{"id":3545,"date":"2020-07-18T09:20:55","date_gmt":"2020-07-18T08:20:55","guid":{"rendered":"http:\/\/tiberiades.org\/?p=3545"},"modified":"2020-07-20T08:53:12","modified_gmt":"2020-07-20T07:53:12","slug":"juan-antonio-monroy-la-biblia-en-el-teatro-de-alejandro-casona","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tiberiades.org\/?p=3545","title":{"rendered":"La Biblia en el teatro de Alejandro Casona"},"content":{"rendered":"<p>Alejandro Casona naci\u00f3 el 23 de marzo de 1903 en Besullo, peque\u00f1a aldea asturiana de 40 vecinos. El mismo Casona cuenta: \u201cSe llegaba a caballo, a dos horas de galopada desde Cangas de Narcea. Las casas tienen la techumbre de losa y en mi ni\u00f1ez el centro de la vida familiar se hac\u00eda alrededor del hogar bajo de le\u00f1a, que se llama \u201cchariega\u201d.<\/p>\n<p>Su aut\u00e9ntico nombre era Alejandro Rodr\u00edguez \u00c1lvarez. Lo de Casona lo explica \u00e9l mismo: \u201cLa casa donde nac\u00ed y me cri\u00e9 es una vieja mansi\u00f3n solariega, la m\u00e1s grande de la aldea y que all\u00ed denominan \u201cCasona\u201d. Desde mis principios literarios adopt\u00e9 como seud\u00f3nimo, el cual me ha quedado como apellido, el nombre con el que se conoc\u00eda nuestra casa solariega\u201d.<\/p>\n<p>Los padres de Casona eran ambos maestros. A los cinco a\u00f1os Casona le\u00eda correctamente. Y a los once ya hab\u00eda devorado, literariamente, a Dumas, Dick Turpin, Cervantes, Dante y otros muchos autores. A esa edad, dice Antonio Garc\u00eda Mu\u00f1oz, Casona hab\u00eda le\u00eddo ya \u201clo que normalmente otro muchacho cualquiera gustoso de los libros lleva le\u00eddo a los veinte\u201d.<\/p>\n<p>En las Universidades de Oviedo y Murcia estudi\u00f3 Filosof\u00eda y Letras. En 1922, influenciado por la profesi\u00f3n de sus padres, ingres\u00f3 en la Escuela Superior de Magisterio. A los 25 a\u00f1os de edad ejerc\u00eda como maestro en el valle de Ar\u00e1n. All\u00ed despert\u00f3 la vocaci\u00f3n esc\u00e9nica de Casona, fundando un teatro para ni\u00f1os que titul\u00f3&nbsp;<em>El p\u00e1jaro pinto<\/em>. En 1931, el Patronato de Misiones Pedag\u00f3gicas, dependiente del Ministerio de Instrucci\u00f3n P\u00fablica y Bellas Artes, pidi\u00f3 a Casona que dirigiera el Teatro del Pueblo. Con un grupo de estudiantes a su cargo, Casona prosigui\u00f3, durante cinco a\u00f1os m\u00e1s la labor iniciada en el Valle de Ar\u00e1n con&nbsp;<em>El P\u00e1jaro Pinto<\/em>. \u201cDurante los cinco a\u00f1os que tuve la fortuna de dirigir aquella muchachada estudiante \u2013escribe Casona-, m\u00e1s de trescientos pueblos \u2013en aspa desde Sanabria a la Mancha y desde Arag\u00f3n a Extremadura, con su centro en la paramera castellana-, nos vieron llegar a sus ejidos, sus plazas y sus porches, levantar nuestros b\u00e1rtulos al aire libre y representar el sazonado repertorio ante el feliz asombro de la aldea\u201d.<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-3543 size-medium\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/2-3-225x300.jpg\" alt=\"\" width=\"225\" height=\"300\"><\/p>\n<p>Casona se consagra como dramaturgo en 1934 a ra\u00edz del gran \u00e9xito que tuvo&nbsp;<em>La sirena varada<\/em>, que obtuvo el Premio Lope de Vega. En ese mismo a\u00f1o Casona gan\u00f3 el Premio Nacional de Literatura, concedido a su libro&nbsp;<em>Flor de leyendas<\/em>. En 1937 abandon\u00f3 Espa\u00f1a y anduvo por Francia, M\u00e9xico, Puerto Rico, Venezuela, Colombia, Per\u00fa y Chile, escribiendo y representando excelentes obras de teatro. Se instal\u00f3 definitivamente en Buenos Aires en 1939. Regres\u00f3 a Espa\u00f1a en 1963 y dos a\u00f1os m\u00e1s tarde, el 17 de septiembre de 1965 muri\u00f3 en Madrid cuando a\u00fan se esperaba mucho de su genio teatral.<\/p>\n<p>Sus obras, m\u00e1s de 30 entre originales y adaptaciones, han sido representadas en los principales escenarios del mundo.&nbsp;<em>Los \u00e1rboles mueren de pie<\/em><em>&nbsp;<\/em>estuvo tres temporadas seguidas en Par\u00eds y Buenos Aires. La importancia del teatro de Casona va increment\u00e1ndose con el tiempo. Al igual que sus \u00e1rboles, supo morir de pie sobre el escenario de la vida.<\/p>\n<p>No hay autor teatral espa\u00f1ol contempor\u00e1neo con una preocupaci\u00f3n tan dominante por los problemas metaf\u00edsicos como Alejandro Casona. Lo espiritual est\u00e1 presente en todas sus obras. Y no es una presencia circunstancial, sino intencionada, meditada, creada aposta. Dios no es en \u00e9l un recurso teatral, como en otros autores; es una realidad viviente. Es, juntamente con la muerte, \u201clas dos cosas grandes que hacen temblar al hombre\u201d como hace decir al Pablo de&nbsp;<em>La tercera palabra<\/em>&nbsp;(Acto II). Y en torno a la existencia de Dios Casona da tambi\u00e9n vida al Diablo; intenta penetrar en el misterio de la vida, en su origen, en su final eterno; se ocupa de la muerte con profundidad de te\u00f3logo; ahonda en el problema de la salvaci\u00f3n del alma; cree en el juicio final, en la responsabilidad primera y \u00faltima del individuo y siente miedo, un espantoso miedo humano a \u201cque lleguemos al otro lado\u2026. Y que no haya nada. Ser\u00eda una estafa imperdonable\u201d (Siete gritos en el mar, Acto III).<\/p>\n<p>La Biblia ocupa un lugar destacado en su teatro. Un lugar que, quiz\u00e1s por no conocerla como Casona demostr\u00f3 hacerlo, no han sabido dar otros autores espa\u00f1oles. El libro de Dios, fuente continua de inspiraci\u00f3n literaria, ofrece inagotables recursos a quienes sepan leer en sus p\u00e1ginas.&nbsp; Y Casona us\u00f3 de estos recursos, porque el texto de la Biblia le era familiar.<\/p>\n<p>Hay ocasiones en que emplea las Escrituras para hacer re\u00edr a los espectadores, como en este pasaje de&nbsp;<em>Farsa y justicia<\/em>&nbsp;del corregidor, donde Casona cuenta el divertido juicio al que compareci\u00f3 el posadero Juan Blas, acusado por un cazador, un peregrino, un sastre y un le\u00f1ador.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u201cCorregidor.- \u00bfY puede nadie negar que un animal de monte tire al monte?<br \/>\nCazador.- Pero, se\u00f1or corregidor, es imposible. El jabal\u00ed estaba muerto y bien muerto.<br \/>\nCorregidor.- Nada hay imposible ante la voluntad de Dios. Muerta estaba la hija de Jairo cuando le fue dicho: \u201c\u00a1Dormida est\u00e1s, despierta!\u201d<br \/>\nSecretario.- San Juan, cap\u00edtulo once, vers\u00edculo cuarenta y tres.<br \/>\nCorregidor.- \u00bfVas a poner en duda los santos Evangelios?<br \/>\nCazador.- \u00bfQu\u00e9 importan ahora San Juan y San Mateo?<br \/>\nCorregidor.- \u00bfC\u00f3mo que no importan? \u00a1Anote, secretario!<br \/>\nSecretario.- Anoto (Escribe vertiginosamente).<br \/>\nCazador.- De lo que se trata aqu\u00ed es de Juan Blas, el posadero. Y yo afirmo que un posadero no puede hacer milagros.<br \/>\nCorregidor.- \u00a1Imprudencia temeraria! \u00bfNo tienen acaso todos los posaderos del mundo el don de transformar el agua en vino como en las bodas de Can\u00e1? \u00a1Anote!\u201d<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-3544 size-medium\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/3-3-225x300.jpg\" alt=\"\" width=\"225\" height=\"300\"><\/p>\n<p>En&nbsp;<em>Los \u00e1rboles mueren de pie<\/em>&nbsp;(Acto I), el falso pastor protestante aparece en escena con la Biblia en las manos. El de\u00e1n de&nbsp;<em>La molinera de Arcos&nbsp;<\/em>&nbsp;(Escena V) dice a Frasquita que&nbsp; \u201cen lugar de cuidar de sus ovejas el que descarr\u00eda al reba\u00f1o con su ejemplo\u201d tiene \u201cpecado de esc\u00e1ndalo\u201d.. Y agrega: \u201cSeg\u00fan el Evangelio, m\u00e1s le valiera atarse al cuello una rueda de molino y arrojarse al mar\u201d.<\/p>\n<p>En<em>&nbsp;<\/em><em>La barca sin pescador<\/em>&nbsp;(Acto II), una de las mejores obras teatrales que tiene Casona, la abuela, razonando con Marko sobre el valor de las palabras, dice:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u201cAbuela.-\u00bfY es que las palabras no valen nada? Si el domingo, en lugar de emborracharte, hubieras ido a la iglesia, habr\u00edas o\u00eddo lo que dijo el pastor. Y qu\u00e9 bien hablaba el condenado\u2026Dec\u00eda: \u201cCuando Jes\u00fas de Galilea envi\u00f3 por toda la tierra a sus disc\u00edpulos, que eran unos pobres pescadores como vosotros, \u00bfcre\u00e9is que les dio para luchar la espada o el caballo? \u00a1No! Les dio la palabra. Y con la palabra sola conquistaron el mundo\u201d.<\/p>\n<p>En esta misma obra, al final del acto segundo, cuando Estela se dispone a bendecir la comida, eleva una oraci\u00f3n que es propia de las personas acostumbradas a meditar en la Biblia.&nbsp;Angelina y Matilde, las dos hermanas de&nbsp;<em>La tercera palabra<\/em>&nbsp;(Acto I), mantienen este di\u00e1logo sobre los dos Testamentos:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u201cMatilde.- (Irreductible) \u00a1Aunque fueran cinco minutos! \u00a1Soy la hermana mayor, y no hay lentejas bastantes en el mundo para comprar mis derechos de primogenitura!<br \/>\nAngelina.- (Levant\u00e1ndose y alzando el tono en un ensayo de rebeld\u00eda). \u00bfVas a salirme ahora con los Evangelios?<br \/>\nMatilde.- (M\u00e1s fuerte). \u00a1Es el Antiguo Testamento!<br \/>\nAngelina.- (Desconcertada). \u00a1Ah!&#8230; Entonces est\u00e1 bien\u201d.<\/p>\n<p>En&nbsp;<em>La dama del alba<\/em>&nbsp;(Acto I), otra de las obras mejor logradas de Casona, la madre se queja pensando que su hija yace muerta bajo las aguas del r\u00edo, y dice: \u201caunque hubiera un palacio no la quiero en el r\u00edo, donde todo el mundo tira piedras al pasar. La Escritura lo dice: \u201cEl hombre es tierra y debe volver a la tierra\u201d. S\u00f3lo el d\u00eda que la encuentre podr\u00e9 yo descansar en paz\u201d.<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-3539 size-medium\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/4-2-209x300.jpg\" alt=\"\" width=\"209\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/4-2-209x300.jpg 209w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/4-2-715x1024.jpg 715w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/4-2-768x1100.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/4-2.jpg 904w\" sizes=\"auto, (max-width: 209px) 100vw, 209px\" \/><\/p>\n<p>Donde Casona m\u00e1s recurre a la Biblia es, tal vez, en&nbsp;<em>La sirena varada<\/em>, la primera obra que escribi\u00f3 estrenada en Madrid el 17 de marzo de 1934. Samy, el \u201cclown\u201d de circo, siempre borracho de vino y de miedo \u201cera un lector fan\u00e1tico de la Biblia\u201d (Acto II). Ricardo, extra\u00f1ado por este detalle, exclama: \u201cMaravilloso; un \u201cclown\u201d de circo que conoce la Biblia y las estrellas\u201d (Acto I). Sirena, la hija tarada de Samy, en uno de sus momentos de lucidez, recuerda: \u201cPap\u00e1 beb\u00eda cerveza y se sentaba en el suelo a tocar la guitarra; y se le ca\u00edan las l\u00e1grimas. Despu\u00e9s me le\u00eda un libro grande que hablaba de Dios\u201d (Acto III). De estas lecturas, Sirena recuerda pasajes enteros de la Biblia. Al final del primer acto repite de memoria hasta diez vers\u00edculos de El Cantar de los Cantares.&nbsp; Lo hace con tal dulzura que Ricardo, fascinado, la besa con efusi\u00f3n mientras grita: \u201c\u00a1Sirena! \u00a1Sirena! \u00a1Sirena! Sulamita\u201d.<\/p>\n<p>Citas literales de la Biblia, como las reproducidas aqu\u00ed, abundan en otras obras de Casona. Pero citar un libro, aunque este libro sea la Biblia, no es dif\u00edcil. A nuestro entender,&nbsp;tiene m\u00e1s m\u00e9rito el que el contenido de un libro est\u00e9 de tal manera vivo en el alma y en la mente del escritor que \u00e9ste, inconscientemente, muestre en sus obras la influencia del mismo.<\/p>\n<p>Esto ocurre con Casona y la Biblia. El texto de la Biblia le es tan amado, tan familiar, que los personajes de sus obras, sin propon\u00e9rselo, hablan con frases de la Biblia.<\/p>\n<p>He aqu\u00ed algunos ejemplos: \u201cEl d\u00eda que a Salom\u00f3n se le ocurri\u00f3 la idea de partir a un ni\u00f1o en dos estaba inspirado&nbsp;por una luminosa digesti\u00f3n\u201d (el corregidor, en&nbsp;<em>Farsa y justicia<\/em>&nbsp;del corregidor). \u201cSois la sal de la tierra y el jard\u00edn de la vida\u201d (<em>Farsa del Cornudo Apaleado<\/em>, pr\u00f3logo). \u201cTambi\u00e9n el rey David bailaba delante del arca\u201d (el de\u00e1n de&nbsp;<em>La molinera de Arcos<\/em>, Escena II). El Arturo de&nbsp;<em>El crimen de Lord Arturo <\/em>(Acto II) se expresa con palabras paulinas, tomadas del cap\u00edtulo siete de la ep\u00edstola a los Romanos. Dice: \u201cCreo en una fuerza sobrenatural y misteriosa, que me arrastra a hacer el mal; y en otra misteriosa tambi\u00e9n, que no me deja hacerlo\u201d.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-3540\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/5-1-206x300.jpg\" alt=\"\" width=\"206\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/5-1-206x300.jpg 206w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/5-1-703x1024.jpg 703w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/5-1-768x1119.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/5-1.jpg 900w\" sizes=\"auto, (max-width: 206px) 100vw, 206px\" \/>Las citas, frases y reminiscencias de la Biblia se prodigan en su teatro infantil, especialmente en los cinco cuadros que componen la obra \u00a1A Bel\u00e9n pastores! Tambi\u00e9n abundan en las adaptaciones que hizo de obras famosas, tales como en&nbsp;<em>La Celestina<\/em>, de Rojas; en&nbsp;<em>El burlador de Sevilla<\/em>, de Tirso de Molina, y en las dos obras que adapt\u00f3 de Shakespeare,&nbsp;<em>Ricardo III<\/em>&nbsp; y&nbsp;<em>Sue\u00f1o de una noche de verano<\/em>. En su ensayo en prosa sobre el Diablo, la Biblia, por la obligatoriedad del tema, est\u00e1 presente en casi todos los cap\u00edtulos y particularmente en el ap\u00e9ndice I, donde Casona describe los nombres que se dan al Diablo en las Sagradas Escrituras.<\/p>\n<p>En esta nutrici\u00f3n b\u00edblica de Casona est\u00e1, quiz\u00e1s, el secreto de la alegre despreocupaci\u00f3n terrena y de la prioridad que en todas sus obras da a las compensaciones espirituales. Federico C. Sainz de Robles atribuye al autor asturiano&nbsp;una pedagog\u00eda espiritual cuya ra\u00edz, a nuestro modo de ver, hay que encontrarla en su sincero amor por el Libro de Dios.<\/p>\n<p><strong><em>Juan Antonio Monroy (1929)<\/em><\/strong><em>&nbsp;naci\u00f3 en Rabat, Marruecos, de padre franc\u00e9s y madre espa\u00f1ola. Es periodista y escritor. Ha fundado y dirigido cinco publicaciones, ha escrito 57 libros y m\u00e1s de 3.500 art\u00edculos. Conferenciante ampliamente solicitado, ha pronunciado conferencias en Universidades y Centros culturales en unos 30 pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina, Europa y en 36 estados de la Uni\u00f3n Norteamericana. Ha viajado por 83 pa\u00edses del mundo y publicado tres libros de viajes. Doctor Honoris Causa por el Defenders Theological Seminary de Puerto Rico, por la Universidad Pepperdine de Los \u00c1ngeles, California y por la Universidad de Abilene, en Texas. En mayo del 2012 la misma Universidad de California le entreg\u00f3 ante tres mil personas una placa como reconocimiento a cincuenta a\u00f1os de intensa labor literaria. D\u00edas m\u00e1s tarde la Alianza de Escritores y Comunicadores Evang\u00e9licos, en una entra\u00f1able ceremonia que tuvo lugar en la Universidad de Salamanca lo distingui\u00f3 como \u201chombre del a\u00f1o\u201d 2011, ofreci\u00e9ndole ese Premio. Monroy figura inscrito en la tercera edici\u00f3n del anuario Quien es qui\u00e9n en las Letras Espa\u00f1olas, del Instituto Nacional del Libro Espa\u00f1ol y en el Who\u00b4s who in Western Europe, de la Universidad de Cambridge, Inglaterra, edici\u00f3n 1981. Habla franc\u00e9s, ingl\u00e9s y \u00e1rabe, adem\u00e1s de espa\u00f1ol.<\/em>&nbsp;<em>Juan Antonio Monroy forma parte del Consejo Asesor de Tiber\u00edades.<\/em><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-3541 size-large\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/6-1024x654.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"409\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/6-1024x654.jpg 1024w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/6-300x192.jpg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/6-768x490.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/6-1536x981.jpg 1536w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/6-2048x1307.jpg 2048w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Alejandro Casona naci\u00f3 el 23 de marzo de 1903 en Besullo, peque\u00f1a aldea asturiana de 40 vecinos. 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