{"id":4108,"date":"2020-12-14T09:11:29","date_gmt":"2020-12-14T07:11:29","guid":{"rendered":"http:\/\/tiberiades.org\/?p=4108"},"modified":"2020-12-15T09:16:00","modified_gmt":"2020-12-15T07:16:00","slug":"irma-cesped-aproximaciones-a-historia-universal-de-una-trenza-de-marcelo-gatica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tiberiades.org\/?p=4108","title":{"rendered":"Aproximaciones a \u2018Historia Universal de una trenza\u2019, de Marcelo Gatica"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\"><em>Cuando te sientas triste ni\u00f1a, tr\u00e9nzate el cabello;<br \/>\natrapa el dolor en la madeja y d\u00e9jalo escapar cuando<br \/>\nel viento del norte pegue con fuerza. Nuestro<br \/>\ncabello es una red capaz de atraparlo todo,<br \/>\n<\/em>Paola Klug<\/p>\n<p>Marcelo Gatica (Cauquenes, Chile, 1976): Profesor de Castellano, Doctor en Literatura Hispanoamericana, Universidad de Salamanca. Y, a mi parecer, su m\u00e1s importante t\u00edtulo, Maulino, Lector incansable del Aire, del Tiempo, de la Memoria.<\/p>\n<p>Como alumno de Castellano en Santiago de Chile se destac\u00f3 por su inter\u00e9s por los estudios literarios, y por la poes\u00eda cuya creaci\u00f3n incit\u00f3 y, en colaboraci\u00f3n con algunos compa\u00f1eros, public\u00f3 el poemario colectivo <strong><em>Taller Literario<\/em><\/strong> (2001), el libro de poes\u00eda a tres manos <em>A-Trio Po\u00e9tico<\/em> (2003) y en la revista de poes\u00eda <em>Cal\u00edope<\/em> varios poemas (2000-2003). Recibi\u00f3 el Premio de Poes\u00eda de la UMCE (2003). Continuaron sus producciones con \u2018<em>Crucial\u2019<\/em> (con Pablo Guti\u00e9rrez, 2014<em>), \u2018Portafolio.<\/em> <em>Poemas a Pie de P\u00e1gin<\/em>a\u2019 (Con Camilo Cantillana, 2014). <em>\u2018Buelos barios: boladas boludas\u2019<\/em>, de Rodrigo Lira Canguilhem, \u00a0<em>El Extramuro<\/em> (2018) y <em>El mar ya no es<\/em> (2020).<\/p>\n<p>Radicado en Europa, ha divulgado a nuestros poetas a trav\u00e9s de sus investigaciones: <em>\u201cRodrigo Lira Canguilhem: Una propuesta po\u00e9tica en tiempos de desolaci\u00f3n\u201d<\/em>, su tesis doctoral en Salamanca; en Estonia <em>\u2018Vientos del sur \/ Lounatuuled\u2019<\/em>, antolog\u00eda de poes\u00eda chilena seleccionada e introducida por \u00e9l, con traducci\u00f3n de Carolina Pihelgas, Mariliin Vassenin y Helina Aulis. Tallin, (2015).<\/p>\n<p>Marcelo, descifrador de lo oculto, nos sorprende con <em>Trenzas<\/em>, <em>la Historia universal de una trenza<\/em>\u2026. Pareciera misterio de la palabra no dicha hubiera quedado trenzado en la infinita espiral del cabello que oculta el dolor que los hablantes l\u00edricos creados por Marcelo Gatica los revelaran po\u00e9ticamente, en las cinco divisiones de la obra, dedicada cada las abuelas, madres, padres, hijas, hermanas, t\u00edas\u2026. Historia de las trenzas que van desapareciendo junto a un mundo que debe ser cantado para no ser olvidado:<\/p>\n<p>I &#8211; La memoria del viento \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0A Rosa Fuentealba Sep\u00falveda y Luisa Castro Su\u00e1rez<br \/>\nII &#8211; Dec\u00e1logo silente\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0A Hilda Bravo Fuentealba<br \/>\nIII Pen\u00faltimos atardeceres \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0A Rosa Fuentealba Sep\u00falveda y Rodolfo Gatica Castro<br \/>\nIV \u2013 Corte\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0A Mirla Gatica Bravo, y Karen Gatica Bravo<br \/>\nV &#8211; Mam\u00e1 y el reino de agua\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0A Mariana Fuentealba Gatica, y Ver\u00f3nica Gatica C\u00e1rcamo<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-4106\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/2-1-643x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"1019\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/2-1-643x1024.jpg 643w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/2-1-188x300.jpg 188w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/2-1-768x1223.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/2-1-965x1536.jpg 965w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/2-1-1286x2048.jpg 1286w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/2-1.jpg 1608w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/p>\n<p>I.- En <em>La memoria del viento<\/em> se escuchan las acalladas voces ancestrales de Rosa y Luisa\u2026 Como hojas arrastradas por el viento susurran a trav\u00e9s de las estaciones clim\u00e1ticas, oscuros secretos que s\u00f3lo conservan una certeza: <em>\u201clas aprendices de tierra poseen part\u00edculas y ra\u00edces en el coraz\u00f3n que no son de este mundo ni del otr<\/em>o\u201d, porque sus dolores les descubrieron la maravilla de beber <em>de las part\u00edculas elementales de la naturaleza, en la otra orilla del ojo, en el borde del viento. Es decir, en el campo gravitatorio de los \u00e1ngeles. (Mi madre siempre sospech\u00f3 el verdadero oficio de la abuela\u201d).<\/em><\/p>\n<p>II &#8211; Como Yahv\u00e9, la hablante l\u00edrica trenza su <em>Dec\u00e1logo<\/em> en el silencio de la \u00edntima comunicaci\u00f3n de mujer-tierra: \u201c<em>Toca la tierra hija, envu\u00e9lvete con su humedad como un gusano en fotos\u00edntesis. Sabor\u00e9ala como si fuera una fruta. Observa detenidamente el tiempo vegetal tras el ruido terr\u00e1queo, contempla sus pasos de agua. Recuerda que el ojo es el coraz\u00f3n ap\u00f3crifo del cuerpo. Por mucho que atrapes ciertas im\u00e1genes, y recuerdos, flotar\u00e1n en la orilla de una nada sin ritmo. Sum\u00e9rgete en el barro sideral y sus huellas. Si aprendes a tocar la tierra no perder\u00e1s la memoria infante, la esperanza de desplazarte eternamente por la luz, es decir, sumergirte sobre las pisadas di\u00e1fanas de ciertos \u00e1ngeles que fueron mujeres.\u201d<\/em><\/p>\n<p>III \u2013 En los descuentos del poema \u201c00\/00\/06\u201d de los <em>Pen\u00faltimos Atardeceres<\/em> se cierne la muerte-nacimiento:<\/p>\n<h5>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u201c00\/00\/00<\/h5>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">Te sumerges en la arena<br \/>\nde espalda a las piedras.<br \/>\nTus ojos yacen ingr\u00e1vidos<br \/>\nen un cielo que comienza a rasgar tu<br \/>\nnariz y tus diminutos ojos negros van absorbiendo toda<br \/>\nla luz de la noche.<br \/>\nTu coraz\u00f3n atrapa todo el viento de las horas.<br \/>\nMientras tanto,<br \/>\ncomienza a<br \/>\nflorecer un \u00e1ngel<br \/>\nde luz,<br \/>\nun roble en tu costado.<\/p>\n<p>IV \u2013 <em>Corte<\/em> \u2013 Es el corte la violencia que se impone en la vida de cada persona\u2026 con tijeras que hieren m\u00e1s all\u00e1 de la piel:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">Luego frente al espejo<br \/>\nsin decir una palabra<br \/>\ncon la dignidad de Juana de Arco.<br \/>\nNos rapamos el cabello, el coraz\u00f3n<br \/>\ny los ojos.<br \/>\n\u00a1Corte! \u00a1Corte!<br \/>\n\u00a1Corta! \u00a1Hija! \u00a1Corta!\u00a1Mam\u00e1!<br \/>\n(A veces las tijeras rompen la piel como<br \/>\nsi fuera tierra arada que en su momento<br \/>\no florecer\u00e1 como roca viva).<\/p>\n<p>Es un mundo que se quiebra en cada trenza que se corta, una historia que se enrojece, como si fuera roca viva\u2026 un 4 de octubre\u2026 4 muchachos, <em>Claudio Lav\u00edn Loyola, Pablo Vera Torres, Miguel Mu\u00f1oz Flores y Manuel Plaza Arellano, <\/em>corren por sus vidas\u2026<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">\u201cNo hay aparato que mida el ritmo card\u00edaco<br \/>\nde los caballos al vuelo ni de los que miran<br \/>\nla muerte con los ojos abiertos.<br \/>\nEn los corazones m\u00e1s tiernos se da una paz de estrella<br \/>\nde cometa alejado a la realidad vulgar del ladrido.<br \/>\nCuando los muchachos corr\u00edan bajo la luna del lobo.<br \/>\nStark solt\u00f3 al minotauro met\u00e1lico que se trag\u00f3 los cuerpos.\u201d<\/p>\n<p>Caen las trenzas\u2026 cambian las costumbres\u2026 se pierde la vida\u2026 <em>\u201cPero el esp\u00edritu es otra cosa. Hoy. Amanece a 45 a\u00f1os en este poema.\u201d.<\/em><\/p>\n<figure id=\"attachment_4104\" aria-describedby=\"caption-attachment-4104\" style=\"width: 510px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-4104\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/3-El-poeta-chileno-Marcelo-Gatica.jpg\" alt=\"\" width=\"510\" height=\"742\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/3-El-poeta-chileno-Marcelo-Gatica.jpg 510w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/3-El-poeta-chileno-Marcelo-Gatica-206x300.jpg 206w\" sizes=\"auto, (max-width: 510px) 100vw, 510px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-4104\" class=\"wp-caption-text\">El poeta chileno Marcelo Gatica<\/figcaption><\/figure>\n<p>V &#8211; <em>Mam\u00e1 y el reino de agua<\/em>. La rebeld\u00eda de la ni\u00f1a: \u201c<em>Mam\u00e1, no creo en las palabras gotas de lluvia bajo la infamia del Ojo postizo. Me cansa la geometr\u00eda de la trenza, el jumper pegado al cuerpo en la sala de clases. Tatuada. Al control de lectura cotidiano de unos cuervos sin ojos. Ser trozo de carne pasarela y gemido para aquellos bancos de la plaza atestados de manadas de ojos erectos de ladridos. Me cansa la risa gaseosa, el payaso de turno el que me ve en la cama en la cocina, limpiando la mierda. Me cansa que un verso de amor sea l\u00edquido entre las piernas.\u201d<\/em> Y la ni\u00f1a, ahora <em>primera Ingeniera de \u00e1rboles<\/em>, descubre como la econom\u00eda ha determinado la destrucci\u00f3n del paisaje amado:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">\u201cLa dieta de los insecticidas fue arrasando la infancia,<br \/>\ny nuestra mirada vegetal se la zamp\u00f3 un<br \/>\nholograma, una postal. Los eucaliptos y pinos se<br \/>\nengulleron el agua mezclada con la civilizaci\u00f3n<br \/>\nde las ranas.<br \/>\nEn su Apocalipsis se llevaron fragmentos de memoria<br \/>\nterritorios l\u00edquidos que ya no volver\u00e1n.<br \/>\nA las ranas<br \/>\nse la comieron los Eucaliptos.\u201d<\/p>\n<p>En el Patio de agua se conserva la magia de la abuela y con ella esperanza\u2026 Vendr\u00e1n otros tiempos:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">\u201cY el patio se llenar\u00e1 de un cielo vertical.<br \/>\nUna llama de tiempo donde cabe el color rojo de mi rubbik.<br \/>\nLa combinaci\u00f3n exacta para completar la migraci\u00f3n del agua.<br \/>\nEn el ojo del patio la abuela traduce del viento<br \/>\nel lenguaje de los \u00e1ngeles.<br \/>\nY el patio se llenar\u00e1 de lib\u00e9lulas, abejas: flores al vuelo y de cabros chicos<br \/>\nque sue\u00f1an en ser \u00e1rboles.<br \/>\nFrente al peso de las estatuas el patio<br \/>\nse llenar\u00e1 de sol y fuego.<br \/>\nY bajo la geolog\u00eda de la trenza se ancla<br \/>\ncomo memoria como ventana<br \/>\ncomo veleta de esp\u00edritus un magma oce\u00e1nico<br \/>\nque refresca la piel para dar<br \/>\nel siguiente paso de agua.\u201d<\/p>\n<p>Desde una mirada simb\u00f3lica<em> Historia Universal de la Trenza<\/em> es Signo, Met\u00e1fora y Alegor\u00eda del Verbo que se hizo carne y de la carne que se hace Verbo\u2026 Evoluci\u00f3n e involuci\u00f3n, Misterio de la Creaci\u00f3n toda\u2026 juego regido por el misterio del tres y sus leyes\u2026 Trinidad, Trimurti, la gran Triada.<\/p>\n<p>Desde la antig\u00fcedad la humanidad ha recurrido al trenzado del cabello con diversos fines, tal vez el m\u00e1s importante, el ornato y la manifestaci\u00f3n de poder y posici\u00f3n econ\u00f3mica y social. Diacron\u00eda de la trenza, derivada de una forma latina popular, \u201c<em>trinitiare (trabajar algo dividi\u00e9ndolo en tres cabos), verbo formado a partir del distributivo trinus, que se usa preferentemente en plural trini, y que quiere decir \u00abque consta de tres\u00bb o \u00abde tres en tres<\/em>\u00bb<\/p>\n<p>En la trenza est\u00e1n presentes las tres energ\u00edas creadoras de cuanto existe y de cuanto podamos imaginar: Aceptaci\u00f3n, Negaci\u00f3n y Conciliaci\u00f3n, trivia que la mujer aprende, desde su infancia a resolver juntamente con la Tesis, la Ant\u00edtesis y la S\u00edntesis que debe conciliar en bien de la familia.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter  wp-image-4105\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/4.jpeg\" alt=\"\" width=\"840\" height=\"840\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/4.jpeg 1024w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/4-300x300.jpeg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/4-150x150.jpeg 150w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/4-768x768.jpeg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/4-400x400.jpeg 400w\" sizes=\"auto, (max-width: 840px) 100vw, 840px\" \/><\/p>\n<p>El numen de Marcelo Gatica, a trav\u00e9s de su <em>Historia Universal de la Trenza<\/em> nos entronca con el misterio del trino que cada uno de nosotros es un \u00f3vulo fecundado por un espermatozoide como zigoto crece y se multiplica diferenci\u00e1ndose para transformarse en una carnalidad f\u00edsica, una cultura mental socio-familiar y un esp\u00edritu, supuestamente divino. Se trenzan en nosotros el cuerpo, la mente y el esp\u00edritu, o si se prefiere, en t\u00e9rminos cient\u00edficos, somos ADN (\u00c1cido fosf\u00f3rico, Desoxirribosa y bases Nitrogenadas), trenza gen\u00e9tica que nos define socio-culturalmente. Nacer significa ingresar en una comunidad, en una cultura que asigna roles y funciones. Tradici\u00f3n que traiciona al Ser que soy:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">\u201cLa tradici\u00f3n de cultivar trenzas de la abuela<br \/>\nera una estrategia para eludir el llanto:<br \/>\nla c\u00e1rcel silente del cuerpo, y as\u00ed posarse<br \/>\nen el silencio calmo de un espejo de agua.<br \/>\nAquel ejercicio fue traspasado hasta mi madre<br \/>\nque quedaba desnuda como esos grises naranjos<br \/>\nde un atardecer desolado.<br \/>\nLa tradici\u00f3n de hacer trenzas de la abuela<br \/>\na mi madre y a sus hermanas se fue desplazando<br \/>\nen la piel de las m\u00e1s peque\u00f1as.<br \/>\nCortar la trenza, los a\u00f1os frente al espejo,<br \/>\ny evaporar la c\u00e1rcel del cuerpo.<br \/>\nCortar aquel hechizo sanguinario de lo no dicho.<br \/>\nCortar de ra\u00edz el coraz\u00f3n.<br \/>\nCortar y dar a luz un amanece<br \/>\nr rompiendo la tierra, tatuando mis huellas.<br \/>\nFue el inicio de mi cuerpo despleg\u00e1ndose<br \/>\nlibremente al viento\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><strong>Irma C\u00e9sped<br \/>\n<\/strong><em>Maestra de Literatura Medieval<br \/>\nInstituto Pedag\u00f3gico de Chile<br \/>\nActual (UMCE)<\/em><\/p>\n<p><em>Imagen de cabecera: Acuarela del artista chileno Izak One<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando te sientas triste ni\u00f1a, tr\u00e9nzate el cabello; atrapa el dolor en la madeja y d\u00e9jalo escapar cuando el viento del norte pegue con fuerza. Nuestro cabello es una red capaz de atraparlo todo, Paola Klug Marcelo Gatica (Cauquenes, Chile, 1976): Profesor de Castellano, Doctor en Literatura Hispanoamericana, Universidad de Salamanca. Y, a mi parecer, su m\u00e1s importante t\u00edtulo, Maulino, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":4107,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[293],"tags":[294,157],"class_list":["post-4108","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-irma-cesped","tag-irma-cesped","tag-marcelo-gatica"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4108","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=4108"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4108\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4127,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4108\/revisions\/4127"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/4107"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=4108"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=4108"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=4108"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}