{"id":1665,"date":"2019-05-30T08:01:28","date_gmt":"2019-05-30T07:01:28","guid":{"rendered":"http:\/\/tiberiades.org\/?p=1665"},"modified":"2019-05-30T08:07:00","modified_gmt":"2019-05-30T07:07:00","slug":"imagenes-liberadoras-de-dios-en-la-poesia-de-jorge-debravo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tiberiades.org\/?p=1665","title":{"rendered":"Im\u00e1genes liberadoras de Dios en la poes\u00eda de Jorge Debravo. Ensayo de Edmundo Retana"},"content":{"rendered":"<p><em>El presente ensayo es un cap\u00edtulo de la tesis de maestr\u00eda en Teolog\u00eda Pastoral del autor, titulada \u201cAn\u00e1lisis comparativo entre la visi\u00f3n de Dios en la obra de Jorge Debravo y la concepci\u00f3n de Dios de la Teolog\u00eda de la Liberaci\u00f3n\u201d. Agradecemos al autor su autorizaci\u00f3n para difundirlo en Tiber\u00edades.<\/em><\/p>\n<h4>1. La literatura latinoamericana y caribe\u00f1a como fuente de construcci\u00f3n teol\u00f3gica<\/h4>\n<p>La Teolog\u00eda Latinoamericana y Caribe\u00f1a de la Liberaci\u00f3n se desarroll\u00f3 en di\u00e1logo con otras disciplinas, principalmente del \u00e1rea de las Ciencias Sociales. Dicho intercambio ha sido esencial en la estructuraci\u00f3n del discurso de esta corriente teol\u00f3gica, influyendo en la configuraci\u00f3n de su m\u00e9todo y dot\u00e1ndola adem\u00e1s de instrumentos de an\u00e1lisis de la realidad sumamente \u00fatiles para ejercer su misi\u00f3n transformadora. De esta manera, el discurso de la Teolog\u00eda de la Liberaci\u00f3n se arraig\u00f3 en la realidad social y pol\u00edtica de nuestro continente, construyendo desde ah\u00ed una fe liberadora.<\/p>\n<p>El di\u00e1logo, fecundo y necesario, con otras \u00e1reas de pensamiento, no se ha agotado sin embargo en las Ciencias Sociales. La literatura latinoamericana y caribe\u00f1a tambi\u00e9n ha sido un interlocutor v\u00e1lido para la teolog\u00eda a la que ha aportado conceptos, im\u00e1genes y paradigmas que han contribuido a ensanchar el \u00e1mbito de su reflexi\u00f3n. Es nuestro inter\u00e9s en este art\u00edculo retomar los hilos de ese di\u00e1logo, realizando un an\u00e1lisis de las im\u00e1genes de Dios en el poeta Jorge Debravo (1938-67), cuya obra cohesiona los rasgos b\u00e1sicos de la poes\u00eda social (Monge, 1998: 13), surgida como movimiento literario a partir de los a\u00f1os sesenta del siglo anterior en Costa Rica.<\/p>\n<p>Hemos seleccionado este autor tomando en cuenta que el tema de Dios es parte primordial de su propuesta po\u00e9tica. En su obra la b\u00fasqueda de Dios y la lucha por la justicia est\u00e1 entrelazadas (Duverr\u00e1n, 1973: 4), en el marco de su visi\u00f3n del mundo y de la vida. Adem\u00e1s, su poes\u00eda est\u00e1 enraizada en el lenguaje, los valores culturales y la din\u00e1mica social de nuestro pueblo, de cuyos sufrimientos y esperanzas da testimonio en sus escritos. As\u00ed, Debravo hace su camino desde la necesidad de encontrar a Dios en la lucha y la fraternidad humanas, cuestionando las formas anquilosadas de la fe cristiana y liberando al ser humano, al mismo tiempo que libera a Dios.<\/p>\n<p>Antes de entrar propiamente en el an\u00e1lisis de sus textos po\u00e9ticos, haremos algunas consideraciones acerca de la literatura, y en particular la poes\u00eda, como fuentes de construcci\u00f3n teol\u00f3gica, que nos permitan a la vez guiarnos en nuestra b\u00fasqueda de las im\u00e1genes de Dios en Jorge Debravo.<\/p>\n<p>Como sabemos la poes\u00eda se nutre fundamentalmente de im\u00e1genes y s\u00edmbolos. Su lenguaje connota significados m\u00e1s que denotarlos. La figura literaria, la alusi\u00f3n, la evocaci\u00f3n o la sugerencia son el material elemental con que el poeta construye su mundo de significados. La teolog\u00eda por su parte se ocupa de la relaci\u00f3n de los seres humanos con Dios, tema central de nuestra vida. \u00bfSer\u00e1 posible hablar del misterio de la existencia de Dios en la historia (Araya, 1983: 17), solo a partir de la racionalidad y la l\u00f3gica, sin utilizar el lenguaje simb\u00f3lico? Definitivamente no. Veamos lo que nos dice al respecto Sharon Ringe:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Cu\u00e1nto m\u00e1s cercanos estamos al eje central de nuestra vida, m\u00e1s dif\u00edcil es que el lenguaje sea capaz de expresar en forma directa y literal lo que queremos comunicar (Ringe, 1996: 22).<\/p>\n<p>Esta imposibilidad de que el lenguaje pueda efectivamente connotar aquellas realidades relativas al \u201cfondo \u00faltimo de nuestra existencia\u201d (Tillich, 1968: 34), hace que todo discurso sobre Dios que utilice solamente un lenguaje racional, derive casi siempre en una cierta unilateralidad o visi\u00f3n recortada y parcial de su objeto de estudio.<br \/>\nEsta necesidad de abordar a trav\u00e9s de las im\u00e1genes el misterio de Dios, abarca tambi\u00e9n la vida comunitaria:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">La vivencia simb\u00f3lica permite a cualquier comunidad participar y entender a su manera el contenido de la fe. El s\u00edmbolo es una apertura al misterio (Irarr\u00e1zabal, 1999: 28).<\/p>\n<p>De manera tal que, como ha escrito Juan Jacobo Tancara:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">La fe y la imaginaci\u00f3n, funcionando juntas, posibilitan la construcci\u00f3n de im\u00e1genes de Dios, ellas pueden resultar peligrosas para la doctrina o para aquellos vetustos enunciados de la creencia, porque proponen una constante renovaci\u00f3n del lenguaje que habla de Dios (Tancara, 2005: 19).<\/p>\n<p>\u201cLa constante renovaci\u00f3n del lenguaje sobre Dios\u201d de que habla este autor es posible porque \u201c&#8230;las im\u00e1genes no son est\u00e1ticas, sino org\u00e1nicas: evolucionan, crecen, fructifican y generan nuevas im\u00e1genes\u201d (Ringe, 1996: 29). En un continente donde Dios es utilizado a menudo como fuente de opresi\u00f3n y dominaci\u00f3n por los centros de poder, la tarea de recrear im\u00e1genes y percepciones liberadoras de Dios es urgente y prioritaria. As\u00ed el di\u00e1logo entre literatura y teolog\u00eda cobra vigencia y pleno sentido.<br \/>\nLa obra de Jorge Debravo es precisamente un buen ejemplo de las posibilidades que ofrece la literatura latinoamericana y caribe\u00f1a para la construcci\u00f3n teol\u00f3gica de paradigmas de fe y liberaci\u00f3n. No se trata de aproximaciones f\u00e1ciles o ligeras al misterio de Dios. En Debravo se expresa una fe que evoluciona de manera compleja y contradictoria, por ello mismo rica en contenidos teol\u00f3gicos. Gustavo Guti\u00e9rrez (2003: 491), analizando la obra del gran poeta peruano C\u00e9sar Vallejo, quien justamente influenci\u00f3 el trabajo po\u00e9tico de Debravo, ha llamado \u201cacercamiento dial\u00e9ctico\u201d a esta forma po\u00e9tica de tratar el tema de Dios. Este acercamiento \u201cevoluciona, crece y fructifica\u201d, en el caso de Debravo, en im\u00e1genes cargadas de belleza y humanidad, que recrean el dolor y la alegr\u00eda del pueblo en su b\u00fasqueda del Dios liberador.<\/p>\n<figure id=\"attachment_1664\" aria-describedby=\"caption-attachment-1664\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-large wp-image-1664\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/2-Escultura-de-Jorge-Debravo-1024x768.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"480\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/2-Escultura-de-Jorge-Debravo-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/2-Escultura-de-Jorge-Debravo-300x225.jpg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/2-Escultura-de-Jorge-Debravo-768x576.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/2-Escultura-de-Jorge-Debravo.jpg 1280w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-1664\" class=\"wp-caption-text\">Escultura de Jorge Debravo<\/figcaption><\/figure>\n<h4>2. Jorge Debravo: la tarea de completar a Dios<\/h4>\n<p>La tensi\u00f3n entre la percepci\u00f3n de un Dios lejano, a veces extra\u00f1amente cruel, heredado de su contexto religioso, cat\u00f3lico y rural, y la necesidad de saber de la existencia de un Dios de amor y justicia, marcan indeleblemente la obra del poeta costarricense de origen campesino Jorge Debravo. Como dec\u00edamos al principio, Dios es un tema cardinal en su poes\u00eda. Est\u00e1 presente, de un modo u otro, en cada uno de sus libros. Debravo conversa con \u00e9l, lo inquiere, lo cuestiona, o bien, mide su ausencia dolorosa en un mundo de injusticia. De ah\u00ed que sea evidente, a lo largo de sus escritos, la b\u00fasqueda de una visi\u00f3n personal de Dios, tal y como lo veremos a continuaci\u00f3n.<\/p>\n<p>2.1. Del Dios amenazante a la lejan\u00eda de Dios<\/p>\n<p>\u00bfDe d\u00f3nde parte Debravo en su b\u00fasqueda? Hay una constataci\u00f3n primaria que \u00e9l quiere hacer del Dios heredado. Es un Dios que le ha sido proyectado desde ciertas zonas de la imaginer\u00eda popular en las que se despliega la magnificencia y el poder de un Dios eternamente anciano y poderoso que, desde un arriba infinito, vigila con ojo omnipresente hasta los \u00faltimos y m\u00e1s rec\u00f3nditos hechos y pensamientos humanos.<br \/>\nDebravo acude primeramente a esa imagen devastadora de Dios para interrogarle:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u00bfVerdad que T\u00fa no tienes<br \/>\nla barba blanca?<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u00bfVerdad que no Dios m\u00edo?<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u00bfVerdad que T\u00fa no tienes<br \/>\nlos ojos negros?<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u00bfVerdad que no Dios m\u00edo?<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u00bfVerdad que T\u00fa no tienes<br \/>\nun pu\u00f1al en la mano? (Debravo, 1989a: 30).<\/p>\n<p>El poeta tiene necesidad de aproximarse, por eso le dice Dios m\u00edo, a pesar del temor a ese Dios de edad distante, que mira oscuramente, para juzgar sin misericordia a los humanos y las humanas. La imagen se va intensificando, desde la improbable edad de ese Dios implacable hasta el pu\u00f1al con que amenaza. Es una oraci\u00f3n, una s\u00faplica hecha desde la necesidad de Dios. Al final nos queda, como eco de la vastedad de las interrogantes realizadas, la pregunta final: \u00bfVerdad que T\u00fa no tienes\/ un pu\u00f1al en la mano?<\/p>\n<p>Estas interrogantes evolucionar\u00e1n hacia otras igualmente significativas. En el mismo poemario, Milagro abierto, que recoge sus primeros poemas publicados, Debravo se pregunta: \u00bfEsta gran soledad\/ no es tu presencia, \/Dios m\u00edo? (Debravo, 1989a: 35), o bien, interroga: \u00bfD\u00f3nde \u2014dec\u00edais\u2014 est\u00e1 Dios? (Debravo, 1989a: 32), \u00bfD\u00f3nde est\u00e1n ahora las manos de Dios? (Debravo, 1989a: 28).<\/p>\n<p>Las preguntas lo rodean, acech\u00e1ndole, hasta buscar a Dios en la oscuridad: Muelle negro.\/ Agua negra.\/ Y negro en mi alma Dios (Debravo, 1989a: 30), oscuridad de esa noche que le cae al alma (Debravo, 1989a: 29) adentr\u00e1ndosele por los poros, por la boca, para concluir as\u00ed: La noche es como Dios: grande.\/ \u00bfO es Dios este gran chorro\/ de carb\u00f3n y de alquitr\u00e1n? (Debravo, 1989a: 29).<\/p>\n<p>Ya no estamos entonces ante la duda temerosa de si Dios blande su gran pu\u00f1al, sino ante la incertidumbre acerca de \u00bfd\u00f3nde est\u00e1 Dios, \u00bfqui\u00e9n es?, \u00bfc\u00f3mo encontrarle? Frente a estas interrogantes Debravo parece encontrar solo ausencia; Dios no est\u00e1 y, si estuviera, su voz viene de lejos:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Hasta la voz de Dios se oye lejos, muy lejos,<br \/>\ncomo viento dormido<br \/>\nen un in\u00fatil astro (Debravo, 1977: 32).<\/p>\n<p>De la ausencia Debravo evoluciona a la lejan\u00eda de Dios. Ahora no es que no est\u00e1 sino que su voz es distante, como un viento dormido, es decir suav\u00edsimo, en un astro, que por in\u00fatil, parece inhumano. Sin embargo, en Bestiecillas pl\u00e1sticas volver\u00e1 esta sensaci\u00f3n de ausencia u orfandad de Dios, aunque ligada a la pareja humana, en el marco de un paisaje intimista:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Dios no est\u00e1.<br \/>\nSolo la luna<br \/>\nRueda como un gran bal\u00f3n.<br \/>\nLa noche es una honda cuna.<br \/>\nUn ni\u00f1o mi coraz\u00f3n&#8230;<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Dios no est\u00e1.<br \/>\nHa d\u00edas no ha vuelto<br \/>\na estar con nosotros dos.<br \/>\nEl cielo cae desenvuelto&#8230;<br \/>\nHace d\u00edas se nos fue Dios (Debravo, 1989a: 26).<\/p>\n<p>En este poema se denota a un Dios que estuvo en la pareja, pero hace tiempo se march\u00f3. El paisaje parece expresar esta ausencia, si bien es sobre todo en la intimidad de la pareja que se siente su vac\u00edo. El cielo, que cae desenvuelto, no los abriga, ya desde hace d\u00edas. La orfandad se torna en soledad de pareja que, al perder el amor, ha perdido tambi\u00e9n a Dios. Por otra parte, la sensaci\u00f3n de lejan\u00eda y ausencia se transformar\u00e1 en un sentimiento de abandono en los siguientes versos:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u00a1Ah, Dios nos tiene abandonados!<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Para llegar a \u00e9l hay que<br \/>\nrodear el mundo<br \/>\ncon los pies descalzos.<br \/>\nCon los pies descalzos&#8230;<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Y los hombres no podemos<br \/>\nCaminar<br \/>\nSin zapatos&#8230;! (Debravo, 1989a: 38).<\/p>\n<p>En estos versos se advierte ya una vinculaci\u00f3n del tema de la ausencia y lejan\u00eda de Dios con lo social. Dios nos tiene abandonados, interponiendo una distancia tan radical con nosotros que solo es posible acortarla rodeando el mundo con los pies descalzos. Podr\u00eda interpretarse que debe ser alcanzado desde realidades de marginaci\u00f3n terribles, que implican un sacrificio excesivo, e inhumano, pues los hombres no podemos caminar con los pies descalzos. Un Dios as\u00ed parece simplemente inaccesible ante la mirada del poeta, porque est\u00e1 muy lejos de la opresi\u00f3n y el sufrimiento.<\/p>\n<p>Si bien ya no es un Dios amenazante, contin\u00faa siendo lejano: Estoy solo esta noche y ni siquiera un dios\/ quiere ayudarme a alzar esta carga de escombros (Debravo, 1981: 75). La lejan\u00eda de Dios, por tanto, no es meramente espacial, sino que obedece m\u00e1s bien a que Debravo lo percibe como ajeno al dolor humano. El Dios heredado de su contexto social sigue estando lejos de su vida y dolores de habitante del pueblo.<\/p>\n<h4><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-1654\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/3-2.jpg\" alt=\"\" width=\"960\" height=\"623\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/3-2.jpg 960w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/3-2-300x195.jpg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/3-2-768x498.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 960px) 100vw, 960px\" \/><\/h4>\n<p>2.2. El Dios cautivo de la religiosidad tradicional<\/p>\n<p>El Dios cautivo de la religiosidad tradicional, tiene como antecedente a los dioses, que expresan en m\u00faltiples textos de Debravo, aquellas formas de creer esclavizantes de las que es necesario liberarse:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Entremos a la luz. Saquemos flores<br \/>\nde nuestros viejos huesos fatigados,<br \/>\nrompamos a los dioses, desatemos<br \/>\nnuestra palabra, entremos a escuchar<br \/>\ntodo lo que debi\u00e9ramos haber<br \/>\no\u00eddo hace mil a\u00f1os. Ya no aguanta<br \/>\nla sangre este castigo de andar venas.<br \/>\nLibertemos la sangre. Somos due\u00f1os<br \/>\nde ella y de nosotros y de todo (Debravo, 1972: 84).<\/p>\n<p>Son los dioses los que necesitan de las personas y no al contrario, dice Debravo, como si los dioses fueran solamente inventivas para tratar de vencer los l\u00edmites propios de la existencia: Alg\u00fan d\u00eda comprender\u00e9is\/ que el hombre para vencer no necesita los ojos de los dioses (Debravo, 1981: 127). De ah\u00ed que \u00e9stos puedan destruirse o hacerse (Debravo, 1967: 48), pueden ser dioses que deshacen las caricias (Debravo, 1989a: 58, 19) o ser indiferentes ante los rezos de una muchacha pobr\u00edsima (Debravo, 1989b: 95).<\/p>\n<p>Los dioses se exilian de una ciudad que escucha sus voces antiguas, ciudad desnuda, donde la soledad cae sobre la tierra enferma, im\u00e1genes que implican un estado de ruina y deshumanizaci\u00f3n (Debravo, 1972: 83). Desprovistos de todo aliento verdaderamente humano o divino no significan nada que rehaga la vida y la impulse hacia delante, por eso es necesario desterrar su nombre (Debravo, 1972: 23), romper con ellos y crear una ciudad de paz con su argamasa (Debravo, 1981: 82), puesto que m\u00e1s que cualquier dios es creadora\/ la esperanza del hombre (Debravo, 1977: 66).<\/p>\n<p>Esta ruptura con los dioses, que es en el fondo un rompimiento con el Dios tradicional, lleva al autor a reinterpretar los c\u00f3digos de la religiosidad de su entorno desde una perspectiva desacralizadora. Expresa de este modo su cr\u00edtica profunda y radical a ciertas maneras tradicionales de asumir la fe, en b\u00fasqueda de una manera de creer en Dios y, al mismo tiempo, en la lucha de los seres humanos:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Ando en busca de un sitio<br \/>\nPara hablar de la tierra,<br \/>\nDe lo atado y lo libre,<br \/>\nDel sueldo y de la mesa<br \/>\nDe Dios<br \/>\ny la protesta (Debravo, 1981: 46).<\/p>\n<p>Debravo quiere hablar de Dios y la protesta al mismo tiempo que habla de la vida concreta y cotidiana. Fiel a esa posici\u00f3n criticar\u00e1 una y otra vez las formas idol\u00e1tricas de una religi\u00f3n envejecida, como si a trav\u00e9s de esa cr\u00edtica intentara despejar el camino para acercarse a \u00e9l:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">&#8230;y que no me hablen de iglesias<br \/>\ntodas cuajadas de santos<br \/>\nque los santos no protestan<br \/>\npor tener mudos los labios (Debravo, 1989b: 76).<\/p>\n<p>No le gusta al poeta una religiosidad que aleje de la lucha y la protesta, tampoco quiere que, desde supuestas pr\u00e1cticas de fe, se enga\u00f1e a la gente. Por eso pide que no se les traiga oraciones, ni rezos a los que est\u00e1n solos, o han ca\u00eddo, mucho menos bonos incobrables contra la vida eterna. Para ellos pide pan, amor, canciones, lechos, casas (Debravo, 1989b: 88). Mientras tanto, la cr\u00edtica es honda contra todo aquello que le huela a utilizaci\u00f3n de la fe, a fraude religioso:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Hay una inundaci\u00f3n de mercaderes<br \/>\nCon ojos de animal sencillo y bueno.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Una marea sangrienta de piratas<br \/>\nCon dulces crucifijos en el cuello.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Hoy se juega a los dados<br \/>\n\u2014Ah, Dios m\u00edo, a lo dados\u2014 el lecho del enfermo<br \/>\nla esperanza del triste,<br \/>\nla camisa del hu\u00e9rfano! (Debravo, 1989b: 101).<\/p>\n<h4><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-1655\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/4-2-1024x683.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"427\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/4-2.jpg 1024w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/4-2-300x200.jpg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/4-2-768x512.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/4-2-272x182.jpg 272w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/h4>\n<p>Este tipo de im\u00e1genes expresan la denuncia implacable de Debravo contra todo lo que le suene a religi\u00f3n como cruel manipulaci\u00f3n del dolor del pueblo. En otro poema criticar\u00e1 la manera que utilizan los sacerdotes para hablar de la felicidad eterna, como si fuera hablar del almuerzo a mediod\u00eda, o del santo comprado con la ayuda de los miserables (Debravo, 1977: 156).<\/p>\n<p>Por eso quiere sonre\u00edr cuando rezan en los templos (Debravo, 1981: 76), y busca, como superaci\u00f3n de esas formas anquilosadas e injustas de fe un milagro de alegr\u00eda, un milagro de alegr\u00eda (Debravo, 1981: 15), hasta proponerse inventar alg\u00fan milagro\/ para llenar de pan la luz y el viento (Debravo, 1981: 31). En otro poema dir\u00e1: \u00a1Entrad ahora mismo en defensa del cielo\/ que cada hombre lleva\/ debajo de los m\u00fasculos heridos (Debravo, 1981: 122).<\/p>\n<p>Es la fuerza propiciatoria de un Debravo que encuentra al cielo all\u00ed donde los seres humanos sufren y luchan, frente a un Dios cautivo de formas religiosas alienantes. Tanto su percepci\u00f3n del Dios lejano, como su intento de conjugar Dios y protesta, liber\u00e1ndolo de su cautividad, lo llevan a querer completar el coraz\u00f3n de Dios (Debravo, 1989a: 156), a trav\u00e9s de una nueva manera de creer y de vivir.<\/p>\n<p>2.3. Del Dios no creado al Dios \u00edntimo<\/p>\n<p>Un Dios no creado es un Dios que hay que concebir, un camino que nunca ha comenzado (Debravo, 1981: 75), como lo llamar\u00e1 en otro poema, que debe andarse con nuestros propios pasos. Para poder erigir ese Dios dentro de s\u00ed, Debravo tiene no solo que cuestionar su lejan\u00eda, liberarlo de la prisi\u00f3n en las formas religiosas que le negaban su vitalidad, sino igualmente hacer estallar sus nociones preconcebidas de Dios, como bien lo observamos en el siguiente poema:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Tu eternidad se hizo<br \/>\ntrizas en mi ventana:<br \/>\ncomo un altar quebrado<br \/>\nvolaste en mil pedazos<br \/>\nde blanca porcelana.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Mont\u00f3n de huesos rotos,<br \/>\n\u00a1que pobremente brillas<br \/>\na los tristes reflejos<br \/>\nde la l\u00e1mpara!<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">A empujones te ech\u00e9 de la alcoba de mi alma.<br \/>\nY un aire transparente<br \/>\nLlen\u00f3 los almohadones que ocupabas (Debravo, 1981: 125).<\/p>\n<p>En este poema se concreta a\u00fan m\u00e1s la ruptura, desde su interioridad, con las concepciones recibidas. La eternidad se hace trizas y Dios mismo se quiebra en mil pedazos. Pero lo que se quiebra es una imagen de un Dios que es preciso echar de la alcoba del alma. El resultado es liberador: y un aire transparente\/ llen\u00f3 los almohadones que ocupabas. Por eso, no es casual que este poema se titule Viejo Dios, en oposici\u00f3n al Dios que habr\u00e1 de crearse, esto es, de concebirse. Un Dios que, por otra parte, el poeta habr\u00e1 de encontrar encarnado, dentro de \u00e9l mismo: A las cinco de la tarde pienso en Dios.\/ Lo busco en el cielo rojizo del poniente.\/ Al fin lo encuentro dentro de mi carne (Debravo, 1989: 145).<\/p>\n<p>En otro poema, titulado precisamente Dios \u00edntimo, Debravo se aproxima todav\u00eda con m\u00e1s claridad a esta noci\u00f3n de un Dios que lo habita desde adentro. Dice que antes de tener sed o percibir el silencio ya Dios era un aire vivo dentro de sus huesos (Debravo, 1981: 126). Luego va a describir c\u00f3mo recibi\u00f3 una idea equivocada de Dios, habitante de templos, de parte de hombres que poseen solo una imagen enceguecida de \u00e9l. Esos hombres, que le enclaustraron al viento, le confundieron, en su b\u00fasqueda de un Dios que \u00e9l finalmente redescubre (Debravo, 1981: 126), cuando un aire puro\/ me lav\u00f3 los secretos\/ y como un m\u00e1rmol dulce\/ te divis\u00e9 alma adentro.\/&#8230;de cristal, como el tiempo (Debravo, 1981: 126), imagen que alude a la transparencia como cualidad de Dios, quien ya no es un ser lejano o extra\u00f1o sino una presencia que lo habita, m\u00e1s all\u00e1 de la sed y del silencio: Cada trago de amor lo har\u00e1 crecer\/ puro, amistoso,\/ como una ra\u00edz que nos penetra\/ cada vez m\u00e1s a fondo (Debravo, 1981: 38).<\/p>\n<h4><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-1656\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/5.png\" alt=\"\" width=\"645\" height=\"800\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/5.png 645w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/5-242x300.png 242w\" sizes=\"auto, (max-width: 645px) 100vw, 645px\" \/><\/h4>\n<p>Una vez hallado a Dios como ra\u00edz \u00edntima, como amor, Debravo utiliza dos s\u00edmbolos para acercarse a la imagen femenina de Dios: la maternidad y la paternidad de una hija. Veamos enseguida como, en el poema Paisaje, rescata la dimensi\u00f3n materna:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Paisaje<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Huele a madre la tierra. Todo el cielo<br \/>\nhuele a tierra y a madre.<br \/>\nUna bandada de reci\u00e9n nacidos<br \/>\nsucciona los pezones de la tarde.<br \/>\nPartos y partos se suceden<br \/>\nA escondidas del aire.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Si Dios fuera visible,<br \/>\nAl fondo del crep\u00fasculo salvaje<br \/>\nSe ver\u00eda su silueta<br \/>\nIgual que la silueta de una madre (Debravo, 1967: 67).<\/p>\n<p>En este poema todo el paisaje, cielo y tierra, parece estar pre\u00f1ado en la figura de la madre. La fecundidad alcanza a la tarde misma, donde partos y partos se suceden a escondidas del aire. La tierra, el aire, el cielo giran gr\u00e1vidos, envueltos en un continuo y abundante nacimiento.<\/p>\n<p>El poema llega a su cl\u00edmax en los cuatro versos finales donde hasta la silueta de Dios, se podr\u00eda ver, al fondo del crep\u00fasculo salvaje, igual que la silueta de una madre. De esta manera todos los atributos maternos del paisaje pasan a ser parte de la silueta de Dios, en especial aquellos que est\u00e1n relacionados con el don de procrear, de parir, de contener y generar vida. Dios aqu\u00ed tiene regazo y vientre materno. Dios es el paisaje donde partos y partos se suceden. Es el cielo, pero es tambi\u00e9n la tierra, que huelen a madre. No es por lo tanto una abstracci\u00f3n para relacionar a Dios con la figura de la madre, sino la concreci\u00f3n po\u00e9tica de una imagen maternal de Dios.<\/p>\n<p>El segundo s\u00edmbolo femenino es el de la paternidad deseada de una hija. Se trata aqu\u00ed del anhelo de tener una hija que posea rasgos cr\u00edsticos como hacer pura la tierra, distribuir el pan en las ciudades, desdoblar rodillas, reanimar los \u00e1tomos dormidos y despertar a los ciegos. Es una hija que almorzar\u00e1 con los pobres m\u00e1s tristes y amar\u00e1 las casas m\u00e1s amargas (Debravo, 1981: 39), lo que recuerda la forma como Jes\u00fas se aproximaba a los marginados de su tiempo.<\/p>\n<p>Este anhelo de tener una hija que defienda la paz y la vida, nos parece asimismo una tentativa de recrear a Dios en lo femenino, en este caso a trav\u00e9s de un Cristo que renace como mujer liberadora. Ambos s\u00edmbolos, la maternidad y la hija cr\u00edstica, dan continuidad a su b\u00fasqueda de Dios.<\/p>\n<h4><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-1657\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/6-1-1024x488.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"305\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/6-1-1024x488.jpg 1024w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/6-1-300x143.jpg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/6-1-768x366.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/6-1.jpg 1280w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/h4>\n<p>2.4. \u201cDios no quiere rodillas humilladas en los templos\u201d<\/p>\n<p>Analizaremos ahora el poema Digo, y tambi\u00e9n, sucintamente, la imagen de Cristo en la poes\u00eda de Debravo. Digo es un poema paradigm\u00e1tico, punto de referencia ineludible si se trata de visualizar el modo como Debravo percibi\u00f3 y sinti\u00f3 a Dios. Por otra parte, en este poema se expresa, adem\u00e1s de una visi\u00f3n de Dios, una concepci\u00f3n de las relaciones entre Dios y los seres humanos, tema obligado de toda teolog\u00eda, que aqu\u00ed se aborda po\u00e9ticamente.<\/p>\n<p>El t\u00edtulo Digo puede interpretarse como: yo exclamo, declaro, digo mi verdad. Afirmo y me afirmo con estas palabras que dicen lo que soy, frente a m\u00ed mismo y frente a Dios; comenzando con una definici\u00f3n primaria: El hombre no ha nacido\/ para tener las manos\/ amarradas al poste de los rezos (Debravo, 1989a: 127). No se busca definir que es el hombre, sino expresar m\u00e1s bien cu\u00e1l es su vocaci\u00f3n definitiva. Por eso, a continuaci\u00f3n explica: Dios no quiere rodillas humilladas en los templos\/ sino piernas de fuego galopando. El poeta asume como propio el deseo de Dios, est\u00e1 seguro de ello, por eso habla desde su voz que viene desde afuera de los templos, donde se desarrolla la vida humana en su incesante movimiento.<\/p>\n<p>Su Dios quiere que las rodillas humilladas y las manos se liberen, acariciando las entra\u00f1as del hierro. Las mentes ya no deber\u00e1n ser apenas pasivas constructoras de oraciones, sino engendradoras de ideas nuevas, im\u00e1genes, proyectos que son como brasas, mientras que los labios har\u00e1n besos, en lugar de musitar repetidamente rezos. Esa certeza le lleva a afirmar que su vida misma, el trabajo, el pensamiento, constituyen oraciones que agradan a Dios, para definir en los versos finales al amor como el mejor sacramento, cuya pr\u00e1ctica lo libera del infierno. As\u00ed, el Dios de Digo afirma la supremac\u00eda de la acci\u00f3n sobre la fe pasiva y conformista.<\/p>\n<p>Con respecto a Cristo, \u00e9ste aparece de dos maneras fundamentales en su poes\u00eda. Puede estar preso de las formas religiosas tradicionales o puede ser un Cristo compa\u00f1ero, con el cual el poeta conversa y al que, incluso, aconseja, como sucede en Consejos para Cristo al terminar el a\u00f1o, donde el poeta charla amistosamente con \u00e9l alrededor de la ciudad y el llanto (Debravo, 1989a: 45) y lo llama a arrancar este volc\u00e1n de plantas venenosas (Debravo, 1989a: 47) que es la injusticia que cae sobre el mundo.<\/p>\n<p>No obstante, en T\u00fa fuiste un Cristo de sangre, Debravo expresa su resentimiento con un Cristo que lo someti\u00f3 a una especie de devoci\u00f3n esclava: T\u00fa fuiste un Cristo de sangre\/ vestido de limosnero.\/ Me clavaste tu doctrina\/ como una estaca en el cuerpo\/ y me hiciste arrodillarme\/ bajo los negros maderos (Debravo, 1981: 128).<\/p>\n<p>La cr\u00edtica se centra en las formas paralizantes de la piedad cristiana, en oposici\u00f3n a la posibilidad de ir en busca de la lucha y de la vida:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Hoy no es d\u00eda de sentarse de espaldas a la vida,<br \/>\nCon las manos en cruz y un Jesucristo amargo en las rodillas.<br \/>\n&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;<br \/>\nHoy es d\u00eda de correr, con los brazos en alto,<br \/>\na trabajar la tierra m\u00e1s feraz y m\u00e1s ancha<br \/>\ny sembrar las semillas de la vida (Debravo, 1989b: 21).<\/p>\n<p>Aqu\u00ed se trata de una protesta vehemente hacia una fe encerrada en formalismos que no logra revitalizar a Cristo; rezos que, desligados de la b\u00fasqueda de justicia, se tornan en palabras in\u00fatiles, pues los pobres siguen pobres y los buenos siguen solos debajo de las garras (Debravo, 1989b: 57). En esta especie de biograf\u00eda dolorosa de Jes\u00fas la sangre y el oro, el odio y el barro se han mezclado, porque los hombres le han llenado de blasfemias su casa (Debravo, 1989b: 131).<\/p>\n<p>Esta denuncia de un Cristo al que se le ha escamoteado su misi\u00f3n de justicia en favor de una religiosidad perversa es profunda y radical. De manera que \u00fanicamente puede ser reivindicado desde una figura como la del padre guerrillero Camilo Torres, que une la fe con la lucha social: Camilo Torres, t\u00fa salvaste a Cristo.\/ Su antigua rebeld\u00eda y su antigua pureza (Debravo, 1981: 107). As\u00ed logra salvarlo \u00e9l mismo para la lucha y la fraternidad humanas, como antes lo convocara a la acci\u00f3n y a la lucha en el poema Digo.<\/p>\n<p>Es importante hacer notar que la imagen de Dios que Debravo forj\u00f3 progresivamente en sus escritos, a partir de su cr\u00edtica social y religiosa, tiene similitud con el Dios de la vida y de la historia que la Teolog\u00eda de la Liberaci\u00f3n construy\u00f3 a lo largo de su nacimiento y desarrollo. Se da, en este caso, una coincidencia significativa entre la obra de un autor y los contenidos de una corriente teol\u00f3gica, lo cual tiene como una de sus explicaciones el hecho de que tanto la Teolog\u00eda de la Liberaci\u00f3n como la obra po\u00e9tica de Debravo tienen como trasfondo social e hist\u00f3rico las agitadas d\u00e9cadas de los sesentas y los setentas en Latinoam\u00e9rica y el Caribe, a las cuales responden desde im\u00e1genes de Dios liberadoras.<\/p>\n<p>Finalmente es necesario subrayar que a Debravo lo motivaba en su b\u00fasqueda no solo la necesidad de cuestionar el Dios que le fue dado, sino tambi\u00e9n la profunda urgencia de sentir que Dios lo acompa\u00f1aba en medio de su vida y de las luchas de su pueblo. El mismo nos lo confirma en este fragmento de su poema He aqu\u00ed mi defensa, donde dice:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\n<p style=\"padding-left: 40px;\">He completado el coraz\u00f3n de Dios,<br \/>\nle he mezclado agua humana,<br \/>\nle he metido mi imagen como un hierro<br \/>\nque lo sostiene vivo y que lo agranda.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Por ego\u00edsmo he terminado a Dios.<br \/>\nLo he pensado amoroso, tierno,<br \/>\nPara asirme de sus huesos<br \/>\nCuando no pueda asirme a las barandas (Debravo, 1989a: 156).<\/p>\n<p>En este poema, como a lo largo de su obra, Debravo manifiesta claramente su af\u00e1n de \u201ccompletar a Dios\u201d; humaniz\u00e1ndolo. De esta manera logra engrandecerlo y mantenerlo vivo dentro de s\u00ed mismo. Como si hubiera necesitado rehacerlo a la medida de sus ansias de justicia para convertirlo en s\u00edmbolo de liberaci\u00f3n. Completar el coraz\u00f3n de Dios es \u201cmezclarle agua humana\u201d, \u201cpensarlo amoroso y tierno\u201d, en definitiva, hacerlo capaz de sostener las esperanzas m\u00e1s fr\u00e1giles y los sentimientos m\u00e1s humanos.<\/p>\n<h4><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-1658\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/7-1.jpg\" alt=\"\" width=\"960\" height=\"714\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/7-1.jpg 960w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/7-1-300x223.jpg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/7-1-768x571.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 960px) 100vw, 960px\" \/><\/h4>\n<h4><\/h4>\n<h4>3. Pautas para la utilizaci\u00f3n de la literatura como recurso teol\u00f3gico<\/h4>\n<p>Del an\u00e1lisis que hemos realizado se desprenden una serie de conclusiones que pueden comprenderse a su vez como pautas para la utilizaci\u00f3n de fuentes literarias en el trabajo teol\u00f3gico. Es importante recordar al respecto que las obras literarias se escriben a partir de la vivencia diaria y del contacto inmediato con la vida. Es por eso que no encontramos en Debravo grandes discursos abstractos sobre Dios, sino im\u00e1genes y palabras que nacen de su misma cotidianeidad y de su mundo \u00edntimo y concreto.<\/p>\n<p>Es a partir de all\u00ed que los artistas crean su mundo particular de figuraciones, historias y significados. La teolog\u00eda al entrar en di\u00e1logo con la literatura recoge estos s\u00edmbolos que vienen de la vida misma y que han sido enriquecidos por el trabajo creador, para devolverlas luego como paradigmas que animan la fe y la esperanza de las comunidades. En el caso de las visiones de Dios, se trata en muchos sentidos de im\u00e1genes que el mismo pueblo ha ido forjando y que los poetas intuyen y reelaboran en el marco de sus motivaciones y valores est\u00e9ticos.<\/p>\n<p>Por otra parte, en nuestras sociedades la vivencia de lo sagrado y de la interioridad de las personas se ve amenazada por los valores del consumo y la competencia. Las concepciones de Dios no son la excepci\u00f3n a este proceso de dominaci\u00f3n, de manera que al recrearlas, desde la literatura, se realiza una labor de resistencia y de afirmaci\u00f3n de la vida y cultura del pueblo, fuente y a la vez destinatario natural, de todo saber teol\u00f3gico.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, la construcci\u00f3n de paradigmas liberadores, a partir de la utilizaci\u00f3n de obras literarias y art\u00edsticas, refuerza y facilita la transmisi\u00f3n de conceptos y valores b\u00edblico-teol\u00f3gicos. Recordemos al respecto que gran parte del conocimiento popular se adquiere mediante s\u00edmbolos e im\u00e1genes, como se advierte en la riqueza m\u00edtica y cultural de las tradiciones del pueblo latinoamericano y caribe\u00f1o. En el autor estudiado, como en la literatura en general, muchas veces esas percepciones se adelantan a su propio tiempo y abarcan campos m\u00e1s vastos que los puramente literarios. El estudio de las visiones de Dios que hemos realizado en este art\u00edculo, muestra precisamente como, desde este di\u00e1logo entre teolog\u00eda y literatura, es posible cuestionar los mecanismos de opresi\u00f3n y reconstruir los s\u00edmbolos primordiales de la fe cristiana.<\/p>\n<p>Para realizar esta tarea no es necesario \u201cteologizar\u201d las obras literarias, imponi\u00e9ndoles interpretaciones forzadas. Basta con dejar que la literatura hable por s\u00ed misma y que exprese as\u00ed, en im\u00e1genes y sensaciones, su riqueza de significados. Desde aqu\u00ed es posible tejer nuevas propuestas que incorporen el saber teol\u00f3gico en un lenguaje que apele a la afectividad y a la belleza.<\/p>\n<p>Finalmente, recordemos que en la misma Biblia hay un amplio espectro de g\u00e9neros y figuras literarias que<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">&#8230;nos ayudan a concebir las im\u00e1genes (imaginaciones) de Dios, y no solo de Dios, tambi\u00e9n de seres humanos, de organizaciones y movimientos sociales que dan contenido a principios \u00e9ticos&#8230; y bien pueden ayudar ahora, a proyectar otro mundo, a fundar y refundar el \u201cmundo\u201d o el proyecto de determinada sociedad (Tancara, 2005: 20).<\/p>\n<p>Partiendo del texto b\u00edblico como punto de encuentro de g\u00e9neros y lenguajes literarios, de fe y valores sociales y humanos, la teolog\u00eda puede encontrar en la literatura latinoamericana y caribe\u00f1a una rica fuente de visiones y valores que iluminen el camino de los pueblos, en esta hora de refundar el mundo.<\/p>\n<h4><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-1659\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/8-1-1024x576.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"360\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/8-1-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/8-1-300x169.jpg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/8-1-768x432.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/8-1.jpg 1280w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/h4>\n<h4>Bibliograf\u00eda<\/h4>\n<p>Debravo, Jorge 1967. <em>Canciones cotidianas<\/em>. San Jos\u00e9, Editorial Costa Rica.<br \/>\nDebravo, Jorge 1972. <em>Los despiertos<\/em>. San Jos\u00e9, Editorial Costa Rica.<br \/>\nDebravo, Jorge 1977. <em>Antolog\u00eda mayor<\/em>. San Jos\u00e9, Editorial Costa Rica.<br \/>\nDebravo, Jorge 1981. <em>Otras cosas recogidas en la tierra<\/em>. San Jos\u00e9, Editorial Costa Rica.<br \/>\nDebravo, Jorge 1989a. <em>Milagro abierto<\/em>. San Jos\u00e9, Editorial Costa Rica.<br \/>\nDebravo, Jorge 1989b. <em>Nosotros los hombres<\/em>. San Jos\u00e9, Editorial Costa Rica.<br \/>\nBonhoeffer, Dietrich 1983. <em>Resistencia y sumisi\u00f3n: cartas desde el cautiverio<\/em>. Managua, Editorial Nueva Nicaragua.<\/p>\n<p>Duverr\u00e1n, Carlos Rafael 1973. <em>Poes\u00eda contempor\u00e1nea de Costa Rica<\/em>. San Jos\u00e9, Editorial Costa Rica.<\/p>\n<p>Gallego, Andr\u00e9s y Rolando Ames (eds.) 2003. Gustavo Guti\u00e9rrez: Acordarse de los pobres. Lima, Fondo Editorial del Congreso del Per\u00fa.<\/p>\n<p>Guti\u00e9rrez, Gustavo 2003. \u201cVamos a hablar de C\u00e9sar Vallejo\u201d, en Gallego y Ames, 2003.<br \/>\nIrarr\u00e1zabal, Diego 1999. <em>Teolog\u00eda en la fe del pueblo<\/em>. San Jos\u00e9, Editorial DEI.<br \/>\nMonge, Carlos Francisco 1992. <em>Antolog\u00eda cr\u00edtica de la poes\u00eda en Costa Rica<\/em>. San Jos\u00e9, Editorial de la Universidad de Costa Rica.<\/p>\n<p>Ringe, Sharon 1996. <em>Jes\u00fas, la liberaci\u00f3n y el jubileo b\u00edblico<\/em>. San Jos\u00e9, Editorial DEI.<br \/>\nTancara, Juan Jacobo 2005. \u201dEl quehacer teol\u00f3gico y la funci\u00f3n est\u00e9tica\u201d, en <em>Pasos<\/em> No. 122 (noviembre-diciembre), p\u00e1gs. 19-24.<\/p>\n<p>Tillich, Paul 1968. <em>Se conmueven los cimientos de la tierra<\/em>. Buenos Aires, Libros del Nopal de Ediciones Ariel.<\/p>\n<h4><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-1660\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/9-1024x500.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"313\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/9-1024x500.jpg 1024w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/9-300x146.jpg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/9-768x375.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/9.jpg 1203w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/h4>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><strong><em>Edmundo Retana<\/em><\/strong><em> (San Jos\u00e9, Costa Rica, 1956) es poeta, librero y te\u00f3logo, graduado en la Universidad B\u00edblica Latinoamericana. Su formaci\u00f3n literaria se fragu\u00f3 al calor del magisterio y la amistad con el novelista costarricense Joaqu\u00edn Guti\u00e9rrez. En diferentes medios period\u00edsticos de M\u00e9xico, Ecuador, Espa\u00f1a, Colombia y Brasil han sido publicados poemas suyos; as\u00ed como comentarios, entrevistas y rese\u00f1as de sus libros. Ha participado en Festivales internacionales de poes\u00eda en Costa Rica, Nicaragua, Cuba, Ecuador y Rumania. Public\u00f3 los siguientes poemarios: Los Bailes \u00edntimos (1991), Las S\u00edlabas de la tierra (1994), Pasajero de la lluvia (2006) y Reino de las cosas perdidas (2016). Este \u00faltimo libro fue escrito gracias a una Beca de Creaci\u00f3n literaria del Colegio de Costa Rica del Ministerio de Cultura. Poemas suyos han sido incluidos en diversas antolog\u00edas nacionales e internacionales, tales como: Poes\u00eda de fin de siglo Costa Rica \u2013 Nicaragua, publicada conjuntamente por Perro Azul, Revista Fronteras y Revista 400 Elefantes (2001), Lunada Po\u00e9tica, Poes\u00eda Costarricense Actual (Ediciones Andr\u00f3meda, 2005), la Antolog\u00eda de poes\u00eda latinoamericana El Salmo fugitivo (Editorial CLIE, 2009), as\u00ed como en Cielo de rel\u00e1mpagos (Selecci\u00f3n de microficciones de autores latinoamericanos, Editorial Ruedamares, Argentina, 2008). Recientemente, la Universidad Estatal a Distancia public\u00f3 una antolog\u00eda de su obra titulada Como quien toca el silencio (UNED, 2018), que re\u00fane los \u00faltimos 25 a\u00f1os de su trabajo po\u00e9tico. El escritor costarricense Alfonso Chase ha escrito que en su obra \u201cHay belleza, congruencia y sensaciones internas, todo escrito con palabras po\u00e9ticas, concatenadas y transparentes\u201d, juicio que define las cualidades fundamentales de su poes\u00eda.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<figure id=\"attachment_1661\" aria-describedby=\"caption-attachment-1661\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-large wp-image-1661\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/10-El-poeta-y-te\u00f3logo-Edmundo-Retana-768x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"853\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/10-El-poeta-y-te\u00f3logo-Edmundo-Retana-768x1024.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/10-El-poeta-y-te\u00f3logo-Edmundo-Retana-225x300.jpg 225w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/10-El-poeta-y-te\u00f3logo-Edmundo-Retana.jpg 1296w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-1661\" class=\"wp-caption-text\">El poeta y te\u00f3logo Edmundo Retana<\/figcaption><\/figure>\n<h4><\/h4>\n<figure id=\"attachment_1662\" aria-describedby=\"caption-attachment-1662\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-large wp-image-1662\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/11-Edmundo-Retana-Iv\u00e1n-Uriarte-y-Alfredo-P\u00e9rez-Alencart-Nicaragua-2018-foto-de-Jacqueline-Alencar-1024x646.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"404\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/11-Edmundo-Retana-Iv\u00e1n-Uriarte-y-Alfredo-P\u00e9rez-Alencart-Nicaragua-2018-foto-de-Jacqueline-Alencar-1024x646.jpg 1024w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/11-Edmundo-Retana-Iv\u00e1n-Uriarte-y-Alfredo-P\u00e9rez-Alencart-Nicaragua-2018-foto-de-Jacqueline-Alencar-300x189.jpg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/11-Edmundo-Retana-Iv\u00e1n-Uriarte-y-Alfredo-P\u00e9rez-Alencart-Nicaragua-2018-foto-de-Jacqueline-Alencar-768x484.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/11-Edmundo-Retana-Iv\u00e1n-Uriarte-y-Alfredo-P\u00e9rez-Alencart-Nicaragua-2018-foto-de-Jacqueline-Alencar.jpg 1600w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-1662\" class=\"wp-caption-text\">Edmundo Retana, Iv\u00e1n Uriarte y Alfredo P\u00e9rez Alencart (Nicaragua, 2018, foto de Jacqueline Alencar)<\/figcaption><\/figure>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El presente ensayo es un cap\u00edtulo de la tesis de maestr\u00eda en Teolog\u00eda Pastoral del autor, titulada \u201cAn\u00e1lisis comparativo entre la visi\u00f3n de Dios en la obra de Jorge Debravo y la concepci\u00f3n de Dios de la Teolog\u00eda de la Liberaci\u00f3n\u201d. Agradecemos al autor su autorizaci\u00f3n para difundirlo en Tiber\u00edades. 1. La literatura latinoamericana y caribe\u00f1a como fuente de construcci\u00f3n [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":1663,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[69],"tags":[70],"class_list":["post-1665","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-edmundo-retana","tag-jorge-debravo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1665","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1665"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1665\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1669,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1665\/revisions\/1669"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/1663"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1665"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1665"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1665"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}