{"id":4051,"date":"2020-11-30T09:16:37","date_gmt":"2020-11-30T07:16:37","guid":{"rendered":"http:\/\/tiberiades.org\/?p=4051"},"modified":"2020-12-02T09:51:45","modified_gmt":"2020-12-02T07:51:45","slug":"4051","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tiberiades.org\/?p=4051","title":{"rendered":"Comentario a \u2018Vita brevis\u2019, de Jostein Gaarder"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\"><em>\u201cSex, as they harshly call it,<br \/>\nI fell into this morning\u2026<br \/>\nAnd yet sometimes<br \/>\nall seems post coitum triste<br \/>\nand I am a mere bystander\u2026\u201d<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">\u2013Adrienne Rich, <em>Two Songs<\/em><\/p>\n<p><em>A la diosa\/mujer del cielo primaveral, cuya gracia es vida<\/em>\u2026<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de la Biblia, es posible que el libro m\u00e1s influyente en la historia de las letras occidentales sea la famosa autobiograf\u00eda espiritual de Aurelio Agust\u00edn, obispo de Hipona, titulada\u00a0<em>Las confesiones<\/em>. Escritas a fines del siglo cuarto de nuestra era,\u00a0<em>Las confesiones<\/em>\u00a0se han le\u00eddo desde m\u00faltiples perspectivas: como el paradigma de una peculiar subjetividad cristiana, el bautismo de la cultura cl\u00e1sica grecorromana, la matriz de una rigurosa doctrina antropol\u00f3gica del pecado y la gracia, el paso de la veneraci\u00f3n de los m\u00e1rtires a la hegemon\u00eda de los obispos. Son, por lo general, lecturas varoniles, postuladas por jerarcas eclesi\u00e1sticos o doctos te\u00f3logos.<\/p>\n<p>Otros lectores han admirado y elogiado el estilo literario del gran profesor de ret\u00f3rica que era Agust\u00edn. Muchos recordamos con cierta nostalgia la emoci\u00f3n que nos embarg\u00f3 su primera lectura. En\u00a0<em>Las confesiones<\/em>\u00a0han abrevado diecis\u00e9is siglos de sensibilidad religiosa y est\u00e9tica occidentales. Han contribuido significativamente a configurar la moralidad imperante y servido de modelo a la literatura autobiogr\u00e1fica. Sus conflictos espirituales han modelado la conciencia \u00e9tica que a\u00fan rige en nuestras sociedades, aunque sea en el testimonio de sus m\u00faltiples infracciones.<\/p>\n<p>En 1997, mil seiscientos a\u00f1os despu\u00e9s de tomar san Agust\u00edn la pluma para relatar la historia de su tormentoso y angustioso peregrinaje espiritual, el autor noruego Jostein Gaarder escribi\u00f3 una peculiar e innovadora respuesta literaria a\u00a0<em>Las confesiones<\/em>. En una sugestiva obra, titulada Vita brevis: la carta de Floria Emilia a Aurelio Agust\u00edn, Gaarder encara un enigm\u00e1tico, pero decisivo pasaje de la autobiograf\u00eda agustiniana. El obispo de Hipona, dedicado tras su conversi\u00f3n a la vida casta y al cultivo de la santidad, rememora con amargura su anterior apego a la concupiscencia y carnalidad. Un recuerdo sobre todo le atormenta: durante alrededor de doce a\u00f1os hab\u00eda vivido en concubinato con una mujer, la madre de su \u00fanico hijo, Adeodato. Se arrepiente con dolor, no de haber abandonado a esa mujer, sino de su servidumbre al placer carnal, su anterior esclavitud al deseo sexual.<\/p>\n<figure id=\"attachment_4049\" aria-describedby=\"caption-attachment-4049\" style=\"width: 768px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-4049\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/2-El-escritor-Jostein_Gaarder.jpg\" alt=\"\" width=\"768\" height=\"837\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/2-El-escritor-Jostein_Gaarder.jpg 902w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/2-El-escritor-Jostein_Gaarder-276x300.jpg 276w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/2-El-escritor-Jostein_Gaarder-768x836.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-4049\" class=\"wp-caption-text\">El escritor Jostein_Gaarder<\/figcaption><\/figure>\n<p>Agust\u00edn es muy expl\u00edcito al describir lo dif\u00edcil que fue separarse de esa mujer. Confiesa que al apartarse de \u201cla mujer con quien compart\u00eda mi lecho, el coraz\u00f3n, rasgado por donde m\u00e1s unido a ella estaba, qued\u00f3 llagado y manando sangre\u2026 No se curaba aquella herida m\u00eda tras ser arrancado de la mujer con quien compart\u00eda mi vida\u2026 (<em>Las confesiones<\/em>, VI, 15). Ese amargo dolor es se\u00f1al de que permanec\u00eda \u201cesclavo de la sensualidad\u201d. Recordar los placeres de su cuerpo conllevaba permanecer encadenado a la lascivia y el pecado. Ten\u00eda, pensaba Agust\u00edn, que someterse a las m\u00e1s rigurosa disciplina de castidad.<\/p>\n<p>No conocemos el nombre de esa mujer. En realidad, no sabemos nada significativo de ella. A Agust\u00edn, ocupado por su propio laberinto espiritual, no pareci\u00f3 preocuparle el destino de esa mujer. Ella, la innominada, pasa a la historia sencillamente con el t\u00edtulo de \u201cla concubina\u201d de san Agust\u00edn, aquella cuyo cuerpo tentador le encadenaba a la concupiscencia. Nada m\u00e1s. Nunca ha importado su nombre, su persona, sus sentimientos, alegr\u00edas o tristezas. Su destino ha sido siempre la exclusi\u00f3n; ser la marginada de la extensa e intensa literatura sobre la espiritualidad agustina.<\/p>\n<p>Gaarder, con magistral imaginaci\u00f3n, nos hace creer que en una peque\u00f1a librer\u00eda de Buenos Aires, dedicada al comercio de libros antiguos, adquiere una copia de una carta de justamente esa mujer, escrita a Agust\u00edn tras leer\u00a0<em>Las confesiones<\/em>. El autor noruego se encarga de que se traduzca la carta (est\u00e1 redactada, como era de esperarse, en lat\u00edn) y se publique (a pesar de cierta conspiraci\u00f3n de la Biblioteca del Vaticano para ocultarla).<\/p>\n<p>La mujer inicia la ep\u00edstola explicitando su nombre: Floria Emilia. Deja de ser la innominada concubina, el an\u00f3nimo objeto de la tentaci\u00f3n carnal. Asume la palabra y el derecho a narrar, desde su propia identidad y subjetividad, la historia de sus relaciones con el ahora obispo de la Iglesia. Es la feroz resistencia femenina al dominio varonil de la construcci\u00f3n de la espiritualidad y la carnalidad. En el proceso de narrar su historia, sin embargo, la ep\u00edstola desborda las fronteras de la relaci\u00f3n entre un hombre y una mujer. Se convierte en una visi\u00f3n alterna y antag\u00f3nica a\u00a0<em>Las confesiones<\/em>\u00a0respecto al eje tem\u00e1tico clave del pecado y la gracia.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter  wp-image-4050\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/3-2-668x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"547\" height=\"838\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/3-2-668x1024.jpg 668w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/3-2-196x300.jpg 196w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/3-2-768x1177.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/3-2-1002x1536.jpg 1002w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/3-2-1336x2048.jpg 1336w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/3-2-scaled.jpg 1670w\" sizes=\"auto, (max-width: 547px) 100vw, 547px\" \/><\/p>\n<p>Floria Emilia sigue con burlona iron\u00eda la pugna de Agust\u00edn contra la carnalidad y el placer sensorial: su repudio al deleite en la comida y la bebida, al placer musical, a la contemplaci\u00f3n grata de la naturaleza y, sobre todo, al disfrute de la sexualidad. Desde lejos le exclama al Agust\u00edn que una vez disfrut\u00f3 con ella de intensas noches de placer, \u201cLuchas cada d\u00eda contra la concupiscencia\u2026 Has dejado de amar, Aurelio. De igual modo has dejado de disfrutar de la comida, has dejado de oler las flores, y casi has dejado de escuchar el canto de los salmos\u2026 Aplastar\u00eda esa horrible y forzada palabra \u2018continencia\u2019, pues es verdad que a\u00fan pesa como un yugo sobre tu mente. Quiz\u00e1 lo \u00fanico capaz de salvarte sea un abrazo m\u00edo\u201d.<\/p>\n<p>La vida es breve (vita brevis), demasiado breve, afirma la repudiada mujer. Mientras la existencia dure debemos honrar a Dios, el Creador, mediante el regocijo en los placeres de su creaci\u00f3n. Floria Emilia reivindica al cuerpo y sus deleites, despreciados por r\u00edgidos esquemas teol\u00f3gicos dualistas canonizados a la sombra de la autoridad monumental del Obispo de Hipona. Pugnaz y audazmente, le recuerda a Agust\u00edn los intensos placeres y deleites de las largas noches en las que sus cuerpos desnudos se entregaban a los pasiones m\u00e1s ardientes del placer carnal.<\/p>\n<p>Se asoma, en esta rebelde y heterodoxa respuesta de la mujer que por largo tiempo hab\u00eda sido amante de Agust\u00edn, una tentadora espiritualidad del deleite carnal; quiz\u00e1 incluso una teolog\u00eda del placer, de la adoraci\u00f3n a Dios al recorrer los senderos corporales del placer. Ante los ojos de Dios, \u00bfpodr\u00eda una noche de placer sexual ser comparable en espiritualidad a otra de desvelada oraci\u00f3n? Se configura una espiritualidad del placer carnal en la que resuena el erotismo del can\u00f3nico Cantar de los Cantares, libre de las innumerables alegor\u00edas que ha sufrido durante m\u00e1s de dos milenios (el atreverse a traducirlo al castellano fue una de las razones por las que fray Luis de Le\u00f3n padeci\u00f3 por varios a\u00f1os el rudo calabozo de la temible Inquisici\u00f3n espa\u00f1ola).<\/p>\n<p>Reluce una mirada al amor corporal opuesta a la enunciada por el casto Agust\u00edn. Una mirada que evoca el conflicto de memorias en el brillante ensayo de nuestro Arcadio D\u00edaz Qui\u00f1ones, La memoria rota (1993): \u201cEl poder de la seducci\u00f3n, el exaltado deleite de los sentidos, en especial la sensualidad misteriosa\u2026 es lo que la memoria construye. Esa es su verdad constitutiva: una verdad corporal\u2026 Es la memoria del irrestricto disfrute del amor en la tierra, las historias del cuerpo, Ad\u00e1n y Eva, elevadas a dimensi\u00f3n redentora\u201d.<\/p>\n<p>Pero, algo m\u00e1s late intensamente en esta atrevida ep\u00edstola. El repudio al placer carnal, \u00bfno conlleva con excesiva frecuencia la degradaci\u00f3n de la mujer como fuente de tentaci\u00f3n e invitaci\u00f3n al pecado de la sensualidad? \u201cTengo miedo\u201d, le escribe a Agust\u00edn Floria Emilia, \u201cde qu\u00e9 puedan llegar a hacer alg\u00fan d\u00eda los hombres de la Iglesia a mujeres como yo\u2026 porque creadas por Dios como tales, os tentamos a vosotros\u2026\u201d. El dualismo alma\/cuerpo se ha hecho acompa\u00f1ar siempre por otro: la dicotom\u00eda hombre\/mujer. La mujer, desde los textos deuterocan\u00f3nicos y ap\u00f3crifos jud\u00edos de la \u00e9poca intertestamentaria y los escritos normativos aristot\u00e9licos en el mundo conceptual hel\u00e9nico, ha sido reducida con excesiva frecuencia a la corporalidad seductora, carnal, irracional.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><em>\u201cToda malicia es poca junto a la de la mujer\u2026<br \/>\nPor la mujer empez\u00f3 el pecado,<br \/>\ny por su culpa todos morimos\u2026<br \/>\nAnte una joven atrevida, refuerza la guardia,<br \/>\nno sea que al menor descuido, se aproveche de ti.<br \/>\nGu\u00e1rdate de sus ojos descarados,<br \/>\ny no te extra\u00f1es si te conducen al mal\u201d.<br \/>\n<\/em>(Eclesi\u00e1stico 25:19, 24; 26:19-11)<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter  wp-image-4046\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/4-1-712x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"584\" height=\"840\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/4-1-712x1024.jpg 712w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/4-1-209x300.jpg 209w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/4-1-768x1104.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/4-1.jpg 996w\" sizes=\"auto, (max-width: 584px) 100vw, 584px\" \/><\/p>\n<p>Floria Emilia se rebela contra esa pesada carga hist\u00f3rica patriarcal y reclama, en disputa con la cultura tradicional y los jerarcas de la iglesia, el derecho de la mujer a su racionalidad, su autonom\u00eda espiritual y la gracia de su corporalidad. Vita brevis es un himno a la virtud femenina de disfrutar alegremente los placeres del cuerpo,<br \/>\nlibre de falsas inhibiciones impuestas por jerarcas eclesi\u00e1sticos y, al mismo tiempo, de participar con derecho pleno en la conversaci\u00f3n sobre la verdad, el bien y la belleza, por tanto tiempo monopolizada por varones.<\/p>\n<p>Dudo mucho que este relato empa\u00f1e la vigencia de Las confesiones como el gran cl\u00e1sico de la autobiograf\u00eda espiritual occidental y cristiana (tampoco creo que esa sea la intenci\u00f3n de Gaarder). Pero altera radicalmente nuestra valoraci\u00f3n del cuerpo y sus placeres, tan distante de la que impera en Las confesiones. La lectura de la ancestral y elegante autobiograf\u00eda espiritual de Agust\u00edn puede acompa\u00f1arse con mucho provecho de este ir\u00f3nico comentario redactado por el sugestivo autor noruego.<\/p>\n<p>La ep\u00edstola\/r\u00e9plica de Floria Emilia, Vita brevis, nos compele a cuestionar la sutil manera en que el santo obispo de Hipona, Aurelio Agust\u00edn, margina el cuerpo y la mente de la innominada mujer que comparti\u00f3 su lecho por una docena de a\u00f1os y procre\u00f3 a su unig\u00e9nito y desdichado hijo (Adeodato muri\u00f3 adolescente). El mon\u00f3logo de\u00a0<em>Las confesiones<\/em> se transforma as\u00ed en un di\u00e1logo con una interlocutora que rechaza su marginaci\u00f3n, asume su nombre, resalta la placentera carnalidad de su cuerpo y reclama la dignidad de su palabra. Palabra de mujer, proferida con inteligencia y orgullo ante los hombres que la subestiman y ante Dios, cuya autoridad tantas veces se ha invocado para legitimar la hegemon\u00eda patriarcal.<\/p>\n<p>Retornando a las fuentes del sincretismo mitol\u00f3gico de la cultura greco-romana en la cual se forj\u00f3 la innominada amante de Agust\u00edn, podemos hoy bautizarla como diosa\/mujer del cielo primaveral, cuya gracia es vida\u2026<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><em>\u201cWe are confronted with the naked and unabashed failure of patriarchal politics and patriarchal civilization. To be a woman at this time is to know extraordinary forms of anger, joy, impatience, love, and hope.\u201d<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Adrienne Rich, Poems: Selected and New, 1950-1974<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter  wp-image-4047\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/5-1-683x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"561\" height=\"841\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/5-1-683x1024.jpg 683w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/5-1-200x300.jpg 200w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/5-1.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 561px) 100vw, 561px\" \/><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><em>Luis Rivera-Pag\u00e1n (San Juan de Puerto Rico, 1942). Profesor em\u00e9rito del Seminario Teol\u00f3gico de Princeton. Autor de varios libros, entre ellos, \u201cEvangelizaci\u00f3n y violencia: La conquista de Am\u00e9rica\u201d (1992), \u201cEntre el oro y la fe: El dilema de Am\u00e9rica\u201d (1995), \u201cMito exilio y demonios: literatura y teolog\u00eda en Am\u00e9rica Latina\u201d (1996), \u201cDi\u00e1logos y polifon\u00edas: perspectivas y rese\u00f1as\u201d (1999), \u201cTeolog\u00eda y cultura en Am\u00e9rica Latina\u201d (2009), \u201cPeregrinajes teol\u00f3gicos y literarios\u201d (2013) y \u201cEnsayos teol\u00f3gicos desde el Caribe\u201d (2013). Es Hu\u00e9sped Distinguido de Salamanca y Premio Iberoamericano de Ensayo \u2018Alfonso Ortega Carmona\u2019, otorgado en Salamanca en 2013.<\/em>\u00a0<em>Es miembro del Consejo Asesor de Tiber\u00edades.<\/em><\/p>\n<figure id=\"attachment_3796\" aria-describedby=\"caption-attachment-3796\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-large wp-image-3796\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/8-Luis-Rivera-Pagan-recibiendo-la-distincion-de-Huesped-Distinguido-de-Salamanca-foto-de-Jacqueline-Alencar-1024x562.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"351\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/8-Luis-Rivera-Pagan-recibiendo-la-distincion-de-Huesped-Distinguido-de-Salamanca-foto-de-Jacqueline-Alencar-1024x562.jpg 1024w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/8-Luis-Rivera-Pagan-recibiendo-la-distincion-de-Huesped-Distinguido-de-Salamanca-foto-de-Jacqueline-Alencar-300x165.jpg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/8-Luis-Rivera-Pagan-recibiendo-la-distincion-de-Huesped-Distinguido-de-Salamanca-foto-de-Jacqueline-Alencar-768x422.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/8-Luis-Rivera-Pagan-recibiendo-la-distincion-de-Huesped-Distinguido-de-Salamanca-foto-de-Jacqueline-Alencar-1536x843.jpg 1536w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/8-Luis-Rivera-Pagan-recibiendo-la-distincion-de-Huesped-Distinguido-de-Salamanca-foto-de-Jacqueline-Alencar.jpg 2013w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-3796\" class=\"wp-caption-text\">Luis Rivera Pag\u00e1n recibiendo la distinci\u00f3n de Hu\u00e9sped Distinguido de Salamanca (foto de Jacqueline Alencar)<\/figcaption><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cSex, as they harshly call it, I fell into this morning\u2026 And yet sometimes all seems post coitum triste and I am a mere bystander\u2026\u201d \u2013Adrienne Rich, Two Songs A la diosa\/mujer del cielo primaveral, cuya gracia es vida\u2026 Despu\u00e9s de la Biblia, es posible que el libro m\u00e1s influyente en la historia de las letras occidentales sea la famosa [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":4048,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[83,288],"class_list":["post-4051","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-luis-rivera-pagan","tag-rivera-pagan","tag-san-agustin"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4051","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=4051"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4051\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4071,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4051\/revisions\/4071"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/4048"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=4051"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=4051"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=4051"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}