{"id":3995,"date":"2020-11-21T11:05:13","date_gmt":"2020-11-21T09:05:13","guid":{"rendered":"http:\/\/tiberiades.org\/?p=3995"},"modified":"2020-11-24T09:25:08","modified_gmt":"2020-11-24T07:25:08","slug":"stuart-park-daniel-defoe-y-el-diario-del-ano-de-la-peste","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tiberiades.org\/?p=3995","title":{"rendered":"Daniel Defoe y el \u2018Diario del a\u00f1o de la peste\u2019"},"content":{"rendered":"<p><em>Tiber\u00edades agradece al escritor Stuart Park por permitirnos reproducir cuatro de las \u00faltimas entradas (22 a 25) de su blog \u2018Contra viento y marea\u2019, que va camino a convertirse en el pr\u00f3ximo libro del autor, tras \u2018La fe del carbonero\u2019, recopilaci\u00f3n de 52 art\u00edculos publicados en su blog anterior.<\/em><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter  wp-image-3989\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/2-645x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"402\" height=\"639\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/2-645x1024.jpg 645w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/2-189x300.jpg 189w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/2-768x1219.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/2-968x1536.jpg 968w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/2.jpg 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 402px) 100vw, 402px\" \/><\/p>\n<h3><em><strong>A Journal of the Plague Year<\/strong><\/em><\/h3>\n<p>\u2018Diario del a\u00f1o de la peste\u2019: as\u00ed titul\u00f3 Daniel Defoe su registro novelado de la epidemia que asol\u00f3 la ciudad de Londres en 1665, tan solo un a\u00f1o antes del devastador Gran Incendio de 1666 que no solo transform\u00f3 la arquitectura de la ciudad, sino que acab\u00f3 definitivamente con la peste.<\/p>\n<p>Defoe, autor de la celeb\u00e9rrima novela Robinson Crusoe, publicada en 1722, describi\u00f3 con la brillantez narrativa que le caracterizaba la epidemia que mat\u00f3 (se calcula) a unas 100.000 personas, casi un tercio de la poblaci\u00f3n. Defoe bas\u00f3 su relato en el testimonio de familiares y otros testigos, ya que solo ten\u00eda cinco a\u00f1os cuando ocurri\u00f3 la tragedia, y en el riguroso empleo de datos oficiales.<\/p>\n<p>La Gran Peste no era la primera epidemia, ni ser\u00eda la \u00faltima: la peste bub\u00f3nica, o Muerte Negra, circul\u00f3 en Europa durante siglos, matando a incontables millones de personas, y al final de la Primera Guerra Mundial, un brote de gripe llev\u00f3 por delante a 20 millones de personas en todo el mundo en un a\u00f1o.<\/p>\n<p>El a\u00f1o de la peste empez\u00f3 en Londres en la pobre y superpoblada parroquia de St. Giles-in-the-Field, con la muerte de dos personas en diciembre de 1664. Comenz\u00f3 lentamente al principio, pero en mayo de 1665, 43 personas hab\u00edan muerto. En junio 6.137 personas murieron, en julio 17.036 personas m\u00e1s, en el pico de la epidemia en agosto, perdieron la vida 31.159 personas.<\/p>\n<p>La incubaci\u00f3n dur\u00f3 solo de cuatro a seis d\u00edas y cuando la peste apareci\u00f3 en un hogar, la casa era sellada, condenando a toda la familia a la muerte, aunque muchos se escaparon por las ventanas o burlaron a los vigilantes. Estas casas fueron marcadas por una cruz roja pintada en la puerta, y las palabras: \u00abSe\u00f1or, ten misericordia de nosotros\u00bb. Por la noche, los cad\u00e1veres eran sacados en respuesta al grito: \u00abSacad a vuestros muertos\u00bb, puestos en un carro y llevados a fosas comunes fuera de la ciudad. La peste, que era transmitida por pulgas que llevaban las ratas, era de origen desconocido en aquel entonces, y la gente sacrificaba perros y gatos en un vano intento de frenar la enfermedad, lo que no hac\u00eda sino favorecer la proliferaci\u00f3n de los roedores.<\/p>\n<p>Llaman la atenci\u00f3n algunos datos registrados por Defoe. Al principio las autoridades infravaloraron la importancia del brote de la enfermedad, y se produjo confusi\u00f3n sobre el n\u00famero exacto de las v\u00edctimas, solo d\u00e1ndose una cifra fiable cuando se computaba el n\u00famero de enterramientos que sobrepasaba la incidencia habitual. La epidemia se ceb\u00f3 principalmente en los barrios pobres; los ricos, incluyente la corte, huyeron a sus casas en el campo, y el rey se instal\u00f3 en Oxford.<\/p>\n<p>Una vez tomada conciencia de la gravedad de la situaci\u00f3n, se introdujeron medidas dr\u00e1sticas como el confinamiento forzoso de los enfermos en sus casas, custodiadas d\u00eda y noche por vigilantes, y se instalaron controles en las carreteras. Muchos m\u00e9dicos fueron infectados, y se paraliz\u00f3 la atenci\u00f3n a otras enfermedades en medio del p\u00e1nico de la poblaci\u00f3n, que deambulaba por las calles guardando la distancia estipulada de dos metros entre s\u00ed.<\/p>\n<p>No faltaron alarmas apocal\u00edpticas, bulos, remedios falsos, charlatanes y predicadores catastrofistas cuyas diatribas aterraban a sus oyentes. Sobre ello reflexiona Daniel Defoe, creyente presbiteriano y profundo conocedor de la Biblia, y algunas de sus observaciones ocupar\u00e1n nuestra pr\u00f3xima entrega.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter  wp-image-3990\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/3-600x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"375\" height=\"640\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/3-600x1024.jpg 600w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/3-176x300.jpg 176w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/3-768x1312.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/3.jpg 842w\" sizes=\"auto, (max-width: 375px) 100vw, 375px\" \/><\/p>\n<h4><strong>Teolog\u00edas para tiempos de pandemia<\/strong><\/h4>\n<p>No es de extra\u00f1ar que como buen presbiteriano Daniel Defoe haya aplaudido el cierre de las tabernas y lugares de ocio; condenado con energ\u00eda el enga\u00f1o de los curanderos, brujos y pitonisas que se lucraban de la ignorancia de sus v\u00edctimas; denunciado a los astr\u00f3logos aficionados que vieron se\u00f1ales en el cielo, como una espada desenvainada que se cern\u00eda sobre la ciudad desde las nubes; y alertado contra el sinf\u00edn de charlatanes y embusteros que proliferaban en las calles de la ciudad.<\/p>\n<p>Al mismo tiempo, era sensible ante los gritos de dolor de los afectados, y debati\u00f3 en su fuero interno si deb\u00eda abandonar la ciudad para ponerse a salvo, o confiar en la Providencia y arriesgar su vida en medio del peligro. Cuenta que le confort\u00f3 la lectura del Salmo 91, con su consoladora promesa de protecci\u00f3n, y decidi\u00f3 quedarse en la capital:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u00abEl que habita al abrigo del Alt\u00edsimo \/ Morar\u00e1 bajo la sombra del Omnipotente. \/ Dir\u00e9 yo a Jehov\u00e1: Esperanza m\u00eda, y castillo m\u00edo; \/ Mi Dios, en quien confiar\u00e9. \/ \u00c9l te librar\u00e1 del lazo del cazador, \/ De la peste destructora. (\u2026)\u00a0 \/ Porque has puesto a Jehov\u00e1, que es mi esperanza, \/ Al Alt\u00edsimo por tu habitaci\u00f3n, \/ No te sobrevendr\u00e1 mal, \/ Ni plaga tocar\u00e1 tu morada\u00bb (vv. 1-10).<\/p>\n<p>Resulta evidente que muchos de los que tambi\u00e9n confiaron en la protecci\u00f3n de Dios perecieron, y no hay que olvidar que Defoe solo contaba con cinco a\u00f1os a la saz\u00f3n; pero la lucha interna que describe, aunque imaginada, es veros\u00edmil, y habr\u00e1 ejercitado la conciencia de muchos, como su propio hermano testific\u00f3.<\/p>\n<p>En medio de la crisis y frente a los charlatanes y embusteros, los predicadores dirig\u00edan su atenci\u00f3n a la Palabra de Dios, aunque no siempre al gusto de Defoe:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Tampoco puedo absolver a los ministros que en sus sermones m\u00e1s bien hundieron que levantaron el coraz\u00f3n de sus oyentes.\u00a0 Muchos de ellos sin duda lo hicieron para fortalecer la resoluci\u00f3n de sus oyentes, y especialmente para acelerar su arrepentimiento, pero ciertamente no respondi\u00f3 a su fin, al menos no en proporci\u00f3n a la herida que hizo de otra manera; y en verdad, como Dios mismo a trav\u00e9s de todas las Escrituras m\u00e1s bien atrae a \u00c9l por medio de invitaciones y llamadas a volverse a \u00c9l y vivir, que no nos impulsa por el terror y el asombro, as\u00ed debo confesar que pens\u00e9 que los ministros deber\u00edan haberlo hecho tambi\u00e9n, imitando a nuestro bendito Se\u00f1or en esto, que todo su Evangelio est\u00e1 lleno de declaraciones del Cielo de la misericordia de Dios, y su disposici\u00f3n a recibir a los penitentes y perdonarlos, quej\u00e1ndose: \u00abNo quer\u00e9is venir a m\u00ed para que teng\u00e1is vida\u00bb, y que por eso su Evangelio se llama el Evangelio de la Paz y el Evangelio de la Gracia.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Pero tuvimos algunos hombres buenos, y de todas las persuasiones y opiniones, cuyos discursos estaban llenos de terror, y no hablaban m\u00e1s que cosas l\u00fagubres; y mientras reun\u00edan a la gente con una especie de horror, los despidieron con l\u00e1grimas, profetizando nada m\u00e1s que malas noticias, aterrorizando a la gente con las aprensiones de ser completamente destruidos, sin guiarlos, al menos no lo suficiente, a clamar al cielo por misericordia\u00bb.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">En cuanto a la sanidad del alma, no se me ocurre mejor recomendaci\u00f3n, ni m\u00e1s saludable remedio para los males de la vida. Nada en la Biblia garantiza nuestra protecci\u00f3n contra el accidente o la enfermedad, pero como escribi\u00f3 Daniel Defoe, el Evangelio de Cristo es un Evangelio de Gracia y Paz, y podemos confiar en \u00c9l ahora, y en la eternidad.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter  wp-image-3991\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/4-791x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"495\" height=\"640\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/4-791x1024.jpg 791w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/4-232x300.jpg 232w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/4-768x994.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/4.jpg 1000w\" sizes=\"auto, (max-width: 495px) 100vw, 495px\" \/><\/p>\n<h4><strong>Teor\u00edas conspiratorias<\/strong><\/h4>\n<p>En \u00e9pocas de crisis, como la Gran Peste que describi\u00f3 Daniel Defoe, proliferan los charlatanes y enga\u00f1adores, y lo mismo sucede ahora en medio de la pandemia del coronavirus. Particularmente seductivas son las teor\u00edas que se prestan a desenmascarar los poderes ocultos que pretenden controlar nuestro destino desde la sombra, identificados por personas malintencionadas, o simplemente ignorantes. El mundo religioso no es ajeno a este fen\u00f3meno, e incluso en ocasiones lo fomenta.<\/p>\n<p>En tiempos de Defoe, cuando la autoridad de los m\u00e9dicos y cirujanos no era cuestionada por el pueblo, se acud\u00eda a teor\u00edas piadosas como la atribuci\u00f3n de la peste o el Gran Incendio que la sigui\u00f3, al Juicio de un Dios airado que por estos medios castigaba a la sociedad por sus pecados. La poblaci\u00f3n pobre y sin recursos era quien sufri\u00f3 el castigo m\u00e1s severo, naturalmente, ya que los ricos pod\u00edan ponerse a salvo con facilidad, como constat\u00f3 Defoe. Se trataba en el fondo de una teor\u00eda conspiratoria, imposible de demostrar, pero f\u00e1cil de lanzar y dif\u00edcil de rebatir. Al tormento de la plaga bub\u00f3nica se a\u00f1ad\u00eda el terror al infierno, y se dieron suicidios entre la poblaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Preguntado en una ocasi\u00f3n por la culpabilidad de unos galileos que fueron masacrados por Pilato en el templo, Jes\u00fas respondi\u00f3: \u00ab\u00bfPens\u00e1is que estos galileos, porque padecieron tales cosas, eran m\u00e1s pecadores que todos los galileos? Os digo: No; antes si no os arrepent\u00eds, todos perecer\u00e9is igualmente. O aquellos dieciocho sobre los cuales cay\u00f3 la torre en Silo\u00e9, y los mat\u00f3, \u00bfpens\u00e1is que eran m\u00e1s culpables que todos los hombres que habitan en Jerusal\u00e9n? Os digo: No; antes si no os arrepent\u00eds, todos perecer\u00e9is igualmente\u00bb (Lucas 13:1-5). No nos incumbe a nosotros atribuir a eventos luctuosos un origen que desconocemos por completo.<\/p>\n<p>El fen\u00f3meno persiste en el mundo religioso actual. Hay quien anuncia la inminente aparici\u00f3n del Anticristo, que prepara con sus enga\u00f1os el control de la poblaci\u00f3n. Otros desconf\u00edan de la Ciencia, que conciben como enemiga de la fe; y aun otros ven en los poderes econ\u00f3micos la ra\u00edz de todo nuestro mal. Viene a la mente la estrofa de un conocido himno, que dice: \u00abDesde que yo tengo fe, \/ O, Se\u00f1or, todo lo s\u00e9\u00bb. La estrofa est\u00e1 sacada fuera de contexto, claro est\u00e1, pero la \u00abfe\u00bb mal entendida puede producir una arrogancia impropia del creyente en Cristo. La ignorancia es atrevida, y si bien la Ciencia no tiene derecho a minusvalorar la fe, esta no est\u00e1 legitimada para despreciar la Ciencia, ni la Medicina, de las que nos beneficiamos todos a diario, tengamos fe, o no.<\/p>\n<p>La primera teor\u00eda conspiratoria, claro est\u00e1, y la m\u00e1s nociva, surgi\u00f3 en el Ed\u00e9n, cuando se atribuy\u00f3 al Creador una mal\u00e9vola intenci\u00f3n oculta. La idea persiste, de muchas formas y en muchas maneras, hoy. Hay quien afirma que la invitaci\u00f3n de Jes\u00fas que cit\u00f3 Daniel Defoe, abierta a todos, es falsa, y que solo pueden acudir a \u00c9l los \u00abelegidos\u00bb. Si as\u00ed fuera, detr\u00e1s de las palabras bondadosas de Cristo se esconder\u00eda un enga\u00f1o.<\/p>\n<p>El Evangelio de Gracia y Paz anuncia el amor de Dios por el mundo entero, y los brazos de Cristo est\u00e1n abiertos para todos. En medio de la crisis del coronavirus conviene aferrarnos a la Palabra de Dios, l\u00e1mpara a nuestros pies, y luz para nuestro camino.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter  wp-image-3992\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/5-768x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"479\" height=\"638\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/5-768x1024.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/5-225x300.jpg 225w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/5-1152x1536.jpg 1152w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/5.jpg 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 479px) 100vw, 479px\" \/><\/p>\n<h4><strong>Una reflexi\u00f3n final<\/strong><\/h4>\n<p>El impacto social y econ\u00f3mico de la peste fue enorme. Al conocer las dimensiones de la epidemia en Londres, muchos pa\u00edses, incluyendo Holanda, Italia y Espa\u00f1a, cerraron sus puertos al tr\u00e1fico procedente de la ciudad, permaneciendo el veto en vigor durante un tiempo considerable incluso despu\u00e9s de la superaci\u00f3n del mal. Algunos mercaderes intentaron burlar las restricciones a trav\u00e9s de terceros pa\u00edses, pero en general la supresi\u00f3n del intercambio comercial fue total.<\/p>\n<p>Cuando la curva de la epidemia comenz\u00f3 a doblarse (como se dice ahora) la gente que hab\u00eda huido al campo volvi\u00f3 en masa. A pesar de las advertencias de las autoridades, exhortando a quienes regresaban a no mezclarse con personas cuya situaci\u00f3n desconoc\u00edan, \u00ablo mismo les habr\u00eda servido hablar al aire\u00bb. En consecuencia, muchos fueron infectados por causa de su imprudencia y osad\u00eda. Cansados de las restricciones y confinamientos, entre la sociedad se desat\u00f3 la euforia de la nueva libertad.<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1l fue el efecto del cese de la epidemia en el \u00e1nimo de la gente? La reacci\u00f3n popular se gan\u00f3 la siguiente opini\u00f3n de Defoe:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><em>Ojal\u00e1 pudiera decir que como la ciudad ten\u00eda un nuevo rostro, los modales de la gente ten\u00edan una nueva apariencia. No dudo de que hab\u00eda muchos que conservaban un sentido sincero de su liberaci\u00f3n, y estaban muy agradecidos a esa Mano Soberana que les hab\u00eda protegido en una \u00e9poca tan peligrosa; ser\u00eda muy poco caritativo juzgar de otra manera en una ciudad tan poblada, y donde la gente era tan devota como lo era aqu\u00ed en la \u00e9poca de la misma visitaci\u00f3n; pero excepto la que se encontraba en familias y en rostros particulares, debe reconocerse que la pr\u00e1ctica general de la gente era igual que antes, y se ve\u00eda muy poca diferencia.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><em>Algunos, en efecto, dijeron que las cosas eran peores; que la moral del pueblo declin\u00f3 desde ese mismo momento; que el pueblo, endurecido por el peligro en que hab\u00eda estado, como los marineros despu\u00e9s de la tormenta, era m\u00e1s malvado y m\u00e1s est\u00fapido, m\u00e1s audaz y endurecido en sus vicios e inmoralidades como lo era antes; pero yo tampoco lo llevar\u00e9 tan lejos. Se necesitar\u00eda una historia de no poca extensi\u00f3n para dar un particular de todas las gradaciones por las que el curso de las cosas en esta ciudad vino a ser restaurado de nuevo, y a correr en su propio canal como lo hicieron antes. <\/em><\/p>\n<p>No hay mucho m\u00e1s que a\u00f1adir. As\u00ed somos. El mal del ser humano anida en el coraz\u00f3n, como el propio Se\u00f1or Jesucristo se\u00f1al\u00f3. En medio de los avatares de la vida con sus accidentes y enfermedades, y frente a los sucesos imprevisibles que afectan a todos, creyentes y no creyentes, imprudentes y razonadores por igual, conviene dirigir nuestra atenci\u00f3n a Cristo, y aprender de \u00c9l. De esta manera, el \u00abdiario de la peste\u00bb puede convertirse en un registro enriquecedor, que nos permita afianzarnos en nuestra fe, sin olvidarnos de quienes han sufrido p\u00e9rdida, sin mayor causa que la de su su propia humanidad.<\/p>\n<p>Termino con las palabras del Se\u00f1or: \u00ab\u00bfNo se venden dos pajarillos por un cuarto? Con todo, ni uno de ellos cae a tierra sin vuestro Padre. Pues aun vuestros cabellos est\u00e1n todos contados. As\u00ed que, no tem\u00e1is; m\u00e1s val\u00e9is vosotros que muchos pajarillos\u00bb (Mt. 10:29-30). Am\u00e9n.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter  wp-image-3993\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/6-662x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"414\" height=\"640\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/6-662x1024.jpg 662w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/6-194x300.jpg 194w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/6-768x1187.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/6.jpg 775w\" sizes=\"auto, (max-width: 414px) 100vw, 414px\" \/><\/p>\n<p><em>Stuart Park naci\u00f3 en la ciudad inglesa de Preston, condado de Lancashire, en 1946. Tras cursar estudios en el Preston Grammar School ingres\u00f3 en el Downing College de Cambridge, donde se licenci\u00f3 en Filolog\u00eda Rom\u00e1nica. Colabor\u00f3 intensamente con la Christian Union de la Universidad, dedicando sus veranos en Espa\u00f1a a la misi\u00f3n internacional Operaci\u00f3n Movilizaci\u00f3n. Entre 1967 y 1971 particip\u00f3, junto con David F. Burt, en los comienzos de los Grupos B\u00edblicos Universitarios (GBU) en Madrid. En 1970 se cas\u00f3 con Verna Reed, oriunda de Castile en el Estado de Nueva York, que colaboraba en la misi\u00f3n universitaria. Entre 1971 y 1972 vivi\u00f3 en Castile, y de 1972 a 1976 en Philadelphia, donde obtuvo el doctorado en la Temple University con una tesis sobre Don Cristali\u00e1n de Espa\u00f1a (1545), novela in\u00e9dita de la escritora vallisoletana Beatriz Bernal. A partir de 1976 la familia traslada su residencia a Valladolid. Stuart se dedica a la ense\u00f1anza del ingl\u00e9s, en 1981 funda Warwick House, centro ling\u00fc\u00edstico-cultural, y en 1996 se incorpora como director del Colegio Internacional de Valladolid, hasta su jubilaci\u00f3n en 2012. Desde 1976 es miembro de la iglesia evang\u00e9lica sita en la calle Olmedo 38 de Valladolid. Tras volver a Espa\u00f1a reanuda su colaboraci\u00f3n con los GBU, dirigiendo estudios en campamentos estudiantiles y dando conferencias sobre temas b\u00edblicos en diversas universidades del pa\u00eds. Miembro de su Comit\u00e9 Ejecutivo durante m\u00e1s de veinte a\u00f1os, ejerce como presidente de GBU de 1987 a 1997.<\/em><\/p>\n<p><em>Desde 1996 Stuart Park es director de Al\u00e9theia, la revista teol\u00f3gica de la Alianza Evang\u00e9lica Espa\u00f1ola. En 1991, bajo el sello de Publicaciones Andamio, Stuart Park public\u00f3 \u2018Desde el torbellino. Job: m\u00e1s all\u00e1 del dolor humano\u2019. Siguen otros t\u00edtulos publicados por la misma editorial: \u2018Bajo sus alas. Rut: m\u00e1s all\u00e1 del amor humano\u2019, en colaboraci\u00f3n con David F. Burt (1993). En 1995 publica \u2018In mem\u00f3riam\u2019; en 1996 \u2018La se\u00f1al. Jon\u00e1s: m\u00e1s all\u00e1 de la voluntad humana\u2019, en colaboraci\u00f3n con David F. Burt. En 2000 publica \u2018El cetro de oro. Ester: m\u00e1s all\u00e1 del poder humano\u2019, en colaboraci\u00f3n con David F. Burt y David Pradales Cipr\u00e9s; y \u2018Diez historias\u2019, en 2004. Durante este tiempo publica, bajo el mismo sello editorial, varios estudios monogr\u00e1ficos: \u2018La Biblia. Un libro para la postmodernidad\u2019 (1988), \u2018Literatura y Biblia. El Se\u00f1or\u00edo de Cristo y las letras\u2019 (2\u00aa ed. 1995); \u2018\u00bfResucit\u00f3 Jes\u00fas?\u2019 (2\u00aa ed. 1995); \u2018\u00bfC\u00f3mo interpretar la Biblia?\u2019 (2\u00aa ed. 1995); y \u2018Jesucristo hoy\u2019 (1997). A partir de 2009 comienza una nueva y fruct\u00edfera etapa de intensa actividad literaria. Publica libros de tem\u00e1tica muy variada bajo el sello Ediciones Camino Viejo: \u2018Las hijas del canto. Las aves del cielo en la tradici\u00f3n b\u00edblica y la poes\u00eda de Jos\u00e9 Jim\u00e9nez Lozano\u2019 con Pr\u00f3logo del Premio Cervantes Jos\u00e9 Jim\u00e9nez Lozano (2009); \u2018En el valle de la sombra. Conversaciones con Sirio\u2019 (2010) que relata las conversaciones con un amigo \u00edntimo durante los \u00faltimos d\u00edas de su vida. En el mismo a\u00f1o reedita \u2018Diez historias\u2019. En 2011 aparecen tres libros: \u2018El lucero de la ma\u00f1ana. La tumba vac\u00eda de Jes\u00fas\u2019, que reexamina la evidencia de la Resurrecci\u00f3n; \u2018El camino de Ema\u00fas. Par\u00e1bola y s\u00edmbolo en la narrativa b\u00edblica\u2019, que explora la hermen\u00e9utica b\u00edblica desde el magisterio de Jes\u00fas; y \u2018Doce nombres\u2019 que recorre la historia b\u00edblica a trav\u00e9s de algunos de sus personaje m\u00e1s emblem\u00e1ticos. En 2012 publica \u2018Magn\u00edficat. Mar\u00eda la madre del Se\u00f1or\u2019 y reedita \u2018Desde el torbellino\u2019. En 2013 publica \u2018Cartas a mis nietos\u2019, un recorrido por la historia b\u00edblica de forma epistolar, y \u2018El cord\u00f3n de grana. Historias de mujeres en la narrativa b\u00edblica\u2019. En el mismo a\u00f1o aparece \u2018Jard\u00edn cerrado. El Cantar sublime de Salom\u00f3n\u2019, y en 2014 publica \u2018La vida breve. El libro de Qoh\u00e9let\u2019, con pr\u00f3logo de Pablo Mart\u00ednez Vila, y \u2018Siete Palabras\u2019, una reflexi\u00f3n acerca de las \u00faltimas palabras de Cristo en la Cruz. M\u00e1s recientes son La palabra suficiente; Conversaciones con Aurelio, en torno a la fe; Junto al mar de Tiberias, Las se\u00f1ales que hizo Jes\u00fas; In memoriam, El dolor humano y la consolaci\u00f3n de Cristo; Rut la moabita; De Egipto llam\u00e9 a mi hijo, sobre la historia de Jos\u00e9 y, finalmente, Mes\u00edas, el texto de Jennens que inspir\u00f3 el Oratorio de H\u00e4ndel (2018), La fe del carbonero (2020), entre otros. Es miembro del Consejo Asesor de TIBER\u00cdADES.<\/em><\/p>\n<figure id=\"attachment_3480\" aria-describedby=\"caption-attachment-3480\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-large wp-image-3480\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/3-Stuart-Park-en-Tordesillas-foto-de-Jacqueline-Alencar-1024x591.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"369\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/3-Stuart-Park-en-Tordesillas-foto-de-Jacqueline-Alencar-1024x591.jpg 1024w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/3-Stuart-Park-en-Tordesillas-foto-de-Jacqueline-Alencar-300x173.jpg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/3-Stuart-Park-en-Tordesillas-foto-de-Jacqueline-Alencar-768x443.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/3-Stuart-Park-en-Tordesillas-foto-de-Jacqueline-Alencar-1536x887.jpg 1536w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/3-Stuart-Park-en-Tordesillas-foto-de-Jacqueline-Alencar-2048x1182.jpg 2048w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-3480\" class=\"wp-caption-text\">Stuart Park en Tordesillas (foto de Jacqueline Alencar)<\/figcaption><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tiber\u00edades agradece al escritor Stuart Park por permitirnos reproducir cuatro de las \u00faltimas entradas (22 a 25) de su blog \u2018Contra viento y marea\u2019, que va camino a convertirse en el pr\u00f3ximo libro del autor, tras \u2018La fe del carbonero\u2019, recopilaci\u00f3n de 52 art\u00edculos publicados en su blog anterior. 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