{"id":3968,"date":"2020-11-10T20:05:27","date_gmt":"2020-11-10T18:05:27","guid":{"rendered":"http:\/\/tiberiades.org\/?p=3968"},"modified":"2020-11-12T09:17:30","modified_gmt":"2020-11-12T07:17:30","slug":"ana-russso-tres-poemarios-de-a-p-alencart-cartografia-de-las-revelaciones-cristo-del-alma-y-prontuario-de-infinito","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tiberiades.org\/?p=3968","title":{"rendered":"Tres poemarios de A. P. Alencart (Cartograf\u00eda de las Revelaciones, Cristo del Alma y Prontuario de Infinito)"},"content":{"rendered":"<p><em>Tiber\u00edades agradece Ana Russo, destacada poeta y ensayista argentina residente en Rosario, por permitirnos publicar estos ensayos sobre tres poemarios de contenido cristiano cuyo autor es Alfredo P\u00e9rez Alencart. Los mismos fueron escritos entre 2011 y 2012 y aparecieron en la Revista Internacional de Poes\u00eda, publicaci\u00f3n digital que dirigi\u00f3 el poeta Guillermo Ib\u00e1\u00f1ez, fallecido el a\u00f1o pasado. Son comentarios valiosos que merecen darse a conocer, pues no resulta f\u00e1cil acceder a ellos, ahora que se ha extinguido la revista.<\/em><\/p>\n<figure id=\"attachment_3966\" aria-describedby=\"caption-attachment-3966\" style=\"width: 479px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-3966\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/2-Portada-de-Cartografia-de-las-revelaciones-con-pintura-de-Miguel-Elias-583x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"479\" height=\"841\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/2-Portada-de-Cartografia-de-las-revelaciones-con-pintura-de-Miguel-Elias-583x1024.jpg 583w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/2-Portada-de-Cartografia-de-las-revelaciones-con-pintura-de-Miguel-Elias-171x300.jpg 171w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/2-Portada-de-Cartografia-de-las-revelaciones-con-pintura-de-Miguel-Elias.jpg 763w\" sizes=\"auto, (max-width: 479px) 100vw, 479px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-3966\" class=\"wp-caption-text\">Portada de Cartograf\u00eda de las revelaciones, con pintura de Miguel El\u00edas<\/figcaption><\/figure>\n<h3><\/h3>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><strong>CARTOGRAF\u00cdA DE LAS REVELACIONES<\/strong><\/h3>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><em>Editorial Verbum \/ Trilce Ediciones, 2011<\/em><\/h3>\n<p><u><br \/>\n<\/u>Abordar esta<em> Cartograf\u00eda<\/em>\u2026 es, sin duda, que se nos est\u00e1 ofreciendo acompa\u00f1ar en viaje al autor, y no a cualquier viaje, sino al de las revelaciones que componen la obra.\u00a0 Y quien habla de revelaciones alude a lo que asoma y asombra y sale del silencio para que lo sagrado sea dicho. Pero lo sagrado no es solamente Dios como en el poema \u201cDe lo siempre Amado\u201d; es el poeta y su palabra, la exquisitez de estar <em>\u201calquimi\u00e1ndola\u00a0en el sistema solar del \u00e9xtasis\u2026\u201d (\u2026) \u201cen la relojer\u00eda de Enigmas \/ Misterios \/ Milagros \/ mordedura del Hacedor a precio de rescate soltando perd\u00f3n\u2026\u201d\u00a0 <\/em><\/p>\n<p>Es tan hondo el sentido de lo Trascendente como pendular yendo hacia lo m\u00e1s inh\u00f3spito de lo decadente. Es por ello que, en ese movimiento de su poes\u00eda, Alfredo P\u00e9rez Alencart va desde la consumaci\u00f3n eucar\u00edstica hasta la decrepitud de las formas y convenciones que lo exasperan \u201c(Abre tu boca\/la Vida est\u00e1 en la LLAGA\/ lejos de los prelados\/lejos del \u00f3bolo \/a las estatuas\u2026)\u201d, invitaci\u00f3n a la celebraci\u00f3n de la Vida verdadera que se le ha revelado y la profunda fe en la Sagrada Llaga de Jes\u00fas, protectora y vibrante todav\u00eda para los creyentes. Pero, atenci\u00f3n: s\u00f3lo eso, la luz viva del Cristo y su encuentro en la com\u00fan uni\u00f3n con su Esp\u00edritu, no en todos los escenarios proclives al <em>status quo<\/em> de lo institucional, que queda a a\u00f1os luz de la sabidur\u00eda del m\u00edstico: <em>\u201cel siempre Amado en el horizonte impar de esta Babel\u201d,<\/em>\u00a0pone el acento en la m\u00e1s ambiciosa de las cartograf\u00edas, el camino hacia el encuentro del misterio total, como lo hace Santa Teresa de \u00c1vila en Las Moradas Interiores, quien viaja tambi\u00e9n hacia su \u00edntima revelaci\u00f3n, aquella que fuera como San Juan de la Cruz, emblemas de la Orden del Carmelo en Espa\u00f1a, y que viniera a Am\u00e9rica para convencernos de que <em>\u201cVivo sin vivir en m\u00ed,\/y de tal manera espero,\/que muero porque no muero.\u201d<\/em>\u2026 es retomada por P\u00e9rez Alencart para decirle\u2026 <em>\u201cal\u00e9jate de las aves de rapi\u00f1a\u2026\u201d (\u2026) \u201cNo m\u00e1s inquisiciones\u201d.<\/em><\/p>\n<p>Debo reconocer que este poema es de una fuerza entregada y transparente, tal vez porque como \u00e9l, la vida de la santa-poeta y su fe es todo lo contrario a la intemperie. Es la revelaci\u00f3n palpable de la teolog\u00eda m\u00e1s pura y m\u00e1s trascendente. As\u00ed tambi\u00e9n en este primer grupo de poemas, toma a Fray Luis de Le\u00f3n, citando de su \u201cOda XVII \u2013 <em>\u201cEn una esperanza que sali\u00f3 vana\u201d, <\/em>el verso: <em>\u201cGuardad vuestro destierro, que ya el suelo no puede dar contento al alma m\u00eda\u201d,<\/em>\u00a0lo que finiquita el recorrido de este primer tramo confirmando la conclusi\u00f3n de las sorpresas, y no digo asombro sino sorpresas, por lo inesperado del abordaje, pues tambi\u00e9n citando a \u00c1lvaro Mutis, dice: <em>\u201c\u00a1Ay desterrado! Aqu\u00ed terminan todas tus sorpresas\u201d<\/em>, y pareciera que el trayecto ha concluido.<\/p>\n<p>Sin duda, al leer la solapa del libro, encontramos el dolor de estos caminos. Reconocido en Castilla y Le\u00f3n\u00a0por Andr\u00e9s Quintanilla Buey, Presidente de la Academia Castellana y Leones de la Poes\u00eda, quien dice que el poeta \u201cforma parte de un milagro por la alta calidad de su obra. Desde el otro lado del mar nos lleg\u00f3 para nuestra fortuna\u2026\u201d, o bien de Max Alhau, que es Premio \u201cAntonin Artaud\u201d y cr\u00edtico de la <em>Nouvelle Revue Fran\u00e7aise<\/em> y otras publicaciones de ese nivel, quien aludiendo al autor destaca: \u201c\u2026nos llega como un testimonio de lo sagrado y a\u00fan tiende a sacralizar lo profano\u2026\u201d; o cuando Antonio Colinas -Premio Nacional de Poes\u00eda en Espa\u00f1a- nos asegura que el poeta \u201ces palabra a contracorriente\u201d y que \u201carriesga en la forma y arriesga en el contenido\u201d. Finalmente, Ricardo Gonz\u00e1lez Vigil -Catedr\u00e1tico de la Universidad Cat\u00f3lica del Per\u00fa-\u00a0 nos pone en el costado aqu\u00e9l que Fray Luis de Le\u00f3n y \u00c1lvaro Mutis nos ubicaran: \u201cEn el Per\u00fa no goza del reconocimiento que se merece como uno de los poetas m\u00e1s personales y admirables de los \u00faltimos lustros\u201d.<\/p>\n<p>Vientos contrapuestos. Hay miradas de quienes pueden adolorar y palidecer el trabajo exquisito, hondo y de potente tenor de poetas como P\u00e9rez Alencart,\u00a0quien hace de su experiencia una obra con la alta calidad de estos textos. Animado, pausado, con la contemplaci\u00f3n a mano y un oficio puesto en la sangre como un don no gratuito,\u00a0arriesga -como ya lo dij\u00e9ramos- en el \u201cPoema Final\u201d a rematar su recorrido con los siguientes versos: <em>\u201cAl silencio mayor voy quit\u00e1ndole musgo\/y as\u00ed no hay m\u00e1s grito, ni ruido, ni coplas \/ resbalando sus u\u00f1as o acuchillando luces. \/ Tierna hogaza de regocijo, tan alta mudez \/ abejeando en mi sangre su paz sin espinas\u201d.<\/em><\/p>\n<p>En el primer cap\u00edtulo de la obra, da en llamar a Santa Teresa de \u00c1vila por su verdadero nombre, Teresa de Cepeda y Ahumada; a San Juan de la Cruz lo cita de igual modo, en \u201cComuni\u00f3n con Juan de Yepes\u201d, y tambi\u00e9n lo nombra como \u201cEl juglar de Fontiveros\u201d, sitio donde naci\u00f3 el santo poeta.\u00a0<em>\u201c&#8230;aunque es de noche en \u00c1vila, \/ guardo como sol de mediod\u00eda \/ este abrazo con mi hermano mayor\u201d.<\/em> Es luz lo que evoca en medio de las oscuridades a las que los poetas han sido arrojados tantas veces, pero P\u00e9rez Alencart sabe donde fulgura el esp\u00edritu del \u00e9xtasis que alumbra la vida interior.<br \/>\nEs destacable tambi\u00e9n el poema titulado\u00a0 \u201cDespidiendo a Westphalen\u201d,\u00a0 en homenaje al preeminente poeta nacido en Lima en 1933, en el que vuelve a invocar a Teresa y a Juan que acompa\u00f1en con <em>\u201c\u2026estremecidos candiles para el retiro nocturno de Emilio\u2026\u201d.<\/em><\/p>\n<p>P\u00e9rez Alencart gusta de vocablos fuertes existentes y de los que \u00e9,l a modo de neologismos, incorpora. Ejemplo: \u201calquimi\u00e1ndola\u201d, como dijimos al comienzo, para definir trasmutaci\u00f3n y transformaci\u00f3n, es aquello que cambia, pero fundamentalmente evoluciona, la mezcla hallada que hace que sus poemas sean una constante b\u00fasqueda de trasmutar la realidad como cuando dice: <em>\u201cnos toca cortar la noche en rodajas\u201d <\/em>(a prop\u00f3sito de Jos\u00e9 Hierro, in memoriam), poeta perteneciente a la Generaci\u00f3n del Medio Siglo, nacido en 1922. En rodajas va cortando para seccionar, revisar, comprobar, sentimientos y aflicciones, compartir con su colega <em>\u201cde inmensidad a inmensidad\u201d <\/em>esa poes\u00eda que los alimenta e informarle que su muerte ha dejado sus \u201cgargantas heladas\u201d. Enorme reconocimiento que se le pueda hacer a quien comparte el oficio y se lo respeta. Sigue siendo pasi\u00f3n y encendida palabra tambi\u00e9n en los siguientes cap\u00edtulos, como en\u00a0 \u201cLos rumbos del viento\u201d, en el que en el poema titulado \u201cCuatro\u201d, con acento coloquial y casi narrativo, abandonando el imponente discurso previo, dice <em>\u201cDe ni\u00f1o vi c\u00f3mo el viento hac\u00eda volar a Marilyn Monroe.\/ Ella asomaba desde la hoja de un calendario que el viento \/ hab\u00eda arrancado del desvencijado taller \/ donde arreglaban la moto Honda chacarera de mi padre (\u2026) Todav\u00eda\u00a0\u00a0 hoy me froto los ojos y ella aparece ondeando clar\u00edsima sobre el aire\u201d (\u2026) \u201cVoy creciendo \/ pero sigo esperando aquel mismo viento\u201d.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0De <\/em>\u201cOtro cuaderno para Jaqueline\u201d elijo el poema \u201cMujer de Ojos extremos\u201d, precedido por una cita <em>\u201cEn tus ojos\/ relumbra la noche \/ de la primera \/ vez.\u201d<\/em>. El poeta pide a esa mujer angelical, en una imploraci\u00f3n flam\u00edgera: <em>\u201ccu\u00eddame hasta la \u00faltima edad, diluvia en mi fisiolog\u00eda, relaci\u00f3nate, rel\u00edgate, ora conmigo ahora y en la hora del gozo, del llanto de la exacta realidad, creando a fondo la comuni\u00f3n carnal y los vientos favorables del esp\u00edritu\u2026<\/em>\u201d, y nuevamente esa alquimia que va sacralizando todo acto humano inunda el texto, pues entre el v\u00e9rtigo y la contemplaci\u00f3n, est\u00e1 el poeta y su estado de re-uni\u00f3n.\u00a0 El cap\u00edtulo \u201cEn d\u00edas como estos\u201d, Alencart va dejando el rastro de el tiempo actual, de esta contemporaneidad que nos agobia, es un cronista que plasma la desolaci\u00f3n, la guerra, los trofeos inexplicables, y en el poema \u201cUn coche bomba explot\u00f3 el mismo instante que Hasan Kufi se estaba casando\u201d, aparece ese historiador-poeta que desde el t\u00edtulo semejante al titular de un diario, nos pone en aviso de lo que vendr\u00e1. Poema de la terribilidad del hombre contra el hombre, del desmadre, de la desesperaci\u00f3n.\u00a0 All\u00ed Bagdad, el Tigris, la Mesopotamia, Irak, la boda y la muerte, todo junto, atraviesa al poeta, es ag\u00f3nico, insuperable. Concluye la devastaci\u00f3n diciendo: <em>\u201cSe est\u00e1 calcificando el odio y de plomo parecen los cielos \/ con su ventisca de l\u00e1grimas\u201d. <\/em><\/p>\n<p>As\u00ed arribamos al cap\u00edtulo \u201cLos puntos cardinales\u201d, que son <em>\u201csus\u201d<\/em> puntos cardinales, vale decir, su marcha, su cartograf\u00eda, ese mapa destinal que lo llev\u00f3 a pisar, a heredar, a elegir y a adoptar, distintas regiones tanto de Am\u00e9rica Latina como de Europa.\u00a0 Entonces, la confesi\u00f3n de la patria, y cu\u00e1l patria cuando se es un poco de cada una. Revisemos: Primera: la patria de la lengua y de la <em>\u201cleche verde que va nutriendo el goce tras comer y dormir\u2026\u201d, <\/em>y a modo de definirse, dice: <em>\u201cSoy un peruano con muchas patrias: por eso nunca me ha lacerado la soledad \/ ni me hace lagrimear el humo \/ del desarraigo (\u2026) Soy un peruano \/ pasen hasta mi coraz\u00f3n y vean (\u2026) Mi Per\u00fa es m\u00edo y s\u00f3lo lo comparto \/ con quienes hallan en mi voz su tremenda \/ identidad mestiza \/ por los cuatro costados\u2026\u201d<\/em>. O la Segunda Patria, cuando ido a Espa\u00f1a siente que es \u201c<em>el fruto de tantas resurrecciones\u201d, y agrega: \u201cEste es el suelo \/ donde dar\u00e9 el paso final un d\u00eda de invierno\u2026\u201d. <\/em>As\u00ed entre el origen y el lugar elegido para ser feliz, el hombre va delineando la traves\u00eda; se es de un sitio al que va <em>\u201cponiendo esparadrapos a su nostalgia\u201d,<\/em> pero se anida en su <em>\u201cunig\u00e9nito (\u2026) gestado en esta morada levantada \/ m\u00e1s arriba del olvido\u201d.<\/em> Brasil, Tercera Patria, la de sus ancestros, sede del mestizaje caliente y emigrante, el poeta hace percutir\u00a0 en el lector con su comienzo desde la negaci\u00f3n<em>: \u201cNo quiero verte (\u2026) sino sentirte mientras palpo tanta tierra tuya bien caliente, a\u00fan temprano <\/em>(\u2026) <em>Yo no deseo verte, Brasil: deseo que hiervas en mis labios sin bagun\u00e7ar\u00a0\/ y me derrames tu polen sin cacarejo (\u2026) t\u00fa no eres mi Patria ni mi Tierra Prometida (\u2026) por ti no tengo que cantar \/ con una m\u00e1scara sucia \/ ni disfrazarme de acreano o cearense \/ de habla atrapalhada. (\u2026) T\u00fa, \/ Brasil \/ eres algo m\u00edo \/ que sigue creciendo \/ en los rel\u00e1mpagos de mi infancia\u201d<\/em>. Cuarta Patria: Bolivia, es la tierra de las fraternidades y donde elige mujer para desposar y, en un acto \u201ca viva voce\u201d, asegura: <em>\u201c\u00a1Aqu\u00ed mi sangre m\u00e1s all\u00e1 de los mapas! (\u2026) \u00a1Aqu\u00ed hundo mi voz paridora de fraternidades!\u201d.<\/em>\u00a0 Quinta Patria. La elegida a la que define <em>como \u201c\u2026brisa respirada lejos del \u00e1lgebra del fracaso\/ y de las bengalas malditas\u2026\u201d <\/em>(\u2026), Venezuela, \/ \u00a1pr\u00e9stame un poco de tus muertos <em>\/ y deja que los frote adentro de mi coraz\u00f3n\u201d.<\/em> Sexta Patria: Portugal, patria de poetas amados: <em>\u201cD\u00f3nde est\u00e1s Florbela?<\/em>, se pregunta por la precursora del movimiento feminista nacida en Vila Vi\u00e7osa el 8 de diciembre de 1894 y que elige suicidarse el mismo d\u00eda de su cumplea\u00f1os, en 1930: \u201c<em>No hay tiempo adverso para esta visita \/ iluminando cada d\u00eda vac\u00edo\u2026\u201d. <\/em>A ella se suma Albano Martins, nacido en Fund\u00e3o en 1930 y el grande Ant\u00f3nio Salvado, nacido en Castelo Branco en 1936.\u00a0 A todos ellos les dice que:<em> \u201cNo es breve el Amor que queda \/ cuando explota la Verdad que la multitud olvida \/ vagando locamente sin sentir \/ ni corregir sus sue\u00f1os\u201d.<\/em> Portugal tierra de poetas del <em>\u201clinaje con rotunda dulzura\u201d, <\/em>y se dice a s\u00ed mismo, respecto de Ant\u00f3nio Salvado: <em>\u201chijo mayor que le lleg\u00f3 de Am\u00e9rica\u201d. <\/em>S\u00e9ptima Patria, Ecuador.\u00a0 V\u00e9rtigo, color, brillo, Esmeraldas y Otavalo. Ciudad con m\u00e1s inserci\u00f3n indigenista la segunda, mientras que la primera est\u00e1 impregnada de furiosa sensualidad, donde \u201cmarimbeando\u201d se unen \u00c1frica y Am\u00e9rica, como si la danza expulsara aquellas pesadas esclavitudes que dieron origen a la negritud po\u00e9tica. La homenajea con una estrofa que clarifica la elecci\u00f3n de este \u00faltimo punto cardinal de su viaje: <em>\u201cMi poes\u00eda es oraci\u00f3n enroscada a los cong\u00e9neres empobrecidos, mi poes\u00eda hered\u00f3 una semilla que pertenece a las migraciones del mar\u2026\u201d. <\/em><\/p>\n<p>Alfredo P\u00e9rez Alencart: una vibraci\u00f3n, una plegaria, un voto al esp\u00edritu divino, al \u00e9xtasis, al hombre simple y a la veneraci\u00f3n de la palabra \u201cpoiesis\u201d.<\/p>\n<figure id=\"attachment_3967\" aria-describedby=\"caption-attachment-3967\" style=\"width: 535px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-3967\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/3-Portada-de-Cristo-del-Alma-con-pintura-de-Miguel-Elias-651x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"535\" height=\"842\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/3-Portada-de-Cristo-del-Alma-con-pintura-de-Miguel-Elias-651x1024.jpg 651w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/3-Portada-de-Cristo-del-Alma-con-pintura-de-Miguel-Elias-191x300.jpg 191w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/3-Portada-de-Cristo-del-Alma-con-pintura-de-Miguel-Elias-768x1207.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/3-Portada-de-Cristo-del-Alma-con-pintura-de-Miguel-Elias-977x1536.jpg 977w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/3-Portada-de-Cristo-del-Alma-con-pintura-de-Miguel-Elias.jpg 986w\" sizes=\"auto, (max-width: 535px) 100vw, 535px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-3967\" class=\"wp-caption-text\">Portada de Cristo del Alma, con pintura de Miguel El\u00edas<\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><strong>CRISTO DEL ALMA<\/strong><\/h3>\n<h4 style=\"text-align: center;\"><em>(Editorial Verbum, Madrid, 2009)<\/em><\/h4>\n<p>El autor es, Alfredo P\u00e9rez Alencart, peruano y espa\u00f1ol, poeta, profesor de Derecho del Trabajo de la Universidad de Salamanca, columnista en diferentes medios de comunicaci\u00f3n, miembro de la Academia Castellana y Leonesa de la Poes\u00eda. Al intentar hacer un acercamiento a <em>Cristo del Alma<\/em> se nos hace imprescindible ir de lleno al \u00faltimo tramo denominado \u201cAddenda\u201d, que seg\u00fan la Real Academia Espa\u00f1ola significa \u201cap\u00e9ndice\u201d, pero que en realidad su incorporaci\u00f3n es algo as\u00ed como un instructivo de lectura, un trazo para que el lector siga y se complete el abundamiento sobre el tema desarrollado.<\/p>\n<p>En este caso el autor anota debajo (Comentarios e impresiones), d\u00e1ndole a las voces que discurren sobre su obra la important\u00edsima responsabilidad de opinar sobre ese Cristo que dej\u00f3 entrar en su vida y el que es creaci\u00f3n pura de un Dios tri y unipersonal aludido en una Trinidad que va desglosando amorosamente, pero tambi\u00e9n con una pasi\u00f3n exquisita. Este apartado del libro est\u00e1 sostenido por voces de una autoridad en la materia, dignas de ser citadas. A los cap\u00edtulos denominados 1\u00b0 En el Nombre del Hijo, 2\u00b0 En el Nombre del Padre y 3\u00b0 En el Nombre del Esp\u00edritu, que expl\u00edcitamente discurren sobre las Tres Personas de la Divinidad y un solo Dios Verdadero, les corresponden en la \u201cAddenda\u201d sus iguales, de los cuales son responsables: en el primero Alfonso Ortega Carmona, fil\u00f3logo de Friburgo de Brisgovia (Alemania); en el segundo, Antonio Salvado, poeta de Castelo Branco (Portugal); en el tercero Timoteo Glasscock, te\u00f3logo ingl\u00e9s residente en Salamanca. Intervienen en comentarios de \u201cOcupaci\u00f3n del Reino\u201d, Juan Simarro Fern\u00e1ndez, fil\u00f3sofo (Madrid), y sobre \u201cAdverando la partencia\u201d, Luis Guillermo Alonso, te\u00f3logo y poeta (Valladolid).<\/p>\n<p>Aqu\u00ed deseamos detenernos para hacer hincapi\u00e9 en el poema absolutamente revolucionario, ese poema en que el <em>Cristo del alma<\/em> escapa de los <em>\u201c\u2026 l\u00e1baros bordados en triunfal oropel de vencedores\u2026\u201d, <\/em>sino que <em>\u201cEcho en falta otro Dios, d\u00e9bil y tierno, de carne vulnerable con heridas, de alma con heridas, de esp\u00edritu con v\u00e9rtigo. \/ Y m\u00e1s valen sus llagas que el granito del ara, dios y templo\u201d.<\/em> Tal vez en este poema en que se precisa a toda costa ese Dios de humildad constante, ese Dios hecho hombre para alegr\u00eda de los hombres, porque nos es ni m\u00e1s ni menos que el Dios de lo cotidiano, de lo que vive y reina en cada despertar del ser humano, en cada lucha, en todas las miserias, entre los deseos y las ambiciones, entre los muertos de las guerras; ese Dios que es como queremos que sea, nuestro hermano, ni tan alto ni tan lejano en el cielo sino sobre nuestra sangre y carne con su propia sangre y carne, haci\u00e9ndonos recapacitar en el desapego y en la vida sencilla. Este poema que, en otro verso, hace referencia directa al t\u00edtulo del cap\u00edtulo \u201cAdverando la partencia\u201d de P\u00e9rez Alencart, el cual ya vamos a abordar, Alonso le responde uniendo voces que hablan sobre esa testificaci\u00f3n de la partida, ese aval, esa confirmaci\u00f3n, diciendo <em>\u201c\u00a1D\u00f3nde est\u00e1 la partida que lo avala?\/ \u00a1En qu\u00e9 est\u00e1 la estridencia de ese grito? T\u00fa preguntas, Alfredo. Yo a\u00fan espero. \/Y estamos indagando. Y sabemos.\u201d<\/em> No hay partida, porque Cristo est\u00e1 entre los hombres, su esp\u00edritu es materia pura de estos poemas, pero adem\u00e1s quien responde espera esa segunda venida del Cristo, y estoy hablando de Alonso, un jesuita, hombre de humildad y entrega. Tambi\u00e9n habla de un libro <em>\u201c\u2026 que 3 lo edita el fuego\/ y se devora \/y hace de quien lo coma antorcha viva \/ ese fuego que enciende otros fuegos\u2026\u201d.<\/em><\/p>\n<p>Cierra el libro el \u201cPoema final\u201d del propio P\u00e9rez Alencart, manuscrito, titulado \u201cPoema Final\u201d. que cito: <em>\u201cDicen que llov\u00eda fuego del cielo \/ pero eso es no decir la verdad. \/ Llov\u00eda fuego del hombre herido, agoniza clamando cristiandad.\u201d<\/em> El fuego remite tambi\u00e9n al Esp\u00edritu Santo que inspira al hombre y lo convida a que otros tambi\u00e9n compartan su h\u00e1lito de vida espiritual, pero asimismo a ese otro fuego literal en el que el Cristo volver\u00e1 y levantar\u00e1 a los justos y se deshar\u00e1 de los impiadosos. Como remate una cruz sobre una tarima, un caligrama, un poema o cruz hecha de palabras, o bien un nuevo hombre de pie sobre la tierra que invita a entrar a su Reino, que en el cuerpo del poema est\u00e1 escrito con min\u00fascula, como peque\u00f1o es el hombre sin Dios. Dice: <em>\u201cMi voz es de Cristo, grande libertador. Nuevo cielo y tierra nueva por la fuerza de su amor. Entren todos a vivir en su justa revoluci\u00f3n. La sangre sigue brotando por la colina de las calaveras. Ocupo el reino, cent\u00edmetro a cent\u00edmetro \/ sin co\u00e1gulo alguno \/ sin intermediarios\u201d<\/em>. Hasta esta instancia es el andamiaje por donde va estructurada la obra.<\/p>\n<p>En cuanto a lo escrito por el autor, adem\u00e1s de haber ya anticipado los cap\u00edtulos y sua t\u00edtulos, debemos de destacar algunas particularidades referentes al minucioso trabajo del poeta. En primer t\u00e9rmino, debemos decir que este libro no podr\u00eda haber sido escrito sin ser misionero de la palabra de Cristo; pero a\u00fan m\u00e1s, sin poner en pr\u00e1ctica esa palabra, es decir, transformarla en acci\u00f3n, que es donde ella encuentra la fuerza con que fue impartida. Por ello, al misionar, se lo puede leer a P\u00e9rez Alencart diciendo <em>\u201c\u2026No hay que olvidar el hombre es lo sagrado, seg\u00fan mandato del propio Jes\u00fas, pues forma parte de los dos mandamientos centrales para todo cristiano. El amar a Dios sobre todas las cosas, y el amar al pr\u00f3jimo como a uno mismo. Por lo tanto, sagrada misi\u00f3n es proteger al hombre, especialmente al m\u00e1s indefenso, al postergado o excluido, al sufriente, al injustamente tratado\u2026\u201d<\/em> (Tomado de una entrevista concedida a Jacqueline Alencart).<\/p>\n<p>En lo que \u00e9l anuncia como \u201cInscripci\u00f3n\u201d, que ser\u00eda lo que usualmente denominamos pr\u00f3logo, el autor comienza su introito diciendo: <em>\u201cS\u00f3lo un poeta-profeta como Jes\u00fas pudo hacer girar m\u00e1s r\u00e1pido la rueda de la historia hasta cambiar el mundo desde su divina sensibilidad: \u201cTodav\u00eda un poco, y no me ver\u00e9is; y de nuevo un poco, y me ver\u00e9is\u201d. Jes\u00fas del linaje del poeta David, fue el referente m\u00e1ximo de Pablo de Tarso, quien en su p primer viaje misionero a Europa, en el are\u00f3pago de Atenas, hablaba de dios y de su cercan\u00eda con aquellos que transmiten la voz de lo sagrado\u2026\u201d y luego \u201cEstando con Cristo, a Dios tengo por pr\u00f3jimo\u2026\u201d.<\/em> Cierra esta introducci\u00f3n citando a Vallejo (el poeta laico m\u00e1s b\u00edblico que conozco), dice: <em>\u201cCualquiera que sea la causa que tenga que defender ante Dios m\u00e1s all\u00e1 de la muerte, tengo un defensor: Dios\u201d.<\/em><\/p>\n<p>\u201cEn el Nombre del Hijo\u201d, es abiertamente rogatorio, m\u00e1s no entendi\u00e9ndose como la imploraci\u00f3n de un hombre de fe al objeto de su fe, sino impetratorio desde lo imperativo. Por ello, cada prosa po\u00e9tica comienza con un verbo en tal tiempo convirti\u00e9ndose todo el texto en un mandato, como quien dice por tu mirada en m\u00ed, desesperadamente. Tales mandatos est\u00e1n expresados as\u00ed: Descor\u00e1zame, Advi\u00e9rteme, Se\u00f1or\u00e9ate, Descl\u00e1vate, Resp\u00f3ndeme, Reb\u00e9late, Enmi\u00e9lame, Compr\u00e9ndeme, Ay\u00fadame; entre otros. Exigencia de un creyente que reaviva su fe sabiendo que el Hijo escucha atentamente. Ejemplo: <em>\u201cDescor\u00e1zame el coraz\u00f3n hasta degollar el lagrimeo de mi redonda pureza que no levanta en vilo al mundo ni apacigua barbaries con su temblor descuartizado, con su mortal maestr\u00eda para estar en duelo a media asta, yendo y viniendo de miserias m\u00e1s largas que el infierno, recibiendo directas pedradas en apariencia incurables: palabras de piedra no quiero mientras cuelgo mi vida en la tuya, en tu eternidad que debiera ser el centro, en el reba\u00f1o que a veces olvida la historia de tu voz haci\u00e9ndose lengua, amor sin tregua como todo misterio que es milicia para rehilar c\u00e9lulas sin br\u00fajula, altares de lo completamente muerto o reliquias en gestaci\u00f3n desbautizando al siguiente inmaduro para el vuelo\u201d.<\/em><\/p>\n<figure id=\"attachment_3961\" aria-describedby=\"caption-attachment-3961\" style=\"width: 588px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-3961\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/4-Portada-de-la-edicion-brasilena-de-Cristo-del-Alma-traducida-por-Claudio-Aguiar-y-con-pintura-de-Miguel-Elias-717x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"588\" height=\"840\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/4-Portada-de-la-edicion-brasilena-de-Cristo-del-Alma-traducida-por-Claudio-Aguiar-y-con-pintura-de-Miguel-Elias-717x1024.jpg 717w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/4-Portada-de-la-edicion-brasilena-de-Cristo-del-Alma-traducida-por-Claudio-Aguiar-y-con-pintura-de-Miguel-Elias-210x300.jpg 210w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/4-Portada-de-la-edicion-brasilena-de-Cristo-del-Alma-traducida-por-Claudio-Aguiar-y-con-pintura-de-Miguel-Elias-768x1097.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/4-Portada-de-la-edicion-brasilena-de-Cristo-del-Alma-traducida-por-Claudio-Aguiar-y-con-pintura-de-Miguel-Elias-1075x1536.jpg 1075w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/4-Portada-de-la-edicion-brasilena-de-Cristo-del-Alma-traducida-por-Claudio-Aguiar-y-con-pintura-de-Miguel-Elias.jpg 1120w\" sizes=\"auto, (max-width: 588px) 100vw, 588px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-3961\" class=\"wp-caption-text\">Portada de la edici\u00f3n brasile\u00f1a de Cristo del Alma, traducida por Cl\u00e1udio Aguiar y con pintura de Miguel El\u00edas<\/figcaption><\/figure>\n<p>Estamos en presencia de un lenguaje po\u00e9tico que asume con fuerza lo terrenal y lo celestial, se centra en medio del drama de una crucifixi\u00f3n que en la actualidad es <em>\u201cun duelo a media asta\u2026\u201d<\/em>, y no alcanza el sacrificio de la cruz para que el hombre deje su actitud inmisericorde. As\u00ed, con una luz inapagable, P\u00e9rez Alencart va construyendo este cap\u00edtulo en que el Hijo tiene el esplendor de la sangre humildemente ofrendada y ostensiblemente desechada: <em>\u201c\u00c1breme tu silencio para recogerte la sangre resistente y cantar un salmo desconocido por el m\u00edsero pesebre que sigue abrigando tu larga misi\u00f3n a la intemperie\u2026\u201d. <\/em><\/p>\n<p>\u201cEn el Nombre del Padre\u201d, es la voz del Hijo quien clama al Padre, dici\u00e9ndose de s\u00ed mismo: <em>\u201c\u2026 He renacido desembalsamado de una entra\u00f1a milagrosa que me sobrevive: lo m\u00edo es mirada antigua, llave solar sin sepultura, pliegue del universo que t\u00fa me donaste. Lo m\u00edo es existir en la espesura del Dios de mi coraz\u00f3n.\u201d <\/em>O bien: <em>\u201c\u2026Extremo las bienvenidas al que Es en m\u00ed hasta siempre o hasta que concluya el mandato del alto reino que nos vuelve eternos: quedo al alcance de su jurisdicci\u00f3n y munificencia\u201d.<\/em> Estos textos son trozos de luz que van de la creencia a la creaci\u00f3n, de la fe al impacto de poner en pr\u00e1ctica la \u00fanica ley dejada por Cristo, el amor: <em>\u201c\u2026Amemos no por temor; amemos sin repintar los gestos; amemos lejos de op\u00edparos manteles; amemos a los que llegan y a los que parten; amemos al fogonazo del rel\u00e1mpago; amemos sin enga\u00f1ar al Cristo que llor\u00f3 por L\u00e1zaro hasta converger en nosotros\u201d. \u00a0<\/em>Pero la voz de ellos es como un concierto a \u201cdos voces\u201d, por momentos habla el poeta, por momentos habla el propio Cristo, y en esa uni\u00f3n sin uni\u00f3n, intr\u00ednsecamente fusionados, \u00edntimamente adheridos, surge el poema como revelaci\u00f3n del mundo espiritual de P\u00e9rez Alencart, pero tambi\u00e9n como esa otra voz profunda que habla por encima de su poes\u00eda o, mejor dicho, por debajo, desde lo m\u00e1s hondo de su forma, sobrepasando cualquier especulaci\u00f3n literaria, la aut\u00e9ntica y entra\u00f1able palabra como <em>\u201cla escondida fuente donde podr\u00e9 saciar mi sed\u201d. <\/em><\/p>\n<p>\u201cEn el Nombre del Esp\u00edritu Santo\u201d, el misionero, su palabra, su camino, su obra, aparecen inspiradas por el Santo Esp\u00edritu. \u00c9l est\u00e1 en cada acto del d\u00eda, acompa\u00f1a, aconseja, restaura con fuerza para seguir en el camino elegido: <em>\u201cSoplo compa\u00f1ero, la alborada se desborda en los hambrientos, en los ni\u00f1os que se avecinan por zonas peligrosas, en los pies sin zapatos\u2026 No en bonanzas narc\u00f3ticas de quienes exhiben su desenfreno, ciegos de vista y encallecidos de coraz\u00f3n, compartiendo s\u00f3lo el am\u00e9 de os vers\u00edculos cual si fueran lupanares de hipocres\u00eda (\u2026) Oh esp\u00edritu compa\u00f1ero, te obedezco sin campanas ni sahumerios por ende, llevo vituallas a sidarios y leprosorios, all\u00ed lejos del tumulto que tambi\u00e9n te desconoce.\u201d<\/em> Cierra este cap\u00edtulo diciendo<em>: \u201cDios tengo aunque la estaci\u00f3n parezca in\u00fatil para la siembra\u201d.<\/em><\/p>\n<p>B\u00e1sicamente un libro para que quien quiera deba tomar el sayo \u2013siempre y cuando se denomine cristiano\u2013, porque es un llamado de alerta para los tiempos y para el tiempo humano que, por finito, no debe quedar improductivo. Las guerras perfeccionadas, la narcotizaci\u00f3n, el ego\u00edsmo, lo individual primario y la soledad tan singular que transitamos, se vierten a diario y se normaliza en la reiteraci\u00f3n de lo colectivo. Escrito como una revelaci\u00f3n, una promesa, un asentimiento, estos textos dejan de tener la impronta de obligatoriedad del cristiano cuyo rasgo por momentos lo convierte en un hip\u00f3crita, sino que va mucho m\u00e1s all\u00e1. Sentir en Cristo es tratar de enamorarnos de \u00c9l, sentirlo en su aceptaci\u00f3n, seguirlo en su convicci\u00f3n y aceptar sus invitaciones que vale m\u00e1s no dejar pasar de largo, sino experimentarlo de modo tridimensional, cuerpo, mente y esp\u00edritu, que es Hijo, Padre y Esp\u00edritu Santo.<\/p>\n<p>Un poemario que apunta a devolverle al cristiano su ethos, y al hombre su posibilidad de creador.<\/p>\n<figure id=\"attachment_3962\" aria-describedby=\"caption-attachment-3962\" style=\"width: 480px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-3962\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/5-Alencart-e-Hidalgo-Bachs-presentado-Prontuario-en-una-radio-salmantina.jpg\" alt=\"\" width=\"480\" height=\"360\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/5-Alencart-e-Hidalgo-Bachs-presentado-Prontuario-en-una-radio-salmantina.jpg 480w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/5-Alencart-e-Hidalgo-Bachs-presentado-Prontuario-en-una-radio-salmantina-300x225.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 480px) 100vw, 480px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-3962\" class=\"wp-caption-text\">Alencart e Hidalgo Bachs presentado Prontuario en una radio salmantina<\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><strong>PRONTUARIO DE INFINITO \u2013 ABR\u00c9G\u00c9 D\u2019INFINI<\/strong><\/h3>\n<h4 style=\"text-align: center;\"><em>(Traducci\u00f3n de Bernadette Hidalgo Bachs.<br \/>\n<\/em><em>Editorial Verbum &#8211; Trilce Ediciones, Madrid, 2012)<\/em><\/h4>\n<p><em>\u201cDejen fuera cualquier doliente desmesura\u201d.<\/em> De la introducci\u00f3n que el autor hace y que denomina Inscripci\u00f3n, no puedo dejar de transcribir el primer p\u00e1rrafo que da sentido a este libro, pero igualmente a todo el corpus de su fecunda obra. Cito: <em>\u201cUn verso puede ser sagrada mediaci\u00f3n para acceder al tiempo que descarna. Y otro para erigir el testimonio de otra vida. S\u00famense los versos como mensaje de bienvenida a un infinito que est\u00e1 al descubierto en cualquier esquina, donde Cristo es la imagen central, o en la torre incandescente del cosmos, donde el Creador tiene su feudo enorme\u201d.<\/em><\/p>\n<p>El libro est\u00e1 compuesto por siete cantos, como los llama su autor, teniendo en cuenta que al inicio nos habla de \u201cPar\u00e1bolas \/salmos de la vigilia\u2026\u201d y, considerando esto sumado a la introducci\u00f3n, ya tenemos el hilo conductor por donde el poeta camina para religar oficio con creencia. Cada poema es un salmo cantado y celebrado. Ese Cristo de las esquinas, que puede encontrarse a cada momento, que nos habla y nos acompa\u00f1a, es el que P\u00e9rez Alencart invoca con un claro prop\u00f3sito de involucrar el cielo en la tierra, el pr\u00f3jimo en el coraz\u00f3n, la paz entre los hombres como salmo infinito y necesario, la acci\u00f3n de dar, la intimidad del misterio, en fin, la teolog\u00eda volcada a la corriente de los d\u00edas, esos que \u201cel tiempo descarna\u201d, consciencia de la finitud, sostenimiento desde la fe, y a\u00fan m\u00e1s: la relaci\u00f3n dial\u00f3gica con ese Cristo interno, la meditaci\u00f3n y el coloquio, que s\u00f3lo puede encontrarse en el silencio de la contemplaci\u00f3n activa. Cito a su traductora Bernardette Hidalgo Bachs, quien tambi\u00e9n hace un pormenorizado estudio de la obra a prop\u00f3sito del rescate de lo sagrado en la actualidad: <em>\u201cDespert\u00f3 mucho su inter\u00e9s abordar las huellas de lo sagrado en la \u00e9poca contempor\u00e1nea, planteando la cuesti\u00f3n de la expresi\u00f3n actual de lo sagrado, de c\u00f3mo se reformula lo sagrado, si existen reinvenciones de lo sagrado, si se puede detectar la emergencia de nuevos campos de lo sagrado, y por \u00faltimo si se puede hablar de una refundaci\u00f3n de lo sagrado, o de un proceso de sacralizaci\u00f3n de ciertos \u00e1mbitos de lo profano\u201d.<\/em> Hidalgo Bachs va relacionando a la poes\u00eda de P\u00e9rez Alencart con la filosof\u00eda y lo m\u00edstico. En el abordaje de esta po\u00e9tica de lo sagrado hay versos de una intensidad tocante: <em>\u201cGiras tu cabeza de Crucificado y la pasi\u00f3n no muere. (\u2026) Hay que celebrarlo todo, \/ olerlo todo al interior del c\u00e1liz o del misterio gozoso \/ que echa chispas sobre la manzana. Te hospedas al fondo<\/em> <em>(\u2026)<\/em>\u201d, y contin\u00faa habl\u00e1ndole al Cristo: <em>\u201cEbrio de lo humano vas hacia lo divino. \/ lo invocas para compartir la realidad y el sue\u00f1o. \/La estallante rebeld\u00eda de la carne \/ queriendo estar ya en la ingr\u00e1vida pradera del Esp\u00edritu\u201d<\/em> (\u2026) se lee en el poema \u201cPor Extensiones V\u00edrgenes\u201d.<\/p>\n<p>En el segundo canto, adem\u00e1s de reconocerlo en la pertenencia a un lugar divino y a un permanente religar al hombre con lo sagrado \u2013tanto al lobo como al cordero-, P\u00e9rez Alencart habla de la dolorida humanidad del Cristo, que es el \u00fanico modo de comprender misericordiosamente las lastimaduras de la vida humana: <em>\u201cClamas por tu orfandad. Clamas contra l\u00e1tigos agresivos, \/ fraternizando con los perseguidos, abraz\u00e1ndoles, \/ comparti\u00e9ndoles la realidad que hay en los milagros. \/ Nada te desmide. \/ Criatura de nombre hermosamente pronunciado\u201d. <\/em>Se lee en el poema \u201cTe estremeces por el lobo y el cordero\u201d. Darse fue la misi\u00f3n del Hijo y por ello, un acto de ofrenda que conlleva esencialmente una plenitud en el sacrificio. <em>\u201c(\u2026) Detr\u00e1s del semblante del martirio queda la gratitud. \/ Detr\u00e1s el cauce, el deslumbramiento. Ascendiste tu humanidad \/ Despu\u00e9s del Grito, despu\u00e9s del Eco. \/ \u00bfC\u00f3mo renacer sin glaciares en la sangre?\u201d.<\/em><\/p>\n<p>Este final que es el gran misterio de la cruz, sobreviene a aquellos llamamientos de Jes\u00fas y que P\u00e9rez Alencart renueva con par\u00e1frasis: <em>\u201cVengan <\/em>\u2013dice\u2013<em> y dejen fuera las angustias, \/ los dividendos, las usuras; dejen fuera toda entrega \/ que no abra vuestro Centro; dejen fuera cualquier doliente desmesura?<\/em>\u201d, leemos en el poema \u201cDonde vuela un coraz\u00f3n\u201d. Im\u00e1genes, met\u00e1foras en las que caben el misterio de la encarnaci\u00f3n de Cristo, agon\u00edas, muerte y resurrecci\u00f3n. Todo ese prontuario, esa rese\u00f1a de lo destinal que Cristo deja entre las manos y las conciencias de los hombres el sentido de eternidad y de infinito. El amor como bandera de salvaci\u00f3n, lo sempiterno como b\u00fasqueda, lo sacro como renovaci\u00f3n permanente. La alegre convicci\u00f3n motivadora de un Cristo que ora puede ser de una mansedumbre entregada, ora puede convertirse en un soldado que ense\u00f1a su bandera blanca, <em>\u201cpara que en la noche turbadora se firme alguna tregua, \/ alg\u00fan par\u00e9ntesis al derroche de contiendas\u201d.<\/em><\/p>\n<p>El Cristocentrismo evidente que trasmite este libro hace que Aquel \u2013destino y desaf\u00edo de amor\u2013 sea toda cifra, toda esperanza, todo amanecer para que el car\u00e1cter unitivo permita al hombre llegar a la divinidad. Y esto lo ha escrito el poeta Alfredo P\u00e9rez Alencart.<\/p>\n<figure id=\"attachment_3963\" aria-describedby=\"caption-attachment-3963\" style=\"width: 630px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-3963\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/6-Alencart-en-la-Sala-de-la-Palabra-durante-la-presentacion-de-Cristo-del-Alma-2009-768x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"630\" height=\"840\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/6-Alencart-en-la-Sala-de-la-Palabra-durante-la-presentacion-de-Cristo-del-Alma-2009-768x1024.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/6-Alencart-en-la-Sala-de-la-Palabra-durante-la-presentacion-de-Cristo-del-Alma-2009-225x300.jpg 225w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/6-Alencart-en-la-Sala-de-la-Palabra-durante-la-presentacion-de-Cristo-del-Alma-2009.jpg 900w\" sizes=\"auto, (max-width: 630px) 100vw, 630px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-3963\" class=\"wp-caption-text\">Alencart en la Sala de la Palabra, durante la presentaci\u00f3n de Cristo del Alma (2009)<\/figcaption><\/figure>\n<p><em>Ana Russo, poeta nacida en la ciudad de Rosario. Ella es autora de los poemarios \u2018Entre el deseo y el goce\u2019 (2000), \u2018Argentinitos Off (2012)\u2019 y\u2019 Claves y Entramados (2012)\u2019, adem\u00e1s de otros como \u2018Animal de lluvia\u2019; \u2018Calendario Azteca\u2019; \u2018Fuego de sudestada\u2019 o, tambi\u00e9n, \u2018Con ciencia de estado\u2019. En 1980 obtuvo el Gran Premio de la Asociaci\u00f3n Argentina de Escritores (secci\u00f3n Mendoza), y entre 1984 y 1989 tuvo a su cargo la coordinaci\u00f3n del suplemento cultural del diario La Capital de Rosario. Destacable fue su colaboraci\u00f3n, a trav\u00e9s de ensayos y rese\u00f1as, en las p\u00e1ginas de la Revista Internacional de Poes\u00eda, que en su ciudad dirigi\u00f3 el poeta Guillermo Ib\u00e1\u00f1ez. Textos suyos han sido publicados en buen n\u00famero de antolog\u00edas argentinas o mexicanas. Su \u00faltimo libro es \u201cEl juego del Tangram \/ Il gioco del Tangram\u201d, de Ana Russo (HDJ, Colecci\u00f3n Poes\u00eda, 2019. Edici\u00f3n biling\u00fce, traducci\u00f3n de Anah\u00ed Zendr\u00f3n).<\/em><\/p>\n<figure id=\"attachment_3964\" aria-describedby=\"caption-attachment-3964\" style=\"width: 400px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-3964\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/7-Ana-Russo.jpg\" alt=\"\" width=\"400\" height=\"378\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/7-Ana-Russo.jpg 400w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/7-Ana-Russo-300x284.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-3964\" class=\"wp-caption-text\">Ana Russo<\/figcaption><\/figure>\n<p><em>(Imagen de cabecera: A. P. Alencart con sus tres libros comentados por Ana Russo. Foto de Jos\u00e9 Alfredo P\u00e9rez, 2020)<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tiber\u00edades agradece Ana Russo, destacada poeta y ensayista argentina residente en Rosario, por permitirnos publicar estos ensayos sobre tres poemarios de contenido cristiano cuyo autor es Alfredo P\u00e9rez Alencart. Los mismos fueron escritos entre 2011 y 2012 y aparecieron en la Revista Internacional de Poes\u00eda, publicaci\u00f3n digital que dirigi\u00f3 el poeta Guillermo Ib\u00e1\u00f1ez, fallecido el a\u00f1o pasado. Son comentarios valiosos [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":3965,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[276],"tags":[148,277],"class_list":["post-3968","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ana-russo","tag-alfredo-perez-alencart","tag-ana-russo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3968","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3968"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3968\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3976,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3968\/revisions\/3976"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/3965"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3968"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3968"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3968"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}