{"id":1560,"date":"2019-05-11T08:53:03","date_gmt":"2019-05-11T07:53:03","guid":{"rendered":"http:\/\/tiberiades.org\/?p=1560"},"modified":"2019-05-11T08:53:03","modified_gmt":"2019-05-11T07:53:03","slug":"vinculos-entre-teologia-y-poesia-ensayo-de-john-d-caputo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tiberiades.org\/?p=1560","title":{"rendered":"V\u00ednculos entre teolog\u00eda y poes\u00eda. Ensayo de John D. Caputo"},"content":{"rendered":"<p><em>Tiber\u00edades se congratula en publicar el esclarecedor ensayo escrito por el prestigioso fil\u00f3sofo y experto en temas teol\u00f3gicos, John D. Caputo (EE. UU., 1940), quien fuera catedr\u00e1tico de Filosof\u00eda en la Universidad de Villanova hasta 2004. Desde entonces y hasta 2011, fecha de su jubilaci\u00f3n, fue catedr\u00e1tico de Religi\u00f3n en la Universidad de Syracuse (NY). Sus ramas de pensamiento son la hermen\u00e9utica, la fenomenolog\u00eda, estudios de teolog\u00eda y misticismo, as\u00ed como estudios sobre la deconstrucci\u00f3n derridiana aplicada a la poes\u00eda, filosof\u00eda y religi\u00f3n. Este ensayo apareci\u00f3 como pr\u00f3logo del poemario \u201cTeolog\u00eda po\u00e9tica\u201d (Hebel Ediciones, Santiago de Chile, 2015), de Luis Cruz-Villalobos. <\/em><\/p>\n<figure id=\"attachment_1562\" aria-describedby=\"caption-attachment-1562\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-1562\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/2-Fotograf\u00eda-de-Jos\u00e9-Amador-Mart\u00edn-300x221.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"471\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/2-Fotograf\u00eda-de-Jos\u00e9-Amador-Mart\u00edn-300x221.jpg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/2-Fotograf\u00eda-de-Jos\u00e9-Amador-Mart\u00edn-768x565.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/2-Fotograf\u00eda-de-Jos\u00e9-Amador-Mart\u00edn.jpg 960w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-1562\" class=\"wp-caption-text\">Fotograf\u00eda de Jos\u00e9 Amador Mart\u00edn<\/figcaption><\/figure>\n<h3><strong>TEOLOG\u00cdA, POES\u00cdA \u2014Y TEOPO\u00c9TICA<\/strong><\/h3>\n<p>Es para m\u00ed un gusto ofrecer algunas palabras como pr\u00f3logo al libro <em>Poes\u00eda Teol\u00f3gica<\/em> de Luis Cruz-Villalobos.<\/p>\n<p>El v\u00ednculo entre teolog\u00eda y poes\u00eda es muy profundo, tanto hist\u00f3rica como conceptualmente. Las Escrituras jud\u00edas y cristianas pertenecen a lo que se conoce como \u201cliteratura del mundo\u201d, lo cual significa que como toda obra literaria, estos textos describen en palabras las profundas estructuras de la experiencia humana. En el caso de las Escrituras esto significa la experiencia de Dios, de su intervenci\u00f3n rupturista, interruptora e incluso traum\u00e1tica en nuestras vidas. La \u201cpalabra de Dios\u201d es la palabra del otro-en-nosotros, son las palabras que surgen en respuesta a algo que nos interpela, que ha transformado nuestras vidas, que toma lugar en y bajo el nombre de \u201cDios\u201d. La \u201cpalabra de Dios\u201d es las palabras que le damos a Dios de modo tal que Dios pueda hablarnos. Las Escrituras son pues un logos, un decir y hablar de Dios, y por ende son irreductiblemente teo-l\u00f3gicas.<\/p>\n<p>Al decir esto, por supuesto, no me refiero a los estudios escol\u00e1sticos, ni a los argumentos abstractos, ni al discurso t\u00e9cnico de la teolog\u00eda \u201cacad\u00e9mica\u201d, que es un artefacto de la universidad. \u00a0Me refiero m\u00e1s bien a un logos m\u00e1s elemental y a una teolog\u00eda pre-conceptual, a un discurso que se nutre desde un logos pre-l\u00f3gico. Me refiero a un discurso arque-teol\u00f3gico que est\u00e1 profundamente contenido en narrativas e himnos complejos, en oraciones y en par\u00e1bolas, en canciones y poemas, en ep\u00edstolas, homil\u00edas y mandatos, en los cuales diferentes comunidades expresan de diferentes maneras diferentes experiencias de \u201cDios\u201d. Las Escrituras ponen en palabras el llamado de Dios, eso a lo que Dios nos llama, y a lo que nosotros nombramos cuando nombramos a Dios. Ponen en palabras, en pocas palabras, a un logos m\u00e1s primordial, a una l\u00f3gica pre-l\u00f3gica, o para-l\u00f3gica, del llamado \u2013lo que llama, lo que es llamado, y lo que se llama\u2013 en el nombre (de) \u201cDios\u201d. Esto es lo que compone a una teolog\u00eda m\u00e1s primigenia y rudimentaria, donde el nombre de Dios no es el nombre de una entidad suprema, sino m\u00e1s bien el nombre de un llamado, y el pueblo de Dios es el pueblo del llamado.<\/p>\n<p>As\u00ed pues, las Escrituras no son teol\u00f3gicas en el sentido duro del t\u00e9rmino logos que forma parte de la etimolog\u00eda de esta palabra. La palabra teolog\u00eda es, al fin y al cabo, una palabra \u201cpagana\u201d \u2013que no se encuentra en ning\u00fan lugar de las Escrituras\u2013 que se remonta a Arist\u00f3teles, y que representa la forma m\u00e1s alta de episteme (<em>scientia<\/em>), una disciplina, un discurso racionalizado en el cual todo est\u00e1 organizado de forma tal que sus postulados son explicables. Es por esto que hago distinci\u00f3n entre una teolog\u00eda \u201cfuerte\u201d y una \u201cd\u00e9bil\u201d. Al hacer esto quiero distinguir entre una forma discursiva cuyo foco est\u00e1 en la modalidad activa de proponer o hacer postulados; y un discurso que se mantiene m\u00e1s bien en reserva, que toma lugar en el modo receptivo de ser-clamado, de ser-llamado, y que por tanto es una respuesta a ese llamado previo siempre sobrecogedor. La teolog\u00eda en el sentido fuerte se caracteriza por el modo discursivo greco-filos\u00f3fico cl\u00e1sico, por un sistema de enunciados propositivos que est\u00e1n implicados en el desarrollo hist\u00f3rico del concepto griego de logos, sistema que hoy es discutido dentro de lo \u201conto-teol\u00f3gico\u201d. El logos de la teolog\u00eda fuerte se refiere a enunciados predicativos, a decir algo acerca de Dios, a acercarse a Dios como un objeto de discurso constituido, como el sujeto de una serie de premisas, como poseedor de ciertas propiedades conceptuales, que son expresables en postulados que pretenden determinar y explicar ciertos atributos divinos. Estos postulados est\u00e1n entretejidos en hilos propositivos, en pruebas o argumentos, que crean un cuerpo de conocimiento, un ensamble de afirmaciones ver\u00eddicas referentes a la naturaleza y a la existencia de Dios.<\/p>\n<figure id=\"attachment_1563\" aria-describedby=\"caption-attachment-1563\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-large wp-image-1563\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/3-Fotograf\u00eda-de-Jos\u00e9-Amador-Mart\u00edn-1024x690.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"431\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/3-Fotograf\u00eda-de-Jos\u00e9-Amador-Mart\u00edn-1024x690.jpg 1024w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/3-Fotograf\u00eda-de-Jos\u00e9-Amador-Mart\u00edn-300x202.jpg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/3-Fotograf\u00eda-de-Jos\u00e9-Amador-Mart\u00edn-768x517.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/3-Fotograf\u00eda-de-Jos\u00e9-Amador-Mart\u00edn-272x182.jpg 272w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/3-Fotograf\u00eda-de-Jos\u00e9-Amador-Mart\u00edn.jpg 1966w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-1563\" class=\"wp-caption-text\">Fotograf\u00eda de Jos\u00e9 Amador Mart\u00edn<\/figcaption><\/figure>\n<p>La teolog\u00eda fuerte se compone de conceptos, proposiciones y pruebas. Emergi\u00f3 inicialmente en la antig\u00fcedad cristiana cuando el movimiento cristiano primitivo, en la b\u00fasqueda de entenderse a s\u00ed mismo y en contacto con la filosof\u00eda griega, se vio inmerso en una serie de controversias \u201ccristol\u00f3gicas\u201d que se convirtieron eventualmente en formulaciones can\u00f3-nicas en los primeros concilios y sus \u201ccredos\u201d. Seguramente en ese entonces la teolog\u00eda no estaba a\u00fan atrapada en los discursos escol\u00e1sticos o modernistas, ni en la terminolog\u00eda t\u00e9cnica, ni en la formalidad de la argumentaci\u00f3n, ni en los sistemas, ni en los protocolos de la universidad; era mas bien considerada <em>sapientia<\/em> \u2013sabidur\u00eda para la vida\u2013 y no <em>scientia<\/em>, y por tanto ni siquiera era considerada una disciplina posible fuera de los confines de las comunidades y pr\u00e1cticas cristianas. Pero incluso entonces, lo esencial estuvo all\u00ed desde un comienzo, la guerra argumentativa que simult\u00e1neamente dio a luz a la heresiolog\u00eda (o discurso sobre lo her\u00e9tico), el brote de pol\u00e9micas contra los llamados disidentes, el combate agresivo por tener el enunciado correcto, la \u201ccreencia correcta\u201d (<em>orthe<\/em> + <em>doxa<\/em>) impoluta por aquellos que \u201coptan\u201d (<em>haeresis<\/em>) por su propio camino, por los que se separan voluntariamente de lo ortodoxo. Donde hay teolog\u00eda (fuerte), hay heresiolog\u00eda. El nacimiento de la teolog\u00eda fue un parto de gemelos. Desde sus inicios m\u00e1s remotos, la teolog\u00eda fuerte se preocupa de separar las afirmaciones verdaderas y las falsas, los enunciados verdaderos y los falsos. Eventual-mente adquiri\u00f3 la forma de un discurso acad\u00e9mico o docto, primero, en la <em>quaestio<\/em> <em>disputata<\/em> de la alta edad media, y luego en la universidad moderna donde es a lo menos tan t\u00e9cnica discursivamente como otras humanidades o ciencias sociales, y como ellas, debe pelear por respeto frente a las ciencias de tipo matem\u00e1tico.<\/p>\n<p>Al decir teolog\u00eda d\u00e9bil no me refiero a algo debilitado, ni ineficaz, ni an\u00e9mico, sino m\u00e1s bien a una teolog\u00eda que abandona el modo declarativo y se entrega a un llamado previo. La teolog\u00eda d\u00e9bil no pretende ser una definici\u00f3n exacta de un concepto bien formado; no se trata de formular proposiciones sino de ser expuesto a algo preproposicional. Sin embargo, la teolog\u00eda d\u00e9bil tiene rigor en s\u00ed misma, e involucra una disciplina profunda que no tiene que ver con la precisi\u00f3n conceptual o matem\u00e1tica. Cuando digo rigor me refiero \u2013siguiendo lo descrito por Heidegger\u2013 a adherir estrictamente a las demandas del asunto a tratar y pensar, a no adherir a un \u201cobjeto\u201d definido por un enunciado, sino a la cosa misma, a <em>die Sache selbst<\/em>, a las cuestiones que nos preocupan m\u00e1s profundamente, que no pueden ser reducidas ni contenidas a la precisi\u00f3n ni a la exactitud de lo matem\u00e1tico. Es falso rigor exigir que todo sea exacto, que todo sea determinado por definiciones, que todo se someta a los requerimientos del pensamiento objetivo, que todo sea formulado en t\u00e9rminos matem\u00e1ticos. Eso ser\u00eda como pedirle a los pintores impresionistas que dibujasen l\u00edneas mejor definidas. No hay nada riguroso en tratar cosas no-objetivables de forma objetifivante. Seamos claros: la tematizaci\u00f3n, la matematizaci\u00f3n y la objetivizaci\u00f3n tienen su lugar, pero hay otros asuntos para los cuales estos m\u00e9todos son demasiado \u201cfuertes\u201d, demasiado toscos, demasiado r\u00edgidos. Son una forma muy burda y rudimentaria de abordar asuntos que son experimentados de forma primordial y preconceptual en nuestro primer contacto con el mundo que las Escrituras plasman en palabras, y con los modos de vida y modos de estar en ese mundo que las Escrituras llaman \u201cel Reino de Dios\u201d.<\/p>\n<p>Es por esto que las Escrituras mismas sistem\u00e1ticamente evitan el discurso de la objetivizaci\u00f3n y la conceptualizaci\u00f3n. Incluso cuando se utilizan n\u00fameros en ella, \u00e9stos no tienen un significado propiamente num\u00e9rico. Cuando los disc\u00edpulos le preguntan a Jes\u00fas cu\u00e1ntas veces deben perdonar al pr\u00f3jimo y \u00c9l les responde \u201csetenta veces siete\u201d, Jes\u00fas no est\u00e1 calculando un n\u00famero (Mt 18:22). Jes\u00fas no les est\u00e1 diciendo que perdonen 490 veces; sino que perdonen sin l\u00edmite, que no hay l\u00edmite al deber que tenemos de perdonar. Las Escrituras no hablan del Reino de Dios como un objeto externo de discurso, sino que hablan desde la experiencia del Reino, desde adentro y no desde afuera del mismo. Las Escrituras hablan de forma no objetivable en par\u00e1bolas y paradojas para llevarnos a vivir la vida que en ellas se nos llama a vivir. No hay mejor ejemplo de este modo \u201cd\u00e9bil\u201d de ense\u00f1ar que la forma de predicar de Jes\u00fas mismo en los Evangelios Sin\u00f3pticos. Jes\u00fas no habla de s\u00ed mismo, sino de su Padre; y no habla de su Padre, sino del \u201cReino\u201d de su Padre; y no habla del Reino de su Padre sino de semillas de mostaza, de pan con levadura, de tesoros guardados, de hijitos m\u00edos, de banquetes a los cuales los invitados no llegan. \u00c9l habla en par\u00e1bolas y paradojas, no en un modo l\u00f3gico sino en un modo para-l\u00f3gico, que es el modo m\u00e1s rigurosamente apropiado para las din\u00e1micas del Reino, para sus vueltas sorpresivas y sus demandas inesperadas.<\/p>\n<figure id=\"attachment_1564\" aria-describedby=\"caption-attachment-1564\" style=\"width: 570px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-1564\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/4-Ilustraci\u00f3n-de-Luis-Cruz-Villalobos.jpg\" alt=\"\" width=\"570\" height=\"289\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/4-Ilustraci\u00f3n-de-Luis-Cruz-Villalobos.jpg 570w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/4-Ilustraci\u00f3n-de-Luis-Cruz-Villalobos-300x152.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 570px) 100vw, 570px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-1564\" class=\"wp-caption-text\">Ilustraci\u00f3n de Luis Cruz-Villalobos<\/figcaption><\/figure>\n<p>Jes\u00fas es el poeta por excelencia del Reino, del reinado venidero de Dios.<\/p>\n<p>El rigor apropiado para este discurso consiste en mantenerse a s\u00ed mismo en un modo que es indirecto, discreto y oblicuo, evocativo y provocativo, anal\u00f3gico y paral\u00f3gico, parab\u00f3lico e hiperb\u00f3lico, metaf\u00f3rico y meton\u00edmico, un modo que es propio de ese llamado que nos interpela, de ese evento que nos supera. Su rigor no es proponer sino sostener la exposici\u00f3n a la irrupci\u00f3n de ese algo que no sabemos que es, pero que nos atrapa antes de que podamos siquiera palparlo, que nos reclama antes de que podamos siquiera proclamar algo acerca de \u00e9l. La disciplina de este discurso es mantenerse a s\u00ed mismo en contacto primordial con el mundo, es sostenerse en un modo no-coercitivo que le permita al mundo plasmarse en palabras. Su debilidad requiere el esfuerzo supremo de la moderaci\u00f3n y la reserva, requiere que sea de una naturaleza m\u00e1s flexible y d\u00factil, moldeada para ajustarse a los contornos del asunto en cuesti\u00f3n, que pueda sostenerse de una manera no-dogm\u00e1tica, abierta, reformable, maleable. La fuerza de esta debilidad es resistir con determinaci\u00f3n cada intento de convertirla en una expresi\u00f3n can\u00f3nica, definitiva, de credo, fija, formulaica. Su rigor debe ser acorde al llamado de aquello que nos interpela y nos supera, llamado en el cual lo l\u00f3gico es atenuado por lo paral\u00f3gico, en el cual \u2013y con esto llego al punto medular\u2013 lo l\u00f3gico en lo teol\u00f3gico es remplazado por lo po\u00e9tico. Y por po\u00e9tico no me refiero simplemente a verso y poes\u00eda en el sentido m\u00e1s com\u00fan, por m\u00e1s hermosos que fueren. Me refiero a una <em>poiesis<\/em> primitiva, al discurso formativo que apoya como una partera el nacimiento de los eventos relacionados al llamado. Me refiero a una forma elemental que sucede en el llamado y con el llamado \u2013sea el llamado de un suceso puntual, y un suceso puntual en el llamado\u2013 y que se expresa en forma de palabras.<\/p>\n<p>En pocas palabras, cuando hablo de \u201cteolog\u00eda d\u00e9bil\u201d, hablo de algo que es menos \u201cteo-log\u00eda\u201d y m\u00e1s \u201cteo-po\u00e9tica\u201d, de una teolog\u00eda donde la l\u00f3gica ha sido desplazada por la po\u00e9tica, siendo lo po\u00e9tico una constelaci\u00f3n de recursos no-discursivos, metaf\u00f3ricos y meton\u00edmicos que apuntan a evocar la provocaci\u00f3n del Reino de Dios, a permitir que el llamado que se hace en el nombre de Dios tome forma de palabras. La po\u00e9tica no es un ornamento ni una decoraci\u00f3n con la cual se adorna a un objeto pre-constituido. La po\u00e9tica es el nacimiento mismo de Dios, el evento natal en el cual el nombre (de) \u201cDios\u201d se transforma en palabras, es el coraz\u00f3n de un logos m\u00e1s primordial transmutado desde el proclamar hacia el ser-reclamado.<\/p>\n<p>El rigor de la teolog\u00eda d\u00e9bil es mantenerse estrictamente en los confines de la teopo\u00e9tica. La poes\u00eda es el rigor de la teolog\u00eda d\u00e9bil, su disciplina, su ascetismo, su m\u00e1s estricto apego a la cuesti\u00f3n en estudio. Como contraparte, la tentaci\u00f3n estructural y permanente de la teolog\u00eda fuerte es sucumbir a los encantos del pensamiento objetivador, es convertirse en el premio deseado por los ortodoxos, es comprimirse en una f\u00f3rmula credal que separe lo recto de lo divergente. La gran tentaci\u00f3n de la teolog\u00eda fuerte es el supervisar con ojo policial la cuesti\u00f3n de estudio de la teolog\u00eda, es normarla a trav\u00e9s de postulados y pruebas; este tipo de teolog\u00eda le da mucho \u00e9nfasis a persuadir y a disuadir, y por ende a suprimir la disidencia y la diferencia -como si aquellos que declinan ser parte del r\u00e9gimen del logos son \u201ccaprichosos\u201d, como si \u201celigieran\u201d diferir (<em>haeresis<\/em>) \u2013\u00a1en contraposici\u00f3n a haber sido elegidos, apartados y expuestos a la venida de aquello que en s\u00ed mismo no puede ver venir!<\/p>\n<figure id=\"attachment_1565\" aria-describedby=\"caption-attachment-1565\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-large wp-image-1565\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/5-Fotograf\u00eda-de-Jos\u00e9-Amador-Mart\u00edn-1024x688.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"430\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/5-Fotograf\u00eda-de-Jos\u00e9-Amador-Mart\u00edn-1024x688.jpg 1024w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/5-Fotograf\u00eda-de-Jos\u00e9-Amador-Mart\u00edn-300x202.jpg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/5-Fotograf\u00eda-de-Jos\u00e9-Amador-Mart\u00edn-768x516.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/5-Fotograf\u00eda-de-Jos\u00e9-Amador-Mart\u00edn-272x182.jpg 272w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/5-Fotograf\u00eda-de-Jos\u00e9-Amador-Mart\u00edn.jpg 1950w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-1565\" class=\"wp-caption-text\">Fotograf\u00eda de Jos\u00e9 Amador Mart\u00edn<\/figcaption><\/figure>\n<p>La tarea de la teolog\u00eda d\u00e9bil es sostener la exposici\u00f3n de la teolog\u00eda al evento primigenio por el cual las palabras fueron escritas por primera vez. As\u00ed que cuando Luis Cruz-Villalobos titula a su libro \u2018Poes\u00eda Teol\u00f3gica\u2019, cuando se decide a convertir la materia teol\u00f3gica en palabra po\u00e9tica, no est\u00e1 haciendo un trabajo de ornamentaci\u00f3n. Sino que m\u00e1s bien, toca la ra\u00edz m\u00e1s profunda y la fibra m\u00e1s antigua de la teolog\u00eda, que no es m\u00e1s que la teolog\u00eda siendo poes\u00eda antes que doctrina; siendo creaci\u00f3n-del-mundo antes que credo, siendo <em>poiesis<\/em> antes que l\u00f3gica endurecida, infundiendo palabras de vida y muerte, de sufrimiento y alegr\u00eda, antes de que las palabras mismas sucumban a la rigidez de la ortodoxia y sus c\u00e1nones. La teolog\u00eda es canci\u00f3n antes que ser el contenido de una <em>summa<\/em> o de un concilio. Es por esto que el Nuevo Testamento se describe a s\u00ed mismo no como<em> istoria<\/em> \u2013un sobrio registro del pasado, o una representaci\u00f3n exacta de los hechos acaecidos-, sino como <em>euvangelion,<\/em> como un mensaje de alegr\u00eda, como buenas noticias proclamadas a los pobres y a los cautivos, como una proclamaci\u00f3n del a\u00f1o del jubileo. Un evangelio no es un discurso predicativo, sino un discurso de promesa. El a\u00f1o del jubileo es el a\u00f1o cincuenta, el a\u00f1o que sigue a siete veces siete, donde todo es perdonado y podemos empezar desde cero otra vez. Cincuenta no es un n\u00famero para ser contado, ni una fecha para ser calculada, sino una esperanza, un clamor, un sue\u00f1o, una expectaci\u00f3n mesi\u00e1nica, un hito que marca lo que est\u00e1 por venir, el s\u00edmbolo de una promesa cuya canci\u00f3n son las Escrituras.<\/p>\n<p>La figura de Jes\u00fas en el Nuevo Testamento es la figura del arque-poeta del Reino de Dios, un relator de par\u00e1bolas de semillas de mostaza y de tesoros guardados y de hijos pr\u00f3digos, todas apuntando a imaginar el futuro de la venida del Reino, del c\u00f3mo ser\u00e1 todo cuando Dios reine, en lugar de la avaricia y la violencia humanas. Jes\u00fas es un poeta que poetiza el Reino, que imagina c\u00f3mo ser\u00eda vivir de la otra forma, en un tiempo en el que se ha roto el sentido del mundo tal y como lo conocemos. Jes\u00fas imagina el mundo de manera diferente, divina, donde la venganza es desplazada por el perd\u00f3n, la violencia y la opresi\u00f3n por la misericordia entre nosotros mismos, y la guerra es derrotada por la d\u00e9bil fuerza de la paz.<\/p>\n<p>En teopo\u00e9tica, la idea de \u201cpoes\u00eda teol\u00f3gica\u201d \u2013que es el nombre de este libro\u2013 es una tautolog\u00eda magn\u00edfica, un decir lo mismo en donde el <em>tout autre<\/em>, ese algo asombroso, ese algo que irrumpe y que inunda la vida cotidiana hace un llamado a la teolog\u00eda para que retome su antigua labor de imaginar al mundo de una forma diferente.<\/p>\n<figure id=\"attachment_1566\" aria-describedby=\"caption-attachment-1566\" style=\"width: 748px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-1566\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/6-Fotograf\u00eda-de-Jos\u00e9-Amador-Mart\u00edn.jpg\" alt=\"\" width=\"748\" height=\"500\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/6-Fotograf\u00eda-de-Jos\u00e9-Amador-Mart\u00edn.jpg 748w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/6-Fotograf\u00eda-de-Jos\u00e9-Amador-Mart\u00edn-300x201.jpg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/6-Fotograf\u00eda-de-Jos\u00e9-Amador-Mart\u00edn-272x182.jpg 272w\" sizes=\"auto, (max-width: 748px) 100vw, 748px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-1566\" class=\"wp-caption-text\">Fotograf\u00eda de Jos\u00e9 Amador Mart\u00edn<\/figcaption><\/figure>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-1567\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/7-668x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"981\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/7-668x1024.jpg 668w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/7-196x300.jpg 196w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/7-768x1177.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/7.jpg 910w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tiber\u00edades se congratula en publicar el esclarecedor ensayo escrito por el prestigioso fil\u00f3sofo y experto en temas teol\u00f3gicos, John D. Caputo (EE. UU., 1940), quien fuera catedr\u00e1tico de Filosof\u00eda en la Universidad de Villanova hasta 2004. Desde entonces y hasta 2011, fecha de su jubilaci\u00f3n, fue catedr\u00e1tico de Religi\u00f3n en la Universidad de Syracuse (NY). Sus ramas de pensamiento son [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":1561,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[62],"class_list":["post-1560","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-colaboraciones","tag-john-d-caputo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1560","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1560"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1560\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1568,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1560\/revisions\/1568"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/1561"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1560"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1560"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1560"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}