{"id":1900,"date":"2019-08-01T11:24:46","date_gmt":"2019-08-01T10:24:46","guid":{"rendered":"http:\/\/tiberiades.org\/?p=1900"},"modified":"2019-08-22T18:14:58","modified_gmt":"2019-08-22T17:14:58","slug":"del-amor-y-otros-demonios-comentario-de-luis-rivera-pagan","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tiberiades.org\/?p=1900","title":{"rendered":"Del amor y otros demonios.  Comentario de Luis Rivera-Pag\u00e1n"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">\u201cLos poetas est\u00e1n siempre del lado de los demonios\u2026\u201d<br \/>\n<em>Abadd\u00f3n el exterminador<\/em>&nbsp;(1974)<br \/>\nErnesto S\u00e1bato<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Buena parte de la escritura de Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez consiste en seductoras reflexiones literarias sobre los mitos, utop\u00edas y tragedias de la historia latinoamericana. Al navegar en lo m\u00e1s esot\u00e9rico de la fantas\u00eda m\u00e1gica, el mistagogo autor se enfrenta a la pregunta incesante sobre las fabulosas presencias y las enigm\u00e1ticas evasiones del acontecer americano. As\u00ed logra enlazar su ficcionalizaci\u00f3n de nuestro devenir con las constantes universales m\u00e1s profundas de la conciencia humana, como lo es el paso irreversible del mito gen\u00e9sico, por intermedio de la fundaci\u00f3n de la ciudad y del idioma, al cataclismo apocal\u00edptico, tal cual se muestra en&nbsp;<em>Cien a\u00f1os de soledad<\/em>&nbsp;(1967). Del g\u00e9nesis m\u00edtico al holocausto escatol\u00f3gico, por el pedregoso sendero de las utop\u00edas y sus desenga\u00f1os.<\/p>\n<p>En su novela&nbsp;<em>Del amor y otros demonios<\/em>&nbsp;(1994) Garc\u00eda M\u00e1rquez prosigue su exploraci\u00f3n imaginativa de la historia latinoamericana. En esta ocasi\u00f3n, se adentra en el siglo dieciocho y los entrecruces, en el mundo colonial americano y caribe\u00f1o, de la cultura blanca, europea y cristiana y la cultura negra, africana y pagana. En este tr\u00e1gico relato nos la damos con una excepcional par\u00e1bola del apolillamiento y decadencia espiritual de los mitos sustentadores que otrora confirieron vigor al orbe colonial. Se trata del deterioro fatal de los ensue\u00f1os m\u00edticos de la arcadia original en ruta a la soledad insondable de la frustraci\u00f3n de las utop\u00edas. Se agota el dominio espiritual de la cristiandad colonial; su reino de Dios, enso\u00f1ado por descubridores, conquistadores y evangelizadores, se transforma en averno donde rigen los demonios. Es ciertamente un texto que reclama una lectura cr\u00edtica.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"640\" height=\"360\" class=\"size-large wp-image-1894 aligncenter\" alt=\"\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/2-Gabriel-Garc\u00eda-M\u00e1rquez-retrato-de-To\u00f1o-Vega-3-1024x576.jpg\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/2-Gabriel-Garc\u00eda-M\u00e1rquez-retrato-de-To\u00f1o-Vega-3-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/2-Gabriel-Garc\u00eda-M\u00e1rquez-retrato-de-To\u00f1o-Vega-3-300x169.jpg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/2-Gabriel-Garc\u00eda-M\u00e1rquez-retrato-de-To\u00f1o-Vega-3-768x432.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/2-Gabriel-Garc\u00eda-M\u00e1rquez-retrato-de-To\u00f1o-Vega-3.jpg 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/p>\n<p>Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez (retrato de To\u00f1o Vega)Narra la fatal historia de una joven acusada por las autoridades eclesi\u00e1sticas de estar pose\u00edda por los demonios. Es una joven blanca de piel, negra de h\u00e1bitos culturales, mestiza en su interioridad, que aspira a la libertad y al amor en un mundo colonial que es m\u00e1s apto para reprimir los cuerpos y las almas que para gobernarlas. Nace un d\u00eda de san Ambrosio, sietemesina debilucha, semejante a \u00abun renacuajo descolorido\u00bb con pocas probabilidades de sobrevivir. Su nodriza negra, Dominga de Adviento, ruega a santos cristianos y deidades africanas por su vida. La ni\u00f1a sobrevive el mal parto. La bendici\u00f3n de la nodriza es inmediata: \u00ab\u00a1Ser\u00e1 santa!\u00bb La reacci\u00f3n del padre, el segundo marqu\u00e9s de Casalduero, es diametralmente opuesta: \u00abSer\u00e1 puta\u00bb.<\/p>\n<p>Dominga de Adviento, \u00abcat\u00f3lica sin renunciar a su fe yoruba\u00bb, cumple con los ritos y sacramentos de ambas religiosidades y la educa \u00abcomo quisieron sus dioses\u00bb. La bautiza en la iglesia, con el significativo nombre de Sierva Mar\u00eda de Todos los \u00c1ngeles y, simult\u00e1neamente, la consagra a Olokun, \u00abuna deidad yoruba de sexo incierto, cuyo rostro se presume tan temible que s\u00f3lo se deja ver en sue\u00f1os, y siempre con una m\u00e1scara\u00bb.<\/p>\n<p>En ese sincretismo entre el bautismo cristiano y la religiosidad africana, es el segundo mundo espiritual el que prevalece. Olvidada por sus padres, Sierva Mar\u00eda se educa entre los esclavos negros. Se forma en los idiomas y las tradiciones culturales negras. Baila con la gracia y el br\u00edo de los negros, canta melod\u00edas africanas en las lenguas de los et\u00edopes: yoruba, congo y mandinga. Come los platos de los negros y sobre su escapulario de bautismo prevalecen los collares de los<em>orishas<\/em>&nbsp;africanos. Por otro nombre se le conoce y prefiere llamarse ella misma: Mar\u00eda Mandinga. Abandonada al galp\u00f3n de los esclavos, se sustrae a las represiones de la sociedad colonial cristiana. Sentencia Garc\u00eda M\u00e1rquez: \u00abEn aquel mundo opresivo en el que nadie era libre, Sierva Mar\u00eda lo era: s\u00f3lo ella y s\u00f3lo all\u00ed\u00bb, es decir, entre los esclavos negros.<\/p>\n<p>En el d\u00eda de su duod\u00e9cimo natalicio, Sierva Mar\u00eda es mordida por un perro. Nadie hace caso del evento, hasta que se corre la voz que el animal ten\u00eda rabia y que de tres negros mordidos uno ha muerto de la terrible agon\u00eda de la hidrofobia y otros dos hab\u00edan desaparecido. Otro ha muerto, tras haber sido salpicado por la saliva del perro. A o\u00eddos del obispo de la di\u00f3cesis, don Toribio de C\u00e1ceres y Virtudes, llega la noticia de la joven hija del marqu\u00e9s que habla en lenguas id\u00f3latras, luce collares consagrados a dioses paganos, vive, viste, come y baila como los negros, no sabe qui\u00e9n es el dios de los cristianos, nunca asiste a misa y, adem\u00e1s, ha sido la \u00fanica mordida por el perro hidrof\u00f3bico que no ha muerto. Una situaci\u00f3n escandalosa que exige poner en orden las cosas en \u00abun suburbio del mundo intimidado por el Santo Oficio\u00bb.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"300\" height=\"300\" class=\"alignright wp-image-1895 size-medium\" alt=\"\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/3-300x300.jpg\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/3-300x300.jpg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/3-150x150.jpg 150w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/3-768x768.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/3-400x400.jpg 400w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/3.jpg 960w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/p>\n<p>Por \u00f3rdenes del obispo, Sierva Mar\u00eda es encerrada al final del convento de Santa Clara, en un pabell\u00f3n solitario, \u00ablo m\u00e1s lejos posible y dejado de la mano de Dios\u00bb, que durante muchos a\u00f1os hab\u00eda sido usado como c\u00e1rcel de la Inquisici\u00f3n. Ah\u00ed manda con mano de hierro la abadesa Josefa Miranda, espa\u00f1ola de nacimiento, de \u201cfamilia de te\u00f3logos insignes y grandes herejes\u201d, y con un profundo desd\u00e9n a la aristocracia criolla, a la que llama \u00abnobles de gotera\u00bb. Desde que ve a Sierva Mar\u00eda la juzga endemoniada: \u00ab<em>Vade retro<\/em>\u2026 engendro de Satan\u00e1s\u2026\u00bb son sus primeras palabras a la ni\u00f1a, mientras la encara con su crucifijo, cl\u00e1sica arma de guerra contra el diablo y sus secuaces. Sus actas, remitidas con regularidad al obispo, constituyen una secuencia de testimonios de que la joven es un mal\u00e9fico instrumento sat\u00e1nico.<\/p>\n<p>El convento se convierte en lugar de maleficios, sortilegios y portentos, deliciosamente relatados por Garc\u00eda M\u00e1rquez y atribuidos a la posesi\u00f3n luciferina de Sierva Mar\u00eda. Todo lo extraordinario, misterioso, accidental o tr\u00e1gico se le adjudica a la marquesita endemoniada. Lo diab\u00f3lico, empero, es fascinante y la joven se hace muy popular entre las reprimidas clausuradas. Su esp\u00edritu libre esparce un ambiente de libertad que transgrede continuamente los c\u00f3digos de santidad y pureza de la instituci\u00f3n monacal. Se divierte simulando voces de engendros sat\u00e1nicos, de degollados y de espectros de ultratumba. Despliega todo un inventario histri\u00f3nico del mundo subterr\u00e1neo y tenebroso de la espiritualidad popular. Algunas monjas llegan a pedirle que les sirviese de alcahueta con el diablo para implorarle a este favores indignos de solicitarse al santo Dios. Una monja, encarcelada por asesinato, le ruega que le sirva de estafeta de Satan\u00e1s en un trueque trascendental: su alma por la libertad. \u00a1Es toda una sensaci\u00f3n! Cada transgresi\u00f3n, sin embargo, se apunta escrupulosamente en las actas que la abadesa redacta diariamente y que servir\u00e1n de testimonio irrefutable de que Satan\u00e1s y sus peores secuaces se han apoderado del alma y el cuerpo de la joven.<\/p>\n<p>Los procesos exorcistas caen bajo la autoridad del obispo, quien a\u00fan no se resigna a \u00ablos crep\u00fasculos alucinantes, los p\u00e1jaros de pesadilla y las podredumbres exquisitas de los manglares\u00bb americanos. Am\u00e9rica es, en su juicio, \u00abun reino amenazado por la sodom\u00eda, la idolatr\u00eda y la antropofagia\u2026 Como tierra de moros\u00bb. Al reci\u00e9n designado virrey de Nueva Granada, don Rodrigo de Buen Lozano, le asevera con amargura y resentimiento. \u00abHemos atravesado el mar oc\u00e9ano para imponer la ley de Cristo, y lo hemos logrado en las misas, en las procesiones, en las fiestas patronales, pero no en las almas\u00bb. El texto que sigue representa el deterioro del mundo espiritual dominante en su empresa de colonizar y asimilar al dominado. Lo impregna una profunda frustraci\u00f3n de las ilusiones ib\u00e9ricas sobre la conquista espiritual de Am\u00e9rica, aquellas que dos siglos antes hab\u00edan lanzado a las entusiastas aventuras de las armas y la fe a los Cort\u00e9s y los Pizarro, los Motolinia y los Sahag\u00fan.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u00abHabl\u00f3\u2026 del batiburrillo de sangre que hab\u00edan hecho desde la conquista: sangre de espa\u00f1ol con sangre de indios, de aqu\u00e9llos y \u00e9stos con negros de toda laya, hasta mandingas musulmanes, y se pregunt\u00f3 si semejante contubernio cabr\u00eda en el reino de Dios\u2026 \u00bfQu\u00e9 puede ser todo eso sino trampas del Enemigo?\u00bb<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"300\" height=\"300\" class=\"alignright wp-image-1896 size-medium\" alt=\"\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/4-1-300x300.jpg\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/4-1-300x300.jpg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/4-1-150x150.jpg 150w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/4-1-768x768.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/4-1-1024x1024.jpg 1024w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/4-1-400x400.jpg 400w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/4-1.jpg 1080w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/p>\n<p>Las autoridades espirituales del imperio pierden la confianza en la virtud de su dominio. Es el primer paso decisivo para la crisis que se avecina y que se traducir\u00e1 en una avalancha de nuevos pa\u00edses y estados independientes. Los obispos, quienes m\u00e1s que los virreyes sostienen los ligamentos imperiales, en el oto\u00f1o de su hegemon\u00eda, ven m\u00e1s demonios que \u00e1ngeles circulando en las fronteras de sus di\u00f3cesis. Lo que una vez se proclam\u00f3 como epopeya de los manes ib\u00e9ricos y de sus heroicos misioneros, parece deste\u00f1irse y afearse, convirti\u00e9ndose en un zafarrancho mestizo e id\u00f3latra. La utop\u00eda-arcadia-para\u00edso de los descubridores, conquistadores y misioneros se transmuta en \u00e1mbito colosal de demonios, en un reino diab\u00f3lico.<\/p>\n<p>Quien representa el batiburrillo de sangre y la indeseable mezcolanza espiritual mejor que nadie en este texto es Sierva Mar\u00eda\/Mar\u00eda Mandinga, africanizada de h\u00e1bitos y costumbres, con una religiosidad de portentos y sortilegios negros que prevalecen sobre el sacramento cristiano de los blancos. Era tambi\u00e9n el \u00fanico ser humano libre del dominio sobre los cuerpos y las almas ejercido por la iglesia y el Estado de la \u00e9poca y el lugar. Con su sincretismo de religiosidades representa el desaf\u00edo que Satan\u00e1s, el Adversario de la humanidad, lanza contra los \u00e1ngeles de la luz. Exorcizarla es se\u00f1al de la obstinaci\u00f3n del poder de un imperio cuya autoridad moral y religiosa se desmorona. El obispo hace de ella la figura vicaria de los esp\u00edritus malignos que asaltan la empresa en ruinas de la cristiandad colonial y que no puede controlar.<\/p>\n<p>Inicialmente, el obispo delega la funci\u00f3n de combatir a los demonios de Sierva Mar\u00eda en un sacerdote de su m\u00e1xima confianza: Cayetano Alcino del Esp\u00edritu Santo Delaura y Escudero. Para ser un sacerdote c\u00e9libe y casto, es llamativo su apego a los poemas rom\u00e1nticos del poeta renacentista espa\u00f1ol Garcilaso de la Vega, sobre todo los escritos en honor de una portuguesa que el bardo am\u00f3 intensamente, pero nunca logr\u00f3 hacer suya.<\/p>\n<p>En Sierva Mar\u00eda desvelar\u00e1 Delaura el enigma tr\u00e1gico de su idolatr\u00eda por la poes\u00eda amorosa de Garcilaso. La virgen enclaustrada, a la que se le atribuye todo tipo de maleficio, provoca en el alma del fr\u00e1gil y rom\u00e1ntico sacerdote el peor de los demonios, el del amor apasionado. Sus intentos de rezos escapan de su voluntad y se transfiguran en los sonetos de amor del poeta renacentista. Pasa noches enteras de delirio, escribiendo versos desaforados que recuerdan m\u00e1s la pasi\u00f3n insaciable e insatisfecha de Garcilaso que los salmos b\u00edblicos o las exhortaciones monacales a la pureza.<\/p>\n<p>As\u00ed se cava un abismo entre Delaura y el obispo. Para Delaura, el objetivo es libertar a Sierva Mar\u00eda de su enclaustramiento. Para el obispo, se trata de contener los poderes malignos que acechan la decadente arquitectura espiritual del mundo imperial que \u00e9l representa. La ruptura no tarda en llegar. Delaura, \u00abpresa de un dolor mortal\u00bb, se enfrenta una noche, en la soledad de la biblioteca episcopal, a la verdad del sentimiento que conmueve su alma. Es ocasi\u00f3n pavorosa de lucha angustiosa y ag\u00f3nica entre el esp\u00edritu y la carne.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u00ab[Delaura]\u2026 llor\u00f3 con l\u00e1grimas de aceite ardiente que le abrasaron las entra\u00f1as\u2026 Entonces se desnud\u00f3 el torso, sac\u00f3 de la gaveta del mes\u00f3n de trabajo la disciplina de hierro que nunca se hab\u00eda atrevido a tocar, y empez\u00f3 a flagelarse con un odio insaciable que no hab\u00eda de darle tregua hasta extirpar en sus entra\u00f1as hasta el \u00faltimo vestigio de Sierva Mar\u00eda. El obispo\u2026 lo encontr\u00f3 revolc\u00e1ndose en un lodazal de sangre y l\u00e1grimas.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u2018Es el demonio, padre m\u00edo\u2019, le dijo Delaura. \u2018El m\u00e1s terrible de todos&#8217;\u00bb.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"300\" height=\"300\" class=\"alignright wp-image-1897 size-medium\" alt=\"\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/5-2-300x300.jpg\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/5-2-300x300.jpg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/5-2-150x150.jpg 150w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/5-2-768x768.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/5-2-400x400.jpg 400w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/5-2.jpg 960w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/p>\n<p>El obispo despoja a Delaura de todas sus prerrogativas, lo env\u00eda de enfermero de los leprosos en el hospital del Amor de Dios y procede a borrarlo de su coraz\u00f3n. \u00abQue Dios se apiade de ti\u00bb, son las \u00faltimas palabras que Delaura oye de su mentor. Pero, el demonio \u00abm\u00e1s terrible de todos\u00bb, el del amor, ya se hab\u00eda posesionado de \u00e9l. Por las noches se escapa del hospital, se introduce en el convento por un t\u00fanel clandestino y entra secretamente en la celda de Sierva Mar\u00eda. Las horas nocturnas se pasan entre los versos rom\u00e1nticos de Garcilaso y los retozos de amor del hasta entonces casto sacerdote y la joven marquesa. Delaura la inicia en el culto de la poes\u00eda; ella en los gustos del placer corporal.<\/p>\n<p>Sierva Mar\u00eda sugiere fugarse al palenque de San Basilio, para vivir en la libertad de la cimarroner\u00eda. Le ofrece tomar su destino en sus propias manos. El seducido sacerdote prefiere el camino de las ilusiones jur\u00eddicas: que ella sea declarada libre de la posesi\u00f3n sat\u00e1nica y que a \u00e9l se le conceda la dispensa eclesi\u00e1stica para renunciar al estado sacerdotal y casarse con su enamorada. Lo que acontece hace trizas sus ilusiones. El obispo ejecuta el proceso de exorcismo a manera de un auto de fe de un hereje contumaz o de una energ\u00famena incorregible. A Sierva Mar\u00eda se le corta a ra\u00edz de nuca su hermosa y extensa cabellera, se le confiscan sus collares y se le aterroriza espiritualmente. En el escenario del exorcismo prevalece un entorno de pavor sat\u00e1nico. El texto fluye veloz hacia el destino tr\u00e1gico de los amantes, como con celeridad se aproxima hacia su fin la empresa imperial m\u00e1s ambiciosa de la cristiandad, la evangelizaci\u00f3n del batiburrillo de sangre americana.<\/p>\n<p>Delaura, rendido f\u00edsica y espiritualmente, se entrega en las manos del Santo Oficio. Termina cuidando leprosos, en vida \u00edntima cotidiana con ellos, comiendo, durmiendo y lav\u00e1ndose en su compa\u00f1\u00eda, sin nunca obtener la gracia anhelada de contraer la terrible dolencia. Por otro lado, \u00abSierva Mar\u00eda no entendi\u00f3\u2026 por qu\u00e9 no volvi\u00f3 [Delaura] con\u2026 sus noches insaciables\u2026 La guardiana que entr\u00f3 a prepararla para la sexta sesi\u00f3n de exorcismos la encontr\u00f3 muerta de amor\u2026 Los troncos de los cabellos le brotaban como burbujas en el cr\u00e1neo rapado, y se les ve\u00eda crecer\u00bb.<\/p>\n<p>La par\u00e1bola de la tragedia del desencuentro de los mundos que habitan el mundo americano concluye, empero, con una extra\u00f1a nota de futuro y esperanza: los cabellos de la difunta Sierva Mar\u00eda renacen. El crecimiento de su cabellera proclama el triunfo de la vida y el amor. Por los pueblos del Caribe, concluye Garc\u00eda M\u00e1rquez, se riega la leyenda de una marquesita, de luenga y hermosa cabellera, venerada por sus muchos milagros. Esa leyenda presagia el fin del impuesto coloniaje religioso hisp\u00e1nico y el surgimiento de una liberada espiritualidad en aut\u00f3ctona formaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Una utop\u00eda todav\u00eda inconclusa\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">\u201cBrillan demonios en los ojos del inquisidor<em>.<\/em>\u201d<br \/>\n<em>Las palabras andantes<\/em>&nbsp;(1993)<br \/>\nErnesto Galeano<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"640\" height=\"368\" class=\"aligncenter size-large wp-image-1898\" alt=\"\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/6-1024x588.jpeg\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/6-1024x588.jpeg 1024w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/6-300x172.jpeg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/6-768x441.jpeg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/6.jpeg 1214w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Luis Rivera-Pag\u00e1n (San Juan de Puerto Rico, 1942). Profesor em\u00e9rito del Seminario Teol\u00f3gico de Princeton. Autor de varios libros, entre ellos, \u201cEvangelizaci\u00f3n y violencia: La conquista de Am\u00e9rica\u201d (1992), \u201cEntre el oro y la fe: El dilema de Am\u00e9rica\u201d (1995), \u201cMito exilio y demonios: literatura y teolog\u00eda en Am\u00e9rica Latina\u201d (1996), \u201cDi\u00e1logos y polifon\u00edas: perspectivas y rese\u00f1as\u201d (1999), \u201cTeolog\u00eda y cultura en Am\u00e9rica Latina\u201d (2009), \u201cPeregrinajes teol\u00f3gicos y literarios\u201d (2013) y \u201cEnsayos teol\u00f3gicos desde el Caribe\u201d (2013). Es Hu\u00e9sped Distinguido de Salamanca y Premio Iberoamericano de Ensayo \u2018Alfonso Ortega Carmona\u2019, otorgado en Salamanca en 2013.<\/em>&nbsp;Es miembro del Consejo Asesor Iberoamericano de Tiber\u00edades.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"640\" height=\"421\" class=\"aligncenter size-large wp-image-1899\" alt=\"\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/7-1-1024x673.jpg\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/7-1-1024x673.jpg 1024w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/7-1-300x197.jpg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/7-1-768x505.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/7-1.jpg 1679w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; \u201cLos poetas est\u00e1n siempre del lado de los demonios\u2026\u201d Abadd\u00f3n el exterminador&nbsp;(1974) Ernesto S\u00e1bato &nbsp; Buena parte de la escritura de Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez consiste en seductoras reflexiones literarias sobre los mitos, utop\u00edas y tragedias de la historia latinoamericana. Al navegar en lo m\u00e1s esot\u00e9rico de la fantas\u00eda m\u00e1gica, el mistagogo autor se enfrenta a la pregunta incesante sobre [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":1952,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3,15],"tags":[83],"class_list":["post-1900","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-colaboraciones","category-luis-rivera-pagan","tag-rivera-pagan"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1900","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1900"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1900\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1953,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1900\/revisions\/1953"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/1952"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1900"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1900"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1900"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}