{"id":1965,"date":"2019-08-31T12:55:11","date_gmt":"2019-08-31T11:55:11","guid":{"rendered":"http:\/\/tiberiades.org\/?p=1965"},"modified":"2019-08-31T13:14:03","modified_gmt":"2019-08-31T12:14:03","slug":"poesia-lirica-y-fe-cristiana-ensayo-de-george-reyes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tiberiades.org\/?p=1965","title":{"rendered":"Poes\u00eda l\u00edrica y fe cristiana. Ensayo de George Reyes"},"content":{"rendered":"<p>\u00a0<\/p>\n<p>Pareciera haber hoy poco o nada de claridad respecto al fundamento b\u00edblico-teol\u00f3gico de la vocaci\u00f3n literaria, espec\u00edficamente po\u00e9tico-l\u00edrica, de alguien comprometido genuinamente con la fe cristiana.[1] De ah\u00ed que me proponga acercarme, con todas las limitaciones y riesgos especulativos del caso, a una respuesta inicial, no final con la que todo mundo pueda concordar, a la siguiente pregunta complicada en demas\u00eda: \u00bfcu\u00e1l es el fundamento teol\u00f3gico b\u00edblico de la vocaci\u00f3n de un creyente y disc\u00edpulo de Jesucristo por la poes\u00eda?[2]<\/p>\n<p>Porque considero relevante en este contexto, me propongo tambi\u00e9n deslindar brevemente algunas implicaciones para un campo que exige ensayo aparte como lo es la cr\u00edtica literaria, sobre todo para la realizada desde una cosmovisi\u00f3n cristiana.[3] Comienzo abordando un tema tambi\u00e9n complicado que tiene que ver con la ontolog\u00eda, naturaleza o ser de la poes\u00eda l\u00edrico-art\u00edstica en general.<\/p>\n<h3>1. La poes\u00eda l\u00edrico-art\u00edstica: arte simb\u00f3lico ic\u00f3nico y representacional<\/h3>\n<p>Al preguntarle al poema por el ser de la poes\u00eda, opina Octavio Paz (1986, p. 14), no hay que confundir poema con poes\u00eda. No todo poema es poes\u00eda, contin\u00faa Paz en esa misma obra y p\u00e1gina. Un soneto, por ejemplo, es una forma literaria; para que sea poema y contenga poes\u00eda, concluye Paz en esa misma p\u00e1gina, debe ser tocado por la poes\u00eda, pues solo en el poema la poes\u00eda se a\u00edsla y revela plenamente. Esta centralidad de la poes\u00eda nos lleva a preguntarnos sobre el ser de la misma. \u00bfQu\u00e9 es la poes\u00eda? Esta es una pregunta que siempre hemos querido responder, incluso desde el \u00e1ngulo de la filosof\u00eda del lenguaje. Siguiendo a Paz (1986, p. 137), una definici\u00f3n amplia ser\u00eda que ella es revelaci\u00f3n\/descubrimiento que, en forma art\u00edstica, el poeta se hace de s\u00ed mismo; en otros ensayos he comentado que el poeta l\u00edrico escribe sobre los temas que ha sentido y vivido en carne propia.[4] Pero aqu\u00ed voy a detenerme en el ser de la poes\u00eda, como parte y parcela de lo ontol\u00f3gico del ser humano.<\/p>\n<p>Desde que nace hasta que muere, opina la antropolog\u00eda filos\u00f3fico-semiol\u00f3gica \u2014aquella que se remonta a Plat\u00f3n y Arist\u00f3teles\u2014,[5] el ser humano est\u00e1 rodeado de s\u00edmbolos que no son sino signos-s\u00edmbolos; es decir, signos enriquecidos de cosas que significan otras cosas; sobre todo, son cosas que tienen sentido, pero que representan este sentido de un modo que ning\u00fan otro signo puede lograr (Beuchot, 2009, p. 24; Vattimo y Ferraris, 1999, p. 11). Y la poes\u00eda l\u00edrico-art\u00edstica es uno de esos s\u00edmbolos. Como todo s\u00edmbolo, ella est\u00e1 cargada de significados de manera especial, raz\u00f3n por la cual resulta ambigua y equ\u00edvoca para todo lector o transductor \u2014el cr\u00edtico que explica el texto para otros\u2014 que intenta apropiarse de aquello que el esp\u00edritu del poeta procura revelar\/descubrir de s\u00ed mismo.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-1964 size-large\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/2-2-1024x688.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"430\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/2-2-1024x688.jpg 1024w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/2-2-300x202.jpg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/2-2-768x516.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/2-2-272x182.jpg 272w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/2-2.jpg 1957w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/p>\n<p>La poes\u00eda como s\u00edmbolo, sobre todo la creada por un creyente, es capaz de expresar una representaci\u00f3n \u2014no necesariamente como norma para el lector, porque, seg\u00fan pienso, la poes\u00eda no tiene fin pedag\u00f3gico\u2014 de la Presencia Metaf\u00edsica, mediando en el s\u00edmbolo o la simbolog\u00eda. Pero ni esta Presencia Metaf\u00edsica ni la m\u00edstica ser\u00edan la misma de las que habla la filosof\u00eda de Levinas y Derrida, ya que esta Presencia filos\u00f3fica es catalogada de ilusoria, enga\u00f1osa, ef\u00edmera, inalcanzable y, por lo tanto, marcada por la deconstrucci\u00f3n y la ausencia. Es la Presencia Metaf\u00edsica llena de toda gracia, vivificadora, propia de la fe de la Iglesia Apost\u00f3lica. \u201cCuando el s\u00edmbolo es para nosotros \u00edcono, entonces nos remite verdaderamente a aquello a lo que nos tiene que remitir ya sea aquella realidad trascendente que representa, o a aquella realidad inmanente, pero de orden conceptual, que se nos da de manera sensible\u201d (Beuchot, 2009, p. 25).<\/p>\n<p>Esta Presencia llena de toda gracia puede ser poetizada no necesariamente en lenguaje m\u00edstico directo o de forma un\u00edvoca, pero s\u00ed \u2014por ser incluso el cristiano un ser simb\u00f3lico, y amar el s\u00edmbolo\u2014 de forma equ\u00edvoca. No obstante, recalc\u00e1ndolo, pese a la complejidad que implica para la interpretaci\u00f3n correcta de la Presencia Metaf\u00edsica de la que hablo, tal equivocidad nunca estar\u00e1 cargada al modo posmoderno de ausencia ni de nihilismo, es decir, de vac\u00edo o p\u00e9rdida de todo sentido, a tal punto que anule la univocidad y la esperanza cristiana del poeta. Quiz\u00e1s nos ayuden a ejemplificar algo de lo dicho los siguientes versos de mi autor\u00eda:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Nunca te am\u00e9 en la tarde,<br \/>te am\u00e9 temprano, cuando en la piel se esconde el sue\u00f1o;<br \/>\u00a1hermosura que viene de anta\u00f1o!<\/p>\n<p>\u00bfA qui\u00e9n el poeta le canta su amor? Para el poeta, \u00bfqui\u00e9n es esa \u201chermosura\u201d de anta\u00f1o? Ciertamente, por la equivocidad o ambig\u00fcedad propia de una obra abierta (Eco, 1984, pp. 8-10, 16), como es la poes\u00eda art\u00edstica, es dif\u00edcil leer literalmente en estos versos la Presencia Metaf\u00edsica mencionada.[6] Este es uno de los problemas hermen\u00e9uticos que ha de tenerse presente: la poes\u00eda es multiforme; puede presentarse al lector bajo tantas formas como la voz convocante, la del poeta, pueda otorgarle. El poeta l\u00edrico, ensimismado en su propia voz y su propia creaci\u00f3n, crea versos por la necesidad de un acto introspectivo de expresi\u00f3n no tanto de comunicaci\u00f3n <em>per se<\/em>, como en un ensayo. Adem\u00e1s, depender\u00e1 mucho del poeta cristiano y de la clave hermen\u00e9utica que el lector use en la lectura de los versos, as\u00ed como tambi\u00e9n que este lector conozca la identidad, la experiencia del mundo po\u00e9tico y el contexto de vida del poeta que lee, si concordamos con la preceptiva literaria cl\u00e1sica.[7] Conoci\u00e9ndose esa identidad y contexto de vida ser\u00eda, en muchos casos, es improcedente aplicar una clave hermen\u00e9utica rom\u00e1ntica, pasional, mucho menos, er\u00f3tica,[8]\u00a0\u00a0 que no sea la m\u00edstico-cristiana, capaz de acertar en un alto porcentaje con los c\u00f3digos po\u00e9ticos del poeta. Como bien opina Eco (1984, p. 19), no se puede leer un texto como se desea, sino solamente como este desea que se lo lea.<\/p>\n<p>En este sentido, la poes\u00eda l\u00edrica, producto de un esp\u00edritu humano cristiano, vendr\u00eda a ser tambi\u00e9n \u00edcono verbal y expresi\u00f3n representacional de la presencia del Dios Uno y Trino, y como tal, una rama del arte simb\u00f3lico de determinadas confesiones cristianas;[9] pero m\u00e1s que eso, quiz\u00e1s, en otros caso, sea una oraci\u00f3n a Dios, un reconocimiento o testimonio sobre \u00c9l dado en el reino del arte escrito. Es esta naturaleza ontol\u00f3gica de la poes\u00eda, producto del esp\u00edritu de un poeta cristiano, que pone l\u00edmites en su creaci\u00f3n literaria al erotismo\/ voluptuosidad y a perspectivas secularizadas propias de nuestra sociedad; se sabe que, desde el \u201cDios ha muerto\u201d de Nietzsche, en ella se han invertido los valores y se ha ido desgastando la sacralidad y atacando al misticismo.[10] Ocurre distinto en los textos de ciertos c\u00edrculos de nuestro actual contexto cultural posmoderno y anarquista que promueve y legitima abiertamente, entre otras cosas, el placer y el libertinaje sexual de toda \u00edndole y sus corolarios como la infidelidad matrimonial y otros; en estos textos, la voluptuosidad suele ser un elemento indispensable que pervierte la sexualidad humana \u2014excelsa creaci\u00f3n de Dios, que debe ser guardada en la privacidad del matrimonio\u2014 y la naturaleza ontol\u00f3gica cultural del arte po\u00e9tico en general.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-1960 size-large\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/3-1-1024x684.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"428\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/3-1-1024x684.jpg 1024w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/3-1-300x200.jpg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/3-1-768x513.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/3-1-272x182.jpg 272w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/3-1.jpg 1952w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/p>\n<h3>2. La po\u00e9tica como estrategia persuasiva de Dios<\/h3>\n<p>La Biblia es \u00fanica; su singularidad, opina Ryken (1992, p. 12), se hace evidente por la presencia en ella de tres impulsos b\u00e1sicos: 1) el teol\u00f3gico, 2) el hist\u00f3rico, y 3) el literario. Me detendr\u00e9 brevemente en el tercer impulso, el literario, usando G\u00e9nesis 3:1-7;[11] pero lo har\u00e9 consciente de que este texto es inseparable de los dos restantes impulsos fundacionales: el hist\u00f3rico y el teol\u00f3gico, aunque el fin principal del autor sea relatar un episodio, no desarrollar necesariamente un argumento teol\u00f3gico expl\u00edcito (Ryken, 1992, p. 13).[12]<\/p>\n<p>G\u00e9nesis 3:1-7 apela primariamente a nuestra capacidad perceptiva de imaginaci\u00f3n. Su prop\u00f3sito es recrear la escena y evento narrados con detalles, a fin de que los lectores podamos experimentarla imaginativamente; para ese fin, cita el di\u00e1logo entablado por cada uno de los personajes participantes en el episodio, nada m\u00e1s concreto que eso. Mientras un texto expositivo nos da el precepto, el literario-po\u00e9tico ilustra la verdad que es en s\u00ed el significado; toda obra literaria implica significado. La terminolog\u00eda literaria usual para hablar sobre esto es que el escritor de literatura \u201cmuestra\u201d, no tanto \u201ccuenta\u201d a sus lectores; por eso es que, ya lo he insinuado, el poeta antes que comunicador es poeta.<\/p>\n<p>El texto anterior de G\u00e9nesis ilustra bien lo dicho; el narrador nos cuenta que la serpiente fue astuta y la subsecuente acci\u00f3n muestra tal astucia: \u201c\u00bfDios dijo que ustedes no comieran de todo \u00e1rbol del jard\u00edn?\u201d En esta pregunta est\u00e1 implicada la mentira e incredulidad al mandamiento de Dios y lo presenta algo como irracional y arbitrario. La astucia de la serpiente es tambi\u00e9n demostrada en los vers\u00edculos 4-5; aqu\u00ed adopta una actitud m\u00e1s agresiva: contradice a Dios, motiva a Eva a comer del fruto, le da a entender una falsa preocupaci\u00f3n por ella y la instiga a comer el fruto insinu\u00e1ndole que no sufrir\u00e1 penalizaci\u00f3n (Ryken, 1992, p. 13). Siendo las Escrituras un libro de experiencia universal, la po\u00e9tica del episodio en menci\u00f3n produce en el lector el siguiente efecto po\u00e9tico: le evoca experiencias que a \u00e9l, y a todo ser humano, le son comunes, tales como la tentaci\u00f3n, el pecado y la culpabilidad.<\/p>\n<h3>3. Fundamento teol\u00f3gico del oficio de poeta l\u00edrico<\/h3>\n<p>A la luz de lo argumentado hasta aqu\u00ed, es posible afirmar que el arte literario, especialmente el po\u00e9tico, no es exclusivamente de dominio secular. Habr\u00eda que primeramente recordar que nos antecede una tradici\u00f3n po\u00e9tica: quienes nos han legado su arte escrito en el pasado como son los propios escritores b\u00edblicos y creyentes posteriores a esos tiempos como ciertos Padres de la Iglesia Apost\u00f3lica Oriental.[13] Pero, \u00bfcu\u00e1l es el fundamento b\u00edblico-teol\u00f3gico del oficio de poeta de un cristiano? \u00bfExiste tal fundamento? \u00bfEs un don espiritual?<\/p>\n<p>Las Sagradas Escrituras guardan silencio respecto a que si el oficio de poeta es uno de aquellos dones con los que el creyente ha sido dotado por la Santa Trinidad para el servicio cristiano. Sin embargo, pese a esta falta de evidencia textual, hay quienes piensan que la lista de dones dada por el ap\u00f3stol Pablo en Romanos 12, I Corintios 12 y Efesios 4 podr\u00eda ser incompleta, raz\u00f3n por la cual el ap\u00f3stol no alude a don alguno relacionado con el arte literario; no obstante, esta manera de pensar est\u00e1 basada tanto en el silencio como en la especulaci\u00f3n. Tal vez sea mejor rastrear el fundamento del oficio de poeta desde un \u00e1ngulo m\u00e1s amplio, el teol\u00f3gico. Es lo que har\u00e9 brevemente a continuaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Al igual que la teolog\u00eda, como disciplina de estudio o reflexi\u00f3n basada en las Escrituras y la fe recibida de la Iglesia, la literatura no ha gozado de mucha popularidad en el contexto cristiano protestante latinoamericano en general. \u00bfRazones? Se podr\u00eda argumentar que una de las razones es que en las instituciones formales de educaci\u00f3n teol\u00f3gica de esa confesi\u00f3n de fe el inter\u00e9s ha estado m\u00e1s en lo pragm\u00e1tico, es decir, en las habilidades para el trabajo en la Iglesia. Obviamente, la educaci\u00f3n teol\u00f3gica es educaci\u00f3n teol\u00f3gica por estar basada en la revelaci\u00f3n divina tal como se presenta en las Escrituras; no ser\u00eda educaci\u00f3n teol\u00f3gica, si el inter\u00e9s de las instituciones mencionadas estuviera en las ciencias de la literatura de arte y otras, que en el conocimiento de Dios, la formaci\u00f3n del car\u00e1cter cristiano y las habilidades para la misi\u00f3n. La autonom\u00eda de todas las creaciones intelectuales y art\u00edsticas de la educaci\u00f3n teol\u00f3gica se debe mantener.<\/p>\n<p>No obstante, el pragmatismo anterior no debe olvidar que la educaci\u00f3n teol\u00f3gica debe ser m\u00e1s integral, incluso en las instituciones m\u00e1s conservadoras en teolog\u00eda\/doctrina; es decir, debe incluir el elemento acad\u00e9mico de las habilidades reflexivas y generadoras de pensamiento, inclusive el literario. De este modo, el estudiante, con vocaci\u00f3n incluso para la literatura de arte, puede ser un creyente piadoso y vigilante, y a la vez un te\u00f3logo con mentalidad teol\u00f3gica.[14] Pero tambi\u00e9n un ser comprendido en su vocaci\u00f3n literaria por la Iglesia y capaz de salir a la arena p\u00fablica con sus propuestas literarias, con la finalidad de aportar al bien de la humanidad y la cultura literaria; sus ventanas deben estar abiertas a lo religioso y a lo secular; nada humano le ha de ser indiferente; vive inmerso en su propia cultura, conoce sus necesidades y con ella interact\u00faa; en imitaci\u00f3n a su Maestro, vive ante la opini\u00f3n p\u00fablica. No obstante, hay demandas espec\u00edficas para aquel que se dedica a la literatura de arte y vive ante la opini\u00f3n p\u00fablica; esto es que, al igual que los padres de la Iglesia Apost\u00f3lica Oriental que eran poetas, lo har\u00e1 desde su compromiso con la fe y lealtad con su iglesia, sin traicionar sus convicciones teol\u00f3gica-doctrinales ni su identidad cristiana, y sin dejarse seducir por el aplauso ni la fama. Procura el equilibrio entre su vocaci\u00f3n literaria, su fe, doctrina, piedad e iglesia.<\/p>\n<p>Es en este sentido que la vocaci\u00f3n po\u00e9tica, y literaria en general, podr\u00eda constituirse en otro servicio a la misi\u00f3n. Habr\u00eda que recordar que la misi\u00f3n es amplia e incluye, por tanto, permitir que en las letras los lectores perciban una presencia, aunque sea p\u00e1lida y equ\u00edvoca, de Dios y su prop\u00f3sito para con el mundo. Esto, si recordamos tambi\u00e9n que la poes\u00eda l\u00edrico\/art\u00edstica, tal como particularmente la percibo, no tiene fin pedag\u00f3gico.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-1961\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/4-2-1024x685.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"428\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/4-2-1024x685.jpg 1024w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/4-2-300x201.jpg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/4-2-768x514.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/4-2-272x182.jpg 272w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/4-2.jpg 1794w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/p>\n<h3>4. Implicaciones para la cr\u00edtica literaria<\/h3>\n<p>Un presupuesto fundamental de la cr\u00edtica literaria en general es que toda obra po\u00e9tica l\u00edrica es un fruto del esp\u00edritu, alma y \u201cyo\u201d humanos. Este presupuesto fundamenta el acto de la recepci\u00f3n de la obra y la experiencia est\u00e9tica recibida por el lector\/cr\u00edtico con cosmovisi\u00f3n cristiana; es decir, a este lector\/cr\u00edtico le permite aprehender cognoscitivamente el mundo (la verdad) representado\/mimetizado[15] en la obra y experimentar sus cualidades est\u00e9ticas human\u00edsticas transformadoras en una dimensi\u00f3n equilibrada, evitando la cr\u00edtica desbalanceada de Plat\u00f3n contra los poetas y su producto.<\/p>\n<p>Por dimensi\u00f3n equilibrada quiero decir que el buen lector\/cr\u00edtico cristiano, el que al leer se lee, ha de leer\/criticar un poema asumiendo posiciones; una de esas posiciones es que \u00e9l est\u00e1 frente a un producto humano que, aunque de alg\u00fan modo opera transformaci\u00f3n, este lleva el sello de la debilidad de todo ser humano.[16] En este sentido, reconoce sensiblemente el valor art\u00edstico-literario de la obra y el aporte cultural de su autor, pero cuestiona los valores anticristianos en la obra y no otorga a esta autoridad espiritual alguna ni endiosa a su autor.<\/p>\n<p>La cr\u00edtica literaria y la recepci\u00f3n de una obra po\u00e9tica son tareas universales. Si la misi\u00f3n cristiana no es reducida a la evangelizaci\u00f3n, fundamental como es, ser\u00e1 capaz de ver en la literatura una aliada para el testimonio y aporte al bien cultural de la humanidad que cada vez m\u00e1s, por causa de la tecnificaci\u00f3n, va camino al aniquilamiento del ser\/sujeto o la ontolog\u00eda. Por otro lado, si la teolog\u00eda protestante es una teolog\u00eda en relaci\u00f3n, ha de recibir con buenos ojos la literatura no teni\u00e9ndola como el fundamento \u2014que lo constituyen las Escrituras\u2014, pero s\u00ed como una aliada para un escape no solo del pragmatismo, sino tambi\u00e9n del racionalismo acad\u00e9mico a los cuales ella ha estado sometida. Es la b\u00fasqueda del equilibrio anal\u00f3gico que la literatura, incluida la poes\u00eda, le ofrece; esto es porque, como lo he argumentado en otros de mis ensayos, ella (la poes\u00eda) se mantiene en un punto intermedio, evitando tanto la cerraz\u00f3n racionalista del modernismo como el caos irracionalista del posmodernismo actual.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p>BEUCHOT, M. (2009). \u201cAntropolog\u00eda filos\u00f3fica desde la hermen\u00e9utica anal\u00f3gica\u201d. En M. Beuchot Puente y Ambrosio Velasco G\u00f3mez (Coords.), <em>S\u00e9ptima jornada de hermen\u00e9utica. Hermen\u00e9utica, ciencia y sociedad <\/em>(pp. 23-28). M\u00e9xico, D.F.: UNAM.<\/p>\n<p>ECO, U. (984). <em>The Role of the Reader: Explorations in the Semiotics of Texts. <\/em>Bloomington, EE.UU: Indiana University Press.<\/p>\n<p>KRIEG, R. A. (2003). \u201cRomano Guardini: Fe cristiana y literatura (II)\u201d. En Robert A. Krieg, <em>Romano Guardini: Un precursor<\/em> (pp. 2004-230). (Jos\u00e9 Benigno Zilli, trad.). Xalapa, Veracruz, M\u00e9xico: Universidad Veracruzana.<\/p>\n<p>PAZ, O. (1986). <em>El arco y la lira: el poema, la revelaci\u00f3n po\u00e9tica, poes\u00eda e historia. <\/em>Ciudad de M\u00e9xico: Fondo de Cultura Econ\u00f3mica.<\/p>\n<p>RYKEN, L. (1992). <em>Words of Delight: A Literary Introduction to the Bible. <\/em>Grand Rapids, EE. UU: Baker Book House.<\/p>\n<p>VATTIMO, G. y M. Ferraris (1999). \u201cIntroducci\u00f3n\u201d. En G. Vattimo (Comp.), <em>Filosof\u00edas y poes\u00eda: dos aproximaciones a la verdad <\/em>(pp.9-12)<em>. <\/em>Barcelona, Espa\u00f1a: Gedisa.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-1962\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/5-1.jpg\" alt=\"\" width=\"405\" height=\"293\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/5-1.jpg 405w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/5-1-300x217.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 405px) 100vw, 405px\" \/><\/p>\n<p><em>George Reyes\u00a0(Los R\u00edos, Ecuador, 1960)\u00a0es poeta, ensayista, editor y educador teol\u00f3gico, te\u00f3logo escritor y presb\u00edtero ecuatoriano, residente en la Ciudad de M\u00e9xico. Es licenciado y tiene dos maestr\u00edas en Teolog\u00eda, adem\u00e1s de ser candidato PhD en Teolog\u00eda. Ha publicado dos libros sobre hermen\u00e9utica b\u00edblica y es coautor de dos libros de Teolog\u00eda. Sus ensayos teol\u00f3gicos han sido publicados en revistas especializadas y en sitios virtuales tales como Ensayistas Hispanoamericanos. Sus dos poemarios son\u00a0<\/em>El azul de la tarde<em>\u00a0(Santiago de chile, Chile: Apostrophes Ediciones, 2015) y\u00a0<\/em>Ese otro exilio<em>, esa otra patria\u00a0(Santiago de Chile, Chile: Hebel Ediciones, 2016). Forma parte de la Antolog\u00eda de Poes\u00eda Mundial Poetas del siglo XXI y es miembro del Consejo Asesor Iberoamericano de la Red Tiber\u00edades.<\/em><\/p>\n<p><em>Las fotos que ilustran el ensayo son de Jos\u00e9 Amador Mart\u00edn.<\/em><\/p>\n<p><strong>Notas<\/strong><\/p>\n<p>1 Desde el punto de vista cristiano cat\u00f3lico-romano lo ha comenzado a trabajar, por ejemplo, el te\u00f3logo Romano Guardiani que le ha valido la cr\u00edtica del c\u00e9lebre hermeneuta alem\u00e1n H. Georg Gadamer y el apoyo de otras personalidades de la cr\u00edtica literaria, incluso de la <em>Gaudium et Spes<\/em> (1965) del Vaticano II, que han respetado su cr\u00edtica a las eleg\u00edas del poeta alem\u00e1n Rainer Maria Rilke; ver Krieg (2003, pp. 2004-230).<\/p>\n<p>2 Con todo, este creyente, debemos reconocerlo de entrada, es un ser no solamente biol\u00f3gico, sino tambi\u00e9n simb\u00f3lico inclinado a la equivocidad; en consecuencia, lo simb\u00f3lico en \u00e9l es y ser\u00e1 parte y parcela de lo ontol\u00f3gico de su ser. Esto es importante, puesto que tambi\u00e9n esto tendr\u00eda que ver de alg\u00fan modo con su inclinaci\u00f3n por la poes\u00eda y el arte literario en general.<\/p>\n<p>3 En su obra <em>Verdad y M\u00e9todo<\/em> (1960), como ya dije, el hermeneuta alem\u00e1n H.G. Gadamer critica el trabajo cr\u00edtico literario del te\u00f3logo cat\u00f3lico-romano Romano Guardini porque, en su opini\u00f3n, viola el principio hermen\u00e9utico seg\u00fan el cual uno debe interpretar un texto literario de acuerdo a sus t\u00e9rminos y no de acuerdo a sus propias convicciones religiosas y filos\u00f3ficas; Krieg (2003, pp. 2004-230). Gadamer tiene raz\u00f3n. Pero esto no obsta la posibilidad y legitimidad de una cr\u00edtica literaria desde una cosmovisi\u00f3n cristiana.<\/p>\n<p>4 Por eso, como lo enfatizar\u00e9 m\u00e1s adelante, la poes\u00eda l\u00edrica puede ser una expresi\u00f3n personal de Dios.<\/p>\n<p>5 La ciencia general del signo desde F. de Saussure (1857-1913) es llamada semiolog\u00eda y estudia la vida de los signos en el seno de la vida social.<\/p>\n<p>6 De ah\u00ed que, como opinan algunos autores, el s\u00edmbolo conlleva dificultades hermen\u00e9uticas con las que lidiamos constantemente en la lectura de textos.<\/p>\n<p>7 Recordemos que la hermen\u00e9utica de la preceptiva actual posmoderna trabaja con el presupuesto de la autonom\u00eda de los textos respecto de su creador y contexto de vida, como lo he observado en otros ensayos.<\/p>\n<p>8 Por \u201crom\u00e1ntica\u201d me refiero al amor rom\u00e1ntico puro con el cual Dios dot\u00f3 al ser humano, siempre y cuando, no sea pervertido ni usado para aquello a lo cual me referir\u00e9 m\u00e1s adelante.<\/p>\n<p>9 Por ejemplo, de la Ortodoxa Apost\u00f3lica, cuyo fundamento teol\u00f3gico del arte en menci\u00f3n es la encarnaci\u00f3n de Cristo, arte y teolog\u00eda totalmente ausente en las confesiones cristianas occidentales.<\/p>\n<p>10 Sin embargo, hay quienes opinan que la poes\u00eda es un producto del alma humana, de sus pasiones, conflictos, sentimientos, instintos irracionales, del mundo oscuro de su esp\u00edritu. Pero esto no niega el lado sicol\u00f3gico o inconsciente, la esencia de todo arte, ni el individuo creador. Tampoco lo anterior obsta que el poeta cristiano descuide la \u00e9tica literaria y cristiana a la que se debe, contra toda cr\u00edtica antropoc\u00e9ntrica de que la \u00e9tica y moral masifica y planifica al ser humano a su manera.<\/p>\n<p>11Dejamos a un lado otros g\u00e9neros literarios b\u00edblicos que muestran esa misma estrategia literaria persuasiva de Dios, teniendo presente que los escritores b\u00edblicos encarnan el pensamiento de Dios. Uno de estos g\u00e9neros es el propiamente po\u00e9tico como los Salmos.<\/p>\n<p>12Sin embargo, ning\u00fan texto o episodio narrativo b\u00edblico ha sido escrito solamente para satisfacer el placer art\u00edstico. La dimensi\u00f3n literaria de los textos b\u00edblicos es inseparable de las preocupaciones did\u00e1cticas, religiosas, morales y otras de sus autores.<\/p>\n<p>13 Entre los Padres de esta Iglesia est\u00e1n, por ejemplo, san Efra\u00edn el Sirio y san Gregorio Nacianceno.<\/p>\n<p>14 Es decir, que, aunque est\u00e9 consciente de que la teolog\u00eda es una ciencia que se relaciona con otras ciencias como, por ejemplo, las del lenguaje, cuida de no pervertir su fe ni sus convicciones teol\u00f3gicas apost\u00f3licas recibidas de la Iglesia a la que siempre est\u00e1 adherido y sirve.<\/p>\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">15 El lenguaje po\u00e9tico, en general, es referencial, es decir, est\u00e1 vinculado con la realidad hist\u00f3rica y experiencial del poeta. Por eso, la representaci\u00f3n y mimetizaci\u00f3n no es simple simulaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">16 Por eso, la transformaci\u00f3n de la que se habla no siempre ser\u00e1 positiva, puesto que habr\u00e1 poemas, especialmente de autores ajenos a la fe cristiana, que llevan impl\u00edcitos el sello de la ca\u00edda del pecado de muchas maneras (infidelidad matrimonial, por ejemplo).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 Pareciera haber hoy poco o nada de claridad respecto al fundamento b\u00edblico-teol\u00f3gico de la vocaci\u00f3n literaria, espec\u00edficamente po\u00e9tico-l\u00edrica, de alguien comprometido genuinamente con la fe cristiana.[1] De ah\u00ed que me proponga acercarme, con todas las limitaciones y riesgos especulativos del caso, a una respuesta inicial, no final con la que todo mundo pueda concordar, a la siguiente pregunta complicada [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":1963,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3,14],"tags":[79],"class_list":["post-1965","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-colaboraciones","category-george-reyes","tag-george-reyes"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1965","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1965"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1965\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1973,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1965\/revisions\/1973"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/1963"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1965"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1965"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1965"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}