{"id":6000,"date":"2022-01-13T20:34:31","date_gmt":"2022-01-13T18:34:31","guid":{"rendered":"https:\/\/tiberiades.org\/?p=6000"},"modified":"2022-01-13T20:34:31","modified_gmt":"2022-01-13T18:34:31","slug":"leocadia-regalo-el-sol-de-los-ciegos-cien-poemas-para-leer-despacio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tiberiades.org\/?p=6000","title":{"rendered":"Leoc\u00e1dia Regalo: &#8216;El sol de los ciegos&#8217;. Cien poemas para leer despacio"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>El sol de los ciegos<\/em>, t\u00edtulo elegido por Alfredo P\u00e9rez Alencart para su \u00faltimo poemario, contiene un significado parad\u00f3jico asociado a las dimensiones antit\u00e9ticas de la luz y la oscuridad.\u00a0 A la sombra de este t\u00edtulo, el poeta recoge cien poemas de medida contenida, muchas veces lapidarios, en los que la voz enunciativa cultiva un discurso de intersubjetividad que no es ajeno a un \u201cyo\u201d y un \u201ct\u00fa\u201d que se complementan en una asunci\u00f3n de la poes\u00eda como conocimiento del mundo y de s\u00ed mismo, tanto del sujeto que escribe como del lector que lee, porque la palabra po\u00e9tica se genera en la cognoscencia de esta dualidad \u00a0y se transmite como liturgia: <em>Con el vino \/ me hablo de t\u00fa, s\u00edlaba \/ a s\u00edlaba, \/ en confianza, \/ \/ en fogosa soberan\u00eda \/ de los no vol\u00e1tiles \/ recuerdos<\/em>.\u00a0 (p\u00e1g.23).<\/p>\n<p>As\u00ed, recorremos con el poeta una itinerancia que nos invita a adentrarnos en la profundidad de las perplejidades compartidas: ahora en una espiritualidad assumida, que trasciende su dimensi\u00f3n corp\u00f3rea y terrena (<em>Da\u00f1o menor es perder \/ el cuerpo. Mi esp\u00edritu tiene, \/ tendr\u00e1, su particular \/ vivencia<\/em>. &#8211; p. 21);\u00a0 ahora en \u00edntima solidaridad con los dem\u00e1s, sean hombres comunes, refugiados, ni\u00f1os sin infancia, j\u00f3venes revolucionarios, exiliados a la deriva; ahora en una declaraci\u00f3n expl\u00edcita del amor por la <em>Esposa m\u00eda, amada \/ compa\u00f1era, (p. 67), la princesa<\/em> que inspira este hermoso poema de A\u00f1o Nuevo (p. 14), <em>la perla<\/em> custodiada por \u00e9l, como un \u00e1ngel de la guarda (<em>Perla<\/em>, p. 77), la \u201cmujer incansable\u201d reverenciada en el poema <em>Amada<\/em> (p.51) como alguien que suaviza con ternura las inesperadas dificultades de su ya largo peregrinaje en la tierra;\u00a0 a veces en sensatos consejos y l\u00facida denuncia, ante los constantes peligros y tentaciones a las que f\u00e1cilmente sucumben sus contempor\u00e1neos (en este sentido, son significativos los poemas <em>Consejo para envidiosos <\/em>(p. 25<em>), Invocaci\u00f3n <\/em>(p. 20), <em>Todo esto pasar\u00e1 <\/em>(p. 92),<em> Holocausto <\/em>(p. 26),<em> Sed <\/em>(p. 33)<em> o Las monedas <\/em>(p. 29).<\/p>\n<p>La profunda noche metaf\u00edsica, que no es otra cosa que \u201cel silencio de la luz\u201d como se refiere Dante, es la condici\u00f3n necesaria y el clima espiritual para generar la palabra.\u00a0 En<em> Fuego salv\u00edfico<\/em> (p.57), el vate proclama en su vocaci\u00f3n demi\u00fargica<em>: Fuego salv\u00edfico ser\u00e9, \/ llama que no quema, \/ Palabra encendida \/ tras neol\u00edticos inviernos.\/\/ Por este fuego tendr\u00e1n\/ claridades inauditas\/ en la m\u00e1s densa oscuridad<\/em>. Pero la inspiraci\u00f3n no es suficiente para un poeta. Es necesario que \u00e0 la obra de arte, creada con talento, respondan no solo la buena voluntad, la perseverancia y el don interior, sino tambi\u00e9n las fuerzas naturales excepcionales, manejadas y controladas por una inteligencia a la vez osada, prudente, intuitiva, humilde, y por una experiencia consumada. Es entonces, a mi modo de ver, que la poes\u00eda puede ser considerada \u201cel sol de los ciegos\u201d, met\u00e1fora que sugiere lucidez, clarividencia, la inteligencia sutil de quien se adentra en la realidad profunda, oculta, y comparte este descubrimiento con el lector.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-5995 size-full\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/2.jpg\" alt=\"\" width=\"414\" height=\"624\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/2.jpg 414w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/2-199x300.jpg 199w\" sizes=\"auto, (max-width: 414px) 100vw, 414px\" \/><\/p>\n<p>Lo que me parece expl\u00edcito, en este poemario que ahora publica Vaso Roto, es m\u00e1s el criterio de recopilaci\u00f3n de los poemas que la organizaci\u00f3n o estructuraci\u00f3n de un libro de poes\u00eda. Cien es, seg\u00fan Alencart, un n\u00famero conciso para imprimir estos poemas, que podr\u00edan sumarse a otros a\u00fan en gestaci\u00f3n, o gesti\u00f3n, o taller. El poema inaugural <em>Taller<\/em> (p. 11) nos revela, en una dimensi\u00f3n metapo\u00e9tica, esta intenci\u00f3n de pulir la palabra que quedar\u00e1 como arte.\u00a0 De hecho, una de las vertientes que podemos encontrar en estos poemas es el culto a la palabra en sentido b\u00edblico: <em>Digamos \/ que en el principio era la Poes\u00eda \/ y que esta nos nutre \/ y nos alcanza, \/ \/ as\u00ed pasen dos lustros \/ o dos Milenios<\/em> (p. 12). En <em>Poema encarnado<\/em> (p. 53), dirigi\u00e9ndose a Dios como c\u00f3mplice creador de la palabra po\u00e9tica, el poeta acerca el objeto de la poes\u00eda a ese universo de las cosas invisibles, que s\u00f3lo se desvelan al sumergirse en la profundidad de lo definido para encontrar lo inagotable: (<em>Pusiste cuerpo \/ al Verbo \/ y as\u00ed comenz\u00f3 \/ a brillarnos la sangre \/ junto a Ti \/\/ (&#8230;) As\u00ed vemos nacer esa Luz \/ que alumbra \/ cuando nos acorralan \/ las devastaciones. \/\/ Eres poema encarnado).<\/em><\/p>\n<p>Otra dimensi\u00f3n de la po\u00e9tica de Alencart, tambi\u00e9n presente en este libro, es la fe generada en la revelaci\u00f3n cristiana, que confiere un valor prodigioso a la acci\u00f3n y al destino del hombre. Al hacer el bien o cometer las mayores atrocidades, al tener que abrirse camino entre amigos y enemigos invisibles, entre imprevistos e imponderables avatares de la pasi\u00f3n, el hombre camina hacia las alturas de la luz o hacia el abismo de la miseria. En el poema <em>Mirada que ruega <\/em>(p. 52), el poeta analiza el dilema en el que se vive: <em>Un ojo despierto \/ y el otro quiere dormir, \/ magnetizados \/ por las mortales perip\u00e9cias \/ que tan pronto pudren\u00a0 la vida.<\/em> La humildad y fraternidad que presiden el universo de Alencart no pueden concebir un Dios (realizado en la dimensi\u00f3n terrena del Amado galileo) que no fuera la encarnaci\u00f3n misma de la perplejidad humana. La relaci\u00f3n con lo que, en su poes\u00eda, aparece como el mensaje cristiano evang\u00e9lico es la piedra de toque fundamental de su visi\u00f3n del mundo. Con palabras de transparente sencillez, evoca en el poema<em> Enviado<\/em> (p. 99) la misi\u00f3n mesi\u00e1nica de un ser inspirado: <em>Lo llamaban Hijo \/ o Hermano. Ya no est\u00e1, \/ pero su nobil\u00edssimo \/ ejemplo \/ irrumpe a diario, \/ porque hace \/ falta<\/em>. El poeta habla \u00edntimamente y en nombre personal, con afecto y sinceridad, cultivando una poes\u00eda que, no dando certezas f\u00e1ciles, se concretiza en la autenticidad de una voz situada en un silencio asc\u00e9tico, en que la conciencia se habla a s\u00ed misma y hunde al lector en lo m\u00e1s profundo de su ser. De esta forma, establece una relaci\u00f3n entre nuestro coraz\u00f3n y Dios, una interacci\u00f3n entre lo intuido y lo invisible. Se trata de saber hablar con palabras cotidianas sobre lo trascendente, hacerlo concreto y cercano, y hacernos penetrar en la vida universal.<\/p>\n<p>Al fusionar los temas dominantes Dios, la paz, la justicia social, encontramos la unidad fundamental de la visi\u00f3n po\u00e9tica de Alencart, que es el Amor. Ver los poemas: <em>\u00danico Jard\u00edn<\/em> en la p. 78 (<em>Apasionado, preparas el jard\u00edn \/ para que brote la flor \/ del asombro .\/\/ (&#8230;) Entonces el capullo revienta, \/ qu<\/em><em>al<\/em><em> enigma <\/em><em>o<\/em><em> milagro, \/ (&#8230;) Por su senda \/ podr\u00e1s llegar a un nuevo \/ Para\u00edso \/\/ Degustalo \/ apasionadamente &#8230;<\/em>) en\u00a0 que la creaci\u00f3n art\u00edstica se opera y se sugiere en met\u00e1foras relacionadas con la vivencia amorosa; <em>Eunice, cien veces cien<\/em>, p.81-89 &#8211; secuencia de seis poemas que convocan a Eunice Odio, en tono m\u00edstico y er\u00f3tico; <em>Un abrazo que toca el coraz\u00f3n para siempre,<\/em> en la p\u00e1g. 49, desahogo del sufrimiento causado por la calamidad, que solo puede ser consolado con amor solidario; o incluso, en un \u00e9xtasis de plenitud, leer el poema <em>Pedig\u00fce\u00f1o<\/em>, p-67, en el que se alaba el amor conyugal con ecos del Cantar de los Cantares.<\/p>\n<p>Mucho m\u00e1s hay que decir de este magn\u00edfico poemario, en el que el n\u00famero cien no fue elegido por casualidad: para las ciencias simb\u00f3licas, e incluso en la tradici\u00f3n inca, el cien representa una parte que forma un todo dentro del todo, un microcosmos dentro de un macrocosmos. Estableciendo la analog\u00eda, este conjunto de poemas, dentro de la trayectoria po\u00e9tica de Alfredo P\u00e9rez Alencart, tiene un simbolismo particular, en la medida en que, como dice el poeta, en la <em>Inscripci\u00f3n<\/em> (p. 7), <em>Tal vez el Amor independice al hombre de arreos truculentos, nutri\u00e9ndolo con otra ley fundamental que lo torna depositario del diario milagro de existir.<\/em> De hecho, el poeta aspira, en este hermoso libro, a una etapa de vivencias cercana a la \u201caurea mediocritas\u201d, que lo persigui\u00f3 a lo largo de su creaci\u00f3n po\u00e9tica y que ahora se plasma en la forma lapidaria de esta oda que transcribo.<\/p>\n<h4 style=\"padding-left: 40px;\"><strong>\u00a0Sosiego <\/strong><\/h4>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><em>\u00a0Recu\u00e9state<br \/>\nsobre un campo de trigo<br \/>\nenverdecido<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><em>\u00a0y celebra<br \/>\nbajo tus p\u00e1rpados<br \/>\nque no pugnas<br \/>\npor lujos o prebendas;<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><em>\u00a0celebra que tu sudor<br \/>\nno es destilaci\u00f3n<br \/>\nde angustias.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><em>\u00a0Recu\u00e9state<br \/>\ncanturreando melod\u00edas<br \/>\nque sosiegan<br \/>\ncomo los arrullos<br \/>\ndel agua.<\/em><\/p>\n<p>Con esta invitaci\u00f3n, sepamos saborear el magn\u00edfico n\u00e9ctar de sus versos, porque Alfredo P\u00e9rez Alencart es un poeta eminentemente sensible a todos los signos con los que el universo responde a las inquietudes del hombre.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_5997\" aria-describedby=\"caption-attachment-5997\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-5997 size-large\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/3-La-poeta-Leocadia-Regalo-en-la-Sala-de-la-Palabra-Foto-de-Jose-Amador-Martin-1024x593.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"371\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/3-La-poeta-Leocadia-Regalo-en-la-Sala-de-la-Palabra-Foto-de-Jose-Amador-Martin-1024x593.jpg 1024w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/3-La-poeta-Leocadia-Regalo-en-la-Sala-de-la-Palabra-Foto-de-Jose-Amador-Martin-300x174.jpg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/3-La-poeta-Leocadia-Regalo-en-la-Sala-de-la-Palabra-Foto-de-Jose-Amador-Martin-768x444.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/3-La-poeta-Leocadia-Regalo-en-la-Sala-de-la-Palabra-Foto-de-Jose-Amador-Martin-1536x889.jpg 1536w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/3-La-poeta-Leocadia-Regalo-en-la-Sala-de-la-Palabra-Foto-de-Jose-Amador-Martin.jpg 1600w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-5997\" class=\"wp-caption-text\">La poeta Leoc\u00e1dia Regalo en la Sala de la Palabra (Foto de Jos\u00e9 Amador Mart\u00edn)<\/figcaption><\/figure>\n<p><em>Leoc\u00e1dia Regalo (S. Jorge \u2013 A\u00e7ores, Portugal, 1950). Licenciada en Filolog\u00eda Rom\u00e1nica por la Facultad de Letras de la Universidad de Coimbra, ejerci\u00f3 funciones\u00a0 docentes y de formaci\u00f3n de profesores en la ense\u00f1anza en la ense\u00f1anza secundaria y superior, estando ya jubilada. Escritora, ensayista y traductora, public\u00f3 obras de car\u00e1cter cient\u00edfico y pedag\u00f3gico, teniendo colaboraciones dispersas, especialmente cr\u00edtica literaria, en revistas, peri\u00f3dicos y blogs. Como poeta,\u00a0 public\u00f3 su primer libro, Pela Voz de Calipso, en 1998, seguido de Sob a \u00c9gide da Lua (Palimage Editores, 1999).\u00a0 Passados os Rigores da Invernia aparece en 2003, en la Editorial Caminho. A\u00f1os m\u00e1s tarde da a imprenta Tons do Sul, en 2011 y, en 2018, \u00bfA duas vozes\/ A dos voces (con \u00c1lvarto Alves de Faria, editado en Salamanca por Trilce). En el \u00e1mbito de la literatura infanto-juvenil, public\u00f3\u00a0 Lia no pa\u00eds da poesia (2014), integrado en el Plan Nacional de Lectura, ambos con edici\u00f3n de Terra Ocre \/ Palimage. Est\u00e1 representada en varias antolog\u00edas. Ha participado en tres ediciones de los Encuentros de Poetas Iberoamericanos de Salamanca.\u00a0 <\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3><strong>EL SOL DE LOS CIEGOS<br \/>\nCem poemas para ler devagar<\/strong><\/h3>\n<p>El sol de los ciegos, t\u00edtulo escolhido por Alfredo P\u00e9rez Alencart para o seu mais recente poem\u00e1rio, cont\u00e9m em si uma significa\u00e7\u00e3o paradoxal a que est\u00e3o associadas as dimens\u00f5es antit\u00e9ticas da luz e da escurid\u00e3o. \u00c9 \u00e0 sombra deste t\u00edtulo que o poeta re\u00fane cem poemas de medida contida, muitas vezes lapidar, em que a voz enunciadora cultiva um discurso de intersubjectividade a que n\u00e3o s\u00e3o alheios um eu e um tu que se complementam numa assun\u00e7\u00e3o da poesia como conhecimento do mundo e de si pr\u00f3prio, tanto do sujeito que escreve como do leitor que l\u00ea, porque a palavra po\u00e9tica \u00e9 gerada na cognosc\u00eancia desta dualidade: Con el vino \/me hablo de t\u00fa, s\u00edlaba\/a s\u00edlaba,\/en confianza,\/\/ en fogosa soberan\u00eda\/ de los no vol\u00e1tiles\/ recuerdos. (p. 23).<\/p>\n<p>Assim, percorremos com o poeta uma itiner\u00e2ncia que nos convida a entrar no \u00e2mago das perplexidades partilhadas: ora em assumida espiritualidade que transcende a sua dimens\u00e3o corp\u00f3rea e terrena ( Da\u00f1o menor es perder\/ el cuerpo. Mi esp\u00edritu tiene,\/ tendr\u00e1, su particular\/ vivencia. &#8211; p. 21); ora em \u00edntima solidariedade com os outros, sejam eles homens comuns, refugiados, crian\u00e7as sem inf\u00e2ncia, jovens revolucion\u00e1rios, exilados \u00e0 deriva; ora em declara\u00e7\u00e3o expl\u00edcita do amor que lhe suscita a Esposa mia, amada\/ compa\u00f1era,(p. 67), a princesa que lhe inspira esse belo poema de Ano Novo (p. 14), a p\u00e9rola guardada por ele, feito anjo cust\u00f3dio (Perla, p.77), a \u201cmulher incans\u00e1vel\u201d que \u00e9 reverenciada no poema Amada (p.51) como algu\u00e9m que suaviza com ternura as inesperadas dificuldades da sua j\u00e1 longa peregrina\u00e7\u00e3o na terra; ora em sensato aconselhamento e l\u00facida den\u00fancia, face aos constantes perigos e tenta\u00e7\u00f5es a que os seus contempor\u00e2neos facilmente sucumbem (neste sentido, s\u00e3o significativos os poemas Consejo para envidiosos (p. 25), Invocaci\u00f3n (p. 20), Todo esto passar\u00e1 (p. 92), Holocausto (p. 26), Sed (p. 33) ou Las monedas (p. 29).<\/p>\n<p>A profunda noite metaf\u00edsica, que n\u00e3o \u00e9 o nada, mas sim \u201co sil\u00eancio da luz\u201d como refere Dante, \u00e9 a condi\u00e7\u00e3o necess\u00e1ria e a atmosfera espiritual para gerar a palavra. Em Fuego salv\u00edfico (p.57), o vate proclama na sua voca\u00e7\u00e3o demi\u00fargica: Fuego salv\u00edfico ser\u00e9,\/ llama que no quema,\/ Palabra encendida\/ tras neol\u00edticos inviernos.\/\/ Por este fuego tendr\u00e1n\/claridades inauditas\/ en la m\u00e1s densa oscuridad. Mas a um poeta n\u00e3o basta a inspira\u00e7\u00e3o. \u00c9 preciso que \u00e0 obra criada com talento respondam n\u00e3o s\u00f3 a boa vontade, a persist\u00eancia e a d\u00e1diva interior, mas tamb\u00e9m as for\u00e7as naturais de excep\u00e7\u00e3o, geridas e controladas por uma intelig\u00eancia simultaneamente ousada, prudente, intuitiva, humilde, e por uma experi\u00eancia consumada. \u00c9 ent\u00e3o, a meu ver, que se pode considerar a poesia \u201co sol dos cegos\u201d, met\u00e1fora que sugere a lucidez, a clarivid\u00eancia, a intelig\u00eancia subtil de quem penetra na realidade profunda, rec\u00f4ndita, e partilha com o leitor essa descoberta.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_5999\" aria-describedby=\"caption-attachment-5999\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-5999 size-large\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/4-Alencart-en-Castelo-Branco-Portugal-1024x684.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"428\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/4-Alencart-en-Castelo-Branco-Portugal-1024x684.jpg 1024w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/4-Alencart-en-Castelo-Branco-Portugal-300x201.jpg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/4-Alencart-en-Castelo-Branco-Portugal-768x513.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/4-Alencart-en-Castelo-Branco-Portugal-1536x1027.jpg 1536w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/4-Alencart-en-Castelo-Branco-Portugal-2048x1369.jpg 2048w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/4-Alencart-en-Castelo-Branco-Portugal-272x182.jpg 272w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-5999\" class=\"wp-caption-text\">Alencart en Castelo Branco (Portugal)<\/figcaption><\/figure>\n<p>O que me parece expl\u00edcito, nesta colect\u00e2nea agora publicada pela editora Vaso Roto, \u00e9 mais o crit\u00e9rio de reuni\u00e3o dos poemas a que o autor se prendeu do que uma organiza\u00e7\u00e3o ou estrutura\u00e7\u00e3o de um livro de poesia. Uma centena \u00e9, segundo Alencart, n\u00famero conciso para dar \u00e0 estampa este poem\u00e1rio, que poder\u00e1 ser acrescido com outros poemas ainda em gesta\u00e7\u00e3o, ou gest\u00e3o, ou oficina. O poema inaugural, Taller, (p.11) revela-nos, numa dimens\u00e3o metapo\u00e9tica, essa inten\u00e7\u00e3o de deixar lapidada a palavra que vai permanecer como arte. Ali\u00e1s, uma das vertentes que podemos encontrar nestes poemas \u00e9 o culto da palavra no sentido genes\u00edaco: Digamos\/ que en el principio era la Poes\u00eda\/ y que esta nos nutre\/ y nos alcanza,\/\/ as\u00ed pasen dos lustros\/ o dos Milenios.(p. 12). Em Poema encarnado (p. 53), dirigindo-se a Deus como c\u00famplice criador da palavra po\u00e9tica, o poeta aproxima o objecto da poesia a esse universo das coisas invis\u00edveis, que s\u00f3 se desvenda ao mergulhar no fundo do definido para a\u00ed encontrar o inesgot\u00e1vel (Pusiste cuerpo\/ al Verbo\/ y as\u00ed comenz\u00f3\/ a brillarnos la sangre\/ junto a Ti\/\/ (&#8230;) As\u00ed vemos nacer esa Luz\/ que alumbra\/ cuando nos acorralan\/ las devastaciones.\/\/ Eres poema encarnado.<br \/>\nUma outra dimens\u00e3o da po\u00e9tica de Alencart, tamb\u00e9m presente neste livro, \u00e9 a f\u00e9 gerada na revela\u00e7\u00e3o crist\u00e3, que investe a ac\u00e7\u00e3o e o destino do homem de um valor prodigioso. Ao praticar o bem ou cometendo as maiores atrocidades, tendo de encontrar o seu rumo entre amigos e inimigos invis\u00edveis, entre vicissitudes imprevistas e imponder\u00e1veis da paix\u00e3o, o homem caminha em direc\u00e7\u00e3o \u00e0s alturas da luz ou para o abismo da mis\u00e9ria. No poema Mirada que ruega (p.52), o poeta analisa o dilema em que se vive: Un ojo despierta\/ y el otro quiere dormir,\/ magnetizados\/ por las mortales perip\u00e9cias\/ que tan pronto pudren la vida. A humildade e a fraternidade que presidem ao universo de Alencart n\u00e3o poderiam conceber um Deus (concretizado na dimens\u00e3o terrena desse Amado galileo) que n\u00e3o fosse a pr\u00f3pria encarna\u00e7\u00e3o da perplexidade humana. A rela\u00e7\u00e3o com o que, na sua poesia, surge como a mensagem evang\u00e9lica crist\u00e3 \u00e9 a pedra de toque fundamental da sua vis\u00e3o do mundo. Com palavras de transparente simplicidade, evoca no poema Enviado (p. 99) a miss\u00e3o messi\u00e2nica de um ser inspirado: Lo llamaban Hijo\/ o Hermano. Ya no est\u00e1,\/ pero su nobil\u00edssimo\/ exemplo\/ irrumpe a diario,\/ porque hace\/ falta. O poeta fala intimamente e em nome pessoal, afectivamente e com sinceridade, cultivando uma poesia que, n\u00e3o dando certezas f\u00e1ceis, se instaura na autenticidade de uma voz situada no sil\u00eancio asc\u00e9tico, em que a consci\u00eancia fala a si pr\u00f3pria e leva o leitor a descer ao fundo de si mesmo. Estabelece, deste modo, uma rela\u00e7\u00e3o do nosso \u00e2mago com Deus, uma interac\u00e7\u00e3o do intu\u00eddo com o invis\u00edvel. Trata-se de saber falar com as palavras do quotidiano sobre o transcendente, tornando-o concreto e pr\u00f3ximo, e fazer-nos penetrar na vida universal.<\/p>\n<p>Pela fus\u00e3o das dominantes Deus, paz, justi\u00e7a social, encontramos a unidade fundamental da vis\u00e3o po\u00e9tica de Alencart, que \u00e9 o Amor. Vejam-se os poemas: \u00danico jard\u00edn na p. 78 (Apasionado, preparas el jard\u00edn\/ para que brote la flor\/ del asombro.\/\/ (&#8230;) Entonces el capullo revienta,\/ qual enigma o milagro,\/ (&#8230;) Por su senda\/ podr\u00e1s legar a un nuevo\/ Para\u00edso\/\/ Degustalo\/ apasionadamente&#8230;) em que a cria\u00e7\u00e3o art\u00edstica \u00e9 operada e sugerida em met\u00e1foras relacionadas com o envolvimento amoroso; Eunice, cien veces cien, p.81-89 \u2013 uma sequ\u00eancia de seis poemas convocando Eunice Od\u00edo, numa tonalidade m\u00edstica e er\u00f3tica; Un abraso que toca el coraz\u00f3n para siempre, na p. 49, desabafo sobre o sofrimento causado pela calamidade, que s\u00f3 pode ser consolado com o amor solid\u00e1rio; ou ainda, num \u00eaxtase de plenitude, leia-se o poema Pedigue\u00f1o, na p- 67, em que o amor conjugal \u00e9 louvado com resson\u00e2ncias do C\u00e2ntico dos C\u00e2nticos.<\/p>\n<p>Muito mais haveria a dizer sobre esta magn\u00edfica recolha de poemas, em que o n\u00famero cem n\u00e3o foi escolhido por acaso: para as ci\u00eancias simb\u00f3licas, e mesmo na tradi\u00e7\u00e3o inca, cem representa uma parte que forma um todo dentro do todo, um microcosmo dentro de um macrocosmo. Estabelecendo a analogia, este conjunto de poemas, dentro da traject\u00f3ria po\u00e9tica de Alfredo P\u00e9rez Alencart, possui um simbolismo particular, na medida em que, como diz o poeta na Inscripci\u00f3n (p.7), Tal vez el Amor independice al hombre de arreos truculentos, nutri\u00e9ndolo con otra ley fundamental que lo torna depositario del diario milagro de existir. Efectivamente o poeta reclama e aspira, neste bel\u00edssimo livro, a um est\u00e1dio de viv\u00eancias pr\u00f3ximas da \u201caurea mediocritas\u201d, que o foi perseguindo no decurso da sua cria\u00e7\u00e3o po\u00e9tica e que agora se plasma na forma lapidar desta ode que n\u00e3o posso deixar de transcrever e traduzir.<\/p>\n<h4 style=\"padding-left: 40px;\"><strong>Sossego<\/strong><\/h4>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Recosta-te<br \/>\nnuma seara<br \/>\nverdejante<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">e regozija-te<br \/>\na teus olhos<br \/>\nporque n\u00e3o pugnas<br \/>\npor luxo ou prebendas;<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">regozija-te porque o teu suor<br \/>\nn\u00e3o destila<br \/>\nang\u00fastias.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Recosta-te<br \/>\ncantarolando melodias<br \/>\nque fazem sossegar<br \/>\ncomo os arrulhos<br \/>\nda \u00e1gua.<\/p>\n<p>Com este convite, saibamos saborear o magn\u00edfico n\u00e9ctar dos seus versos, porque Alfredo P\u00e9rez Alencart \u00e9 um poeta eminentemente sens\u00edvel a todos os sinais com que o universo responde \u00e0 inquieta\u00e7\u00e3o do homem.<\/p>\n<figure id=\"attachment_5996\" aria-describedby=\"caption-attachment-5996\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-5996 size-large\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/5-La-poeta-Leocadia-Regalo-en-la-Sala-de-la-Palabra-Foto-de-Jose-Amador-Martin-1024x601.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"376\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/5-La-poeta-Leocadia-Regalo-en-la-Sala-de-la-Palabra-Foto-de-Jose-Amador-Martin-1024x601.jpg 1024w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/5-La-poeta-Leocadia-Regalo-en-la-Sala-de-la-Palabra-Foto-de-Jose-Amador-Martin-300x176.jpg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/5-La-poeta-Leocadia-Regalo-en-la-Sala-de-la-Palabra-Foto-de-Jose-Amador-Martin-768x451.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/5-La-poeta-Leocadia-Regalo-en-la-Sala-de-la-Palabra-Foto-de-Jose-Amador-Martin.jpg 1041w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-5996\" class=\"wp-caption-text\">La poeta Leoc\u00e1dia Regalo en la Sala de la Palabra (Foto de Jos\u00e9 Amador Mart\u00edn)<\/figcaption><\/figure>\n<p>[Foto de cabecera de Jos\u00e9 Amador mart\u00edn]<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; El sol de los ciegos, t\u00edtulo elegido por Alfredo P\u00e9rez Alencart para su \u00faltimo poemario, contiene un significado parad\u00f3jico asociado a las dimensiones antit\u00e9ticas de la luz y la oscuridad.\u00a0 A la sombra de este t\u00edtulo, el poeta recoge cien poemas de medida contenida, muchas veces lapidarios, en los que la voz enunciativa cultiva un discurso de intersubjetividad que [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":5998,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[515],"tags":[148,511,389],"class_list":["post-6000","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-leocadia-regalo-colaboraciones","tag-alfredo-perez-alencart","tag-el-sol-de-los-ciegos","tag-leocadia-regalo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6000","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=6000"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6000\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6002,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6000\/revisions\/6002"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/5998"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=6000"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=6000"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=6000"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}