{"id":579,"date":"2019-02-25T22:28:22","date_gmt":"2019-02-25T22:28:22","guid":{"rendered":"http:\/\/tiberiades.org\/?p=579"},"modified":"2019-02-25T22:36:25","modified_gmt":"2019-02-25T22:36:25","slug":"nuestro-dios-oblicuo-poetica-teopoetica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tiberiades.org\/?p=579","title":{"rendered":"Nuestro Dios oblicuo. Po\u00e9tica, teopo\u00e9tica\u2026"},"content":{"rendered":"\n<h3 class=\"wp-block-heading\"> Ensayo de Luis Cruz-Villalobos<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong> <\/strong><em>Ensayo enviado por Luis Cruz-Villalobos, miembro del Consejo Asesor Iberoamericano y coordinador del Consejo Editorial de TIBER\u00cdADES. El trabajo fue publicado previamente en: F. Bull\u00f3n &amp; N. Panotto (Eds.). \u00bfHacia d\u00f3nde va el Protestantismo en Am\u00e9rica Latina? Una visi\u00f3n multidisciplinaria y prospectiva a los 500 a\u00f1os de la Reforma (pp. 419-434). Buenos Aires: Kair\u00f3s.<\/em><strong><em><br> <\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"> Nuestro Dios <g class=\"gr_ gr_22 gr-alert gr_spell gr_inline_cards gr_run_anim ContextualSpelling\" id=\"22\" data-gr-id=\"22\"><g class=\"gr_ gr_22 gr-alert gr_spell gr_inline_cards gr_run_anim ContextualSpelling\" id=\"22\" data-gr-id=\"22\">oblicuo<\/g><\/g>.<br> Po\u00e9tica, teopo\u00e9tica, lo c\u00f3ncavo y la protesta<\/h4>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"text-align:right\"><strong> <\/strong><em>(\u2026) el bienaventurado<sup> <\/sup>y solo soberano, rey de reyes y se\u00f1or de se\u00f1ores, el \u00fanico que tiene inmortalidad, que habita en luz inaccesible y a quien ninguno de los hombres ha visto ni puede ver. A \u00e9l sea la honra y el imperio sempiterno. Am\u00e9n.<br> <\/em>1Timoteo 6:15-16&nbsp; <br> <br> <em>De no tener vuelo el poeta, no habr\u00eda poes\u00eda, no habr\u00eda palabra. <br> Toda palabra requiere un alejamiento de la realidad a la que se refiere; toda palabra es tambi\u00e9n, una liberaci\u00f3n de quien la dice.<br> <\/em>Mar\u00eda Zambrano<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><br> Resumen: <\/strong>El presente trabajo realiza una introducci\u00f3n a la teopo\u00e9tica, comprendida como promisoria alternativa en el campo del hablar de Dios y sus relaciones. Hace un breve recorrido por la particularidad de la po\u00e9tica y algunas conexiones espec\u00edficas con la condici\u00f3n humana de precariedad (lo c\u00f3ncavo y la nostalgia) y sus respectivas implicancias epistemol\u00f3gicas y pr\u00e1cticas. Vincula el tema, finalmente, con el \u201cprincipio protestante\u201d, desarrollado por Paul Tillich. <br> <strong><br> Palabras claves: <\/strong>Teopo\u00e9tica, Po\u00e9tica, Principio Protestante, John D. Caputo, Mar\u00eda Zambrano. <strong><br> <br> <br> I.- Teopo\u00e9tica sobre Teopo\u00e9tica:<br> <br> <\/strong>Un trabajo sobre po\u00e9tica y teopo\u00e9tica consecuente con la po\u00e9tica y la teopo\u00e9tica, implica un acercamiento po\u00e9tico y teopo\u00e9tico. El mundo acad\u00e9mico, con su obsesi\u00f3n por la parsimonia y la precisi\u00f3n \u2013nunca alcanzadas, ya que somos entes constitutivamente hermen\u00e9uticos\u2013 busca el lenguaje matem\u00e1tico, la literalidad, la prosa llana. Se menosprecia el verso, el poema, el hablar oblicuo, a pesar de lo fundante que ha sido y es para lo humano.<br> <br> Aqu\u00ed esbozo una definici\u00f3n teopo\u00e9tica de la teopo\u00e9tica:<\/p>\n\n\n\n<pre class=\"wp-block-verse\"><strong> SALTO<br> <\/strong><br> Saltar de la palestra<br> A los confines del interior m\u00e1s \u00edntimo del cosmos <br> Que nos compone y nos inunda<br> Que nos aleja y nos eleva <br> <br> Abrir las alas del esqueleto <br> Para cantar de la grandeza impensada<br> Que nos vino a besar la frente y las heridas<br> Y tambi\u00e9n para con-tactar-nos <br> Con el silencioso y quejumbroso desgarro que somos<br> <br> Abrir los brazos como cruz<br> Como horizontes que se unen<br> Y como cielo y tierra que se tocan<br> <br> As\u00ed <br> Sin comp\u00e1s ni escuadra<br> Sin ruptura de la vida y su fluir<br> Un salto y un trote<br> Una danza y un canto<br> Que nazca desde el cielo que habita todo<br> Y de la noche oscura del alma que nos abunda<br> <br> Un cantar silente<br> Una fiesta<br> Una ronda de multitud incontable<br> Que hace sonre\u00edr el coraz\u00f3n del coraz\u00f3n<br> Por siempre<br> Como promesa.<br> <br> L. Cruz-Villalobos<br> <em>(poema in\u00e9dito, 2015).<\/em><\/pre>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"570\" height=\"289\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/2-Ilustraci\u00f3n-de-LuisCruz-Villalobos.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-581\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/2-Ilustraci\u00f3n-de-LuisCruz-Villalobos.jpg 570w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/2-Ilustraci\u00f3n-de-LuisCruz-Villalobos-300x152.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 570px) 100vw, 570px\" \/><figcaption>Ilustraci\u00f3n de LuisCruz-Villalobos<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"> En Ed\u00e9n tal vez existi\u00f3 un tercer \u00e1rbol, no mencionado, el \u00e1rbol de la creatividad. Su fruto nos fue permitido. Desde nuestra cuna \u2013filo y ontogen\u00e9tica\u2013 hemos sido nutridos por \u00e9l. De su semilla han brotado la religi\u00f3n, el arte, la filosof\u00eda, las ciencias\u2026 y el hablar acerca de los dioses.<br> <br> La poes\u00eda no est\u00e1 restringida al verso. Como lo vemos en esta prosa teopo\u00e9tica del gran Rabindranath Tagore, que nos ilustra magistralmente nuestro tema:<strong> <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-small-font-size has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\">\u201c\u00bfPor qu\u00e9 tantos preparativos? \u2013le dije al Pensamiento\u2013. \u00bfVa a venir alguien?\u201d <br> El Pensamiento contest\u00f3: \u201cEstoy ahora ocupad\u00edsimo acarreando cosas y levantando torres. No tengo tiempo de contestar a semejante pregunta.\u201d <br> Volv\u00ed a lo m\u00edo humildemente. <br> <br> Cuando las cosas que acarreaba llegaron a ser c\u00famulo, cuando estuvieron terminadas siete naves de su palacio, le dije al Pensamiento: \u201c\u00bfNo tienes ya bastante?\u201d <br> El Pensamiento empez\u00f3 a decirme: \u201cNo me basta para guardar\u2026\u201d, y se call\u00f3. <br> \u201c\u00bfPara guardar qu\u00e9?\u201d, le dije. <br> El Pensamiento hizo como que no o\u00eda. Sospech\u00e9 que \u00e9l no lo sab\u00eda tampoco, y que con su incansable trabajar ahogaba mi pregunta. <br> Su \u00fanico estribillo era: \u201cTendr\u00e9 m\u00e1s.\u201d <br> \u201c\u00bfPor qu\u00e9 tendr\u00e1s m\u00e1s?\u201d <br> \u201cPorque es grande.\u201d <br> \u201c\u00bfQu\u00e9 es lo grande?\u201d<br> El Pensamiento se qued\u00f3 callado. <br> Yo preguntaba y preguntaba. <br> Enfadado, desde\u00f1oso, el Pensamiento me dijo: \u201c\u00bfPor qu\u00e9 preguntar de las cosas que no son? Detente en las que son inmensas a tus ojos: la guerra y la batalla, el ej\u00e9rcito y las armas, los ladrillos y el mortero y los obreros innumerables.\u201d <br> Pens\u00e9: \u201cTal vez sea sabio el Pensamiento.\u201d <br> <br> Pasaron los d\u00edas. El palacio tuvo m\u00e1s naves, m\u00e1s tierras su dominio. Las lluvias terminaron; las nubes negras se pusieron blancas y delgadas, y, en el cielo limpiado por las aguas, las horas soleadas aletearon como mariposas sobre una flor invisible. Yo estaba dudoso, y preguntaba a cuantos ve\u00eda: \u201c\u00bfQu\u00e9 m\u00fasica es esa que viene en el aire?\u201d <br> <br> Por el camino andaba un vagabundo con un traje disparatado como su porte. Dijo: \u201c\u00a1Escuchad la m\u00fasica del Advenimiento!\u201d <br> No s\u00e9 por qu\u00e9, me convenci\u00f3, y brotaron de mis labios estas palabras: \u201c\u00a1Ya tenemos poco que esperar!\u201d&nbsp; <br> \u201cYa casi se puede tocar\u201d, dijo el loco. <br> Fui al taller, y le dije osadamente al Pensamiento: \u201c\u00a1No trabajes m\u00e1s!\u201d <br> Pregunt\u00f3 el Pensamiento: \u201c\u00bfSabes algo?\u201d <br> \u201cS\u00ed \u2013contest\u00e9 \u2013 Tengo nuevas del Advenimiento.\u201d Pero no pude explicarme. <br> El Pensamiento sacudi\u00f3 la cabeza, y dijo: \u201c\u00a1No veo banderas ni cortejos!\u201d <br> <br> Mor\u00eda la noche; palidec\u00edan las estrellas. De repente, la piedra filosofal de la luz matutina lo ti\u00f1\u00f3 todo de oro. Un clamor corri\u00f3 de boca en boca: \u201c\u00a1El heraldo, el heraldo!\u201d <br> Baj\u00e9 la cabeza, y pregunt\u00e9: \u201c\u00bfViene ya?\u201d <br> De todas partes parec\u00eda que estallaba el \u201c\u00a1S\u00ed!\u201d de la respuesta. <br> El Pensamiento, atormentado, dec\u00eda: \u201c\u00a1No est\u00e1 todav\u00eda la c\u00fapula de mi palacio! \u00a1Nada est\u00e1 en regla!\u201d <br> <br> Vino una voz del cielo: \u201c\u00a1Derriba tu palacio!\u201d <br> \u201c\u00bfPor qu\u00e9?\u201d, pregunt\u00f3 el Pensamiento. <br> \u201cPorque hoy es el d\u00eda del Advenimiento, y tu palacio estorba el paso.\u201d <br> <br> El alto palacio yace en tierra. Todo est\u00e1 derramado y roto. El Pensamiento mir\u00f3 a su alrededor.&nbsp; Pero \u00bfqu\u00e9 es lo que hab\u00eda que ver? S\u00f3lo la estrella de la ma\u00f1ana y el lirio fresco de roc\u00edo. \u00bfY qu\u00e9 m\u00e1s?&nbsp; Un ni\u00f1o que corre, riendo, de la mano de su madre a la luz abierta. <br> \u201c\u00bfY para esto fue para lo que dijeron que era el d\u00eda del Advenimiento?\u201d <br> \u201cS\u00ed, por esto dijeron que hab\u00eda m\u00fasica en el aire y luz en el cielo.\u201d <br> \u201c\u00bfY ped\u00edan toda la tierra para esto?\u201d <br> \u201cS\u00ed \u2013respondi\u00f3 alguien \u2013. <br> Pensamiento, t\u00fa levantas muros para encerrarte; tus siervos trabajan para esclavizarte; pero toda la tierra&nbsp; y el espacio infinito son para el ni\u00f1o, para la Vida Nueva.\u201d <br> \u201cY ese ni\u00f1o, \u00bfqu\u00e9 te trae?\u201d <br> \u201cEsperanza para todo el mundo y alegr\u00eda.\u201d <br> <br> El Pensamiento me pregunt\u00f3: \u201cPoeta, \u00bft\u00fa lo comprendes?\u201d <br> \u201cAbandono mi trabajo \u2013le respond\u00ed \u2013, porque necesito tiempo para comprender.\u201d <br> <br> R. Tagore <br> (<em>La Fugitiva, Poema 21<\/em>)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"> La teopo\u00e9tica sugiere que es mejor cuando hacemos habitar en nuestra visi\u00f3n del mundo la belleza y el misterio de la vida como una parte integral de la fe, que dejarnos sojuzgar y encerrar por el Pensamiento, en sus altas torres. Nuestras mentes inteligentes, racionales, sin duda tienen un lugar en la vida de la fe, pero no son suficientes en s\u00ed mismas.<br> La teopo\u00e9tica, como indicamos, no se trata s\u00f3lo de poemas sobre lo divino o numinoso. Es una hablar oblicuo respecto a lo sagrado, una refracci\u00f3n<a href=\"#_ftn1\">[1]<\/a> de su luz, que la anuncia y deja ver, pero no de modo directo. Cuando un texto est\u00e1 actuando teopo\u00e9ticamente, funciona en direcciones opuestas, jala al lector hacia el mundo del texto, pero tambi\u00e9n hacia una reconsideraci\u00f3n y reconexi\u00f3n con el mundo m\u00e1s all\u00e1 y m\u00e1s ac\u00e1 del texto.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/3-Fotograf\u00eda-de-Jos\u00e9-Amador-Mart\u00edn-1024x684.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-582\" width=\"768\" height=\"513\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/3-Fotograf\u00eda-de-Jos\u00e9-Amador-Mart\u00edn-1024x684.jpg 1024w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/3-Fotograf\u00eda-de-Jos\u00e9-Amador-Mart\u00edn-300x201.jpg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/3-Fotograf\u00eda-de-Jos\u00e9-Amador-Mart\u00edn-768x513.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/3-Fotograf\u00eda-de-Jos\u00e9-Amador-Mart\u00edn.jpg 1791w\" sizes=\"auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px\" \/><figcaption>Fotograf\u00eda de Jos\u00e9 Amador Mart\u00edn<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br> <strong>II.- Lo oblicuo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"text-align:right\"> <em>Todo lo que es pasajero no es sino una se\u00f1al.<br> <\/em>Goethe<br> <br> <em>La poes\u00eda <g class=\"gr_ gr_210 gr-alert gr_spell gr_inline_cards gr_run_anim ContextualSpelling\" id=\"210\" data-gr-id=\"210\">levanta<\/g> el <g class=\"gr_ gr_206 gr-alert gr_spell gr_inline_cards gr_run_anim ContextualSpelling ins-del multiReplace\" id=\"206\" data-gr-id=\"206\">velo<\/g> del <g class=\"gr_ gr_209 gr-alert gr_spell gr_inline_cards gr_run_anim ContextualSpelling ins-del multiReplace\" id=\"209\" data-gr-id=\"209\">mundo<\/g>.<br> <\/em>Percy Shelley<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"text-align:left\"> <em>El sabio apunta a la luna y el necio le mira el dedo<\/em>. Con esta frase se burlaban del literalismo los sabios del budismo zen. Tal como lo indica Goethe, en definitiva, todo es una se\u00f1al, todo apunta de alguna forma, o varias, a otra parte; todo este c\u00famulo de materia que est\u00e1 en continuo movimiento, en cambio permanente, nos indica algo y nos mueve a una nostalgia. <br> <br> La reflexi\u00f3n (filo-s\u00f3fica o teo-l\u00f3gica) es un intento de aprehensi\u00f3n del misterio pre-reflexivo que es anunciado por la realidad palpable y palpitante, en medio de la vida f\u00e1ctica. Por tanto, es la expresi\u00f3n de un anhelo afectivo. Como lo plantea Heidegger, la reflexi\u00f3n filos\u00f3fica no es sino una nostalgia. Y quien no sabe lo que es esta nostalgia, tampoco sabe qu\u00e9 es reflexionar sobre los temas fundamentales. Para ello hay que tener la experiencia de no sentirnos en casa, de estar inquietos, profundamente sin patria\u2026<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-small-font-size has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"> Y&nbsp; esta&nbsp; inquietud&nbsp; es&nbsp; el signo&nbsp; de&nbsp; nuestra&nbsp; limitaci\u00f3n: nosotros somos la finitud misma. Por ello no tenemos el derecho de adormecerla, de tranquilizarnos con la ilusi\u00f3n de una totalidad y de una finitud satisfechas. No podemos siquiera contentarnos con llevarla con nosotros, sino que hemos de aguzarla, hasta que al fin nos demos cuenta de que cuando nos sentimos no s\u00f3lo limitados, sino completamente aislados, cuando nos acercamos&nbsp; un poco a lo esencial, cuando no tenemos&nbsp; ya&nbsp; ning\u00fan deseo&nbsp; de&nbsp; agitarnos, de jugar a&nbsp; ser&nbsp; los&nbsp; importantes, los civilizados, entonces y s\u00f3lo entonces somos capaces de ser \u201caprehendidos\u201d.&nbsp; Haci\u00e9ndonos&nbsp; de&nbsp; este&nbsp; modo \u201caprehensibles\u201d, entreg\u00e1ndonos a lo real, la nostalgia hace de nosotros humanos (Heidegger, en Colomer, 2002, pp. 468-469).<br><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"> Ante esta condici\u00f3n humana, de nostalgia y necesidad de aprehensi\u00f3n, la creaci\u00f3n po\u00e9tica surge, tambi\u00e9n para este autor, no como una causa de alegr\u00eda sino como la alegr\u00eda misma, como <em>serenificaci\u00f3n<\/em>, porque por medio de la poes\u00eda es el principal retorno a casa (Heidegger, 2000). Hogar pre-reflexivo, fundamentalmente constituido por los afectos. Pues la palabra fr\u00eda, con presunci\u00f3n de exactitud y aprehensi\u00f3n directa de la realidad, siempre queda corta, especialmente en lo que se refiere a lo m\u00e1s propiamente humano y \u00faltimo.<br> <br> En palabras del poeta chileno, Juan Antonio Massone (1996, p. 5)<strong>:<\/strong> <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-small-font-size has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\">  La poes\u00eda es acci\u00f3n y reacci\u00f3n sobre el mundo. Acci\u00f3n y reacci\u00f3n de alguien sobre quien pesa la vida con una frecuencia ineludible de implenitud y, por lo mismo, de apremiante anhelo por superar la distancia entre su propio ser respecto del ideal entrevisto. T\u00e1cita o expl\u00edcita, la poes\u00eda declara en su expresi\u00f3n dos aspectos insoslayables: no estar conforme con los hechos, con la vida, con la suerte y el segundo, no someterse a la fatalidad an\u00f3nima (\u2026) Toda poes\u00eda es un modo de cuestionamiento y un modo de respuesta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"> Seg\u00fan Gadamer (1991), siguiendo en parte a Arist\u00f3teles, la historia tan s\u00f3lo narra lo que ha sucedido, en cambio la poes\u00eda cuenta lo que siempre puede suceder. Nos ense\u00f1a a ver lo universal en el hacer y el padecer humanos. Sin embargo, como aclara Mar\u00eda Zambrano (1996), tambi\u00e9n en la poes\u00eda encontramos directamente, transl\u00facido, al ser humano concreto, individual. Un ejemplo de esta paradoja, universal-individual, son los mitos, pues all\u00ed encontramos el narrar\/cantar po\u00e9tico desplegado a sus anchas, fundiendo lo universal y lo \u00edntimo, lo comunitario y lo personal en una sola obra. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-small-font-size has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"> En los pasajes m\u00e1s decisivos cuando aparece ya agotado el camino de la dial\u00e9ctica y como un m\u00e1s all\u00e1 de las razones, irrumpe el mito po\u00e9tico (\u2026) El poeta no ha podido resignarse a perder esa patria lejana y parte en su busca. Pero el poeta es aqu\u00e9l que no quer\u00eda salvarse \u00e9l s\u00f3lo; es aqu\u00e9l para quien ser s\u00ed mismo no tiene sentido: \u201cUna felicidad que no puede comunicarse no es una felicidad\u201d. No es a s\u00ed mismo a quien el poeta busca, sino a todos y a cada uno (Zambrano, 1996, p. 99).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"> Para esta autora espa\u00f1ola, desde que el Pensamiento (del que hablaba Tagore) \u201cconsum\u00f3 su \u201ctoma de poder\u201d, la poes\u00eda se qued\u00f3 a vivir en los arrabales, arisca y desgarrada diciendo a voz en grito todas las verdades inconvenientes; terriblemente indiscreta y en rebeld\u00eda\u201d (Zambrano, 1996, p. 14). No obstante, la creaci\u00f3n po\u00e9tica sigue fiel a las cosas, fiel a su primitiva admiraci\u00f3n ext\u00e1tica y m\u00edtica de lo que subyace y se mueve. Lo que el fil\u00f3sofo y el met\u00f3dico cient\u00edfico han perseguido siempre, ya palpitaba pre-reflexivamente en el\/la poeta, pero de modos inexactos, oblicuos y bellos.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"641\" height=\"960\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/4-Fotograf\u00eda-de-Jos\u00e9-Amador-Mart\u00edn.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-583\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/4-Fotograf\u00eda-de-Jos\u00e9-Amador-Mart\u00edn.jpg 641w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/4-Fotograf\u00eda-de-Jos\u00e9-Amador-Mart\u00edn-200x300.jpg 200w\" sizes=\"auto, (max-width: 641px) 100vw, 641px\" \/><figcaption>Fotograf\u00eda de Jos\u00e9 Amador Mart\u00edn<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"> Lo po\u00e9tico implica el expl\u00edcito alejamiento de la realidad a la que se hace referencia. Decir algo que no se est\u00e1 diciendo y que se sabe que no es directamente lo dicho. Eso es as\u00ed emblem\u00e1ticamente en la<em> met\u00e1fora<\/em>, que para algunos viene a ser un <em>poema en miniatura<\/em> (Beardsley, 1982). La met\u00e1fora genera la perplejidad de lograr ser comprendida a pesar de estar usando los t\u00e9rminos de modo desconectado de su uso convencional intencionalmente. <br> <br> La po\u00e9tica est\u00e1 ligada a la experiencia con lo inmediato, al instante, al acontecer. Sin embargo, la vida humana se caracteriza tambi\u00e9n por la temporalidad e historicidad, donde lo narrativo juega un papel fundamental. Las narraciones o relatos respecto a nuestro pasado y lo que imaginamos que ser\u00e1 nuestro futuro marcan desde temprano nuestra experiencia del mundo. Todas las personas requerimos de lo narrativo, entendido como la articulaci\u00f3n cronol\u00f3gica, causal y tem\u00e1tica de la vivencia real o lo imaginado (Bruner, 2001).<br> <br> Esta es, no obstante, solo una dimensi\u00f3n humana. Pues, como plantea Ricoeur (1996), nos movemos en una dial\u00e9ctica fundamental: entre la experiencia actual e inmediata del s\u00ed mismo (<em>ipseidad<\/em>), en continuo movimiento, y la sedimentaci\u00f3n corporal y cognitivamente mediada del s\u00ed-mismo (<em>mismidad<\/em>), que se modifica lentamente con el paso de la vida. Esta ser\u00eda la dial\u00e9ctica que caracteriza la estructura ontol\u00f3gica del ser humano.<br> <br> Gr\u00e1fico 1:<em> Dial\u00e9ctica de la Mismidad y la Ipseidad <\/em>(Cruz-Villalobos, 2012a, p. 74).<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"602\" height=\"432\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/graf1.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-604\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/graf1.png 602w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/graf1-300x215.png 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 602px) 100vw, 602px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo po\u00e9tico hace alusi\u00f3n al otro modo de instalarse e interpretar la experiencia en el mundo, donde existe un predominio de la s\u00edntesis, la discontinuidad, la sincron\u00eda y la aprehensi\u00f3n intuitiva de la experiencia, que se distinguir\u00eda de lo narrativo y tambi\u00e9n de los procesamiento cognitivos abstractos de tipo l\u00f3gico-matem\u00e1ticos (Cruz-Villalobos, 2012a).&nbsp; <br> <br> Lo po\u00e9tico es cualitativamente diverso:<\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:12px\" class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\">Nadie lo ha de dudar: la poes\u00eda es otra patria. Aquella tierra franca donde se encalla, se naufraga y sobrevive de alguna tempestad que a\u00fan amanece. Lugar al que se llega desde las coordenadas del deseo \u2013ese de respirar, de no acallar, de hacer visible; ese otro de so\u00f1ar y subvertir la geograf\u00eda escabrosa o inc\u00f3lume de la memoria (Ruf\u00edn, 2017, p. 9).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por tanto, ante el excedente de significado medio ambiental que demanda al ser humano una b\u00fasqueda de coherencia y regularidades que permitan la adaptaci\u00f3n (Varela, 1996), esta es puede ser encontrada por medio de dos modalidades de integraci\u00f3n (posiblemente entre otras): una m\u00e1s asociada al s\u00ed-mismo como <em>ipseidad<\/em>, de car\u00e1cter sint\u00e9tico, metaf\u00f3rico, sincr\u00f3nico y sin\u00e9rgico o bien, por medio de otra modalidad asociada al s\u00ed mismo como <em>mismidad<\/em>, de car\u00e1cter anal\u00edtica, descriptiva, diacr\u00f3nica y causal. <br> <br> Gr\u00e1fico 2:<em> Dial\u00e9ctica Po\u00e9tica-Narrativa <\/em>(Cruz-Villalobos, 2012a, p. 77)<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"688\" height=\"303\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/graf2.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-605\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/graf2.png 688w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/graf2-300x132.png 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 688px) 100vw, 688px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La obra de arte, que podemos llamar gen\u00e9ricamente \u201cpoema\u201d (o <em>poiema<\/em>) y su proceso de ejecuci\u00f3n como <em>poiesis<\/em><a href=\"#_ftn2\">[2]<\/a>, corresponde, seg\u00fan Gadamer (1991, 1996), a la experiencia menos mediada en lo que respecta al acto hermen\u00e9utico, de interpretaci\u00f3n, de tal modo que la creaci\u00f3n <em>poi\u00e9tica<\/em> nos hablar\u00eda de un modo particularmente directo de la realidad, en especial, la humana. Tal como lo dice Klee: \u201cel arte no refleja lo visible, sino que hace ver\u201d (Klee, en Harnisch, 1989, p. 9).<br> <br> Terminemos esta secci\u00f3n sobre lo oblicuo, con una cita m\u00e1s extensa de la gran fil\u00f3sofa espa\u00f1ola, Mar\u00eda Zambrano, que logr\u00f3 captar di\u00e1fanamente lo po\u00e9tico en lo humano:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-small-font-size has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\">La poes\u00eda se aferra al instante y no admite la esperanza, el consuelo de la raz\u00f3n. La poes\u00eda deshace tambi\u00e9n la historia; la desvive recorri\u00e9ndola hacia atr\u00e1s, hacia el ensue\u00f1o primitivo de donde el hombre ha sido arrojado. Hacia la vida virginal, in\u00e9dita, que alienta en todo hombre bajo los sucesos del tiempo (\u2026) As\u00ed el poeta, en su poema crea una unidad con la palabra, esas palabras que tratan de apresar lo m\u00e1s tenue, lo m\u00e1s alado, lo m\u00e1s distinto de cada cosa, de cada instante (\u2026) La poes\u00eda, asentada desde sus or\u00edgenes en lo inefable, lanzada a decir lo indecible, no ve amenazada su existencia. Desde el primer instante, se sinti\u00f3 arrastrada a expresar lo inefable en dos sentidos: inefable por cercano, por carnal; inefable tambi\u00e9n, por inaccesible, por ser el sentido m\u00e1s all\u00e1 de todo sentido, la raz\u00f3n \u00faltima por encima de toda raz\u00f3n. Es el drama que humildemente ha conllevado todo poeta; unos entendi\u00e9ndolo, otros, sin entenderlo. A esta inefabilidad se consagra la poes\u00eda (Zambrano, 1996, p. 34, 21, 119).&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"> <strong>III.- Poetidades de\/sobre\/desde un Dios poeta<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"text-align:right\"><strong> <\/strong><br> <em>En la teopo\u00e9tica nos trasladamos a una \u201ctierra sin definir\u201d en el que se experimenta de manera diferente, comenzamos a ver de forma diferente, y se nos anima no s\u00f3lo a adoptar, sino tambi\u00e9n a crear un nuevo lenguaje teol\u00f3gico.<br> <\/em>Roland Faber<br> <br> <em>La teopo\u00e9tica es un proceso de auto-deconstrucci\u00f3n, es la cr\u00edtica de la abstracci\u00f3n con el fin de mantener un discurso vibrante y relevante. El decir teopo\u00e9tico es una poiesis, la realizaci\u00f3n de algo que antes no exist\u00eda, una pr\u00e1ctica creativa.&nbsp;Es una acci\u00f3n, un poema.<br> <\/em>Catherine Keller<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">  <strong>DIOS ATEO<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"text-align:right\"><strong> <\/strong><em>A la memoria de Arthur Schopenhauer<\/em><\/p>\n\n\n\n<pre class=\"wp-block-verse\"><em> <\/em>Un d\u00eda<br> nublado y fr\u00edo<br> Dios se hizo ateo<br> No crey\u00f3 m\u00e1s<br> Se neg\u00f3 a confiar<br> En la vida de ultratumba<br> En la esperanza eterna<br> En el amor universal<br> Y en s\u00ed mismo<br> <br> Dios-sin-Dios<br> caminaba cabizbajo<br> por las calles de la urbe<br> Parec\u00eda un mortal cualquiera<br> y comenz\u00f3 a amargarse<br> Su coraz\u00f3n se torn\u00f3 hiel<br> y dej\u00f3 de hablar<br> Dej\u00f3 de sonre\u00edrle a los ni\u00f1os<br> <br> All\u00ed qued\u00f3<br> un d\u00eda cualquiera<br> Ya despu\u00e9s de varios a\u00f1os<br> sentado en un parque<br> mirando sus zapatos<br> y rumiando soledades<br> Con su abrigo negro<br> y sus manos en los bolsillos<br> en silencio<br> <br> De pronto lleg\u00f3 el guarda parques<br> pensando que era un mendigo<br> <br> <em>Y usted <br> qu\u00e9 hace aqu\u00ed <br> <\/em><br> Le dice inquisidoramente<br> <br> Dios lentamente<br> levanta la vista<br> y lo mira desde lo hondo<br> <br> <em>Es exactamente <br> lo que me he estado preguntado<br> ya por varios meses<br> <\/em><br> Responde Dios-sin-Dios<br> casi muerto de pena.<br> <br> L. Cruz-Villalobos<br> (<em>Dios Mendigo, 2012, pp. 16-17<\/em>).<\/pre>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/5-Fotograf\u00eda-de-Jos\u00e9-Amador-Mart\u00edn-1024x687.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-584\" width=\"768\" height=\"515\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/5-Fotograf\u00eda-de-Jos\u00e9-Amador-Mart\u00edn-1024x687.jpg 1024w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/5-Fotograf\u00eda-de-Jos\u00e9-Amador-Mart\u00edn-300x201.jpg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/5-Fotograf\u00eda-de-Jos\u00e9-Amador-Mart\u00edn-768x515.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/5-Fotograf\u00eda-de-Jos\u00e9-Amador-Mart\u00edn.jpg 1950w\" sizes=\"auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px\" \/><figcaption> Fotograf\u00eda de Jos\u00e9 Amador Mart\u00edn<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"> La teopo\u00e9tica es inmemorial y reciente. Como quehacer nace con el ser humano. Como concepto dentro del \u00e1mbito teol\u00f3gico es bastante nuevo. <br> <br> La teopo\u00e9tica surge en la intersecci\u00f3n de la teolog\u00eda con la imaginaci\u00f3n, la est\u00e9tica, las artes y la encarnaci\u00f3n.&nbsp;Es la teor\u00eda y la pr\u00e1ctica de hacer que Dios sea conocido, sobre todo a trav\u00e9s del quehacer creativo, del lenguaje como arte.&nbsp;<br> <br> Vale decir que la forma en que expresamos nuestras experiencias de la divinidad pueden cambiar nuestras propias experiencias de la divinidad:&nbsp;el&nbsp;c\u00f3mo de la \u201creflexi\u00f3n teo-l\u00f3gica\u201d afecta el&nbsp;qu\u00e9 de la misma.<br> <br> Para Scott Holand (2006), la teopo\u00e9tica se trata de un tipo de escritura que invita a m\u00e1s escritura.&nbsp;Sus narraciones conducen a otras narrativas, sus met\u00e1foras alientan nuevas met\u00e1foras, sus confesiones a m\u00e1s confesiones. Tambi\u00e9n comenta este autor que la buena teolog\u00eda deber\u00eda ser una especie de transgresi\u00f3n, de exceso y, al mismo tiempo, una especie de regalo.&nbsp;No una sistem\u00e1tica lisa, una dogm\u00e1tica o una metaf\u00edsica.&nbsp;La teopo\u00e9tica se da en una especie de brecha entre lo espiritual y lo religioso.&nbsp;Tiene que ver con el esfuerzo de articular lo que significa buscar a Dios en el tiempo presente, por medio del lenguaje humano, siempre precioso, pero tambi\u00e9n peligroso, informado por lo que ha llegado antes, pero no atrapado en f\u00f3rmulas cerradas y doctrinas est\u00e1ticas, sino abierto a lo nuevo. Pues: \u201ctodo escriba docto en el reino de los cielos es semejante a un padre de familia que saca de su tesoro cosas nuevas y cosas viejas\u201d (Mt 15:52). De este modo, la teopo\u00e9tica considerada como un m\u00e9todo de interpretaci\u00f3n, busca articular el significado espiritual que viene a nosotros en las experiencias religiosas, dando una importancia trascendente a las Escrituras y a todos los s\u00edmbolos sagrados como instancias donde reconocer lo que Dios ha querido manifestarnos (Dailey, 2007; Gundy, 2012).<strong><br> <br> <\/strong>No podemos decir que la teopo\u00e9tica es sencillamente una fusi\u00f3n de la teolog\u00eda con la po\u00e9tica. Ya que es toda una forma de <em>imaginar-pensar-sentir-hacer-interactuar<\/em> en referencia a lo sagrado. Es adem\u00e1s una forma de hacer teolog\u00eda que deriva no s\u00f3lo del contenido, sino de la estructura de la experiencia con lo sagrado como acto, como acontecimiento, evento. La teopo\u00e9tica es un camino de acceso a<strong> <\/strong>lo divino, uno dentro de m\u00faltiples formas de considerar a Dios, pero una de las m\u00e1s adecuadas al car\u00e1cter pre-reflexivo de fondo de toda experiencia f\u00e1ctica humana (Heidegger, 1951; McCall, 1997<strong>; <\/strong>Weaver, 2013).<strong><br> <br><\/strong> La teolog\u00eda en general tiende a desarrollar su hablar respecto a Dios de modo l\u00f3gico, dentro de los logo-tipos tradicionales, por lo cual suele estar limitada al modelo de pensamiento proposicional aristot\u00e9lico;&nbsp;mientras que la teopo\u00e9tica subraya la dimensi\u00f3n po\u00e9tica, la creatividad de Dios y humana. Al hablar de lo sagrado debemos reconocer la naturaleza mitopo\u00e9tica y metaf\u00f3rica de nuestro lenguaje, en especial al referirnos a lo \u00faltimo, pues \u201cno conocemos ninguna forma de hablar que pueda aplicarse a Dios; a lo m\u00e1ximo que llega el lenguaje teol\u00f3gico y religioso es a realizar cierta incursiones metaf\u00f3ricas para expresar experiencias de relaci\u00f3n con Dios\u201d (McFague, 1994, p. 81) (cf. Hopper, 1967).<br> <br> En esta l\u00ednea, John D. Caputo, en el pr\u00f3logo de <em>Poes\u00eda Teol\u00f3gica \/ Theological Poetry <\/em>(Cruz-Villalobos, 2014b \/ 2015), desarrolla de modo notable la relaci\u00f3n entre \u201cteo-log\u00eda, poes\u00eda y teopo\u00e9tica\u201d. A continuaci\u00f3n presentaremos varias de las ideas centrales de aquel breve y preclaro ensayo, para cerrar esta secci\u00f3n sobre teopo\u00e9tica: <\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>1. El v\u00ednculo entre teolog\u00eda y poes\u00eda es muy profundo, tanto hist\u00f3rica como conceptualmente. Las Escrituras jud\u00edas y cristianas pertenecen a lo que se conoce como \u201cliteratura del mundo\u201d, lo cual significa que como toda obra literaria, estos textos, Las Escrituras, describen en palabras las profundas estructuras de la experiencia humana, particularmente con Dios, quien se presenta en sus intervenciones rupturistas, interruptoras e incluso traum\u00e1ticas sobre nuestras vidas. <\/li><\/ul>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>2. La \u201cpalabra de Dios\u201d es la palabra del otro-en-nosotros, son las palabras que surgen en respuesta a algo que nos interpela, que ha transformado nuestras vidas, que toma lugar en y bajo el nombre de \u201cDios\u201d. Las Escrituras son pues un <em>logos<\/em>, un decir y hablar de Dios, y por ende son irreductiblemente teo-l\u00f3gicas. Pero entendiendo este logos, de un modo m\u00e1s elemental, <em>pre-conceptual<\/em>, es decir, como discurso que se nutre desde un <em>logos<\/em> pre-l\u00f3gico.&nbsp; Un discurso <em>arque-teol\u00f3gico<\/em> que est\u00e1 profundamente contenido en narrativas e himnos complejos, en oraciones y en par\u00e1bolas, en canciones y poemas, en cartas, homil\u00edas y mandatos, en los cuales diferentes comunidades expresan de diferentes maneras diferentes experiencias de \u201cDios\u201d. <\/li><\/ul>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>3. Las Escrituras no son teol\u00f3gicas en el sentido duro del t\u00e9rmino <em>logos<\/em> que forma parte de la etimolog\u00eda de esta palabra. La palabra teolog\u00eda es, al fin y al cabo, una palabra \u201cpagana\u201d \u2013que no se encuentra en ning\u00fan lugar de las Escrituras\u2013 que se remonta a Arist\u00f3teles, y que representa la forma m\u00e1s alta de <em>episteme<\/em> (<em>scientia<\/em>), una disciplina, un discurso racionalizado en el cual todo est\u00e1 organizado de forma tal que sus postulados son explicables.&nbsp; <\/li><\/ul>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>4. En un principio la teolog\u00eda cristiana no estaba a\u00fan atrapada en los discursos escol\u00e1sticos o modernistas, ni en la terminolog\u00eda t\u00e9cnica, ni en la formalidad de la argumentaci\u00f3n, ni en los sistemas, ni en los protocolos de la universidad; era m\u00e1s bien considerada <em>sapientia<\/em> \u2013sabidur\u00eda para la vida\u2013 y no <em>scientia<\/em>, y por tanto ni siquiera era considerada una disciplina posible fuera de los confines de las comunidades y pr\u00e1cticas cristianas. Pero incluso entonces, lo esencial estuvo all\u00ed desde un comienzo, la guerra argumentativa que simult\u00e1neamente dio a luz a la <em>heresiolog\u00eda <\/em>(o discurso sobre lo her\u00e9tico), el brote de pol\u00e9micas contra los llamados disidentes, el combate agresivo por tener el enunciado correcto, la \u201ccreencia correcta\u201d (<em>orthe+doxa<\/em>) impoluta por aquellos que \u201coptan\u201d (<em>haeresis<\/em>) por su propio camino, por los que se separan voluntariamente de lo ortodoxo.&nbsp; Donde hay teolog\u00eda (en su sentido fuerte), hay heresiolog\u00eda. El nacimiento de la teolog\u00eda fue un parto de gemelos. <\/li><\/ul>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"570\" height=\"289\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/6-Ilustraci\u00f3n-de-Luis-Cruz-Villalobos.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-585\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/6-Ilustraci\u00f3n-de-Luis-Cruz-Villalobos.jpg 570w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/6-Ilustraci\u00f3n-de-Luis-Cruz-Villalobos-300x152.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 570px) 100vw, 570px\" \/><figcaption> Ilustraci\u00f3n de Luis Cruz- Villalobos<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>5. La tematizaci\u00f3n, la matematizaci\u00f3n y la objetivizaci\u00f3n tienen su lugar, pero hay otros asuntos para los cuales estos m\u00e9todos son demasiado \u201cfuertes\u201d, demasiado toscos, demasiado r\u00edgidos. Son una forma muy burda y rudimentaria de abordar asuntos que son experimentados de forma primordial y preconceptual en nuestro primer contacto con el mundo que las Escrituras plasman en palabras, y con los modos de vida y modos de estar en ese mundo que las Escrituras llaman \u201cel Reino de Dios\u201d.<\/li><\/ul>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>6. Las Escrituras mismas sistem\u00e1ticamente evitan el discurso de la objetivizaci\u00f3n y la conceptualizaci\u00f3n. Las Escrituras no hablan del Reino de Dios como un objeto externo de discurso, sino que hablan desde la experiencia del Reino, desde adentro y no desde afuera del mismo. Las Escrituras hablan de forma no objetivable en par\u00e1bolas y paradojas no en un modo l\u00f3gico sino en un modo para-l\u00f3gico, que es el modo m\u00e1s rigurosamente apropiado para las din\u00e1micas del Reino, para llevarnos a vivir la vida que en ellas se nos llama a vivir. <\/li><\/ul>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>7. Jes\u00fas no habla de s\u00ed mismo, sino de su Padre; y no habla de su Padre, sino del \u201cReino\u201d de su Padre; y no habla del Reino de su Padre sino de semillas de mostaza, de pan con levadura, de tesoros guardados, de hijitos m\u00edos, de banquetes a los cuales los invitados no llegan. Jes\u00fas es el poeta por excelencia del Reino, del reinado venidero de Dios.<\/li><\/ul>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>8. El rigor apropiado para este discurso consiste en mantenerse a s\u00ed mismo en un modo que es indirecto, discreto y oblicuo, evocativo y provocativo, anal\u00f3gico y paral\u00f3gico, parab\u00f3lico e hiperb\u00f3lico, metaf\u00f3rico y meton\u00edmico, un modo que es propio de ese llamado que nos interpela, de ese evento que nos supera. <\/li><\/ul>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>9. Lo l\u00f3gico, por tanto, en lo teo-l\u00f3gico es remplazado necesariamente por lo <em>po\u00e9tico<\/em>. Y por po\u00e9tico entendemos la <em>poiesis<\/em> primitiva, ese dar a luz un discurso formativo que apoya como una partera el nacimiento de los eventos relacionados al llamado. La po\u00e9tica no es un ornamento ni una decoraci\u00f3n con la cual se adorna a un objeto pre-constituido. La po\u00e9tica es el nacimiento mismo de Dios, el evento natal en el cual el nombre (de) \u201cDios\u201d se transforma en palabras.<\/li><\/ul>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>10. Al hacer teopo\u00e9tica no se est\u00e1 haciendo un trabajo de ornamentaci\u00f3n. Sino m\u00e1s bien, se est\u00e1 tocando la ra\u00edz m\u00e1s profunda y la fibra m\u00e1s antigua de la teolog\u00eda, que no es m\u00e1s que la teolog\u00eda siendo poes\u00eda antes que doctrina; siendo creaci\u00f3n-del-mundo antes que credo, siendo <em>poiesis<\/em> antes que l\u00f3gica endurecida, infundiendo palabras de vida y muerte, de sufrimiento y alegr\u00eda, antes de que las palabras mismas sucumban a la rigidez de la ortodoxia y sus c\u00e1nones. La teolog\u00eda es canci\u00f3n antes que ser el contenido de una <em>summa<\/em> o de un concilio.<\/li><\/ul>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/7-Fotograf\u00eda-de-Jos\u00e9-Amador-Mart\u00edn-1024x685.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-586\" width=\"768\" height=\"514\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/7-Fotograf\u00eda-de-Jos\u00e9-Amador-Mart\u00edn-1024x685.jpg 1024w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/7-Fotograf\u00eda-de-Jos\u00e9-Amador-Mart\u00edn-300x201.jpg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/7-Fotograf\u00eda-de-Jos\u00e9-Amador-Mart\u00edn-768x514.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/7-Fotograf\u00eda-de-Jos\u00e9-Amador-Mart\u00edn.jpg 1956w\" sizes=\"auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px\" \/><figcaption>Fotograf\u00eda de Jos\u00e9 Amador Mart\u00edn<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>11. El Nuevo Testamento es teopo\u00e9tico, pues se describe a s\u00ed mismo no como un sobrio registro del pasado, o una representaci\u00f3n exacta de los hechos acaecidos, sino como <em>euvangelion<\/em>, como un mensaje de alegr\u00eda, como buenas noticias proclamadas a los pobres y a los cautivos, como una proclamaci\u00f3n del a\u00f1o del jubileo. Un evangelio no es un discurso predicativo, sino un discurso de promesa en cumplimiento. <\/li><\/ul>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>12. La figura de Jes\u00fas en el Nuevo Testamento es la figura del arque-poeta del Reino de Dios, un relator de par\u00e1bolas de semillas de mostaza y de tesoros guardados y de hijos pr\u00f3digos, todas apuntando a imaginar el futuro de la venida del Reino, del c\u00f3mo ser\u00e1 todo cuando Dios reine, en lugar de la avaricia y la violencia humanas. Jes\u00fas es un poeta que poetiza el Reino, que imagina como ser\u00eda vivir de la otra forma, en un tiempo en el que se ha roto el sentido del mundo tal y como lo conocemos. Jes\u00fas imagina el mundo de manera diferente, divina, donde la venganza es desplazada por el perd\u00f3n, la violencia y la opresi\u00f3n por la misericordia entre nosotros mismos, y la guerra es derrotada por la d\u00e9bil fuerza de la paz.<\/li><\/ul>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>13. La teolog\u00eda comprendida como teopo\u00e9tica es un llamado a que ese algo asombroso, ese algo que irrumpe y que inunda la vida cotidiana nos mueva a imaginar un mundo de una forma diferente.&nbsp;<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"> <strong>EL DIOS-GORRI\u00d3N<\/strong><\/p>\n\n\n\n<pre class=\"wp-block-verse\"> Si Dios existiera<br>Nada cambiar\u00eda<br>Dec\u00eda Sartre<br>Desde su bizca perspectiva<br><br>Pero est\u00e1 claro<br>Que el dios plat\u00f3nico<br>O el aristot\u00e9lico<br>O el no-dios del pr\u00edncipe Gautama<br>O el Logos estoico<br>O el de Spinoza<br>En fin<br>Nada podr\u00edan cambiar<br>Como el dios de\u00edsta<br>Relojero loco<br>Parlanch\u00edn lejano<br>Impotente por definici\u00f3n<br>Ap\u00e1tico por excelencia suprema<br>Ese dios<br>Nada<br>Cero a la izquierda<br>Definitivamente<br>Sartre estaba en lo cierto<br>Cero aporteUn dios fr\u00edo y calculador<br>Impert\u00e9rrito<br>Nada <br><br>Pero no me podr\u00e1n negar jam\u00e1s<br>Que el Dios-gorri\u00f3n<br>El Dios empobrecido<br>El Dios apasionado por su obra de arte<br>El Dios loco de remate por amor<br>El Dios m\u00e1rtir<br>Este y s\u00f3lo este Dios<br>Lo cambia todo<br>Todo lo deja en deconstrucci\u00f3n<br>Como los danzarines \u00e1tomos.<br><br>L. Cruz-Villalobos<br>(<em>Dios Mendigo, 2012, pp. 8-9<\/em>).<\/pre>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/8-Fotograf\u00eda-de-Jos\u00e9-Amador-Mart\u00edn-1024x689.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-587\" width=\"768\" height=\"517\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/8-Fotograf\u00eda-de-Jos\u00e9-Amador-Mart\u00edn-1024x689.jpg 1024w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/8-Fotograf\u00eda-de-Jos\u00e9-Amador-Mart\u00edn-300x202.jpg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/8-Fotograf\u00eda-de-Jos\u00e9-Amador-Mart\u00edn-768x517.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/8-Fotograf\u00eda-de-Jos\u00e9-Amador-Mart\u00edn.jpg 1964w\" sizes=\"auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px\" \/><figcaption>Fotograf\u00eda de Jos\u00e9 Amador Mart\u00edn<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"> <strong>IV.- Lo c\u00f3ncavo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"text-align:right\"><strong> <\/strong><em>\u00a1Qu\u00e9 vana y vac\u00eda es de cara a las \u00faltimas cuestiones toda&nbsp; nuestra sutileza especulativa \u2013cual un abrazo que se queda en el intento\u2013, sino la sostiene y anima ese otro abrazo experimentado en lo m\u00e1s profundo de nosotros mismos!<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"text-align:right\"><em> <\/em>M. Heidegger<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"> Wolfhart&nbsp;Pannenberg realiza en su <em>Sistem\u00e1tica<\/em> las siguientes preguntas: \u201c\u00bfC\u00f3mo puede la dogm\u00e1tica defender la verdad del lenguaje cristiano sobre Dios? \u00bfPuede hacerlo en absoluto? Y, si de hecho lo hace, \u00bfcon qu\u00e9 derecho y c\u00f3mo?\u201d (1992, p. 8). Estas son preguntas que corresponden al plano epistemol\u00f3gico, las cuales nos plantean el tema de la verdad del dogma y sus criterios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"> Como respuesta a estas preguntas, Pannenberg propone una dogm\u00e1tica <em>provisional<\/em>: <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-small-font-size has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"> Mientras permanezca abierto el proceso de la interpretaci\u00f3n de la Escritura, los perfiles de su objeto no estar\u00edan nunca definidos del todo. Su conocimiento sigue a\u00fan en movimiento (\u2026) Como ha dicho Karl Barth, el dogma es un \u201cconcepto escatol\u00f3gico\u201d, tanto respecto a su contenido como respecto de su verdad. S\u00f3lo la revelaci\u00f3n definitiva de Dios al final de la historia traer\u00eda consigo el conocimiento definitivo del objeto y de la verdad de su acci\u00f3n en Jes\u00fas de Nazaret. A nadie m\u00e1s que a Dios le compete decirnos la palabra definitiva acerca de su acci\u00f3n en la historia (Ib\u00edd., p. 18).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"> Para Barth (2006) el Dios del Evangelio est\u00e1 vuelto misericordiosamente hacia los todos los hombres y, por tanto, est\u00e1 tambi\u00e9n vuelto compasivamente hacia sus teolog\u00edas. Sin embargo, Dios trasciendela empresa de todos los te\u00f3logos. En sus propias y elocuentes palabras: <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-small-font-size has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"> \u00c9l es el Dios que se desvela incesantemente de nuevo a s\u00ed mismo y que ha de ser descubierto incesantemente de nuevo, el Dios sobre el cual la teolog\u00eda no posee ni puede adquirir soberan\u00eda. El diferenciarse y distinguirse a s\u00ed mismo de todos los dem\u00e1s \u201cdioses\u201d, por ser el \u00fanico Dios verdadero, es algo que s\u00f3lo puede ser una acci\u00f3n <em>divina. <\/em>Esta acci\u00f3n no puede ser reduplicada por ninguna ciencia humana, ni siquiera por una teolog\u00eda que est\u00e1 dedicada expl\u00edcitamente s\u00f3lo \u00c9l. (2006, p. 24, comillas e cursiva del original). <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"> La teolog\u00eda, por tanto, para Barth s\u00f3lo podr\u00e1 esperar validaci\u00f3n para s\u00ed cuando sea Dios mismo quien la valide o justifique. \u201cElla podr\u00e1 darle gloria s\u00f3lo a \u00c9l, pero no podr\u00e1 d\u00e1rsela a s\u00ed misma\u201d (Ib\u00edd., 25), de all\u00ed que el autor le llame una \u201cciencia <em>modesta\u201d, <\/em>pues est\u00e1 destinada a serlo por su mismo objeto, por Aquel que es su tema y que se ha manifestado como la humildad superlativa en Jes\u00fas como el Cristo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"> Nuestra condici\u00f3n de carencia y fragilidad como seres humanos, es a nivel ontol\u00f3gico y tambi\u00e9n epistemol\u00f3gico: estamos limitados en nuestra comprensi\u00f3n. Al negar esta realidad, al asumir una impostura soberbia en t\u00e9rminos cognoscitivos nos acercamos a la violencia propia de todos los fundamentalismos, tal como lo expresa E. M. Cioran, con su prosa po\u00e9tica excepcional:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-small-font-size has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"> En s\u00ed misma, toda idea es neutra o deber\u00eda serlo; pero el hombre la anima, proyecta en ella sus llamas y sus demencias; impura, transformada en creencia, se inserta en el tiempo, adopta figura de suceso: el paso de la l\u00f3gica a la epilepsia se ha consumado. As\u00ed nacen las ideolog\u00edas, las doctrinas y las farsas sangrientas. Id\u00f3latras por instinto, convertimos en incondicionados los objetos de nuestros sue\u00f1os y de nuestros intereses. La historia no es m\u00e1s que un desfile de falsos Absolutos, una sucesi\u00f3n de templos elevados a pretextos, un envilecimiento del esp\u00edritu ante lo Improbable (2007, p.7). <\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/9-Fotograf\u00eda-de-Jos\u00e9-Amador-Mart\u00edn-1024x688.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-588\" width=\"768\" height=\"516\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/9-Fotograf\u00eda-de-Jos\u00e9-Amador-Mart\u00edn-1024x688.jpg 1024w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/9-Fotograf\u00eda-de-Jos\u00e9-Amador-Mart\u00edn-300x202.jpg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/9-Fotograf\u00eda-de-Jos\u00e9-Amador-Mart\u00edn-768x516.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/9-Fotograf\u00eda-de-Jos\u00e9-Amador-Mart\u00edn.jpg 1957w\" sizes=\"auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px\" \/><figcaption>Fotograf\u00eda de Jos\u00e9 Amador Mart\u00edn<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"> La teopo\u00e9tica, por su car\u00e1cter precario, intencionalmente elusivo, oblicuo, nos libra de este lastre, hist\u00f3ricamente tan peligroso y perverso, pues ella es la aceptaci\u00f3n de la incertidumbre cognitiva en relaci\u00f3n con lo divino y lo absoluto, una falta de voluntad para tratar de desterrar indebidamente la incertidumbre, y un \u00e9nfasis en la acci\u00f3n y articulaci\u00f3n creativa y transformadora (Keefe-Perry, 2014; Cruz-Villalobos, 2014a).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong> INCERTIDUMBRE<\/strong><\/p>\n\n\n\n<pre class=\"wp-block-verse\"> La incertidumbre<br> Nombre verdadero del paso<br> Hija robusta de la noche <br> Ay<br> Incertidumbre m\u00eda y nuestra<br> Que no te vas ni te quedas<br> Que sigues palpitando<br> Como colibr\u00ed sobre las aguas<br> M\u00e1rchate<br> Pero ll\u00e9vame contigo.<br><br> L. Cruz-Villalobos<br> (<em>poema in\u00e9dito, 2014<\/em>)&nbsp;<br><\/pre>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"> La teopo\u00e9tica no cree en la verdad dura, fuerte, objetivable (y objetivante), como cosa, que puede tomarse, poseerse. Esta posici\u00f3n, para los r\u00edgidos conservadores e intransigentes &nbsp;fundamentalistas, huele f\u00e1cilmente a escepticismo. Mas, no es as\u00ed, pues el quehacer teopo\u00e9tico implica amar la verdad, mas no la verdad excluyente, no la verdad imperativa, electora, seleccionadora de aquello que va a erigirse en due\u00f1o de todo lo dem\u00e1s (Zambrano, 1996; Cruz-Villalobos, 2011).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"> Esta precariedad teopo\u00e9tica es expresi\u00f3n de nuestra precariedad humana y cristiana, que tal como lo plantea Barth en una secci\u00f3n de su comentario a Romanos (1:11-12), es fundamental para la parad\u00f3jica consolidaci\u00f3n de nuestra vida como seguidores de Jes\u00fas, es decir, nuestra condici\u00f3n <em>c\u00f3ncava<\/em>:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-small-font-size has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"> Las personas que se encuentran cuando caminan hacia Dios, tienen algo que comunicarse. Uno puede ser algo para el otro; naturalmente no queriendo ser algo para \u00e9ste; no precisamente, por ejemplo, mediante su riqueza interior, no mediante lo que \u00e9l es, pero s\u00ed mediante lo que \u00e9l no es, mediante su pobreza, mediante su suspirar y esperar, su esperar y su apresurarse, mediante todo aquello que en su ser apunta a Otro que se encuentra m\u00e1s all\u00e1 de su horizonte y m\u00e1s all\u00e1 de sus fuerzas. Un ap\u00f3stol no es un hombre positivo, sino negativo, un hombre en el que se hace visible tal <em>cavidad<\/em>. Eso le convierte en algo para otros; con eso les comunica gracia; con eso los fortalece en la atenci\u00f3n, en la perseverancia y en la adoraci\u00f3n. El Esp\u00edritu da gracia a trav\u00e9s de \u00e9l precisamente porque a \u00e9l no le importa lo m\u00e1s m\u00ednimo hacerse valer de forma positiva. Y ah\u00ed, el comunicante tanto m\u00e1s recibe cuanto m\u00e1s comunica; el receptor tanto m\u00e1s comunica cuanto m\u00e1s recibe. Como es obvio, entre los cristianos no se pregunta: \u00bfViene eso de ti o de m\u00ed? Porque no viene ni de ti ni de m\u00ed, nosotros dos nada somos ni tenemos. Basta con que ello est\u00e1 ah\u00ed, encima de nosotros, detr\u00e1s de nosotros, m\u00e1s all\u00e1 de nosotros: aquello que consuela a ambos, al superior y al principiante, en su fragilidad y tribulaci\u00f3n humana, exterior e interior: la fe, en concreto, el mensaje de la fe, el contenido de la fe, la fidelidad de Dios (2002, pp. 81-82, cursiva a\u00f1adida).<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/5-Fotograf\u00eda-de-Jos\u00e9-Amador-Mart\u00edn-1024x687.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-584\" width=\"768\" height=\"515\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/5-Fotograf\u00eda-de-Jos\u00e9-Amador-Mart\u00edn-1024x687.jpg 1024w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/5-Fotograf\u00eda-de-Jos\u00e9-Amador-Mart\u00edn-300x201.jpg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/5-Fotograf\u00eda-de-Jos\u00e9-Amador-Mart\u00edn-768x515.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/5-Fotograf\u00eda-de-Jos\u00e9-Amador-Mart\u00edn.jpg 1950w\" sizes=\"auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px\" \/><figcaption> Fotograf\u00eda de Jos\u00e9 Amador Mart\u00edn<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong> V.- C\u00f3ncava protesta respecto a lo fundamentalmente \u00faltimo y oblicuo&nbsp;&nbsp; <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"text-align:right\"> <em>La teopo\u00e9tica no es la teolog\u00eda-usual ni es una no-teolog\u00eda. Es una r\u00edtmica desestabilizaci\u00f3n de las certezas de la investigaci\u00f3n teol\u00f3gica tradicional. <\/em><br><em> La teopo\u00e9tica es un reflejo de \u201clos logos\u201d de las Escrituras. Apunta a la multiplicidad. Est\u00e1 en armon\u00eda con la polifilia del sentido: el amor a\/de\/hacia la multiplicidad. <\/em><br><em> <\/em>Catherine Keller<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"text-align:right\"> <em>Toda versi\u00f3n de Dios es autobiogr\u00e1fica. No solamente procede de nosotros, sino que es asimismo nuestra propia interpretaci\u00f3n. Se trata de una doble visi\u00f3n introspectiva, que nos descubre la vida del alma como un yo y como Dios. Nos reflejamos en El y El se refleja en nosotros.<\/em><br><em> <\/em>E. M. Cioran<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong> <\/strong>Por \u00faltimo, nos detendremos en una conexi\u00f3n importante que podemos hacer entre el quehacer teopo\u00e9tico y el principio protestante que formul\u00f3 Paul Tillich (1965), a prop\u00f3sito de los quinientos a\u00f1os que se cumplen de la Reforma Protestante.&nbsp; <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"> Detr\u00e1s del lema <em>Ecclesia Reformata et Semper Reformando<\/em>, para Tillich, se esconde el principal aporte de la Reforma, que corresponde al perseverante intento cr\u00edtico de la iglesia de mantenerse focalizada en su preocupaci\u00f3n fundamental, luchando activamente contra todo sustituto, de tal modo que Dios sea Dios para su pueblo, \u201csin convertir en incondicionados los objetos de nuestros sue\u00f1os e intereses\u201d (Cior\u00e1n, 2007, p. 7) ni erigidas como sagradas en s\u00ed mismas las expresiones sobre lo divino, siempre hist\u00f3ricamente situadas y condicionadas. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"> Pero, considerando nuestra condici\u00f3n ontol\u00f3gica y epistemol\u00f3gicamente c\u00f3ncava y el car\u00e1cter de la revelaci\u00f3n \u00faltima de nuestro trino Dios en el <em>ken\u00f3tico<\/em> Jesucristo, esta lucha por permanecer en el centro din\u00e1mico de la verdad (lo de-velado), se torna una lucha humilde y mansa, pobre y consciente de la no apropiaci\u00f3n ni posesi\u00f3n absoluta del horizonte relacional al que estamos llamados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-small-font-size has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"> El principio fundamental del protestantismo es la doctrina de la justificaci\u00f3n por la gracia, lo cual implica que ning\u00fan individuo, ning\u00fan grupo humano puede exigir una dignidad divina de sus actos morales, su poder sacramental, su santidad o su doctrina, y si consciente o inconscientemente manifiestan tal pretensi\u00f3n, el protestantismo los somete a la protesta prof\u00e9tica que s\u00f3lo Dios otorga el car\u00e1cter de santo y absoluto y rechaza cualquier otra pretensi\u00f3n del orgullo del hombre (Tillich, 1965, p. 326).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"> No es lo que puede decirse en t\u00e9rminos generales, abstractos, sistem\u00e1ticos sobre la fe cristiana lo que resulta relevante para la vida humana, sino particularmente las met\u00e1foras e im\u00e1genes, que logran llegar a las hondas dimensiones pre-reflexivas de quienes reciben el anuncio gozoso, y que hacen evidente el poder salv\u00edfico de Dios en una realidad concreta para personas determinadas en lugares y tiempos precisos. De este modo, nuestro mensaje fundamental y nuestra lucha a favor de nuestro Dios revelado de modo oblicuo, no consiste en un discurso para todos los tiempos que sea anunciado en diferentes contextos; sino m\u00e1s bien consiste en un hacerse carne en la experiencia de mujeres y hombres que dan testimonio del amor transformador del Dios re-velado en Jes\u00fas de Nazaret de m\u00faltiples formas (McFague, 1994). <\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"570\" height=\"231\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/11-Ilustraci\u00f3n-de-Luis-Cruz-Villalobos.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-590\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/11-Ilustraci\u00f3n-de-Luis-Cruz-Villalobos.jpg 570w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/11-Ilustraci\u00f3n-de-Luis-Cruz-Villalobos-300x122.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 570px) 100vw, 570px\" \/><figcaption>Ilustraci\u00f3n de Luis Cruz- Villalobos<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong> <\/strong>La protesta teopo\u00e9tica es la de no permitir que nada se torne \u00faltimo, fundamental, que no sea \u00fanicamente aquel transformador poder-d\u00e9bil que ha venido a nuestro encuentro y se ha revelado como el m\u00e1s bello y humano poema de vida, muerte y resurrecci\u00f3n para los humanos, ante su expl\u00edcito o silente clamor:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"> <strong>&nbsp;CANTO I<\/strong><\/p>\n\n\n\n<pre class=\"wp-block-verse\">&nbsp;Soy yo Altazor el del ansia infinita&nbsp; <br> &nbsp;Del hambre eterno y descorazonado&nbsp; <br> &nbsp;Carne labrada por arados de angustia&nbsp; <br> &nbsp;\u00bfC\u00f3mo podr\u00e9 dormir mientras haya adentro tierras desconocidas?&nbsp; <br> &nbsp;Problemas&nbsp; <br> &nbsp;Misterios que se cuelgan a mi pecho&nbsp; <br> &nbsp;Estoy solo&nbsp; <br> &nbsp;La distancia que va de cuerpo a cuerpo&nbsp; <br> &nbsp;Es tan grande como la que hay de alma a alma&nbsp; <br> &nbsp;Solo&nbsp; <br> &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Solo&nbsp; <br> &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Solo&nbsp; <br> &nbsp;Estoy solo parado en la punta del a\u00f1o que agoniza&nbsp; <br> &nbsp;El universo se rompe en olas a mis pies&nbsp; <br> &nbsp;Los planetas giran en torno a mi cabeza&nbsp; <br> &nbsp;Y me despeinan al pasar con el viento que desplazan <br> &nbsp;Sin dar una respuesta que llene los abismos&nbsp; <br> &nbsp;Ni sentir este anhelo fabuloso que busca en la fauna del cielo <br> &nbsp;Un ser materno donde se duerma el coraz\u00f3n&nbsp; <br> &nbsp;Un lecho a la sombra del torbellino de enigmas&nbsp; <br> &nbsp;Una mano que acaricie los latidos de la fiebre.&nbsp; <br> &nbsp;Dios diluido en la nada y el todo&nbsp; <br> &nbsp;Dios todo y nada&nbsp; <br> &nbsp;Dios en las palabras y en los gestos&nbsp; <br> &nbsp;Dios mental&nbsp; <br> &nbsp;Dios aliento&nbsp; <br> &nbsp;Dios joven Dios viejo&nbsp; <br> &nbsp;Dios p\u00fatrido<br> &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; lejano y cerca&nbsp; <br> &nbsp;Dios amasado a mi congoja&nbsp; <br><br> &nbsp;Sigamos cultivando en el cerebro las tierras del error&nbsp; <br> &nbsp;Sigamos cultivando las tierras veraces en el pecho&nbsp; <br> &nbsp;Sigamos <br> &nbsp;Siempre igual como ayer ma\u00f1ana y luego y despu\u00e9s&nbsp; <br> &nbsp;No&nbsp; <br> &nbsp;No puede ser. Cambiemos nuestra suerte&nbsp; <br> &nbsp;Quememos nuestra carne en los ojos del alba&nbsp; <br> &nbsp;Bebamos la t\u00edmida lucidez de la muerte <br> &nbsp;La lucidez polar de la muerte.<br><br> Vicente Huidobro <br><em>(Altazor, Canto I) <\/em><\/pre>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em> <\/em>Nos parece fundamental que revaloricemos en el quehacer teol\u00f3gico, particularmente latinoamericano, las producciones teopo\u00e9tica, pues tienen un potencial protestante fundamental para resistir toda instauraci\u00f3n del mal como la norma y de bienes preliminares como si fuesen \u00faltimos. <\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/12-Fotograf\u00eda-de-Jos\u00e9-Amador-Mart\u00edn-1024x690.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-591\" width=\"768\" height=\"518\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/12-Fotograf\u00eda-de-Jos\u00e9-Amador-Mart\u00edn-1024x690.jpg 1024w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/12-Fotograf\u00eda-de-Jos\u00e9-Amador-Mart\u00edn-300x202.jpg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/12-Fotograf\u00eda-de-Jos\u00e9-Amador-Mart\u00edn-768x518.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/12-Fotograf\u00eda-de-Jos\u00e9-Amador-Mart\u00edn.jpg 1969w\" sizes=\"auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px\" \/><figcaption>Fotograf\u00eda de Jos\u00e9 Amador Mart\u00edn<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"> Recordamos, para cerrar este trabajo, al gran teopoeta nicarag\u00fcense, Ernesto Cardenal (2014, p.92), con sus pertinentes y protestantes salmos, nacidos del coraz\u00f3n de su contexto:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"> <strong>SALMO 15 (16)<\/strong><\/p>\n\n\n\n<pre class=\"wp-block-verse\">Y yo le dije:<br> no hay dicha para m\u00ed fuera de ti!<br> <br> Yo no rindo culto a las estrellas de cine<br> ni a los l\u00edderes pol\u00edticos<br> y no adoro dictadores<br> &nbsp;<br> No estamos suscritos a sus peri\u00f3dicos<br> ni inscritos en sus partidos<br> ni hablamos con slogans<br> ni seguimos sus consignas<br> &nbsp;<br> No escuchamos sus programas<br> ni creemos sus anuncios<br> &nbsp;<br> No nos vestimos con sus modas<br> ni compramos sus productos<br> &nbsp;<br> No somos socios de sus clubs<br> ni comemos en sus restaurantes<br> &nbsp;<br> Yo no envidio el men\u00fa de sus banquetes<br> no libar\u00e9 yo sus sangrientas libaciones!<br> &nbsp;<br> El Se\u00f1or es mi parcela de tierra en la Tierra Prometida<br> Me toc\u00f3 en suerte bella tierra<br> en la repartici\u00f3n agraria de la Tierra Prometida<br> &nbsp;<br> <br> Siempre est\u00e1s t\u00fa delante de m\u00ed<br> y saltan de alegr\u00eda todas mis gl\u00e1ndulas<br> &nbsp;<br> Aun de noche mientras duermo<br> y aun en el subconsciente te bendigo! &nbsp;<\/pre>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/13-Fotograf\u00eda-de-Jos\u00e9-Amador-Mart\u00edn-1024x684.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-592\" width=\"768\" height=\"513\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/13-Fotograf\u00eda-de-Jos\u00e9-Amador-Mart\u00edn-1024x684.jpg 1024w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/13-Fotograf\u00eda-de-Jos\u00e9-Amador-Mart\u00edn-300x201.jpg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/13-Fotograf\u00eda-de-Jos\u00e9-Amador-Mart\u00edn-768x513.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/13-Fotograf\u00eda-de-Jos\u00e9-Amador-Mart\u00edn.jpg 1791w\" sizes=\"auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px\" \/><figcaption>Fotograf\u00eda de Jos\u00e9 Amador Mart\u00edn<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong> Referencias:<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong> <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"> Barth, K. (2002). <em>Carta a los Romanos.<\/em> Madrid: B.A.C.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"> Barth, K. (2006). <em>Introducci\u00f3n a la teolog\u00eda evang\u00e9lica.<\/em> Salamanca: S\u00edgueme.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"> Beardsley, M. (1982). <em>The Aesthetic Point of View.<\/em> Ithaca, New York: Cornell University Press.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"> Born, M. &amp; Wolf, E. (1959). <em>Principles of Optics.<\/em> New York, NY: Pergamon.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"> Bruner, J. (2001). <em>Realidad mental y mundos posibles. Actos de la imaginaci\u00f3n que dan sentido a la experiencia. <\/em>Barcelona: Gedisa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"> Caputo, J. D. (2015). Teolog\u00eda, Poes\u00eda, \u2013y Teopo\u00e9tica. En: L. Cruz-Villalobos, <em>Poes\u00eda Teol\u00f3gica <\/em>(pr\u00f3logo). Santiago de Chile: Hebel.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"> Cardenal, E. (2014). <em>Poes\u00eda Vivida<\/em>. Valparaiso, Chile: Editorial Universidad de Valparaiso.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"> Cioran, E.M. (1997). <em>Brevario de podredumbre. <\/em>Madrid: Taurus.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"> Colomer, E. (2002). <em>El pensamiento alem\u00e1n desde Kant a Heidegger. Tomo III. <\/em>(2\u00b0 Ed.). Barcelona: Herder.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"> Cruz-Villalobos, L. (2011). Teolog\u00eda, Filosof\u00eda, Ciencias: actuales caminos de humildad epistemol\u00f3gica.&nbsp;<em>Correlatio<\/em>,&nbsp;<em>9<\/em>(18), 5-38.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"> Cruz-Villalobos, L. (2012a). Rese\u00f1a y aportes de la hermen\u00e9utica: miradas desde el constructivismo. <em>Revista de Psicolog\u00eda, 21<\/em>(1), 57-84. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"> Cruz-Villalobos, L. (2012b). <em>Dios Mendigo. Teograf\u00edas.<\/em> Santiago de Chile: Hebel.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"> Cruz-Villalobos, L. (2014a). Se\u00f1ales de Espiritualidad. Arte. Silencio. Encuentro. Instante. Narraci\u00f3n. En: J.J. Barreda, M. Peluca-Voth, &amp; E. S\u00e1nchez (Eds.) <em>Sigamos a Jes\u00fas en su reino de vida. Reflexiones teol\u00f3gico pastorales a partir de CLADE-V<\/em>. La Paz: Ediciones L\u00e1mpara \u2013 FTL, pp. 145-169. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"> Cruz-Villalobos, L. (2014b). <em>Poes\u00eda Teol\u00f3gica<\/em>. Santiago de Chile: Hebel.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"> Cruz-Villalobos, L. (2015). <em>Theological Poetry<\/em>. Santiago de Chile: Hebel.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"> Dailey, T.F. (2007). Eucharist &amp; the Theopoetics of Encounter according to St. Francis de Sales. In:<em>&nbsp;<\/em>J. Chorpenning (Ed.),<em> Human Encounter in the Salesian Tradition<\/em> (pp.63\u201376). Rome: International Commission on Salesian Studies. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"> Faber, R. (2006). 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Online: http:\/\/www.hillsdale.net\/article\/20120216\/NEWS\/302169939, <g class=\"gr_ gr_158 gr-alert gr_spell gr_inline_cards gr_run_anim ContextualSpelling\" id=\"158\" data-gr-id=\"158\">obtenido<\/g> 12 de <g class=\"gr_ gr_157 gr-alert gr_spell gr_inline_cards gr_run_anim ContextualSpelling ins-del multiReplace\" id=\"157\" data-gr-id=\"157\">enero<\/g>, 2015.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"> Harnisch, W. (1989). <em>Las par\u00e1bolas de Jes\u00fas. Una introducci\u00f3n hermen\u00e9utica. <\/em>Salamanca: S\u00edgueme.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"> Heidegger, M. (1951). <em>El Ser y el Tiempo. <\/em>M\u00e9xico: Fondo de Cultura Econ\u00f3mica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"> Heidegger, M. (2000). <em>Existencia y Ser.<\/em> Madrid: T\u00e9cnos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"> Holland, S. (2006).&nbsp;<em>How Do Stories Save Us? <\/em>Grand Rapids, MI: Eerdmans.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"> Hopper, S. (1967). 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M\u00e9xico, DF: Fondo de Cultura Econ\u00f3mica.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"840\" height=\"528\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/14-Luis-Cruz-Villalobos-e-Isabel-Soledad-su-esposa.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-593\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/14-Luis-Cruz-Villalobos-e-Isabel-Soledad-su-esposa.jpg 840w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/14-Luis-Cruz-Villalobos-e-Isabel-Soledad-su-esposa-300x189.jpg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/14-Luis-Cruz-Villalobos-e-Isabel-Soledad-su-esposa-768x483.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 840px) 100vw, 840px\" \/><figcaption>Luis Cruz-Villalobos e Isabel Soledad, su esposa<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"> <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em> Luis Cruz-Villalobos (Santiago de Chile, 1976), poeta y editor. Ministro presbiteriano, psic\u00f3logo cl\u00ednico, candidato Ph.D. (VU Amsterdam)y docente universitario. Cuenta con una amplia producci\u00f3n po\u00e9tica (adem\u00e1s de trabajos acad\u00e9micos en sus \u00e1reas de especialidad), con m\u00e1s de cincuenta obras publicadas, dentro de las cuales se destacan: Poes\u00eda Teol\u00f3gica \/ Theological Poetry (2014 \/ 2015), prologada por el reconocido fil\u00f3sofo norteamericano John D. Caputo, y Como Abrazo Exacto (2015), antolog\u00eda seleccionada y prologada por A. P. Alencart. Tambi\u00e9n ha realizado un n\u00famero importante de trabajos de \u201cfotopoes\u00eda\u201d con fot\u00f3grafos\/as como David Gysel, (Chile), Rosa G\u00f3mez (Espa\u00f1a), Julie de Waroquier (Francia), Sergio Larra\u00edn (Chile), entre otros\/as. Selecciones de sus poemas se han traducidos a siete idiomas. Actualmente es miembro del Consejo Asesor Iberoamericano de TIBER\u00cdADES, adem\u00e1s de coordinador de su Consejo Editorial.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em> <\/em><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/15-Fotograf\u00eda-de-Jos\u00e9-Amador-Mart\u00edn-1024x689.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-594\" width=\"768\" height=\"517\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/15-Fotograf\u00eda-de-Jos\u00e9-Amador-Mart\u00edn-1024x689.jpg 1024w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/15-Fotograf\u00eda-de-Jos\u00e9-Amador-Mart\u00edn-300x202.jpg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/15-Fotograf\u00eda-de-Jos\u00e9-Amador-Mart\u00edn-768x517.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/15-Fotograf\u00eda-de-Jos\u00e9-Amador-Mart\u00edn.jpg 1961w\" sizes=\"auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px\" \/><figcaption>Fotograf\u00eda de Jos\u00e9 Amador Mart\u00edn<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref1\">[1]<\/a>\nConcepto de la F\u00edsica que corresponde al cambio en la direcci\u00f3n de la\npropagaci\u00f3n de una onda debido a un cambio en su medio de transmisi\u00f3n (Born\n&amp; Wolf, 1959).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref2\">[2]<\/a>\n&nbsp;Haciendo alusi\u00f3n a la distinci\u00f3n griega entre <em>poieo<\/em> (poieo) y <em>praxis <\/em>(praxiV),\nsiendo el primero el t\u00e9rmino referido al\nquehacer art\u00edstico, la manufactura creativa o artesan\u00eda, y el segundo, el que\nhace alusi\u00f3n a la acci\u00f3n en su sentido m\u00e1s \u00e9tico (Pab\u00f3n, 1967). <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ensayo de Luis Cruz-Villalobos Ensayo enviado por Luis Cruz-Villalobos, miembro del Consejo Asesor Iberoamericano y coordinador del Consejo Editorial de TIBER\u00cdADES. El trabajo fue publicado previamente en: F. Bull\u00f3n &amp; N. Panotto (Eds.). \u00bfHacia d\u00f3nde va el Protestantismo en Am\u00e9rica Latina? Una visi\u00f3n multidisciplinaria y prospectiva a los 500 a\u00f1os de la Reforma (pp. 419-434). Buenos Aires: Kair\u00f3s. Nuestro Dios [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":580,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3,32],"tags":[],"class_list":["post-579","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-colaboraciones","category-luis-cruz-villalobos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/579","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=579"}],"version-history":[{"count":20,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/579\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":620,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/579\/revisions\/620"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/580"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=579"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=579"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=579"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}