{"id":1948,"date":"2019-08-22T18:02:35","date_gmt":"2019-08-22T17:02:35","guid":{"rendered":"http:\/\/tiberiades.org\/?p=1948"},"modified":"2019-08-22T18:22:26","modified_gmt":"2019-08-22T17:22:26","slug":"poesia-y-revelacion-el-elixir-de-george-herbert-comentario-de-stuart-park","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tiberiades.org\/?p=1948","title":{"rendered":"Poes\u00eda y revelaci\u00f3n. \u2018El elixir\u2019 de George Herbert. Comentario de Stuart Park"},"content":{"rendered":"<p><em>Tiber\u00edades tiene la satisfacci\u00f3n de publicar la conferencia ofrecida por Stuart Park dentro del XIII Encuentro Los poetas y Dios. Fue el s\u00e1bado 17 de diciembre de 2016, en la localidad leonesa de\u00a0 Toral de los Guzmanes <\/em><\/p>\n<p>El pastor anglicano George Herbert (1593-1633) pertenece a la tradici\u00f3n de los llamados poetas metaf\u00edsicos ingleses, caracterizados por el establecimiento ingenioso de una analog\u00eda entre las cualidades espirituales de una entidad, y un objeto del mundo f\u00edsico. La figura m\u00e1s prominente del movimiento fue John Donne, abogado y <em>de\u00e1n<\/em> de la Catedral de San Pablo en Londres. Poeta inmenso, acu\u00f1\u00f3 frases tan memorables como <em>nadie es una isla<\/em>, y <em>nunca hagas preguntar por qui\u00e9n doblan las campanas, doblan por ti<\/em>. Otros miembros destacados del grupo fueron Andrew Marvell, Richard Crashaw y Henry Vaughan. La reputaci\u00f3n de Herbert ha ido en aumento con el paso del tiempo y hoy es valorado como uno de nuestros poetas m\u00e1s importantes.<\/p>\n<h2><strong><em>George Herbert <\/em><\/strong><\/h2>\n<p><strong><em>\u00a0<\/em><\/strong>George Herbert naci\u00f3 en Gales el 3 de abril de 1593 en el seno de una familia acaudalada, influyente en la pol\u00edtica local y nacional. Su padre, <em>sir<\/em> Richard Herbert, descendiente de los condes de Pembroke, fue Miembro del Parlamento y Juez de Paz entre otros cargos importantes. Su madre Magdalena fue patrona y amiga de John Donne y de otros poetas notables. Tras la muerte de su padre, George fue apadrinado por Donne cuando contaba tan solo tres a\u00f1os de edad, y Herbert y sus nueve hermanos fueron educados por su madre. Su hermano mayor Edward, poeta, historiador, soldado, fil\u00f3sofo y diplom\u00e1tico, hered\u00f3 las posesiones de su padre, y fue creada para \u00e9l la Baron\u00eda de Cherbury. Herbert ingres\u00f3 en el Westminster School a los 12 a\u00f1os, y en 1609 obtuvo una beca para estudiar en el Trinity College de Cambridge, donde se licenci\u00f3 a los 23 a\u00f1os de edad. Fue elegido <em>fellow<\/em> (miembro) de su colegio, y posteriormente Lector de Ret\u00f3rica. Debido a su excelencia en lat\u00edn y griego recibi\u00f3 el nombramiento de Orador P\u00fablico de la Universidad, puesto que ocup\u00f3 hasta 1628.<\/p>\n<p>Cito a continuaci\u00f3n a Misael Ruiz Albarrac\u00edn, en su Pr\u00f3logo a la versi\u00f3n biling\u00fce de la poes\u00eda de Herbert en colaboraci\u00f3n con Santiago Sanz: <em>George Herbert. Antolog\u00eda po\u00e9tica<\/em>. Ed. Animal Sospechoso, Barcelona 2014): \u201c<em>George Herbert vivi\u00f3 rodeado de los mayores intelectuales de su \u00e9poca. Fue amigo de Francis Bacon y del obispo Lancelot Andrewes, principal traductor de la King James Bible (1621). Cuando todo presagiaba una fulgurante carrera pol\u00edtica \u2013tal vez llegando a ocupar el cargo de Secretario de Estado\u2013, su vida cambi\u00f3 radicalmente de rumbo. De car\u00e1cter altanero y temperamental, su mayor tentaci\u00f3n quiz\u00e1 fuera la ambici\u00f3n pero, a la muerte de Jacobo I, en 1625, se desvanecieron todas sus esperanzas de lograr un puesto de mayor relevancia. Dos a\u00f1os m\u00e1s tarde, al morir su madre, renunci\u00f3 al prestigioso puesto de orador y abandon\u00f3 la universidad en la que hab\u00eda permanecido desde 1609. Comienza entonces un per\u00edodo de crisis que concluye cuando, a la edad de treinta y seis a\u00f1os, es ordenado sacerdote y se retira a la peque\u00f1a parroquia de Bremerton, entre Wilton y Salisbury, que hab\u00eda recibido de manos del conde de Pembroke. Fue all\u00ed donde, alejado del gran mundo y rodeado de aldeanos iletrados, escribi\u00f3 durante los tres a\u00f1os que le quedaban de vida gran parte de los poemas que, bajo el t\u00edtulo de The Temple, public\u00f3 p\u00f3stumamente su amigo, y primer lector conocido, Nicholas Ferrar. De haber muerto tres a\u00f1os antes, su nombre no figurar\u00eda en ninguna antolog\u00eda de poes\u00eda inglesa\u201d<\/em>.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-1942 alignleft\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/2-1-236x300.jpg\" alt=\"\" width=\"236\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/2-1-236x300.jpg 236w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/2-1-768x974.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/2-1-807x1024.jpg 807w\" sizes=\"auto, (max-width: 236px) 100vw, 236px\" \/><\/p>\n<p>Durante su estancia como rector en Bremerton, Herbert recaud\u00f3 fondos para restaurar la vecina iglesia de Leighton, al tiempo que restaur\u00f3 la suya de su propio bolsillo. Hombre profundamente piadoso, al final de su vida mantuvo una estrecha relaci\u00f3n con Nicholas Ferrer, amigo desde los a\u00f1os de la universidad y fundador en 1625 de la vecina comunidad anglicana de Little Gidding \u2013celebrada por T. S. Eliot en sus <em>Four Quartets<\/em> (1945)\u2013 a quien enviar\u00eda en el momento de su muerte sus poemas para que, \u00absi cre\u00eda que pod\u00edan ser de ayuda a alg\u00fan alma afligida, los hiciera p\u00fablicos y si no, los quemara\u00bb.<\/p>\n<p>Herbert escribi\u00f3 poes\u00eda en ingl\u00e9s, griego y lat\u00edn, siempre sobre temas devocionales. <em>The Temple<\/em>, publicado en 1633 con Prefacio de Nicholas Ferrer, alcanz\u00f3 la notable cifra de ocho ediciones antes de finalizar el siglo. Seg\u00fan su bi\u00f3grafo Isaac Walton, cuando envi\u00f3 el manuscrito a Ferrer dijo que en \u00e9l encontrar\u00eda un retrato de los muchos conflictos espirituales que se hab\u00edan sucedido entre su alma y Dios, antes de poder sujetar su voluntad a su Maestro, Jes\u00fas.<\/p>\n<p>S. Eliot opin\u00f3 que \u00abla exquisita variedad formal de sus poemas es un ejemplo de inventiva inagotable, sin paralelo en la poes\u00eda inglesa\u00bb, y el poeta Samuel Taylor Coleridge confes\u00f3: \u00abHallo m\u00e1s consuelo en el devoto George Herbert que en toda la poes\u00eda desde los poemas de Milton\u00bb.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1s sea la primac\u00eda del amor sobre los aspectos teol\u00f3gicos la que explica la vigencia de la poes\u00eda de Herbert en los lectores actuales. Quien lo lea sin prejuicios sentir\u00e1 la intensidad y transparencia de sus sentimientos, que no contradicen su aguda inteligencia, su suave ingenio, su humor y unos hallazgos formales que a diferencia de los de John Donne, extraen toda su fuerza de la sencillez. Mas no se trata de una sencillez meramente verbal sino de un modo trabajado de ser, de una depuraci\u00f3n espiritual que constituye el n\u00facleo fundamental de sus poemas y que ha hecho que su obra se haya mantenido presente en la conciencia po\u00e9tica colectiva de los lectores ingleses. As\u00ed parecen confirmarlo el inter\u00e9s que despert\u00f3 en Eliot o, aun antes, el redescubrimiento que hizo Coleridge de su poes\u00eda en la edad madura. (Misael Ruiz Albarrac\u00edn, <em>op. cit.<\/em>).<\/p>\n<p>La \u00fanica obra en prosa de Herbert, titulada <em>El cura rural<\/em> y publicada en 1652, ofrece consejos pr\u00e1cticos al cl\u00e9rigo que sirve en zona campestre. Le anima a emplear elementos cotidianos como el arado, la levadura o la danza para \u00abiluminar las verdades celestiales\u00bb. El libro pone de manifiesto una piedad profunda y un compromiso total con la santidad de vida, y no est\u00e1 exento de una cr\u00edtica social en ocasiones acerba, aunque expresada siempre con humildad, incluso con simpat\u00eda y humor. Censura a los feligreses arist\u00f3cratas que llegan a la mitad del culto para no tener que coincidir en la entrada con los aldeanos pobres; y censura a estos por dejarse distraer por la llegada tard\u00eda de los pomposos ricachones.<\/p>\n<p>Herbert era tambi\u00e9n experto lautista, y se desplazaba dos veces por semana a Salisbury para colaborar con los m\u00fasicos de la catedral. No sorprende, por tanto, el hecho de que unos noventa poemas suyos han sido adaptados para coro a lo largo de los siglos, por compositores de la talla de Henry Purcell, los hermanos Wesley (entre ellos su poema \u2018El elixir\u2019), Ralph Vaughan-Williams, William Walton y Benjamin Britten. Sus poemas han inspirado numerosas obras musicales, lo que ha propiciado adem\u00e1s su traducci\u00f3n al alem\u00e1n, franc\u00e9s, castellano y catal\u00e1n.<\/p>\n<p>M\u00fasico y pastor, la fama de George Herbert se debe, claro est\u00e1, a la extraordinaria calidad de su poes\u00eda.<\/p>\n<h2><strong><em>\u2018El elixir<\/em><\/strong><\/h2>\n<p>La poes\u00eda de Herbert se caracteriza por su brevedad y concisi\u00f3n. Suele partir de un elemento concreto de la vida cotidiana para dirigir la mirada hacia Cristo. El marco es profundamente b\u00edblico, y su teolog\u00eda, cristoc\u00e9ntrica. Uno de los poemas m\u00e1s c\u00e9lebres se titula \u2018El elixir\u2019. En \u00e9l hace una reflexi\u00f3n sobre la manera en que el servicio de Cristo transforma la visi\u00f3n y hace que la tarea m\u00e1s humilde sea un modo, o medio, de devoci\u00f3n. Se trata, en suma, de trascender lo material, de <em>ver m\u00e1s all\u00e1<\/em> de lo superficial.<\/p>\n<p>La primera de sus seis breves estrofas comienza as\u00ed:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><em>Teach me, my God and King,<br \/>\nIn all things thee to see,<br \/>\nAnd what I do in anything,<br \/>\nTo do it as for thee.<\/em><\/p>\n<p>Que podr\u00edamos traducir:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Ens\u00e9\u00f1ame, mi Dios y Rey,<br \/>\nen todo a verte a ti,<br \/>\ny haga lo que haga,<br \/>\nsea siempre para ti.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-1943\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/3-300x168.jpg\" alt=\"\" width=\"480\" height=\"269\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/3-300x168.jpg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/3.jpg 700w\" sizes=\"auto, (max-width: 480px) 100vw, 480px\" \/><\/p>\n<p>La palabra elixir viene del \u00e1rabe <em>al-Ikseer<\/em>, \u00abla receta potente\u00bb, y entr\u00f3 en las lenguas europeas gracias a la fascinaci\u00f3n creciente con la alquimia (otra palabra \u00e1rabe) en la Edad Media. El elixir es la poci\u00f3n que otorga inmortalidad, procedente de la piedra filosofal que transforma el metal base en oro. El secreto del elixir para Herbert se encuentra en el discernimiento de la presencia de Cristo en todos los aspectos de la vida. No olvidemos que Cristo es \u00abla piedra que desecharon los edificadores\u00bb, ya que no quisieron ver su valor como principal \u00e1ngulo de la casa de Dios. La \u00faltima estrofa dice as\u00ed:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><em>This is the famous stone<br \/>\nThat turneth all to gold:<br \/>\nFor that which God doth touch and own<br \/>\nCannot for lesse be told.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p>Que podr\u00edamos traducir:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Esta es la piedra famosa<br \/>\nque todo lo vuelve oro:<br \/>\npues aquello que Dios toca<br \/>\nse convierte en tesoro.<\/p>\n<p>Ahora bien, mi intenci\u00f3n no es hablar de alquimia, ni siquiera de la devoci\u00f3n cristiana de Herbert, sino de su visi\u00f3n de la relaci\u00f3n entre poes\u00eda y revelaci\u00f3n. Me ce\u00f1ir\u00e9 a la estrofa central del poema, que resume sucintamente la po\u00e9tica de George Herbert:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><em>A man that looks on glasse,<br \/>\nOn it may stay his eye;<br \/>\nOr if he pleaseth through it passe,<br \/>\nAnd then the heav\u00b4n espy.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p>Que viene a decir:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Quien mira un cristal<br \/>\nen \u00e9l puede quedar;<br \/>\no si lo desea traspasar,<br \/>\nel cielo vislumbrar.<\/p>\n<p>El cristal de \u2018El elixir\u2019 no es el de San Pablo por el que vemos \u00aboscuramente\u00bb, ni el espejo a trav\u00e9s del cual Alicia pasar\u00eda para adentrarse en un mundo de fantas\u00eda. Se trata de un s\u00edmbolo de la manera en que podemos contentarnos con la superficie de las cosas, o <em>si lo deseamos<\/em>, descubrir una realidad mayor. Indica, por lo tanto, un principio hermen\u00e9utico aplicable no menos a la poes\u00eda que a la revelaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La palabra poes\u00eda viene del griego <em>poesin<\/em>: hacer, crear o dar a luz, lo que relaciona poes\u00eda con revelaci\u00f3n. Vienen a la mente las palabras de Octavio Paz en <em>El arco y la lira<\/em>: \u00abLa poes\u00eda es conocimiento, salvaci\u00f3n, poder, abandono. Operaci\u00f3n capaz de cambiar el mundo, la actividad po\u00e9tica es revolucionaria por naturaleza; ejercicio espiritual, es un m\u00e9todo de liberaci\u00f3n interior. La poes\u00eda revela este mundo; crea otro\u00bb.<\/p>\n<h2><strong><em>Poes\u00eda y par\u00e1bola <\/em><\/strong><\/h2>\n<p>El s\u00edmbolo del cristal abre una ventana no solo sobre el mundo de la poes\u00eda en general sino tambi\u00e9n sobre la Escritura que impregna la obra de Herbert. Llama la atenci\u00f3n la afinidad entre la analog\u00eda de nuestro poeta y el uso de las par\u00e1bolas por parte de Jes\u00fas. La par\u00e1bola es un veh\u00edculo de comunicaci\u00f3n por el que un concepto complejo como \u00abel reino de los cielos\u00bb se hace accesible mediante la similitud, o el contraste, con alg\u00fan aspecto familiar de la vida real. La esencia de la par\u00e1bola consiste en su doble sentido: el anecd\u00f3tico (la semilla, en la Par\u00e1bola del Sembrador), y el espiritual (la palabra del reino a la que se refiere la semilla, etc.).<\/p>\n<p>Jes\u00fas mismo, en un sorprendente texto, explic\u00f3 por qu\u00e9 ense\u00f1aba al pueblo por par\u00e1bolas: \u00abpara que viendo, vean y no perciban; y oyendo, oigan y no entiendan\u2026\u00bb (S. Marcos 4:12). Es decir, el texto b\u00edblico solo pone sus tesoros a disposici\u00f3n de <em>quien los quiere buscar<\/em>. \u00abEl que busca, halla\u00bb \u2013dijo el Maestro\u2013; el cristal es transparente, y el deseo de ver m\u00e1s all\u00e1 depende de nuestra libre voluntad. No hay ninguna concesi\u00f3n, por tanto, a la superficialidad o al capricho de quien se acerca al texto b\u00edblico, o a la poes\u00eda, sin una predisposici\u00f3n receptiva: <em>Quien mira un cristal \/ en \u00e9l puede quedar; \/ o <\/em>si lo desea traspasar<em>, \/ el cielo vislumbrar<\/em>.<\/p>\n<p>El lector a quien la poes\u00eda \u00abno dice nada\u00bb es como el que detiene su mirada en la superficie de un cristal, y no ve m\u00e1s all\u00e1 porque no quiere, al decir de Herbert. La poes\u00eda requiere inter\u00e9s y esfuerzo, como todo en la vida. <em>Lo m\u00e1s oscuro \/ es el ojo blanco \/ del ciego <\/em>\u2013ha escrito Alfredo P\u00e9rez Alencart\u2013 y no hay m\u00e1s ciego que el que no quiere ver. Lo mismo sucede con la Escritura, el mundo que habitaba Herbert, como veremos a continuaci\u00f3n.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-1944\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/4-1-300x123.jpg\" alt=\"\" width=\"480\" height=\"197\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/4-1-300x123.jpg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/4-1-768x314.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/4-1.jpg 828w\" sizes=\"auto, (max-width: 480px) 100vw, 480px\" \/><\/p>\n<h2><strong><em>Met\u00e1fora y s\u00edmbolo<\/em><\/strong><\/h2>\n<p>La esencia de la poes\u00eda es la met\u00e1fora. En su ensayo <em>La M\u00e9taphore vive<\/em>, Paul Ricoeur observa que el uso de la met\u00e1fora en la vida cotidiana resulta esencial incluso desde el punto de vista pr\u00e1ctico de la comunicaci\u00f3n humana. Si las palabras no tuviesen la capacidad de desdoblarse, de generar m\u00faltiples significados seg\u00fan contexto o intenci\u00f3n, ning\u00fan ser humano ser\u00eda capaz de dominar todo el l\u00e9xico que requerir\u00eda la descripci\u00f3n de los fen\u00f3menos, conceptos o sentimientos en los que a diario estamos inmersos: <em>un mar de dudas<\/em>; su particular <em>calvario<\/em>, etc. Ahora bien, los ejemplos citados son met\u00e1foras desgastadas, caducas, muertas, que han dejado de ser met\u00e1foras para convertirse en lenguaje normal. No as\u00ed la met\u00e1fora en poes\u00eda. En el texto po\u00e9tico, la met\u00e1fora no es una mera figura ret\u00f3rica sino que constituye su esencia misma. La poes\u00eda convierte la met\u00e1fora en s\u00edmbolo y, sin ella, no hay poes\u00eda.<\/p>\n<h2><strong><em>La impronta de Cristo<\/em><\/strong><\/h2>\n<p>Para Herbert todo en el mundo lleva la impronta de Cristo, todo ha de ser consagrado a \u00e9l. En un poema titulado \u2018Esencia\u2019, declara:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><em>Dios m\u00edo, un verso no es una corona,<br \/>\nni es un punto de honor ni un traje alegre,<br \/>\nni es halc\u00f3n, ni banquete, ni renombre,<br \/>\nni es una buena espada ni un la\u00fad:<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><em><br \/>\n<\/em><em>no lo ver\u00e1s montar, bailar, jugar,<br \/>\nno estuvo nunca en <\/em>Francia<em>, ni <\/em>Espa\u00f1a<em>;<br \/>\nni puede dedicar todo su tiempo<br \/>\na sus caballerizas o su hacienda:<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><em><br \/>\n<\/em><em>no es oficio, ni arte, ni noticia:<br \/>\nni la Bolsa ni concurrida lonja;<br \/>\nsino eso que mientras yo lo empleo<br \/>\nestoy contigo, y <\/em>Todo es para ti<em>.<\/em><\/p>\n<p>(Trad. Misael Ruiz Albarrac\u00edn y Santiago Sanz).<\/p>\n<p>Esta \u00faltima frase, <em>Todo es para ti<\/em>, que Herbert destaca en cursiva, procede del juego de naipes, seg\u00fan Santiago Sanz, y significa \u00abtodo para el ganador\u00bb, que en este caso es Dios. La poes\u00eda no solo invita a ver m\u00e1s all\u00e1 de lo cotidiano, sino que es en s\u00ed misma, con toda su sencillez, una ofrenda a Dios. Cristo llena la visi\u00f3n del poeta, y las palabras que emplea las dedica al Se\u00f1or.<\/p>\n<h2><strong><em>El tesoro escondido<\/em><\/strong><\/h2>\n<p>Escribi\u00f3 San Pablo: \u00abvuestra vida est\u00e1 escondida con Cristo en Dios\u00bb (Colosenses 3:3), y este, el texto favorito de Herbert, refleja el secreto de su persona y resume el sentido de su obra po\u00e9tica. Jes\u00fas habl\u00f3 de un hombre que hall\u00f3 un tesoro escondido en un campo y fue y vendi\u00f3 todo lo que ten\u00eda para comprar aquel campo. La renuncia de Herbert a las prebendas de la gloria del mundo para dedicarse al servicio de las gentes del campo se ve reflejada en esta par\u00e1bola de Cristo, \u00aben quien est\u00e1n escondidos todos los tesoros de la sabidur\u00eda y del conocimiento\u00bb (Colosenses 2:3).<\/p>\n<p>El gran Agust\u00edn de Hipona sintetiz\u00f3 en memorable frase el sentido profundo de la Escritura, la presencia de Cristo <em>latente<\/em> en el Antiguo Testamento y <em>patente<\/em> en el Nuevo: <em>Novum in vetere latet. Vetus in novo patet<\/em>. La lectura tipol\u00f3gica de la Escritura que descubri\u00f3 Agust\u00edn encuentra eco en la po\u00e9tica de Herbert. En palabras del cr\u00edtico literario canadiense Northrop Frye: \u00abEsta manera de leer la Biblia tipol\u00f3gicamente est\u00e1 indicada demasiado a menudo, y expl\u00edcitamente, en el Nuevo Testamento, como para que abriguemos alguna duda de que es la manera \u00abcorrecta\u00bb de leerla; \u00abcorrecta\u00bb en el \u00fanico sentido que puede reconocer la cr\u00edtica, como la manera que se ajusta a la intenci\u00f3n del libro\u00bb. La estructura tipol\u00f3gica de la Biblia, la prefiguraci\u00f3n de Cristo en toda la Escritura, deriva su nombre de la palabra griega <em>t\u00fapos<\/em>, traducida en el Nuevo Testamento, seg\u00fan el contexto, como \u00abmarca\u00bb, \u00abpatr\u00f3n\u00bb, \u00abfigura\u00bb, \u00abmodelo\u00bb, o \u00abejemplo\u00bb. Indica que la impronta de Cristo, presente en todo el texto sagrado, moldea sus contornos conceptuales.<\/p>\n<p>La impronta de Cristo moldea la poes\u00eda de George Herbert. Al leer su obra podemos quedarnos en la superficie, o <em>si lo deseamos<\/em>, traspasar el cristal y vislumbrar el cielo. En mayor o menor medida, proporciona la clave para entrar en el mundo de la poes\u00eda, y proporciona la clave para comprender la Escritura.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-1945\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/5-300x150.jpg\" alt=\"\" width=\"480\" height=\"240\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/5-300x150.jpg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/5-768x384.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/5.jpg 800w\" sizes=\"auto, (max-width: 480px) 100vw, 480px\" \/><\/p>\n<h2><strong><em>Colof\u00f3n<\/em><\/strong><\/h2>\n<p>Existen representaciones de George Herbert en las vidrieras de la Abad\u00eda de Westminster, la catedral de Salisbury, la iglesia de Todos los Santos de Cambridge, y en su propia iglesia de Bremerton. El primer retrato que se hizo de Herbert fue realizado por Robert White para la biograf\u00eda de Isaac Walton (1674), y se puede contemplar en la National Portrait Gallery de Londres. En 1860 William Dyce lo retrat\u00f3 en su jard\u00edn al lado de un r\u00edo, con su Libro de Oraciones en la mano. M\u00e1s all\u00e1 de la pradera colindante se divisa la catedral de Salisbury. Su la\u00fad est\u00e1 apoyado en un banco de piedra, y su ca\u00f1a de pescar en el tronco de un \u00e1rbol, en recuerdo de Walton, su primer bi\u00f3grafo, autor del celeb\u00e9rrimo <em>The Compleat Angler<\/em>, sobre el arte del pescador.<\/p>\n<p>Me imagino a Herbert sentado en la ribera del r\u00edo, absorto en sus pensamientos, contemplando la superficie del agua, atento a cualquier movimiento, alerta ante la presencia de una sombra que pudiera delatar la presencia de una trucha hermosa. <em>A man who looks on glasse<\/em> \u2013le oigo musitar\u2013 <em>Quien mira un cristal \/ en \u00e9l puede quedar; \/ o si lo desea traspasar, \/ el cielo vislumbrar<\/em>.<\/p>\n<p>Sirvan estas l\u00edneas de homenaje a un hombre piadoso, gran poeta, experto lautista y entra\u00f1able pescador.<\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<figure id=\"attachment_1946\" aria-describedby=\"caption-attachment-1946\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-1946 size-large\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/6-Stuart-Park-por-H\u00e9ctor-Rivas-1024x685.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"428\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/6-Stuart-Park-por-H\u00e9ctor-Rivas-1024x685.jpg 1024w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/6-Stuart-Park-por-H\u00e9ctor-Rivas-300x201.jpg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/6-Stuart-Park-por-H\u00e9ctor-Rivas-768x514.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/6-Stuart-Park-por-H\u00e9ctor-Rivas-272x182.jpg 272w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-1946\" class=\"wp-caption-text\">Stuart Park por H\u00e9ctor Rivas<\/figcaption><\/figure>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><strong><em>Stuart Park<\/em><\/strong><em>\u00a0naci\u00f3 en la ciudad inglesa de Preston, condado de Lancashire, en 1946. Tras cursar estudios en el Preston Grammar School ingres\u00f3 en el Downing College de Cambridge, donde se licenci\u00f3 en Filolog\u00eda Rom\u00e1nica. Colabor\u00f3 intensamente con la\u00a0Christian Union\u00a0de la Universidad, dedicando sus veranos en Espa\u00f1a a la misi\u00f3n internacional Operaci\u00f3n Movilizaci\u00f3n. Entre 1967 y 1971 particip\u00f3, junto con David F. Burt, en los comienzos de los Grupos B\u00edblicos Universitarios (GBU) en Madrid. En 1970 se cas\u00f3 con\u00a0Verna Reed,\u00a0oriunda de Castile en el Estado de Nueva York, que colaboraba en la misi\u00f3n universitaria. Entre 1971 y 1972 vivi\u00f3 en Castile, y de 1972 a 1976 en Philadelphia, donde obtuvo el doctorado en la Temple University con una tesis sobre\u00a0Don Cristali\u00e1n de Espa\u00f1a\u00a0(1545), novela in\u00e9dita de la escritora vallisoletana\u00a0Beatriz Bernal<strong>.<\/strong>\u00a0A partir de 1976 la familia traslada su residencia a Valladolid. Stuart se dedica a la ense\u00f1anza del ingl\u00e9s, en 1981 funda Warwick House, centro ling\u00fc\u00edstico-cultural, y en 1996 se incorpora como director del Colegio Internacional de Valladolid, hasta su jubilaci\u00f3n en 2012. Desde 1976 es miembro de la iglesia evang\u00e9lica sita en la calle Olmedo 38 de Valladolid. Tras volver a Espa\u00f1a reanuda su colaboraci\u00f3n con los GBU, dirigiendo estudios en campamentos estudiantiles y dando conferencias sobre temas b\u00edblicos en diversas universidades del pa\u00eds. Miembro de su Comit\u00e9 Ejecutivo durante m\u00e1s de veinte a\u00f1os, ejerce como presidente de GBU de 1987 a 1997. \u00a0Desde 1996 Stuart Park es director de\u00a0Al\u00e9theia, la revista teol\u00f3gica de la Alianza Evang\u00e9lica Espa\u00f1ola. En 1991, bajo el sello de Publicaciones Andamio, Stuart Park public\u00f3\u00a0<strong>\u2018<\/strong>Desde el torbellino. Job: m\u00e1s all\u00e1 del dolor humano\u2019<strong>.<\/strong>\u00a0Siguen otros t\u00edtulos publicados por la misma editorial:\u00a0<strong>\u2018<\/strong>Bajo sus alas. Rut: m\u00e1s all\u00e1 del amor humano\u2019<strong>,<\/strong>\u00a0en colaboraci\u00f3n con David F. Burt (1993). En 1995 publica \u2018In mem\u00f3riam\u2019; en 1996\u00a0<strong>\u2018<\/strong>La se\u00f1al. Jon\u00e1s: m\u00e1s all\u00e1 de la voluntad humana\u2019<strong>,<\/strong>\u00a0en colaboraci\u00f3n con David F. Burt. En 2000 publica\u00a0<strong>\u2018<\/strong>El cetro de oro. Ester: m\u00e1s all\u00e1 del poder humano\u2019<strong>,<\/strong>\u00a0en colaboraci\u00f3n con David F. Burt y David Pradales Cipr\u00e9s; y\u00a0<strong>\u2018<\/strong>Diez historias\u2019<strong>,<\/strong>\u00a0en 2004. Durante este tiempo publica, bajo el mismo sello editorial, varios estudios monogr\u00e1ficos:\u00a0<strong>\u2018<\/strong>La Biblia. Un libro para la postmodernidad\u2019\u00a0(1988),\u00a0<strong>\u2018<\/strong>Literatura y Biblia<strong>.<\/strong><strong>\u00a0<\/strong>El Se\u00f1or\u00edo de Cristo y las letras\u2019\u00a0(2\u00aa ed. 1995);\u00a0<strong>\u2018<\/strong>\u00bfResucit\u00f3 Jes\u00fas?\u2019\u00a0(2\u00aa ed. 1995);\u00a0<strong>\u2018<\/strong>\u00bfC\u00f3mo interpretar la Biblia?\u2019\u00a0(2\u00aa ed. 1995); y\u00a0<strong>\u2018<\/strong>Jesucristo hoy<strong>\u2019<\/strong>\u00a0(1997). A partir de 2009 comienza una nueva y fruct\u00edfera etapa de intensa actividad literaria. Publica libros de tem\u00e1tica muy variada bajo el sello Ediciones Camino Viejo:\u00a0<strong>\u2018<\/strong>Las hijas del canto. Las aves del cielo en la tradici\u00f3n b\u00edblica y la poes\u00eda de Jos\u00e9 Jim\u00e9nez Lozano\u2019\u00a0con Pr\u00f3logo del Premio cervantes Jos\u00e9 Jim\u00e9nez Lozano (2009);\u00a0<strong>\u2018<\/strong>En el valle de la sombra. Conversaciones con Sirio\u2019\u00a0(2010) que relata las conversaciones con un amigo \u00edntimo durante los \u00faltimos d\u00edas de su vida. En el mismo a\u00f1o reedita \u2018Diez historias\u2019<strong>.<\/strong>\u00a0En 2011 aparecen tres libros:\u00a0<strong>\u2018<\/strong>El lucero de la ma\u00f1ana. La tumba vac\u00eda de Jes\u00fas\u2019<strong>,<\/strong><strong>\u00a0<\/strong>que reexamina la evidencia de la Resurrecci\u00f3n;\u00a0<strong>\u2018<\/strong>El camino de Ema\u00fas. Par\u00e1bola y s\u00edmbolo en la narrativa b\u00edblica\u2019<strong>,<\/strong>\u00a0que explora la hermen\u00e9utica b\u00edblica desde el magisterio de Jes\u00fas; y\u00a0<strong>\u2018<\/strong>Doce nombres\u2019\u00a0que recorre la historia b\u00edblica a trav\u00e9s de algunos de sus personaje m\u00e1s emblem\u00e1ticos. En 2012 publica\u00a0<strong>\u2018<\/strong>Magn\u00edficat. Mar\u00eda la madre del Se\u00f1or\u2019\u00a0y reedita \u2018Desde el torbellino\u2019.\u00a0En 2013 publica\u00a0<strong>\u2018<\/strong>Cartas a mis nietos\u2019<strong>,<\/strong>\u00a0un recorrido por la historia b\u00edblica de forma epistolar,\u00a0y<strong>\u00a0\u2018<\/strong>El cord\u00f3n de grana<strong>.<\/strong>\u00a0Historias de mujeres en la narrativa b\u00edblica\u2019<strong>.<\/strong>\u00a0En el mismo a\u00f1o aparece\u00a0<strong>\u2018<\/strong>Jard\u00edn cerrado. El Cantar sublime de Salom\u00f3n\u2019<strong>,<\/strong>\u00a0y en 2014 publica\u00a0<strong>\u2018<\/strong>La vida breve. El libro de Qoh\u00e9let\u2019,\u00a0con pr\u00f3logo de Pablo Mart\u00ednez Vila, y\u00a0<strong>\u2018<\/strong>Siete Palabras\u2019<strong>,<\/strong>\u00a0una reflexi\u00f3n acerca de las \u00faltimas palabras de Cristo en la Cruz. M\u00e1s recientes son\u00a0La palabra suficiente;\u00a0Conversaciones con Aurelio,\u00a0en torno a la fe;\u00a0Junto al mar de Tiberias,Las se\u00f1ales que hizo Jes\u00fas;\u00a0In memoriam, El dolor humano y la consolaci\u00f3n de Cristo;\u00a0Rut la moabita;\u00a0De Egipto llam\u00e9 a mi hijo, sobre la historia de Jos\u00e9 y, finalmente,\u00a0Mes\u00edas,el texto de Jennens que inspir\u00f3 el Oratorio de H\u00e4ndel (2018). Es miembro del Consejo Asesor de TIBER\u00cdADES.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tiber\u00edades tiene la satisfacci\u00f3n de publicar la conferencia ofrecida por Stuart Park dentro del XIII Encuentro Los poetas y Dios. Fue el s\u00e1bado 17 de diciembre de 2016, en la localidad leonesa de\u00a0 Toral de los Guzmanes El pastor anglicano George Herbert (1593-1633) pertenece a la tradici\u00f3n de los llamados poetas metaf\u00edsicos ingleses, caracterizados por el establecimiento ingenioso de una [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":1950,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3,39],"tags":[85,40],"class_list":["post-1948","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-colaboraciones","category-stuart-park","tag-george-herbert","tag-stuart-park"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1948","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1948"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1948\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1958,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1948\/revisions\/1958"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/1950"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1948"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1948"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1948"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}