{"id":2554,"date":"2020-03-15T09:31:57","date_gmt":"2020-03-15T08:31:57","guid":{"rendered":"http:\/\/tiberiades.org\/?p=2554"},"modified":"2020-03-15T09:47:14","modified_gmt":"2020-03-15T08:47:14","slug":"ernesto-cardenal-poesia-mistica-revolucion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tiberiades.org\/?p=2554","title":{"rendered":"Ernesto Cardenal: Poes\u00eda, m\u00edstica, revoluci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: left; padding-left: 280px;\"><em>No siento escr\u00fapulo por no poder orar.<br \/>\n<\/em><em>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Juntos el infinito y yo, yo<br \/>\n<\/em><em>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 sin sentir lo m\u00e1s m\u00ednimo.<br \/>\n<\/em><em>Igualito que si Dios no existiera.<br \/>\n<\/em><em>Simplemente nada. \u00bfCabe con respecto al infinito<br \/>\n<\/em><em>intimidad mayor?<\/em><em><strong>[1]<\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 1000px;\">E. C.<\/p>\n<p>El poeta y sacerdote Ernesto Cardenal cumpli\u00f3 90 a\u00f1os de vida en 2015. Ahora ha partido definitivamente hacia la luz divina, en la que tanto crey\u00f3. Nacido el 20 de enero de 1925 en la ciudad de Granada, es, junto con el chileno Nicanor Parra, uno de los representantes de la m\u00e1s notable l\u00edrica latinoamericana de la segunda mitad del siglo XX y principios del XXI. Los premios m\u00e1s recientes que recibi\u00f3 fueron el Pablo Neruda en Chile (2009) y el Reina Sof\u00eda (2012) en Espa\u00f1a. Su compatriota Sergio Ram\u00edrez resumi\u00f3 muy bien las caracter\u00edsticas de la producci\u00f3n literaria de Cardenal:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">La naturaleza narrativa de esta poes\u00eda, que la acerca a las fronteras de la prosa y no pocas veces traspasa esas fronteras, es lo que se ha dado en llamar exteriorismo, t\u00e9rmino que puede prestarse a confusiones, pues parecer\u00eda negar la dimensi\u00f3n \u00edntima que esta poes\u00eda tiene, y que alcanza a plenitud cuando entra en el territorio m\u00edstico, que es el de la confesi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Lo que Ernesto hace es utilizar los elementos del mundo exterior, ese que creemos visible y palpable, para trasegarlos hacia la intimidad y hacer que nos hablen al o\u00eddo y nos ense\u00f1en que aun lo m\u00e1s prosaico posee un misterio. Una poes\u00eda que se aleja de la abstracci\u00f3n para acercarnos a las emociones, y tiene una memoria visual.[2]<\/p>\n<p>La larga trayectoria de este poeta tuvo estaciones en M\u00e9xico, Costa Rica, Estados Unidos y Colombia, lugares en donde residi\u00f3 por motivos de estudios y de exilio pol\u00edtico; en el \u00faltimo pa\u00eds fue ordenado sacerdote. Su etapa como ministro de Cultura del gobierno sandinista es de las m\u00e1s conocidas, sobre todo por el penoso incidente que protagoniz\u00f3 en 1983 cuando el papa Wojtyla visit\u00f3 su pa\u00eds y lo amonest\u00f3 p\u00fablicamente por su doble militancia religiosa y pol\u00edtica. La vertiente m\u00edstico-c\u00f3smica de su poes\u00eda y de su pensamiento tambi\u00e9n es destacada por Ram\u00edrez:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u2026en su ascensi\u00f3n m\u00edstica hay una ambiciosa exploraci\u00f3n del origen del universo; y as\u00ed como antes ha aprovechado los documentos de la historia para componer sus poemas narrativos, ahora lo que utiliza son los textos cient\u00edficos, de la f\u00edsica cu\u00e1ntica a la astronom\u00eda, la geolog\u00eda, la biolog\u00eda, la antropolog\u00eda, para componer su cr\u00f3nica del universo. [\u2026]<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Un gran final de fiesta que funde los misterios de la creaci\u00f3n y los de la existencia, el cosmos y el microcosmos, y va de los agujeros negros a la c\u00e9lula, de las galaxias perdidas a los protones, y la mirada m\u00edstica busca en el Creador la explicaci\u00f3n de todas las cosas, amor, muerte, poder, locura, pasado y futuro, formas todas de la eternidad.[3]<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-2544\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/2-2.jpg\" alt=\"\" width=\"550\" height=\"686\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/2-2.jpg 550w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/2-2-241x300.jpg 241w\" sizes=\"auto, (max-width: 550px) 100vw, 550px\" \/><\/p>\n<p><strong><em>Vida en el amor: <\/em><\/strong><strong>La espiritualidad fruto de la lucha cotidiana<\/strong><\/p>\n<p>Para quienes no est\u00e1n familiarizados con el lenguaje de la m\u00edstica cristiana, <em>Vida en el amor<\/em> puede parecerles algo ex\u00f3tico, extra\u00f1o, un atentado contra su paladar espiritual. Pero lo cierto es que la conjunci\u00f3n entre la genuina poes\u00eda y la profunda reflexi\u00f3n cristiana es lo que le permiti\u00f3 a este poeta-profeta encontrar el tono justo para empatar ambas experiencias en una: el goce est\u00e9tico del lenguaje trabajado con fidelidad a sus ra\u00edces y la afirmaci\u00f3n de una fe bien situada, contextual, y s\u00f3lidamente liberadora. Los que suponen que Cardenal tuvo que esperar el surgimiento de la teolog\u00eda de la liberaci\u00f3n para hablar po\u00e9ticamente como lo ha hecho, ignoran que desde hac\u00eda d\u00e9cadas se encontraba sumergido en una b\u00fasqueda que dar\u00eda como frutos sus versiones de los salmos, publicadas por primera vez en 1964 y este magn\u00edfico libro en prosa de 1970, justamente en los a\u00f1os de la protesta y las luchas revolucionarias. As\u00ed, podr\u00eda decirse que Cardenal hizo la revoluci\u00f3n espiritual con el arma por excelencia: el lenguaje que brota de un coraz\u00f3n pose\u00eddo por la certeza de la fe y que eso no le impidi\u00f3 participar en la lucha concreta para librar a su pa\u00eds de la dictadura.[4]<\/p>\n<p>Mientras muchos de sus compa\u00f1eros estaban en las trincheras para expulsar al tirano, Cardenal luchaba casi literalmente, cuerpo a cuerpo con Dios. Acaso la raz\u00f3n de este lenguaje que mezcla lo cotidiano con lo altamente pol\u00edtico y espiritual sin demeritarse mutuamente, sea la experiencia de un autor que antes de ser sacerdote experiment\u00f3 todos los placeres de la vida, incluido el amoroso. Eso le permite ahondar en el trato con Dios de una manera singular que no elude los m\u00e1s in\u00e9ditos resquicios para valorar la p\u00e9rdida de todos los dem\u00e1s bienes para quedarse \u201c\u00fanicamente\u201d con Dios. Tambi\u00e9n es digna de menci\u00f3n su labor como promotor de una comunidad contemplativa en una isla del Lago de Nicaragua, en donde se inici\u00f3 la lectura popular de la Biblia, fruto de la cual es <em>El Evangelio en Solentiname <\/em>(1976, 1979), obra pionera de lo que ser\u00edan m\u00e1s tarde las comunidades eclesiales de base por toda Am\u00e9rica Latina.[5]<\/p>\n<p><em>Vida en el amor <\/em>es el testimonio de esa entrega, esto es, de la decisi\u00f3n por hacer de Dios el compa\u00f1ero \u00edntimo y de afrontar las consecuencias de ese amor absoluto. En la experiencia m\u00edstica, entregarse a Dios es un aut\u00e9ntico matrimonio espiritual, en la l\u00ednea del Cantar de los Cantares, del Apocalipsis, de San Juan de la Cruz y Santa Teresa. Las \u201cbodas m\u00edsticas\u201d del alma con Dios representan las alturas m\u00e1s grandes a que puede aspirar la fe. Por ello, en la lectura del libro es posible acceder al constante efluvio de un coraz\u00f3n libre, feliz y sinceramente enamorado de Dios, pues \u00c9l se hab\u00eda enamorado primero, seg\u00fan dicen las cartas de Juan.<\/p>\n<p>Formado por apuntes, pensamientos y meditaciones de los d\u00edas que el autor pas\u00f3 en un monasterio de Kentucky mientras guardaba un voto de silencio, <em>Vida en el amor <\/em>es un itinerario de fuego en el que se alcanzan diversas etapas de encuentro con el Dios de Jes\u00fas, quien lleg\u00f3 a la vida del poeta para no salirse jam\u00e1s. La m\u00edstica, entonces, se convierte en una experiencia de lo sagrado que rebasa cualquier forma de aprendizaje eclesi\u00e1stico de f\u00f3rmulas espirituales o t\u00e9cnicas de acercamiento a la superaci\u00f3n religiosa, porque despu\u00e9s de todo, \u201cDios es la patria de todos los hombres\u201d,[6] s\u00f3lo que la experiencia de fe s\u00f3lo est\u00e1 reservada para unos cuantos.<\/p>\n<figure id=\"attachment_2545\" aria-describedby=\"caption-attachment-2545\" style=\"width: 600px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-2545\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/3-Ernesto-Cardenal-por-Xulio-Formoso.jpg\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"430\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/3-Ernesto-Cardenal-por-Xulio-Formoso.jpg 600w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/3-Ernesto-Cardenal-por-Xulio-Formoso-300x215.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-2545\" class=\"wp-caption-text\">Ernesto Cardenal por Xulio Formoso<\/figcaption><\/figure>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>La m\u00edstica militante<\/strong><\/p>\n<p>Luego de asimilar la influencia de Pierre Teilhard de Chardin (palpable tambi\u00e9n en <em>C\u00e1ntico c\u00f3smico<\/em>, 1989, y <em>Versos del pluriverso, <\/em>2005), Cardenal emprendi\u00f3 su propio camino reflexivo en Cuernavaca al redactar <em>Vida en el amor<\/em> entre 1959 y 1961. Luce L\u00f3pez Baralt lo compara con <em>El medio divino<\/em> (1957) del jesuita franc\u00e9s y con <em>Semillas de contemplaci\u00f3n <\/em>(1949)<em>,<\/em> del monje y tambi\u00e9n poeta Thomas Merton, quien fue su maestro en el monasterio trapense de Gethsemani, Kentucky.[7] Ni en <em>Salmos<\/em> ni en <em>Gethsemani, Ky<\/em> (1960) Cardenal se atrevi\u00f3 a expresar su experiencia m\u00edstica en verso.<\/p>\n<p>Sobre la influencia teilhardiana, el poeta nicarag\u00fcense ha escrito:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Creo que Chardin puede ser un puente entre cristianismo y marxismo, al igual que lo es la teolog\u00eda de la liberaci\u00f3n. [\u2026] Seg\u00fan \u00e9l, la evoluci\u00f3n es un proceso desde el gas original hasta las sociedades actuales y la humanidad futura [\u2026] Un cristianismo anterior al de Chardin era incompatible con el materialismo dial\u00e9ctico y con el materialismo hist\u00f3rico y cient\u00edfico\u201d.[8]<\/p>\n<p>Por ello, las primeras palabras de <em>Vida en el amor<\/em> son paradigm\u00e1ticas en esa visi\u00f3n \u201cfranciscana\u201d, ambientalista y evolucionista de la naturaleza:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Todas las cosas se aman. La naturaleza toda tiende hacia un t\u00fa. Todos los seres vivos est\u00e1n en comuni\u00f3n unos con otros. El fen\u00f3meno del mimetismo hermana a todas las plantas y animales y cosas: hay insectos que imitan a las flores y flores que imitan insectos, animales que imitan el agua o las rocas o la arena del desierto o la nieve o los bosques o a los otros animales. Y todos los seres vivos se aman y se comen unos a otros en ese vasto proceso del nacimiento y del crecimiento y de la reproducci\u00f3n y de la muerte.[9]<\/p>\n<p>E incluso en esa cadena biol\u00f3gico-religiosa aflora la vertiente er\u00f3tica: \u201cEn la naturaleza todo es mutaci\u00f3n y transformaci\u00f3n y cambio de unas cosas en otras, y todo es abrazo, caricia y beso\u201d.[10] Como se\u00f1ala L\u00f3pez Baralt: \u201cCardenal se inicia en toda forma en el discurso literario m\u00edstico con <em>Vida en el amor <\/em>[\u2026] Se trata del libro m\u00e1s gozoso, m\u00e1s compasivo y m\u00e1s arm\u00f3nico del poeta, en el que salta a la vista el j\u00fabilo del m\u00edstico reciente que ha descubierto que ese amor avasallante es el centro ontol\u00f3gico del universo\u201d.[11] \u201cHemos sido creados para unas nupcias\u201d, nos alecciona con certeza espiritual extrema. Siguiendo las ense\u00f1anzas evolucionistas de Chardin, Cardenal intuye que todo evoluciona hacia el amor, que constituye el \u201ccemento que une el universo\u201d.[12]<\/p>\n<p><strong>Espiritualidad cotidiana<\/strong><\/p>\n<p>Las m\u00e1s de 40 secciones en prosa de <em>Vida en el amor <\/em>pueden ser vistas como un aut\u00e9ntico itinerario espiritual, un viaje por los senderos de la fe que se autonombra y se pregunta continuamente por la relaci\u00f3n con Dios, el cosmos y las dem\u00e1s personas. Pionero de una comprensi\u00f3n de la espiritualidad que rompe los esquemas tradicionales, forma parte de un proyecto po\u00e9tico que reorient\u00f3 su rumbo desde que Cardenal asumi\u00f3 la fe cristiana como raz\u00f3n de su vida.<\/p>\n<p>Thomas Merton dice en el pr\u00f3logo (fechado en enero de 1966): \u201cEn una \u00e9poca de conflicto, angustia, guerra, crueldad, confusi\u00f3n, el lector se podr\u00e1 sorprender con este libro que es un himno al amor, y que nos dice que \u2018todos los seres se aman\u2019\u201d.[13] La visibilidad del mundo, se\u00f1ala en otro momento, le ha servido a Cardenal para redescubrir la presencia de Dios en todos los seres y las cosas m\u00e1s all\u00e1 del pante\u00edsmo que podr\u00eda sugerir esta manera de apreciar todo lo creado. Y concluye: \u201cAqu\u00ed hay algo m\u00e1s que una doctrina sistem\u00e1tica: hay una intuici\u00f3n de la profunda verdad de la vida cristiana: el cristiano est\u00e1 unido a Dios en Cristo por el amor. Este libro es completamente tradicional \u2014a veces como san Agust\u00edn o los m\u00edsticos del \u2018desposorio\u2019 de la regi\u00f3n del Rhin\u2014 y completamente moderno\u2026\u201d.[14]<\/p>\n<p>El ep\u00edgrafe del libro no pod\u00eda ser otro que I Juan 4.16: \u201cDios es amor, y el que vive en el amor, en Dios vive y Dios en \u00e9l\u201d. Asimismo, Cardenal se reencuentra con autores que han celebrado la vida de una manera lib\u00e9rrima: \u201c\u2018Encuentro cartas de Dios dejadas caer en la calle, y todas ellas est\u00e1n firmadas por Dios\u2019, dice Whitman. Y la hierba verde es un pa\u00f1uelo oloroso con las iniciales de Dios en una esquina, como dice Whitman, que \u00c9l ha dejado caer intencionalmente para que lo recuerden\u201d.[15] Mucho del estilo po\u00e9tico de Cardenal se debe a la profunda influencia de Ezra Pound, a quien tradujo junto con su amigo Jos\u00e9 Coronel Urtecho, otro grande de la poes\u00eda nicarag\u00fcense.<\/p>\n<p>Creador e indagador de un lenguaje de fe que ha renovado la visi\u00f3n tradicional de la m\u00edstica, puesto que su filiaci\u00f3n po\u00e9tica en Am\u00e9rica Latina lo colocaba desde hac\u00eda tiempo al lado de los grandes nombres, a Cardenal le sucedi\u00f3 algo similar al poeta mexicano Javier Sicilia, quien encontrar\u00eda fuertes coincidencias con la teolog\u00eda de la liberaci\u00f3n. Antecedente directo de <em>Beber en su propio pozo <\/em>(1984)<em>, <\/em>de Gustavo Guti\u00e9rrez, <em>Vida en el amor <\/em>es un canto de amor a todo lo creado porque permite encontrarse con Dios en cada realidad. Como afirma L\u00f3pez Baralt: \u201cEl misticismo de Cardenal es ya, desde este ensayo, unitario: el cosmos est\u00e1 en gozosa interdependencia y todo es sagrado en \u00e9l, desde Romeo \u2018en oraci\u00f3n\u2019 ante Julieta hasta el rat\u00f3n que cantara Whitman y que nuestro poeta evoca con tanta fraternidad\u201d.[16]<\/p>\n<figure id=\"attachment_2546\" aria-describedby=\"caption-attachment-2546\" style=\"width: 643px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-2546\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/4-Juan-Pablo-II-y-Ernesto-Cardenal.jpg\" alt=\"\" width=\"643\" height=\"481\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/4-Juan-Pablo-II-y-Ernesto-Cardenal.jpg 643w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/4-Juan-Pablo-II-y-Ernesto-Cardenal-300x224.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 643px) 100vw, 643px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-2546\" class=\"wp-caption-text\">Juan Pablo II y Ernesto Cardenal<\/figcaption><\/figure>\n<ol start=\"2\">\n<li><strong> Poeta-profeta de la liberaci\u00f3n<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>El t\u00edtulo de esta secci\u00f3n hace referencia a un libro publicado en Argentina en 1975, en el que se reconoc\u00eda la faceta liberadora de la poes\u00eda del nicarag\u00fcense Ernesto Cardenal. Ya desde entonces se percib\u00eda el impacto de su visi\u00f3n est\u00e9tica y religiosa. Patriarca por partida doble: de la gran poes\u00eda latinoamericana del siglo XX y del cristianismo nuevo que se atrevi\u00f3 a subrayar, mediante testimonios innegables, su car\u00e1cter libertario y prof\u00e9tico. Porque esas dos facetas se conjugan muy bien en la persona y en la obra de Cardenal: por un lado, un trabajo l\u00edrico intenso, reconocible desde sus primeros a\u00f1os, y una intenci\u00f3n dialogante, contextual, cr\u00edtica, desde el momento en que el poeta se asumi\u00f3 como una voz m\u00e1s al servicio del cambio social. En ese volumen colectivo, Fernando Jorge Flores escribi\u00f3 lo siguiente: \u201c\u2026\u2014como [Jos\u00e9 Porfirio] Miranda\u2014 Cardenal no pretende se\u00f1alar paralelismos o semejanzas entre el cristianismo y el marxismo. Quiere afirmar el mensaje liberador de las injusticias contenido en la Biblia y de all\u00ed hacer brotar espont\u00e1neamente las coincidencias con las verdades del marxismo\u201d.[17]<\/p>\n<p>Acaso el momento m\u00e1s \u00e1lgido y visible haya sido cuando en 1983 Karol Wojtyla lo amonest\u00f3 p\u00fablicamente por causa de su militancia pol\u00edtica desde el gobierno sandinista, una cercan\u00eda que desde 1977 se hizo tan clara y que coloc\u00f3 al poeta en la primera l\u00ednea de la resistencia contra el somocismo. La gran lecci\u00f3n evang\u00e9lica de Solentiname experimentada como un proyecto m\u00edstico, art\u00edstico y social lo catapult\u00f3 hasta la vanguardia de la revoluci\u00f3n que triunfar\u00eda dos a\u00f1os despu\u00e9s. Ya en el poder vendr\u00edan momentos claves en el camino a dejar una huella honda desde el Ministerio de Cultura que presidi\u00f3, sobre todo en la promoci\u00f3n de la poes\u00eda misma, las publicaciones y el arte popular por todo el pa\u00eds.<\/p>\n<p>Lejos quedaban los a\u00f1os de un Cardenal muy conocido, sobre todo entre la juventud que ha memorizado sus ya cl\u00e1sicos <em>Epigramas <\/em>(1961)<em>, <\/em>poemas amorosos o de despedida, como aquel que dice:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Al perderte yo a ti, t\u00fa y yo hemos perdido:<br \/>\nyo, porque t\u00fa eras lo que yo m\u00e1s amaba;<br \/>\ny t\u00fa, porque yo era el que te amaba m\u00e1s.<br \/>\nPero de nosotros dos t\u00fa pierdes m\u00e1s que yo:<br \/>\nporque yo podr\u00e9 amar a otras como te amaba a ti,<br \/>\npero a ti no te amar\u00e1n como te amaba yo. [18]<\/p>\n<p>Y tambi\u00e9n se alejaban, aunque eran parte crucial del sustrato de todas las acciones que realizaba, los momentos vividos en el monasterio de Gethsemani, Kentucky, al lado de ese otro gran poeta-sacerdote que fue Thomas Merton. Fruto de esa estancia con voto de silencio en Estados Unidos ser\u00eda <em>Vida en el amor <\/em>(1970)<em>, <\/em>manifiesto m\u00edstico a la altura de los grandes creyentes de la cristiandad de diversas \u00e9pocas. Los poemas escritos all\u00ed tambi\u00e9n lo encaminar\u00edan a la c\u00faspide textual que representan los <em>Salmos <\/em>(1964)<em>, <\/em>par\u00e1frasis radicalmente contextuales del salterio antiguo.<\/p>\n<p>Y qu\u00e9 decir de la \u201cOraci\u00f3n por Marilyn Monroe\u201d (1965), quiz\u00e1 el m\u00e1s atrevido de sus poemas y en el que funde radicalmente sus creencias con una mirada prof\u00e9tica digna de Blake o Whitman, con un lenguaje que transfigura la realidad para verla desde un tamiz diferente, lo m\u00e1s ajeno a una mirada tradicional o moralizante:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Las cabezas son los admiradores, es claro<br \/>\n(la masa de cabezas en la oscuridad bajo el chorro de luz).<br \/>\nPero el templo no son los estudios de la 20th Century-Fox.<br \/>\nEl templo -de m\u00e1rmol y oro- es el templo de su cuerpo<\/p>\n<p>en el que est\u00e1 el Hijo del Hombre con un l\u00e1tigo en la mano<br \/>\nexpulsando a los mercaderes de la 20th Century-Fox<br \/>\nque hicieron de tu casa de oraci\u00f3n una cueva de ladrones.[19]<\/p>\n<p>Las influencias de Ezra Pound y Teilhard de Chardin se ir\u00edan tejiendo hondamente hasta desembocar en el <em>Canto nacional <\/em>(1972)<em>, <\/em>el <em>Or\u00e1culo sobre Managua <\/em>(1973) y, por supuesto, el <em>C\u00e1ntico c\u00f3smico <\/em>(1989)<em>, <\/em>suma y cima de la gran poes\u00eda \u00e9pica y exteriorista, de ojos abiertos hacia la historia y la ciencia (cada vez m\u00e1s):<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">El <em>C\u00e1ntico c\u00f3smico<\/em> pertenece al m\u00e1s ambicioso conjunto de obras po\u00e9ticas producido en las Am\u00e9ricas a lo largo del siglo XX y en la lengua espa\u00f1ola de todos los tiempos. Est\u00e1 tan pr\u00f3ximo como distante del <em>C\u00e1ntico espiritual<\/em> de San Juan de la Cruz, de los <em>Cantares<\/em> (en ingl\u00e9s) de su maestro norteamericano Ezra Pound y del <em>Canto general<\/em> de Pablo Neruda.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Libros de poemas o poema-libro; poemas totalizadores tanto de la m\u00e1s acendrada experiencia m\u00edstica, como de la historia de la tribu o de la especie y de la historia de las criaturas americanas. Estos son los libros y la po\u00e9tica familiar de Cardenal.[20]<\/p>\n<p>Sin olvidar esos manuales l\u00edricos que son <em>El estrecho dudoso <\/em>(1966) y <em>Homenaje a los indios americanos <\/em>(1969). Como bien ha resumido Sergio Ram\u00edrez acerca de la combinaci\u00f3n cardenaliana entre l\u00edrica, m\u00edstica y pol\u00edtica:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">En esta visi\u00f3n monumental, donde todo se funde y se condensa, junto a la m\u00edstica como \u00edntima vivencia personal del poeta entra la exploraci\u00f3n cient\u00edfica de los cielos, y entran tambi\u00e9n los recuerdos de su propio pasado, la vieja Granada de su infancia, las muchachas que am\u00f3 en la adolescencia, los episodios de su juventud.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Un gran final de fiesta que funde los misterios de la creaci\u00f3n y los de la existencia, el cosmos y el microcosmos, y va de los agujeros negros a la c\u00e9lula, de las galaxias perdidas a los protones, y la mirada m\u00edstica busca en el Creador la explicaci\u00f3n de todas las cosas, amor, muerte, poder, locura, pasado y futuro, formas todas de la eternidad.[21]<\/p>\n<p>Otro momento culminante de encuentro con la realidad eclesial y teol\u00f3gica del continente lo fue cuando escribi\u00f3 la \u201cEp\u00edstola a Monse\u00f1or Casald\u00e1liga\u201d. No obstante su escasa relaci\u00f3n con la l\u00ednea m\u00e1s \u201cacad\u00e9mica\u201d de la teolog\u00eda de la liberaci\u00f3n, eso no le impidi\u00f3 expresar fuertes opiniones sobre la cercan\u00eda entre cristianismo y marxismo, recogidas sobre todo en ese manual de di\u00e1logo entre ambas vertientes que es <em>La santidad de la revoluci\u00f3n <\/em>(1976). En realidad, se trat\u00f3 de un feliz encuentro en diversas etapas, que no se advierten tanto en una interpretaci\u00f3n simplista de muchos manuales y referencias hist\u00f3ricas poco exactas, por lo que bien podr\u00eda decirse que todo el itinerario po\u00e9tico de Cardenal es, en s\u00ed mismo, el recuento de una trayectoria vital en la que la fe se mezcla gozosamente con todo lo que de Dios se puede encontrar en el mundo.[22]<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-2547\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/5-1.jpg\" alt=\"\" width=\"533\" height=\"850\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/5-1.jpg 533w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/5-1-188x300.jpg 188w\" sizes=\"auto, (max-width: 533px) 100vw, 533px\" \/><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<ol start=\"3\">\n<li><strong> Poes\u00eda y m\u00edstica: <em>el C\u00e1ntico c\u00f3smico<\/em><\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: center;\">En el principio era el Canto.<\/p>\n<p style=\"text-align: center; padding-left: 120px;\">Al Cosmos \u00e9l lo cre\u00f3 cantando.<\/p>\n<p style=\"text-align: center; padding-left: 40px;\">\u00a0 \u00a0\u00a0 Y por eso todas las cosas cantan.[23]<\/p>\n<p style=\"text-align: center; padding-left: 160px;\">E.C., <em>C\u00e1ntico c\u00f3smico, <\/em>\u201cSegunda cantiga\u201d<\/p>\n<p>En un estudio panor\u00e1mico de la poes\u00eda latinoamericana que se convirti\u00f3 en poco tiempo en una lectura obligatoria, Guillermo Sucre analiz\u00f3 en breves l\u00edneas la obra de Ernesto Cardenal como parte de un conjunto de escritores que enfrentaron lo que denomin\u00f3 \u201cla trampa de la historia\u201d. Entre ellos, aparecen el cubano Heberto Padilla, al chileno Enrique Lihn, al mexicano Jos\u00e9 Emilio Pacheco, y al peruano Rodolfo Hinostroza. Diversos registros po\u00e9ticos, diversos abordajes de su realidad en cada uno. Sobre Cardenal, escribe: \u201cA pesar de sus miserias, la historia para \u00e9l esta penetrada de una teleolog\u00eda superior que conduce inexorablemente a la final felicidad sobre la tierra, al reino de los despose\u00eddos. Cardenal es un \u2018optimista empedernido\u2019, y de ah\u00ed que est\u00e9 m\u00e1s atento en el futuro\u201d.[24]<\/p>\n<p>Semejante opini\u00f3n, expuesta en una \u00e9poca en que el poeta nicarag\u00fcense apenas se encaminaba, cuesta arriba, hacia la gran s\u00edntesis y cima de su obra l\u00edrica que vendr\u00eda a ser <em>Canto c\u00f3smico, <\/em>expone muy bien la gran obsesi\u00f3n est\u00e9tico-literaria que se fue transformando en la conciencia de Cardenal para llevarlo hacia ese gran poema extenso (cerca de 600 p\u00e1ginas) que concentrar\u00eda todas las influencias, hallazgos e intuiciones de su dilatada trayectoria literaria iniciada en los lejanos a\u00f1os 40. Ya para la \u00e9poca de <em>Salmos <\/em>(1964) y <em>Vida en el amor <\/em>(1970), acumulaba apuntes y notas que le servir\u00edan para vaciarse, casi literalmente en ese inmenso poema en el que desembocar\u00eda todo el oc\u00e9ano de su caudal po\u00e9tico.<\/p>\n<p>Sucre, con cierto tono ir\u00f3nico, marca muy bien los estadios que atraves\u00f3 Cardenal hasta casi estar preparado para acometer el <em>C\u00e1ntico c\u00f3smico <\/em>cuya escritura lo estaba esperando como un final previsto para un hombre de fe como \u00e9l: de ser un \u201ccronista acucioso e implacable\u201d, se convertir\u00eda en \u201cportavoz de la voluntad de Dios\u201d o \u201cde la Revoluci\u00f3n\u201d. No obstante, el tambi\u00e9n poeta y cr\u00edtico venezolano se\u00f1ala muy bien la etapa \u201capocal\u00edptica\u201d o catacl\u00edsmica representada por ese otro gran poema que es precisamente \u201cApocalipsis\u201d, que en la l\u00ednea de los <em>Salmos <\/em>prefigura cuanto vendr\u00eda despu\u00e9s al asumir, con todas sus consecuencias est\u00e9ticas, ideol\u00f3gicas y teol\u00f3gicas el legado espiritual de Teilhard de Chardin (<em>Himno a la materia, El medio divino<\/em>), su maestro indiscutible a la hora de poner a dialogar, sin ning\u00fan rubor, la fe con la ciencia y, por otra parte, el cristianismo con una fe ciega en la revoluci\u00f3n social.<\/p>\n<p>En aquel texto extenso, incluido en <em>Oraci\u00f3n por Marilyn Monroe y otros poemas <\/em>(1965), recuerda Sucre, Cardenal se refiere al \u201cexterminio at\u00f3mico universal\u201d provocado por \u201cla Bestia tecnol\u00f3gica\u201d, es decir, los dictadores que antes fueron l\u00edderes revolucionarios: \u201c\u2026y luchar\u00e1n contra el Cordero\/ y el Cordero los vencer\u00e1\u201d.[25] Ciertamente, \u201cApocalipsis\u201d, con un tono de esperanza acorde con la sustancia del texto b\u00edblico, anuncia lo que vendr\u00e1 en el <em>C\u00e1ntico c\u00f3smico <\/em>en su final mismo, quedando abierto como un comp\u00e1s de espera que s\u00f3lo se cerrar\u00eda con aqu\u00e9l libro de 1989:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">y la Tierra estaba de fiesta<br \/>\n(como cuando celebr\u00f3 la primera c\u00e9lula su Fiesta de Bodas)<br \/>\ny hab\u00eda un C\u00e1ntico Nuevo<br \/>\ny todos los dem\u00e1s planetas habitados oyeron cantar a la Tierra<br \/>\ny era un canto de amor.[26]<\/p>\n<figure id=\"attachment_2548\" aria-describedby=\"caption-attachment-2548\" style=\"width: 449px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-2548\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/6-Cardenal-retratado-por-Guayasam\u00edn.jpg\" alt=\"\" width=\"449\" height=\"450\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/6-Cardenal-retratado-por-Guayasam\u00edn.jpg 449w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/6-Cardenal-retratado-por-Guayasam\u00edn-300x300.jpg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/6-Cardenal-retratado-por-Guayasam\u00edn-150x150.jpg 150w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/6-Cardenal-retratado-por-Guayasam\u00edn-400x400.jpg 400w\" sizes=\"auto, (max-width: 449px) 100vw, 449px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-2548\" class=\"wp-caption-text\">Cardenal retratado por Guayasam\u00edn<\/figcaption><\/figure>\n<p>En \u201cCoplas a la muerte de Merton\u201d se advert\u00eda tambi\u00e9n el camino que seguir\u00eda su obra mediante un lenguaje m\u00edstico, mezclado con referencias tecnol\u00f3gicas modernas, que ya no lo abandonar\u00eda nunca:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Vivimos como en espera de una cita<br \/>\ninfinita. O<br \/>\nque nos llame al tel\u00e9fono<br \/>\nlo Inefable.[27]<\/p>\n<p>Con ese bagaje a cuestas, y despu\u00e9s de desempe\u00f1ar las tareas gubernamentales con los sandinistas, Cardenal estaba preparado para redactar el <em>C\u00e1ntico<\/em> <em>c\u00f3smico.<\/em> En palabras de la estudiosa puertorrique\u00f1a Luce L\u00f3pez-Baralt, quien rastrea bien en la estirpe de dicho poema:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u2026el poeta ha pasado de la denuncia antisomocista de <em>Or\u00e1culo sobre Managua <\/em>hasta la celebraci\u00f3n del triunfo del sandinismo en <em>Vuelos de victoria. <\/em>Y se sume ahora en la reflexi\u00f3n prolongada de un <em>C\u00e1ntico <\/em>que forma escuela no s\u00f3lo con el de san Juan de la Cruz sino con los <em>Cantos <\/em>de Ezra Pound, el <em>Canto general <\/em>de Pablo Neruda y aun con la <em>Divina comedia <\/em>[\u2026] El <em>C\u00e1ntico <\/em>de Cardenal es, como el del poeta c\u00f3smico de Manhattan [Walt Whitman], un canto din\u00e1mico y colectivo, y de ah\u00ed que el poeta nicarag\u00fcense pueda afirmar el car\u00e1cter plural de su canto con gozoso[28]<\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em>En la misma l\u00ednea de an\u00e1lisis se mueve Julio Valle-Castillo, reconocido poeta nicarag\u00fcense tambi\u00e9n, al buscar en la tradici\u00f3n muchos de los elementos que constituyen el monumental trabajo l\u00edrico de su autor:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Con ellos y entre ellos hay que medir el <em>C\u00e1ntico c\u00f3smico,<\/em> establecer sus puntos de contacto y, sobre todo, sus diferencias, que son las que lo hacen, las que configuran su individualidad. El Cantar de los Cantares nutre al <em>C\u00e1ntico espiritual<\/em> de San Juan y ambos sustentan al <em>C\u00e1ntico c\u00f3smico<\/em>. Si en San Juan de la Cruz el alma se convierte en Amada del Amado que es Dios, profundizando el lenguaje er\u00f3tico de la sublimaci\u00f3n m\u00edstica, en el <em>C\u00e1ntico<\/em> <em>c\u00f3smico<\/em>, la mencionada met\u00e1fora, acorde con las revoluciones cient\u00edfico-t\u00e9cnicas de este fin de siglo, ampl\u00eda su radio de acci\u00f3n y sus elementos se multiplican.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">La Amada y el Amado en ellos mismos transformados, tambi\u00e9n son: los n\u00facleos de hidr\u00f3geno, de1 prot\u00f3n y e1 neutr\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Es el universo, las galaxias, el cosmos convertido en Amada fundida con el Amado. El <em>C\u00e1ntico c\u00f3smico<\/em> es una suerte de El C\u00e1ntico de los c\u00e1nticos como se llama la Cantiga 41.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Formalmente el <em>C\u00e1ntico c\u00f3smico<\/em> deviene de Pound al emplear el m\u00e1s variado espa\u00f1ol americano, al incorporar diversos sistemas de signos y textos.[29]<\/p>\n<p>Y es que, en efecto, las \u201ccantigas\u201d, de origen antiguo espa\u00f1ol, son la forma escogida para dar cuerpo al <em>C\u00e1ntico c\u00f3smico, <\/em>en los albores del siglo XXI, que comienza as\u00ed, con ecos del G\u00e9nesis y del Cuarto Evangelio, adem\u00e1s de un insistente di\u00e1logo con la ciencia astron\u00f3mica:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">En el principio no hab\u00eda nada<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">ni espacio<\/p>\n<p style=\"padding-left: 160px;\">ni tiempo.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 200px;\">El universo entero concentrado<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">en el espacio del n\u00facleo de un \u00e1tomo,<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">y antes aun menos, mucho menor que un prot\u00f3n,<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">y aun menos todav\u00eda, un infinitamente denso punto matem\u00e1tico.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 200px;\">Y fue el Big Bang.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">La Gran Explosi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">El universo sometido a relaciones de incertidumbre,<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">su radio de curvatura indeterminado,<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">su geometr\u00eda imprecisa<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">con el principio de incertidumbre de la Mec\u00e1nica Cu\u00e1ntica,<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">geometr\u00eda esf\u00e9rica en su conjunto pero no en su detalle,<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">como cualquier patata o papa indecisamente redonda,<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">imprecisa y cambiando adem\u00e1s constantemente de imprecisi\u00f3n<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">todo en una loca agitaci\u00f3n,<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">era la era cu\u00e1ntica del universo,<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">per\u00edodo en el que nada era seguro:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">aun las \u201cconstantes\u201d de la naturaleza fluctuantes indeterminadas,<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">esto es<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">verdaderas conjeturas del dominio de lo posible.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Protones, neutrones y electrones eran<\/p>\n<p style=\"padding-left: 240px;\">completamente banales.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Estaba justificado decir que en el principio<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">la materia se encontraba completamente desintegrada.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">Todo oscuro en el cosmos.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Buscando,<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">(seg\u00fan el misterioso canto de la Polinesia)<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">ansiosamente buscando en las tinieblas,<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">buscando<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">all\u00ed en la costa que divide la noche del d\u00eda [\u2026]<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">aun en las tinieblas,<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">crece en las tinieblas<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">la pulpa palpitante de la vida,<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">con el gozo de pasar del silencio al sonido,<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">y as\u00ed la progenie del Gran Expandidor<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">llen\u00f3 la expansi\u00f3n de los cielos,<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">el coro de la vida se alz\u00f3 y brot\u00f3 en \u00e9xtasis<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">y despu\u00e9s repos\u00f3 en una delicia de calma.[30]<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-2550\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/7-2-1024x525.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"328\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/7-2-1024x525.jpg 1024w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/7-2-300x154.jpg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/7-2-768x394.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/7-2.jpg 1170w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<ol start=\"4\">\n<li><strong> Poes\u00eda y sacerdocio: vocaciones militantes<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"padding-left: 240px;\">No hab\u00eda luz<br \/>\nla luz estaba dentro de las tinieblas<br \/>\ny sac\u00f3 la luz de las tinieblas<br \/>\nlas apart\u00f3 a las dos<br \/>\ny ese fue el Big Bang<br \/>\no la primera Revoluci\u00f3n.<br \/>\nPalabra que nunca pasa<br \/>\n(\u201cel cielo y la tierra pasar\u00e1n\u2026\u201d)[31]<\/p>\n<p style=\"padding-left: 240px;\">E.C., <em>C\u00e1ntico c\u00f3smico, <\/em>\u201cSegunda cantiga\u201d<\/p>\n<p>Ernesto Cardenal ha agregado su nombre a una larga lista de sacerdotes-poetas latinoamericanos, entre los que se puede mencionar, a vuelo de p\u00e1jaro, a Azar\u00edas H. Pallais (Nicaragua), \u00c1ngel Gaztelu (Cuba), Manuel Ponce (M\u00e9xico), Osvaldo Pol (Argentina), Jos\u00e9 Miguel Ib\u00e1\u00f1ez Langlois (Chile, severo cr\u00edtico de Cardenal) y, por supuesto, al obispo hispano-brasile\u00f1o Pedro Casald\u00e1liga, sin olvidar al puertorrique\u00f1o \u00c1ngel Dar\u00edo Carrero. Ciertamente, no todos han alcanzado el nivel literario o m\u00edstico del autor de <em>Versos del pluriverso, <\/em>pero la tradici\u00f3n po\u00e9tica y religiosa a la que pertenece sin lugar a dudas ha dejado una honda huella en el continente.[32] Esa tradici\u00f3n viene desde Espa\u00f1a, pues no se puede olvidar que muchos sacerdotes transterrados, h\u00e1biles para expresarse en verso, han recalado en muchos de nuestros pa\u00edses dejando escuela y seguidores valiosos.<\/p>\n<p>Es el caso de \u00c1ngel Mart\u00ednez Baigorri (1899-1971), quien hizo de Nicaragua su segunda patria (adonde falleci\u00f3) y all\u00ed escribi\u00f3 buena parte de su obra, adem\u00e1s de iniciar a otros poetas notables como Carlos Mart\u00ednez Rivas, Ernesto Mej\u00eda S\u00e1nchez, Pablo Antonio Cuadra y el propio Cardenal, varios de ellos alumnos suyos en el Colegio Centro Am\u00e9rica.[33] <em>\u00c1ngel pose\u00eddo <\/em>es el t\u00edtulo de una recopilaci\u00f3n po\u00e9tica que lo muestra en toda su dimensi\u00f3n \u201cm\u00edstico-conceptista\u201d.[34] La influencia de este autor forma parte de la \u201cprehistoria\u201d de la poes\u00eda m\u00edstica tan peculiar que desarrollar\u00eda Cardenal con el paso del tiempo.<\/p>\n<p>Se ha destacado mucho el impacto de Thomas Merton y Teilhard de Chardin en el estilo expresivo de Cardenal, pero lo cierto es que desde una \u00e9poca muy temprana se anunciaba lo que vendr\u00eda a cristalizar en el <em>C\u00e1ntico c\u00f3smico. <\/em>Ejemplo de la orientaci\u00f3n \u201cexteriorista\u201d y de concentraci\u00f3n cercana a la m\u00edstica son los poemas que escribi\u00f3 en el monasterio de Gethsemani, Kentucky. Otras influencias reconocidas en su trayectoria en los diversos \u00e1mbitos de su pensamiento son: Jos\u00e9 Porfirio Miranda, a quien debe el \u00e9nfasis sobre el car\u00e1cter revolucionario del cristianismo[35] y, posteriormente, en su seria afici\u00f3n por aspectos cient\u00edficos, Bohm Poincar\u00e9 y Richard Dawkins, entre otros.[36] L\u00f3pez Baralt refiere que Cardenal incluso ha sido invitado \u201ca expresar sus puntos de vista en el prestigioso Instituto Max Planck de Alemania, aventura singular que el poeta eleva a poema en sus libros tard\u00edos\u201d.[37]<\/p>\n<p>Sobre la amplia evoluci\u00f3n de esta vertiente po\u00e9tico-m\u00edstico-cient\u00edfica, la estudiosa puertorrique\u00f1a agrega:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Cardenal ya ven\u00eda celebrando los misterios de la ciencia en su <em>C\u00e1ntico c\u00f3smico, <\/em>bien que siempre m\u00e1s de la mano de Teilhard de Chardin que de Darwin, pero su vocaci\u00f3n cient\u00edfica ha hecho eclosi\u00f3n, como adelant\u00e9, en tiempos recientes. En sus <em>Versos del pluriverso <\/em>actualiza las reflexiones de los antiguos contempladores de las estrellas como Boecio, Ibn Gabirol y fray Luis de Le\u00f3n desde las nuevas teor\u00edas astrof\u00edsicas y las leyes de la termodin\u00e1mica. Tambi\u00e9n pondera la relaci\u00f3n de las emociones m\u00e1s hondas, como el amor y el deseo, a la luz de la nueva neurociencia.[38]<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-2551\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/8.jpg\" alt=\"\" width=\"555\" height=\"858\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/8.jpg 555w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/8-194x300.jpg 194w\" sizes=\"auto, (max-width: 555px) 100vw, 555px\" \/><\/p>\n<p>En otro momento, se\u00f1ala: \u201cSuperando incluso a Teilhard, habr\u00e1 de fundir las teor\u00edas de Darwin no s\u00f3lo con el pensamiento cristiano, sino con el misticismo\u201d.[39] Ante semejante s\u00edntesis formal, ideol\u00f3gica y teol\u00f3gica, el atrevimiento cardenaliano resuena con una voz madura en el <em>C\u00e1ntico c\u00f3smico, <\/em>en consonancia con la b\u00fasqueda persistente de que da fe toda su obra. Acaso por ello, con justa raz\u00f3n, Jos\u00e9 Mar\u00eda Valverde dijo sobre esta poes\u00eda en expansi\u00f3n: \u201cErnesto Cardenal no es simplemente un poeta; su lectura nos cambia el mundo y nos llama a cambiar nosotros mismos ante el mundo\u201d.[40]<\/p>\n<p>Escuchemos otros ecos contemplativos, literalmente, de dicho <em>C\u00e1ntico:<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Seres esencialmente c\u00f3smicos:<br \/>\nNo podemos excluir a la tierra de la eternidad.<br \/>\nEsas luces all\u00e1 arriba, la Jerusal\u00e9n Celestial.<br \/>\nSi en matem\u00e1ticas son infinitos los n\u00fameros,<br \/>\nlos pares y los impares<br \/>\n\u00bfpor qu\u00e9 no una belleza infinita y un amor infinito?<br \/>\nEs una constante en la naturaleza<br \/>\nla belleza.<br \/>\nDe ah\u00ed la poes\u00eda: el canto y el encanto por todo cuanto existe.<br \/>\nLa tierra podr\u00eda haber sido igual<br \/>\nde funcional, de pr\u00e1ctica,<br \/>\nsin la belleza. \u00bfPor qu\u00e9 pues?<br \/>\nTodo ser es suntuario. \u00bfNecesario acaso que dieras<br \/>\ntan lujos\u00edsimas joyas<br \/>\n<span style=\"display: inline !important; float: none; background-color: #ffffff; color: #333333; cursor: text; font-family: Georgia,'Times New Roman','Bitstream Charter',Times,serif; font-size: 16px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: 400; letter-spacing: normal; orphans: 2; text-align: left; text-decoration: none; text-indent: 0px; text-transform: none; -webkit-text-stroke-width: 0px; white-space: normal; word-spacing: 0px;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 <\/span>a tan ef\u00edmeros peces<span style=\"display: inline !important; float: none; background-color: #ffffff; color: #333333; cursor: text; font-family: Georgia,'Times New Roman','Bitstream Charter',Times,serif; font-size: 16px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: 400; letter-spacing: normal; orphans: 2; text-align: left; text-decoration: none; text-indent: 0px; text-transform: none; -webkit-text-stroke-width: 0px; white-space: normal; word-spacing: 0px;\"><br \/>\n<\/span><span style=\"display: inline !important; float: none; background-color: #ffffff; color: #333333; cursor: text; font-family: Georgia,'Times New Roman','Bitstream Charter',Times,serif; font-size: 16px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: 400; letter-spacing: normal; orphans: 2; text-align: left; text-decoration: none; text-indent: 0px; text-transform: none; -webkit-text-stroke-width: 0px; white-space: normal; word-spacing: 0px;\"> \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 <\/span>saltando este atardecer en el plan del bote?<br \/>\n\u00c1mame, y si soy nada,<br \/>\nser\u00e9 una nada con tu belleza en ella refractada.<br \/>\nAl fin y al cabo de la nada naci\u00f3 todo, nada vac\u00eda llena toda ella<br \/>\nde urgencia de ser.<br \/>\nAmor ciertamente fuera de este mundo sublunar.<br \/>\nCon esta vocaci\u00f3n de algunos de un amor sin cromosomas&#8230;<br \/>\nTu belleza te permite ser tirano.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Mirando en la noche esos mundos lejanos,<br \/>\nlejanos tambi\u00e9n en el pasado.<br \/>\nEstrellas del pasado. (Y el tiempo<br \/>\nes distinto para cada una de ellas.)<br \/>\nAlfa de Ori\u00f3n 5.000 veces m\u00e1s brillante que el sol.[41]<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-2552\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/9-646x1024.png\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"1014\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/9-646x1024.png 646w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/9-189x300.png 189w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/9-768x1218.png 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/9-1291x2048.png 1291w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/9.png 1713w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><em>Leopoldo Cervantes-Ortiz (Oaxaca, 1962). Escritor, m\u00e9dico, te\u00f3logo y poeta mexicano. Maestro en teolog\u00eda por la Universidad B\u00edblica Latinoamericana (Costa Rica) y pasante de la maestr\u00eda en letras latinoamericanas (Universidad Nacional Aut\u00f3noma de M\u00e9xico). Director del Centro Basilea de Investigaci\u00f3n y Apoyo, A.C. Pastor presbiteriano. Iniciador de la nueva etapa de la Facultad Latinoamericana de Teolog\u00eda Reformada. Miembro de la Comisi\u00f3n de Formaci\u00f3n Ecum\u00e9nica del Consejo Mundial de Iglesias y del comit\u00e9 editorial del Consejo Latinoamericano de Iglesias. Coordinador de la p\u00e1gina permanente en espa\u00f1ol sobre Juan Calvino: www.juan-calvino.org. Ha publicado los siguientes libros: Sendos placeres. Poemas para leer y acariciar (2000), Lo sagrado y lo divino. Grandes poemas religiosos del siglo XX (2002), Sobre \u00e1ngeles. Antolog\u00eda de poemas del siglo XX (2003), Navegaci\u00f3n del fuego (2003), Series de sue\u00f1os. La teolog\u00eda ludo-er\u00f3tico-po\u00e9tica de Rubem Alves (2003, portugu\u00e9s: 2005), El salmo fugitivo. Una antolog\u00eda de poes\u00eda religiosa latinoamericana (2004, 2009). Pacto, pueblo e historia. Una introducci\u00f3n al Antiguo Testamento (2008), Saborear el infinito. Antolog\u00eda de textos, de Rubem Alves (2008), Juan Calvino. Su vida y obra a 500 a\u00f1os de su nacimiento (2009), Un Calvino latinoamericano para el siglo XXI. Notas personales (2010) y Carlos Monsiv\u00e1is: cuaderno de lectura (2010). Dirige la revista virtual de poes\u00eda el poema seminal y el Bolet\u00edn Informativo del Centro Basilea. Es miembro del Consejo Asesor Iberoamericano de TIBER\u00cdADES.<\/em><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-2553\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/10.jpg\" alt=\"\" width=\"950\" height=\"591\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/10.jpg 950w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/10-300x187.jpg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/10-768x478.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 950px) 100vw, 950px\" \/><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>[1] E. Cardenal, <em>Telescopio en la noche infinita. <\/em>Pr\u00f3l. de Luce L\u00f3pez-Baralt. Madrid, Trotta, 1993, p. 65.<\/p>\n<p>[2] S. Ram\u00edrez, \u201cLos 90 a\u00f1os de Ernesto Cardenal\u201d, en <em>La Jornada, <\/em>8 de enero de 2015, <em>www.jornada.unam.mx\/2015\/01\/08\/politica\/026a2pol.<\/em><\/p>\n<p>[3] <em>Idem<\/em>.<\/p>\n<p>[4] Cf. E. Cardenal, <em>La santidad de la revoluci\u00f3n. <\/em>Salamanca, S\u00edgueme, 1976.<\/p>\n<p>[5] Cf. Ignacio Due\u00f1as Garc\u00eda de Polavieja, <em>Iglesia y revoluci\u00f3n en Nicaragua a trav\u00e9s de los testimonios orales: la experiencia de Solentiname<\/em>, en <em>Entelequia, www.eumed.net\/entelequia\/pdf\/b016.pdf.<\/em><\/p>\n<p>[6] E. Cardenal, <em>Vida en el amor. <\/em>Pr\u00f3l. de Thomas Merton. M\u00e9xico-Buenos Aires, Carlos Lohl\u00e9, 1970 (Cuadernos latinoamericanos, 3), p. 29.<\/p>\n<p>[7] Cf. <em>Thomas Merton-Ernesto Cardenal. Correspondencia (1959-1968). <\/em>Madrid, Trotta, 2003.<\/p>\n<p>[8] Cit. por L. L\u00f3pez-Baralt, \u201c<em>Vida en el amor: <\/em>hacia la fundaci\u00f3n de la literatura m\u00edstica moderna en Hispanoam\u00e9rica\u201d, en <em>El c\u00e1ntico c\u00f3smico de Ernesto Cardenal. <\/em>Madrid, Trotta, 2012, p. 52.<\/p>\n<p>[9] E. Cardenal, <em>Vida en el amor, <\/em>p. 23.<\/p>\n<p>[10] <em>\u00cddem.<\/em><\/p>\n<p>[11] L. L\u00f3pez Baralt, <em>op. cit., <\/em>p. 49.<\/p>\n<p>[12] L. L\u00f3pez Baralt, \u201c<em>Vida en el amor<\/em> \/Vida perdida en el amor: el c\u00e1ntico m\u00edstico de Ernesto Cardenal\u201d, en <a href=\"http:\/\/www.caratula.net\/ediciones\/48\/critica-lopezBaralt.php\"><em>www.caratula.net\/ediciones\/48\/critica-lopezBaralt.php<\/em><\/a><em>, <\/em>p. 7.<\/p>\n<p>[13] T, Merton, \u201cPr\u00f3logo\u201d, en <em>Vida en el amor, <\/em>p. 9.<\/p>\n<p>[14] <em>Ib\u00edd., <\/em>p. 21.<\/p>\n<p>[15] <em>Vida en el amor, <\/em>p. 31.<\/p>\n<p>[16] L. L\u00f3pez Baralt, \u201c<em>Vida en el amor: <\/em>hacia\u2026\u201d, p. 62.<\/p>\n<p>[17] F.J. Flores, \u201cComunismo o reino de Dios. Una aproximaci\u00f3n a la experiencia religiosa de Ernesto Cardenal\u201d, en Jos\u00e9 Promis Ojeda <em>et al., Ernesto Cardenal: poeta de la liberaci\u00f3n latinoamericana. <\/em>Buenos Aires, Fernando Garc\u00eda Cambeiro, 1975, p. 169.<\/p>\n<p>[18] E. Cardenal, <em>Poes\u00eda completa. <\/em>Tomo I<em>. <\/em>Xalapa, Universidad Veracruzana, 2007, p. 16.<\/p>\n<p>[19]<em> Ib\u00edd., <\/em>p. 195.<\/p>\n<p>[20] Julio Valle-Castillo, \u201cEl poeta Ernesto Cardenal hoy cumple 90 a\u00f1os. Su historia aqu\u00ed\u201d, en <em>La Prensa, <\/em>Managua, 20 de enero de 2015, <em>http:\/\/www.laprensa.com.ni\/2015\/01\/20\/cultura\/1767871-el-poeta-ernesto-cardenal-hoy-cumple-90-anos-su-historia-aqui.<\/em><\/p>\n<p>[21] S. Ram\u00edrez, <em>op. cit.<\/em><\/p>\n<p>[22] Cf. Francisco Javier Sancho M\u00e1s, \u201cM\u00edstica del profeta revolucionario\u201d, en <em>El Pa\u00eds, <\/em>15 de noviembre de 2012, <em>http:\/\/cultura.elpais.com\/cultura\/2012\/11\/15\/actualidad\/1353012866_513646.html.<\/em><\/p>\n<p>[23] E. Cardenal, <em>C\u00e1ntico c\u00f3smico. <\/em>[1989] Guadalajara, Instituto Tecnol\u00f3gico de Estudios Superiores de Occidente, 1991, p. 26. Edici\u00f3n espa\u00f1ola: Madrid, Trotta, 1991.<\/p>\n<p>[24] G. Sucre, <em>La m\u00e1scara, la transparencia. Ensayos sobre poes\u00eda latinoamericana. <\/em>[1975] 2\u00aa ed. corregida y aumentada. M\u00e9xico, Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, 1984 (Tierra firme), p. 282.<\/p>\n<p>[25] E. Cardenal, \u201cApocalipsis\u201d, en <em>Poes\u00eda completa. Tomo I. <\/em>Xalapa, Universidad Veracruzana, 2007, p. 219.<\/p>\n<p>[26] <em>Ibid., <\/em>p. 220.<\/p>\n<p>[27] E. Cardenal, \u201cCoplas a la muerte de Merton\u201d, en <em>Homenaje a los indios americanos, <\/em>en <em>Poes\u00eda de uso. (Antolog\u00eda 1949-1978). <\/em>Buenos Aires, El Cid Editor, 1979, p. 284.<\/p>\n<p>[28] L. L\u00f3pez Baralt, \u201cEs la tierra quien canta en m\u00ed este <em>C\u00e1ntico c\u00f3smico<\/em>\u201d, en <em>El c\u00e1ntico c\u00f3smico de Ernesto Cardenal. <\/em>Madrid, Trotta, 2012, p. 65.<\/p>\n<p>[29] J. Valle-Castillo, \u201cEl poeta Ernesto Cardenal hoy cumple 90 a\u00f1os. Su historia aqu\u00ed\u201d, en <em>La Prensa, <\/em>Managua<em>, <\/em>20 de enero de 2015, <em>www.laprensa.com.ni\/2015\/01\/20\/cultura\/1767871-el-poeta-ernesto-cardenal-hoy-cumple-90-anos-su-historia-aqui.<\/em><\/p>\n<p>[30] E. Cardenal, \u201cCantiga 1\u201d, \u201cEl big bang\u201d, en <em>C\u00e1ntico c\u00f3smico, <\/em>pp. 11-12.<\/p>\n<p>[31] E. Cardenal, <em>C\u00e1ntico c\u00f3smico. <\/em>[1989] Guadalajara, Instituto Tecnol\u00f3gico de Estudios Superiores de Occidente, 1991, p. 28.<\/p>\n<p>[32] Cf. Juan Mart\u00ednez Fern\u00e1ndez, \u201cErnesto Cardenal y su obra po\u00e9tica\u201d, en <em>Tres caminos y nueve voces en la poes\u00eda hispanoamericana contempor\u00e1nea. <\/em>Tesis doctoral, Universidad Complutense de Madrid, pp. 197-335, <em>http:\/\/media.cervantesvirtual.com\/s3\/BVMC_OBRAS\/ff1\/fb1\/2e8\/2b1\/11d\/fac\/c70\/021\/85c\/e60\/64\/mimes\/ff1fb12e-82b1-11df-acc7-002185ce6064.pdf;<\/em> y L. Cervantes-Ortiz, \u201cLa luz y la llama: apuntes sobre la poes\u00eda de tema religioso en Am\u00e9rica Latina\u201d, en <em>El salmo fugitivo. Antolog\u00eda de poes\u00eda religiosa latinoamericana. <\/em>Ed. corregida y aumentada. Terrassa (Espa\u00f1a), CLIE, 2010, pp. 33-34.<\/p>\n<p>[33] \u00c1ngel R. Fern\u00e1ndez, \u201cPresencia de un poeta espa\u00f1ol en Centroam\u00e9rica\u201d, en <em>Pr\u00edncipe de Viana, <\/em>n\u00fam. 203, Pamplona, septiembre-diciembre de 1994, p. 695, <em>www.navarra.es\/appsext\/bnd\/GN_Ficheros_PDF_Binadi.aspx?<\/em><\/p>\n<p>[34] Cf. Rosa Mar\u00eda Paasche, <em>\u00c1ngel Mart\u00ednez Baigorri: m\u00edstico conceptista. <\/em>Gobierno de Navarra, 1992; y \u00c1. Mart\u00ednez Baigorri, <em>\u00c1ngel pose\u00eddo<\/em>. Introd., sel. y notas de J. Bautista Bertr\u00e1n. Barcelona, Ediciones 29, 1978. Cf. los poemas de \u00c1. Mart\u00ednez Baigorri incluidos en L. Cervantes-Ortiz, <em>El salmo fugitivo, <\/em>pp. 151-157.<\/p>\n<p>[35] L. L\u00f3pez-Baralt, \u201cUna vida <em>sub especie aeternitatis<\/em>\u201d, en <em>El c\u00e1ntico c\u00f3smico de Ernesto Cardenal. <\/em>Madrid, Trotta, 2012, p. 23.<\/p>\n<p>[36] <em>Ib\u00edd., <\/em>p. 45.<\/p>\n<p>[37] <em>\u00cddem.<\/em><\/p>\n<p>[38] <em>\u00cddem.<\/em><\/p>\n<p>[39] <em>Ib\u00edd., <\/em>p. 67.<\/p>\n<p>[40] J. M. Valverde, \u201cPr\u00f3logo\u201d, en E. Cardenal, <em>Antolog\u00eda. <\/em>Barcelona, Laia, 1978, p. 12.<\/p>\n<p>[41] E. Cardenal, \u201cCantiga 5. Estrellas y luci\u00e9rnagas\u201d, en <em>C\u00e1ntico c\u00f3smico, <\/em>pp. 46-47.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>No siento escr\u00fapulo por no poder orar. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Juntos el infinito y yo, yo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 sin sentir lo m\u00e1s m\u00ednimo. Igualito que si Dios no existiera. Simplemente nada. \u00bfCabe con respecto al infinito intimidad mayor?[1] E. C. El poeta y sacerdote [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":2543,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[141,99],"class_list":["post-2554","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-leopoldo-cervantes-ortiz","tag-ernesto-cardenal","tag-leopoldo-cervantes-ortiz"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2554","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2554"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2554\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2560,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2554\/revisions\/2560"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/2543"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2554"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2554"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2554"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}