{"id":5799,"date":"2021-11-04T14:02:29","date_gmt":"2021-11-04T12:02:29","guid":{"rendered":"https:\/\/tiberiades.org\/?p=5799"},"modified":"2021-11-17T13:00:06","modified_gmt":"2021-11-17T11:00:06","slug":"jeannette-l-clariond-el-tu-de-alfredo-perez-alencart","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tiberiades.org\/?p=5799","title":{"rendered":"El t\u00fa de Alfredo P\u00e9rez Alencart"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Tiber\u00edades agradece a la poeta, traductora y editora Jeannette L. Clariond, por la deferencia hacia nuestra revista, al permitirnos publicar, por vez primera, de este texto suyo en torno \u2018El sol de los ciegos\u2019, el nuevo libro de Alfredo P\u00e9rez Alencart.<\/em><\/p>\n<h3><strong>EL T\u00da DE ALFREDO P\u00c9REZ-ALENCART<\/strong><\/h3>\n<p>La vida es un pozo en cuyo fondo yacen los sedimentos que un d\u00eda nos habr\u00e1n de dar una respuesta a la Pregunta del comienzo, esa interrogaci\u00f3n que nace del fondo de nuestro espacio espiritual. Alfredo P\u00e9rez Alencart nos entrega <em>El sol de los ciegos, <\/em>esa luz intuitiva que habla desde Tejares, Lisboa o Per\u00fa amando carne y h\u00e1lito desde su patria que es la Poes\u00eda.<\/p>\n<p>Digamos que un d\u00eda existi\u00f3 Jacqueline, digamos que no ha muerto o que tal vez fue luz de estrella que hab\u00eda llegado al sol de Alfredo, lo blanco en el ojo del ciego. En la inscripci\u00f3n que sirve de palabra previa a este poemario el poeta nos dice: \u00abEn un poema caben varias existencias, aisladas \u2013con su porci\u00f3n de ox\u00edgeno- en un cuerpo fecundante\u00bb.<\/p>\n<p>Este conjunto de poemas escritos entre 2010 y 2021 habla de Alfredo, pero tambi\u00e9n de lo que Alfredo vive con los otros. Su poes\u00eda, aunque a veces dolida, nos ofrece esos instantes de aurora ajenos al elogio, y, m\u00e1s bien esbozados, como sombra sangrada, en el coraz\u00f3n del misterio. Me parece que aqu\u00ed radica el n\u00f3dulo poetical de P\u00e9rez Alencart: el yo profundo no est\u00e1 encerrado en un s\u00ed mismo. En su voz sucede lo opuesto: su po\u00e9tica mira con mirada plural el devenir de sus diversas patrias. Nacido fuera de Salamanca, a pesar de haber hecho de esta ciudad su lugar de escritura, el espacio que habita invita real y metaf\u00f3ricamente a seres de otras lenguas, otros espacios para \u00e9l sagrados y los deja que hablen, como si se tratara de una voz coral, a un T\u00fa que est\u00e1 en lo alto y que sirve de oasis a Alfredo para expresarse desde una intimidad singular y depurada.<\/p>\n<p>Digo singular puesto que, adem\u00e1s de ser \u00absoledoso\u00bb, como \u00e9l mismo lo dice aprendiz de soledades cercan\u00edsimo a G\u00f3ngora, posee la virtud de un alma en transparencia. No es lo mismo escribir poemas religiosos que estar ligado a una divinidad que ensancha el amor, el esp\u00edritu y de un anhelo de imitar la vida simple que ense\u00f1a el verdadero cristianismo. Pero su cristianismo, insisto, no est\u00e1 exento de un misticismo er\u00f3tico. De haber sido as\u00ed, su vida unida a la de Jacqueline no hubiese tenido existencia real. Cito uno de sus versos: Digamos \/ que habitamos una tierra ardiente \/ llamada Poes\u00eda, \/ que tambi\u00e9n es voz \/ y es fruta viva \/ y es tallo \/ que a diario la gente descubre \/ creciendo ante sus ojos\u2026 Erotizar lo cotidiano es permitir que la Poes\u00eda nos alcance, no es ir en busca de, es dejarnos habitar y erotizar por ella. Hablo de Eros como la facultad de poner el alma en movimiento: Y oscuro \/ jugar a la vida \/ descolgados \/ de la rama \/ del Amor. Estos versos que remiten al \u00e1rbol, a la ra\u00edz, a la oscuridad de la vida convocan un sentimiento de origen siempre originando vida.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-5797\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/2-1.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"800\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/2-1.jpg 800w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/2-1-300x300.jpg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/2-1-150x150.jpg 150w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/2-1-768x768.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/2-1-400x400.jpg 400w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><\/p>\n<p>Me detengo para aludir a una segunda virtud en la Poes\u00eda de Alfredo: La orqu\u00eddea \/ que te ofrezco hoy, \/ brot\u00f3 el a\u00f1o pasado, princesa. \/ Es flor cuidada \/ en el invernadero \/ de mi coraz\u00f3n. Cito este fragmento del poema titulado \u00abA\u00f1o nuevo\u00bb puesto que todos sabemos que hablar de amor en poes\u00eda no es tarea f\u00e1cil. La alusi\u00f3n a \u00abprincesa\u00bb, a pesar de que pueda remitirnos a la amada, puede ser la vida, Jes\u00fas, el alba, el tiempo. Por los afanes de Alfredo y por su generosidad en la preparaci\u00f3n de encuentros, cert\u00e1menes, publicaciones se percibe su amor por el libro, la poes\u00eda, la difusi\u00f3n de distintas voces. En su poema \u00abFama\u00bb dice: de flashes y elogios, \/ de pasarelas en la corte\u2026 \/ A tiempo supe \/ descreer de toda ganga.<\/p>\n<p>Vivir una vida bien vivida, alejada del reclamo, del fatuo inter\u00e9s es de unos cuantos, es lo que da altura a un poeta. De \u00e9l se exige sublimar el dolor como una forma \u00abde ocultar las impurezas de la tierra\u00bb. Es de nuevo un verso del poeta, pero puedo decir que se trata de un poeta que en verdad posee la fe del ciego, que no es lo mismo que estar cegado por la fe. Tiene fe en que, en medio de la nieve, antes de que el fr\u00edo llegue, \u00e9l persistir\u00e1 a trav\u00e9s de su esp\u00edritu y de sus c\u00e1nticos que van al encuentro con Dios.<\/p>\n<p>En estos momentos estoy trabajando en un libro de Anne Carson en el que aborda la relaci\u00f3n de Emily Dickinson con ese alguien a quien llama T\u00fa (Thou). Luego de la separaci\u00f3n de un hombre llamado Law, Carson se cuestiona qu\u00e9 es el amor, qu\u00e9 es la separaci\u00f3n, qu\u00e9 es la carne. En uno de los fragmentos dice:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">La pregunta con la cual me quedo es la pregunta de su soledad.<br \/>\nY prefiero postergarla.<br \/>\nAmanece.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Oleajes de asombrada luz anegan el p\u00e1ramo de norte a este.<br \/>\nEstoy entrando en la luz.<br \/>\nUna forma de postergar la soledad es interponer a Dios.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Emily sostuvo una relaci\u00f3n de este tipo con alguien a quien llama T\u00fa.<\/p>\n<p>Veo esta similitud con nuestro poeta. A pesar de su cielo herido, la poes\u00eda lo colma de esperanza, de una cosecha por venir, horizonte alejado de la tiniebla y la violencia pues como dice en otro verso: \u00abEl tiempo no envejece \/ en el esp\u00edritu \/ de los inocentes\u00bb. Con esto por delante leemos el poemario bajo la premisa de que en la voz de P\u00e9rez Alencart hay sed de paz, de perd\u00f3n, de todo aquello que sirve como br\u00fajula o flor al \u00e1rbol de la permanencia: \u00abSoy, ser\u00e9\u00bb: No importa que mi carne \/ sea derrotada. \/ Soy, siempre ser\u00e9 \/ en el esp\u00edritu, \/ pues llegu\u00e9 mucho antes \/ de m\u00ed mismo\u2026 El Verbo es anterior al mundo, por el verbo somos y dejamos de ser m\u00e1s el esp\u00edritu colmado de amor renace luz que sostiene, con un decir com\u00fan \u00abla lengua que sostiene en el camino\u00bb: Palabras que el humor \/ o el clamor resucitan en medio \/ de la calle por donde pasan ni\u00f1as \/ y ancianas o conversan mozas \/ con su decir com\u00fan, claro y \/ contundente, \/ como el milagro de existir \/ comunic\u00e1ndonos. Una gran fe en el Amor y en la Palabra despeja las oscuridades del poeta, de all\u00ed su serenidad, su sostenerse de los sarmientos y de la cosecha por venir.<\/p>\n<p>Quiero recalcar el aspecto de la cotidianidad que relaciono con el valerse de la vida y de las flores para reconocer en los otros aspectos igualmente cotidianos que no solemos ver. Hemos elevado la poes\u00eda por encima de lo simple en un af\u00e1n grandilocuente que puede crear grandes met\u00e1foras y dem\u00e1s figuras ret\u00f3ricas haciendo de ello preocupaci\u00f3n esencial. No nos percatamos d\u00f3nde est\u00e1n los otros. Nos importa en d\u00f3nde estoy yo frente al resto de los poetas, c\u00f3mo soy mirado, admirado, homenajeado. Por ello empec\u00e9 este breve texto hablando de la generosidad de Alfredo como un acto de gratitud a todo lo que le rodea, por ende, a todo lo que merece ser nombrado en este largo viaje hacia lo Alto. Puede no necesariamente ser la divinidad habitual sino un sol blanco, sed de los desiertos que lo acompa\u00f1a como hace la Amada en su \u00e9xodo hacia el T\u00fa, ese Galileo, maestro del silencio, del perd\u00f3n, del mirar. Este libro es un canto extra\u00eddo de diversos or\u00edgenes y situaciones, pero siempre tamizado del esp\u00edritu divino.<\/p>\n<p>Por el cuerpo se llega al alma. El alma piensa, tal como pens\u00f3 la misma Emily que el intelecto era m\u00e1s amplio que el cielo. La voz de Alfredo es un r\u00edo que piensa, un fluir heracl\u00edteo, un descenso guiado por Horacio, Virgilio, Dante, San Juan, Teresa de \u00c1vila, y \u00e9l, sumida su mirada en los muros de la Universidad que junto con la de Par\u00eds y Oxford, son las m\u00e1s antiguas universidades europeas. El paisaje sin duda ha determinado la sobriedad de nuestro autor, las Escuelas Mayores, la Biblioteca General Hist\u00f3rica con sus manuscritos incunables, el Patio de las Escuelas, la Casa de las Conchas, el atardecer brillando contra el Tormes, en donde Alfredo ha vivido por treinta y seis a\u00f1os, raz\u00f3n por la cual se considera salmantino, m\u00e1s que espa\u00f1ol. Vive acompa\u00f1ado de los ecos de Fray Luis, la Sulamita, la voz veloz de Gonzalo Rojas, mundos secretos que dan identidad a la memoria, all\u00ed en Salamanca \u00abarqueando \/ su cuerpo, intercambiando sus letras \/ inconfundibles. \/ Aqu\u00ed est\u00e1 para todos, \/ una casa inmensa.\u00bb<\/p>\n<p>Al terminar el libro se tiene una sensaci\u00f3n de un banquete, el simposio en donde se da la multiplicaci\u00f3n de los perdones, las gratitudes, los adioses. Pero tambi\u00e9n el Banquete donde Plat\u00f3n nos dice que s\u00f3lo quien tiene una idea del amor puede practicarlo. El amor, como la verdad en el fil\u00f3sofo, son eternos, y esa eternidad est\u00e1 en la voz de Alfredo, de otros poetas Rom\u00e1nticos que est\u00e1n unidos en un cuerpo con el cual dialogar\u00e1n por siempre. Alfredo asumi\u00f3 el compromiso con la palabra, con el amor, con el Otro. Ha ensanchado su espiritualidad y en su esp\u00edritu entramos, descendemos mirando hacia arriba, sin importar que cuando se cae de tan alto, se cae en picado: \u00abdesde la puerta del cielo\u00bb.<\/p>\n<p>Jeannette L. Clariond<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_5795\" aria-describedby=\"caption-attachment-5795\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-large wp-image-5795\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/3-Los-poetas-Derek-Walcott-Charles-Simic-y-Jeannette-L.-Clariond-1024x606.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"379\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/3-Los-poetas-Derek-Walcott-Charles-Simic-y-Jeannette-L.-Clariond-1024x606.jpg 1024w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/3-Los-poetas-Derek-Walcott-Charles-Simic-y-Jeannette-L.-Clariond-300x178.jpg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/3-Los-poetas-Derek-Walcott-Charles-Simic-y-Jeannette-L.-Clariond-768x454.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/3-Los-poetas-Derek-Walcott-Charles-Simic-y-Jeannette-L.-Clariond-1536x909.jpg 1536w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/3-Los-poetas-Derek-Walcott-Charles-Simic-y-Jeannette-L.-Clariond.jpg 1962w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-5795\" class=\"wp-caption-text\">Los poetas Derek Walcott, Charles Simic y Jeannette L. Clariond<\/figcaption><\/figure>\n<p><em>Jeannette L. Clariond (Chihuahua, M\u00e9xico, 1949), poeta, traductora y editora. Es licenciada en Filosof\u00eda, Maestra en Metodolog\u00eda de la Ciencia y Maestra en Letras Espa\u00f1olas. Su obra po\u00e9tica est\u00e1 contenida en las siguientes publicaciones: Mujer dando la espalda (1992); Desierta memoria (1996); Newar\u00e1riame (1997); Todo antes de la noche (2003); Amonites (2003); Siete visiones (2004, con Gonzalo Rojas); Nombrar en vano (2004); Los momentos del agua (2006); Leve sangre (2009), Los primeros once (2009), Cuaderno de Chihuahua (2013), Marzo 10, N.Y. (2015), Tonalpohualli (2017) y Ante un cuerpo desnudo (2021). Entre los premios obtenidos sobresalen el Premio Nacional de Poes\u00eda Ram\u00f3n L\u00f3pez Velarde (1992), el Premio Nacional de Poes\u00eda Efra\u00edn Huerta (1996), el Premio Gonzalo Rojas (2001), Premio a la Mejor Traducci\u00f3n de No Ficci\u00f3n en los Latino Book Awards por Decreaci\u00f3n de Anne Carson (2015), Reconocimiento en Mil\u00e1n (Museo-Casa Alda Merini) por el trabajo de difusi\u00f3n de la poeta milanesa, a quien tiene m\u00e1s de 25 a\u00f1os traduciendo (2017), Premio Internacional San Juan de la Cruz de la Academia de Juglares de Fontiveros (2018) o el Reconocimiento al M\u00e9rito Art\u00edstico Colegio Civil, otorgado por el Centro Cultural Universitario de la Universidad Aut\u00f3noma de Nuevo Le\u00f3n (2021). Es ant\u00f3loga y traductora de Roberto Carini, Alda Merini, W. S. Merwin, Primo Levi y Charles Wright, entre otros. Public\u00f3 recientemente una antolog\u00eda traducida de poetas norteamericanos, en colaboraci\u00f3n con Harold Bloom.<\/p>\n<p><\/em><\/p>\n<p>Imagen de cabecera: Alfredo P\u00e9rez Alencart (foto de Colin F. Thompson)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Tiber\u00edades agradece a la poeta, traductora y editora Jeannette L. Clariond, por la deferencia hacia nuestra revista, al permitirnos publicar, por vez primera, de este texto suyo en torno \u2018El sol de los ciegos\u2019, el nuevo libro de Alfredo P\u00e9rez Alencart. 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