{"id":5186,"date":"2021-06-28T21:41:52","date_gmt":"2021-06-28T19:41:52","guid":{"rendered":"https:\/\/tiberiades.org\/?p=5186"},"modified":"2021-06-30T20:55:12","modified_gmt":"2021-06-30T18:55:12","slug":"milagros-mata-gil-eziongeber-alvarez-arias-y-la-feroz-amargura-de-su-humor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tiberiades.org\/?p=5186","title":{"rendered":"Eziongeber \u00c1lvarez Arias y la feroz amargura de su humor"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\"><em>\u201cYo soy lo que escribo, yo escribo lo que soy\u201d<br \/>\n<\/em>Eziongeber \u00c1lvarez Arias<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><strong><em>iron\u00eda<\/em><\/strong>. (Del lat. iron\u012ba, y este del gr. \u03b5\u1f30\u03c1\u03c9\u03bd\u03b5\u1f77\u03b1). f. Burla fina y disimulada. || 2. Tono burl\u00f3n con que se dice. || 3. Figura ret\u00f3rica que consiste en dar a entender lo contrario de lo que se dice<\/p>\n<\/blockquote>\n<h3><strong>Un maestro de la iron\u00eda<\/strong><\/h3>\n<p>Si hay un tipo que relata un suceso, comenta un evento, de tal manera que, diciendo lo que dice, escribiendo lo que escribe, est\u00e1 diciendo exactamente lo contrario, o lo est\u00e1 diciendo indirectamente, o lo est\u00e1 escondiendo en el seno mismo de un manejo magistralmente desenfadado de la lengua, a veces procaz, y as\u00ed est\u00e1 proponiendo al lector, al receptor, el trabajo de decodificar lo que en verdad relata o comenta, \u00e9se es seguramente el Chino \u00c1lvarez.<\/p>\n<p>El discurso ir\u00f3nico, ya se sabe, es un discurso en clave y desfigurado que el receptor acepta con temor de equivocarse, pensando que al comentarlo puede incurrir en un error pues el autor no puede querer decir lo que dice. Es una especie de juego de espejos m\u00faltiples y distorsionantes. Lo que nos lleva a la afirmaci\u00f3n que el Chino \u00c1lvarez hace al referirse a s\u00ed mismo: <em>\u201cYo soy lo que escribo, yo escribo lo que soy\u201d<\/em> Dado que su tribuna ha sido hasta ahora Facebook, donde muchos se arriesgan a hacer comentarios, aunque sea solamente mediante un \u00edcono o un avatar, resulta muy interesante ver c\u00f3mo sus cr\u00f3nicas y relatos se ven replicados y fragmentados en numerosas interpretaciones que van desde la complacencia a la incomprensi\u00f3n, pero, sobre todo, donde los comentaristas buscan la liviandad de lo humor\u00edstico, le r\u00eden la presunta gracia, lo consideran un chico muy simp\u00e1tico, muy lanzado, y s\u00f3lo algunos captan la profundidad amarga de sus textos donde rezuman con semejante dramatismo el dolor personal y el dolor patrio. La feroz amargura de su humor. Entre estos estuvo Jos\u00e9 Pulido, quien lo entrevist\u00f3 acertadamente, pero en una longitud de onda distinta de \u00e9sta que intento.<\/p>\n<p>Eziongeber es muy popular en el barrio de Facebook donde se mueve. Lo sorprendente es que, a pesar de que transito con frecuencia las mismas veredas, no lo hab\u00eda visto jam\u00e1s hasta que me encontr\u00e9 de lleno con la cr\u00f3nica sobre su abuela bailando charlest\u00f3n en el pasillo del hospital donde \u00e9l, ni\u00f1ito asustado, estaba recluido. Abuela de altos tacones y abrigo rojo. Abuela que le\u00eda y escrib\u00eda. Abuela abrazada por los m\u00e9dicos al final de la funci\u00f3n. Le\u00ed tres veces la cr\u00f3nica. Visit\u00e9 su muro buscando m\u00e1s y le\u00ed y enseguida le mand\u00e9 un mensaje solicit\u00e1ndole amistad. O eso que as\u00ed llaman los facebookhabitantes. Y conectamos. Buscando razones, nosotros, los racionalistas, encontr\u00e9 la referencia al Libro de Job: Dios me habl\u00f3 desde la PC <em>\u00bfhas visto el trabajo de mi siervo Eziongeber Chino \u00c1lvarez? \u00c9chale un vistazo porque anda por ah\u00ed y por ah\u00ed, todo disperso y vale la pena agruparlo.<\/em><\/p>\n<h3><strong>La imagen <\/strong><\/h3>\n<p>Tengo una foto de Eziongeber \u00c1lvarez Arias. La tomaron, me cuenta, el 30 de marzo de este a\u00f1o de 2020, d\u00eda de su 56 cumplea\u00f1os. Est\u00e1 sentado en una vieja poltrona verdeoscuro y mira por la ventana estilo franc\u00e9s a alg\u00fan sitio en lontananza, descuidado de la c\u00e1mara que lo capta. Pantalones blue-jean de los formales, camisa blanca, zapatos casuales negros, gorra visera en azul, parece que se hubiera vestido para celebrar informalmente su fecha natal, pero que la reciente cuarentena lo oblig\u00f3 a quedarse en casa. Una de las manos se posa sobre la rodilla. Mano fuerte. Dedos gruesos. En realidad, todo \u00e9l desprende una solidez que infunde cierto temor. No es un hombre f\u00e1cil. Es un solitario o se ha vuelto. La otra mano se posa cerca de la nariz, en actitud quiz\u00e1s dubitativa. No se ve sino el celaje lateral de la mirada que ve, que no ve, que piensa, que reflexiona, que quiz\u00e1 no reflexiona sino solamente ve. Que sue\u00f1a. Detr\u00e1s, una pared de ladrillos oscurecidos, un armarito y una peque\u00f1a obra de arte que refleja una mujer con blusa azul. Fuera de la ventana hay una mesita de mimbre con una maceta que vagamente deja ver una planta violeta.<\/p>\n<figure id=\"attachment_5183\" aria-describedby=\"caption-attachment-5183\" style=\"width: 604px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-5183\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/2-Eziongeber-Alvarez-Arias-con-su-padre-colportor-evangelico.jpg\" alt=\"\" width=\"604\" height=\"453\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/2-Eziongeber-Alvarez-Arias-con-su-padre-colportor-evangelico.jpg 604w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/2-Eziongeber-Alvarez-Arias-con-su-padre-colportor-evangelico-300x225.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 604px) 100vw, 604px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-5183\" class=\"wp-caption-text\">Eziongeber \u00c1lvarez Arias con su padre, colportor evang\u00e9lico<\/figcaption><\/figure>\n<p>Prefiero llamarlo Chino. Eziongeber es el nombre que le dio su padre, vendedor de Biblias, colportor evang\u00e9lico, y que representa \u00bfun personaje? \u00bfun lugar? En Google se dice de un lugar legendario, un lugar citado en la Biblia y que estaba situado sobre el Mar Rojo, en el puerto de Aqaba, suerte de Avalon cuyos rastros arqueol\u00f3gicos no existen. Le pregunto c\u00f3mo lidi\u00f3 con la carga de ese nombre en la escuela y me responde, obviamente, <em>a co\u00f1azos<\/em>. No cab\u00eda de otra. Este escritor cuman\u00e9s pero caraque\u00f1o, o al rev\u00e9s (su voz est\u00e1 llena de los tonos y las expresiones de Caracas, su cultura cotidiana remite m\u00e1s bien al oriente) tiene una historia compleja, con m\u00faltiples ra\u00edces y mudanzas: sus padres, un militante prebisteriano que proven\u00eda de Mundo Nuevo, caser\u00edo kari\u00f1a de Monagas, y una dama prebisteriana que escrib\u00eda (y a\u00fan escribe: ella es Elisabeth Arias, su mam\u00e1, hija de Francisco Dimas Arias e Ignacia D\u2019Aubeterre) desde la juventud obras de teatro que fueron presentadas en la iglesia, pasaron por el trance habitual de la emigraci\u00f3n a Oriente. Con su prole de cuatro varones llegaron alguna vez a El Tigre (<em>-Estudi\u00e9 en la escuela Sim\u00f3n Rodr\u00edguez y viv\u00eda en Pueblo Nuevo, en la 6ta. Norte, cerca de los Anderi, <\/em>precisa<em>, eso fue en 1971<\/em>)\u00a0 y desde all\u00ed se desplazaron por todo el territorio hasta llegar a Cuman\u00e1, ciudad que el Chino reivindica como suya.<\/p>\n<p><em>-Viv\u00ed en Caracas hasta los 8. Y me alegro de que mi pap\u00e1 se arruinara y tuviera que buscar el interior. Ahora bien, Caracas es una vaina muy jodida. Mucho. Se pueden captar mil cosas en una sola pasada. Se puede encontrar uno, por ejemplo, a Gonz\u00e1lez Le\u00f3n en \u201cLa Cachapa\u201d y cotorrear de lo lindo. Alguna vez lo hice.<\/em><\/p>\n<p>Porque Caracas fue el h\u00e1bitat predilecto de este abogado exitoso y rumbero de post\u00edn que andaba en la b\u00fasqueda del ambiente propicio para encontrar una rendija que lo condujera a su condici\u00f3n escritural. Se meti\u00f3 en esa franja donde viven los intelectuales caraque\u00f1os. O algunos. Ansiaba empaparse de sus vivencias, de su formaci\u00f3n, de sus experiencias, de sus emociones. En la cr\u00f3nica que escribi\u00f3 sobre su abuela la del abrigo rojo y en la entrevista que le hizo Pulido, \u00e9l destaca al ni\u00f1o de cuatro a\u00f1os que entraba en la habitaci\u00f3n de la abuela, en esa habitaci\u00f3n donde la abuela escrib\u00eda y all\u00ed encontraba el n\u00facleo de su ser. En su casa finalmente recre\u00f3 aquella habitaci\u00f3n de la ni\u00f1ez en su imaginario <em>Cuarto de Lo Imposible, donde todo puede suceder.<\/em> Algo as\u00ed como el Hotel California, pero sin drogas ni escapes f\u00e1ciles. Algo que, finalmente lo percibi\u00f3, no ten\u00eda que ver con toda la fauna intelectual que vislumbr\u00f3. Hab\u00eda all\u00ed gente que lo motivaba. Patricia Guzm\u00e1n y su misticismo. Rojas Guardia. Pero finalmente entendi\u00f3 que hab\u00eda que asumir la soledad <em>como amplio compromiso<\/em> para cumplir con el otro compromiso. La escritura como una forma de protecci\u00f3n ante un contexto vital bastante rudo y hasta cruel (<em>-Ese ni\u00f1o est\u00e1 all\u00ed. Nunca dej\u00e9 de escribir, <\/em><strong>aclara<\/strong>)<\/p>\n<h3><strong>Las influencias<\/strong><\/h3>\n<p>Lo que m\u00e1s insistentemente reivindica es &#8211;<em>Estoy enamorado de la palabra, lo que me atrapa es la palabra.<\/em> Pero quiz\u00e1 \u00e9l no se da cuenta de cu\u00e1nto es el volumen de ese amor (si el amor tiene volumen, claro) y cu\u00e1n importante es para la literatura. En efecto, sus cr\u00f3nicas, sus relatos, sus cr\u00edticas musicales, sus reflexiones socio pol\u00edticas, todo eso que ha publicado hasta ahora en Facebook, tienen como caracter\u00edstica primordial un manejo literario de la oralidad que no es frecuente en los escritores. En Venezuela, por ejemplo, se dio el caso de que en los tiempos del Criollismo los narradores, los novelistas, trataban de captar en sus obras lo que ellos consideraban el lenguaje de la gente del pueblo, de los campesinos, los esclavos. Con frecuencia, aquellos escritores de finales del siglo XIX y principios del siglo XX ni siquiera hab\u00edan ido, o hab\u00edan ido de breve visita, a los escenarios que propon\u00edan en sus obras.<\/p>\n<p>Pero desde el Modernismo los escritores se propusieron (y no solamente en Venezuela) <em>\u201capropiarse de un lenguaje que sent\u00edan como ajeno y convertirlo en algo m\u00e1s refinado y certero\u201d<\/em>, un poco parafraseando a \u00c1ngel Rama. Contempor\u00e1neamente, ha habido una intenci\u00f3n vigorosa por recuperar la oralidad. Quiz\u00e1s la poes\u00eda ha tenido m\u00e1s aciertos en ese sentido: grupos como \u201cTr\u00e1fico\u201d y \u201cGuaire\u201d sellaron de manera magn\u00edfica sus trabajos, especialmente los iniciales, dando mayor frescura a un lenguaje que luc\u00eda anquilosado. Y un poeta como Ram\u00f3n Palomares consigue maravillas con sus versos donde se expresa en el tono de su \u00e1mbito. Pudiera a\u00f1adir aqu\u00ed los poemas de Jos\u00e9 Pulido, precisamente. O lo que est\u00e1 haciendo N\u00e9stor Rojas en su poemario reciente, \u201cAlguien enciende una luz\u201d. Coloquialismo.<\/p>\n<p>Desde finales de los 80, narradores como Wilfredo Machado, \u00c1ngel Gustavo Infante y Luis Barrera Linares incorporaron la fuerza del lenguaje oral a sus obras. Mucho m\u00e1s recientemente, Eduardo S\u00e1nchez Rugeles. Pero, para m\u00ed, casos emblem\u00e1ticos son los de Golcar Rojas y Enzioberger \u00c1lvarez. Y emblem\u00e1ticos porque pertenecen a lo que llamo \u201clos hijos de Pocaterra\u201d, es decir: narradores que se asientan con ambos pies en el mundo real y lo \u201ctraducen\u201d por decirlo as\u00ed, con un lenguaje ir\u00f3nico: narradores tropo. Hay otro v\u00ednculo ling\u00fc\u00edstico literario que no es posible obliterar en este contexto: el de Alfredo Armas Alfonzo, quien cre\u00f3 toda una comarca, La Cuenca del Unare, con sus relatos y el uso sin afectaci\u00f3n del lenguaje de la gente.<\/p>\n<p>[Por lo dem\u00e1s, anoto como al margen, la fuerza vital de toda la literatura espa\u00f1ola del Siglo de Oro radica precisamente en el rescate de las voces del pueblo (la Picaresca, Cervantes, Lope de Vega, G\u00f3ngora despu\u00e9s, Quevedo) con toda su obscena riqueza. Eso mismo dio aviso y fundamento a William Shakespeare]<\/p>\n<figure id=\"attachment_5184\" aria-describedby=\"caption-attachment-5184\" style=\"width: 960px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-5184\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/3-Eziongeber-Alvarez-Arias-con-su-madre.jpg\" alt=\"\" width=\"960\" height=\"720\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/3-Eziongeber-Alvarez-Arias-con-su-madre.jpg 960w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/3-Eziongeber-Alvarez-Arias-con-su-madre-300x225.jpg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/3-Eziongeber-Alvarez-Arias-con-su-madre-768x576.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 960px) 100vw, 960px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-5184\" class=\"wp-caption-text\">Eziongeber \u00c1lvarez Arias con su madre<\/figcaption><\/figure>\n<h3><strong>La escritura, el escritor<\/strong><\/h3>\n<h4><strong>\u00bfDesde cu\u00e1ndo en verdad te sientes escritor?<\/strong><\/h4>\n<p><em>\u00a0Desde que entend\u00ed que escribir era la mejor manera de comunicarme.<\/em><\/p>\n<h4><strong>\u00bfCu\u00e1les autores consideras que son tus influencias?<\/strong><\/h4>\n<p><em>Bueno\u2026 en una enumeraci\u00f3n ca\u00f3tica, yo dir\u00eda que Uslar Pietri, Herrera Luque, Oswaldo Trejo, Gonz\u00e1lez Le\u00f3n, el Eduardo Liendo de \u201cLos platos del diablo\u201d. Y de los extranjeros Mark Twain, Melville, Bradbury, y Camilo Jos\u00e9 Cela, el de Pascual Duarte, que me impresion\u00f3 mucho\u2026 Yo soy muy lector y siento que todas esas lecturas me han influido much\u00edsimo. Me gusta leer. Y leo poes\u00eda. Por ejemplo, me gusta Thomas Transt\u00f6mer: <\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><em>Cre\u00eddo por nadie va el que vio un g\u00e9iser,<br \/>\n<\/em><em>huido de aljibe cegado, como Thoreau, y sabe<br \/>\n<\/em><em>desaparecer en lo profundo de su verde interior,<br \/>\n<\/em><em>astuto y esperanzado.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00bfVes eso? \u201cAstuto y esperanzado\u201d. Pero tambi\u00e9n he le\u00eddo a Hemingway, a Thomas Mann. Me gusta mucho Andr\u00e9s Eloy Blanco. Era como un brujo. Hice un relato sobre su casa, \u201cLa Casa de Andr\u00e9s Eloy\u201d. Aunque siento que me faltan muchos por leer: Carlos Noguera, por ejemplo, por las historias de la Calle Lincoln, que es El Callej\u00f3n de la Pu\u00f1alada. Quiero leer otra vez a Andr\u00e9s Mata. Me gustan mucho los ensayos de Germ\u00e1n Arciniegas. Escritores como Garc\u00eda M\u00e1rquez y Vargas Llosa, el de Pantale\u00f3n, el de \u201cLa Ciudad y los Perros\u201d<\/em><\/p>\n<h4><strong>\u00bfEscribes poes\u00eda?<\/strong><\/h4>\n<p><em>Tengo algunas cosas. Sonetos y d\u00e9cimas con el tono oriental. Pero me gustan los relatos. Leerlos y escribirlos. Puedes salpicarlos con lo que quieras. Si lo sabes hacer, quedar\u00e1n bien. Pero reconozco que la poes\u00eda algo as\u00ed como una alimentaci\u00f3n m\u00e1s \u00edntima. Por ejemplo, yo me alimento con los poemas de Pulido. Todos los d\u00edas lo leo, casi con religiosidad.<\/em><\/p>\n<h4><strong>A veces he dicho que hay que leer poes\u00eda todos los d\u00edas, como se lee la Biblia.<\/strong><\/h4>\n<p><em>La Biblia, s\u00ed. Tengo una Reina Valera de Estudio. La Thompson. Con notas explicativas.<\/em><\/p>\n<h4><strong>Por cierto \u00bfqu\u00e9 tal tus relaciones con Dios?<\/strong><\/h4>\n<p><em>No son entregadas. Hay momentos llenos de dudas y acusaciones. Hay otros donde \u00c9l parece llevarme a trav\u00e9s de una bah\u00eda con cuidado de que no caiga. M\u00e1s es lo que lo acepta mi coraz\u00f3n que lo que no.<\/em><\/p>\n<figure id=\"attachment_5185\" aria-describedby=\"caption-attachment-5185\" style=\"width: 378px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-5185\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/4-Una-foto-reciente-de-Eziongeber-Alvarez-Arias.jpg\" alt=\"\" width=\"378\" height=\"511\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/4-Una-foto-reciente-de-Eziongeber-Alvarez-Arias.jpg 378w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/4-Una-foto-reciente-de-Eziongeber-Alvarez-Arias-222x300.jpg 222w\" sizes=\"auto, (max-width: 378px) 100vw, 378px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-5185\" class=\"wp-caption-text\">Una foto reciente de Eziongeber \u00c1lvarez Arias<\/figcaption><\/figure>\n<h4><strong>\u00bfC\u00f3mo escribes, cu\u00e1les son tus ritos, tus man\u00edas, tus t\u00e9cnicas?<\/strong><\/h4>\n<p><em>No tengo man\u00edas. Todo arranca con algo conque me tope. Un detalle cualquiera. Lo guardo y lo destripo, lo edifico (lo construyo) al menos cuatro veces porque tampoco me interesa tir\u00e1rmelas de tiquititaqui sino de hacer el clinch sin hacer que decaiga el relato. He vivido lo suficiente como para saber qu\u00e9 quisiera leer un cuman\u00e9s, un caraque\u00f1o, un anciano o un ni\u00f1o. Es decir, de lo que se trata es de irme a pasear un rato con el lector. Dir\u00eda que el \u00fanico rito es hacer un texto varias veces hasta que me guste. Tiene que gustarme, al menos en gran medida. Es verdad que a veces en las redes sociales, en Facebook, lo que hago es escribir r\u00e1pido para conectarme con los panas, interactuar. En realidad, no hay ninguna otra ley que siga, salvo la de hacerme entender. De expresarme. Me doy con todo porque b\u00e1sicamente respeto el alma de los dem\u00e1s y hacia ella escribo. Y a la m\u00eda. Necesito comprenderme.<\/em><\/p>\n<p><em>Sin embargo, yo creo que el escritor tiene un compromiso muy alto. Por eso me parece que hay que escribir con seriedad (aunque yo jodo el parque mucho) es importante. Muy importante. En realidad, no s\u00e9 c\u00f3mo nace mi escritura: s\u00f3lo s\u00e9 que tengo que escribir. Y de repente quiz\u00e1s haga en el futuro un poemario, una novela, una compilaci\u00f3n de mis cr\u00f3nicas y relatos.<\/em><\/p>\n<p><em>Aunque ratifico que no tengo man\u00edas, escribo de noche, abrigado y con medias. Me distrae el fr\u00edo. Tambi\u00e9n escribo de d\u00eda a veces. Si estoy tranquilo.<\/em><\/p>\n<h4><strong>\u00bfA mano?<\/strong><\/h4>\n<p><em>\u00bfA mano qu\u00e9?<\/em><\/p>\n<h4><strong>Si escribes a mano.<\/strong><\/h4>\n<p>&#8211;<em>S\u00ed, much\u00edsimas veces a mano. En una libreta. Voy tomando notas.<\/em><\/p>\n<h4><strong>He visto, por tus publicaciones en las redes y los comentarios de tus amigos, que te gustan la m\u00fasica y la pintura<\/strong><\/h4>\n<p><em>Siempre me ha gustado la pintura. Me gusta ver con cuidado las obras, internalizarlas, imaginar qu\u00e9 historia est\u00e1n contando porque cuentan una historia. Siempre. El caso de la m\u00fasica es igual, aunque distinto. Mis gustos musicales son variados variados variados y extensos. Me encanta estar recomendando. Y me encanta tambi\u00e9n sentir que la m\u00fasica es una construcci\u00f3n, un esquema de belleza. <\/em><\/p>\n<h3><strong> Publicar porque ya es tiempo<\/strong><\/h3>\n<p><em>Tengo muchas cosas archivadas: cr\u00f3nicas, relatos, poemas. Un caudal de cosas que he escrito y publicado principalmente en las redes sociales, pero que creo que ya es el momento de comenzar a publicar en forma de libros. Me gusta identificarme con Wallace Stevens, que tambi\u00e9n era abogado. Este gran poeta comenz\u00f3 en serio a publicar despu\u00e9s de los 50 a\u00f1os y obtuvo a veces premios y reconocimientos. En verdad, no aspiro m\u00e1s que a ser le\u00eddo y leer a otros y seguir escribiendo y publicando. Creo que es el momento. Yo s\u00e9 que eso significa asumir riesgos. Riesgos de todo tipo: econ\u00f3micos, morales, hasta espirituales, pero s\u00e9 que eso es parte tambi\u00e9n del compromiso de ser escritor. <\/em><\/p>\n<p><em>Voy a comenzar por crear un blog donde vaya sacando de manera m\u00e1s formal lo que escriba y lo que escrib\u00ed y est\u00e1 represado en el disco duro de mi computadora. Me he convencido poco a poco de la necesidad de usar los recursos tecnol\u00f3gicos de edici\u00f3n de libros porque evidentemente los paradigmas est\u00e1n cambiando. As\u00ed que por ah\u00ed voy, como si fuera un Cyrano saliendo de detr\u00e1s del arbusto.<\/em><\/p>\n<figure id=\"attachment_5181\" aria-describedby=\"caption-attachment-5181\" style=\"width: 614px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-large wp-image-5181\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/5-Milagros-Mata-Gil.-Foto-de-Juan-Raydan-614x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"614\" height=\"1024\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/5-Milagros-Mata-Gil.-Foto-de-Juan-Raydan-614x1024.jpg 614w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/5-Milagros-Mata-Gil.-Foto-de-Juan-Raydan-180x300.jpg 180w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/5-Milagros-Mata-Gil.-Foto-de-Juan-Raydan.jpg 648w\" sizes=\"auto, (max-width: 614px) 100vw, 614px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-5181\" class=\"wp-caption-text\">Milagros Mata Gil. Foto de Juan Rayd\u00e1n<\/figcaption><\/figure>\n<p><em>Milagros Mata Gil (Caracas, Venezuela, 1951). Escritora, profesora de Castellano, Literatura y Lat\u00edn, periodista, narradora e investigadora en literatura venezolana. Miembro correspondiente de la Academia Venezolana de la Lengua desde 2011. Autora de la letra del himno del municipio Heres del estado Bol\u00edvar. Entre su obra publicada se puede destacar los libros de ensayo:\u00a0 H\u00e9roes y tumbas en Armas Alfonzo;\u00a0 La Cuenca del Unare seg\u00fan Alfredo Armas Alfonzo; La Rebeli\u00f3n de las Ficciones;\u00a0 El Preg\u00f3n Mercadero (Cr\u00edtica Literaria e Integraci\u00f3n Latinoamericana); Ensayos diversos, Sobre una ciudad campamento (In Loco Remoto); Una reflexi\u00f3n sobre el espacio en la novela venezolana; Los Signos de la Trama; El Orinoco es una Identidad;\u00a0 Balza: el cuerpo fluvial;\u00a0 Tiempo y Muerte en Alfredo Armas Alfonzo y Jos\u00e9 Balza;\u00a0 Elipse sobre una Ciudad Sin Nombres. Las novelas La Casa en Llamas (1986); Memorias de una antigua primavera (1989); Mata El Caracol (1990); El Diario \u00cdntimo de Francisca Malabar (1992) o El caso del Pastor Acosado (2019); Entre los premios que ha recibido, est\u00e1n: Premio Fernando Pessoa (1986); Premio Casa de Cultura de Maracay (1986); Premio Narrativa de Fundarte (1987); Premio Miguel Otero Silva Editorial Planeta (1988); Premio Cuento Juan Rulfo (1988); Premio el Internacional Novedades- Diana M\u00e9xico (1988) o el Premio de novela de la III Bienal de la Literatura Mariano Pic\u00f3n Salas (1995), entre otros.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cYo soy lo que escribo, yo escribo lo que soy\u201d Eziongeber \u00c1lvarez Arias iron\u00eda. (Del lat. iron\u012ba, y este del gr. \u03b5\u1f30\u03c1\u03c9\u03bd\u03b5\u1f77\u03b1). f. Burla fina y disimulada. || 2. Tono burl\u00f3n con que se dice. || 3. Figura ret\u00f3rica que consiste en dar a entender lo contrario de lo que se dice Un maestro de la iron\u00eda Si hay un [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":5182,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[410],"tags":[412,411],"class_list":["post-5186","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-milagros-mata-gil","tag-eziongeber-alvarez-arias","tag-milagros-mata-gil"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5186","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=5186"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5186\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5213,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5186\/revisions\/5213"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/5182"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=5186"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=5186"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=5186"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}