/>\nhasta que ella vino a despedirse,<br \/>\ny nos dijo que estaban hechos<br \/>\nde eso que florece,<br \/>\nall\u00e1 adentro,<br \/>\ntodos los d\u00edas.<\/p>\n<h4 style=\"padding-left: 40px;\">\n<strong>LA PALABRA MISERICORDIA<\/strong><\/h4>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Ya qued\u00f3 atr\u00e1s en el tiempo<br \/>\nla palabra misericordia.<br \/>\nSe le fue enredando<br \/>\ncomo una telara\u00f1a,<br \/>\ny al final era dif\u00edcil distinguirla,<br \/>\nall\u00e1 al fondo,<br \/>\ncasi perdida.<br \/>\nEn nuestro mundo<br \/>\nmuchas palabras se pierden,<br \/>\npero no desaparecen por completo,<br \/>\ns\u00f3lo dejan una vaga memoria.<br \/>\nRecuerdo esta palabra<br \/>\ncuando era peque\u00f1o.<br \/>\nMi madre la usaba por las noches,<br \/>\nal caer el silencio,<br \/>\ny yo sab\u00eda que los ojos<br \/>\nde mi padre la escuchaban,<br \/>\nabiertos.<\/p>\n<h4 style=\"padding-left: 40px;\">\n<strong>TENTATIVA DE CANTO EN EL CAMINO<\/strong><\/h4>\n<p style=\"padding-left: 280px;\">\u201c\u00a1Oh, qu\u00e9 cansado estoy<br \/>\nde mi cobarde, vieja, tan salvaje tierra!\u201d<br \/>\nSalvador Espriu<\/p>\n<p style=\"padding-left: 280px;\">A Eugenio Montejo, in memoriam.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Nadie cant\u00f3 mejor que nadie<br \/>\na eso que fue de tierra<br \/>\nhasta llamarse patria,<br \/>\nni hizo del salvaje grito<br \/>\naridez de piedra,<br \/>\ndesolada tristeza.<br \/>\nNadie am\u00f3 mejor que nadie<br \/>\nsu punto y raya sobre el espacio,<br \/>\nla cuenta de c\u00edrculos<br \/>\nque hacia s\u00ed convergen.<br \/>\nNadie comprendi\u00f3 mejor que nadie<br \/>\nque era ilusi\u00f3n el sol<br \/>\nde buena vida en otra parte,<br \/>\np\u00e1jaros de salud y euforia,<br \/>\nojos de bestia feliz.<br \/>\nNadie me acompa\u00f1\u00f3 mejor que nadie<br \/>\na contemplar el \u00e1rbol<br \/>\nque florece por los hielos,<br \/>\na ir por el camino<br \/>\nque lento nos digiere,<br \/>\na palpar lo que existe<br \/>\na tres pasos de su nada.<br \/>\nNadie me ense\u00f1\u00f3 mejor que nadie<br \/>\nque hay un solo aqu\u00ed<br \/>\nque se disuelve,<br \/>\naljibe que torna invisible<br \/>\nnuestro rostro en lo profundo.<br \/>\nNadie me explic\u00f3 mejor que nadie<br \/>\nque si del sentir se habla<br \/>\nse llama patria,<br \/>\nterru\u00f1o salvaje,<br \/>\ngrieta \u00e1rida, cobarde y vieja.<br \/>\nNadie cant\u00f3 mejor que nadie<br \/>\nla felicidad que rechaza<br \/>\nlo que en el camino se resuelve.<br \/>\nNadie lo dijo mejor que nadie<br \/>\npero fue en aquel entonces,<br \/>\nde horas limpias y transparentes,<br \/>\nya no.<\/p>\n<h4 style=\"padding-left: 40px;\"><strong>EL AZUL<\/strong><\/h4>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">C\u00f3mo puede no verse<br \/>\nque el azul le falte el respeto<br \/>\na todos los colores.<br \/>\nEl azul se le tira a los abismos<br \/>\nsin importarle ser el cielo.<br \/>\nEl azul se hace de rabia horizonte<br \/>\ncontra los mares y sus islas.<br \/>\nEl azul es color que dice de pasi\u00f3n<br \/>\ny lucha como los rinocerontes.<br \/>\nEl azul pica como una flecha<br \/>\nde serpiente envenenada.<br \/>\nYo vi el azul en una esquina,<br \/>\nlo vi bajarse de tus ojos,<br \/>\nponi\u00e9ndole temor al encanto.<br \/>\nPor eso lo digo.<\/p>\n<h4 style=\"padding-left: 40px;\">\n<strong>EL \u00c1RBOL DIGITAL<\/strong><\/h4>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Era un hombre al que le hab\u00edan enterrado su mano derecha<br \/>\nPasaba sus d\u00edas metido en una pieza vac\u00eda<br \/>\nDonde se sentaba<br \/>\nLos pies contra el \u00e1ngulo superior de la ventana<br \/>\nY su mano izquierda sosteniendo un ojo de buey<br \/>\nPor el cual los rinocerontes<br \/>\nEnsartaban su cuerno<br \/>\nY hac\u00edan brillar su corteza met\u00e1lica<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Le hab\u00eda dado por ser poeta<br \/>\nY se pasaba todo el tiempo hablando de la guerra<br \/>\nDe tal manera<br \/>\nQue hab\u00eda descuidado su mano derecha<br \/>\nEsta creci\u00f3 lenta y furiosamente<br \/>\nY sin que \u00e9l se diera cuenta<br \/>\nAtraves\u00f3 el mundo de lado a lado<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Cuando los ni\u00f1os de la parte norte de Sumatra<br \/>\nVieron aparecer un \u00e1rbol sin hojas y sin frutos<br \/>\nCorrieron espantados a llamar a sus padres<br \/>\nEstos vinieron con sus gruesas espadas<br \/>\nY cortaron el \u00e1rbol de ra\u00edz<br \/>\nUn l\u00edquido blanco lechoso sali\u00f3 de la corteza tronchada<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Desde ese entonces<br \/>\nEl hombre como un poeta<br \/>\nSiente un dolor terrible<br \/>\nAgudo<br \/>\nEn un sitio del cuerpo que no puede determinar<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\n<h4 style=\"padding-left: 40px;\"><strong>LA TIA CHINCA<\/strong><\/h4>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">A Antonio Zibara<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Nunca habl\u00e9 de mi t\u00eda Chinca por miedo a su silencio. Recuerdo esas largas oleadas de humo que ven\u00edan desde la \u00faltima pieza, la que daba al patio, y que eran producto de sus cigarros baratos. Ella los fumaba all\u00ed, en lo oscuro, como quien saluda al infinito. No s\u00e9 c\u00f3mo era su voz porque nunca me dijo una palabra de rabia ni de cari\u00f1o. Tengo memoria s\u00ed de sus vestidos negros y de sus babuchas gastadas por un caminar de no s\u00e9 d\u00f3nde. Nadie me dijo qu\u00e9 hac\u00eda mi t\u00eda Chinca los domingos o si tuvo amores secretos, pasiones violentas, encuentros fortuitos. \u00bfQu\u00e9 hac\u00eda mi t\u00eda Chinca sentada sola en el patio? Cuando pasaba a mediod\u00eda por la sala, donde toda la familia se reun\u00eda a o\u00edr las canciones de Pedro Infante, mi t\u00eda Chinca dejaba una estela de cenizas y escombros como si lentamente se estuviera deshaciendo. Pero nadie lo notaba, o \u00bfera yo s\u00f3lo el que descifraba las manchas que dejaba en el espacio? Dicen que muri\u00f3 peque\u00f1ita, como una torcaza, y que con ella enterraron tambi\u00e9n su silencio.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\n<h4 style=\"padding-left: 40px;\"><strong>MI INFANCIA<\/strong><\/h4>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Yo tambi\u00e9n al desaparecer mi infancia estuve presente. Con un grueso hato de oraciones y un l\u00e1tigo sibiloso se cort\u00f3 esa calle por donde arrastraba las piedras o buscaba escarabajos. No dijo de azules begonias ni de las otras matas en el patio, se fue como trepando por esa escalera que llevaba al abovedado. Se arrepinti\u00f3 de una mirada furtiva a los senos de la ni\u00f1a vecina y aplast\u00f3 el cigarrillo contra uno de los postes del alumbrado. Mi infancia ya no estaba all\u00ed cuando vino el radiopatrulla a buscarla.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\n<h4 style=\"padding-left: 40px;\">\n<strong>AZ\u00daCAR EN LOS LABIOS<\/strong><\/h4>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Desde la mujer del tendero hasta Conchita la pelirroja, y desde Jes\u00fas el zapatero<br \/>\nhasta Roberto que dirig\u00eda la escuela, todos, sin excepci\u00f3n, amanecieron con un terr\u00f3n de<br \/>\naz\u00facar en la punta de los labios. Sin embargo, los \u00fanicos en enterarse de lo sucedido fueron<br \/>\nlos que se besaron por la ma\u00f1ana.<\/p>\n<h4 style=\"padding-left: 40px;\">\n<strong>DIALOGO<\/strong><\/h4>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Dos monjes hablan en la noche.<br \/>\nUna voz clara, golpeante, deja que las vocales se desprendan<br \/>\ngota a gota.<br \/>\nUna voz de tierra, acechante, se escurre por entre las brumas.<br \/>\nUna voz salpica las paredes con salmos como lanzas.<br \/>\nUna voz acelera su ir de tropel confuso.<br \/>\nUna voz de consonantes dice su \u00faltima palabra.<br \/>\nUna voz de susurros espera, incr\u00e9dula.<br \/>\nUna voz hace alto, altanero, su momento.<br \/>\nUna voz es una pantera.<br \/>\nUna voz es un silencio.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\n<h4 style=\"padding-left: 40px;\"><strong>DIFERENCIAS<\/strong><\/h4>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Debe haber otra felicidad<br \/>\nen el gesto que acompa\u00f1a<br \/>\nal monje ta\u00f1endo la viga<br \/>\nde la oraci\u00f3n.<br \/>\nDebe haber otra tristeza tambi\u00e9n<br \/>\npara el taciturno que recoge<br \/>\nlos platos en el refectorio.<br \/>\nUna felicidad como agujas de lluvia.<br \/>\nUna tristeza como trapos al sol.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\n<h4 style=\"padding-left: 40px;\"><strong>AEDO, HOY<\/strong><\/h4>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u00bfQui\u00e9n tan peque\u00f1o<br \/>\nentra en una hormiga?<br \/>\nEl que a tu lado<br \/>\nse sienta<br \/>\ny escribe el poema.<br \/>\nNo tiene ojos,<br \/>\ns\u00f3lo antenas,<br \/>\ny muchos pies<br \/>\npara vacilar<br \/>\npor los abismos.<br \/>\nCarga los muebles<br \/>\nde la casa<br \/>\ncomo si fuesen<br \/>\npalabras,<br \/>\ny hace de la miel<br \/>\nuna trampa.<br \/>\nEl que escribe<br \/>\nel poema<br \/>\nes una hormiga,<br \/>\nnegra.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-10273\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/Retrato-ArmandoRomero.jpeg\" alt=\"\" width=\"480\" height=\"640\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/Retrato-ArmandoRomero.jpeg 480w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/Retrato-ArmandoRomero-225x300.jpeg 225w\" sizes=\"auto, (max-width: 480px) 100vw, 480px\" \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tiber\u00edades se complace en publicar esta entrevista al poeta y escritor colombiano Armando Romero, quien ser\u00e1 reconocido con la Medalla Fray Luis de Le\u00f3n de Poes\u00eda Iberoamericana, durante el XXIX de Poetas Iberoamericanos, el mes de octubre venidero. EST\u00c9TICA DEL MONASTERIO Agotado de luz de vela entre los iconos dejo mi cuerpo en una banca de madera del p\u00f3rtico del [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":10275,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[972,836],"class_list":["post-10276","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-colaboraciones","tag-armando-romero","tag-petruvska-simne"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10276","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=10276"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10276\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":10281,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10276\/revisions\/10281"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/10275"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=10276"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=10276"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=10276"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}