{"id":4134,"date":"2020-12-19T12:03:51","date_gmt":"2020-12-19T10:03:51","guid":{"rendered":"http:\/\/tiberiades.org\/?p=4134"},"modified":"2020-12-22T10:21:59","modified_gmt":"2020-12-22T08:21:59","slug":"david-cortes-caban-sumario-de-los-ciegos-de-francisco-trejo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tiberiades.org\/?p=4134","title":{"rendered":"Sumario de los ciegos, de Francisco Trejo"},"content":{"rendered":"<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Toco las palabras con la humedad de mis v\u00edsceras\u2026<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">F. T.<\/p>\n<h3>I<\/h3>\n<p>\u00bfQu\u00e9 buscamos al leer un poema, qu\u00e9 motiva el proceso de esa lectura? \u00bfQu\u00e9 descartamos y qu\u00e9 retenemos? No sabemos exactamente lo que buscamos, ni tampoco lo que encontraremos o nos acompa\u00f1ar\u00e1 despu\u00e9s de haberlo le\u00eddo. \u00bfQu\u00e9 versos echaremos al olvido? \u00bfCu\u00e1l guardaremos en la memoria? Conocemos, sin embargo, que la poes\u00eda no se escribe para complacer los caprichos de nadie. Un poema no es lo que queremos que diga, sino lo que muestra a quienes deseen entrar para compartir lo que en \u00e9l habita. Leemos. Nada nos impide acercarnos a la experiencia que el poema contenga, lo que palpite solapadamente en el lenguaje. No hay que importunarse con la intenci\u00f3n del poeta, solo recoger la impresi\u00f3n que deja la lectura. Partiendo de esa impresi\u00f3n me acerco a la antolog\u00eda <em>Sumario de los ciegos, <\/em>(<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><strong><sup>[1]<\/sup><\/strong><\/a>) del poeta mexicano Francisco Trejo con quien compart\u00ed en el Primer Encuentro Internacional de Poetas \u201cGerm\u00e1n Cardona Cruz\u201d (UCEVA), celebrado en 2017 en la acogedora ciudad de Tulu\u00e1, en Colombia. En aquella ocasi\u00f3n no pudimos conversar sobre su poes\u00eda. Sin embargo, lo que no pudimos hablar durante aquellos d\u00edas de tan grata experiencia festiva llega ahora en la presencia f\u00edsica de esta antolog\u00eda como si estuvi\u00e9ramos dialogando frente un paisaje de infinitos horizontes. Ciertamente la poes\u00eda es este paisaje cuyo camino adelantar\u00e1 algunos referentes que nos llevar\u00e1n a reflexionar sobre el sentido de este libro. Pero para el prop\u00f3sito de mi lectura me detendr\u00e9 en tres poemas que proyectan una l\u00ednea divisoria sobre un fondo de experiencias en el tiempo.<\/p>\n<p>Cada poema funda uno y otro acontecimiento que determinar\u00e1 la hondura expresiva que lo sostiene. Por eso queremos ver, antes de adelantarnos, lo que nos dice Francisco Trejo sobre su oficio: <em>Escribir es dar forma a los aspectos de la soledad, en la que el ojo carece de sentido. La composici\u00f3n de un poema puede conducir a la legibilidad de las pasiones, como el dolor o el goce, cuando se manifiesta la incomprensi\u00f3n; entonces el aislamiento, el hond\u00edsimo hueco de la existencia, tiene im\u00e1genes y sonidos en los vocablos que edifican el poema. <\/em>(\u2026) <em>Lo que se ve en el poema es una imagen fugaz, y lo que suena en su estructura son crepitaciones, la fragilidad de los hechos del mundo<\/em> (<em>\u2026<\/em>)<em>. <\/em>Este se\u00f1alamiento pone en perspectiva la relaci\u00f3n del poeta con su entorno y las cosas que gravitan sobre su vida. Esa relaci\u00f3n con el mundo representa los temas que caracterizan esta poes\u00eda. Por ejemplo, al se\u00f1alar el motivo de la <em>ceguera <\/em>en la Nota Preliminar, el poeta nos brinda unas claves del escenario f\u00edsico y espiritual en el que se desplaza. Un mundo de contrastes donde la vida parece un drama de sorpresivas situaciones. Es decir, de un lado las experiencias de la cotidianidad y, del otro, las exigencias de un lenguaje que busca darle forma a esa latente realidad que nos relaciona con la intimidad del yo l\u00edrico. Esa intimidad permitir\u00e1 destacar la ceguera espiritual que, parad\u00f3jicamente, proveer\u00e1 un sentido m\u00e1s hondo y de mayores perspectivas al relacionarnos con los textos. Por eso, intuimos que la ceguera a la que se refiere el autor representa aqu\u00ed un modo m\u00e1s sensible de percibir el mundo, nos recuerda que los grandes creadores de la literatura universal, desde Homero hasta Borges, ofrecieron a la humanidad una visi\u00f3n m\u00e1s profunda de la vida y del universo. En este contexto podr\u00edamos situar esta poes\u00eda de corte reflexivo y est\u00e9tico que nos lleva a captar una realidad mucho m\u00e1s profunda del ser o de la ceguera f\u00edsica de muchos. Un universo conocido desde la \u00f3rbita iluminadora de un lenguaje que es tambi\u00e9n la suma de m\u00faltiples experiencias y evocaciones. Por eso nos dice <em>\u2026la ceguera en cuesti\u00f3n no viene de la carne, de lo \u00edntimo, sino de afuera, de la falta de luz y el sentimiento ancestral de la orfandad c\u00f3smica. <\/em>Esta orfandad c\u00f3smica tendr\u00e1 que ser considerada tomando en cuenta ese imaginario como la \u00fanica raz\u00f3n para <em>vivir,<\/em> esto es, sentir la poes\u00eda como una forma y conocimiento m\u00e1s humano del mundo.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-4132\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/2-3-862x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"760\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/2-3-862x1024.jpg 862w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/2-3-253x300.jpg 253w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/2-3-768x912.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/2-3.jpg 1122w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/p>\n<h4>MON\u00d3LOGO DEL BUF\u00d3N<\/h4>\n<p style=\"text-align: right;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <em>Poeta, \u00bfqu\u00e9 es la risa?<br \/>\n<\/em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <em>\u201cEs un puente sobre las aguas del llanto construido\u201d<br \/>\n<\/em><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0EMILIA AYARZA DE HERRERA<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Todos somos v\u00edctimas<br \/>\nen la puesta en escena que seguimos escribiendo.<br \/>\nPero no todo juega a ser l\u00e1grima en el drama, Abigael.<br \/>\nSiempre hay humor para elegir morirnos de la risa.<br \/>\nY a veces somos magn\u00edficos bufones,<br \/>\nmerecedores del aplauso,<br \/>\ncuando aprendemos a re\u00edr<br \/>\nde la tragedia<br \/>\nde respirar con apremio en el sollozo.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0(136)<\/p>\n<p>He aqu\u00ed un poema que construye sobre la cotidianidad una forma de resistencia para que la vida sea menos dolorosa. He aqu\u00ed un poema montado sobre experiencias que posiblemente han costado al hablante un sinn\u00famero de desenga\u00f1os. Un buf\u00f3n es el protagonista de este poema, un buf\u00f3n que oculta su vac\u00edo en la risa. La risa es una fachada, una apariencia que se desprende de la realidad que lo hiere. As\u00ed el humor amortiguar\u00e1 su confrontaci\u00f3n con la vida cuando todo en la vida se transforme en comedia. Pero \u00bfc\u00f3mo es la vida para un buf\u00f3n? \u00bfqu\u00e9 piensa de nosotros el buf\u00f3n? \u00bfA qui\u00e9nes habla? Tendremos que montar las piezas del texto. Nada es fruto del azar, miremos qu\u00e9 sucede: estamos en un escenario al aire libre. Vemos a Abigael junto al buf\u00f3n. El lector aparece all\u00ed no como personaje del escenario, sino como espectador an\u00f3nimo. Pero nada ayudar\u00e1 a cambiar la realidad del buf\u00f3n: ni lo que hagamos ni lo que pensemos. Estamos leyendo. No leemos un poema festivo, no leemos un poema c\u00f3mico. El poema no va a introducirnos a los deleites o desdichas del amor, sino a mostrarnos la doble realidad de la vida. Estamos observando y no podemos intervenir. Tenemos al buf\u00f3n frente a nosotros pero no podemos exigirle nada, tampoco podr\u00edamos llevarle la contraria. El buf\u00f3n gime dentro de su <em>vivir, <\/em>est\u00e1 dentro de s\u00ed mismo. Su angustia impregna el mon\u00f3logo, no puede evadirla. Su coraz\u00f3n agoniza, pero su rostro sonr\u00ede. \u00c9l es su propia dualidad, es una criatura que necesita renacer para disfrutar de la vida. Estamos ahora mirando a Abigael, y a trav\u00e9s de sus ojos miramos al buf\u00f3n. A trav\u00e9s de su mirada se nos introduce a otra dimensi\u00f3n: alguien escribe, alguien ha reservado este momento para que veamos el mundo del buf\u00f3n, no para que sintamos conmiseraci\u00f3n sino para que entendamos c\u00f3mo siente, c\u00f3mo r\u00ede, c\u00f3mo agoniza un buf\u00f3n. No obstante, debemos entender que la poes\u00eda no es suficiente, y probablemente nunca ser\u00e1 suficiente para cambiar la vida del buf\u00f3n. La realidad exige una mirada m\u00e1s penetrante para comprender las circunstancias de este ser cuya existencia tendr\u00edamos que vivirla para comprenderla. Las siguientes palabras nos se\u00f1alan un camino: <em>Siempre hay humor para elegir morirnos de la risa. Y a veces somos magn\u00edficos bufones\u2026, <\/em>reitera el yo. Ciertamente el humor pretende ocultar la angustia de este ser an\u00f3nimo que desea saltar fuera de su realidad. Pero \u00bfy si todos por un momento fu\u00e9ramos este buf\u00f3n? Quiz\u00e1s el poeta quiere evocar esta verdad, quiere que no cerremos los ojos a la realidad: <em>Todos somos v\u00edctimas\u2026 <\/em>dice para ocultar su dolor, y r\u00ede para que su m\u00e1scara sea menos dolorosa. Por eso se deber\u00eda \u2026<em>re\u00edr \/ de la tragedia \/ de respirar con apremio en el sollozo <\/em>para amortiguar la dureza del mundo.<\/p>\n<p>Pasemos ahora de largo \u00bfvemos al buf\u00f3n? Su mundo no es muy diferente al nuestro, pero\u00a0 m\u00e1s enigm\u00e1tico. Para comprenderlo tendr\u00edamos que escuchar el <em>mon\u00f3logo <\/em>del buf\u00f3n, poner el coraz\u00f3n sobre la tierra y acompa\u00f1ar al buf\u00f3n por los caminos de la vida.<\/p>\n<figure id=\"attachment_4133\" aria-describedby=\"caption-attachment-4133\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-large wp-image-4133\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/3-El-poeta-Francisco-Trejo-Fotografia-de-Erik-Gonzalez-1024x609.jpeg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"381\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/3-El-poeta-Francisco-Trejo-Fotografia-de-Erik-Gonzalez-1024x609.jpeg 1024w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/3-El-poeta-Francisco-Trejo-Fotografia-de-Erik-Gonzalez-300x178.jpeg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/3-El-poeta-Francisco-Trejo-Fotografia-de-Erik-Gonzalez-768x457.jpeg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/3-El-poeta-Francisco-Trejo-Fotografia-de-Erik-Gonzalez.jpeg 1093w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-4133\" class=\"wp-caption-text\">El poeta Francisco Trejo (Fotograf\u00eda de Erik Gonz\u00e1lez)<\/figcaption><\/figure>\n<h3>II<\/h3>\n<p>Nunca sabremos ciertamente qu\u00e9 ocurre cuando se escribe un poema. La prehistoria del texto poco o nada aporta al an\u00e1lisis, sin embargo no deber\u00eda ser esto un impedimento para intuir las posibilidades de interpretaci\u00f3n que un poema contenga. Iniciamos, pues, nuestra lectura y una palabra nos detiene, m\u00e1s adelante otra ilumina su contenido. Entramos al reino del poema, vamos a vaciar su contenido, pero \u00bfqu\u00e9 significa vaciar el contenido de un poema? \u00bfC\u00f3mo podr\u00edamos justificar con seguridad lo que hemos le\u00eddo o lo que imagin\u00f3 o padeci\u00f3 el autor?<\/p>\n<p>Asom\u00e9monos al poema que aparece en la secci\u00f3n \u201cBalada con dientes para dormir a las mu\u00f1ecas\u201d (2018):<\/p>\n<h4>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 EL ANCLA<\/h4>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u00bfHay un misterio en el mar o es el mar el misterio que me aflige?<br \/>\nLas anguilas, tama\u00f1o del miedo, se incendian en silencio<br \/>\nmientras navega el hombre en la espina dorsal de las aguas.<br \/>\n\u00a1Ancla! Existe un ancla de carne viva que se hunde, lenta y suave,<br \/>\nen las caderas de la isla. El sol es centinela del puerto, la serpiente<br \/>\nque muerde su cola y el secreto a\u00e9reo del d\u00eda. La luna es carne,<br \/>\novario de la noche vagabunda. [\u00bfY si mi soledad la fecundara?].<br \/>\nLa brisa arrulla a los ni\u00f1os que sue\u00f1an con sirenas y despierta<br \/>\na las sirenas que sue\u00f1an a los ni\u00f1os dormidos en acantilados: las<br \/>\ncriaturas se unen con la humedad salobre de los mares. [Voy a soltar<br \/>\nel ancla en el punto donde se escriben partituras con la tinta de los<br \/>\npulpos].<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">(150)<\/p>\n<p>Este es un poema cuyo t\u00edtulo traza una l\u00ednea invisible que va de la realidad a la fantas\u00eda. El poeta ha querido sumergirnos en un mar imaginario, en una escena fant\u00e1stica, una contemplaci\u00f3n cuyo referente se concreta en la realidad visual del texto. Lo que refiere no es real, pero surge de conceptos reales que al juntarlos responden a esta visi\u00f3n po\u00e9tica. No hay zonas intermedias, sino un conjunto de referencias que crea la intensidad de esta contemplaci\u00f3n. El lenguaje mismo parece ofrecernos las cosas de un modo natural, pero la visi\u00f3n no es tan sencilla. Tenemos que imaginarnos solos frente al mar. El paisaje es tan solitario como la soledad que traspasa el coraz\u00f3n del poeta. Parece que la vida all\u00ed tiende a diluirse en el azul infinito, pero no es as\u00ed; el <em>ancla<\/em> sujeta al hablante a la realidad. Todo es alegor\u00eda: el mar no es el mar, las anguilas no son las anguilas, el ancla no es real. Son representaciones que aluden a la realidad m\u00e1s profunda del ser, a su realidad existencial. Un mundo interior vertido sobre otro mundo alucinante, \u00e9se que sostiene todas la realidad inmediata del poeta: su <em>estar <\/em>y moverse, su modo de sentir el peso de la soledad. Y es que la realidad existencial del poeta no puede desatenderse de su yo l\u00edrico. Conoce en cada observaci\u00f3n de la naturaleza que lo que ocurre en la cotidianidad es parte de su destino. Lo que nace en la primera aurora y desaparece en las luces del atardecer le recuerda su finitud, es decir, su leve presencia sobre la tierra. Reconoce tambi\u00e9n que las palabras no son una b\u00fasqueda, son una gu\u00eda, son un destino. Un destino que dura lo que dura el canto de un p\u00e1jaro a ras de tierra. Lo vemos reencontr\u00e1ndose con las cosas que le afligen, lo que existe como referente de su propio ser. Por eso est\u00e1 sumido en el misterioso mar: el mar de la incertidumbre, el mar de la orfandad, el mar sin riberas y geograf\u00edas. All\u00ed est\u00e1n las criaturas de su imaginaci\u00f3n, est\u00e1 su ni\u00f1ez que lo asiste para enfrentar las experiencias que sujetan su <em>ancla <\/em>imaginaria, el ancla que lo regresar\u00e1 al plano de su entorno real. Pero, \u00bfqu\u00e9 puede fecundar la soledad frente al oleaje relampagueante de ese mar imaginario? \u00bfQu\u00e9 puede lograr la poes\u00eda? El mar siempre estar\u00e1 all\u00ed presente como un territorio donde la existencia adquirir\u00e1 inefables dimensiones. A partir de estos cuestionamientos, y en las profundidades de esas dimensiones, buscar\u00e1 el poeta comprender la raz\u00f3n que aflige su vida, pero no podr\u00e1 evadirse del mundo. Ese mar misterioso proyectar\u00e1 una y otra vez la fragilidad de la vida. Ya vemos al poeta buscando un punto de apoyo en la poes\u00eda que lo rescatar\u00e1 de la soledad, lo vemos ya en el horizonte lanzando el <em>ancla\u2026<\/em><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-4128\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/4-1024x576.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"360\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/4-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/4-300x169.jpg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/4-768x432.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/4.jpg 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/p>\n<h3>III<\/h3>\n<h4 style=\"padding-left: 40px;\">PATRIA VERDADERA<\/h4>\n<p style=\"text-align: right;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <em>A Sa\u00fal Ibargoyen<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">El poeta no muere una vez:<br \/>\nse despide, en cada verso, de las cosas del mundo,<br \/>\ncomo un Midas que pierde lo que toca.<br \/>\nSin embargo, hay un epitafio en com\u00fan<br \/>\npara los poetas del exilio<br \/>\nen el pa\u00eds como mancha de tinta:<br \/>\n<em>Muri\u00f3 de pie, con el pa\u00f1uelo de la amada,<\/em><em><br \/>\n<\/em><em>para que alguien amarre sus huesos al rosal de la existencia,<\/em><em><br \/>\n<\/em><em>porque vendr\u00e1n a la espina otros p\u00e1jaros migrantes<\/em><em><br \/>\n<\/em><em>con el mismo hueco en la eleg\u00eda. <\/em><\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0(202)<\/p>\n<p>Desde la condici\u00f3n del exilio miraremos esta composici\u00f3n para interpretar el motivo que ordena este poema dedicado a uno de los extraordinarios poetas de la poes\u00eda hispanoamericana, Sa\u00fal Ibargoyen (Uruguay, 1930-M\u00e9xico, 2020). El poema responde a la expresi\u00f3n trascendental de la vida en la palabra po\u00e9tica. Una evocaci\u00f3n adscrita no al nebuloso paisaje de la muerte, sino a la grandeza humana de Sa\u00fal Ibargoyen, la hondura de su obra po\u00e9tica y el entra\u00f1able recuerdo de quienes lo conocimos. El poema \u201cPatria verdadera\u201d refleja el amor que en emotivo homenaje dedica el poeta mexicano al poeta uruguayo. Porque Ibargoyen traspasa el horizonte de su <em>estar <\/em>en el mundo para descansar ya en la solemnidad imperecedera de su poes\u00eda. El poeta que supo armonizar desde el exilio los enigmas del amor y la vida, sobrevive en el signo l\u00edmpido de su palabra para que contemplemos los rasgos definitorios de su \u201cPatria verdadera\u201d: <em>El poeta no muere una vez: se despide, en cada verso, de las cosas del mundo, <\/em>subraya el poema transcrito. No es extra\u00f1o pues que en el mundo de la poes\u00eda sean los poetas los que m\u00e1s impactan la obra de otros poetas. \u00bfQu\u00e9 es lo que nos dice un poeta? \u00bfHay algo absoluto en alg\u00fan poema? Dejemos volar la imaginaci\u00f3n. Veamos al poeta en la met\u00e1fora de ese rey Midas que transforma las cosas en poes\u00eda. Establezcamos semejanzas entre el rey y el poeta desatendi\u00e9ndonos por un momento del sentido de la realidad. Que sea la f\u00e1bula griega la que resplandezca no la soledad del exilio, sino la imagen de este poeta llamado Sa\u00fal Ibargoyen, de este poeta ciudadano del mundo, de este poeta que encontr\u00f3 una nueva patria en M\u00e9xico, la tierra de la consolaci\u00f3n. Dejemos que su misma poes\u00eda sugiera la imagen de esa patria:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Ya no puedo volver<br \/>\n\u00bfcu\u00e1l es mi patria?<br \/>\nMe han pedido<br \/>\nque descanse el coraz\u00f3n<br \/>\n<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"><sup>[2]<\/sup><\/a>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 que resucite<br \/>\nla insistencia lograda<br \/>\ntenazmente<br \/>\nque retiene mi intenci\u00f3n<br \/>\npor el perfume<br \/>\nde las p\u00e1lidas estrellas imprevistas.<br \/>\n[\u2026]<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px; text-align: right;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 (\u201cPatria perdida\u201d de Sa\u00fal Ibargoyen) [2]<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En la patria de Ibargoyen podemos ya reencontrarnos sin temor a ser perseguidos, ya nadie puede considerarse un extra\u00f1o. Esto lo sabe bien Francisco Trejo, y comprende que la esencia del poeta es lo que permanece en la poes\u00eda, y levanta vuelo y desaf\u00eda la injusticia. Pero recordemos algo m\u00e1s: \u201c\u2026hay un epitafio en com\u00fan \/ para los poetas del exilio \/ en el pa\u00eds como mancha de tinta\u201d<em>, <\/em>advierte Trejo. Pensemos que el \u201cepitafio\u201d de este verso es solo un artificio sospechoso, est\u00e1 puesto all\u00ed para desviar nuestra atenci\u00f3n pues Trejo comprende que los grandes poetas no tienen fin. Siempre regresan a invitarnos a su reino, luego desaparecen inadvertidamente dejando sus versos estampados en nuestras vidas.<\/p>\n<p>Rememorando la vida de Ibargoyen, en la hondura de su clara amistad, nos lo describe otro poeta que ha hecho tambi\u00e9n de M\u00e9xico su patria, el amigo argentino Jorge Boccanera: <em>Fue un poeta que amas\u00f3 su obra con sue\u00f1os y sangre. Un poeta que amas\u00f3 su obra con indagaciones a fondo de lo humano, tal cual lo hicieran grande poetas latinoamericanos, empezando por C\u00e9sar Vallejo. Eso significa Sa\u00fal para m\u00ed, un maestro que a trav\u00e9s de la amistad, destilaba sabidur\u00eda. <\/em>[<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\"><sup>[3]<\/sup><\/a>]\u00a0 Ciertamente la amistad es un don milagroso, y la poes\u00eda tambi\u00e9n. Quienes se acercaron alguna vez al poeta Sa\u00fal Ibargoyen y compartieron con \u00e9l conocen de esa experiencia entra\u00f1able que enlaz\u00f3 el coraz\u00f3n de Boccanera a aquella sincera amistad, y la que trasluce ahora el emotivo homenaje que Francisco Trejo revela en estos versos:<\/p>\n<p><em>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Muri\u00f3 de pie, con el pa\u00f1uelo de la amada,<\/em><em><br \/>\n<\/em><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 para que alguien amarre sus huesos al rosal de la existencia,<\/em><em><br \/>\n<\/em><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 porque vendr\u00e1n a la espina otros p\u00e1jaros migrantes<\/em><em><br \/>\n<\/em><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 con el mismo hueco en la eleg\u00eda.<\/em><em><br \/>\n<\/em><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/em>Nueva York,<br \/>\n<em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Oto\u00f1o 2020<\/p>\n<figure id=\"attachment_4129\" aria-describedby=\"caption-attachment-4129\" style=\"width: 631px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-4129\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/5-David-Cortes-Caban-y-Saul-Ibargoyen-en-el-Festival-Internacional-de-Poesia-de-Puerto-Rico-2018-1024x1015.jpg\" alt=\"\" width=\"631\" height=\"626\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/5-David-Cortes-Caban-y-Saul-Ibargoyen-en-el-Festival-Internacional-de-Poesia-de-Puerto-Rico-2018-1024x1015.jpg 1024w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/5-David-Cortes-Caban-y-Saul-Ibargoyen-en-el-Festival-Internacional-de-Poesia-de-Puerto-Rico-2018-300x297.jpg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/5-David-Cortes-Caban-y-Saul-Ibargoyen-en-el-Festival-Internacional-de-Poesia-de-Puerto-Rico-2018-150x150.jpg 150w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/5-David-Cortes-Caban-y-Saul-Ibargoyen-en-el-Festival-Internacional-de-Poesia-de-Puerto-Rico-2018-768x762.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/5-David-Cortes-Caban-y-Saul-Ibargoyen-en-el-Festival-Internacional-de-Poesia-de-Puerto-Rico-2018-1536x1523.jpg 1536w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/5-David-Cortes-Caban-y-Saul-Ibargoyen-en-el-Festival-Internacional-de-Poesia-de-Puerto-Rico-2018-2048x2031.jpg 2048w\" sizes=\"auto, (max-width: 631px) 100vw, 631px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-4129\" class=\"wp-caption-text\">David Cort\u00e9s Cab\u00e1n y Sa\u00fal Ibargoyen en el Festival Internacional de Poes\u00eda de Puerto Rico, 2018<\/figcaption><\/figure>\n<p><em>David Cort\u00e9s Cab\u00e1n (Arecibo, Puerto Rico, 1952). Posee una Maestr\u00eda en Literatura Espa\u00f1ola e Hispanoamericana de The City College (CUNY) y fue maestro en las Escuelas Primarias de Nueva York, adem\u00e1s de profesor adjunto del Departamento de Lenguas Modernas de Hostos Community College of the City University of New York.<\/em><strong>\u00a0<\/strong><em>Ha publicado los siguientes libros de poes\u00eda: Poemas y otros silencios (1981), Al final de las palabras (1985), Una hora antes (1991), El libro de los regresos (1999), Ritual de p\u00e1jaros: antolog\u00eda personal (2004), Islas (2011) y Lugar sin fin (2017). Sus poemas y rese\u00f1as literarias han aparecido en revistas de Puerto Rico, Estados Unidos, Latinoam\u00e9rica y Espa\u00f1a.<\/em><strong>\u00a0<\/strong><em>En 2006 fue invitado al III Festival Mundial de Poes\u00eda de Venezuela, y en 2015 a la Feria Internacional del Libro de Venezuela (FILVEN), dedicada a Puerto Rico.<\/em><strong>\u00a0<\/strong><em>Ha participado en los Festivales Internacionales de Poes\u00eda de Cali, Colombia\u00a0 (2013), y de Managua, Nicaragua (2014). En 2014 fue invitado a presentar \u201cNoche de Juglar\u00eda, cinco poetas venezolanos\u201d, en Berna y Ginebra, Suiza. Ese mismo a\u00f1o la Universidad de Carabobo, en Valencia, Venezuela, le otorg\u00f3 la Orden Alejo Zuloaga Egusquiza en el Festival Internacional de Poes\u00eda. Reside en la ciudad de Nueva York desde 1973. En 2019 la ciudad de Salamanca le concedi\u00f3 el Diploma de Hu\u00e9sped Distinguido, en un acto celebrado en el Ayuntamiento y dentro de la programaci\u00f3n del XXII Encuentro de Poetas Iberoamericanos.<\/em><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<figure id=\"attachment_4130\" aria-describedby=\"caption-attachment-4130\" style=\"width: 459px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-4130\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/6-Francisco-Trejo.-Fotografia-de-Juventino-Gutierrez-697x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"459\" height=\"674\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/6-Francisco-Trejo.-Fotografia-de-Juventino-Gutierrez-697x1024.jpg 697w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/6-Francisco-Trejo.-Fotografia-de-Juventino-Gutierrez-204x300.jpg 204w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/6-Francisco-Trejo.-Fotografia-de-Juventino-Gutierrez-768x1128.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/6-Francisco-Trejo.-Fotografia-de-Juventino-Gutierrez-1046x1536.jpg 1046w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/6-Francisco-Trejo.-Fotografia-de-Juventino-Gutierrez-1394x2048.jpg 1394w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/6-Francisco-Trejo.-Fotografia-de-Juventino-Gutierrez-scaled.jpg 1743w\" sizes=\"auto, (max-width: 459px) 100vw, 459px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-4130\" class=\"wp-caption-text\">Francisco Trejo. Fotograf\u00eda de Juventino Guti\u00e9rrez<\/figcaption><\/figure>\n<p><strong><em>\u00a0<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong>Francisco Trejo<\/strong><em>\u00a0<\/em><em>(Ciudad de M\u00e9xico, 1987) es poeta, editor e investigador, maestro en Literatura Mexicana Contempor\u00e1nea por la Universidad Aut\u00f3noma Metropolitana (UAM).\u00a0Sumario de los ciegos. Antolog\u00eda personal<\/em>\u00a0<em>(2020),<\/em>\u00a0<em>Pen\u00e9lope frente al reloj<\/em>\u00a0<em>(2019),<\/em> <em>Balada con dientes para dormir a las mu\u00f1ecas\u00a0<\/em><em>(2018),<\/em>\u00a0<em>De c\u00f3mo las aves pronuncian su dalia frente al cardo\u00a0<\/em><em>(2018),<\/em>\u00a0<em>Canci\u00f3n de la tijera en el ovillo<\/em>\u00a0<em>(2017),<\/em>\u00a0<em>Epigramas inscritos en el coraz\u00f3n de los hoteles\u00a0<\/em><em>(2017),<\/em>\u00a0<em>El t\u00e1bano canta en los hoteles<\/em><em>\u00a0(2015),\u00a0La cobija de Ares\u00a0<\/em>(2013) y\u00a0<em>Rosaleda\u00a0<\/em><em>(2012) son sus libros de poes\u00eda publicados hasta ahora. Una muestra de su obra est\u00e1 incluida en la\u00a0Antolog\u00eda general de la poes\u00eda mexicana. Poes\u00eda del M\u00e9xico actual. De la segunda mitad del siglo XX a nuestros d\u00edas\u00a0(2014). Entre otros reconocimientos, obtuvo el VIII Premio Nacional de Poes\u00eda Ignacio Manuel Altamirano 2012, el XIII Premio Internacional Bonaventuriano de Poes\u00eda 2017 y el VI Premio Internacional de Poes\u00eda Paralelo Cero 2019.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<h5><em>Notas\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/em><\/h5>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><sup>[1]<\/sup><\/a> Francisco Trejo, <em>Sumario de los ciegos <\/em>(<em>Antolog\u00eda personal<\/em>), Nueva York, Colecci\u00f3n Piedra de la locura, New York Poetry Press, 2020. Los poemas de esta antolog\u00eda provienen de cinco libros cuyos t\u00edtulos indico en este espacio: <em>El t\u00e1bano canta en los hoteles <\/em>(2015), <em>Canci\u00f3n de la tijera en el ovillo <\/em>(2017), <em>De c\u00f3mo las aves pronuncian su dalia frente al cardo <\/em>(2018), <em>Balada con dientes para dormir a las mu\u00f1ecas <\/em>(2018), y <em>Pen\u00e9lope frente al reloj <\/em>(2019).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\"><sup>[2]<\/sup><\/a> Ver, <a href=\"http:\/\/www.materialdelectura.unam.mx\/index.php\/poesia-moderna\/16-poesia-moderna-cat\/329-178-saul-ibargoyen?showall-1\">http:\/\/www.materialdelectura.unam.mx\/index.php\/poesia-moderna\/16-poesia-moderna-cat\/329-178-saul-ibargoyen?showall-1<\/a><em>. <\/em>Recuperado el 7 de noviembre de 2020.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\"><sup>[3]<\/sup><\/a> V\u00e9ase, <a href=\"https:\/\/www.laondadigital.uy\/archivos\/3237\">https:\/\/www.laondadigital.uy\/archivos\/3237<\/a>. Recuperado el 7 de noviembre de 2020.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Toco las palabras con la humedad de mis v\u00edsceras\u2026 F. T. I \u00bfQu\u00e9 buscamos al leer un poema, qu\u00e9 motiva el proceso de esa lectura? \u00bfQu\u00e9 descartamos y qu\u00e9 retenemos? No sabemos exactamente lo que buscamos, ni tampoco lo que encontraremos o nos acompa\u00f1ar\u00e1 despu\u00e9s de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":4131,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[57],"tags":[290,297],"class_list":["post-4134","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-d-cortes-caban-colaboraciones","tag-cortes-caban","tag-francisco-trejo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4134","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=4134"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4134\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4189,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4134\/revisions\/4189"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/4131"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=4134"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=4134"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=4134"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}