{"id":3714,"date":"2020-08-19T21:05:52","date_gmt":"2020-08-19T19:05:52","guid":{"rendered":"http:\/\/tiberiades.org\/?p=3714"},"modified":"2020-08-31T14:38:26","modified_gmt":"2020-08-31T12:38:26","slug":"marcelo-gatica-eric-zandrino-una-poetica-que-asume-las-ausencias-bajo-el-sol","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tiberiades.org\/?p=3714","title":{"rendered":"Eric Zandrino, una po\u00e9tica que asume las ausencias bajo el sol"},"content":{"rendered":"<p>A modo de rese\u00f1a biogr\u00e1fica decir que el poeta Eric David Zandrino (1974-2016) fue m\u00e9dico psiquiatra, Diplomado en Salud Mental y Cuidados Paliativos. Desarroll\u00f3 su actividad en diferentes hospitales de la ciudad de C\u00f3rdoba, Argentina, especialmente, en el Hospital Pasteur de Villa Mar\u00eda. Tambi\u00e9n trabaj\u00f3 en M\u00e9xico DF. Participaba en una comunidad cristiana evang\u00e9lica de C\u00f3rdoba. Nos dej\u00f3 intempestivamente, el a\u00f1o 2016, a ra\u00edz de una enfermedad cr\u00f3nica.<\/p>\n<p>La matriz po\u00e9tica de Zandrino est\u00e1 estrechamente ligado con su biograf\u00eda, como lo evidencian sus dos libros publicados por Editorial El mens\u00fa: <em>Anatom\u00eda de una ausencia<\/em> (2016) y su libro p\u00f3stumo<em> G\u00e1rgola<\/em> (2017). En esta rese\u00f1a nos aproximaremos a su primer t\u00edtulo. Obra que comenz\u00f3 a forjarse en el a\u00f1o 2012, a trav\u00e9s de un viaje familiar a Europa. Para llegar a cabo esta publicaci\u00f3n, participaron la poeta Susana Zazzetti, su madre Nora Baker, quien tambi\u00e9n cultiva la poes\u00eda, su hermana Cecilia Zandrino, y Daniel Falconi, editor de Editorial El mens\u00fa.<\/p>\n<p>El libro est\u00e1 dividido en dos partes: \u201cAnatom\u00eda de una ausencia\u201d, secci\u00f3n que est\u00e1 inspirada por el cierre del Hospital Psiqui\u00e1trico Hospital Pasteur. En esta coordenada, Zandrino recrea con un ojo po\u00e9tico cinematogr\u00e1fico el lugar de su trabajo a trav\u00e9s de los cuerpos y los habitantes invisibles, que viven aquella realidad inc\u00f3moda y alterna de la modernidad. La segunda parte titulada, \u201cLugar de paso\u201d, abarca un itinerario personal de sus viajes (Teotihuacan, Chubut, Londres, el r\u00edo Ctalamochita, Par\u00eds etc\u2026). De alguna manera, este apartado funciona como una bit\u00e1cora existencial, uno de los ejes tem\u00e1ticos de la poes\u00eda de Zandrino.<\/p>\n<p>En la divisi\u00f3n del libro se manifiesta el p\u00e9ndulo binario del tiempo hebreo, graficado po\u00e9ticamente en el libro del Eclesiast\u00e9s. Es decir, la poes\u00eda no s\u00f3lo es alabanza y c\u00e1ntico victorioso, sino tambi\u00e9n es eleg\u00eda melanc\u00f3lica y reflexiva. Y Zandrino pone en evidencia, aquella parte m\u00e1s inc\u00f3moda de la existencia. El dolor como parte del viaje de la vida. Lo cual queda retratado en una entrevista cuando le preguntan sobre las columnas de su libro:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">\u201cAmbos viajes comparten lo ef\u00edmero de la experiencia del ser humano. Se pretende que la felicidad o el dolor sean permanentes, pero en realidad son fugaces. El viaje es siempre una met\u00e1fora de la vida de cada uno. Por eso en la primera parte del libro, que se llama precisamente \u201cAnatom\u00eda de una ausencia\u201d, hay diferentes protagonistas con hondos sufrimientos, donde yo estoy involucrado, pero como m\u00e9dico. La segunda parte se llama \u201cLugar de paso\u201d y es una suerte de road movie por diferentes ciudades del mundo con mi familia\u201d.<\/p>\n<p>Desde el pr\u00f3logo-poema (gesto neovanguardista) y una nota que acompa\u00f1a al t\u00edtulo del libro, queda patente el eco de una poes\u00eda refrescante que asume la realidad en todas sus dimensiones:<\/p>\n<h4 style=\"padding-left: 40px;\"><strong>Pr\u00f3logo<\/strong><\/h4>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">El agua que cae miente,<br \/>\nlos \u00e1rboles dicen la verdad.<br \/>\nComienza la primavera,<br \/>\ny son ellos quienes<br \/>\nno nos abandonan.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Agua cae sobre mi rostro,<br \/>\nun \u00e1rbol crece dentro de m\u00ed.<br \/>\nEs primavera,<br \/>\nla vida se reinventa,<br \/>\nla muerte tambi\u00e9n.<\/p>\n<h4 style=\"padding-left: 40px;\"><strong><br \/>\nAnatom\u00eda de una Ausencia<\/strong><\/h4>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Un cementerio, un hospital, una c\u00e1rcel, una morgue, una cloaca, una bolsa o una cruz, son intersecciones en donde el eco de los cuerpos mudos y rotos se reflejan en la carne viva de los que quedamos. Anatom\u00eda de una ausencia.<\/p>\n<figure id=\"attachment_3711\" aria-describedby=\"caption-attachment-3711\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-large wp-image-3711\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/2-Foto-de-Jose-Amador-Martin-1024x683.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"427\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/2-Foto-de-Jose-Amador-Martin-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/2-Foto-de-Jose-Amador-Martin-300x200.jpg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/2-Foto-de-Jose-Amador-Martin-768x512.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/2-Foto-de-Jose-Amador-Martin-1536x1024.jpg 1536w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/2-Foto-de-Jose-Amador-Martin-272x182.jpg 272w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/2-Foto-de-Jose-Amador-Martin.jpg 2048w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-3711\" class=\"wp-caption-text\">Foto de Jos\u00e9 Amador Mart\u00edn<\/figcaption><\/figure>\n<p>La po\u00e9tica de Zandrino es un proyecto valiente. Parafraseando al escritor Roberto Bola\u00f1o, estamos frente a \u201cun poeta que abre los ojos en medio de la pesadilla\u201d, pues encarna una doble experiencia con el dolor. En una entrevista realizada por Iv\u00e1n Wielikosielek para el peri\u00f3dico <em>El diario del Centro del pa\u00eds<\/em>, plantea que muchos de sus escritos fueron inspirados en sus pacientes, pero pasado el tiempo fueron le\u00eddos en carne propia:<\/p>\n<p>\u201cDebo decir que antes yo estaba del otro lado del mostrador, escribiendo como una persona sana, mientras que la patolog\u00eda era de los otros -coment\u00f3 el poeta con honestidad brutal y en evidente alusi\u00f3n a la enfermedad cr\u00f3nica que padece-. Pero desde ese entonces me toc\u00f3 vivir la vida de ellos. Tambi\u00e9n yo me convert\u00ed en un ser doliente y mi libro me ense\u00f1\u00f3 la humildad, la significaci\u00f3n de estar en el bando de los que necesitan\u201d.<\/p>\n<p>Pienso en C. S. Lewis cuando en sus conferencias le otorgaba al dolor cierta virtud o m\u00e9todo del llamado de Dios, pero cuando muri\u00f3 su esposa en 1960, se produce una tensi\u00f3n en su obra. La tensi\u00f3n entre <em>El problema del dolor<\/em> (1940) y U<em>na pena observada<\/em> (1961). Una cuesti\u00f3n es hablar del dolor desde un punto de vista formal, y acad\u00e9mico, con toda la buena voluntad del mundo, lo otro es experimentarlo en toda su intensidad. Luego de esta experiencia Lewis lleg\u00f3 expresar la profundidad del dolor al asociarla con el miedo: \u201cNadie me hab\u00eda dicho nunca que la pena se viviese con miedo. Yo no es que est\u00e9 asustado, pero la sensaci\u00f3n es la misma que cuando lo estoy\u201d.<\/p>\n<p>A diferencia de C. S. Lewis, Zandrino, trabajaba con el dolor desde su vocaci\u00f3n de m\u00e9dico. Su campo era el valle de sombras, en donde la muerte entendida como separaci\u00f3n de la vida se manifiesta en toda su magnitud como lo puede ser un hospital psiqui\u00e1trico. El serm\u00f3n de la monta\u00f1a estaba tatuado en la labor vital del poeta. En este eje tem\u00e1tico podr\u00edamos decir \u201cFelices los que lloran porque ellos tendr\u00e1n consolaci\u00f3n\u201d o \u201cFelices los que trabajan con los que lloran porque ellos tendr\u00e1n consolaci\u00f3n\u201d. Zandrino pone su ojo en los residuos no visibilizados por la modernidad como aquel ni\u00f1o no deseado en su poema titulado \u201cBasura\u201d, o la resurrecci\u00f3n de un reci\u00e9n nacido pese a la muerte de su madre junto a unas ratas en \u201cAlcantarilla\u201d. El poeta reclama a una sociedad anestesiada e indolora donde los que sufren parecen anormales. Versos que son pu\u00f1ales y bofetadas del realismo m\u00e1s cruento:<\/p>\n<h4 style=\"padding-left: 40px;\"><strong><br \/>\n<\/strong><strong>Basura <\/strong><\/h4>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Lo dejaron en un basural.<br \/>\nDentro de una bolsa<br \/>\nde pl\u00e1stico negra<br \/>\njunto a desperdicios<br \/>\ny a la inocencia hecha<br \/>\na\u00f1icos.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Ella nunca dijo nada.<br \/>\nNunca mostr\u00f3 nada,<br \/>\nneg\u00e1ndose a s\u00ed misma<br \/>\nsu maternidad.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">No hubo amanecer<br \/>\npara \u00e9l,<br \/>\ns\u00f3lo oscuridad en la<br \/>\nmadrugada.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">En el fr\u00edo estremecedor,<br \/>\nde una noche de verano. L<br \/>\na muerte.<br \/>\nEl vac\u00edo.<br \/>\nLa nada.<\/p>\n<figure id=\"attachment_3712\" aria-describedby=\"caption-attachment-3712\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-large wp-image-3712\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/3-Foto-de-Jose-Amador-Martin-1024x657.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"411\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/3-Foto-de-Jose-Amador-Martin-1024x657.jpg 1024w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/3-Foto-de-Jose-Amador-Martin-300x192.jpg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/3-Foto-de-Jose-Amador-Martin-768x493.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/3-Foto-de-Jose-Amador-Martin-1536x985.jpg 1536w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/3-Foto-de-Jose-Amador-Martin.jpg 1991w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-3712\" class=\"wp-caption-text\">Foto de Jos\u00e9 Amador Mart\u00edn<\/figcaption><\/figure>\n<h4 style=\"padding-left: 40px;\"><strong><br \/>\nAlcantarilla<\/strong><\/h4>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Abandonada all\u00ed<br \/>\njunto a tu madre<br \/>\nmuerta,<br \/>\nen una alcantarilla<br \/>\ny rodeada de ratas.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Sometidas a la maldad,<br \/>\nque agazapada<br \/>\nanida en los huesos<br \/>\ndel ser humano.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Sobreviviste 80 horas<br \/>\nal fr\u00edo,<br \/>\na la inmundicia,<br \/>\na la muerte.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Tu vulnerabilidad<br \/>\nresistente<br \/>\nme conmueve.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Aunque muerta<br \/>\ntu mam\u00e1 pari\u00f3,<br \/>\ny te dio a luz<br \/>\nde nuevo.<\/p>\n<p><strong><br \/>\n<\/strong>En este universo po\u00e9tico el hospital es un espacio catalizador de los cuerpos desechables de una sociedad ausente. Seg\u00fan el poeta el cambio de hospital en el que trabajaba fue uno de los motores inspiradores del libro: \u201cEs muy dif\u00edcil pensar en un hospital sin gente. Sobre todo, cuando uno ha trabajado a\u00f1os ah\u00ed adentro. Es una sensaci\u00f3n muy triste\u201d. Cabe destacar, que el poeta tambi\u00e9n desarrollaba la veta po\u00e9tica a trav\u00e9s de la fotograf\u00eda, lo cual queda reflejado en la portada del libro. De alg\u00fan modo, congela el tiempo del olvido, a trav\u00e9s de los objetos vitales como lo son un agua mineral, una frazada y la luz posada en la habitaci\u00f3n de ese hospital vac\u00edo. La incapacidad de los objetos para abarcar el tiempo y la dignidad de la vida quedan retratados como una fotograf\u00eda en su poema titulado \u201c\u00d3xido\u201d:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Detr\u00e1s del hospital<br \/>\nest\u00e1 el otro hospital,<br \/>\nel que fue<br \/>\ny ya no ser\u00e1.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">La ambulancia que presagiaba<br \/>\ncon sus sirenas<br \/>\nla inminente tragedia del otro<br \/>\nha perdido sus puertas<br \/>\ny tambi\u00e9n su dignidad.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Las camas oxidadas<br \/>\napiladas como cad\u00e1veres<br \/>\nen un campo de exterminio,<br \/>\nesperan por un destino<br \/>\nque nunca llega.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Hoy en su estatismo,<br \/>\nese otro hospital<br \/>\nes una met\u00e1fora<br \/>\nde lo que somos,<br \/>\nde lo que<br \/>\nseremos.<\/p>\n<figure id=\"attachment_3713\" aria-describedby=\"caption-attachment-3713\" style=\"width: 747px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-3713\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/4-Foto-de-Jose-Amador-Martin.jpg\" alt=\"\" width=\"747\" height=\"500\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/4-Foto-de-Jose-Amador-Martin.jpg 747w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/4-Foto-de-Jose-Amador-Martin-300x201.jpg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/4-Foto-de-Jose-Amador-Martin-272x182.jpg 272w\" sizes=\"auto, (max-width: 747px) 100vw, 747px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-3713\" class=\"wp-caption-text\">Foto de Jos\u00e9 Amador Mart\u00edn<\/figcaption><\/figure>\n<p>Ahora bien, en la geograf\u00eda humana del Hospital Pasteur caben todos los hospitales del mundo, en esos cuerpos olvidados caben todos los nadies del mundo. Asimismo, desde su cosmovisi\u00f3n cristiana emerge una potente veta reflexiva, donde las preguntas, aparentemente, no poseen respuesta. De este modo, la propuesta po\u00e9tica de Zandrino adquiere un sello propio, cargado de una profunda reflexi\u00f3n existencial. En esta coordenada tem\u00e1tica el poeta recoge las voces de sus pacientes en un poema-polif\u00f3nico desgarrador:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u00bfQu\u00e9 le pasa a mi hijo?<br \/>\nCon \u00bd pastilla no me hace nada.<br \/>\nMe quiero morir.<br \/>\nMi marido toma mucho.<br \/>\nNo puedo dormir.<br \/>\nMe dan ganas de matarlo.<br \/>\nMe pega seguido.<br \/>\n\u00bfCu\u00e1nto tiempo tengo que tomar la medicaci\u00f3n?<br \/>\nMi mam\u00e1 se suicid\u00f3.<br \/>\nEstoy mucho mejor, muchas gracias.<br \/>\nSe me hizo tarde.<br \/>\nEl antidepresivo me cae mal al est\u00f3mago.<br \/>\nTengo c\u00e1ncer.<br \/>\nSoy bipolar.<br \/>\nYa tom\u00e9 ese remedio y no me hizo nada.<br \/>\n\u00bfLa esquizofrenia se hereda?<br \/>\nLloro todo el d\u00eda.<br \/>\nNo aguanto m\u00e1s a los chicos<br \/>\n\u00bfSe cura?<br \/>\nNadie me entiende.<br \/>\n\u00bfEl tratamiento es para siempre?<br \/>\nNo tengo litio en sangre.<br \/>\nEs un hijo de puta.<br \/>\nEstoy deprimido.<br \/>\nFelices fiestas doctor.<br \/>\nTengo fobias.<br \/>\nMe siento para la mierda, perd\u00f3n por el insulto.<br \/>\nYa vi a otros psiquiatras antes.<br \/>\nDej\u00e9 de venir porque me sent\u00eda bien.<br \/>\nNo tengo trabajo.<br \/>\nVine yo, porque no pude traer a mi pap\u00e1.<br \/>\nDice, que la gente lo persigue.<br \/>\nEstamos separados, pero vivimos juntos.<br \/>\nNo se me para doctor.<br \/>\n50 Me qued\u00e9 sin Alplax.<br \/>\nSe puso violento, tuvimos que llamar a la polic\u00eda.<br \/>\nNo habla desde esta ma\u00f1ana.<br \/>\nSe tom\u00f3 una caja entera de Rivotril.<br \/>\nQuiero que me internen.<br \/>\nNo quiero venir m\u00e1s.<br \/>\n\u00bfPuedo venir la semana que viene?<br \/>\n\u00bfAtiende por Pami?<br \/>\nTengo pesadillas.<br \/>\nTodo el mundo me mira.<br \/>\n\u00bfSe puede tomar alcohol?<br \/>\nYo no necesito tratamiento.<br \/>\nLa gente lo \u00fanico que sabe hacer, es enojarse.<br \/>\nQuiero dejar la coca\u00edna.<br \/>\nNo veo ning\u00fan cambio.<br \/>\nCreo que me persiguen.<br \/>\nAhora puedo dormir mejor.<br \/>\nGracias a Dios.<br \/>\nMe escuchaban y no me dec\u00edan nada.<br \/>\nNo tiene m\u00e1s turnos.<br \/>\nSe me fue la angustia.<br \/>\n\u00bfHabl\u00f3 con mi psic\u00f3loga?<br \/>\nLe traje el laboratorio que me pidi\u00f3.<br \/>\nQued\u00e9 embarazada, por eso dej\u00e9 la medicaci\u00f3n.<br \/>\nDej\u00f3 una nota.<br \/>\nExtra\u00f1o a mi hijo.<br \/>\nQueremos que cumpla con el tratamiento.<br \/>\nAc\u00e1 le traje los remedios que no lleg\u00f3 a tomar.<br \/>\nDesear\u00eda poder abrazarlo de nuevo.<\/p>\n<p>Avanzando en las capas de la anatom\u00eda po\u00e9tica que nos propone Zandrino, emerge un vac\u00edo tras las preguntas y afirmaciones de sus pacientes. Una especie de soliloquio de un Job posmoderno, donde la ausencia aparente de Dios se hace patente. En este punto, nos aproximamos a las entra\u00f1as del dolor, donde se tensa la cuerda del vac\u00edo. La muerte rompe los biorritmos del tiempo, lo que queda retratado magistralmente en el poema \u201cTragedia\u201d.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">La fricci\u00f3n<br \/>\n\u00bfC\u00f3mo enterrar<br \/>\ndos hijos el mismo d\u00eda<br \/>\nen diferentes a\u00f1os?<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u00bfC\u00f3mo recordar<br \/>\nsim\u00e9tricamente,<br \/>\nlas asimetr\u00edas<br \/>\nde la vida?<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u00bfEn qu\u00e9 pliegues<br \/>\nde mi existencia,<br \/>\nhabito sin su calor?<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u00bfC\u00f3mo reparo<br \/>\nen mi memoria, la destrucci\u00f3n,<br \/>\nla irreparable ausencia<br \/>\ndel otro?<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u00bfC\u00f3mo se le da forma,<br \/>\nal informe vac\u00edo?<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u00bfC\u00f3mo mensurar la linealidad,<br \/>\nfalaz rectitud, de un traicionero<br \/>\ntiempo circular?<\/p>\n<p><strong><br \/>\n<\/strong><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-3706\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/5.jpg\" alt=\"\" width=\"429\" height=\"709\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/5.jpg 429w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/5-182x300.jpg 182w\" sizes=\"auto, (max-width: 429px) 100vw, 429px\" \/><\/p>\n<p><strong><br \/>\n<\/strong>A Job, la muerte de su familia es una estocada a la b\u00fasqueda de un Dios compasivo. Ver morir a un hijo descoloca cualquier documento teol\u00f3gico de la llamada causas y efectos. En esta coordenada, Zandrino incorpora la voz maternal en el poema que da nombre al libro:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Me pregunto:<br \/>\n\u00bfD\u00f3nde est\u00e1s<br \/>\nhijo querido?<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">La fricci\u00f3n<br \/>\ndel constante vac\u00edo,<br \/>\nquema mi piel.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">El fuego del dolor<br \/>\nderrite mis entra\u00f1as.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Sin aire en mis pulmones<br \/>\nme asfixio de pena.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Tu insoportable ausencia<br \/>\nderrama en mi anatom\u00eda.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u00a0\u00bfA qu\u00e9 lugar perteneces?<br \/>\n\u00bfSi no a mi carne y a la tierra?<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u00a0Inmemorial c\u00edrculo.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">No debi\u00f3 cerrarse<br \/>\ntan<br \/>\npronto.<\/p>\n<p><strong><br \/>\n<\/strong>En este mismo pliegue tem\u00e1tico se sit\u00faa el poema titulado, \u201cMadero\u201d, donde la muerte aparece como ausencia desoladora de vida y emerge la idea del Dios crucificado a trav\u00e9s del Cristo encarnando el dolor, es decir, la total ausencia de Dios como Padre. Cabe recordar, que la crucifixi\u00f3n era el m\u00e9todo penal de ejecuci\u00f3n m\u00e1s humillante de la \u00e9poca. S\u00f3lo utilizado para criminales que no eran ciudadanos romanos. Por otro lado, Tertuliano en el siglo primero se refiere a algunos casos donde los \u00e1rboles eran usados en la crucifixi\u00f3n. Esta idea es utilizada por S\u00e9neca, quien acu\u00f1\u00f3 la frase <em>infelix lignum<\/em> (madera infortunada) para referirse a la cruz. En este sentido, se podr\u00eda sostener simb\u00f3licamente, que el madero es un lugar para los abandonados y desolados. Un l\u00edmite donde experimentar un fragmento del infierno. Esto es la ausencia total de la dignidad humana y de la vida.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Ni Dios padre.<br \/>\nS\u00f3lo su d\u00e9bil<br \/>\ny breve respiraci\u00f3n,<br \/>\nvac\u00edo de vida,<br \/>\nal que acude la muerte.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Arriba:<br \/>\nclavado,<br \/>\nsucio,<br \/>\nfl\u00e1cido.<br \/>\nMuerto.<br \/>\nDios hecho hombre.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">A sus pies<br \/>\nsu madre desconsoladamente<br \/>\nllora la muerte del hijo,<br \/>\ndel hombre.<br \/>\nSu rojo coraz\u00f3n<br \/>\npartido en dos.<\/p>\n<p>La impotencia frente a la vida y el amor del padre se manifiesta en toda su intensidad a trav\u00e9s del abandono al hijo crucificado. En esta coordenada surge el coraz\u00f3n roto de la madre por la ausencia del padre y la partida de su hijo. Encontrar sentido en t\u00e9rminos de frases de autoayuda es un camino ilusorio. Pese a la profundidad del dolor, Zandrino nos otorga una clave esperanzadora en el ep\u00edgrafe, que est\u00e1 anclado en un libro tan vibrantemente existencial como el Eclesiast\u00e9s. La nota es del primer verso del cap\u00edtulo once. \u201cLanza tu pan sobre el agua, despu\u00e9s de alg\u00fan tiempo volver\u00e1s a encontrarlo\u201d. Aqu\u00ed se evidencia la matriz de su pensamiento po\u00e9tico. Hay algo que va m\u00e1s all\u00e1 de las palabras y las cosas. La crueldad de lo que ocurre en el madero, es un hecho asumido. Se manifiesta como momento pasajero y bajo las mareas del tiempo retorna como fruto a trav\u00e9s de una esperanza que traspasa en s\u00edmbolo de la muerte, porque llegar\u00e1 un tiempo apocal\u00edptico donde el pan permanecer\u00e1 intacto pese a estar bajo las aguas y los mares que simbolizan la incertidumbre y en algunos casos la muerte.<\/p>\n<figure id=\"attachment_3707\" aria-describedby=\"caption-attachment-3707\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-large wp-image-3707\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/6-Foto-de-Jose-Amador-Martin-1024x689.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"431\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/6-Foto-de-Jose-Amador-Martin-1024x689.jpg 1024w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/6-Foto-de-Jose-Amador-Martin-300x202.jpg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/6-Foto-de-Jose-Amador-Martin-768x517.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/6-Foto-de-Jose-Amador-Martin-1536x1033.jpg 1536w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/6-Foto-de-Jose-Amador-Martin-272x182.jpg 272w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/6-Foto-de-Jose-Amador-Martin.jpg 1962w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-3707\" class=\"wp-caption-text\">Foto de Jos\u00e9 Amador Mart\u00edn<\/figcaption><\/figure>\n<p>En otro orden de ideas, destacamos la maestr\u00eda po\u00e9tica para trabajar la relaci\u00f3n con sus hijas. La ternura es uno de los contenidos en poes\u00eda m\u00e1s complejos para poner en papel. Zandrino, utiliza un tono delicado y sutil donde escampa la belleza, destacando su poema titulado \u201cA Josefina\u201d:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">La manito le cubre<br \/>\nel rostro.<br \/>\nJosefina duerme.<br \/>\nTal vez sue\u00f1a.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Te observo y siento la cadencia<br \/>\nde tu respiraci\u00f3n.<br \/>\nC\u00edclica como la marea.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Vi\u00e9ndote descansar soy feliz.<br \/>\nNo te so\u00f1\u00e9 as\u00ed.<br \/>\nPerfecta.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Aterrador circulo fr\u00e1gil.<br \/>\nBajo el hipn\u00f3tico sol de invierno.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Ahora s\u00e9 que nunca,<br \/>\n-expansi\u00f3n de vida<br \/>\nme perteneciste.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Hija, el d\u00eda y la noche<br \/>\nnos esperan.<\/p>\n<p>Para terminar, la selecci\u00f3n de textos de esta rese\u00f1a, remarcamos el poema titulado \u201cCostura\u201d. Aqu\u00ed estamos en presencia de un texto lleno de im\u00e1genes de una belleza y una profundidad existencial que nos permiten captar la matriz del pensamiento po\u00e9tico. Es un poema desgarrador sobre el hueco que nada cicatrizar\u00e1. Zandrino escribe con el coraz\u00f3n en la mano y nos enfrentamos a la lectura de ese verso valiente en un mundo que ingenuamente pretende responder todas las cosas:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Luc\u00eda teme descoserse<br \/>\ncomo una mu\u00f1eca<br \/>\nde trapo.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Su ca\u00edda abrupta<br \/>\nabri\u00f3 su carne,<br \/>\ny mi coraz\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">La vida desteje<br \/>\nsus hilos<br \/>\nazarosamente.<br \/>\nAlgunos nudos<br \/>\nobturan,<br \/>\notros nos sujetan.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">No te descosas<br \/>\nhija m\u00eda.<br \/>\nNo habr\u00e1<br \/>\ncostura posible<br \/>\npara ese hueco.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-3708\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/7.jpg\" alt=\"\" width=\"696\" height=\"477\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/7.jpg 696w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/7-300x206.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 696px) 100vw, 696px\" \/><\/p>\n<p>Aunque <em>Anatom\u00eda de una ausencia<\/em> es la \u00f3pera prima de Zandrino, constatamos una obra de una genuina madurez po\u00e9tica. Se nos presenta el viaje como itinerario de la fugacidad de la vida, abarca la realidad silenciosa e inc\u00f3moda de los cuerpos olvidados de los m\u00e1rgenes sociales, rescatando los espacios como lugares y su experiencia con el dolor. Al mismo tiempo, hay una veta existencial en los poemas en que desnuda la relaci\u00f3n con su familia, especialmente en la segunda parte.<\/p>\n<p>En suma, estamos a una po\u00e9tica reflexiva sobre el dolor, en los cuerpos y las ausencias. Quiz\u00e1s lo menos popular que exista en escritura. Hemos secuestrado ciertas palabras que no recuerdan las dimensiones de la vida. La poes\u00eda de Zandrino act\u00faa como develaci\u00f3n y consuelo bajo el sol. La ausencia existencial obedece a cierta presencia no descrita. Y es notable el verso dedicado a sus hijas sobre las heridas que dejan huecos imposibles de cubrir. Esa imagen es de una hondura existencial y teol\u00f3gica tremenda. Me hace pensar que pese al cuerpo glorificado de Cristo. Sus heridas en las manos permanecen, como huella como memoria. Al final de cuentas, como nuestro poeta en el poema \u201c\u00datero\u201d nos sugiere: \u201cLa Biolog\u00eda\/ Determina la vida \/ Cada una\/ Tiene un sentido\/ Su propia historia\/ Su l\u00f3gica \/Suspendida\/ Existe como puede \/ Esbozo fr\u00e1gil\/ Del tiempo\/ Agua\/ Repliegue fundamental\/ C\u00edrculo\/ Perfecto\/\u201d.<\/p>\n<p>[Mi agradecimiento a la familia de Erick Zandrino, especialmente a Nora Baker, su madre y su hermana Cecilia Zandrino por el env\u00edo de los libros publicados del poeta].<\/p>\n<figure id=\"attachment_3709\" aria-describedby=\"caption-attachment-3709\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-large wp-image-3709\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/8-Marcelo-Gatica-y-Antonio-Salvado-en-Salamanca-foto-de-Jacqueline-Alencar-1024x604.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"378\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/8-Marcelo-Gatica-y-Antonio-Salvado-en-Salamanca-foto-de-Jacqueline-Alencar-1024x604.jpg 1024w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/8-Marcelo-Gatica-y-Antonio-Salvado-en-Salamanca-foto-de-Jacqueline-Alencar-300x177.jpg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/8-Marcelo-Gatica-y-Antonio-Salvado-en-Salamanca-foto-de-Jacqueline-Alencar-768x453.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/8-Marcelo-Gatica-y-Antonio-Salvado-en-Salamanca-foto-de-Jacqueline-Alencar.jpg 1279w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-3709\" class=\"wp-caption-text\">Marcelo Gatica y Ant\u00f3nio Salvado, en Salamanca (foto de Jacqueline Alencar)<\/figcaption><\/figure>\n<p><em>Marcelo Gatica (Cauquenes, Chile, 1976), poeta y Doctor en Literatura Hispanoamericana por la Universidad de Salamanca, con una tesis titulada titulada \u201cRodrigo Lira Canguilhem: Una propuesta po\u00e9tica en tiempos dedesolaci\u00f3n\u201d, dirigida por Carmen Ruiz Barrionuevo. Ha publicado los poemarios<\/em><em>\u00a0<\/em><em>\u2018El extramuro \/V\u00e4ljaspool-m\u00fc\u00fcre\u2019 (Estonia, 2018),<\/em><em>\u00a0<\/em><em>\u2018Anclado al Pescador de Mares\u2019 (2016), \u2018Crucial\u2019 (con Pablo Guti\u00e9rrez, 2014), \u2018Portafolio. Poemas a Pie de P\u00e1gina\u2019 (Con Camilo Cantillana, 2014). En Chile public\u00f3 Barios buelos: boladas boludas\u2019, del chileno Rodrigo Lira Canguilhem (Pi\u00e9lago Casa Editorial, Santiago de Chile, 2016), y en Estonia \u2018Vientos del sur \/ Lounatuuled\u2019, antolog\u00eda de poes\u00eda chilena seleccionada e introducida por \u00e9l, con traducci\u00f3n de Carolina Pihelgas, Mariliin Vassenin y Helina Aulis. Tallin, 2015). En su pa\u00eds tambi\u00e9n public\u00f3 el poemario colectivo Taller Literario (2001), el libro de poes\u00eda a tres manos A-Trio Po\u00e9tico (2003) y poemas varios en Cal\u00edope, revista de poes\u00eda (2000-2003), obteniendo el Premio de Poes\u00eda de la UMCE (2003). En Espa\u00f1a y Portugal ha publicado en las antolog\u00edas \u2018Poes\u00eda para un existir\u2019 (2010), \u2018La hora sagrada\u2019 (2010), \u2018El paisaje prometido\u2019 (2010), \u2018O Divino\u2019 (Portugal, 2011), \u2018Poemas identificados\u2019 (2013), \u2018Arca de los afectos\u2019 (2013), \u2018He muerto\u2026 y he resucitado (2015), \u2018Umbrales de la memoria\u2019 (2015), \u2018Un extenso continente (Castelo Blanco, Portugal), Salamanca, ra\u00edz de piedra y letras (2017), \u2018Explicaci\u00f3n de la derrota (2017), \u2018Das \u00c1guas \u00c1 Dan\u00e7a das Folhas\u201d (2018, Editora Labirinto, Portugal). Ha recibido el Acc\u00e9sit del Premio Internacional de Poes\u00eda \u201cLuis L\u00f3pez Anglada\u201d (Burgohondo, \u00c1vila, 2008) y el primer acc\u00e9sit del Premio Gonz\u00e1lez-Warris de Poes\u00eda (Barcelona, 2012). En abril de este a\u00f1o obtuvo el Acc\u00e9sit del prestigioso Premio Internacional de Poes\u00eda \u201cPilar Fern\u00e1ndez Labrador\u201d, por su libro \u201cEl mar ya no es\u201d, el cual ser\u00e1 publicado por Ediciones Diputaci\u00f3n de Salamanca.<\/em><\/p>\n<p><em>Es subdirector de Tiber\u00edades, Red Iberoamericana de Poetas y Cr\u00edticos Literarios Cristianos.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A modo de rese\u00f1a biogr\u00e1fica decir que el poeta Eric David Zandrino (1974-2016) fue m\u00e9dico psiquiatra, Diplomado en Salud Mental y Cuidados Paliativos. Desarroll\u00f3 su actividad en diferentes hospitales de la ciudad de C\u00f3rdoba, Argentina, especialmente, en el Hospital Pasteur de Villa Mar\u00eda. Tambi\u00e9n trabaj\u00f3 en M\u00e9xico DF. Participaba en una comunidad cristiana evang\u00e9lica de C\u00f3rdoba. 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