{"id":1795,"date":"2019-07-05T10:36:18","date_gmt":"2019-07-05T09:36:18","guid":{"rendered":"http:\/\/tiberiades.org\/?p=1795"},"modified":"2019-07-05T10:47:41","modified_gmt":"2019-07-05T09:47:41","slug":"marabunta-y-libro-centroamericano-de-los-muertos-comentario-de-angel-carlos-sanchez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tiberiades.org\/?p=1795","title":{"rendered":"Marabunta y Libro centroamericano de los muertos. Comentario de \u00c1ngel Carlos S\u00e1nchez"},"content":{"rendered":"<h2>Marabunta y Libro centroamericano de los muertos: versos migrantes<\/h2>\n<h3>\u00c1ngel Carlos S\u00e1nchez<\/h3>\n<p><em>Tiber\u00edades se complace en publicar este comentario sobre dos libros del poeta cristiano Balam Rodrigo, miembro del Consejo Asesor Iberoamericano de nuestra Red. En la foto el poeta chiapaneco est\u00e1 leyendo en el Teatro Liceo de Salamanca, durante su intervenci\u00f3n en el XXI Encuentro de Poetas Iberoamericanos (foto de Jacqueline Alencar)<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right; padding-left: 360px;\">Y otra cosa no han hecho de cuarenta a\u00f1os a esta parte sino despedazallas, matallas, angustiallas, afligillas, atormentallas y destruillas por las extra\u00f1as y nuevas y varias y nunca otras tales vistas ni le\u00eddas ni o\u00eddas maneras de crueldad\u2026<br \/>\nBARTOLOM\u00c9 DE LAS CASAS,<br \/>\n<em>Brev\u00edsima relaci\u00f3n de la destruici\u00f3n de las Indias<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">No se puede imaginar la historia sin la constante migraci\u00f3n de los seres humanos. La lucha por los recursos necesarios para sobrevivir obliga a eso cuando hay escasez. De ese modo salieron los primeros grupos de \u00c1frica y comenzaron a descubrir y poblar el mundo. En su paso por terrenos inh\u00f3spitos aprendieron a dominar la naturaleza y tuvieron que adaptarse a m\u00faltiples entornos. La historia no ha cambiado mucho ese patr\u00f3n: un territorio que se vuelve hostil obliga a sus habitantes a buscar mejores opciones. S\u00f3lo que nuestros ancestros africanos tuvieron que enfrentarse a animales feroces que, al cazar por instinto, pod\u00edan con el tiempo ser superados por la inteligencia humana. Hasta que, en alg\u00fan retorno involuntario a una ruta ya transitada, descubrieron la peor amenaza que desde entonces busca destruir a la humanidad: el ser humano que no recuerda su pertenencia a una misma especie. O que ha cre\u00eddo diferenciarse por encima de ella.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">\u00a0\u00a0 Ya el Gilgamesh nos habla de que el temor m\u00e1s profundo que puede perturbar a un hombre es otro ser con forma humana pero desconocido, sobre todo si muestra comportamiento b\u00e1rbaro. Los miles de a\u00f1os transcurridos desde entonces no han podido lograr la solidaridad como principal v\u00ednculo y \u00fanico motor del desarrollo de las sociedades. Al contrario, el capitalismo, antes imperialista y ahora neoliberal, es cada vez m\u00e1s inhumano y cruel. Sobre todo porque el control es tal que los mismos explotados son los que justifican o incluso defienden su explotaci\u00f3n, anhelando ser como el opresor. Alguna vez Boris Vian escribi\u00f3 que el verdadero problema es el subordinado.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">\u00a0\u00a0 Y es esa tambi\u00e9n la situaci\u00f3n de la mayor parte de la poes\u00eda actual (que conozco, por supuesto, porque ahora hay tantos \u201cpoetas\u201d que no se les puede leer a todos): en general est\u00e1 sometida a los intereses de clase (ya sea la propia o a la que se aspira a pertenecer). A\u00fan as\u00ed ha habido siempre excepciones. Arqu\u00edloco de Paros escribi\u00f3 en un poema en el siglo VII antes de Cristo \u201cMe dan dentera \/ esos oficialillos barbilindos \/ que se pavonean por el campamento \/ con sus escudos labrados \/ [\u2026] Prefiero mil veces \/ a esos soldados chaparros \/ peludos y burdos, \/ que reci\u00e9n llegados del surco \/ no te traicionan en el campo de batalla\u201d. Diferenciando as\u00ed a los cercanos al poder de los intrascendentes para este.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">\u00a0\u00a0 Li Po tampoco se olvid\u00f3 de recordarnos las crueldades e injusticias de la guerra, aunque en general no queramos leerlo por eso sino por sus poemas de corte m\u00e1s est\u00e9tico. Es claro que hablar de esas cosas sirve casi nada para escalar status. A menos que sea el Poder mismo quien encargue o sugiera esa tarea para fingir tolerancia y apertura. Que el Estado, pues, por la persona de alguno de sus miles de subordinados reconozca, premie. E incluya en la fractal de favores que hacen llegar migajas del presupuesto p\u00fablico a cuentas privadas. En un mundillo literario constituido de ese modo, hablar de los que no tienen voz es perder oportunidades. (Y el poeta, como todos, come y bebe y vive intentando no morir en blanco; y lamentablemente, a veces tambi\u00e9n transa, acepta la competencia ambiental en la que cree inevitable pisar para no ser pisado y desea que, aunque no le den, lo pongan donde haya). A\u00fan as\u00ed, hay quienes no olvidan a la libertad como eje rector de su trabajo, se arriesgan y tocan el tema. Uno de esos raros espec\u00edmenes es el centroamericano Balam Rodrigo.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">\u00a0\u00a0 Supe hace a\u00f1os que algunos le sugirieron al tambi\u00e9n autor de <em>Braille para sordos<\/em> y <em>Sobras reunidas (antolog\u00eda de poes\u00edas &amp; pensamientos in\u00fatiles)<\/em> que se olvidara del tema que estaba tocando en <em>Marabunta<\/em> y <em>Libro centroamericano de los muertos<\/em> porque, aseguraron, por ah\u00ed no iba a llegar a ning\u00fan lado. Es claro, al menos para m\u00ed, qu\u00e9 tipo de persona, no ya de poeta, pudo haber opinado de ese modo: el subordinado del que he hablado antes. El sometido al sistema que espera ser aprobado e integrado y sue\u00f1a con escalar hasta el olimpito mexicano de las becas m\u00e1s gordas. Alguien que, al escuchar de la sevicia que el sistema es capaz de permitir y de ejercer en contra de los m\u00e1s desvalidos, siente amenazado su mundo e identifica a quien no se calla esos cr\u00edmenes no como solidario sino como alborotador. El rev\u00e9s al mundo.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">\u00a0\u00a0 Es a mi parecer este d\u00edptico, que seg\u00fan s\u00e9 terminar\u00e1 convirti\u00e9ndose en trilog\u00eda, uno de los pocos ejercicios literarios mexicanos actuales que merece el trabajo de llevarse en la mochila para leer de nuevo. Porque \u201cnuestro \u00fanico viaje seguro es al pasado, a la memoria \/ que terca nos arranca y arrebata la estaci\u00f3n del futuro\u201d. Aunque sea un lugar com\u00fan ya sabemos que olvidar el pasado nos obliga a repetirlo. Y no me refiero \u00fanicamente a la devastaci\u00f3n que el Poder ha estado llevando a cabo en tierras americanas durante los \u00faltimos siglos para enriquecer a unos cuantos a costa del sufrimiento y la muerte de muchos. Hablo tambi\u00e9n de olvidar que la mayor parte de lo que se escribe para complacer al sistema nace siendo letra muerta por muy decorativa que parezca ser.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-1790 size-medium\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/2-204x300.png\" alt=\"\" width=\"204\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/2-204x300.png 204w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/2-768x1129.png 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/2-697x1024.png 697w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/2.png 1123w\" sizes=\"auto, (max-width: 204px) 100vw, 204px\" \/>\u00a0\u00a0 <em>Marabunta<\/em> (Yaugur\u00fa, Uruguay, 2018; Los Perros Rom\u00e1nticos, Chile, 2019) y <em>Libro centroamericano de los muertos<\/em> (Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, M\u00e9xico, 2018) son libros que nos ofrecen en cambio la oportunidad de percibir la delgada l\u00ednea en que historia y poes\u00eda se apoyan mutuamente. Ambos contienen claros homenajes a la vida sencilla y solidaria de los despose\u00eddos. Sobre todo a aquellos que han logrado comprender la migraci\u00f3n como una faceta inevitable del desarrollo humano. En el primero se plantea (aunque no en las primeras p\u00e1ginas) con una terrible transparencia la principal raz\u00f3n que mueve a los seres humanos por el mundo, aunque deseen echar ra\u00edces: \u201cEn condiciones de miseria \/ nada hay que pueda llamarse hogar, \/ s\u00f3lo la muerte\u201d. Y miseria es lo que abunda en esa regi\u00f3n del mundo donde se desarrolla la mayor parte de lo narrado en ambos libros: eso y la violencia inherente a la desigualdad provocada por la opresi\u00f3n y la explotaci\u00f3n. En esas circunstancias casi todo mundo sue\u00f1a con el para\u00edso terrenal representado por los Estados Unidos: abejas atra\u00eddas por la violenta luz de el\u00e9ctricos chispazos.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">\u00a0\u00a0 <em>Marabunta<\/em>, sobre todo, es tambi\u00e9n un reconocimiento del origen. El autor construye en este volumen un espacio de encuentro con el padre. Como buen creador de mundos ficticios no necesariamente irreales, Rodrigo sabe organizar los campos sem\u00e1nticos en poemas en los que la historia personal se vuelve punto de partida para expresar una realidad dura y filosa pero en la que a pesar de todo es posible vivir si no se pierde el sentido m\u00e1s profundo de lo humano; <em>Siglos de tinta fantasma<\/em> cobran realidad en estos versos que se resisten a ser sometidos a la usura de lo metaf\u00f3rico: \u201clibros de carne tatuados por la muerte\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">\u00a0\u00a0 No falta en este libro singular ni siquiera el \u00e1cido humor de lo que roza la tragedia sin romperse del todo. Cuando golpean a \u201cJuan L\u00f3pez, apostol del cemento y del alcohol\u201d por llevar tatuado \u201cMara\u201d en el brazo y \u00e9l s\u00f3lo puede decir \u201csoy alba\u00f1il y Mara es el nombre de mi mujer\u201d, ese nombre no significa \u00fanicamente la aflicci\u00f3n de ser arrastrado por la fuerza de lo inexorable sino tambi\u00e9n la aceptaci\u00f3n de su desvalimiento ante el Poder y su violencia. El signo de la fugacidad de la vida tatuado en la voz. \u201cSu cuerpo es una barda viva marcada con graffitis \/ y navajas, la hoja perdida de un diario de guerra\u201d. El poeta ha llegado en este libro a comprender que las diferencias entre g\u00e9neros literarios son cuestiones accesorias que no determinan el sentido est\u00e9tico de lo escrito en un poema: \u201clos migrantes que caen del tren que corre hacia la muerte \/ son granadas de carne que detonan en las manos entumidas \/ del hambre y la miseria\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">\u00a0\u00a0 La polisemia presente en la palabra Mara permite al autor referirse a la amargura que acompa\u00f1a casi siempre al ser humano porque \u201cel alma que le asiste lleva las alas rotas\u201d y al mismo tiempo a una de sus encarnaciones sociales m\u00e1s recientes: la famosa pandilla centroamericana Mara Salvatrucha, que durante las d\u00e9cadas pasadas, como la hormiga a que hace tambi\u00e9n referencia el nombre del libro, irrumpi\u00f3 y arras\u00f3 la forzada \u201ctranquilidad\u201d de Centroam\u00e9rica y parte de M\u00e9xico, convirti\u00e9ndose en pretexto para justificar la violencia del Estado Mexicano que tampoco hizo diferencia que beneficiara realmente a la sociedad.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">\u00a0\u00a0 Aun as\u00ed, nos recuerda este libro vasto, la vida sigui\u00f3, sigue con todos esos dolores extra y las clases m\u00e1s desprotegidas intentan continuar \u201cel comercio de sue\u00f1os entre aquellos \/ que poco tienen para so\u00f1ar\u201d. La econom\u00eda de los de abajo en esas circunstancias, nos precisa el poeta, s\u00f3lo alcanza para pasar \u201cla vida imitando a los humanos\u201d, porque el que ejerce la violencia contra sus iguales queda mutilado: \u201ctiene un mu\u00f1\u00f3n \/ donde antes le crec\u00eda el alma\u201d. Cosas \u201cajenas\u201d a la poes\u00eda, dir\u00e1n los puristas que mencion\u00e9 al principio, pero el mismo Balam Rodrigo plantea en Marabunta una pregunta fundamental en la que tal vez ellos deber\u00edan tambi\u00e9n reflexionar, si de verdad les interesara el sentido humano que permite el arte: \u201c\u00bfde qu\u00e9 sirve la poes\u00eda \/ si no hay un hombre que la monte?\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-1791 alignleft\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/3-193x300.png\" alt=\"\" width=\"193\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/3-193x300.png 193w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/3-768x1194.png 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/3-659x1024.png 659w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/3.png 1208w\" sizes=\"auto, (max-width: 193px) 100vw, 193px\" \/>\u00a0\u00a0 Hemos visto lo que produce una sociedad dividida entre opresores, oprimidos y quienes apoyan a una u otra clase, hablando de poes\u00eda: \u201cuna casta de falsos poetas se levanta de la mierda\u201d. \u00bfNo es deseable entonces que la flor y el canto se aproximen al ser humano en toda su calidad de hacedor de la historia? Recordar, por ejemplo, que la trata de personas mutila incluso la belleza m\u00e1s material porque \u201cla muerte nunca supo \/ que ol\u00edas a tamarindo y coraz\u00f3n\u201d. El tambi\u00e9n autor de Icar\u00edas declara al respecto, como un ser humano capaz de compasi\u00f3n: \u201cllevo las manos heridas de muchacha\u201d. Por eso su palabra no es \u00fanicamente lamento sino b\u00fasqueda: \u201cs\u00f3lo un canto, s\u00f3lo un trozo de perfume es lo que busco\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">\u00a0\u00a0 Este libro \u201ceste poema escrito una y otra vez en el mar de las errancias y alzado con restos de memoria\u201d, dif\u00edcilmente va a gustar a aquellos que luchan armados del lenguaje s\u00f3lo para obtener parte del presupuesto cultural, pero pienso tambi\u00e9n que por eso fue escrito: para disgustar a esos que est\u00e1n demasiado c\u00f3modos crey\u00e9ndose merecedores de privilegios. Afortunadamente hay tambi\u00e9n quienes han estado esperando que libros como \u00e9ste sean publicados y le\u00eddos en M\u00e9xico (continuando el camino de Enrique Gonz\u00e1lez Rojo Arthur, Juan Ba\u00f1uelos y Roberto L\u00f3pez Moreno, entre otros). Bienvenido sea.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">\u00a0\u00a0 <em>Libro centroamericano de los muertos<\/em>, en cambio, nos habla de la actualizaci\u00f3n de la crueldad que ejerce el Estado directa o indirectamente sobre quienes son m\u00e1s vulnerables por encontrarse en tr\u00e1nsito en su intento por llegar al para\u00edso imaginario que significan los EE. UU. Como salmones que vuelven r\u00edo arriba, los migrantes centroamericanos son atrapados por toda clase de depredadores: narcotraficantes, polic\u00edas, agentes de migraci\u00f3n, ej\u00e9rcito, bandas que tratan de aprovechar la mayor cantidad de sangre que puedan extraerles. Y \u201cEste es el origen de la reciente historia de un lugar llamado M\u00e9xico\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">\u00a0\u00a0 Fray Bartolom\u00e9 de las Casas mencion\u00f3 en su <em>Brev\u00edsima relaci\u00f3n de la destruici\u00f3n de las Indias<\/em> la extraordinaria crueldad con la que somet\u00edan los espa\u00f1oles de la \u00e9poca colonial a los habitantes de las tierras que estaban bajo su dominio en Am\u00e9rica; el poeta nos demuestra usando a veces el estilo del cl\u00e9rigo que si en algo puede adelantar el ser humano es en inventar y usar nuevas y m\u00e1s efectivas formas de hacer sufrir a sus semejantes: \u201ctrepanados nuestros cr\u00e1neos por machetes, \/ por balas que nos redimen de la inanici\u00f3n, \/ y los b\u00e1rbaros con el coraz\u00f3n m\u00e1s rabioso y amaestrado \/ que un lebrel ejecutor: he aqu\u00ed a los homicidas, a los profanadores, a los prevaricadores, sin redenci\u00f3n alguna, \/ hinchados de alcohol en lupanares de humo, \/ acariciando a sus bestias, babeantes, hienas al amparo \/ de un amo demencial, oteando las v\u00edas del tren\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">\u00a0\u00a0 Pero es en este volumen donde el autor se permite tambi\u00e9n un viaje decisivo al pasado por medio del cual podemos descubrir que, a pesar de lo que muchos puedan prejuiciosamente opinar, algunos seres humanos son capaces de entender al semejante como una oportunidad de ejercer un viaje de reconocimiento del otro que los vuelva mejores: \u201cReconstruir los rostros de la infancia, \/ los de aquellos migrantes centroamericanos que vivieron, \/ comieron y so\u00f1aron entre los horcones de mi casa\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-1792 alignright\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/4-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/4-300x200.jpg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/4-272x182.jpg 272w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/4.jpg 640w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/>\u00a0\u00a0 Para quien est\u00e1 o pretende estar c\u00f3modo en una situaci\u00f3n de emergencia que le parece ajena, el <em>Libro centroamericano de los muertos<\/em> plantea una singularidad que desemboca en la posibilidad de convertirse tambi\u00e9n en v\u00edctima. Nadie est\u00e1 a salvo mientras los filos de la realidad no sean limados. Pero la vocaci\u00f3n principal de este libro no es \u00fanicamente la denuncia sino que construye una esperanza con base en la recuperaci\u00f3n de la historia y de la rememoraci\u00f3n de una vida familiar mucho m\u00e1s incluyente que la actual. Recurre para ello al \u201c\u00c1lbum familiar centroamericano\u201d donde \u00e9l mismo se siente incluido y donde ha sido construido por multitudes que han so\u00f1ado, si no un mundo, s\u00ed una Centroam\u00e9rica sin fronteras desde Francisco Moraz\u00e1n hasta nuestros d\u00edas.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">\u00a0\u00a0 Ya dije antes que Balam es centroamericano, puesto que es chiapaneco y la provincia de Chiapas parece tener m\u00e1s v\u00ednculos con esa regi\u00f3n del continente que con el centro de M\u00e9xico. Pero ello no impide que su poes\u00eda toque lo m\u00e1s \u00edntimo de las pretensiones de la identidad mexicana. Sobre todo esa que habla de gente capaz de brindar hospitalidad al viajero sin importar su origen. El autor sabe bien que en la memoria est\u00e1 la respuesta que puede unirnos como pueblo: \u00abBusco los rastros de la infancia \/ como quien busca una pepita de oro en la basura\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">\u00a0\u00a0 Lamentablemente s\u00f3lo quienes padecen injusticia en nuestro pa\u00eds parecen ser los dispuestos a acompa\u00f1ar en su desventura a los migrantes que transitan por esta gran frontera en que han convertido a M\u00e9xico desde hace d\u00e9cadas los criminales de siempre en el poder y con apoyo de aquellos grupos delictivos que controlan el territorio a lo largo y ancho de la Rep\u00fablica Mexicana. Ojal\u00e1 la llamada \u201cCuarta transformaci\u00f3n\u201d pol\u00edtica pueda ser verdadera al menos en el \u00e1mbito de lo po\u00e9tico y logremos superar ya esta etapa tan clientelar y neoliberal de la literatura que ha producido demasiados autores y muchos libros, pero poca poes\u00eda. Este par de libros magn\u00edficos, <em>Marabunta<\/em> y <em>Libro centroamericano de los muertos<\/em>, dan cuenta de ello para los que quiz\u00e1 \u00fanicamente, y de ese modo, est\u00e9n dispuestos a enterarse.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">\u00a0\u00a0 Posiblemente este \u00faltimo libro tendr\u00e1 \u2014luego de ser reconocido con el premio nacional de poes\u00eda m\u00e1s ambicionado en M\u00e9xico\u2014 el inter\u00e9s de quienes aspiran a escribir tambi\u00e9n trabajos \u201cganadores\u201d. No faltar\u00e1n seguramente algunos ep\u00edgonos. Pero incluso esos podr\u00edan comprender, si leen no \u00fanicamente las t\u00e9cnicas literarias, que en los libros de Balam est\u00e1 contenida una realidad digna de ser cambiada, porque alg\u00fan d\u00eda: \u201cTodos regresar\u00e1n del viaje hacia s\u00ed, \/ y en sus ojos, casamatas ro\u00eddas por insectos, \/ crecer\u00e1 nuevamente la flor de la lluvia\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>\u00c1ngel Carlos S\u00e1nchez, Acapulco, Guerrero, M\u00e9xico<\/em><\/p>\n<h4><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: left;\">Bibliograf\u00eda:<\/h4>\n<p style=\"text-align: left;\">1) Marabunta (Yaugur\u00fa, Montevideo, Uruguay, 124 p., 2018) ISBN: 978-9974-890-07-7<br \/>\n2) Marabunta (Editorial Los Perros Rom\u00e1nticos, Colecci\u00f3n Poes\u00eda Latinoamericana, Santiago de Chile, Chile, 142 p., 2019) ISBN: 978-956-9594-24-3<br \/>\n3) Libro centroamericano de los muertos (Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura\/Instituto Cultural Aguascalientes\/Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, M\u00e9xico, 144 p., 2018) ISBN: 978-607-16-5669-8, FCE \/ ISBN: 978-607-9444-43-3, ICA \/ ISBN: 978-607-605-534-2, INBA<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><em><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-1793 aligncenter\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/5-300x296.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"296\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/5-300x296.jpg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/5-768x757.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/5-1024x1010.jpg 1024w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/5.jpg 1084w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><em>\u00c1ngel Carlos S\u00e1nchez (Acapulco, M\u00e9xico 1967). Poeta, narrador y pintor. Ha publicado, entre otros, los libros de poes\u00eda <\/em>Huecos necesarios<em> (Fondo Editorial Tierra Adentro, 2000), <\/em>Luz ultraviolenta <em>(2001), <\/em>Caminar el miedo <em>(Casa vieja, 2001), <\/em>Sue\u00f1os de bajo presupuesto <em>(La trucha y la tar\u00e1ntula, 2009) y <\/em>Exposici\u00f3n a la ausencia<em> (Colecci\u00f3n Mirando la pendiente, 2010). De narrativa tiene tres libros editados: <\/em>Hidrofilia <em>(Antinomia, 1997), <\/em>Emboscada <em>(Casa vieja, 2001) y <\/em>101 (Siento uno)<em>, publicado por Editorial \u00c1brara en 2005. Textos suyos han sido traducidos al franc\u00e9s y al ingl\u00e9s. Ha sido corrector de estilo, editor y coordinador de talleres de poes\u00eda. Como artista pl\u00e1stico ha realizado algunas exposiciones individuales y ha participado en varias colectivas.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Marabunta y Libro centroamericano de los muertos: versos migrantes \u00c1ngel Carlos S\u00e1nchez Tiber\u00edades se complace en publicar este comentario sobre dos libros del poeta cristiano Balam Rodrigo, miembro del Consejo Asesor Iberoamericano de nuestra Red. En la foto el poeta chiapaneco est\u00e1 leyendo en el Teatro Liceo de Salamanca, durante su intervenci\u00f3n en el XXI Encuentro de Poetas Iberoamericanos (foto [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":1789,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[76],"class_list":["post-1795","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-colaboraciones","tag-balam-rodrigo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1795","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1795"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1795\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1801,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1795\/revisions\/1801"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/1789"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1795"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1795"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1795"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}