{"id":4003,"date":"2020-11-24T09:23:22","date_gmt":"2020-11-24T07:23:22","guid":{"rendered":"http:\/\/tiberiades.org\/?p=4003"},"modified":"2020-11-25T19:24:12","modified_gmt":"2020-11-25T17:24:12","slug":"victor-ilich-gambito-de-dama-o-el-arte-del-sacrificio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tiberiades.org\/?p=4003","title":{"rendered":"Gambito de dama o el arte del sacrificio"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cuando ni\u00f1o, mi padre me sorprendi\u00f3 con el regalo de un ajedrez. Me fascin\u00f3. Aprend\u00ed a jugar. Y ya adulto tambi\u00e9n aprend\u00ed c\u00f3mo leer la nomenclatura algebraica del juego. Suena dif\u00edcil, pero no lo es. Son coordenadas dentro del tablero. 64 casillas o escaques. 32 piezas en total, 16 por jugador, solo 2 jugadores, cada uno tiene un turno al mover una pieza. Inmovilizar al rey contrario (jaque mate) es el objetivo del juego con m\u00faltiples variantes y estrategias a desarrollar para dicho fin. Entre ellas, el gambito, que no es otra cosa que sacrificar una pieza para obtener una mejor posici\u00f3n que procure nuestra ventaja.<\/p>\n<p>Kasparov, el otrora campe\u00f3n mundial en la disciplina, escribi\u00f3 sobre <em>c\u00f3mo la vida imita al ajedrez<\/em>. Reconozco que puede ser algo pretencioso reducir la vida al ajedrez, a\u00fan en su vertiente cient\u00edfica, pero resulta interesante advertir c\u00f3mo ciertos principios del juego son posibles de conocer y comparar con la vida. Por lo pronto y pertinente, c\u00f3mo podemos mejorar nuestra posici\u00f3n: sacrificando algo.<\/p>\n<p>Y si es necesario renunciar a una cosa para obtener otra mejor, la pregunta clave es qu\u00e9 estoy dispuesto a sacrificar. Hay m\u00faltiples respuestas que responden a m\u00faltiples variables; no obstante, el establecer prioridades es una condici\u00f3n imposible de eludir ante nuestra decisi\u00f3n. Estemos conscientes de ello o no. Mi padre, por ejemplo, se sacrific\u00f3, mi madre tambi\u00e9n. Ellos sacrificaron lo que estimaron valioso en su momento, por algo que consideraron a\u00fan m\u00e1s valioso: sacrificaron, entre otras cosas, tiempo con sus hijos por un futuro mejor para sus hijos. Suena parad\u00f3jico. Lo es. No lo menciono como reproche, solo como antecedente para entender lo que viene.<\/p>\n<p>Luego de ver la serie <em>Gambito de dama<\/em>, repar\u00e9 en esto: la vida nos expone al sacrificio, lo queramos o no. Es inevitable, ya que siempre estamos dispuestos a renunciar a algo por estimar otra cosa a\u00fan m\u00e1s valiosa. El sacrificio puede ser altruista o totalmente ego\u00edsta, pero siempre est\u00e1 presente en nuestro diario vivir. Baste recordar todo el tiempo que dedicamos a lo que capte y atraiga nuestra atenci\u00f3n.<\/p>\n<p>La protagonista de la serie, a trav\u00e9s de sus recuerdos, nos devela a qu\u00e9 estuvo dispuesta a renunciar su madre, creyendo que era lo mejor para ellas. Podemos decir que se equivoc\u00f3. Al igual que nosotros cada vez que establecemos err\u00f3neamente nuestra meta, nuestras prioridades, cada vez que perdemos el rumbo, cada vez que nos distraemos, dudamos o confundimos. Cada vez que malinterpretamos el autosacrificio, siempre como un ejercicio personal, con sacrificar a los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>En el ajedrez, cada vez que un gran maestro, un profesional del ajedrez, pierde material (piezas) relevante que compromete su juego, abandona dicha partida, ya que resulta ineficiente continuar con ella. Y si puede volver a jugar, lo vuelve a intentar. En la vida podemos comenzar de nuevo, mientras exista otro d\u00eda de sol, aunque amanezca nublado o con lluvia. Pero \u00bfestamos dispuestos a sacrificar nuestro ego, lo que se traduce, en este contexto, en hacer siempre nuestra voluntad? \u00bfQu\u00e9 provecho tendr\u00eda no vivir para m\u00ed? O, dicho de otra forma, vivir para otro tiene m\u00e1s sentido y prop\u00f3sito. \u00bfEstoy dispuesto a postergarme? Si renunciar a lo malo, suena prudente, postergar lo bueno, al parecer, abre la posibilidad a lo que es mejor.<\/p>\n<p>Les ense\u00f1o ajedrez a mis hijos, y al mayor de ellos le gusta repetir las reglas y se fascina con la posibilidad que tiene el pe\u00f3n; para algunos, la pieza m\u00e1s infravalorada en el tablero, a pesar de ser la \u00fanica capaz de <em>coronar<\/em>, es decir, de ser transformada en una pieza de mayor valor al llegar a la \u00faltima l\u00ednea enemiga. Ninguna otra puede hacerlo. Les recuerdo a ellos que no deben menospreciar al pe\u00f3n. A veces, les digo que para m\u00ed es mejor ser pe\u00f3n que rey. Ellos sonr\u00eden, advirtiendo algo de misterio en lo que digo, ya entender\u00e1n.<\/p>\n<p>En tiempos donde cada cual gusta hacer lo que cree m\u00e1s conveniente para sus intereses, sin atender ni a la historia ni a lo evidente, me es \u00fatil recordar las palabras de Gast\u00f3n Toloza, mi maestro de ajedrez: \u201cSi pagaran por aparentar\u2026 aparentemos, pero como no es as\u00ed\u2026\u201d. Es mejor atender a la realidad, nuestras reales posibilidades, considerando ventajas y desventajas. Ver nuestra real condici\u00f3n. Otro ejercicio para reflexionar. Fue Gast\u00f3n quien, hace a\u00f1os, me obsequi\u00f3 el libro: <em>Mi sistema<\/em>, de Nimzovich. Un libro repleto de m\u00e9todo. Una metodolog\u00eda m\u00e1s a considerar. Es cierto, cada cual tambi\u00e9n puede tener un sistema de valores distintos: qu\u00e9 valoramos m\u00e1s, pero eso jam\u00e1s puede significar imponer a otros nuestros valores. No hay recetas y aun los m\u00e9todos requieren ajustes para personas concretas. Y con los a\u00f1os puedo decir que no es lo mismo el autosacrificio que sacrificar a otros para asegurar su o nuestro bienestar. Puede sonar evidente, pero no lo es. Podemos tambi\u00e9n creer conocer la verdad y aparentar conocerla, pero los frutos dulces o agrios siempre nos delatar\u00e1n qu\u00e9 tan cerca estamos de ella.<\/p>\n<p>Mis padres valoran el tiempo que dedicamos con mi esposa a nuestros hijos. Quiz\u00e1s no est\u00e9n de acuerdo con todas nuestras prioridades, es leg\u00edtimo, y solo el tiempo nos dir\u00e1, finalmente, si lo que hemos sembrado dar\u00e1 un fruto dulce o agrio. Aspiramos a lo que es mejor, no a lo bueno solamente, porque para que ustedes sepan, es posible aceptar el <em>gambito de dama<\/em> o, dicho de otra forma, aceptar el sacrificio de nuestro oponente, mas tambi\u00e9n es posible rehusarlo y seguir un camino distinto para cumplir nuestro objetivo: vencer o, mejor dicho, ser m\u00e1s que vencedores en todo aquello que nos ate, ya sea derechamente a una mentira o a un falso concepto de la realidad y, como dicen los abogados, a un error. Hoy mis padres tienen el privilegio de ser abuelos\u2026 y jugar otra partida. El que quiera o\u00edr, que oiga.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-4002\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/2.jpeg\" alt=\"\" width=\"1024\" height=\"684\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/2.jpeg 1024w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/2-300x200.jpeg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/2-768x513.jpeg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/2-272x182.jpeg 272w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><em>V\u00edctor Ilich<\/em><\/strong><em>\u00a0naci\u00f3 en Santiago de Chile en 1978. Egresado del Instituto Nacional y de la Escuela de Derecho de la Universidad Finis Terrae, en la cual estudi\u00f3 becado. Abogado y juez de garant\u00eda en la Regi\u00f3n de O\u2019Higgins. Autor de m\u00e1s de una docena de obras literarias. Algunas de ellas han sido prologadas y comentadas por destacados acad\u00e9micos, escritores y cr\u00edticos como Hugo Zepeda Coll, Thomas Harris, Andr\u00e9s Morales, Alfredo Lewin y Juan Mihovilovich.<\/em><\/p>\n<p><em>Entre sus obras se puede citar\u00a0Infrarrojo, poemario presentado por el acad\u00e9mico, escritor, poeta y miembro de la Academia Chilena de la Lengua, Juan Antonio Massone del Campo, quien le ha antologado;\u00a0R\u00e9quiem para un hombre vivo, poemario dedicado al poeta Juan Guzm\u00e1n Cruchaga (presentado por el ministro de la Corte Suprema y escritor Carlos Ar\u00e1nguiz Z\u00fa\u00f1iga y el ex ministro de la Corte de Apelaciones de Santiago, Juan Guzm\u00e1n Tapia);\u00a0La insurrecci\u00f3n de la palabra;\u00a0Arte de un ocaso vital;\u00a0 Baladas de un ruise\u00f1or\u00a0(poemario er\u00f3tico rom\u00e1ntico);\u00a0Drag\u00f3n, escorpiones y palomas;\u00a0Hojas de t\u00e9;\u00a0La letra mata\u00a0(un texto que resucita la palabra);\u00a0El silencio de los jueces, un texto para sazonar el coraz\u00f3n, prologado, en su primera edici\u00f3n, entre otros, por Sergio Mu\u00f1oz Gajardo, quien fuese presidente de la Excelent\u00edsima Corte Suprema de Justicia (2014-2015);\u00a0Disparates, poemario relativo a la libertad de expresi\u00f3n y los prejuicios (2016);\u00a0Cada d\u00eda tiene su af\u00e1n\u00a0(2017), que procura motivar en la lucha del c\u00e1ncer, presentado por Haroldo Brito Cruz, quien tambi\u00e9n fue presidente del m\u00e1ximo tribunal del pa\u00eds, con ocasi\u00f3n de la celebraci\u00f3n del D\u00eda Internacional del Libro.<\/em><\/p>\n<p><em>Y, adem\u00e1s, ha lanzado el poemario titulado\u00a0Toma de raz\u00f3n, en coautor\u00eda con Roberto Contreras Olivares, poeta y ministro de la Corte de Apelaciones de San Miguel, presentado en Hanga Roa, Isla de Pascua, en agosto de 2017. En abril de 2018 junto a otros tres jueces penales public\u00f3 el libro\u00a0Duda, texto fruto del taller literario que imparti\u00f3, el cual luego de terminar denomin\u00f3 \u201cNi tan exacto ni tan literal\u201d. Tambi\u00e9n, en octubre de 2019, en pleno estallido social en Chile, p\u00fablico\u00a0Venga tu reino, poemario prologado por Felipe Berr\u00edos, S.J. y Alfredo P\u00e9rez Alencart, poeta y docente de la Universidad de Salamanca.<\/em><\/p>\n<p><em>Por \u00faltimo, en marzo de este a\u00f1o 2020, public\u00f3 el libro\u00a0Al derecho y al rev\u00e9s, que recopila las columnas de opini\u00f3n y cr\u00edtica literaria escritas bajo el alero del diario\u00a0El Heraldo\u00a0de Linares, quien patrocin\u00f3 su cuidada edici\u00f3n. Libro prologado por Lamberto Cisternas Rocha, quien fuese vocero de la Corte Suprema.<\/em><\/p>\n<p><em>Ilich forma parte de Tiber\u00edades, Red Iberoamerica de Poetas y Cr\u00edticos Literarios Cristianos<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Cuando ni\u00f1o, mi padre me sorprendi\u00f3 con el regalo de un ajedrez. Me fascin\u00f3. Aprend\u00ed a jugar. Y ya adulto tambi\u00e9n aprend\u00ed c\u00f3mo leer la nomenclatura algebraica del juego. Suena dif\u00edcil, pero no lo es. 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