{"id":4066,"date":"2020-12-02T09:47:45","date_gmt":"2020-12-02T07:47:45","guid":{"rendered":"http:\/\/tiberiades.org\/?p=4066"},"modified":"2020-12-05T22:04:00","modified_gmt":"2020-12-05T20:04:00","slug":"jose-perez-la-poesia-de-david-cortes-caban-lleva-una-casa-por-dentro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tiberiades.org\/?p=4066","title":{"rendered":"La poes\u00eda de David Cort\u00e9s Cab\u00e1n lleva una casa por dentro"},"content":{"rendered":"<p>El gran poeta espa\u00f1ol Francisco Brines (Premio Cervantes de Poes\u00eda 2020, <em>Premio Reina Sof\u00eda de Poes\u00eda Iberoamericana 2010 y Premio Nacional de las Letras Espa\u00f1olas 1999<\/em>), en su aguda reflexi\u00f3n sobre el oficio de poeta, a prop\u00f3sito de su antolog\u00eda titulada <em>Amada vida m\u00eda<\/em> (2004), nos se\u00f1ala que \u201cel mundo del poeta se va descubriendo a medida que la obra se realiza (\u2026.) Empezamos por perder la inmortalidad y, despu\u00e9s, la inocencia. Es decir, dejamos de ser dioses y nos convertimos en culpables. Despu\u00e9s de esas dos p\u00e9rdidas, que califican al hombre en una inferior natu\u00adraleza, las peque\u00f1as e innumerables se suceden\u201d.<\/p>\n<p>Y es as\u00ed, la poes\u00eda humana se nutre de p\u00e9rdidas y viajes; asuntos varios sumados al alma, en racimos y copiosos s\u00edmbolos, mientras discurre el tr\u00e1nsito vital, entre avatares y hondas b\u00fasquedas, tambi\u00e9n llamadas tr\u00e1nsitos, a la par que la voz l\u00edrica deja sus destellos por los cuatro confines. Un simple recorrido por toda la literatura universal nos llevar\u00eda hacia esas premisas.<\/p>\n<p>El viaje y el encuentro de la voz con su reflejo se ata al discurrir de ese r\u00edo inmenso y misterioso que es la vida, con sus vientos y sus enigmas, sus rocas y orillas, sus infinitudes no repetidas jam\u00e1s, pero tambi\u00e9n con sus c\u00edrculos y ondulaciones. El cosmos de la poiesis, perdida en el tiempo de todos los tiempos, de todos los creadores de la historia.<\/p>\n<p>Al leer y releer estos \u00faltimos a\u00f1os de la d\u00e9cada dos mil del siglo veinte, la poes\u00eda de nuestro amigo puertorrique\u00f1o David Cort\u00e9s Cab\u00e1n (1952), conocido poeta hispanohablante aunque residenciado en Nueva York (tierra del eterno Walt Whitman) desde hace cuarenta a\u00f1os, adviene a mi interpretaci\u00f3n de lector caribe\u00f1o del oriente venezolano, la imagen del ser navegando la poes\u00eda.<\/p>\n<p>Hace algunos a\u00f1os nos acerc\u00f3 la distancia para un trabajo que, en sinton\u00eda con las ideas anteriores, titul\u00e9 <em>La casa de los poetas<\/em> (editado en digital por <a href=\"http:\/\/www.elperroylarana.gob.ve\"><em>www.elperroylarana.gob.ve<\/em><\/a> en 1998); libro \u00e9ste de poes\u00eda sobre poetas \u2014sin que esto trasluzca redundancia, perogrullada o pecado sem\u00e1ntico por esa afirmaci\u00f3n\u2014, pues se trata de crear textos basados en las experiencias vitales y creativas, mundos familiares, sue\u00f1os, utop\u00edas y ritmos, de creadores de poes\u00eda de Venezuela, principalmente, con quienes me ha unido la amistad, la fraternidad y el sentido de las luchas humanas; pero que en ese tenor incorporo a dos hermanos de la vida y la poes\u00eda \u201cno venezolanos\u201d (entre comillas, porque s\u00ed lo son), trat\u00e1ndose pues de David Cort\u00e9s Cab\u00e1n, de Arecibo, costa norte de Puerto Rico; y Leopoldo \u201cTeuco\u201d Castilla, de Argentina, o m\u00e1s exactamente, de Salta. En <em>La casa de los poetas<\/em> incluyo, entre otros, a los poetas Ram\u00f3n Palomares (1935-2016), Lubio Cardozo (1938), Gustavo Pereira (1940), y Luis Alberto Crespo (1941).<\/p>\n<p>Descubr\u00ed en esos conversatorios y cartas con el poeta David, mucho de lo que habita en su poes\u00eda: la gran casa de su ser.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-4064\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/2.jpg\" alt=\"\" width=\"332\" height=\"512\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/2.jpg 332w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/2-195x300.jpg 195w\" sizes=\"auto, (max-width: 332px) 100vw, 332px\" \/><\/p>\n<p>En su m\u00e1s reciente libro, <em>Lugar sin fin<\/em> (M\u00e9xico, 2017), el poeta nos invita a celebrar sus espacios, sus cantares, sus libertades y sus vuelos como si el sol y la luz, con todos los resplandores atados a una cometa, nacieran de su voz para encantar y para encantarnos. No es gratuito cuanto se\u00f1ala en el pr\u00f3logo, con todo acierto, Orlando Jos\u00e9 Hern\u00e1ndez, al precisar as\u00ed las claves de esta obra: \u201cCaminar, deambular, desplazarse insistentemente por los veri\u00adcuetos del lenguaje, llegar a lugares donde la imagen cristaliza y dejarse ir por la contemplaci\u00f3n, meditar sobre la sorpresa del ser, alcanzar la desnudez con la fascinaci\u00f3n y el esplendor de quien llega a <em>los espacios \/ donde ocurre la transparencia\u201d.<\/em><\/p>\n<p>Hay un tr\u00e1nsito hacia adentro que es el viaje de regreso del sabio cuya morada est\u00e1 en la palabra, y que a manera de bast\u00f3n, la utiliza de apoyo en su mano y en su mirar.<\/p>\n<p>No s\u00f3lo los textos de <em>Lugar sin fin<\/em> (2017) son los que nos hablan de estas precisiones. Antes, en <em>Ritual de p\u00e1jaros<\/em> (Venezuela, 2004), hab\u00eda encendido sus llamas el habitante sin fronteras que es \u00e9l, para narrarnos su itinerario suntuoso en el camino de la poes\u00eda: <em>\u201c<\/em><em>No podemos escoger los d\u00edas\/ ni apresar los instantes\/ llegan sin pedir disculpas\/ como bestias endiabladas se tiran\/ a nuestros pies\/ se acurrucan y se echan como palomas turquesas\/ hasta cubrir el paisaje \/Hoy mismo que camino esta callecita\/ vivo la luz lo diminuto lo m\u00e1s natural\/ el leve geranio el vientecito\u201d.<\/em><\/p>\n<p>De otra obra suya, tambi\u00e9n editada en Venezuela con el t\u00edtulo de <em>Islas<\/em> (Caracas, 2011), es el tono que nos sostiene entre la luz y el camino, como si el aire fuera el \u00e1rbol de las ramas vivaces y de las ra\u00edces solares, para que el poema transite en pleno vuelo por dondequiera que le parezca plausible la libertad del ser: <em>\u201cOscuro\/ sin m\u00e1s lealtad\/ que estas palabras\/ que encienden\/ la noche y sus esferas\/ yo te persigo sin sosiego como si fueras un amoroso desaf\u00edo\u201d.<\/em><\/p>\n<figure id=\"attachment_4065\" aria-describedby=\"caption-attachment-4065\" style=\"width: 512px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-4065 size-full\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/3-David-Cortes-Caban-recibiendo-de-Carlos-Garcia-Carbayo-alcalde-de-Salamanca-el-diploma-de-Huesped-Distinguido-foto-de-Jacqueline-Alencar.jpg\" alt=\"\" width=\"512\" height=\"384\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/3-David-Cortes-Caban-recibiendo-de-Carlos-Garcia-Carbayo-alcalde-de-Salamanca-el-diploma-de-Huesped-Distinguido-foto-de-Jacqueline-Alencar.jpg 512w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/3-David-Cortes-Caban-recibiendo-de-Carlos-Garcia-Carbayo-alcalde-de-Salamanca-el-diploma-de-Huesped-Distinguido-foto-de-Jacqueline-Alencar-300x225.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 512px) 100vw, 512px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-4065\" class=\"wp-caption-text\">David Cort\u00e9s Cab\u00e1n recibiendo de Carlos Garc\u00eda Carbayo, alcalde de Salamanca, el diploma de Hu\u00e9sped Distinguido (foto de Jacqueline Alencar)<\/figcaption><\/figure>\n<p>De estos poemas citados, el primero se titula \u201cDe c\u00f3mo nos hiere el tiempo y la soledad\u201d y el segundo poema \u201cOscuro sin m\u00e1s lealtad\u201d; pero en <em>Lugar sin fin<\/em> (2017) los poemas son chispas, menudas estrellas fugaces detenidas frente a un reloj; y se nombran a partir de la sencillez, casi el susurro y esa sugerencia de la que habla Orlando Jos\u00e9 Hern\u00e1ndez en el pr\u00f3logo titulado \u201cLa libertad errante\u201d. Por eso, los poemas\u00a0 \u201cEl horizonte\u201d, \u201cLa nieve\u201d, \u201cEl regreso\u201d, \u201cLa distancia\u201d y \u201cEstoy aqu\u00ed\u201d, solo para se\u00f1alar los cinco primeros del libro, advienen del mismo ir y venir de aquel ser cuya casa de infancia hablaba con el agua del mar al amanecer, mientras m\u00e1s tarde ya no hab\u00eda tarde, y al siguiente amanecer el mar y la casa hablaban a solas las cosas que la vida jam\u00e1s volver\u00e1 a repetir. S\u00f3lo el tiempo se entiende con estas bifurcaciones, a las que algunos humanos llamamos, tal vez con desacierto e incordura, <em>nostalgia<\/em> o <em>saudade<\/em>, <em>memoria <\/em>o <em>extra\u00f1amiento<\/em>, <em>destierro<\/em> o <em>pertenencia<\/em>, <em>huella<\/em> o <em>crispaci\u00f3n<\/em>.<\/p>\n<p>Hay un diccionario de signos e im\u00e1genes en <em>Lugar sin fin<\/em> (2017). La luz y el resplandor, la mujer y la naturaleza junto a lo m\u00f3vil e inm\u00f3vil, lo f\u00edsico y simb\u00f3lico, conforman un paisaje amplio como los horizontes: el \u00e1rbol-la hoja-las ramas-las ra\u00edces-las hierbas-las colinas; la nieve-el viento-las planicies; las lluvias-las tormentas-los caminos; el ser-la casa-(la puerta, la habitaci\u00f3n, el espejo, la ventana)-el pueblo-las calles; el tiempo-la noche-el d\u00eda-el instante; lo ontol\u00f3gico e interior: la soledad-la nostalgia-el silencio-las distancias (f\u00edsicas e imaginarias)-los olvidos-la fugacidad; y como si se tratara de crear un mundo o darle forma, tomarlo de la mano y darlo de comer y servirlo en la poes\u00eda, la creaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Todos estos elementos se entremezclan, juegan entre s\u00ed, se juntan y forman un cosmos. Dentro de ese cosmos esta el poema; dentro del poema est\u00e1 \u201cLa infancia\u201d: <em>\u201cla mirada furtiva\/ las hojas llevadas por el tiempo\u201d<\/em>. Y esas son las claves de este gran libro de David Cort\u00e9s Cab\u00e1n, <em>Lugar sin fin<\/em> (2017).<\/p>\n<p>De ese \u00e1mbito luminoso y entra\u00f1able son esta otras palabras de David, o m\u00e1s exactamente del poeta David Cort\u00e9s Cab\u00e1n (hijo de Antonia Cab\u00e1n \u2014se\u00f1ora de la crianza de cuatro ni\u00f1as y tres varones con mil sue\u00f1os\u2014,\u00a0 y de Nicol\u00e1s Cort\u00e9s ,el padre carpintero, sin descanso en las jornadas): <em>\u201c<\/em><em>Peque\u00f1ita m\u00eda el tr\u00f3pico y tu boca\/en el oleaje de este mar invisible\/donde el paisaje hiere lentamente la vida y el soplo del viento es igual que un gemido.\/\/\/La lluvia lavando las verdes palmeras\/ la monta\u00f1a girando como un arco luminoso\/ la rosa innombrada apenas detenida en tu boca\/ tu ca\u00edda tan leve en el pr\u00f3ximo instante\u201d.<\/em><\/p>\n<p>Pertenecen esos maravillosos versos a un libro in\u00e9dito titulado <em>Presencia de los ef\u00edmero<\/em>. \u00bfAcaso lo ef\u00edmero y el sin fin atan los extremos al mismo enigma vital del pasado y el presente; o acaso a la inversa, liberan el c\u00edrculo de la propia vida para que navegue en el tiempo?<\/p>\n<figure id=\"attachment_4059\" aria-describedby=\"caption-attachment-4059\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-large wp-image-4059\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/4-Cortes-Martin-Martins-Alencart-Salvado-Pinto-Perez-Mata-y-Macedo-foto-de-jacqueline-Alencar-1024x619.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"387\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/4-Cortes-Martin-Martins-Alencart-Salvado-Pinto-Perez-Mata-y-Macedo-foto-de-jacqueline-Alencar-1024x619.jpg 1024w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/4-Cortes-Martin-Martins-Alencart-Salvado-Pinto-Perez-Mata-y-Macedo-foto-de-jacqueline-Alencar-300x181.jpg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/4-Cortes-Martin-Martins-Alencart-Salvado-Pinto-Perez-Mata-y-Macedo-foto-de-jacqueline-Alencar-768x464.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/4-Cortes-Martin-Martins-Alencart-Salvado-Pinto-Perez-Mata-y-Macedo-foto-de-jacqueline-Alencar-1536x929.jpg 1536w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/4-Cortes-Martin-Martins-Alencart-Salvado-Pinto-Perez-Mata-y-Macedo-foto-de-jacqueline-Alencar-2048x1238.jpg 2048w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-4059\" class=\"wp-caption-text\">Cort\u00e9s, Mart\u00edn, Martins, Alencart, Salvado, Pinto, P\u00e9rez, Mata y Macedo (foto de Jacqueline Alencar)<\/figcaption><\/figure>\n<p>El poeta David Cort\u00e9s Cab\u00e1n puede decir \u201cEstoy aqu\u00ed\u201d en el t\u00edtulo del poema y cerrarlo diciendo \u201cigual que un rostro reflejado en el espejo\u201d, porque tambi\u00e9n puede\u00a0 titular otro poema \u201cLa distancia\u201d, y terminar el poema diciendo: \u201ces real pero los \u00e1rboles cubren la luz\u201d. De modo que si cerramos ambos c\u00edrculos: \u201cEstoy aqu\u00ed, igual que un rostro reflejado en el espejo\u201d, o \u201cLa distancia es real pero los \u00e1rboles cubren la luz\u201d, el ojo que hace posible esa percepci\u00f3n s\u00f3lo puede identificarse en el ser que lo trasmite, que lo ilumina en la palabra, que lo hace poes\u00eda. Y esa aparente sencillez es la que ilumina la poes\u00eda de David Cort\u00e9s Cab\u00e1n.<\/p>\n<p>Podemos repetir ese ejercicio a lo largo de todo el libro <em>Lugar sin fin<\/em> (2017), y encontraremos la pasi\u00f3n, la b\u00fasqueda, la entrega de ese espacio interior con la otra realidad que se le adviene en misterio o extra\u00f1eza, sin apartarse de esa visi\u00f3n tan filos\u00f3fica cuanto sincera, que trasluce su voz l\u00edrica<em>: \u201cEl eco de las palabras\u201d (es) \u201clo que el tiempo retiene\/ el silencio\/ que atraviesa la soledad\u201d<\/em>. Como en este otro poema, <em>\u201cNada que decir\u201d: \u201cSi das un paso\/el viento se llevar\u00e1\/tu presencia fugaz\u201d.<\/em><\/p>\n<p>La poes\u00eda de David Cort\u00e9s Cab\u00e1n es, por tanto, una obra s\u00f3lida, trabajada, cultivada por la sabidur\u00eda y la sensibilidad, de bases muy luminosas y rica en recursos metaf\u00f3ricos que embellecen nuestra lengua espa\u00f1ola. Por eso debemos celebrarla y descubrirla a profundidad. Sus libros comprenden un corpus significativo, integrado por <em>Poemas y otros silencios<\/em> (R\u00edo Piedras, Instituto de Cultura Puertorrique\u00f1a, 1981), <em>Al final de las palabra<\/em>s (New Jersey, SLUSA Editores, 1985), <em>Una hora antes<\/em> (Madrid: Editorial Playor, 1991), <em>El libro de los regresos<\/em> (Madrid: Editorial Verbum, 1999), <em>Ritual de p\u00e1jaros: Antolog\u00eda personal 1981-2002<\/em> (M\u00e9rida, Venezuela, Editorial El otro el mismo, 2004), \u00a0<em>Islas<\/em> (Caracas, Monte \u00c1vila Editores Latinoamericana, 2011) y <em>Lugar sin fin<\/em> (M\u00e9xico, Editorial La Otras, Granisales-Servicios Editoriales y de Comunicaci\u00f3n, 2017). Debemos a Ernesto \u00c1lvarez un estudio revelador sobre esta gran poes\u00eda, por su obra <em>Las palabras habitadas \u2013 Poes\u00eda de David Cort\u00e9s Cab\u00e1n<strong>,<\/strong><\/em> Arecibo, Puerto Rico, Ediciones Bo\u00e1n, 2014; Colecci\u00f3n Voces del Abacoa, 78 p\u00e1gs.<\/p>\n<p>Se suma este valioso ensayo de la poes\u00eda de David Cort\u00e9s Cab\u00e1n a las rese\u00f1as y notas aparecidas en diversos pa\u00edses, en revistas f\u00edsicas y virtuales, en peri\u00f3dicos y dem\u00e1s medios impresos o digitales, de Estados Unidos, Puerto Rico, M\u00e9xico, Espa\u00f1a, Venezuela, Brasil, Argentina, Italia y Portugal. Esta significativa obra creativa va pareja con su desempe\u00f1o como profesor adjunto del colegio Eugenio Mar\u00eda de Hostos of City University of New York (CUNY), y la amistad y respeto tan merecidos que tiene en tantos rincones del mundo.<\/p>\n<p>No nos queda m\u00e1s que saludar con nuestra amistad y grata lectura, su copioso trabajo l\u00edrico, considerado entre los m\u00e1s relevantes de la poes\u00eda hispanoamericana actual.<\/p>\n<p>Como muestra de ello, comparto en este breve ensayo, un poema muy especial que el poeta David Cort\u00e9s Cab\u00e1n dedica en <em>Lugar sin fin<\/em> (2017), a quien fuera uno de sus m\u00e1s preciados amigos, el poeta andino de Venezuela Ram\u00f3n Palomares; cuyo vuelo el 5 de marzo de 2016 nos dejara una brasa viva en el alma.<\/p>\n<figure id=\"attachment_4060\" aria-describedby=\"caption-attachment-4060\" style=\"width: 570px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-4060\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/5-Cortes-Caban-y-Ramon-Palomares.jpg\" alt=\"\" width=\"570\" height=\"531\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/5-Cortes-Caban-y-Ramon-Palomares.jpg 570w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/5-Cortes-Caban-y-Ramon-Palomares-300x279.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 570px) 100vw, 570px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-4060\" class=\"wp-caption-text\">Cort\u00e9s Cab\u00e1n y Ram\u00f3n Palomares<\/figcaption><\/figure>\n<h4 style=\"padding-left: 40px;\">ELEG\u00cdA A RAM\u00d3N PALOMARES<\/h4>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">El viento susurra unas palabras<br \/>\ny el alma se asoma y retoma el viaje<br \/>\nEl silencio de la noche abre un espacio luminoso<br \/>\nuna avecilla se posa en tu pecho<br \/>\ndesgarra su canto para que la habites<br \/>\nel viento toca tu cuerpo<br \/>\nTus ojos cerrados persiguen una mariposa<br \/>\nte alejas entre las flores y los p\u00e1jaros<br \/>\nLas <em>Alegres provincias <\/em>se arrodillan<br \/>\nmientras el \u00e1ngel te toma de la mano<br \/>\nVas por un bosque infinito<br \/>\nlos r\u00edos de tu ni\u00f1ez se detienen a tu paso<br \/>\nEl gavil\u00e1n que cant\u00f3 en tus versos<br \/>\ndeposita una rosa sobre el cristal<br \/>\nLo que ten\u00eda que llegar ha llegado<br \/>\ntu voz se llena de silencios<br \/>\nLa noche pasa como un barco invisible<br \/>\nquiero decir algo pero tu imagen gira otra vez<br \/>\ny se lleva tu pueblo volando<br \/>\nEscuque es tan peque\u00f1o que cabe en el ojo de un p\u00e1jaro<br \/>\nLo m\u00e1s pr\u00f3ximo tambi\u00e9n se aleja<br \/>\n\u00bfexiste alg\u00fan camino para el regreso?<br \/>\nNada puede contener lo ocurrido<br \/>\nmi coraz\u00f3n se esfuma con el paisaje que amaste<br \/>\nPor un instante pens\u00e9 que regresabas de un sue\u00f1o<br \/>\nque todo estar\u00eda en el mismo lugar.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><em>Pariagu\u00e1n, 30 de noviembre de 2020<\/em><\/p>\n<figure id=\"attachment_4061\" aria-describedby=\"caption-attachment-4061\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-large wp-image-4061\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/6-Rodriguez-Borja-Bonilla-Cortes-Caban-Regalo-Alencart-Mata-Pena-y-Naupari-en-el-Colegio-Fonseca-de-la-Usal-foto-de-Jacqueline-Alencar-1024x532.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"333\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/6-Rodriguez-Borja-Bonilla-Cortes-Caban-Regalo-Alencart-Mata-Pena-y-Naupari-en-el-Colegio-Fonseca-de-la-Usal-foto-de-Jacqueline-Alencar-1024x532.jpg 1024w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/6-Rodriguez-Borja-Bonilla-Cortes-Caban-Regalo-Alencart-Mata-Pena-y-Naupari-en-el-Colegio-Fonseca-de-la-Usal-foto-de-Jacqueline-Alencar-300x156.jpg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/6-Rodriguez-Borja-Bonilla-Cortes-Caban-Regalo-Alencart-Mata-Pena-y-Naupari-en-el-Colegio-Fonseca-de-la-Usal-foto-de-Jacqueline-Alencar-768x399.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/6-Rodriguez-Borja-Bonilla-Cortes-Caban-Regalo-Alencart-Mata-Pena-y-Naupari-en-el-Colegio-Fonseca-de-la-Usal-foto-de-Jacqueline-Alencar-1536x798.jpg 1536w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/6-Rodriguez-Borja-Bonilla-Cortes-Caban-Regalo-Alencart-Mata-Pena-y-Naupari-en-el-Colegio-Fonseca-de-la-Usal-foto-de-Jacqueline-Alencar.jpg 1540w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-4061\" class=\"wp-caption-text\">Rodr\u00edguez, Borja, Bonilla, Cort\u00e9s Cab\u00e1n, Regalo, Alencart, Mata, Pe\u00f1a y \u00d1aupari, en el Colegio Fonseca de la Usal (foto de Jacqueline Alencar)<\/figcaption><\/figure>\n<p><em>Jos<\/em><em>\u00e9 <\/em><em>P<\/em><em>\u00e9<\/em><em>rez<\/em><em> (<\/em><em>El Tigre, estado Anzo\u00e1tegui, Venezuela, 1966), reside en Pariagu\u00e1n, Mesa de Guanipa. Licenciado en Letras. Doctor en Filolog\u00ed<\/em><em>a Hisp<\/em><em>\u00e1nica por la Universidad de Oviedo, Espa\u00f1a (2011). Profesor Asociado Jubilado de la Universidad de Oriente N\u00facleo de Nueva Esparta en el \u00e1<\/em><em>rea de Ling<\/em><em>\u00fc\u00edstica. Pertenece a la Red Nacional de Escritores de Venezuela. Poeta, narrador, ensayista, promotor cultural. <\/em><em>Obra publicada: <\/em><em>Jard<\/em><em>\u00edn del tiempo (Cuentos, 1991), Callej\u00f3n con Salida (Cuentos,1994), Por la Mar de Lu\u00eds Castro<\/em><em> (Ensayo,1995), <\/em><em>De par en par<\/em><em> (Cuentos, 1998), No Lisis, No Listesis (Cuento, 2000), <\/em><em>P<\/em><em>\u00e1jaro de mar por tierra (Cuentos, 2003)\u00a0 Como ojo de pez<\/em><em> (Poes<\/em><em>\u00ed<\/em><em>a, 2006), <\/em><em>Fombona, rugido de tigre<\/em><em> (Novela, 2007)\u00a0 <\/em><em>En canto de Guanipa<\/em><em> (Poes<\/em><em>\u00ed<\/em><em>a, 2007), P<\/em><em>\u00e1<\/em><em>ginas de<\/em> <em>abordo<\/em><em> (Poes<\/em><em>\u00eda, 2008) y <\/em><em>Cosmovisi<\/em><em>\u00f3<\/em><em>n del somari<\/em><em> (Ensayo, 2011 y 2013). <\/em><em>E-Books:<\/em><em> Gustavo Pereira, Antolog<\/em><em>\u00ed<\/em><em>a sin somaris (Poes<\/em><em>\u00ed<\/em><em>a, Elperroylarana.gob.ve, 2017), <\/em><em>A palo mayor<\/em><em> (Poes<\/em><em>\u00ed<\/em><em>a, Elperroylarana.gob.ve, 2018), <\/em><em>La casa de los poetas<\/em><em> (Poes<\/em><em>\u00eda, Elperroylarana.gob.ve, 2018). Ha obtenido diversos premios literarios en poes\u00eda, cuento y novela dentro y fuera de Venezuela. Miembro de la Red Mundial de Escritores en Espa\u00f1<\/em><em>ol, REMES (<\/em><a href=\"http:\/\/www.redescritoresespa.com\/\"><em>www.redescritoresespa.com<\/em><\/a><em>). Ha publicado textos en Nueva York, Miami, Lisboa, Madrid, Viena, Ginebra, Italia y Chile<\/em><em>.<\/em><\/p>\n<figure id=\"attachment_4062\" aria-describedby=\"caption-attachment-4062\" style=\"width: 445px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-4062\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/7-1024x875.jpg\" alt=\"\" width=\"445\" height=\"380\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/7-1024x875.jpg 1024w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/7-300x256.jpg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/7-768x656.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/7.jpg 1062w\" sizes=\"auto, (max-width: 445px) 100vw, 445px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-4062\" class=\"wp-caption-text\">Jos\u00e9 P\u00e9rez<\/figcaption><\/figure>\n<p>Imagen de cabecera, David Cort\u00e9s Cab\u00e1n en la salmantina Plaza de Anaya (foto de Luis Borja)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El gran poeta espa\u00f1ol Francisco Brines (Premio Cervantes de Poes\u00eda 2020, Premio Reina Sof\u00eda de Poes\u00eda Iberoamericana 2010 y Premio Nacional de las Letras Espa\u00f1olas 1999), en su aguda reflexi\u00f3n sobre el oficio de poeta, a prop\u00f3sito de su antolog\u00eda titulada Amada vida m\u00eda (2004), nos se\u00f1ala que \u201cel mundo del poeta se va descubriendo a medida que la obra [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":4063,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[291],"tags":[290,289],"class_list":["post-4066","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-jose-perez","tag-cortes-caban","tag-jose-perez"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4066","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=4066"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4066\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4081,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4066\/revisions\/4081"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/4063"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=4066"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=4066"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=4066"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}