{"id":6370,"date":"2022-03-02T13:47:39","date_gmt":"2022-03-02T12:47:39","guid":{"rendered":"https:\/\/tiberiades.org\/?p=6370"},"modified":"2022-03-02T18:48:55","modified_gmt":"2022-03-02T17:48:55","slug":"david-cortes-caban-sobre-islote-de-ernesto-alvarez-puerto-rico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tiberiades.org\/?p=6370","title":{"rendered":"David Cort\u00e9s Cab\u00e1n: Sobre \u2018Islote\u2019, de Ernesto \u00c1lvarez (Puerto Rico)"},"content":{"rendered":"<h3><\/h3>\n<h3><em>Islote: Geograf\u00eda, Historia y Cultura<br \/>\nen la zona entre Arecibo-Barceloneta, de Ernesto \u00c1lvarez<\/em><\/h3>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/em>El poeta, novelista y ensayista Ernesto \u00c1lvarez nos invita a conocer las particularidades geogr\u00e1ficas del Islote que lo vio nacer y la nobleza de su gente descrita en un lenguaje que da un toque po\u00e9tico a la narraci\u00f3n. En <em>Islote <\/em>convergen paisajes en los que el lector puede apreciar las diversas an\u00e9cdotas, memorias e impresiones que entrelazan la vida del autor con la historia de nuestra zona costera. Si bien este libro enfoca los espacios geogr\u00e1ficos y el bagaje cultural de Islote, tambi\u00e9n es cierto que profundiza en la vida de las comunidades fundi\u00e9ndolas en distintas miradas del entorno.<\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/em>Primeramente, el Dr. Ernesto \u00c1lvarez enfocar\u00e1 el pasado y los aspectos geogr\u00e1ficos de la zona islote\u00f1a para luego describir la realidad distintiva del lugar haciendo una exposici\u00f3n de sus or\u00edgenes y demarcando esa extensi\u00f3n geogr\u00e1fica que muchas veces ignoramos cuando queremos poner en perspectivas la historia de nuestros pueblos: <em>Es Islote un territorio entre dos r\u00edos. Si al Norte lo limita y da forma a sus hermosas playas el Oc\u00e9ano Atl\u00e1ntico y se tiende al Sur la Laguna Tiburones, llamada com\u00fanmente Ca\u00f1o Tiburones, es f\u00e1cil comprender sus l\u00edmites geogr\u00e1ficos cuando se le observa rodeado de agua. Es, en fin una Isla, en la que cabr\u00eda al menos diez veces la isleta de San Juan<\/em> <a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><sup>[1]<\/sup><\/a>. El autor enfatiza la extensi\u00f3n territorial de Islote y sectores adyacentes para luego enfocar sus transformaciones utilizando como fuente el libro de \u00cd\u00f1igo Abbad y Lasierra <a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"><sup>[2]<\/sup><\/a>, y apuntalando a su vez la distancia de aquel pasado con los cambios transcurridos en esta zona a trav\u00e9s del tiempo. En este contexto expresar\u00e1 lo que observ\u00f3 de ni\u00f1o, lo que ha guardado secretamente en su memoria como un gran tesoro: \u2026<em>Haciendo un recorrido por este sector del barrio Islote, recuperando memorias para alimentar nuestro leg\u00edtimo orgullo de ser y pertenecer a un lugar, en apariencia m\u00ednimo, pero grande en esp\u00edritu\u2026 <\/em>(80).<\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/em>Para los que apenas conocemos la realidad hist\u00f3rica de Islote, este nuevo libro de Ernesto \u00c1lvarez presenta toda una historia llena de sorpresas y profundas observaciones ya que a veces, por no decir siempre, existe un abismo entre lo que creemos conocer, pero desconocemos. Los seres que d\u00eda a d\u00eda transforman la din\u00e1mica cultural de nuestros pueblos transcurren por estas p\u00e1ginas con la gratitud que el paisaje mismo ofrece a sus vidas. En mi lectura, m\u00e1s que fijarme en los aspectos geogr\u00e1ficos que en el fondo son la defensa total de esta hermosa cr\u00f3nica, me quedo como sumergido en la singularidad de las estampas regionales y en los pasajes evocativos que proyectan recuerdos de infancia: <em>Cuando yo era ni\u00f1o, o\u00eda nombrar esa esquina como La Curva de \u00d1o Goyo. Sin duda alg\u00fan Gregorio debi\u00f3 vivir en este sitio o ser los terrenos aleda\u00f1os a su propiedad <\/em>(53).<\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/em>Esto lo dice \u00c1lvarez al hablar de la Playa de Caza y Pesca; y sobre esa porci\u00f3n de tierra llamada \u201cPiqui\u00f1a\u201d, apunta: <em>No tengo idea de d\u00f3nde le viene el nombre a este sector de Islote. He formulado muchas veces en mi mente este enigma, sin acertar con una respuesta satisfactoria. Me pregunto si se debe a que las aguavivas o medusas abundaban en sus playas, cuyos filamentos producen ardor intenso al rozar un cuerpo\u2026 <\/em>(63). Hay en la secuencia de estas estampas el conocimiento que atrae como ganando en proyecci\u00f3n humana aquello que los a\u00f1os no han podido borrar. Por eso, como quien dialoga poniendo el coraz\u00f3n en lo que dice, el escritor nos acerca a su intimidad. Y no es extra\u00f1o que as\u00ed sea para los que conocen la dedicaci\u00f3n de Ernesto a todo lo que tenga que ver con la historia y la cultura puertorrique\u00f1a. En este sentido, si fu\u00e9ramos a medir intelectualmente su vida tendr\u00edamos que medirla a trav\u00e9s de su laboriosa escritura, su dedicaci\u00f3n a lo nuestro y las hermosas ediciones que a\u00f1o tras a\u00f1o saca a la luz no por orgullo propio, sino para satisfacci\u00f3n de otros y otras porque este escritor no visita su obra por el apasionamiento de proyectar a quienes considera dignos de admiraci\u00f3n y reconocimiento.<\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/em>Por eso, este nuevo libro es otra publicaci\u00f3n que afirma la constancia de su trabajo. Las cosas que vemos en <em>Islote <\/em>van uniendo aqu\u00ed y all\u00e1 recuerdos que no son meras curiosidades, sino trazos de ese mundo del que experimentamos una grata sensaci\u00f3n de afecto tal como si estuvi\u00e9semos caminando por su historia. Los detalles que emergen de la lectura vuelan una y otra vez acercando lo que parec\u00eda una realidad perdida en el tiempo: <em>Entre las primeras memorias que de m\u00ed tengo est\u00e1 una ocurrida cuando yo ten\u00eda cuatro a\u00f1os y al parecer definir\u00eda mi car\u00e1cter para el resto de mi vida <\/em>(90). Esta visi\u00f3n enfatizar\u00e1 los hechos que rodearon la vida del autor convirtiendo la experiencia de la ni\u00f1ez en hechos referenciales. Un testimonio vivo que vincula al narrador con los diferentes contextos geogr\u00e1ficos que ir\u00e1n redescubri\u00e9ndonos el Islote que hoy d\u00eda conocemos: memorias, cuadros, detalles, costumbres, situaciones y descripciones que marcan las peculiaridades que matizan este libro. En este sentido, <em>Islote\u2026 <\/em>no es tan solo una cr\u00f3nica, sino tambi\u00e9n la historia personal de esas experiencias que se convierten en una especie de di\u00e1logo afectuoso. As\u00ed, por ejemplo, leemos: <em>El sector Bo\u00e1n tiene su historia. Bo\u00e1n debi\u00f3 ser el cacique que habit\u00f3 esta costa a la llegada de los espa\u00f1oles a la zona de Arecibo. Si no fue el nombre del r\u00e9gulo, el topon\u00edmico es de origen aut\u00f3ctono, sobreviviendo en la tradici\u00f3n del sitio que lo lleva <\/em>(121). Y m\u00e1s adelante: \u2026<em>Bo\u00e1n es el nombre de un sector de Islote hoy. Al iniciar la historia con la invasi\u00f3n hisp\u00e1nica, debi\u00f3 ser un cacicazgo, pues el nombre geogr\u00e1fico ha sobrevivido a trav\u00e9s de siglos. \u00a1Hasta el sol de hoy! <\/em>(139).<\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/em>Pero el nombre de Islote evoca tambi\u00e9n el reconocimiento y la ternura, las costumbres y tradiciones, la poes\u00eda y el trabajo solidario de quienes hacen de este lugar el gran motivo de sus vidas. He aqu\u00ed reflejada la memoria y sentido de solidaridad de la comadrona Margarita Correa: <em>\u00a1Cu\u00e1nta gratitud merece una persona que dio su vida al servicio de una comunidad recibiendo poca recompensa! <\/em>(123); asimismo la figura de aquel joven (Arqu\u00edmides P\u00e9rez) que desafiaba el oleaje de las costas hasta convertirse \u00e9l mismo en la desgarradora imagen de su muerte en el poema \u201cQuimi al aire\u201d, de Ferdinand Padr\u00f3n Jim\u00e9nez (129):<\/p>\n<p style=\"padding-left: 200px;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 (\u2026)<br \/>\nDotado de silencio,<br \/>\nal borde de la piedra detenido,<br \/>\ncomo una estatua humilde<br \/>\nve\u00edas el mar,<br \/>\nsencillamente,<br \/>\npero el mar entraba en ti<br \/>\nigual que una estaci\u00f3n interminable,<br \/>\npoblada de meses sucesivos\u2026 <em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em><br \/>\n<\/em><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-6366 size-full\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/2.jpg\" alt=\"\" width=\"1024\" height=\"683\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/2.jpg 1024w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/2-300x200.jpg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/2-768x512.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/2-272x182.jpg 272w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/p>\n<p><em><br \/>\n<\/em><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/em>El paisaje y el ambiente natural de la vida al aire libre o los trabajos de campo, ilustrados sutilmente en los cuadros del pintor Samuel Garc\u00eda Rom\u00e1n (<em>Aires Arecibe\u00f1os, La ci\u00e9naga, Ca\u00f1o Tiburones<\/em>), son tambi\u00e9n hermosos referentes visuales de estas cr\u00f3nicas, asimismo las creaciones artesanales de Thelma \u00c1lvarez; magn\u00edficos signos de creatividad y evidencia art\u00edstica como lo es tambi\u00e9n el Taller de Artesan\u00edas de Jorge Campos, lugar en el que grandes y chicos imprimen a la creaci\u00f3n de m\u00e1scaras el sentido de las tradiciones y fantas\u00edas que acompa\u00f1an las festividades navide\u00f1as. En esta secuencia hallamos al artista Osvaldo de Jes\u00fas, cuya poderosa intuici\u00f3n lo ha llevado a crear hermosas serigraf\u00edas sobre nuestros patriotas (Hostos, Betances, Julia de Burgos) y a recuperar la imagen precoz de los alados visitantes que adornan su obra pict\u00f3rica: <em>Defensor del ambiente y las criaturas que en \u00e9l habitan, las serigraf\u00edas de Osvaldo de Jes\u00fas rinden tributo a la ornitolog\u00eda local, al pintar aves de dif\u00edcil localizaci\u00f3n en la geograf\u00eda de Islote. Garzas, turpiales, reinitas y sampedritos aparecen entre los llevados por el artista a sus serigraf\u00edas. M\u00ednimas expresiones de vida como el cobito marino aparecen en sus obras <\/em>(186).<\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/em>Hay que resaltar igualmente el sentido ecol\u00f3gico en la obra de Karen Lardie Reyes, contempladora de una naturaleza que funde en la candidez de sus textos la esplendorosa imagen del paisaje: <em>Si desde alg\u00fan altozano caribe\u00f1o y frondoso \/ alcanzo a verte, Isla, en tanta gloria, \/ \u00bfc\u00f3mo no habr\u00eda de estallar mi fr\u00e1gil alma \/ al observarte desde una nube esplendorosa \/ cual si fuera due\u00f1a de tu criolla historia?\u2026 <\/em>(Poema, \u201cRemedio natural\u201d, 239). Y es que en <em>Islote <\/em>viajamos hacia la tierra, hacia la geograf\u00eda, hacia las consideraciones humanas de aquello que nos parec\u00eda oculto y ahora se nos ofrece en este libro. Todo un mundo percibido desde la altura del conocimiento y en la evocaci\u00f3n del car\u00e1cter local y de su gente. No de un lugar com\u00fan, sino de este Islote que trae la luz de un paisaje que no podr\u00eda ser visto sino por quienes saben corresponderse con la tierra que les vio nacer y hablar de ella con orgullo, como extensi\u00f3n y experiencias de la vida.<\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Frente a Costa de Oro, donde se hallan los petroglifos en el mar, al cruzar la carretera 681 inicia otra carretera hacia el interior. Desde la entrada se divisa una casa, en la esquina, enarbolando la bandera puertorrique\u00f1a\u2026 <\/em>(273)<em>. <\/em>Por ese camino contemplamos la casa de Iv\u00e1n El\u00edas Rodr\u00edguez y la Dra. Marta Qui\u00f1ones Dom\u00ednguez protagonistas de las duras y continuas luchas para defender el ambiente como expresi\u00f3n espiritual de sus vidas. Por eso los seres que asoman por estas cr\u00f3nicas perdurar\u00e1n cari\u00f1osamente al comp\u00e1s del tiempo: <em>Tampoco olvido que, al reiniciarse las clases en enero, un d\u00eda despu\u00e9s de Reyes, a Daniel Correa le entreg\u00f3 la Principal dos juguetes: una bola de b\u00e9isbol para un ni\u00f1o y un estuchito de costura para una ni\u00f1a, los cuales deb\u00eda dar a alguien \u2018que los reyes no hubieran visitado\u2019. En medio del dilema que significaba la encomienda, sabiamente Mr. Correa decidi\u00f3 rifarlos entre sus alumnos. <\/em>(299). En este contexto no podr\u00edan pasar desapercibidos personajes como don Pedro del Valle (203), Andr\u00e9s Betancourt (211), Jos\u00e9 A. Santiago Delgado (217), Luis Felipe Rom\u00e1n (283), don Ferdinand P\u00e9rez \u201ctejedor de chinchorros\u201d (331), Al\u00ed Rivera (335) y tantos seres que representan los valores y la grandeza cultural y humana de Puerto Rico.<\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/em>Una an\u00e9cdota tristemente ir\u00f3nica refiere el suceso ocurrido una noche de deportes en el Parque Sixto Escobar en San Juan a \u201cEl Gallito de Barceloneta\u201d (1913-1979) primer campe\u00f3n mundial de boxeo en nuestra historia. Esta an\u00e9cdota revela la ignorancia y errada percepci\u00f3n de algunos seres (311). Pero no es la particular realidad de un <em>ser<\/em> lo que el profesor Ernesto \u00c1lvarez expresa aqu\u00ed, sino la realidad de los que vivifican la imagen de nuestros pueblos convirti\u00e9ndolos en referencias de un <em>vivir <\/em>que derrumba la falsa imagen promovida por algunos. Por aquellos que confunden el progreso material con la profunda idiosincrasia de los pueblos. Por eso admiramos la interioridad de estas cr\u00f3nicas evocadoras de seres trabajadores, so\u00f1adores que en las distintas realidades de la vida exponen la fortaleza que los define. <em>Un hijo de este pueblo puede pasar inadvertido por varias razones. No naci\u00f3 \u201cen la loza\u201d, como se dice de quienes nacen en la ciudad <\/em>(335), se\u00f1ala el autor al recordar al amigo Al\u00ed Rivera y fusionar su nombre con el de la comunidad \u201cEl Piche\u201d lugar de nacimiento del m\u00fasico. Fue Al\u00ed quien organiz\u00f3 la Rondalla Los Laureles con los amigos Jos\u00e9 Caballero, Ismael Rivera, Alfonso Maldonado y Di\u00f3genes P\u00e9rez. Sus datos biogr\u00e1ficos el lector puede consultarlos en la revista <em>Ecos de Plazuela, <\/em>de Barceloneta.<\/p>\n<figure id=\"attachment_6367\" aria-describedby=\"caption-attachment-6367\" style=\"width: 543px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-6367\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/3-David-Cortes-Caban-y-Ernesto-Alvarez.jpg\" alt=\"\" width=\"543\" height=\"332\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/3-David-Cortes-Caban-y-Ernesto-Alvarez.jpg 543w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/3-David-Cortes-Caban-y-Ernesto-Alvarez-300x183.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 543px) 100vw, 543px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-6367\" class=\"wp-caption-text\">David Cort\u00e9s Cab\u00e1n y Ernesto \u00c1lvarez<\/figcaption><\/figure>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/em>Por otro lado, el nombre de Blanca Mar\u00eda Marchand y su aportaci\u00f3n cultural no podr\u00edan pasar desapercibidos en estas cr\u00f3nicas. Ernesto \u00c1lvarez usa el libro del escritor Luis Felipe Castell\u00f3 para introducir un breve comentario y transcribir varias estrofas rom\u00e1nticas que reflejan la emotiva visi\u00f3n del paisaje en la obra de esta escritora: <em>Hay en la autora una vena de amor trascendental y patriotismo superiores a los versos de compromiso\u2026 <\/em>(342). Y <em>concierne vincular a la autora con el devenir hist\u00f3rico y geogr\u00e1fico de Islote <\/em>(343)<em>.<\/em> He aqu\u00ed un par de estrofas dedicadas a Sixto Escobar:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 200px;\">En el barrio Palmas Altas<br \/>\nvio la luz por vez primera<br \/>\nel Gallito Campe\u00f3n<br \/>\ngloria de Barceloneta.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 200px;\">Entre verdes cocoteros<br \/>\nnaci\u00f3 en una humilde cuna.<br \/>\nEl Atl\u00e1ntico le dio<br \/>\nsu inquietud y su bravura.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 200px;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 (343)<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Para Ernesto \u00c1lvarez las vidas de los que han contribuido a fortalecer la historia cultural de Islote no pasar\u00e1 inadvertida. He aqu\u00ed evocado otro significativo poeta, Jos\u00e9 Vanga Rodr\u00edguez (V\u00e9sper), que universalizar\u00e1 en el rumor del mar su clamor por un mundo incontaminado y de mayor justicia. <em>Mucho hay que auscultar en la obra en versos de este poeta. V\u00e9sper denuncia dimensiones insospechadas del ser humano. En el poema transcrito, la protesta de la poes\u00eda social-realista est\u00e1 impl\u00edcita, no con la arenga con la que otros gritan; el de Barceloneta concibe la met\u00e1fora m\u00faltiple: los peces muertos o por morir son tambi\u00e9n los humanos, de ah\u00ed ese paralelismo que opera en su poema <\/em><a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\"><sup>[3]<\/sup><\/a>:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 200px;\">Herido el mar est\u00e1 sangrando peces.<br \/>\nEn la mesa de oro del portento<br \/>\nes la hora de cena y silban peces.<br \/>\nLa tarraya enlutada gime al viento<br \/>\nAl comp\u00e1s de a rebato de un millar de pesta\u00f1as.<br \/>\nInn\u00fameras cocinas est\u00e1n fr\u00edas,<br \/>\nmil bocas est\u00e1n secas y yertas,<br \/>\ny un enorme rencor se despereza.<br \/>\n(\u2026)<\/p>\n<p style=\"padding-left: 200px;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 (346-347)<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La poes\u00eda canta y nos lleva por varios caminos en el devenir de la vida. Y en este contexto, de luchas y contradicciones, es justo que busquemos en la poes\u00eda la luz optimista de un mejor porvenir. Por eso Ernesto \u00c1lvarez no podr\u00eda dejar de mencionar los m\u00e9ritos de quienes reflejan en sus obras el ambiente y el tiempo que les toc\u00f3 vivir. De ah\u00ed que Islote no represente solo el andamiaje estructural del libro, sino tambi\u00e9n la imagen de quienes expresan en la poes\u00eda la patria que aman y su realidad hist\u00f3rica y pol\u00edtica. En este contexto los poemas de Luis Felipe Castell\u00f3 Cruz revelan ese sentido patri\u00f3tico y religioso que se\u00f1ala Ernesto \u00c1lvarez: (\u2026) <em>Felipe Castell\u00f3 ha dedicado inter\u00e9s y esfuerzos a reconocer los valores literarios de su pueblo. Como creador de poes\u00eda, Castell\u00f3 deja abundante obra en Ecos de Plazuela <\/em>(349)<em>. <\/em>He aqu\u00ed un poema dedicado a Juan Antonio Corretjer:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 200px;\">La patria, con mucho amor,<br \/>\ncon una pausa en su llanto,<br \/>\nte ofrenda un hermoso canto<br \/>\nen la voz de un ruise\u00f1or.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 200px;\">Tu vida fue consagrada<br \/>\na tu m\u00e1s ferviente anhelo.<br \/>\nFue Consuelo <a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\"><sup>[4]<\/sup><\/a> tu consuelo<br \/>\nen la dif\u00edcil jornada.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 200px;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u2026<\/p>\n<p style=\"padding-left: 200px;\">Jam\u00e1s tu alma doblegaron<br \/>\nlos reyes de la avaricia.<br \/>\nPor tu amor a la justicia<br \/>\nlos ruines te encarcelaron.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 200px;\">Valeroso borincano,<br \/>\nsensible poeta ciale\u00f1o,<br \/>\npara realizar tu sue\u00f1o<br \/>\nnos gu\u00edas desde el otro plano.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 200px;\">En las batallas cruciales,<br \/>\nComandante, al frente sigues.<br \/>\nVa a tu lado \u00c1ngel Rodr\u00edguez<br \/>\nm\u00e1rtir de tu amado Ciales.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 200px;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u2026<\/p>\n<p style=\"padding-left: 200px;\">Juan Antonio Corretjer,<br \/>\n\u00a1Oh, glorioso Comandante!<br \/>\nTu voz nos dice: \u00a1Adelante!<br \/>\nMorir luchando es vencer\u2026<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-6368 \" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/4.jpg\" alt=\"\" width=\"673\" height=\"841\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/4.jpg 736w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/4-240x300.jpg 240w\" sizes=\"auto, (max-width: 673px) 100vw, 673px\" \/><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/em>Variedad de discursos confluyen sobre un mismo plano, realidades que responden tambi\u00e9n a diferentes \u00edndoles y contextos son los motivos que provocan la grata lectura de este libro. Leer para comprender de un modo directo las cosas que confieren a la vida diaria una memoria para ser compartida, una realidad que deja o\u00edr sus voces como sobre un gran territorio olvidado que pide exteriorizarse para revelar las experiencias que nos unen: <em>Durante mi infancia, hab\u00eda el anc\u00f3n que transportaba a la gente de Arecibo-Islote por el R\u00edo Grande, \u00e1rea cercana a su desembocadura, desde El Fuerte hasta Vig\u00eda. El anc\u00f3n no era el embarcadero donde se abordaba, sino una balsa amplia que impulsada por una p\u00e9rtiga hac\u00eda avanzar Pepe Mar\u00edn por el r\u00edo entre el Manglar de Jareales hasta alcanzar la banda oriental del cuerpo de agua <\/em>(\u201cEl Anc\u00f3n de Barceloneta\u201d, 352-354). Estas memorias son producto de ese pasado al que el profesor \u00c1lvarez le asigna un lugar especial. Por eso el relato fluye enfatizando la voz de quien escribe, y produciendo una suerte de relaci\u00f3n directa con el lector. Lo que amamos viaja entre la historia y los sue\u00f1os. Perdura entre el pasado y un presente que se revela como un viaje interminable. Y ciertamente as\u00ed es la vida en este <em>Islote <\/em>que sentimos nuestro, en este pedazo de tierra en el que viajamos por caminos donde todo converge frente al tiempo.<\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/em>De alg\u00fan modo, los que lean este libro har\u00e1n sus propias reflexiones, recordar\u00e1n experiencias parecidas a las suyas, historias que fortalecen la vida. Porque en el fondo la vida es lo que es, un viaje en el que somos sus protagonistas. En Islote el pasado y el presente representan la imagen de ese viaje. La conciencia que nos advierte el valor intr\u00ednseco del ser y las cosas que no pueden escapar del mapa de la realidad como la imagen de esa humilde tortuga capturada: <em>La captura de una tortuga era un acontecimiento de grandes proporciones durante el siglo pasado, digamos hasta hace medio siglo. El folklore del barrio estaba dispuesto a dar muestras de ingenio de distintos modos, desde el chiste popular hasta la composici\u00f3n de d\u00e9cimas\u2026 <\/em>(376). <em>Somos tambi\u00e9n conscientes de que el valor de estas d\u00e9cimas es el documental, folkl\u00f3rico, y tal vez sentimental, m\u00e1s que el art\u00edstico. Ellas nos ayudan a rememorar nuestras costumbres, y a guardar memoria de los hechos de nuestro pueblo <\/em><a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\"><sup>[5]<\/sup><\/a><em>. <\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/em>Para concluir, escuchemos el \u201cp\u00e1jaro-orquesta\u201d que anuncia el comienzo de un nuevo d\u00eda, y, sin duda, tambi\u00e9n la visi\u00f3n de este Islote tan profundo en el vuelo del virtuoso ruise\u00f1or.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 200px;\">El ruise\u00f1or posando en coralinos flamboyanes<br \/>\ncon don virtuoso a\u00fan m\u00e1s se elevar\u00eda<br \/>\nal concierto supremo; glorioso festival<br \/>\nde este p\u00e1jaro-orquesta en armon\u00edas de coro<br \/>\nque amaneciendo anuncia el comienzo del d\u00eda. <a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\"><sup>[6]<\/sup><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Nueva York<\/em><br \/>\n<em>Invierno, 2022<\/em><\/p>\n<p><em>David Cort\u00e9s Cab\u00e1n (Arecibo, Puerto Rico, 1952). Cort\u00e9s Cab\u00e1n posee una Maestr\u00eda en Literatura Espa\u00f1ola e Hispanoamericana de The City College (CUNY). Fue maestro en las Escuelas Primarias de Nueva York y profesor adjunto del Departamento de Lenguas Modernas de Hostos Community College of the City University of New York. Ha publicado los siguientes libros de poes\u00eda: Poemas y otros silencios (1981), Al final de las palabras (1985), Una hora antes (1991), El libro de los regresos (1999), Ritual de p\u00e1jaros: antolog\u00eda personal (2004) e Islas (2011). Sus poemas y rese\u00f1as literarias han aparecido en revistas de Puerto Rico, Estados Unidos, Latinoam\u00e9rica y Espa\u00f1a. En 2006 fue invitado al III Festival Mundial de Poes\u00eda de Venezuela, y en 2015 a la Feria Internacional del Libro de Venezuela (FILVEN), dedicada a Puerto Rico. Ha participado en los Festivales Internacionales de Poes\u00eda de Cali, Colombia (2013), de Managua, Nicaragua (2014) y de Salamanca (2019). En 2014 fue invitado a presentar \u201cNoche de Juglar\u00eda, cinco poetas venezolanos\u201d, en Berna y Ginebra, Suiza. Ese mismo a\u00f1o la Universidad de Carabobo, en Valencia, Venezuela, le otorg\u00f3 la Orden Alejo Zuloaga Egusquiza en el Festival Internacional de Poes\u00eda. Reside en la ciudad de Nueva York desde 1973.<\/em><\/p>\n<figure id=\"attachment_6369\" aria-describedby=\"caption-attachment-6369\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-large wp-image-6369\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/5-David-Cortes-Caban-en-la-salmantina-Plaza-de-Anaya-foto-de-Luis-Borja-1024x579.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"362\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/5-David-Cortes-Caban-en-la-salmantina-Plaza-de-Anaya-foto-de-Luis-Borja-1024x579.jpg 1024w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/5-David-Cortes-Caban-en-la-salmantina-Plaza-de-Anaya-foto-de-Luis-Borja-300x170.jpg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/5-David-Cortes-Caban-en-la-salmantina-Plaza-de-Anaya-foto-de-Luis-Borja-768x434.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/5-David-Cortes-Caban-en-la-salmantina-Plaza-de-Anaya-foto-de-Luis-Borja-1536x868.jpg 1536w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/5-David-Cortes-Caban-en-la-salmantina-Plaza-de-Anaya-foto-de-Luis-Borja-2048x1157.jpg 2048w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-6369\" class=\"wp-caption-text\">David Cort\u00e9s Cab\u00e1n en la salmantina Plaza de Anaya (foto de Luis Borja)<\/figcaption><\/figure>\n<p><em>Ernesto \u00c1lvarez (Arecibo, Puerto Rico, 1937). Pintor, ensayista, narrador y poeta. En 1966 obtuvo el B.A. en Bellas Artes de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de R\u00edo Piedras. Desde 1963, a\u00fan sin haberse graduado, fue nombrado supervisor de Artes Gr\u00e1ficas del Centro Universitario y Director de la Sala de Exposiciones en la misma instituci\u00f3n. En 1964 fund\u00f3 el grupo Forma Universitaria de artistas j\u00f3venes, abriendo brechas en las cerradas estructuras que dominaban el arte puertorrique\u00f1o. Ofreci\u00f3 exposiciones de su obra pict\u00f3rica en el Ateneo Puertorrique\u00f1o, Museo UPR, Centro Universitario y Recinto Universitario de Mayag\u00fcez, entre otras. En 1969 emigr\u00f3 a Nueva York. Trabaj\u00f3 como maestro biling\u00fce en escuelas p\u00fablicas. Complet\u00f3 una Maestr\u00eda en Literatura Espa\u00f1ola e Hispanoamericana y un Doctorado en Filosof\u00eda y Letras en la Universidad de Nueva York. Como autor, ha escrito novelas, poes\u00eda, ensayos, cr\u00edtica de arte y literaria. Su tesis doctoral Manuel Zeno Gand\u00eda: est\u00e9tica y sociedad, fue publicada por la Editorial UPR.\u00a0 Entre sus libros de poes\u00eda est\u00e1n: Canto a C\u00e9sar Vallejo, Sobre el puente de Brooklyn y\u00a0 ERas de ERos. Autores como Josemilio Gonz\u00e1lez, Juan Mart\u00ednez, Priscilla Rosario Medina, Edgardo Rodr\u00edguez Julia, Carmen D. Hern\u00e1ndez, entre otros, han dedicado estudios a su obra literaria.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><sup>[1]<\/sup><\/a> Ernesto \u00c1lvarez, <em>Islote, <\/em>Arecibo, Ediciones Bo\u00e1n, 2021, p. 8.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\"><sup>[2]<\/sup><\/a> <em>Ibid<\/em>., pp. 9-12.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\"><sup>[3]<\/sup><\/a> V\u00e9ase el poema en las pp. 346-347. \u201cVeneno: Inmortalidad\u201d. El autor de estas cr\u00f3nicas lo clasifica como una muestra de poes\u00eda social, y una voz de protesta contra la contaminaci\u00f3n del ambiente.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\"><sup>[4]<\/sup><\/a> Se refiere a la esposa del poeta Corretjer.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\"><sup>[5]<\/sup><\/a> Ver la secci\u00f3n, \u201cLa Peja\u201d, pp. 372-384.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\"><sup>[6]<\/sup><\/a> Karen Lardie Reyes, \u201cAspectos ecol\u00f3gicos de su poes\u00eda\u201d, pp. 238-240.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Islote: Geograf\u00eda, Historia y Cultura en la zona entre Arecibo-Barceloneta, de Ernesto \u00c1lvarez \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El poeta, novelista y ensayista Ernesto \u00c1lvarez nos invita a conocer las particularidades geogr\u00e1ficas del Islote que lo vio nacer y la nobleza de su gente descrita en un lenguaje que da un toque po\u00e9tico a la narraci\u00f3n. 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