{"id":10305,"date":"2026-08-26T12:34:40","date_gmt":"2026-08-26T11:34:40","guid":{"rendered":"https:\/\/tiberiades.org\/?p=10305"},"modified":"2026-08-26T12:35:48","modified_gmt":"2026-08-26T11:35:48","slug":"la-odisea-o-el-arquetipo-del-fin-de-un-mundo-por-ana-maria-hurtado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tiberiades.org\/?p=10305","title":{"rendered":"&#8216;\u200bLa Odisea&#8217; o el arquetipo del fin de un mundo. Por Ana Mar\u00eda Hurtado"},"content":{"rendered":"<p>Cuando vi\u00a0<em>La Odisea<\/em>\u00a0de Christopher Nolan, era imposible que no estuviese prejuiciada, dada la diversidad de opiniones contrapuestas que hab\u00eda consumido: favorables algunas, la mayor\u00eda negativas. Pero bastaron escasos minutos, la envolvente atm\u00f3sfera y el sonido atronador que estremec\u00eda la sala para ver algo que no hab\u00eda le\u00eddo ni escuchado en ninguna cr\u00edtica. Una revelaci\u00f3n concedida de repente, una epifan\u00eda de los dioses perdidos; solo hizo falta ese destello, un instante, y por arte de magia todo encaj\u00f3: desde la negrura de Helena hasta los grises del Mediterr\u00e1neo, o la supuesta Atenea mestiza y deslucida, o las armaduras entre rid\u00edculas y heroicas, el caballo encallado, cual ballena que busca morir. Todo se articul\u00f3 en una obra cinematogr\u00e1fica que no puede interpretarse como un\u00a0<em>remake<\/em>\u00a0de la\u00a0<em>Odisea<\/em>\u00a0de Homero, menos a\u00fan como un film hist\u00f3rico o la reinterpretaci\u00f3n her\u00e9tica de la gran obra que funda la cultura occidental. Y, sin embargo, por los torcidos caminos del arte, algo de eso tambi\u00e9n hay. As\u00ed como Picasso, cuando funda el cubismo, en 1907, con\u00a0<em>Las se\u00f1oritas de Avignon<\/em>, da cuenta de un mundo que se descuadra, que sale de s\u00ed mismo para mirarse con otros ojos y descomponerse en facetas geom\u00e9tricas, as\u00ed, este film nos trae el testimonio de nuestro decadente mundo.<\/p>\n<figure id=\"attachment_10310\" aria-describedby=\"caption-attachment-10310\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-large wp-image-10310\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/Ulysses_And_The_Sirens_by_Leon_Belly-845x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"776\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/Ulysses_And_The_Sirens_by_Leon_Belly-845x1024.jpg 845w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/Ulysses_And_The_Sirens_by_Leon_Belly-248x300.jpg 248w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/Ulysses_And_The_Sirens_by_Leon_Belly-768x930.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/Ulysses_And_The_Sirens_by_Leon_Belly.jpg 1040w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-10310\" class=\"wp-caption-text\">Ulises y las sirenas, de L\u00e9on Belly<\/figcaption><\/figure>\n<p>Si no tomamos en cuenta que la propia\u00a0<em>Odisea<\/em>\u00a0es un arquetipo, perderemos el horizonte; y, curiosamente, la\u00a0<em>Odisea<\/em>\u00a0nos evoca la p\u00e9rdida del horizonte. La\u00a0<em>Il\u00edada<\/em>\u00a0es el poema \u00e9pico, intervenido de mitos y leyendas, que relata mucho m\u00e1s que un acontecimiento b\u00e9lico arcaico. La\u00a0<em>Odisea<\/em>, por su parte, se fue gestando como producto de aquella guerra, configurando el arquetipo del d\u00eda despu\u00e9s de la guerra: el darse cuenta del fin de una era \u2014en aquel entonces el final de la Edad de Bronce\u2014, el dif\u00edcil retorno (<em>nostos<\/em>) a una aparente normalidad que ya no exist\u00eda, el encuentro con monstruos internos y externos, el regreso despu\u00e9s de la devastaci\u00f3n y la dificultad de encontrar el camino; un arquetipo que contiene otros arquetipos como una matrioska, como la fractalidad que anida en la materia profunda. El hombre que regresa y nadie lo reconoce, ni siquiera \u00e9l a s\u00ed mismo, la p\u00e9rdida del anclaje, el derrumbe de los grandes monumentos, la ca\u00edda de los dioses&#8230; Es decir, el arquetipo del fin de un mundo y el intento de reconstrucci\u00f3n vali\u00e9ndose de los fragmentos de la memoria individual y colectiva. Aglaia Berlutti afirma en una rese\u00f1a sobre este film: \u00abun relato que ya era viejo antes del cristianismo. Que ya era m\u00e1gico incluso antes que la literatura adoptara la magia como veh\u00edculo de expresi\u00f3n metaf\u00f3rico\u00bb, esta es la aguda percepci\u00f3n de la numinosidad del arquetipo.<\/p>\n<p>\u200bLa gesta de Troya se dio, al parecer, en los siglos XII y XIII a. C. Con ella finalizaba la Edad de Bronce en la cuenca oriental del Mediterr\u00e1neo, all\u00ed donde se hab\u00edan forjado grandes civilizaciones. Aquel esplendor se vino abajo, dando paso a una era de oscuridad y olvido; la noche del mundo avanzaba. No obstante, la memoria a trav\u00e9s de los rapsodas o aedos que cantaron aquella gesta, aquel derrumbe, sostuvo los restos que persist\u00edan. La palabra era el hilo manifiesto para suturar heridas. Sin embargo, es claro que durante 400 a\u00f1os los rapsodas ir\u00edan tejiendo con nuevos hilos, agregar\u00edan u omitir\u00edan elementos; la memoria y el olvido har\u00edan su arduo trabajo de tejer y destejer. El canto acompa\u00f1ar\u00eda a esta civilizaci\u00f3n perdida entre Caribdis y Escila, hasta que Homero y los hom\u00e9ridas, 400 a\u00f1os despu\u00e9s, le dieran forma escrita al canto, y as\u00ed reconformar la columna vertebral de Occidente con su m\u00e9dula de\u00a0<em>poiesis<\/em>, es decir, de creaci\u00f3n. Homero, o aquel que llamamos Homero, recoge estos cantos y los lleva a su tiempo, los moldea y prepara el renacimiento de la nueva grandeza griega, el rescate de los dioses.<\/p>\n<p>\u200bAs\u00ed como Cervantes crea el arquetipo del Quijote, Homero introduce un mar efervescente de arquetipos. La\u00a0<em>Odisea<\/em>, entonces, adquiere el car\u00e1cter excepcionalmente encantador que nos ha unido como civilizaci\u00f3n, conformando el alma occidental que tantos ocasos y amaneceres ha vivido.<\/p>\n<p>\u200bVolvamos a Nolan: no estamos en el final de la Edad de Bronce, pero no hace falta mucha perspicacia para ver o intuir que estamos en el final de una \u00e9poca. Ya la posmodernidad nos habla del derrumbe de estructuras r\u00edgidas que antes daban soporte y certezas (dioses, creencias, formas de organizaci\u00f3n, ideolog\u00edas), de la amalgama de visiones y la translocaci\u00f3n de los valores&#8230; Pero como la humanidad es una y sigue teniendo inconsciente individual y colectivo \u2014para sorpresa de muchos\u2014, el arquetipo de la\u00a0<em>Odisea<\/em>\u00a0o los arquetipos en ella contenidos son constelados en nuestra decadencia. El arte sucede, como dijo el pintor Whistler; el inconsciente es din\u00e1mico, como dir\u00eda Freud; los arquetipos est\u00e1n vivos y expuestos al cambio, recordando a Jung. Los pueblos del mar est\u00e1n en nuestras orillas; ya en el siglo XIX sentamos a la belleza en las rodillas, la encontramos amarga y la injuriamos, como dijo Rimbaud: \u00abUn soir, j&#8217;ai assis la Beaut\u00e9 sur mes genoux. \u2014 Et je l&#8217;ai trouv\u00e9e am\u00e8re. \u2014 Et je l&#8217;ai injuri\u00e9e\u00bb. No nos puede extra\u00f1ar que ahora nuestra belleza \u2014la Helena por la que zarparon mil barcos\u2014 sea oscura y est\u00e9 herida; es la belleza que buscaba Psique descendiendo al inframundo, la belleza mutilada de la Venus de Milo. Asimismo, nuestros h\u00e9roes remiendan sus armaduras con lo que pueden; ya los mares son tenebrosos y las naves que los surcan, precarias construcciones donde todo se mezcla, ya sea de manera luminosa o sombr\u00eda. Los dioses huyeron ante nuestra desidia. La sabidur\u00eda ha sido decapitada y en su lugar se rinde honor a las vac\u00edas opiniones de las redes sociales; . los resplandecientes guerreros mutan en fr\u00e1giles doncellas sacrificables, que el rapsoda sea rapero es casi una obviedad, que los pueblos que Occidente ha ignorado, o peor, ha conquistado, retornen como retorna todo lo reprimido y que, sin embargo, subsista en el fondo la m\u00fasica arcaica de los griegos, su escala pentat\u00f3nica, el sonido m\u00edstico de la flauta. Nuestra Troya cay\u00f3, y solo alcanzamos a ver de lejos, con temor, la mano de Poseid\u00f3n mientras nos hundimos.<\/p>\n<p>\u200bNolan recurre a la incorporaci\u00f3n de la tradici\u00f3n cristiana, ajena a los antiguos griegos; un fantasma recorre el Mediterr\u00e1neo: el de la culpa y la redenci\u00f3n. Odiseo ya ni siquiera es el Ulises confuso de Joyce; ahora es un personaje devastado, perseguido por sus fantasmas, que hace introspecci\u00f3n, confiesa sus culpas y pecados, recibe el castigo, se entrega a la furia salada del mar y se redime. Eso no pertenece al imaginario griego; m\u00e1s bien son hilachas de cristianismo que tambi\u00e9n nos ha ofrecido la mano, como lo har\u00eda Jes\u00fas a Pedro para caminar sobre el mar, en las postrimer\u00edas de aquel mundo judeorromano que tambi\u00e9n se derrumbaba. Asumir la culpa y la concepci\u00f3n del pecado, ajeno a la visi\u00f3n antigua, fue entonces la nueva posibilidad de rehacer el mundo.<\/p>\n<p>\u200bDe tal manera que en este film veo el retrato contempor\u00e1neo de la\u00a0<em>Odisea<\/em>, no como actualizaci\u00f3n de la obra magna hom\u00e9rica, ni de la gesta hist\u00f3rica o legendaria, sino el arquetipo encallado en el imaginario colectivo, como aquel caballo, pesado y repleto de heces y orina, constelando el arquetipo de la humanidad que se sabe n\u00e1ufraga, finalizando una etapa y tratando de hurgar en sus orillas para rescatar lo rescatable, acabar con lo acabable, para que despu\u00e9s de la devastaci\u00f3n amanezca otra manera de ser civilizado y que a\u00fan no conocemos. Curiosamente, Nolan apela al imaginario cristiano de la redenci\u00f3n a trav\u00e9s de la familia y el amor, previo reconocimiento de la culpa y deseo de reparaci\u00f3n.<\/p>\n<figure id=\"attachment_10307\" aria-describedby=\"caption-attachment-10307\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-large wp-image-10307\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/THE_ILLIAD_OF_HOMER_translated_by_POPE_p1.217_2d_Book_Page_89-1024x458.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"286\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/THE_ILLIAD_OF_HOMER_translated_by_POPE_p1.217_2d_Book_Page_89-1024x458.jpg 1024w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/THE_ILLIAD_OF_HOMER_translated_by_POPE_p1.217_2d_Book_Page_89-300x134.jpg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/THE_ILLIAD_OF_HOMER_translated_by_POPE_p1.217_2d_Book_Page_89-768x343.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/THE_ILLIAD_OF_HOMER_translated_by_POPE_p1.217_2d_Book_Page_89-1536x686.jpg 1536w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/THE_ILLIAD_OF_HOMER_translated_by_POPE_p1.217_2d_Book_Page_89.jpg 1835w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-10307\" class=\"wp-caption-text\">LA_IL\u00cdADA_DE_HOMERO_(traducida_por_POPE)_p1.217_Libro_II_P\u00e1gina_89<\/figcaption><\/figure>\n<p>\u200bP\u00e9rez-Reverte habla, como otros, del final de Occidente; es una met\u00e1fora, sin duda, pero lo sentimos con la orfandad de una Calipso hipot\u00edmica o con el desespero de un tit\u00e1n herido y ciego. Renacen fantas\u00edas colectivas de fin de mundo: \u00a0invasi\u00f3n extraterrestre, conspiraci\u00f3n de la \u00e9lite, terremotos provocados, invasiones de ap\u00e1tridas que dar\u00edan al traste con la civilizaci\u00f3n, pandemias, megasismos planetarios que hundir\u00edan pa\u00edses y har\u00edan brotar nuevos territorios: m\u00e1s claro, imposible&#8230;<\/p>\n<p>\u200bEn uno de los \u00faltimos p\u00e1rrafos, el Odiseo encarnado por Matt Damon lo dice, a manera de sacramento ante el confesionario de Pen\u00e9lope: su civilizaci\u00f3n se hundi\u00f3 por la avidez, por la\u00a0<em>hybris<\/em>; entonces, no queda otra salida que zarpar a intentar construir nuevos sentidos, nuevos reinos, nuevos soberanos. Curiosamente, este tipo de fantas\u00eda colectiva insiste en invocar el mar. Recordemos otro final de una \u00e9poca, signado por el diluvio y el arca de No\u00e9. Al fin y al cabo, somos seres venidos del mar y, en un sentido estricto, somos los temidos pueblos del mar que destruyen y crean civilizaciones.<\/p>\n<p>\u200bLa fuerza del arquetipo que muestra Nolan ilumina las sombras de su obra f\u00edlmica y la convierte en un reflejo del fin de los idealismos, de las \u00faltimas utop\u00edas de nuestra \u00e9poca: la gran promesa de ser felices al despojarnos de los dioses.<\/p>\n<p>\u200bRecordando a Borges, la\u00a0<em>Odisea<\/em>\u00a0nos conecta con la idea de que vivimos en el destierro y nuestro verdadero hogar est\u00e1 en el pasado o en el cielo, nunca en casa. El navegante solo busca las altas corrientes saladas. Y Nolan logra que estemos all\u00ed, parados en la barcaza, al lado de un Odiseo deconstruido, culpabilizado y sin \u00e1ngel, que atraves\u00f3 el mar amarrado a un pedazo de madera, entregado a la voluntad de los dioses y buscando redenci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Ana Mar\u00eda Hurtado<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">18\/8\/2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-10313\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/anamh.jpeg\" alt=\"\" width=\"370\" height=\"503\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/anamh.jpeg 370w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/anamh-221x300.jpeg 221w\" sizes=\"auto, (max-width: 370px) 100vw, 370px\" \/>\u00a0Ana Mar\u00eda Hurtado<\/strong>. Naci\u00f3 en Caracas. Poeta, ensayista y m\u00e9dico psiquiatra egresada de la Universidad Central de Venezuela. Sus textos han sido publicado en diversas p\u00e1ginas, blogs y revistas literarias, entre otros: revista interdisciplinaria <em>Tr\u00f3pico absoluto<\/em>, <em>RANLE<\/em> (Academia norteamericana de la Lengua), <em>Revista Poes\u00eda<\/em> (Universidad de Carabobo), <em>Vallejo and Company, C\u00edrculo de poes\u00eda, La antorcha magacin<\/em>, <em>Agulha<\/em>, revista de cultura brasilera, <em>Atlas L\u00edrico de Hispanoam\u00e9rica<\/em>, <em>Po\u00e9mame,Liberoam\u00e9rica<\/em>: portal iberoamericano de arte y literatura, <em>Prodavinci<\/em> y <em>El papel literario<\/em>.<br \/>\nHa participado en diversas antolog\u00edas, entre ellas:<br \/>\n<em>Diario po\u00e9tico de los tiempos adversos<\/em> (Ccs 2019), <em>Poes\u00eda en voz alta<\/em> (Ccs2019), U<em>na lectura por la vida y por la libertad<\/em> (Ccs 2019), <em>Pasajeras. Antolog\u00eda del cautiverio<\/em> (Ccs 2020) <em>El vuelo y la claridad<\/em> (Ccs 2020) <em>Hacedoras<\/em> (Ccs 2021) <em>El dulce ron que las embraga, Poetas actuales de Canarias y Venezuela<\/em> (Canarias, 2022), <em>Mujeres del mundo un\u00edos<\/em> (Santiago de Chile, 2023) <em>En la desnudez de la luz<\/em> (Santiago de Chile, 2023) <em>Poemas en bicicleta -Autores grandes para peque\u00f1os lectores-<\/em> (Ccs,2024) <em>En compa\u00f1\u00eda de los r\u00edos subterr\u00e1neos: Ensayos sobre la obra de Ida Gramcko<\/em> (Chile, 2025), Antolog\u00eda biling\u00fce <em>Resistir, la luz de la poes\u00eda contra el caos del mundo<\/em> (Par\u00eds, 2025). <em>Conferencias americanas -Autores de los Estados Unidos por escritores venezolanos<\/em> (CVA.Ccs, 2025).<br \/>\nColaboradora de la <em>Revista de la Academia Norteamericana de la Lengua Espa\u00f1ola<\/em> (RANLE)<br \/>\nPremio de narrativa Julio Garmendia (Direcci\u00f3n de cultura de la UCV, 1984).<br \/>\nInvitada al Encuentro de poetas argentinas y venezolanas, organizado por la editorial argentina Vuelo de Quimera, en 2022, al Encuentro Anasyrma , organizado por la editorial chilena LP5 Editora, a las VII jornadas de poes\u00eda de Valladolid, Dos orillas y al Sal\u00f3n de la Poes\u00eda de la FIL de Guadalajara, ambos en el 2024.<br \/>\nPoemarios publicados:<br \/>\n<em>La fiesta de los n\u00e1ufragos<\/em> (Editorial Diosa Blanca. Caracas, 2015).<br \/>\n<em>El beso del arc\u00e1ngel<\/em>, en coautor\u00eda con el poeta colombiano Leonardo Torres (Oscar Todtmann Editores. Caracas, 2018).<br \/>\n<em>El \u00e1rbol que en ella muere<\/em> (Editorial Diosa Blanca. Caracas, 2023)<br \/>\n<em>La \u00fanica inocencia<\/em> (Editorial Diosa Blanca. Caracas, 2023).<br \/>\n<em>El Reino<\/em> (Editorial Salto Mortal, Guadalajara, 2024)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Imagen de cabecera, de\u00a0<a href=\"https:\/\/pixabay.com\/es\/users\/h4roldas-10856605\/?utm_source=link-attribution&amp;utm_medium=referral&amp;utm_campaign=image&amp;utm_content=3848320\">H4roldas<\/a> en <a href=\"https:\/\/pixabay.com\/es\/\/?utm_source=link-attribution&amp;utm_medium=referral&amp;utm_campaign=image&amp;utm_content=3848320\">Pixabay<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando vi\u00a0La Odisea\u00a0de Christopher Nolan, era imposible que no estuviese prejuiciada, dada la diversidad de opiniones contrapuestas que hab\u00eda consumido: favorables algunas, la mayor\u00eda negativas. Pero bastaron escasos minutos, la envolvente atm\u00f3sfera y el sonido atronador que estremec\u00eda la sala para ver algo que no hab\u00eda le\u00eddo ni escuchado en ninguna cr\u00edtica. 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