{"id":1594,"date":"2019-05-17T18:02:01","date_gmt":"2019-05-17T17:02:01","guid":{"rendered":"http:\/\/tiberiades.org\/?p=1594"},"modified":"2019-05-17T11:18:11","modified_gmt":"2019-05-17T10:18:11","slug":"transgresiones-teologicas-en-la-literatura-latinoamericana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tiberiades.org\/?p=1594","title":{"rendered":"Transgresiones teol\u00f3gicas en la literatura latinoamericana"},"content":{"rendered":"<p><em>Despierto en cada sue\u00f1o con el sue\u00f1o con que Alguien sue\u00f1a el mundo.<\/em><br \/>\n<em>Es v\u00edspera de Dios.<\/em><br \/>\n<em>Est\u00e1 uniendo en nosotros sus pedazos.<\/em><\/p>\n<p>-Olga Orozco,\u00a0<em>Los juegos peligrosos<\/em>\u00a0(1962)<\/p>\n<p>Extra\u00f1o la escasez de inter\u00e9s, por parte de la teolog\u00eda latinoamericana, en la literatura del continente. Lo extra\u00f1o por la simultaneidad de su auge y renombre internacionales, por la pertinencia, para las preocupaciones religiosas y eclesi\u00e1sticas, de sus temas y asuntos y, finalmente, por la audacia de la literatura latinoamericana en hacer afirmaciones desafiantemente heterodoxas y teol\u00f3gicamente transgresoras.<\/p>\n<p>Ambas expresiones de nuestra creatividad simb\u00f3lica, la literaria y la teol\u00f3gica, cobran auge y renombre mundiales casi simult\u00e1neamente. Con el apogeo del compromiso social de las comunidades eclesiales de base y las primicias del pensamiento liberacionista, en la d\u00e9cada de los sesenta, la teolog\u00eda latinoamericana deja de ser una r\u00e9plica traducida de la europea y norteamericana y comienza a ser sujeto original de su propia historia intelectual. Por otro lado, obras publicadas durante los sesenta, como\u00a0<em>El siglo de las luces<\/em>\u00a0(1961), de Alejo Carpentier,\u00a0<em>La muerte de Artemio Cruz<\/em>\u00a0(1962), de Carlos Fuentes,\u00a0<em>La ciudad y los perros<\/em>\u00a0(1962), de Mario Vargas Llosa,\u00a0<em>Oficio de tinieblas<\/em>\u00a0(1962), de Rosario Castellanos,\u00a0<em>Rayuela<\/em>\u00a0(1963), de Julio Cort\u00e1zar,\u00a0<em>Todas las sangres<\/em>\u00a0(1964), de Jos\u00e9 Mar\u00eda Arguedas,\u00a0<em>Paradiso<\/em>\u00a0(1966), de Jos\u00e9 Lezama Lima, y\u00a0<em>Cien a\u00f1os de soledad\u00a0<\/em>(1967), de Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez, entre otras, abonan sentimientos y perspectivas no muy dis\u00edmiles a las que albergar\u00e1n, pocos a\u00f1os despu\u00e9s, los escritos teol\u00f3gicos de Gustavo Guti\u00e9rrez, Juan Luis Segundo, Hugo Assmann, Jos\u00e9 M\u00edguez Bonino y Porfirio Miranda, igual que los exeg\u00e9ticos y hermen\u00e9uticos de Jorge Pixley, Severino Croatto y Milton Schwantes. Todav\u00eda no hay, sin embargo, para Am\u00e9rica Latina, una obra cr\u00edtica que se asemeje al excelente an\u00e1lisis que Alfred Kazin ha hecho sobre la religiosidad y la teolog\u00eda en la literatura estadounidense (<em>God and the American Writer<\/em>, 1997).<\/p>\n<p>La producci\u00f3n literaria latinoamericana tiene tan evidentes tangencias y resonancias religiosas que despierta mi perplejidad la falta de atenci\u00f3n por parte de la comunidad teol\u00f3gica. Sobre todo por la presencia abundante de asertos heterodoxos y audaces transgresiones doctrinales que no pueden sino incitar a la reflexi\u00f3n y al cuestionamiento teol\u00f3gico. \u00bfNo invitan acaso de manera en extremo provocadora e inquietante a tal di\u00e1logo innumerables textos literarios, como la siguiente gema de Jorge Luis Borges, tallada en el contexto de una reflexi\u00f3n sobre los afanes del escritor, y que desemboca en una poco ortodoxa interpretaci\u00f3n de la doctrina teol\u00f3gica de la encarnaci\u00f3n: \u00abHay un sant\u00edsimo derecho en el mundo: nuestro derecho de fracasar y andar solos y de poder sufrir. No sin misterio me ha salido lo de sant\u00edsimo, pues hasta Dios nos envidi\u00f3 la flaqueza y, haci\u00e9ndose hombre, se a\u00f1adi\u00f3 el sufrimiento y brill\u00f3 como un cartel en la cruz\u00bb (<em>El tama\u00f1o de mi esperanza<\/em>, 1993)?<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-1587 size-medium\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/2-1-198x300.jpg\" alt=\"\" width=\"198\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/2-1-198x300.jpg 198w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/2-1-676x1024.jpg 676w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/2-1.jpg 756w\" sizes=\"auto, (max-width: 198px) 100vw, 198px\" \/><\/p>\n<p>Es sorprendente que los te\u00f3logos no hayan prestado atenci\u00f3n a lo que sus colegas literatos escrib\u00edan acerca de los dilemas y enigmas de los hombres y mujeres del continente. De haberlo hecho habr\u00edan descubierto tangencias y pertinencias notables. Demos un ejemplo distinguido. Son pocos los te\u00f3logos que han percibido, en el famoso soliloquio del sacerdote Renter\u00eda, en <em>Pedro P\u00e1ramo<\/em>\u00a0(1955) de Juan Rulfo, un anticipo genial de las turbulencias an\u00edmicas en el interior de las iglesias latinoamericanas en el proceso de incubaci\u00f3n de la teolog\u00eda de la liberaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u201cEl padre Renter\u00eda se revolcaba en su cama sin poder dormir.<br \/>\nTodo esto que sucede es por mi culpa \u2013 se dijo -. El temor de ofender a quienes me sostienen. Porque \u00e9sta es la verdad; ellos me dan mi mantenimiento. De los pobres no consigo nada; las oraciones no llenan el est\u00f3mago. As\u00ed ha sido hasta ahora. Y \u00e9stas son las consecuencias. Mi culpa. He traicionado a aquellos que me quieren y que me han dado su fe y me buscan para que yo interceda por ellos para con Dios. \u00bfPero qu\u00e9 han logrado con su fe? \u00bfLa ganancia del cielo? \u00bfO la purificaci\u00f3n de sus almas? Y para qu\u00e9 purifican su alma, si\u2026\u201d<\/p>\n<p>La confrontaci\u00f3n entre el sacerdote Renter\u00eda y el p\u00e1rroco de Contla sobre la sumisi\u00f3n del primero al implacable caudillo de Comala da pie a un di\u00e1logo sobre el papel de la iglesia ante el pueblo pobre y despose\u00eddo, por un lado, y los poderosos due\u00f1os de haciendas y vidas, descendentes espirituales de los conquistadores, por el otro. Comala es la met\u00e1fora de un M\u00e9xico dominado por terratenientes y alejado de la misericordia divina.<\/p>\n<p>O, para mencionar otro ejemplo importante, la famosa conclusi\u00f3n, no menos teol\u00f3gica por heterodoxa y sacr\u00edlega, en la que resume Mart\u00edn Santom\u00e9, el protagonista principal de\u00a0<em>La tregua <\/em>(1994) de Mario Benedetti, su tr\u00e1gica relaci\u00f3n amorosa con una joven, prematura e inesperadamente muerta:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u201cPor primera vez en mi vida, sent\u00ed que pod\u00eda dialogar con \u00c9l [Dios]. Pero en el di\u00e1logo Dios tuvo una parte floja, vacilante, como si no estuviera muy seguro de s\u00ed\u2026 Entonces, pasado ese plazo que \u00c9l me otorg\u00f3\u2026 pasado ese amago de vacilaci\u00f3n y apocamiento, Dios recuper\u00f3 finalmente sus fuerzas. Dios volvi\u00f3 a ser la todopoderosa Negaci\u00f3n de siempre\u2026 Ahora las relaciones entre Dios y yo se han enfriado. \u00c9l sabe que yo no soy capaz de convencerlo. Yo s\u00e9 que \u00c9l es una lejana soledad, a la que no tuve ni tendr\u00e9 nunca acceso. As\u00ed estamos, cada uno en su orilla, sin odiarnos, sin amarnos, ajenos.\u201d<\/p>\n<p>El t\u00edtulo mismo de la obra, una de las m\u00e1s importantes y densas escritas por Benedetti, alude a la pugna ineludible del ser humano con Dios y su soledad. En esa confrontaci\u00f3n, que recuerda la terrible batalla de Jacob con el \u00e1ngel de Dios, existen treguas, pero no tratados de paz permanentes.<\/p>\n<p>M\u00e1s audaz a\u00fan en su disposici\u00f3n a transgredir la ortodoxia dogm\u00e1tica es la culminaci\u00f3n de\u00a0<em>La \u00abFlor de Lis\u00bb<\/em>\u00a0(1988), la fascinante novela de la mexicana Elena Poniatowska, en la que se traza el itinerario espiritual de Mariana, una joven de familia adinerada cuya fe religiosa tradicional es sacudida por un extra\u00f1o sacerdote, Jacques Teufel [nombre enigm\u00e1tico,\u00a0<em>Teufel<\/em>\u00a0es la voz alemana para diablo]. El parlamento final de Teufel a la atormentada muchacha es un dechado de transgresi\u00f3n y heterodoxia teol\u00f3gicas, en el que la vida, el pecado y Dios se entrecruzan de manera peculiar que rompe las normas del te\u00edsmo y ate\u00edsmo cl\u00e1sicos:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u201cEl \u00fanico compromiso del hombre sobre la tierra, Mariana, es vivir\u2026 Hay que vivir y si no pecas, si no te humillas, si no te acercas al pantano, no vives. El pecado es la penitencia, el pecado es el \u00fanico elemento purificador, si no pecas, \u00bfc\u00f3mo vas a poder salvarte?\u2026 Estamos solos. Mariana, solos. Todos los hombres estamos solos, hagan lo que hagan, suceda lo que suceda, su historia est\u00e1 trazada de antemano\u2026 El \u00fanico que conoce tu historia es Dios y Dios es un visionario que no puede hablar. Dios conoce tu historia. Mariana, \u00bfno te das cuenta?, conocer tu historia es condenarte, no darte escapatoria\u2026 Dios es el culpable de todos los pecados del mundo\u2026\u201d.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-1588 size-medium\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/3-1-193x300.jpg\" alt=\"\" width=\"193\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/3-1-193x300.jpg 193w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/3-1.jpg 584w\" sizes=\"auto, (max-width: 193px) 100vw, 193px\" \/><\/p>\n<p>Ya en su primer libro,\u00a0<em>Lilus Kikus<\/em>, publicado en 1954, Elena Poniatowska, hab\u00eda mostrado inter\u00e9s y audacia al replantearse los m\u00e1s complejos problemas religiosos y teol\u00f3gicos desde una perspectiva literaria femenina, en este caso examinados desde la picard\u00eda de una ni\u00f1a excepcional. En medio de la intensa fiebre de una enfermedad infantil, Lilus Kikus mezcla l\u00fadicamente el peculiar milagro vin\u00edcola de Jes\u00fas (\u00abJes\u00fas, Jesusito \u00bfPor qu\u00e9 fue usted a las bodas de Cana\u00e1n, a esa fiesta de borrachos? \u00bfPor qu\u00e9 hizo usted ese milagro tan raro?\u00bb), la confrontaci\u00f3n evang\u00e9lica con la mujer ad\u00faltera y la Mar\u00eda Magdalena que \u00abdestapa sus \u00e1nforas de perfume\u2026\u00bb En su delirio, y en respuesta a su ruptura de los c\u00f3digos mis\u00f3ginos y ultra-moralistas de santidad, \u00abLilus Kikus ve pasar hileras de se\u00f1oras tiesas\u2026 que llevan negros letreros en el pecho y en la frente: \u2018Prohibido\u2019, \u2018Prohibido\u2019, y que la amenazan con expulsarla de la asociaci\u00f3n \u2018Almas en Flor\u2019.\u00bb<\/p>\n<p>Si, en general, la literatura europea de mediados de siglo se adentra en el laberinto filos\u00f3fico cl\u00e1sico de la lucha entre la fe y el ate\u00edsmo, la latinoamericana de las \u00faltimas d\u00e9cadas se encamina por senderos de mayor iron\u00eda, humor y audacia heterodoxa. Ejemplar es el tratamiento que Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez, en\u00a0<em>Cien a\u00f1os de soledad<\/em>, confiere a los escasos sacerdotes que se atrevieron habitar en Macondo. El padre Nicanor Reyna intenta, sin mucho \u00e9xito, imponer la normatividad sacramental en una poblaci\u00f3n hasta entonces sujeta a la ley natural, sin bautizos, matrimonios eclesi\u00e1sticos o extrema unciones. Pretende evangelizar al alucinado patriarca, Jos\u00e9 Arcadio Buend\u00eda, pero es este quien casi le convence de la inexistencia de Dios y quien proclama finalmente, en lat\u00edn lit\u00fargico, la victoria de su nihilismo. El sucesor de tan desdichado cura, el padre Antonio Isabel, no tiene mejor suerte y culmina su ministerio en absoluto delirio senil, predicando \u201cque probablemente el diablo hab\u00eda ganado la rebeli\u00f3n contra Dios, y que era aqu\u00e9l quien estaba sentado en el trono celeste, sin revelar su verdadera identidad para atrapar a los incautos.\u201d<\/p>\n<p>Son pasajes cruciales para entender a Macondo, met\u00e1fora de una Am\u00e9rica Latina apartada de la gracia divina a pesar de la presencia ubicua de la cristiandad y sus sacramentos. Una Am\u00e9rica Latina, reinado de Satan\u00e1s, tierra en la que una iglesia sacramental pinta una ligera capa de ritual obediencia al dogma, pero que no logra evangelizar a profundidad el alma de los pueblos. Es una tr\u00e1gica hip\u00f3tesis que Garc\u00eda M\u00e1rquez profundiza cinco lustros m\u00e1s tarde, cuando uno de sus personajes claves, el obispo don Toribio de C\u00e1ceres y Virtudes sentencia:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u201cHemos atravesado el mar oc\u00e9ano para imponer la ley de Cristo, y lo hemos logrado en las misas, en las procesiones, en las fiestas patronales, pero no en las almas\u2026 Habl\u00f3 del batiburrillo de sangre que hab\u00edan hecho desde la conquista: sangre de espa\u00f1ol con sangre de indios, de aqu\u00e9llos y \u00e9stos con negros de toda laya, hasta mandingas musulmanes, y se pregunt\u00f3 si semejante contubernio cabr\u00eda en el reino de Dios\u2026 \u00bfQu\u00e9 puede ser todo eso sino trampas del Enemigo?\u201d<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-1589\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/4-1-1024x575.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"359\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/4-1-1024x575.jpg 1024w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/4-1-300x168.jpg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/4-1-768x431.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/4-1.jpg 1440w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/p>\n<p>Es \u00abel Enemigo\u00bb -el Diablo- quien rige el destino espiritual latinoamericano y caribe\u00f1o. Toda esta otra novela de Garc\u00eda M\u00e1rquez \u2013<em>Del amor y otros demonios<\/em>\u00a0(1994)- puede leerse como una reflexi\u00f3n literaria sobre la demonizaci\u00f3n de la religiosidad de los pueblos americanos marginados y los intentos que hace una iglesia colonial y saturada de arrogancia espiritual por erradicar la cultura y el culto particulares de las comunidades negras esclavas. Es la misma demonizaci\u00f3n que reflejan muchos textos misioneros del siglo diecis\u00e9is respecto a las religiosidades ind\u00edgenas.<\/p>\n<p>O en el sat\u00edrico relato de la uruguaya Cristina Peri Rossi, \u00abEl juicio final\u00bb (1986), en el que un personaje, tras recibir una revelaci\u00f3n que parece indicar el apocal\u00edptico fin de la historia, \u00abcomenz\u00f3 a leerle a Dios la lista de cargos que durante cincuenta a\u00f1os hab\u00eda acumulado contra \u00e9l, de forma imparcial\u2026\u00bb, alterando dr\u00e1sticamente la concepci\u00f3n tradicional del \u00abjuicio final\u00bb. Es Dios quien, en la instancia final de la historia, ha de rendir cuentas al ser humano, reabri\u00e9ndose as\u00ed ir\u00f3nicamente el a\u00f1ejo tema de la teodicea.<\/p>\n<p>La chilena\/costarricense Tatiana Lobo ha publicado en los a\u00f1os recientes unas fascinantes novelas y cr\u00f3nicas ficcionalizadas. En\u00a0<em>Calypso<\/em>\u00a0(1996), obra dedicada a exaltar la sensualidad y la belleza, de alma y cuerpo, de las mujeres afrocentroamericanas, un comerciante blanco denuncia ante un obispo cat\u00f3lico el contenido poco ortodoxo de un predicador llamado sencillamente \u00abel Africano\u00bb.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u201cDice\u2026 que la Biblia no dice que hay que sudar para m\u00e1s que para la comida, y que trabajar en exceso, adem\u00e1s de una tonter\u00eda, es pecado\u2026 El negro este asegura que Jes\u00fas abandon\u00f3 el taller de carpinter\u00eda de San Jos\u00e9 para largarse a caminar por aqu\u00ed y por all\u00e1, sin trabajo fijo conocido\u2026<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Dice que hay que vivir como los lirios del campo, que aqu\u00ed se dan en la arena sin sudar m\u00e1s que lo justamente necesario\u2026 Imag\u00ednese, monse\u00f1or, que dice que los romanos crucificaron a Jes\u00fas por miedo a que su mal ejemplo se propagara y los jud\u00edos ya no quisieran trabajar para ellos\u2026 Porque el que no hace nada, piensa mucho -dice-, y que a los romanos no les conven\u00eda que los jud\u00edos pensaran. Que hasta Mar\u00eda Magdalena sali\u00f3 de su mala vida para disfrutar de tiempo libre\u2026.Y que si las gracias al Se\u00f1or se hacen con m\u00fasica y con cantos, tanto mejor, que no s\u00f3lo de pan vive el hombre, que tambi\u00e9n de risas y de alegr\u00eda\u2026\u201d<\/p>\n<p>Sugestivo tambi\u00e9n por su disposici\u00f3n a retar la ortodoxia moral cristiana es uno de los\u00a0<em>Cuentos de Eva Luna<\/em>\u00a0(1990), de Isabel Allende: \u201cClarisa\u201d. Clarisa, devota de velas y agua bendita, ha sido atribulada por dos hijos minusv\u00e1lidos de cuerpo y mente. Luego tiene otros dos hijos, de excelente salud e inteligencia viva y alerta. Al final del relato, el lector descubre que para procrearlos, esta mujer de mantilla y misa ha recurrido a un hombre, de cualidades que ella hubiese querido ver reproducidas en sus hijos, pero que no era, ante la ley ni ante el altar, su leg\u00edtimo marido. Su justificaci\u00f3n deja al lector boquiabierto, adem\u00e1s, de sonriente: \u00abEso no fue pecado\u2026 s\u00f3lo una ayuda a Dios para equilibrar la balanza del destino. Y ya ves c\u00f3mo result\u00f3 de lo m\u00e1s bien.\u00bb<\/p>\n<p>Inquietante y heterodoxa es la conclusi\u00f3n de la novela\u00a0<em>Desencanto al amanecer<\/em>\u00a0(1995), de la nicarag\u00fcense Milagros Palma. La poeta Fernanda Rosales Cantero ha muerto en medio de las batallas que sacuden a un pa\u00eds revolucionario latinoamericano y su alma, tras un vagabundeo repleto de incidentes interesantes, llega al cielo, \u00abpero las puertas no se abrieron como ella se lo hab\u00eda imaginado por su vida ejemplar. Nadie la estaba esperando\u2026 Una voz se oy\u00f3 como en los aeropuertos\u2026 \u2018El martirio ya no es una pr\u00e1ctica de salvaci\u00f3n. De aqu\u00ed en adelante el placer tiene que primar y ser\u00e1 condenado a la nada el que no cumpla con el deber sagrado de gozar\u2019.\u00bb Palma continua as\u00ed, en un relato novel\u00edstico, sus lecturas rebeldes de los mitos patriarcales que han servido para reprimir el disfrute y el gozo corporal de las mujeres.<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-1590 size-medium\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/5-2-249x300.jpg\" alt=\"\" width=\"249\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/5-2-249x300.jpg 249w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/5-2-768x926.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/5-2-849x1024.jpg 849w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/5-2.jpg 995w\" sizes=\"auto, (max-width: 249px) 100vw, 249px\" \/><\/p>\n<p>Carlos Fuentes, en un importante texto en el que encara frontalmente la polifon\u00eda \u00e9tnica y cultural de la identidad nacional \u00ab(Los hijos del conquistador\u00bb, en\u00a0<em>El naranjo, o los c\u00edrculos del tiempo<\/em>, 1993), aborda audazmente y con un lenguaje procaz el laber\u00edntico sincretismo religioso mexicano.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u201c[E]l hijo y el nieto de Cuauht\u00e9moc entraban de rodillas a la misma catedral, con las cabezas gachas y los escapularios como cadenas arrastradas por la mano invisible de los tres dioses del cristianismo, padre, hijo y esp\u00edritu santo, jefe, chamaco, s\u00facubo, \u00bfcon cu\u00e1l de ellos te quedas, mexicanito nuevo, indio y castellano como yo, con el papacito, el escuincle o el espanto?\u2026 \u00bfcu\u00e1l Dios, espejo de humo o esp\u00edritu santo, serpiente emplumada o Cristo crucificado, dios que exige mi muerte o dios que me da la suya, padre sacrificador o padre sacrificado, pedernal o cruz? \u00bfcu\u00e1l Madre de Dios, Tonantz\u00edn o Guadalupe?\u2026 Cabr\u00f3n Jes\u00fas, rey de putos, t\u00fa conquistaste al pueblo de mi madre con el goce pervertido de tus clavos f\u00e1licos, tu semen avinagrado\u2026 \u00bfc\u00f3mo reconquistarte a ti?\u201d<\/p>\n<p>El uruguayo Eduardo Galeano no tiene reparo alguno en embrollar a Dios en heterodoxias y transgresiones teol\u00f3gicas. En el tono de humor ir\u00f3nico que caracteriza sus escritos se compadece del casto e inhibido Dios cristiano:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u201cEl dios de los cristianos, Dios de mi infancia, no hace el amor. Quiz\u00e1s es el \u00fanico dios que nunca ha hecho el amor, entre todos los dioses de todas las religiones de la historia humana. Cada vez que lo pienso, siento pena por \u00e9l. Y entonces le perdono que haya sido mi superpap\u00e1 castigador, jefe de polic\u00eda del universo, y pienso que al fin y al cabo Dios tambi\u00e9n supo ser mi amigo en aquellos viejos tiempos, cuando yo cre\u00eda en \u00c9l y cre\u00eda que \u00c9l cre\u00eda en m\u00ed. Entonces paro la oreja, entre la ca\u00edda del sol y la ca\u00edda de la noche, y me parece escuchar sus melanc\u00f3licas confidencias.\u201d<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-1591 alignleft\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/6-191x300.jpg\" alt=\"\" width=\"191\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/6-191x300.jpg 191w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/6-768x1209.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/6-650x1024.jpg 650w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/6.jpg 1582w\" sizes=\"auto, (max-width: 191px) 100vw, 191px\" \/>En otro de los relatos de Galeano se manifiesta el dolor que se oculta detr\u00e1s de la sonrisa: el sufrimiento de tantos hombres y mujeres, v\u00edctimas de la crueldad y la violencia que defini\u00f3 el proceder de algunos reg\u00edmenes militares sudamericanos, entre los sesenta y los ochenta. Y ese dolor se transmuta nuevamente en la pregunta cl\u00e1sica de la teodicea, pero de manera muy novedosa.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u201cEl poeta Juan Gelman escribe alz\u00e1ndose sobre sus propias ruinas, sobre su polvo y su basura.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Los militares argentinos, cuyas atrocidades hubieran provocado a Hitler un incurable complejo de inferioridad, le pegaron donde m\u00e1s duele. En 1976, le secuestraron a los hijos. Se los llevaron en lugar de \u00e9l. A la hija, Nora, la torturaron y la soltaron. Al hijo Marcelo, y a su compa\u00f1era, que estaba embarazada, los asesinaron y los desaparecieron\u2026<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u00bfC\u00f3mo se hace para sobrevivir una tragedia as\u00ed? Digo: para sobrevivir sin que se te apague el alma\u2026 Y me he preguntado: si Dios existe, \u00bfpor qu\u00e9 pasa de largo? \u00bfNo ser\u00e1 ateo Dios?\u201d<\/p>\n<p>Rosario Ferr\u00e9 ha escrito una novela repleta de iron\u00eda y de humor,\u00a0<em>La batalla de las v\u00edrgenes <\/em>(1993), en la que, tras relatar literariamente los conflictos y disputas entre los adoradores puertorrique\u00f1os de distintas tradiciones de apariciones marianas, se llega a la conclusi\u00f3n de que la \u00fanica virgen que merece la adhesi\u00f3n plena es la Virgen de la Cueva, una no muy velada alusi\u00f3n a la liberaci\u00f3n er\u00f3tica. \u00abLa Virgen de la Cueva es la \u00fanica que vale, es a ella a la que hay que rezarle\u2026 es la \u00fanica que existe, es la \u00fanica que vale. Por la cueva de la Virgen es que nos hacemos peregrinos por primera vez, es que pasamos al espacio real del ser\u2026\u201d<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u201cAlguien construye a Dios en la penumbra\u2026.<br \/>\nEs un jud\u00edo<br \/>\nDe tristes ojos y piel cetrina\u2026.<br \/>\nDesde su enfermedad, desde su nada,<br \/>\nSigue erigiendo a Dios con la palabra.\u201d<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u201cBaruch Spinoza\u201d (1976)<br \/>\n-Jorge Luis Borges<\/p>\n<figure id=\"attachment_1592\" aria-describedby=\"caption-attachment-1592\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-large wp-image-1592\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/7-Borges-en-Medell\u00edn-por-Jairo-Osorio-1024x552.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"345\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/7-Borges-en-Medell\u00edn-por-Jairo-Osorio-1024x552.jpg 1024w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/7-Borges-en-Medell\u00edn-por-Jairo-Osorio-300x162.jpg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/7-Borges-en-Medell\u00edn-por-Jairo-Osorio-768x414.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/7-Borges-en-Medell\u00edn-por-Jairo-Osorio.jpg 1600w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-1592\" class=\"wp-caption-text\">Borges en Medell\u00edn, por Jairo Osorio<\/figcaption><\/figure>\n<p><em>Luis Rivera-Pag\u00e1n (San Juan de Puerto Rico, 1942). Profesor em\u00e9rito del Seminario Teol\u00f3gico de Princeton. Autor de varios libros, entre ellos, \u201cEvangelizaci\u00f3n y violencia: La conquista de Am\u00e9rica\u201d (1992), \u201cEntre el oro y la fe: El dilema de Am\u00e9rica\u201d (1995), \u201cMito exilio y demonios: literatura y teolog\u00eda en Am\u00e9rica Latina\u201d (1996), \u201cDi\u00e1logos y polifon\u00edas: perspectivas y rese\u00f1as\u201d (1999), \u201cTeolog\u00eda y cultura en Am\u00e9rica Latina\u201d (2009), \u201cPeregrinajes teol\u00f3gicos y literarios\u201d (2013) y \u201cEnsayos teol\u00f3gicos desde el Caribe\u201d (2013). Es Hu\u00e9sped Distinguido de Salamanca y Premio Iberoamericano de Ensayo \u2018Alfonso Ortega Carmona\u2019, otorgado en Salamanca en 2013.<\/em>\u00a0<em>Es miembro del Consejo Asesor de Tiber\u00edades.<\/em><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-1593\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/8-765x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"857\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/8-765x1024.jpg 765w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/8-224x300.jpg 224w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/8-768x1028.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/8.jpg 1936w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ensayo de Luis N. Rivera Pag\u00e1n. Extra\u00f1o la escasez de inter\u00e9s, por parte de la teolog\u00eda latinoamericana, en la literatura del continente. Lo extra\u00f1o por la simultaneidad de su auge y renombre internacionales, por la pertinencia, para las preocupaciones religiosas y eclesi\u00e1sticas, de sus temas y asuntos y, finalmente, por la audacia de la literatura latinoamericana en hacer afirmaciones desafiantemente heterodoxas y teol\u00f3gicamente transgresoras.<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":1586,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3,15],"tags":[],"class_list":["post-1594","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-colaboraciones","category-luis-rivera-pagan"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1594","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1594"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1594\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1597,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1594\/revisions\/1597"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/1586"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1594"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1594"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1594"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}