{"id":2886,"date":"2020-05-19T08:29:00","date_gmt":"2020-05-19T07:29:00","guid":{"rendered":"http:\/\/tiberiades.org\/?p=2886"},"modified":"2020-05-19T11:56:02","modified_gmt":"2020-05-19T10:56:02","slug":"rosario-castellanos-y-el-oficio-de-tinieblas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tiberiades.org\/?p=2886","title":{"rendered":"Rosario Castellanos y el &#8216;Oficio de tinieblas&#8217;"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\">\u201c<em>Alguien, yo arrodillada: rasgu\u00e9 mis vestiduras<\/em><br \/>\n<em>Y colm\u00e9 de cenizas mi cabeza.<\/em><br \/>\n<em>Lloro por esa patria que no he tenido nunca,<\/em><br \/>\n<em>La patria que edifica la angustia en el desierto<\/em>\u2026\u201d<br \/>\n\u2013 Rosario Castellanos,&nbsp;<em>De la vigilia est\u00e9ril<\/em>&nbsp;(1950)<\/p>\n<p>En 1962 se publica la gran novela de Rosario Castellanos, con el t\u00edtulo fascinantemente lit\u00fargico de&nbsp;<em>Oficio de tinieblas<\/em>.<a href=\"http:\/\/www.80grados.net\/laberintos-y-desencuentros-de-la-identidad-mexicana-ii\/#footnote_0_29778\">1<\/a>&nbsp;Esta obra es parte de una trilog\u00eda narrativa indigenista, en la cual Castellanos, a quien se le conoc\u00eda sobre todo por su abundante y magn\u00edfica producci\u00f3n po\u00e9tica, se inserta literaria y pol\u00edticamente de lleno en los cr\u00f3nicos conflictos entre criollos y comunidades ind\u00edgenas end\u00e9micos a Chiapas. Es una inmersi\u00f3n profunda, pl\u00e9tora de inteligencia, sensibilidad y solidaridad, en las penurias de los pueblos nativos del sur de M\u00e9xico, descritas con excepcional destreza literaria.<a href=\"http:\/\/www.80grados.net\/laberintos-y-desencuentros-de-la-identidad-mexicana-ii\/#footnote_1_29778\">2<\/a>&nbsp;Es la expresi\u00f3n mayor de la inconclusa ambici\u00f3n po\u00e9tica de nuestra autora de reconstruir la vida de su pueblo \u201calrededor de la memoria humana y de la eternidad de las palabras.\u201d<a href=\"http:\/\/www.80grados.net\/laberintos-y-desencuentros-de-la-identidad-mexicana-ii\/#footnote_2_29778\">3<\/a><\/p>\n<p><em>Oficio de tinieblas<\/em>&nbsp;es de espl\u00e9ndida calidad literaria y su estilo refleja ser escrito por quien se ha distinguido en la poes\u00eda. Su foco geogr\u00e1fico es Chiapas en los a\u00f1os treinta del siglo veinte y su tema candente es, por un lado, la reivindicaci\u00f3n social y econ\u00f3mica de los ind\u00edgenas chamulas y, por<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"396\" height=\"640\" class=\"alignright wp-image-2885 size-full\" style=\"color: #333333; float: right; font-family: Georgia,&amp;quot; times new roman&amp;quot;,&amp;quot;bitstream charter&amp;quot;,times,serif; font-size: 16px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: 400; height: auto; letter-spacing: normal; max-width: 100%; orphans: 2; outline-color: #72777c; outline-style: solid; outline-width: 1px; text-align: left; text-decoration: none; text-indent: 0px; text-transform: none; -webkit-text-stroke-width: 0px; white-space: normal; word-spacing: 0px; margin: 0.5em 0px 0.5em 1em;\" alt=\"\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/2-1-scaled-e1589801207150.jpg\"> el otro, el encuentro entre la religi\u00f3n cristiana de los blancos y la reprimida religiosidad chiapaneca. La l\u00f3gica violenta y tr\u00e1gica se torna inevitable, fatal: da cauce a una sublevaci\u00f3n destinada al fracaso. Su discurso literario se nutre del lenguaje lit\u00fargico sagrado. Como bien ha escrito Carlos Monsiv\u00e1is, tan conocedor de las tradiciones religiosas populares mexicanas: \u201cla Semana Santa es el espacio ritual del estallido.\u201d<a href=\"http:\/\/www.80grados.net\/laberintos-y-desencuentros-de-la-identidad-mexicana-ii\/#footnote_3_29778\">4<\/a><\/p>\n<p>A consecuencia de la ret\u00f3rica de la revoluci\u00f3n mexicana en proceso de institucionalizarse, surge la posibilidad de que las comunidades nativas recuperen la posesi\u00f3n de sus tierras expropiadas por los blancos, la libertad del trabajo servil, y el derecho a la espiritualidad aut\u00f3ctona. Son promesas ardientes que la revoluci\u00f3n lanza al aire, sin que quienes pescan en el r\u00edo revuelto se preocupen por la cat\u00e1strofe que aguarda a los marginados en quienes tales disturbios anidan ilusiones de justicia. Es parte de la mirada cr\u00edtica con que intelectuales y escritores mexicanos analizan las promesas y las frustraciones tr\u00e1gicas de la revoluci\u00f3n mexicana, comenzando al menos desde&nbsp;<em>Los de abajo <\/em>(1915) de Mariano Azuela.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El creciente conflicto es abarcador y manifiesta las escisiones que, m\u00e1s all\u00e1 del discurso nacionalista igualitario, fragmentan hondamente la identidad mexicana entre ind\u00edgenas, pobres, de tez oscura y habladores de una lengua considerada primitiva y los criollos, blancos, poseedores de tierra, poder y de una lengua imperial (\u201cidioma, no como el tzotzil que se dice tambi\u00e9n en sue\u00f1os, sino f\u00e9rreo instrumento de se\u00f1or\u00edo, arma de conquista, punta del l\u00e1tigo de la ley.\u201d)<a href=\"http:\/\/www.80grados.net\/laberintos-y-desencuentros-de-la-identidad-mexicana-ii\/#footnote_4_29778\">5<\/a>&nbsp;Son fisuras profundas que los representantes de la iglesia, en este caso un obispo y dos sacerdotes, intentan parangonar con la voluntad divina. Castellanos, feminista cuando los feminismos mexicanos reci\u00e9n afloraban,<a href=\"http:\/\/www.80grados.net\/laberintos-y-desencuentros-de-la-identidad-mexicana-ii\/#footnote_5_29778\">6<\/a>&nbsp;tambi\u00e9n sabe que esa desigualdad se refleja agudamente en el poder del hombre blanco sobre el cuerpo de la mujer ind\u00edgena. La ind\u00edgena violada por la lujuria del se\u00f1or blanco deja una larga estela de l\u00e1grimas en la historia y en la literatura mexicana.<a href=\"http:\/\/www.80grados.net\/laberintos-y-desencuentros-de-la-identidad-mexicana-ii\/#footnote_6_29778\">7<\/a><\/p>\n<p>El drama, que m\u00e1s all\u00e1 de las ilusiones iniciales desemboca en una tragedia mayor, discurre por la audacia de dos mujeres: Catalina D\u00edaz Pulj\u00e1, cham\u00e1n ind\u00edgena que intenta recuperar las deidades nativas arrasadas por las armas de los cristianos blancos, y, como revelaci\u00f3n sorpresiva al final del relato, la joven Idolina, quien, marginada por los suyos, trama su desquite. Son voces femeninas robustas, parad\u00f3jicamente fortalecidas por el dolor de ser mujer en una sociedad forjada para el beneficio y el placer del var\u00f3n. No logran evitar la violencia de los perversos ni el sufrimiento de los inocentes, pero dignifican con su feminidad herida pero valiente el conflicto terrible de su sexo. Son v\u00edctimas, ciertamente, pero tambi\u00e9n agentes hist\u00f3ricos que pugnan contra quienes pretenden controlar sus cuerpos y almas. Pues, seg\u00fan Castellanos, \u201cpese a todas las t\u00e9cnicas y estrategias de domesticaci\u00f3n usadas en todas las latitudes y en todas las \u00e9pocas por todos los hombres, la mujer tiende siempre a ser mujer, a girar en su propia \u00f3rbita\u2026 Con una fuerza a la que no doblega ninguna coerci\u00f3n\u2026 la mujer rompe los modelos que la sociedad le propone y le impone para alcanzar su imagen aut\u00e9ntica\u2026\u201d<a href=\"http:\/\/www.80grados.net\/laberintos-y-desencuentros-de-la-identidad-mexicana-ii\/#footnote_7_29778\">8<\/a><\/p>\n<p>Es Catalina D\u00edaz Pulj\u00e1 quien promueve el reto mayor: la restauraci\u00f3n de la religiosidad reprimida. Es un terreno proscrito y peligroso que necesariamente conduce a la confrontaci\u00f3n, primero con el sacerdote encargado de vigilar las tendencias ind\u00edgenas a la idolatr\u00eda, el padre Manuel Mandujano, quien desprecia profundamente a los feligreses que a su pesar le toca pastorear (\u201clos indios son una cantidad que no cuenta en nuestras operaciones, monse\u00f1or\u201d, en cierta ocasi\u00f3n le afirma rudamente a su obispo)<a href=\"http:\/\/www.80grados.net\/laberintos-y-desencuentros-de-la-identidad-mexicana-ii\/#footnote_8_29778\">9<\/a>&nbsp;asesinado por violentar sacr\u00edlegamente los objetos sagrados ind\u00edgenas, y luego inexorablemente con los criollos latifundistas armados y listos para defender sus privilegios y poderes.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"640\" height=\"443\" class=\"aligncenter size-large wp-image-2878\" alt=\"\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/3-5-1024x709.jpg\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/3-5-1024x709.jpg 1024w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/3-5-300x208.jpg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/3-5-768x532.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/3-5.jpg 1300w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/p>\n<p>Catalina se convierte en profetisa de los dioses restaurados y de una apocal\u00edptica visi\u00f3n de liberaci\u00f3n. \u201cEn su voz vibraban los sue\u00f1os de la tribu, la esperanza arrebatada a los que mueren, las reminiscencias de un pasado abolido\u2026. Ha terminado el plazo del silencio\u2026 el tiempo de la adversidad\u2026 Esperanzas, mil veces derrotadas por el infortunio, brotaban ahora de nuevo, pujantes.\u201d<a href=\"http:\/\/www.80grados.net\/laberintos-y-desencuentros-de-la-identidad-mexicana-ii\/#footnote_9_29778\">10<\/a>Al final del relato, con la sublevaci\u00f3n que ella inspir\u00f3 violentamente reprimida, recibir\u00e1 el castigo sangriento que la letra sagrada impone a las mujeres de su cala\u00f1a: \u201cA la hechicera no la dejar\u00e1s con vida\u201d (\u00c9xodo 22: 18).<\/p>\n<p>La rebeld\u00eda de Idolina, y su sufrimiento a la hora en que el destino implacable golpea, es de otra clase, sutil y decisivo en el recuento de la tragedia. Enfrentada con la altivez eclesi\u00e1stica del obispo, don Alfonso Ca\u00f1averal, quien pretende controlar su esp\u00edritu, Idolina es capaz de percibir la inanidad velada por las elegantes vestimentas episcopales (\u201cEste anciano no era nadie, aunque estuviera cubierto de sedas y amatistas. Dignidades, t\u00edtulos\u2026 Idolina sab\u00eda lo que se ocultaba debajo de las apariencias: lodo y mentira.\u201d)<a href=\"http:\/\/www.80grados.net\/laberintos-y-desencuentros-de-la-identidad-mexicana-ii\/#footnote_10_29778\">11<\/a><\/p>\n<p>El intento de restaurar la religiosidad nativa, erradicada por tildarse de idolatr\u00eda, desemboca inevitable y fatalmente en una revuelta en reclamo por todo lo perdido y expropiado por los blancos: la tierra (\u201cNo estaremos conformes, ajwalil, mientras la tierra que nos pertenece la tengan otras manos\u201d)<a href=\"http:\/\/www.80grados.net\/laberintos-y-desencuentros-de-la-identidad-mexicana-ii\/#footnote_11_29778\">12<\/a>, la dignidad humillada y la religiosidad ancestral menospreciada.<\/p>\n<p><em>Oficio de tinieblas<\/em>&nbsp;toca un tema clave en la obra de Rosario Castellanos y otros autores mexicanos: la memoria clandestina y potencialmente subversiva de las religiosidades y espiritualidades anta\u00f1as, reprimidas por el desprecio y acoso de los se\u00f1ores blancos y cristianos. Reprimidas, pero no necesariamente aniquiladas. Ya en uno de los relatos de&nbsp;<em>Ciudad Real<\/em>&nbsp;se planteaba la posibilidad de su recuperaci\u00f3n, disimulada y sublimada en los ritos de una peculiar misi\u00f3n evang\u00e9lica, que al quebrar el monopolio de la religiosidad cat\u00f3lica abre, sin pretenderlo, las puertas al atisbo velado de las divinidades que una vez impartieron significado a la vida y la muerte de las comunidades mayas. \u201c[C]uando [los misioneros evang\u00e9licos] condenaban a la Cortesana de Roma\u2026 esto serv\u00eda a los indios de ocasi\u00f3n para recordar sus propios mitos, para quitar del rostro de sus antiguos dioses la costra que sobre ellos hab\u00eda depositado el tiempo, el abandono, el olvido y que los hab\u00eda vuelto irreconocibles.\u201d<a href=\"http:\/\/www.80grados.net\/laberintos-y-desencuentros-de-la-identidad-mexicana-ii\/#footnote_12_29778\">13<\/a><\/p>\n<figure id=\"attachment_2879\" aria-describedby=\"caption-attachment-2879\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"640\" height=\"400\" class=\"size-large wp-image-2879\" alt=\"\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/4-Homenaje-de-Google-a-Rosario-Castellanos-1024x640.jpg\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/4-Homenaje-de-Google-a-Rosario-Castellanos-1024x640.jpg 1024w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/4-Homenaje-de-Google-a-Rosario-Castellanos-300x188.jpg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/4-Homenaje-de-Google-a-Rosario-Castellanos-768x480.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/4-Homenaje-de-Google-a-Rosario-Castellanos.jpg 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-2879\" class=\"wp-caption-text\">4 Homenaje de Google a Rosario Castellanos<\/figcaption><\/figure>\n<p>\u00bfHay futuro para los dioses del pasado, para la religiosidad erradicada? Prevalece entre los nativos sublevados la sensaci\u00f3n que describe Castellanos en otra de sus obras: \u201cla nostalgia por el reino perdido\u2026 el remordimiento por el destierro de un dios cuyo retorno anunciaban las profec\u00edas y era aguardado como se aguarda lo fatal: con una ambigua mezcla de miedo y esperanza.\u201d<a href=\"http:\/\/www.80grados.net\/laberintos-y-desencuentros-de-la-identidad-mexicana-ii\/#footnote_13_29778\">14<\/a>&nbsp;Los ind\u00edgenas elevan a los dioses de anta\u00f1o \u201cun lamento sostenido, mon\u00f3tono, que despu\u00e9s se quebr\u00f3 en palabras: la palabra del desamparo, la del sufrimiento, la de la miseria. Rezaban a unos dioses ausentes\u2026\u201d<a href=\"http:\/\/www.80grados.net\/laberintos-y-desencuentros-de-la-identidad-mexicana-ii\/#footnote_14_29778\">15<\/a>&nbsp;El proyecto de recuperar la reprimida espiritualidad ancestral culmina en un grotesco sincretismo, una religiosidad h\u00edbrida que incluye una dolorosa parodia de la crucifixi\u00f3n cristiana en la carne de un desafortunado ni\u00f1o nativo.<a href=\"http:\/\/www.80grados.net\/laberintos-y-desencuentros-de-la-identidad-mexicana-ii\/#footnote_15_29778\">16<\/a><\/p>\n<p>El lamento desesperado y las plegarias suplicantes quedan sin contestar: los dioses ancestrales han sido condenados al silencio eterno. La revuelta pasa por el juicio de las armas, y de \u00e9stas los blancos tienen el monopolio decisivo. La sublevaci\u00f3n est\u00e1 condenada desde el principio a su tr\u00e1gico fracaso. Tienen los criollos blancos otros dos factores convenientes cuando de una contienda armada se trata: el desprecio al enemigo (la mirada del amo bestializa y deshumaniza al ind\u00edgena), que les valida el ejercicio de implacable crueldad, y la protecci\u00f3n de la divinidad cristiana, en este caso de la Virgen de la Caridad, que tantas veces ha resguardado a los cristianos blancos de la barbarie aborigen. La madre de Jes\u00fas tiene en Am\u00e9rica Latina un historial b\u00e9lico que nada tiene que envidiar al ap\u00f3stol Santiago, patr\u00f3n de Espa\u00f1a, matamoros en la Reconquista ib\u00e9rica y mataindios en la conquista de Am\u00e9rica.<\/p>\n<p>No hay vuelta atr\u00e1s. Dado el primer paso en la rebeli\u00f3n ind\u00edgena la l\u00f3gica inexorable es fatal. Los criollos s\u00f3lo consideran dignos a los indios muertos y, por tanto, la manera de otorgarles dignidad es mediante la masacre, bautizada como cruzada en defensa de la fe y la cultura cristiana. No es un libreto original, algo que Rosario Castellanos sabe perfectamente, pero en pocas plumas latinoamericanas esta desgracia hist\u00f3rica ha sido tan triste y bellamente narrada. De Castellanos bien podr\u00eda aseverarse lo que Carlos Monsiv\u00e1is en cierta ocasi\u00f3n escribiera sobre Octavio Paz, \u201cque lleva a la prosa el valor extraordinario de su poes\u00eda.\u201d<a href=\"http:\/\/www.80grados.net\/laberintos-y-desencuentros-de-la-identidad-mexicana-ii\/#footnote_16_29778\">17<\/a><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"700\" height=\"525\" class=\"aligncenter size-full wp-image-2880\" alt=\"\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/5-1.jpg\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/5-1.jpg 700w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/5-1-300x225.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/p>\n<p>Al final de la jornada, silenciada la revuelta ind\u00edgena, los blancos cristianos someten a los sobrevivientes a la penitencia que espera a quienes pretenden violar las leyes inmutables del Dios de los ej\u00e9rcitos. Quienes han sido despose\u00eddos de tierras y participaci\u00f3n social, cuyo idioma y cultura han sido menospreciados, tienen, adem\u00e1s, en la hora de la derrota, que asumir la humillaci\u00f3n de la penitencia. El sacramento de reconciliaci\u00f3n se transmuta en suplicio de un pueblo por siglos avasallado. Es un oficio de tinieblas que se\u00f1ala hacia una reiteraci\u00f3n del sacrificio de la cruz. S\u00f3lo que esta vez el sacrificado es un pueblo aut\u00f3ctono: una comunidad nativa del siempre adolorido Chiapas. A Fernando Ulloa, criollo blanco que intenta cambiar la situaci\u00f3n en solidaridad con los ind\u00edgenas sublevados, otro sacerdote, el padre Balc\u00e1zar, se encarga de endilgarle fama de comunista y, por consiguiente, de adversario mortal de los valores cristianos (\u201cenemigo jurado de la Iglesia, peligroso para el orden establecido y corruptor de la juventud.\u201d)<a href=\"http:\/\/www.80grados.net\/laberintos-y-desencuentros-de-la-identidad-mexicana-ii\/#footnote_17_29778\">18<\/a>&nbsp;Se ocupar\u00e1 este sacerdote, con mayor voluntad y protagonismo que el exhausto obispo, don Alfonso, de conciliar las potencias terrenales y la potestad eclesi\u00e1stica, para el reciproco provecho de sus abultados beneficios.<\/p>\n<p>El obispo se da cuenta de las estrategias de manipulaci\u00f3n y violencia de sus compaisanos y ricos feligreses, pero no dispone de la energ\u00eda ni del \u00e1nimo para enfrentarles. La iglesia del Jes\u00fas de los pobres y desprovistos es ahora baluarte de terratenientes y mercaderes. \u00a1La mayor iron\u00eda de la historia humana! Quiz\u00e1 sin percatarse, y sin las ingenuas ilusiones del ruso, en Castellanos perdura la contradicci\u00f3n entre la fe evang\u00e9lica y la instituci\u00f3n eclesi\u00e1stica que tanto lacer\u00f3 el alma del anciano Tolstoi.<\/p>\n<p>\u00bfY M\u00e9xico, cu\u00e1l es en este texto su perfil? \u201c\u00bf\u2026 un enigma, un vago fantasma, un monstruo sin nombre\u2026 un inmenso horizonte desolado?\u201d<a href=\"http:\/\/www.80grados.net\/laberintos-y-desencuentros-de-la-identidad-mexicana-ii\/#footnote_18_29778\">19<\/a>&nbsp;<em>Oficio de tinieblas<\/em>&nbsp;es otro espl\u00e9ndido testimonio literario de los ag\u00f3nicos laberintos y desencuentros de la fragmentada identidad cultural mexicana y de la divergencia entre los ideales evang\u00e9licos de solidaridad y la indiferencia eclesi\u00e1stica a la convocatoria perturbadora de esos ideales.<\/p>\n<p>\u201c<em>Porque yo soy de aquellos desterrados<\/em><br \/>\n<em>para quienes el pan de su mesa es ajeno<\/em><br \/>\n<em>y su lecho una inmensa llanura abandonada<\/em><br \/>\n<em>y toda voz humana una lengua extranjera<\/em>.\u201d<br \/>\n\u2013Rosario Castellanos,&nbsp;<em>De la vigilia est\u00e9ril<\/em>&nbsp;(1950)<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"480\" height=\"746\" class=\"wp-image-2881  alignright\" alt=\"\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/6-4-659x1024.jpg\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/6-4-659x1024.jpg 659w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/6-4-193x300.jpg 193w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/6-4-768x1193.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/6-4-989x1536.jpg 989w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/6-4.jpg 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 480px) 100vw, 480px\" \/><\/p>\n<ol>\n<li>Rosario Castellanos,&nbsp;<em>Oficio de tinieblas<\/em>(M\u00e9xico, DF: Penguin Books, 1977, orig. 1962).<\/li>\n<li>Sus otras obras de ficci\u00f3n importantes indigenistas fueron la novela&nbsp;<em>Bal\u00fan Can\u00e1n<\/em>(1957) y el libro de&nbsp;<em>cuentos Ciudad Real<\/em>&nbsp;(1960).<\/li>\n<li>Rosario Castellanos, \u201cLas amistades ef\u00edmeras\u201d, en su libro&nbsp;<em>Los convidados de agosto<\/em>(M\u00e9xico, D. F.: Ediciones Era, 1998, orig. 1964), 29.<\/li>\n<li>Carlos Monsiv\u00e1is,&nbsp;<em>Escribir, por ejemplo (De los inventores de la tradici\u00f3n)<\/em>(M\u00e9xico, DF: Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, 2008), 304.<\/li>\n<li><em>Oficio de tinieblas<\/em>, 9.<\/li>\n<li>V\u00e9ase una de sus escasas escrituras de teatro,&nbsp;<em>El eterno femenino<\/em>(1975), publicada poco despu\u00e9s de su tr\u00e1gica muerte en Tel Aviv, donde fung\u00eda de embajadora de M\u00e9xico ante el estado de Israel.&nbsp;<em>El eterno femenino<\/em>&nbsp;es una obra de profunda tesitura feminista, en la que se reconfiguran literariamente los andares y pesares de mujeres como la Eva primigenia, la Malinche, sor Juana In\u00e9s de la Cruz, Josefa Ortiz de Dom\u00ednguez, la emperatriz Carlota, Rosario de la Pe\u00f1a y la legendaria Adelita. En&nbsp;<em>Declaraci\u00f3n de fe: reflexiones sobre la situaci\u00f3n de la mujer en M\u00e9xico<\/em>&nbsp;(M\u00e9xico, D. F: Alfaguara, 1997, escrito originalmente en 1959) Castellanos estudia, en un tono de implacable cr\u00edtica y elegante iron\u00eda, las trayectorias accidentadas y complejas de la mujer en la historia cultural de su pa\u00eds, incursionando a veces en las justificaciones religiosas para legitimar su subordinaci\u00f3n. Varios de sus relatos narran las penurias de la mujer aldeana, que enfrenta sin eficacia las tradiciones patriarcales de honra y honor que cercenan dr\u00e1sticamente su libertad (\u201cLas amistades ef\u00edmeras\u201d, \u201cVals \u2018Capricho\u2019\u201d, \u201cLos convidados de agosto\u201d, \u201cEl viudo Rom\u00e1n\u201d, en su libro&nbsp;<em>Los convidados de agosto<\/em>). Al fin y al cabo opina el paterfamilias: \u201c\u00bfQu\u00e9 otra cosa puede esperarse de las mujeres cuya naturaleza es d\u00e9bil, hip\u00f3crita y cobarde?\u201d (<em>Los convidados de agosto<\/em>, 183). En su fascinante libro de breves ensayos&nbsp;<em>Mujer que sabe lat\u00edn\u2026<\/em>&nbsp;(1973), nuestra autora reflexiona sobre escritoras de prestigio internacional, como Silvina Ocampo, Virginia Woolf, Flannery O\u2019Connor, Clarice Lispector, Simone Weil, Doris Lessing, demostrando un dominio poco usual de la literatura femenina del siglo xx. Con elegante iron\u00eda y algo de sorna, cosa poco usual en su escritura, dirige su feminismo cr\u00edtico como dardo letal al coraz\u00f3n de la faena que en realidad es la suya propia \u2013 la de escritora y poeta \u2013 en su par\u00f3dico relato&nbsp;<em>\u00c1lbum de familia<\/em>&nbsp;(M\u00e9xico, D. F: Planeta\/Joaqu\u00edn Mortiz, 2002, orig. 1971).<\/li>\n<li>Luis N. Rivera Pag\u00e1n, \u201cLa ind\u00edgena raptada y violada\u201d,&nbsp;<em>Pasos<\/em>, segunda \u00e9poca, N\u00fam. 42, julio-agosto, 1992, 7-10.<\/li>\n<li><em>Mujer que sabe lat\u00edn\u2026<\/em>, 17.<\/li>\n<li><em>Oficio de tinieblas<\/em>, 108.<\/li>\n<li>Ib\u00edd. 212ss.<\/li>\n<li>Ib\u00edd. 200.<\/li>\n<li>Ib\u00edd. 245.<\/li>\n<li>Rosario Castellanos,&nbsp;<em>Ciudad Real<\/em>(M\u00e9xico, DF: Alfaguara, 1997, orig. 1960), 162.<\/li>\n<li><em>Declaraci\u00f3n de fe<\/em>, 19. En este caso, aclaremos, Castellanos alude al mito del retorno de Quetzalc\u00f3atl.<\/li>\n<li><em>Oficio de tinieblas<\/em>, 247.<\/li>\n<li>Castellanos reproduce otra versi\u00f3n de la legendaria crucifixi\u00f3n por ind\u00edgenas en Chiapas de uno de los suyos, para competir con el dios crucificado de los blancos, en&nbsp;<em>Bal\u00fan Can\u00e1n <\/em>(M\u00e9xico DF: Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, 2008, orig. 1957), 104.<\/li>\n<li>Carlos Monsiv\u00e1is,&nbsp;<em>Escribir, por ejemplo (De los inventores de la tradici\u00f3n)<\/em>(M\u00e9xico, DF: Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, 2008), 12.<\/li>\n<li><em>Oficio de tinieblas<\/em>, 160.<\/li>\n<li>Ib\u00edd. 174s.<\/li>\n<\/ol>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"640\" height=\"640\" class=\"aligncenter size-large wp-image-2882\" alt=\"\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/7-1024x1024.png\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/7-1024x1024.png 1024w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/7-300x300.png 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/7-150x150.png 150w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/7-768x768.png 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/7-400x400.png 400w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/7.png 1080w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"200\" height=\"297\" class=\"wp-image-2883  alignright\" style=\"margin: 0.5em 1em 0.5em 0px; height: 198px; text-align: left; color: #333333; text-transform: none; text-indent: 0px; letter-spacing: normal; font-size: 16px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: 400; text-decoration: none; word-spacing: 0px; white-space: normal; max-width: 100%; orphans: 2; float: left; -webkit-text-stroke-width: 0px;\" alt=\"\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/8-2-300x297.jpg\"><\/p>\n<p><em>Luis Rivera-Pag\u00e1n (San Juan de Puerto Rico, 1942). Profesor em\u00e9rito del Seminario Teol\u00f3gico de Princeton. Autor de varios libros, entre ellos, \u201cEvangelizaci\u00f3n y violencia: La conquista de Am\u00e9rica\u201d (1992), \u201cEntre el oro y la fe: El dilema de Am\u00e9rica\u201d (1995), \u201cMito exilio y demonios: literatura y teolog\u00eda en Am\u00e9rica Latina\u201d (1996), \u201cDi\u00e1logos y polifon\u00edas: perspectivas y rese\u00f1as\u201d (1999), \u201cTeolog\u00eda y cultura en Am\u00e9rica Latina\u201d (2009), \u201cPeregrinajes teol\u00f3gicos y literarios\u201d (2013) y \u201cEnsayos teol\u00f3gicos desde el Caribe\u201d (2013). Es Hu\u00e9sped Distinguido de Salamanca y Premio Iberoamericano de Ensayo \u2018Alfonso Ortega Carmona\u2019, otorgado en Salamanca en 2013.<\/em>&nbsp;<em>Es miembro del Consejo Asesor de Tiber\u00edades.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cAlguien, yo arrodillada: rasgu\u00e9 mis vestiduras Y colm\u00e9 de cenizas mi cabeza. Lloro por esa patria que no he tenido nunca, La patria que edifica la angustia en el desierto\u2026\u201d \u2013 Rosario Castellanos,&nbsp;De la vigilia est\u00e9ril&nbsp;(1950) En 1962 se publica la gran novela de Rosario Castellanos, con el t\u00edtulo fascinantemente lit\u00fargico de&nbsp;Oficio de tinieblas.1&nbsp;Esta obra es parte de una trilog\u00eda [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":2884,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[83,166],"class_list":["post-2886","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-luis-rivera-pagan","tag-rivera-pagan","tag-rosario-castellanos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2886","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2886"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2886\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2900,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2886\/revisions\/2900"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/2884"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2886"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2886"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2886"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}