{"id":2080,"date":"2019-11-18T20:05:51","date_gmt":"2019-11-18T19:05:51","guid":{"rendered":"http:\/\/tiberiades.org\/?p=2080"},"modified":"2019-11-18T20:07:36","modified_gmt":"2019-11-18T19:07:36","slug":"miguel-de-unamuno-y-juan-a-mackay-dialogo-entre-fe-y-cultura","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tiberiades.org\/?p=2080","title":{"rendered":"Miguel de Unamuno y Juan A. Mackay: Di\u00e1logo entre fe y cultura"},"content":{"rendered":"<p>El primer encuentro con Juan A. Mackay, el te\u00f3logo, escritor, periodista, pedagogo, conferenciante, misi\u00f3logo, el de las cruzadas por la justicia social&#8230; lo tuve al escuchar la magn\u00edfica conferencia de Samuel Escobar, te\u00f3logo peruano, al recibir el Premio Jorge Borrow de Difusi\u00f3n B\u00edblica en Salamanca, el a\u00f1o 2011. Ese d\u00eda tambi\u00e9n descubr\u00ed la gran amistad entre Mackay y D. Miguel de Unamuno.<\/p>\n<p>Cito un fragmento de la intervenci\u00f3n de Escobar en el Aula Unamuno del Edificio Hist\u00f3rico de la Universidad de Salamanca: \u00ab\u2026 a mis diecisiete a\u00f1os tuve el placer de conocer personalmente en Buenos Aires al Dr. Juan A. Mackay, cuyos libros,<em> <strong>El sentido de la Vida<\/strong> <\/em>y <strong><em>El Otro Cristo Espa\u00f1ol<\/em><\/strong><em>,<\/em> estaban entonces entre mis libros de cabecera de la adolescencia, y en ellos hab\u00eda m\u00faltiples referencias a Unamuno. En nuestra larga conversaci\u00f3n yo escuchaba con avidez a ese maestro escoc\u00e9s que hablaba el castellano a la perfecci\u00f3n con una pronunciaci\u00f3n muy castiza. Cuando mencion\u00f3 a Unamuno se emocion\u00f3 y me pareci\u00f3 que los ojos se le humedec\u00edan. De vuelta en Lima, empec\u00e9 a releer sistem\u00e1ticamente a Unamuno y tambi\u00e9n devor\u00e9 el <strong><em>Prefacio a la Teolog\u00eda Cristiana<\/em><\/strong> de Mackay (\u2026) Su paso por Espa\u00f1a, reci\u00e9n graduado de Princeton, y su amistad con Unamuno, le dieron a su teolog\u00eda una dimensi\u00f3n existencial y una sensibilidad especial para entender el alma de los pueblos ib\u00e9ricos\u2026\u00bb.<\/p>\n<p>Mackay naci\u00f3 en Inverness, Escocia, en el a\u00f1o 1889. Fue preparado de forma excelente por la Academia Real de Inverness y la Universidad de Aberdeen, donde estudi\u00f3 Filosof\u00eda y descubri\u00f3 su vocaci\u00f3n misionera. En 1915 se grad\u00faa de Princeton y viaja por ocho semanas a Am\u00e9rica del Sur enviado por la Junta de Misiones de la Iglesia Escocesa Libre. Se dice que de ah\u00ed vino la convicci\u00f3n de que ser\u00eda misionero en Per\u00fa. Aconsejado por uno de sus profesores en Princeton, viaja a Espa\u00f1a a estudiar la tradici\u00f3n religiosa espa\u00f1ola y aprender bien el castellano. Es as\u00ed que el hecho de vivir ocho meses en Espa\u00f1a, entre 1915 y 1916, y otros a\u00f1os en Latinoam\u00e9rica, le sirvieron para llegar a ser un gran conocedor de la espiritualidad y de la cultura de Iberoam\u00e9rica, hecho que m\u00e1s tarde se plasmar\u00eda en su libro <strong><em>El otro Cristo Espa\u00f1ol<\/em><\/strong><em>.<\/em><\/p>\n<p>Al llegar a Madrid en noviembre de 1915, se hospeda en la Residencia de Estudiantes y se matricula en el Centro de Estudios Hist\u00f3ricos, relacionado con el Instituto de Ense\u00f1anza Laica, fundado por Giner de los R\u00edos, quien hab\u00eda muerto meses antes de su llegada a Madrid. Dice \u00e9l: \u00abDurante casi un a\u00f1o, viv\u00ed en el ambiente intelectual de don Francisco Giner de los R\u00edos y en amistad \u00edntima con sus disc\u00edpulos&#8230;\u00bb.<\/p>\n<p>Una de las visitas que lleg\u00f3 a la Residencia de Estudiantes para dar una charla fue Miguel de Unamuno. Se dice que Mackay coment\u00f3 que \u00abla Residencia encarnaba el esp\u00edritu de Unamuno y que tom\u00f3 para s\u00ed el deber de hacer divulgar sus ideas\u00bb. En la Residencia conoci\u00f3 a Juan Ram\u00f3n Jim\u00e9nez, el poeta espa\u00f1ol. Tambi\u00e9n Ortega y Gasset estaba relacionado con la Residencia y era miembro de la Junta Directiva. Adem\u00e1s, conoci\u00f3 a Carlos Reyes, Tom\u00e1s Navarro, Am\u00e9rico Castro&#8230;. Federico de On\u00eds fue uno de sus profesores de espa\u00f1ol. Y all\u00ed tuvo el primer contacto con Luis Alberto S\u00e1nchez, quien llegar\u00eda a ser Senador y vicepresidente del Per\u00fa. Toda esta experiencia con el ambiente cultural de Madrid le sirvi\u00f3 para adentrarse sin dificultad en los ambientes literarios de Lima, y facilit\u00f3 su intenci\u00f3n de propiciar un di\u00e1logo entre fe y cultura, algo que estar\u00e1 presente hasta el final de sus d\u00edas.<\/p>\n<p>Las ideas de Unamuno le servir\u00e1n para entablar di\u00e1logo con la cultura iberoamericana, y tendr\u00e1n gran influencia sobre su visi\u00f3n misionera y su postura teol\u00f3gica.<\/p>\n<figure id=\"attachment_2078\" aria-describedby=\"caption-attachment-2078\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"640\" height=\"465\" class=\"wp-image-2078 size-large\" alt=\"Composici\u00f3n con fotograf\u00eda de Jos\u00e9 Amador Mart\u00edn\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/2-Composici\u00f3n-de-Jos\u00e9-Amador-Mart\u00edn-1024x744.jpg\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/2-Composici\u00f3n-de-Jos\u00e9-Amador-Mart\u00edn-1024x744.jpg 1024w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/2-Composici\u00f3n-de-Jos\u00e9-Amador-Mart\u00edn-300x218.jpg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/2-Composici\u00f3n-de-Jos\u00e9-Amador-Mart\u00edn-768x558.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/2-Composici\u00f3n-de-Jos\u00e9-Amador-Mart\u00edn.jpg 1589w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-2078\" class=\"wp-caption-text\">Composici\u00f3n con fotograf\u00eda de Jos\u00e9 Amador Mart\u00edn<\/figcaption><\/figure>\n<p>Unamuno lo impresion\u00f3 de tal manera que Mackay lo visita en Salamanca. A ello se refiere en <strong><em>El otro Cristo espa\u00f1ol<\/em><\/strong>: \u00abJam\u00e1s podr\u00e9 olvidar, mientras viva, aquel d\u00eda, que inici\u00f3 toda una \u00e9poca en mi experiencia, cuando visit\u00e9 a Unamuno en su hogar de Salamanca durante las navidades de 1915. Fue el a\u00f1o despu\u00e9s que la influencia clerical lo hab\u00eda depuesto del rectorado de aquella antigua Universidad, y unos a\u00f1os antes de ser desterrado de Espa\u00f1a\u201d.<\/p>\n<p>Para Mackay, Unamuno fue un personaje que en 1891 lleg\u00f3 a Salamanca como profesor de griego, y que durante treinta a\u00f1os hizo retumbar su mensaje en la Universidad, en las salas p\u00fablicas y con su pluma, de la que emanaron ensayos, poemas y disertaciones filos\u00f3ficas. Unamuno se entra\u00f1\u00f3 con Salamanca, como m\u00e1s tarde lo har\u00edan Mackay y su esposa, al llegar al Per\u00fa. El propio Mackay lo afirma: \u201cLlegamos a ser uno con ellos y nos consideramos peruanos\u2026\u201d. Por ello fundaron el Colegio Anglo-Peruano y Mackay se matricul\u00f3 en la Universidad Nacional de San Marcos, donde, en 1919, ley\u00f3 su tesis doctoral sobre Unamuno, intitulada: <em>\u00abDon Miguel de Unamuno: Su personalidad, Obra e Influencia\u00bb<\/em>; primera tesis que se conoce sobre el pensamiento filos\u00f3fico de \u00e9ste. Adem\u00e1s, Mackay no solo se afianz\u00f3 intelectualmente, sino que se relacion\u00f3 con los profesores de dicho centro acad\u00e9mico, como Ra\u00fal Porras Barrenechea, Jorge Guillermo Legu\u00eda, V\u00edctor Ra\u00fal Haya de la Torre&#8230; Tambi\u00e9n resalta el hecho de que \u00e9l mismo fuera invitado a dar clases de Filosof\u00eda Contempor\u00e1nea y Metaf\u00edsica en la Universidad de San Marcos. Y alg\u00fan tiempo breve fue director del Departamento de Filosof\u00eda y Letras.<\/p>\n<p>Mackay tom\u00f3 de Unamuno esa facilidad de entrar en di\u00e1logo con la cultura, en su caso con la cultura hispanoamericana, y esto lo utiliz\u00f3 para sus prop\u00f3sitos misioneros. En este sentido, Mackay tambi\u00e9n form\u00f3 parte de un grupo de intelectuales llamado \u00abLa Protervia\u00bb, del que formaba parte Luis Alberto S\u00e1nchez, un reconocido historiador y cr\u00edtico literario peruano que hab\u00eda conocido en la Residencia de Estudiantes de Madrid, como hemos se\u00f1alado anteriormente. Cuando Mackay muri\u00f3 en 1983, S\u00e1nchez dijo que \u00e9ste \u201chab\u00eda sido \u00abuno de los m\u00e1s altos acreedores del Per\u00fa y de Am\u00e9rica Latina\u201d.<\/p>\n<p>Mackay tambi\u00e9n acerc\u00f3 la cultura anglosajona a los peruanos&#8230; Escribi\u00f3 art\u00edculos para el peri\u00f3dico &#8216;El Mercurio Peruano&#8217; sobre Woodrow Wilson y David Lloyd George, llam\u00e1ndoles dem\u00f3cratas que hab\u00edan aprendido a gobernar a los pies de Jes\u00fas&#8230; Destacando asimismo los aportes de la literatura inglesa. Hay que mencionar tambi\u00e9n su amistad con V\u00edctor Ra\u00fal Haya de la Torre y Jos\u00e9 Carlos Mari\u00e1tegui, al iniciarse sus carreras pol\u00edtica y literaria. Escribi\u00f3 en las revistas \u2018Amauta\u2019 y \u2018Mercurio Peruano\u2019, dirigidas por Mari\u00e1tegui y por V\u00edctor Andr\u00e9s Bela\u00fande, respectivamente.<\/p>\n<p>Ambos se interesaron por la cultura, pero tambi\u00e9n por la espiritualidad de los lugares donde estaban asentados. Por eso, <strong><em>El otro Cristo espa\u00f1ol<\/em><\/strong> de Mackay tratar\u00e1 fundamentalmente de ese Cristo que no lleg\u00f3 con la conquista. Dice: \u201cA Sudam\u00e9rica lleg\u00f3 un Cristo que ha puesto a los hombres de acuerdo con la vida, que les ha dicho que la acepten tal como es, y las cosas tal como son, y la verdad tal cual parece ser\u201d. Habla del mismo Cristo que Unamuno menciona en uno de sus poemas: <em>\u201cEste Cristo, inmortal como la muerte, \/no resucita; \u00bfpara qu\u00e9?, no espera sino la muerte misma. \/De su boca entreabierta, \/negra como el misterio indescifrable, \/fluye hacia la nada, \/a la que nunca llega, \/disolvimiento. \/Porque este Cristo de mi tierra es tierra\u2026\u201d<\/em> (Fragmento).<\/p>\n<p>Dram\u00e1ticas palabras de Unamuno para retratar el culto a ese Cristo que solo es tierra, que seg\u00fan \u00e9l ha sofocado la religi\u00f3n de Espa\u00f1a, al igual que en Sudam\u00e9rica. Y a\u00f1ade Mackay: \u201cPero \u00bfy el otro? \u00bfEl que hace que los hombres no est\u00e9n satisfechos con la vida tal cual \u00e9sta es, y con las cosas tal como son, y que les dice que, por medio de \u00e9l, la vida ser\u00e1 transformada, y el mundo ser\u00e1 vencido y sus seguidores ser\u00e1n puestos de acuerdo con la realidad, con Dios y con la verdad?\u201d. A lo que responde: \u201cEl otro Cristo no ha abandonado por completo aquel pa\u00eds. Se le encuentra entre los grupos que disienten de la fe oficial y que han buscado en una u otra de las iglesias protestantes de la Pen\u00ednsula la satisfacci\u00f3n espiritual que anhela \u2026 Consideremos a dos miembros representativos de este grupo, en la vida de la Espa\u00f1a moderna\u2026 Estudiando la personalidad espiritual de estos dos hombres podremos formarnos un retrato del \u2018Otro Cristo espa\u00f1ol\u2019 contempor\u00e1neo. Ambos son laicos\u2026: don Francisco Giner de los R\u00edos y don Miguel de Unamuno\u201d.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"202\" height=\"300\" class=\"wp-image-2079 size-medium alignleft\" alt=\"\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/3-202x300.jpg\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/3-202x300.jpg 202w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/3-768x1140.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/3-690x1024.jpg 690w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/3.jpg 1536w\" sizes=\"auto, (max-width: 202px) 100vw, 202px\" \/><\/p>\n<p>Es en <strong><em>El otro Cristo espa\u00f1ol<\/em><\/strong> donde se encuentran diseminados puntos esenciales del pensamiento de Unamuno. Sobre todo, Mackay intenta sintetizar su posici\u00f3n religiosa fundamental; se\u00f1alando, asimismo, \u201ccon tal que se tenga presente que nuestro autor es el menos sistem\u00e1tico de los escritores, y enemigo jurado de la l\u00f3gica, y, adem\u00e1s, que sus escritos abundan en contradicciones \u00edntimas que se presentan por todas partes en la vida y naturaleza humanas\u201d.<\/p>\n<p>Mackay afirma que el pensamiento de Unamuno halla su centro en dos ideas esenciales: la de vocaci\u00f3n o misi\u00f3n, y la de lucha agoniosa, especialmente la lucha por vivir para siempre. \u201cEl gran problema de la civilizaci\u00f3n moderna -dice Unamuno-, no es la distribuci\u00f3n de la riqueza, sino la distribuci\u00f3n de vocaciones. Un hombre comienza a vivir cuando puede decir con don Quijote: &#8216;Yo s\u00e9 qui\u00e9n soy&#8217;. Para \u00e9l la vida tiene un sentido, aun cuando otros puedan tenerle por loco. Es decir, que cada hombre tiene una vocaci\u00f3n determinada, la cual debe ejercer para que su vida tenga sentido, pero para alcanzar esto se hace necesario ir hasta las \u00faltimas consecuencias. \u201cToda tarea ha de acometerse con un sentido religioso de su importancia. Si la tarea particular de un hombre no le satisface, que la cambie por otra, pero que trabaje en algo en que pueda poner su alma entera. (\u2026) Para hacerlo se necesita el m\u00e1s completo abandono y sacrificio en el cumplimiento de su vocaci\u00f3n\u201d. Y a esto llama ser un hombre verdadero, que ejerce la hombridad. \u201cLa palabra Hombridad\u201d, dice Mackay en su tesis sobre el Rector, \u201ces una palabra acu\u00f1ada por el escritor portugu\u00e9s Oliveira Martins, la que se apropi\u00f3 Unamuno para cristalizar en ella su concepto de las cualidades que constituyen al hombre ideal. Esta recia figura cuyo constante anhelo es llenar con carne y hueso, con pasi\u00f3n y pensamiento la idea del hombre verdadero, muy bien podr\u00eda glorificar un lienzo de Vel\u00e1zquez\u201d.<\/p>\n<p>Nos recuerda Mackay que Unamuno confiesa que se contentar\u00eda con que su mensaje muriese en la mente de sus lectores, con tal que, muriendo, ayudara a fertilizar los pensamientos de \u00e9stos. Y que en este pensamiento est\u00e1 contenido el evangelio del trabajo, y del sentido de la vida, de Carlyle, que Giner de los R\u00edos predicaba en Madrid, cuando los j\u00f3venes trabajaban no con motivos de servicio sino por la esperanza de las ganancias. Ambiente en el que Unamuno hace resurgir el famoso dicho de Santa Teresa: &#8216;Entre los pucheros anda el Se\u00f1or&#8217;. Es decir, que ning\u00fan trabajo era menospreciable si se realizaba con un sentido de vocaci\u00f3n y de Dios.<\/p>\n<p>Se\u00f1ala Mackay que, \u201cen lo que toca a su propia y particular vocaci\u00f3n, Unamuno consideraba que \u00e9sta era la de reencarnar a don Quijote en la Espa\u00f1a y \u00e9poca modernas, en defensa de lo eternamente espiritual y bregando con el mal dondequiera \u00e9ste apareciese, sin hacer cuenta de las consecuencias. Quer\u00eda que sus compatriotas aprendieran a pensar en lo m\u00e1s profundo de la vida y el destino. Su funci\u00f3n ser\u00eda la de lanzarlos, seg\u00fan nos dice, al oc\u00e9ano de Dios, para que aprendan a nadar. Deben abandonar la &#8216;fe del carbonero&#8217; y es menester trastornarles esa paz de cementerio en que han pasado la vida. Es necesario despertar en ellos la inquietud espiritual. Y que no esperen de \u00e9l pan, sino s\u00f3lo levadura y fermento. T\u00f3cale a \u00e9l provocarlos a una lucha espiritual creadora\u2026\u201d.<\/p>\n<figure id=\"attachment_2071\" aria-describedby=\"caption-attachment-2071\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"640\" height=\"923\" class=\"wp-image-2071 size-large\" alt=\"\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/4-Retrato-de-Miguel-de-Unamuno-obra-de-Miguel-El\u00edas-710x1024.jpg\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/4-Retrato-de-Miguel-de-Unamuno-obra-de-Miguel-El\u00edas-710x1024.jpg 710w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/4-Retrato-de-Miguel-de-Unamuno-obra-de-Miguel-El\u00edas-208x300.jpg 208w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/4-Retrato-de-Miguel-de-Unamuno-obra-de-Miguel-El\u00edas-768x1108.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-2071\" class=\"wp-caption-text\">Retrato de Miguel de Unamuno, obra de Miguel El\u00edas<\/figcaption><\/figure>\n<p>Mackay beber\u00e1 del libro de Unamuno <strong><em>Del sentimiento tr\u00e1gico de la vida<\/em><\/strong> para analizar las deficiencias del hombre que influyen a la hora de llegar a ser un agente id\u00f3neo de transformaci\u00f3n de la sociedad de la que forma parte. Sobre todo, como se\u00f1alan algunos estudiosos de la obra de Mackay, \u00e9l aprendi\u00f3 de Unamuno no solamente a buscar un sentido a la vida, sino tambi\u00e9n un sentimiento religioso que la enriquezca para hacerla duradera.<\/p>\n<p>Todo esto nos lleva a entender la idea preponderante de D. Miguel, la de la lucha tr\u00e1gica y agonizante. Escribe Mackay: \u201cO\u00edmos la voz de lo m\u00e1s profundo de su alma en aquellos &#8216;Salmos&#8217; que forman parte del volumen principal de sus poemas. Porque Unamuno es tambi\u00e9n un poeta, el m\u00e1s grande de los poetas l\u00edricos de Espa\u00f1a despu\u00e9s de Fray Luis de Le\u00f3n. Sus salmos son el grito de un alma angustiada que, al remontarse, azota sus alas contra el velo en un esfuerzo por atravesarlo. Su lenguaje trae a nuestra memoria algunas de las expresiones de Mois\u00e9s, Job y San Agust\u00edn\u2026\u201d. Es interesante su an\u00e1lisis sobre<em> \u2018El Cristo de Vel\u00e1zquez\u2019,<\/em> el poema de Unamuno, del cual dice que es \u00fanico en la literatura moderna, y a trav\u00e9s del mismo el poeta medita en el Crucificado, y a \u00e9l se dirige en un mon\u00f3logo, que expresa el significado m\u00edstico de cada uno de los rasgos de Cristo. [\u2026] \u201cLa muerte de Cristo fue creadora, porque no fue un mero hombre quien muri\u00f3 sino Dios en naturaleza humana. En uno de sus libros dice que nunca se sinti\u00f3 Dios m\u00e1s Creador y Padre que cuando muri\u00f3 en Cristo, cuando en \u00c9l, en su Hijo, prob\u00f3 la muerte\u201d.<\/p>\n<p>Porque, como afirma Mackay en su tesis <strong><em>Don Miguel de Unamuno: Su personalidad, Obra e Influencia<\/em><\/strong><em>, <\/em>\u00e9ste viene de esa \u2018crema y nata de una raza de m\u00edsticos luchadores\u2019, de ese misticismo que brot\u00f3 del litoral cant\u00e1brico: activo, turbio y desasosegado, diferente del misticismo castellano: pasivo, sereno y contemplativo. No nos extra\u00f1e, pues, que Unamuno escriba \u201cMi religi\u00f3n es luchar incesante e incansablemente con el misterio; mi religi\u00f3n es luchar con Dios desde el romper del alba hasta el caer de la noche, como dicen que con \u00c9l luch\u00f3 Jacob. No puedo transigir con aquello del Inconocible -o Incognocible, como escriben los pedantes- ni con aquello otro de &#8216;de aqu\u00ed no pasar\u00e1s\u201d (de su ensayo <em>Mi religi\u00f3n<\/em>). Como afirma Mackay: entre la cabeza y el coraz\u00f3n de Unamuno se debat\u00eda una lucha interminable.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"300\" height=\"217\" class=\"alignright wp-image-2072 size-medium\" alt=\"\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/5-300x217.jpg\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/5-300x217.jpg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/5-768x556.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/5-1024x741.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/p>\n<p>Ambos propugnaban que una vida que no estuviera comprometida, ya sea en la vida secular o religiosa, no era digna de ser vivida, viniendo a ser tan reprensible como una vida sin rumbo. Eran conscientes de la necesidad de una responsabilidad en cuanto al uso de sus ideas. Necesitaban ser pensadores din\u00e1micos, imposibles de quedarse relegados a las rigideces. Voces cr\u00edticas. De ah\u00ed que su pensamiento fuese apasionado y comprometido; no eran meros espectadores, sino que buscaban la Verdad en el Camino, lo cual trae consigo una nueva vida personal y una especial vida colectiva, encarn\u00e1ndose en la realidad en la que estaban inmersos. Contin\u00faa Mackay: \u201cColoca as\u00ed Unamuno, de esa manera, la \u00e9tica sobre una base tr\u00e1gica. Sea cual fuere el costo, el hombre ha de vivir gozosamente de acuerdo con los valores morales eternos\u201d.<\/p>\n<p>Dir\u00eda que Mackay desarrollo una teolog\u00eda encarnacional, comprometida con la justicia social, lo cual lo llev\u00f3 a interesarse por la problem\u00e1tica latinoamericana, considerando todos sus aspectos, as\u00ed como por los grandes conflictos internacionales que amenazaron la paz en su tiempo. De ello dan cuenta sus afirmaciones y participaciones en conferencias, encuentros, comit\u00e9s, etc., sea en la Asociaci\u00f3n Cristiana de J\u00f3venes, o presidente del Consejo Mundial de Iglesias, o participando en el Consejo Misionero Internacional o en la Conferencia de Jerusal\u00e9n. O participando en grandes conferencias evang\u00e9licas latinoamericanas (Montevideo y Lima), o como miembro del Comit\u00e9 de Cooperaci\u00f3n de la Am\u00e9rica Latina. O al frente de Princeton, por se\u00f1alar algunas de sus abundantes participaciones en distintos organismos con el fin de colaborar en la extensi\u00f3n del Evangelio, pero tambi\u00e9n para defender la dignidad del ser humano.<\/p>\n<p>As\u00ed tambi\u00e9n es evidente el compromiso de Unamuno con las causas justas como cuando se embarca en las Campa\u00f1as Agrarias, preocupado por la emigraci\u00f3n, por los que eran expulsados de su tierra, en la raya de Portugal, Extremadura y Salamanca, debido a la falta de pan, de trabajo, y, sobre todo, por la injusta distribuci\u00f3n de los recursos, llevada a cabo por los que detentaban el poder econ\u00f3mico en la zona. Utiliz\u00f3 la palabra para denunciar la miseria en la regi\u00f3n de Las Hurdes y hasta all\u00ed se desplaza, con los franceses Legendre y Chevalier, para comprobar lo que dec\u00edan los informes demoledores como el del maestro Feliciano Abad, de el Casar de Palomero. Este hecho har\u00e1 que en 1922 el rey Alfonso XIII se interese en visitar Las Hurdes acompa\u00f1ado por Gregorio Mara\u00f1\u00f3n.<\/p>\n<p>Mackay fue un gran luchador por la libertad de culto. Se posicion\u00f3 frente a los conflictos desde una perspectiva cristiana, pero diciendo que \u201cel odiar un sistema no nos da licencia para odiar a los individuos y a las naciones enteras\u201d. \u201cNo debemos guardar ninguna reserva en utilizar el m\u00e9todo pac\u00edfico a fin de resolver los problemas con los enemigos de nuestra naci\u00f3n\u201d. Tambi\u00e9n recibi\u00f3 muchas cr\u00edticas por esta actitud, pero no cej\u00f3 en su deseo de que el hombre conociera al Cristo vivo que es capaz de transformar la vida en nueva vida.<\/p>\n<p>Ambos se adentraron en la realidad iberoamericana de la que pod\u00edan hablar con total autoridad. Se\u00f1ala Mackay \u201cque no hubo c\u00e1ncer corrupto que (Unamuno) no denunciara, \u00eddolo popular que no hiciera pedazos y problemas candentes con los que no se enfrentara\u201d. Pero, me atrever\u00eda a afirmar, de acuerdo a las p\u00e1ginas que le dedica en el libro <strong><em>El otro Cristo espa\u00f1ol<\/em><\/strong><em>,<\/em> que Mackay lo destacaba como uno de los intelectuales espa\u00f1oles que llevaron a Cristo y a la iglesia al centro del debate p\u00fablico en forma cr\u00edtica y pol\u00e9mica. De ah\u00ed que llegue a decir que \u201cUnamuno se hizo un rebelde, un santo rebelde cristiano, el \u00faltimo y el mayor de los grandes herejes m\u00edsticos de Espa\u00f1a \u2026 que anatematiz\u00f3 a los jefes religiosos hip\u00f3critas, llor\u00f3 amargamente sobre Jerusal\u00e9n y agoniz\u00f3 despu\u00e9s en el jard\u00edn de los olivos y en la Cruz, el Cristo que luego se levant\u00f3 de entre los muertos para reanudar la lucha redentora en las almas de sus seguidores\u2026\u201d.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"640\" height=\"480\" class=\"aligncenter size-large wp-image-2073\" alt=\"\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/6-1024x768.jpg\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/6-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/6-300x225.jpg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/6-768x576.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/p>\n<p>Ambos, a mi modesto entender, sent\u00edan la necesidad de buscar las huellas de Dios en la naturaleza y en la cultura a trav\u00e9s del Libro de los libros, y de ese encuentro personal e intransferible del creyente con Dios, pues Mackay hace suyas las palabras de Maritain: \u201c\u00bfAcaso no es la hora de que la santidad descienda del cielo de lo sagrado\u2026 a las cosas del mundo profano y de la cultura y trabaje por transformar el r\u00e9gimen terrenal de la humanidad y haga obra social y pol\u00edtica?\u201d. Este ser\u00eda tambi\u00e9n un punto de encuentro entre ambos. Para Mackay el cristiano no puede vivir en un mundo religioso aparte. Debe ser una persona fronteriza, moverse en las fronteras del orden natural, que para \u00e9l son la esfera dom\u00e9stica del hogar, la esfera de la vida p\u00fablica y de los negocios. Por su parte, afirma Unamuno: \u201cLa religi\u00f3n no es algo aparte\u2026 No hay un estado espec\u00edficamente cristiano. Cristiano en el matrimonio, la familia, el estado, la profesi\u00f3n. (\u2026) Lo religioso es un modo de hacer todo y de ser todo\u2026 Todo es culto, se adora orando y trabajando\u2026 (<strong><em>Meditaciones Evang\u00e9licas<\/em><\/strong><em>,<\/em> p\u00e1g. 166).<\/p>\n<p>Mackay se convierte en un gran conocedor de Unamuno, y reflexiona sobre su pensamiento, y, m\u00e1s tarde, ser\u00e1 un excelente difusor de sus ideas, tal como Unamuno lo hiciera con la obra de pensadores protestantes como Kierkegaard o Barth, como sucede entre los que aman la palabra. Mackay nos cuenta que Unamuno le\u00eda en quince lenguas y aprendi\u00f3 el dan\u00e9s para adentrarse con m\u00e1s profundidad en la obra de Kierkegaard en el original, y que, \u201caunque en comercio \u00edntimo con la cultura de la Europa moderna, tuvo sus ra\u00edces en las Escrituras y en los grandes m\u00edsticos de su pueblo, es uno de los m\u00e1s grandes contempor\u00e1neos\u201d. Se\u00f1ala que adem\u00e1s de los antiguos cl\u00e1sicos castellanos y quiz\u00e1 el Nuevo Testamento, la literatura que m\u00e1s le ha marcado ha sido la inglesa. No hablaba el ingl\u00e9s, pero pod\u00eda traducir hasta las obras m\u00e1s complejas. As\u00ed pudo zambullirse en las letras de Shakespeare, Browning, Thomson&#8230; No obstante, quien m\u00e1s influy\u00f3 sobre \u00e9l fue Carlyle, de quien tradujo al espa\u00f1ol la obra sobre la Revoluci\u00f3n Francesa.<\/p>\n<p>Contin\u00faa Mackay: \u201cPor su hincapi\u00e9 en la individualidad, la pasi\u00f3n y la acci\u00f3n, y su menosprecio supremo de la sociolog\u00eda, Unamuno se asemeja a Nietzche. El pr\u00f3logo a su <strong><em>Vida de Don Quijote<\/em><\/strong><em>,<\/em> en que hace sonar una clarinada de llamado a la acci\u00f3n heroica y m\u00edstica, es quiz\u00e1s la pieza m\u00e1s incandescente, en prosa, de la literatura contempor\u00e1nea. Su sentido de lo tr\u00e1gico y lo parad\u00f3jico, y el dualismo esencial de su pensamiento, nos recuerdan a Kierkegaard y Dostoievsky. En su defensa del coraz\u00f3n contra el intelecto, del hombre &#8216;de carne y hueso&#8217; contra la l\u00f3gica fr\u00eda y desprovista de sangre, es disc\u00edpulo ferviente de Pascal\u201d. Y se atreve a afirmar: \u201cNi el propio Karl Barth ha puesto en m\u00e1s alto relieve las realidades cristianas fundamentales de la encarnaci\u00f3n, la redenci\u00f3n y la resurrecci\u00f3n, que Unamuno\u201d.<\/p>\n<p>En este sentido, Mackay utilizar\u00e1 para el Per\u00fa, las palabras que Unamuno utiliz\u00f3 para Espa\u00f1a, que \u201cal Per\u00fa le faltaba m\u00e1s que cualquier cosa, el sentido religioso de la vida\u201d. De ah\u00ed se desprende lo que afirm\u00f3: \u201c\u00bfC\u00f3mo es que el Per\u00fa tiene tan pocos hijos que le aman con el amor del poeta de fuego prof\u00e9tico? (\u2026) En otras palabras, nunca se ha tomado en serio el factor religioso\u201d.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"225\" height=\"300\" class=\"alignleft wp-image-2074 size-medium\" alt=\"\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/7-225x300.jpg\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/7-225x300.jpg 225w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/7-768x1026.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/7-767x1024.jpg 767w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/7.jpg 1476w\" sizes=\"auto, (max-width: 225px) 100vw, 225px\" \/><\/p>\n<p>Al contrario de lo que muchos afirman sin haber escrutado en toda su profundidad el sentimiento religioso de Unamuno, como s\u00ed hizo este escoc\u00e9s con alma latina, se puede decir que es de su propia experiencia que brota su confianza en la presencia de Dios en el Universo. Mackay lo confirma a trav\u00e9s de unas l\u00edneas extra\u00eddas del libro <strong><em>Del sentimiento tr\u00e1gico de la vida<\/em><\/strong><em>: <\/em>\u201cCreo en Dios como creo en mis amigos, por sentir el aliento de su cari\u00f1o y su mano invisible e intangible que me trae y me lleva y me estruja, por tener \u00edntima conciencia de una providencia particular y de una mente universal que me traza mi propio destino. Y el concepto de la ley -\u00a1concepto al cabo!-, nada me dice ni me ense\u00f1a. Una y otra vez durante mi vida heme visto en trance de suspensi\u00f3n sobre el abismo; una y otra vez heme encontrado sobre encrucijadas en que se me abr\u00eda un haz de senderos, tomando uno de los cuales renunciaba a los dem\u00e1s, pues que los caminos de la vida son irrevertibles, y una y otra vez en tales \u00fanicos momentos he sentido el empuje de una fuerza consciente, soberana y amorosa. Y \u00e1bresele a uno luego la senda del Se\u00f1or\u201d.<\/p>\n<p>Como ya hemos se\u00f1alado, la fe de Unamuno es la fe de Job, una fe ag\u00f3nica, pero que le hace aferrarse desesperadamente a ese Cristo que se\u00f1ala como el Hijo de Dios, sin duda, y que lo ha encontrado en la verdad revelada a trav\u00e9s de la Biblia, y, sobre todo, en el Nuevo Testamento, que \u201ces uno de los tres libros\u201d -seg\u00fan dijo Unamuno a Mackay-\u201cque nunca faltan de su escritorio\u201d. \u00bfC\u00f3mo osar pensar que Unamuno era ateo al o\u00edr su voz en el papel diciendo: \u201c\u2026 Si llego \u00e1 creer \u00bfhay se\u00f1al mayor de lo divino de la f\u00e9? \u00bfcabe mayor milagro para quien ha pasado por los abismos del racionalismo agn\u00f3stico que creer en el milagro?\u201d (\u2018Jes\u00fas y la samaritana\u2019, <strong><em>Meditaciones Evang\u00e9licas<\/em><\/strong>, p\u00e1g. 147). Y es evidente la influencia que tuvieron en \u00e9l los te\u00f3logos liberales, mencionados anteriormente, lo que le permiti\u00f3 tener una visi\u00f3n cr\u00edtica de la situaci\u00f3n de Espa\u00f1a y del papel de la iglesia cat\u00f3lica en ese momento hist\u00f3rico, que lo lleva a oponerse a la monarqu\u00eda, la dictadura y la Iglesia, siendo desterrado primero de la Pen\u00ednsula en 1924, y luego fuera de ella.<\/p>\n<p>Catorce a\u00f1os despu\u00e9s de haberlo visitado en Salamanca, mientras iba de Sudam\u00e9rica a Escocia, Mackay visita a Unamuno en Hendaya. Compartir\u00e1 con \u00e9l durante dos d\u00edas. Dice Mackay de aquella visita: \u201c\u2026 Fue aquella la oportunidad que yo hab\u00eda so\u00f1ado durante tantos a\u00f1os, de compartir un breve espacio de la vida del hombre que me hab\u00eda revelado los secretos del alma espa\u00f1ola y cuyos escritos hab\u00edan estimulado mi mente m\u00e1s que los de cualquier otro pensador contempor\u00e1neo. Viv\u00eda don Miguel con gran sencillez en un hotelito, a unos cuantos metros apenas de la frontera internacional entre Francia y Espa\u00f1a. Se hab\u00eda escapado del estr\u00e9pito y la publicidad de Par\u00eds para estar cerca de la sombra de sus colinas nativas\u2026\u201d. Despu\u00e9s de este encuentro, Mackay viaj\u00f3 por Europa y tambi\u00e9n visit\u00f3 a Karl Barth. M\u00e1s tarde, ya de regreso, escribi\u00f3 a Unamuno esta carta, el 6 de octubre de 1930, y que se encuentra en el archivo de la Casa-Museo Unamuno.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><em>Querido Se\u00f1or Unamuno:<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><em>Tras largas andanzas por Europa he regresado al fin a tierra hispanoamericana. Lo primero que hago al hallarme instalado en mi nuevo hogar en las monta\u00f1as de M\u00e9xico, es dedicar algunos d\u00edas a la tarea placentera de enviar unas l\u00edneas a aquellas personas cuyo trato durante los meses pasados en Europa, ha dejado una huella en mi esp\u00edritu. Antes de todas las otras pienso en usted y en aquellos dos d\u00edas inolvidables que, hacia fines del a\u00f1o pasado, pas\u00e9 al lado suyo en el hotelcito de Hendaya.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><em>Usted fue de los pensadores contempor\u00e1neos quien m\u00e1s hondamente ha influido sobre m\u00ed. Hall\u00e9 en sus escritos lo que no encontraba en otra parte en la literatura moderna. Su amor a las Escrituras y sobre todo a San Pablo, a quien yo debo mi alma, su hondo sentido de lo tr\u00e1gico y lo parad\u00f3jico de la vida, su colocaci\u00f3n de lo \u00e9tico en el pedestal de ella, su esp\u00edritu de caballero andante a lo divino conducido por las sendas de existencia por una &#8216;mano invisible e intangible que lo estruja&#8217;, todo ello despert\u00f3 un eco en mi esp\u00edritu. Por ac\u00e1 y all\u00e1, por Hispanoam\u00e9rica, en conferencias a la juventud universitaria y al pueblo, sus inquietudes y soluciones eran a menudo&nbsp;&nbsp; la m\u00e9dula de mis palabras, de suerte que llegu\u00e9 aquella ma\u00f1ana a Hendaya como quien visita un santuario. Estuve un par de d\u00edas cerca de usted mir\u00e1ndole, escuch\u00e1ndole. Al partir una tarde para Par\u00eds, llev\u00e9 conmigo la satisfacci\u00f3n de poder querer m\u00e1s a\u00fan al hombre que a sus escritos.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><em>Dos im\u00e1genes han pasado desde entonces muy vivas en mi esp\u00edritu: la del Camino y la de la Cruz. La Cruz sobre el coraz\u00f3n palpitante y el Camino que es superior a todo m\u00e9todo. La realidad de ambos es m\u00eda tambi\u00e9n. A ellos debo lo que soy. D\u00eda a d\u00eda reanudo la aventura por el Camino con la Cruz.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><em>Los nueve meses de mi estada en Europa los divid\u00ed entre visitas a mis padres y familiares en las monta\u00f1as de la Escocia celta, conferencias en universidades inglesas, y cuatro meses en Bonn junto a Karl Barth. Con \u00e9ste llegu\u00e9 a intimar mucho. Conversamos mucho de usted. Creo que Barth y los de su grupo, Brunner de Zurich, Bultmann de Marburgo y Gogarten de Jena van a devolver al pensamiento teol\u00f3gico el concepto del Dios viviente y creador de los profetas y de Pablo y de Kierkegaard, el Dios y Padre de Nuestro Se\u00f1or Jesucristo. Creo, sin embargo, que son un tanto intelectualistas y desprecian demasiado el coraz\u00f3n. Pascal ten\u00eda lo que ellos y algo m\u00e1s. Pero que sigan en sus arremetidas contra el Dios que es pura Idea o Gran Encarcelado<\/em>.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><em>Hace dos semanas que estoy en M\u00e9xico. He venido con mi familia para radicarme indefinidamente. He sido llamado por la Asociaci\u00f3n Cristiana de J\u00f3venes Nacional, que es una instituci\u00f3n no sectaria, para que me dedique a labor literaria y a dar conferencias por M\u00e9xico y los pa\u00edses del Caribe, bajo sus auspicios.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><em>[\u2026]<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><em>Se despide de Ud. con todo afecto,<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><em>Su disc\u00edpulo y amigo,<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><em>John A. Mackay <\/em><\/p>\n<figure id=\"attachment_2075\" aria-describedby=\"caption-attachment-2075\" style=\"width: 142px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"142\" height=\"300\" class=\"wp-image-2075 size-medium\" alt=\"\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/8-Juan-A.-Mackay-142x300.jpg\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/8-Juan-A.-Mackay-142x300.jpg 142w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/8-Juan-A.-Mackay-768x1623.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/8-Juan-A.-Mackay-485x1024.jpg 485w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/8-Juan-A.-Mackay.jpg 1871w\" sizes=\"auto, (max-width: 142px) 100vw, 142px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-2075\" class=\"wp-caption-text\">Juan A. Mackay<\/figcaption><\/figure>\n<p>Despu\u00e9s de ese encuentro en Hendaya, ambos continuaron con su misi\u00f3n de desterrar esa idea de Dios como \u2018un dios encarcelado o desterrado\u2019, para m\u00e1s bien descubrir: \u201c\u2026 al \u2018otro Cristo espa\u00f1ol\u2019 y la actitud hacia la vida que la comuni\u00f3n con \u00e9l engendra: un sentido de vocaci\u00f3n, una pasi\u00f3n por los seres humanos, por humildes que sean, la lealtad a la verdad, el no hacer caso de la opini\u00f3n vulgar, la vida que se gasta bajo el ojo guiador del Amigo Divino\u201d. Se dice que Mackay utilizaba las conferencias sobre Miguel de Unamuno para entrar con mayor facilidad en los \u00e1mbitos universitarios de Am\u00e9rica Latina, tanto como misionero en Lima como conferencista en la Asociaci\u00f3n Cristiana de J\u00f3venes en el per\u00edodo 1916-1932. \u00bfPodemos dudar de las coincidencias entre ambos?<\/p>\n<p>Unamuno y Mackay, dos pensadores cristianos, caminantes que se encontraron con Dios, y de ah\u00ed a un compromiso irrevocable con \u00e9l y con la realidad social de su tiempo. En consonancia con sus propias apreciaciones, podemos decir que trabaron amistad con las grandes ideas de la herencia de la fe cristiana, y se casaron con la idea suprema, con Jesucristo, la Verdad.<\/p>\n<p>Concluyo parafraseando al te\u00f3logo argentino M\u00edguez Bonino: \u00bfC\u00f3mo podemos encontrarnos en este siglo XXI con estos dos hombres, no como espectadores que miran desde un balc\u00f3n, sino como sus acompa\u00f1antes en el Camino que lleva hacia la esperanza?<\/p>\n<p>Dos visionarios que so\u00f1aron con la encarnaci\u00f3n de Cristo en Iberoam\u00e9rica.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"640\" height=\"467\" class=\"aligncenter size-large wp-image-2076\" alt=\"\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/9-1024x747.jpg\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/9-1024x747.jpg 1024w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/9-300x219.jpg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/9-768x560.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/p>\n<p><em>En diciembre de 2018, en Salamanca, se present\u00f3 el sexto n\u00famero de la revista <strong>NIVOLA<\/strong>, editada por la \u2018Asociaci\u00f3n Amigos de Unamuno en Salamanca\u2019, en la cual publiqu\u00e9 un art\u00edculo. \u201cMiguel de Unamuno y Juan A. Mackay: Di\u00e1logo entre fe y cultura\u201d, lo titul\u00e9, intentando transmitir algo de la relaci\u00f3n entre estos dos personajes, destacando la gran influencia que tuvo Unamuno en Mackay. La revista NIVOLA nos muestra, a trav\u00e9s de sus p\u00e1ginas, las distintas facetas de la figura unamuniana: como pensador, pol\u00edtico, fil\u00f3sofo, periodista, poeta, novelista, dramaturgo o Rector, entre otras.<\/em><\/p>\n<p><em>Sobre Juan Mackay, un escoc\u00e9s con alma latina, ya he escrito algunos textos, pero me sigue persiguiendo el deseo de adentrarme m\u00e1s en la vida de personajes con los que, desde la modestia, puedo decir que siento cierta sinton\u00eda\u2026<\/em><\/p>\n<p><em>Es conocida la cercan\u00eda de Unamuno a te\u00f3logos protestantes como Kierkegaard, Barth, entre otros. Hace unos d\u00edas, en una mesa redonda sobre D. Miguel, llevada a cabo en la Casa-Museo Unamuno en Salamanca, el hispanista franc\u00e9s Jean-Claude Rabat\u00e9 (quien, junto a su esposa Colette mucho han investigado y publicado sobre la vida y la producci\u00f3n literaria de Unamuno) coment\u00f3, entre otras cosas, que para \u00e9l \u201cUnamuno fue un protestante en tierras cat\u00f3licas\u201d. <\/em><\/p>\n<figure id=\"attachment_2081\" aria-describedby=\"caption-attachment-2081\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"640\" height=\"444\" class=\"size-large wp-image-2081\" alt=\"\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/10-Jacqueline-Alencar-en-la-Casa-Museo-Unamuno-junto-al-cuadro-Unamuno-y-Borrow-de-Miguel-El\u00edas-2009-1024x710.jpg\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/10-Jacqueline-Alencar-en-la-Casa-Museo-Unamuno-junto-al-cuadro-Unamuno-y-Borrow-de-Miguel-El\u00edas-2009-1024x710.jpg 1024w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/10-Jacqueline-Alencar-en-la-Casa-Museo-Unamuno-junto-al-cuadro-Unamuno-y-Borrow-de-Miguel-El\u00edas-2009-300x208.jpg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/10-Jacqueline-Alencar-en-la-Casa-Museo-Unamuno-junto-al-cuadro-Unamuno-y-Borrow-de-Miguel-El\u00edas-2009-768x532.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/10-Jacqueline-Alencar-en-la-Casa-Museo-Unamuno-junto-al-cuadro-Unamuno-y-Borrow-de-Miguel-El\u00edas-2009.jpg 1078w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-2081\" class=\"wp-caption-text\">Jacqueline Alencar en la Casa Museo Unamuno, junto al cuadro &#8216;Unamuno y Borrow&#8217;, de Miguel El\u00edas (2009)<\/figcaption><\/figure>\n<p><em>Jacqueline Alencar Polanco (Cobija, Bolivia, 1961), es licenciada en Ciencias Econ\u00f3micas por la Universidad Federal de Mato Grosso (Brasil). Antes de venir a Espa\u00f1a, becada por la Diputaci\u00f3n de Salamanca, trabaj\u00f3 en instituciones p\u00fablicas en el \u00e1rea de planificaci\u00f3n y proyectos de desarrollo.<\/em><em>&nbsp;<\/em><em>Desde hace varios a\u00f1os, junto con su esposo, se dedica a la publicaci\u00f3n y correcci\u00f3n de libros de poes\u00eda y ensayo. Tambi\u00e9n realiza traducciones del portugu\u00e9s al castellano para algunas editoriales. Es directora de la revista &nbsp;\u201cSembradoras\u201d, desde su aparici\u00f3n en el a\u00f1o 2007 y colabora como voluntaria en Alianza Solidaria (AEE). Desde 2010 mantiene una columna dominical en el peri\u00f3dico Protestante Digital, adem\u00e1s de colaboraciones espor\u00e1dicas en<\/em><em>&nbsp;<\/em><em>Salamanca al D\u00eda&nbsp;<\/em><em>y<\/em><em>&nbsp;<\/em><em>Tiber\u00edades<\/em><em>.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El primer encuentro con Juan A. Mackay, el te\u00f3logo, escritor, periodista, pedagogo, conferenciante, misi\u00f3logo, el de las cruzadas por la justicia social&#8230; lo tuve al escuchar la magn\u00edfica conferencia de Samuel Escobar, te\u00f3logo peruano, al recibir el Premio Jorge Borrow de Difusi\u00f3n B\u00edblica en Salamanca, el a\u00f1o 2011. Ese d\u00eda tambi\u00e9n descubr\u00ed la gran amistad entre Mackay y D. Miguel [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":2077,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3,41],"tags":[68,95,94],"class_list":["post-2080","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-colaboraciones","category-jacqueline-alencar","tag-jacqueline-alencar","tag-mackay","tag-unamuno"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2080","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2080"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2080\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2083,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2080\/revisions\/2083"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/2077"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2080"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2080"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2080"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}