{"id":653,"date":"2019-02-28T18:37:55","date_gmt":"2019-02-28T18:37:55","guid":{"rendered":"http:\/\/tiberiades.org\/?p=653"},"modified":"2019-02-28T19:09:48","modified_gmt":"2019-02-28T19:09:48","slug":"el-entre-nosotros-cine-a-contra-corriente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tiberiades.org\/?p=653","title":{"rendered":"\u00c9l entre nosotros. Cine a contra corriente."},"content":{"rendered":"\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Ensayo\nde Samuel Lagunas<\/h4>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Yo\ncrec\u00ed con el cine evang\u00e9lico. Mexicano y estadunidense. Me acuerdo que en casa,\njunto a <strong><em>El rey le\u00f3n <\/em><\/strong>(1994),comenzaron a aparecer cintas VHS\ncon t\u00edtulos un tanto rimbombantes, o al menos as\u00ed me sonaban a los 10 a\u00f1os: <strong><em>Chamula:\ntierra de sangre <\/em><\/strong>(1999)o <strong><em>Religi\u00f3n: la fuerza de la\ncostumbre <\/em><\/strong>(2000), por ejemplo. Muy pronto tambi\u00e9n a\u00f1adimos a la\ncolecci\u00f3n <strong><em>Apocalipsis: atrapados en medio de la tormenta <\/em><\/strong>(Peter Gerretson\ny Andre Van Heerden, 1997). Rond\u00e1bamos el a\u00f1o 2000 y en la iglesia comenzaban a\nregalarnos el librito <strong><em>Lo que hay detr\u00e1s de las caricaturas <\/em><\/strong>de\nErnesto Ram\u00edrez Ruiz y a exhortarnos a tirar a la basura los discos de m\u00fasica\nrock. Honestamente no tengo recuerdos concretos sobre las primeras reacciones\nque me provocaron esas lejanas cintas. Ahora s\u00e9 que las primeras dos fueron\ndirigidas por el mexicano Paco del Toro y que la \u00faltima fue producida por los\nhermanos LaLonde, quienes tambi\u00e9n se encargar\u00edan de llevar a la pantalla la\nsaga de Tim LaHaye <strong><em>Dejados atr\u00e1s<\/em><\/strong><em>.<\/em>\nEstaba, desde luego, el cine b\u00edblico, \u00e9se que era exclusivamente protagonizado\npor Charlton Heston y que ve\u00edamos marat\u00f3nicamente en Semana Santa: <strong><em>Los\ndiez mandamientos<\/em><\/strong> (Cecil B. DeMille, 1956) y <strong><em>Ben-Hur <\/em><\/strong>(William Wyler,\n1961). Fueron a\u00f1os en que encontraba en esas pel\u00edculas poco m\u00e1s que una\nexperiencia familiar pero que, sin que yo lo notara, educaban mi forma de creer\ny de vivir lo que cre\u00eda. Un r\u00e1pido diagn\u00f3stico indicar\u00eda, entonces, que mi\ncreencia y mi espiritualidad se forj\u00f3 entre el miedo y el melodrama. Supongo\nque no fui el \u00fanico. As\u00ed ten\u00eda que ser la fe, o al menos as\u00ed nos lo ense\u00f1aban esas\npel\u00edculas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aquel\nescenario cambi\u00f3 cuando fuimos al cine como grupo de j\u00f3venes a ver <strong><em>La\npasi\u00f3n de Cristo <\/em><\/strong>(Mel Gibson, 2004). Acababa de cumplir 14 y ahora la religi\u00f3n\ny la vida cristiana se mostraban como un elogio del sufrimiento y las im\u00e1genes\nde los latigazos en la espalda del mes\u00edas menos carism\u00e1tico que hemos vista en\nla pantalla grande se amalgamaban muy bien con la exhortaci\u00f3n a vivir una vida\npiadosa y alejada de los placeres de la carne. Un a\u00f1o despu\u00e9s, David White\nfund\u00f3 en Estados Unidos la compa\u00f1\u00eda productora <strong><em>Pure Flix<\/em> <\/strong>aunque no fue\nsino hasta muchos a\u00f1os despu\u00e9s que la empresa adquirir\u00eda fama mundial. Y es\nque, mucho antes que<strong> <em>Cuarto de guerra<\/em><\/strong><em>\u00b8 <\/em>a M\u00e9xico lleg\u00f3 <em>Mi esperanza<\/em>,\nla campa\u00f1a evangel\u00edstica que aunaba discipulados con la proyecci\u00f3n de una\npel\u00edcula en televisi\u00f3n abierta coronada por un serm\u00f3n del iconoclasta y\nac\u00e9rrimo detractor de Hollywood Billy Graham. Creo que la pel\u00edcula se llam\u00f3 <strong><em>El\nvalor de un alma<\/em><\/strong>y tuvo el m\u00e9rito\nde hacer patente el fin de todo el cine evang\u00e9lico: salvar almas, ganar\nadeptos; para eso serv\u00edan y siguen sirviendo esas pel\u00edculas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mi historia personal del cine evang\u00e9lico contin\u00faa en 2009 cuando me di cuenta de que la industria editorial cristiana norteamericana hab\u00eda encontrado un nuevo nicho de fortuna: los libros-pel\u00edcula. Y all\u00ed hay que se\u00f1alar <strong><em>A prueba de fuego <\/em><\/strong>(2008). Son los a\u00f1os en que el cine evang\u00e9lico se vuelve motivacional y encuentra tambi\u00e9n en las biopics una herramienta m\u00e1s que redituable. En las librer\u00edas cristianas de M\u00e9xico las pel\u00edculas de del Toro comienzan a ser opacadas por cintas protagonizadas por Cuba Gooding Jr. o Julia Roberts y las tramas apocal\u00edpticas son remplazadas por historias deportivas y de ascenso social. No todas eran pel\u00edculas confesionales pero encajaban muy bien con el discurso aspiracional (pre-coaching) de esos a\u00f1os. \u00c9se era el cine que gustaba: exclusivamente yanqui. Por eso, saber de una pel\u00edcula argentina que se estrenar\u00eda en 2009 fue una grat\u00edsima noticia, m\u00e1s porque estaba apadrinada por el todav\u00eda entonces \u00eddolo musical Marcos Witt. Se llam\u00f3 <strong><em>Poema de salvaci\u00f3n <\/em><\/strong>(2011)y tengo que reconocer que me encant\u00f3. Pero en ella se sintetizaba todo el cine evang\u00e9lico noventero: un adolescente rebelde hace un pacto con el diablo (o sea: se tat\u00faa y se deja crecer el cabello) y se embarca en una exitosa carrera musical en un grupo de rock mientras su devota madre ora fervorosamente para que regrese a los pies de Cristo. Alerta de spoiler: \u00e9l se arrepiente. En medio de un asalto, Pablo Olivares recuerda a Jes\u00fas y se consagra por completo a \u00e9l. La pel\u00edcula ten\u00eda todo para triunfar entre las iglesias evang\u00e9licas: una historia basada en hechos reales sobre el poder espiritual de la oraci\u00f3n materna, una demonizaci\u00f3n simplista de looks y pr\u00e1cticas juveniles, y, especialmente, un dram\u00e1tico cambio de vida. Para bien y para mal, la cinta no contaba con una buena distribuci\u00f3n, lo que la encasill\u00f3 en un costoso e ignorado DVD.  <\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/2-el-entre-nosotros-1024x601.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-655\" width=\"768\" height=\"451\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/2-el-entre-nosotros-1024x601.jpg 1024w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/2-el-entre-nosotros-300x176.jpg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/2-el-entre-nosotros-768x451.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/2-el-entre-nosotros.jpg 1203w\" sizes=\"auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El m\u00e1s reciente escal\u00f3n del cine evang\u00e9lico est\u00e1 protagonizado por Pure Flix y tiene como competidor cercano en Am\u00e9rica Latina a CanZion Producciones tratando de distribuir mejores contenidos (\u201cNuevo cine cristiano\u201d, han dicho) y en M\u00e9xico a Paco del Toro comprometido ahora con defender a la familia de las acechanzas del diablo (incluida la homosexualidad, como lo hace en la m\u00e1s reciente <strong><em>Pink. El rosa no es como lo pintan<\/em><\/strong>). Con cintas como <strong><em>Dios no est\u00e1 muerto<\/em><\/strong>, el cine evang\u00e9lico ha vuelto a colocarse en boca de todos. No s\u00f3lo porque la calidad de producci\u00f3n ha dado un salto adelante m\u00e1s que satisfactorio sino por lo reaccionario de sus historias en las que los protagonistas tienen que cumplir la presuntuosa misi\u00f3n de salvar a Dios y, de paso, a la civilizaci\u00f3n occidental.&nbsp; Volvemos a la dupla planteada en un principio: el miedo y el melodrama: el miedo a la muerte y el gusto por las familias y relaciones rotas que se recomponen milagrosamente. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es en este caudal, bosquejado intencionalmente desde mi propia biograf\u00eda, que se sit\u00faa, colosalmente, la pel\u00edcula colombiana <strong><em>\u00c9l entre nosotros<\/em><\/strong>. Escribo <em>colosalmente <\/em>porque ella se planta contra toda esta corriente de cine evang\u00e9lico y se esfuerza por dirigir el cauce hacia otro lado. <strong><em>\u00c9l entre nosotros <\/em><\/strong>es un documental y desde all\u00ed es que hay que comenzar a establecer distancias. Al cine evang\u00e9lico no le gustan las historias concretas de vida. Amparado en las biopics y en las tramas con desenlaces oscilantes entre la gloria y el castigo, lo \u00fanico que le importa a las pel\u00edculas cristianas y confesionales es el \u201cdeber ser\u201d de las y los creyentes, el c\u00f3mo deben vivir, no qui\u00e9nes realmente somos ni c\u00f3mo es que realmente vivimos. Elegir el documental antes que la ficci\u00f3n le permite a <strong><em>\u00c9l entre nosotros <\/em><\/strong>tomar otra v\u00eda: la de la cercan\u00eda y la inmediatez. Dirigido por Tom\u00e1s Casta\u00f1o Marulanda y situado enteramente en Medell\u00edn, el documental, no obstante su atomizaci\u00f3n en numerosas voces, no renuncia a contar una historia y desde el primer minuto admite la importancia de los relatos. Pero contrario a la ampulosa y kilom\u00e9trica telenovela brasile\u00f1a <strong><em>Mois\u00e9s y los diez mandamientos<\/em><\/strong>,(2015) o a la miniserie <strong><em>La Biblia <\/em><\/strong>(2013), que opta por una escenificaci\u00f3n cuasi literalista de los relatos b\u00edblicos (bastante melodramatizada en la producci\u00f3n apadrinada por Edir Macedo y sus secuaces), en <strong><em>\u00c9l entre nosotros<\/em><\/strong>la historia de Jes\u00fas importa en la misma medida que importan las historia de vida que all\u00ed vemos reflejadas: el relato de la vida de Jes\u00fas es tambi\u00e9n el relato de la vida de Lina, de Carlos, Carolina, de Daniel y de Enrique. El relato de Jes\u00fas es el que posibilita y atraviesa la historia de cada uno de ellos. <\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/3-El-colombiano-Tom\u00e1s-Casta\u00f1o-Marulanda-director-del-documental-1024x576.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-656\" width=\"768\" height=\"432\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/3-El-colombiano-Tom\u00e1s-Casta\u00f1o-Marulanda-director-del-documental-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/3-El-colombiano-Tom\u00e1s-Casta\u00f1o-Marulanda-director-del-documental-300x169.jpg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/3-El-colombiano-Tom\u00e1s-Casta\u00f1o-Marulanda-director-del-documental-768x432.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/3-El-colombiano-Tom\u00e1s-Casta\u00f1o-Marulanda-director-del-documental.jpg 1280w\" sizes=\"auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px\" \/><figcaption>El colombiano Tom\u00e1s Casta\u00f1o Marulanda, director del documental<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><em>\u00c9l\nentre nosotros<\/em><\/strong>, en este sentido, no niega su\nidentidad cristiana pero s\u00ed evita caer en ese \u201csue\u00f1o dogm\u00e1tico\u201d que ha\ncaracterizado al cine evang\u00e9lico hasta ahora. El t\u00e9rmino kantiano bien puede\nentenderse si lo ilustramos con el cuento del traje del emperador. Helo ah\u00ed, pues,\nal \u201ccine evang\u00e9lico\u201d caminando entre la multitud con la certeza de que viste\nlas mejores ropas del s\u00e9ptimo arte, pero la verdad es que est\u00e1 totalmente\ndesnudo y arrinconado. Supone que es el \u00fanico cine necesario, pero la verdad es\nque es irrelevante. No ocurre as\u00ed con el documental de Tom\u00e1s Casta\u00f1o precisamente\nporque no posee ninguna misi\u00f3n redentora; en cambio, como todo buen documental,\ncumple la honrosa funci\u00f3n de registro y testimonio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u00bfDe qu\u00e9 habla <strong><em>\u00c9l entre nosotros<\/em><\/strong>?De modos de ser y de posibilidades de\nvida desechadas y negadas por el cine evang\u00e9lico tradicional. El documental,\ngran acierto, abre paso a la diferencia desde la cotidianidad. J\u00f3venes m\u00fasicos,\ndise\u00f1adoras de modas, pintores, fot\u00f3grafos, artistas, unen sus voces y sus\nperfomances para hablar de la vida y de c\u00f3mo \u00e9sta se abre paso entre el hast\u00edo\ny la apat\u00eda que puede provocar la vida en las metr\u00f3polis. El escenario natural\ndonde vemos algunos de los tributos a artistas que incluye el documental\ncontrasta con las banquetas grises y las multitudes ensimismadas de la ciudad.\nEs la vida que triunfa sobre la muerte. Es, sin palabras, otra forma de contar\nla historia de Jes\u00fas. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La otra distancia que se observa entre <strong><em>\u00c9l entre nosotros <\/em><\/strong>y el resto del cine evang\u00e9lico es teol\u00f3gica. Las historias personales se intercalan con reflexiones teol\u00f3gicas y pastorales de John Hern\u00e1ndez, Elsa Tamez, Elizabeth Sendek, Felipe Trujillo y Juan Esteban Londo\u00f1o, quien fungi\u00f3 tambi\u00e9n como asesor teol\u00f3gico del documental. Sus opiniones, lanzadas desde la vistosa comodidad de un sill\u00f3n rojo que tiene muchas veces como fondo la ciudad de Medell\u00edn, refuerzan el discurso que va construyendo el resto de los protagonistas con sus obras y con sus palabras. El Jes\u00fas que surge de esa luminosa conjunci\u00f3n no es para nada el m\u00e1rtir que nos restriega Mel Gibson, sino un Jes\u00fas humano que no niega en ning\u00fan momento esa condici\u00f3n, sino que la asume en su plenitud y en su complejidad: un Jes\u00fas que se abre al mundo con su gracia y con su alegr\u00eda, que sana con sus manos y transforma con sus relatos. No es un Jes\u00fas que acorrala con la muerte sino un Jes\u00fas que abraza con la vida. \u00c9l es quien se mueve entre las calles y entre el tr\u00e1fico de nuestras ciudades. \u00c9l es quien est\u00e1 entre nosotros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><em>       \u00c9l entre nosotros <\/em><\/strong>es, finalmente, una apuesta por reconciliar al cine evang\u00e9lico con la juventud. Mientras la mayor\u00eda de las pel\u00edculas evang\u00e9licas gozan de un rechazo casi un\u00e1nime por la mayor parte de los j\u00f3venes (a\u00fan creyentes) dada la displicencia con que ellos mismos son retratados y los numerosos estigmas con que son sobrecargados en las cintas, este documental llama la atenci\u00f3n porque deja en claro (contrario a la generalizada suposici\u00f3n de que a los j\u00f3venes ya no nos importa Dios) el inter\u00e9s que hay en las juventudes por hablar de Dios y vivir su cotidianidad desde \u00c9l; pero el documental se aleja con raz\u00f3n de la idea de sacrificio y aislamiento que el cine evang\u00e9lico se ha encargado de pregonar y opta por evidenciar c\u00f3mo en la m\u00fasica, en la fotograf\u00eda, en la pintura, en la danza, en el dise\u00f1o y en el mismo cine se abren formas de cristalizar el impulso y el deseo que hay de vivir, a\u00fan a pesar de las condiciones de violencia que nos rodean. Celebro que el cine evang\u00e9lico latinoamericano d\u00e9 se\u00f1ales de renovaci\u00f3n; y anticipo que, si en un futuro hay que hablar de \u201cnuevo cine cristiano\u201d, seguro tendremos que comenzar por aqu\u00ed, por <strong><em>\u00c9l entre nosotros.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/4-Samuel-Lagunas-1024x535.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-657\" width=\"768\" height=\"401\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/4-Samuel-Lagunas-1024x535.jpg 1024w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/4-Samuel-Lagunas-300x157.jpg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/4-Samuel-Lagunas-768x401.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/4-Samuel-Lagunas.jpg 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px\" \/><figcaption> Samuel Lagunas<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Samuel Lagunas (Quer\u00e9taro, M\u00e9xico, 1990), es Maestro en Estudios Latinoamericanos y Licenciado en Lengua y Literaturas Hispanoamericanas por la UNAM. Como poeta ha publicado los libros \u2018Todav\u00eda ma\u00f1ana\u2019 (Mantis Editores, 2013), \u2018Plegaria por la destrucci\u00f3n universal\u2019 (Hebel, 2015), \u2018Godfully\u2019 (Diablura ediciones, 2016) y Canciones a las estrellas (Hebel, 2018). En 2016 fue ganador de los IX Juegos Florales Ram\u00f3n L\u00f3pez Velarde, y 2018 obtuvo el Premio del Festival Internacional de Escritores en San Miguel de Allende, por su libro \u2018El arte de vivir en las ciudades\u2019, as\u00ed como el Premio de Poes\u00eda de la XXXIII edici\u00f3n del Certamen Literario Gonz\u00e1lez-Waris (Espa\u00f1a). Ha recibido tambi\u00e9n el acc\u00e9sit en los \u201cJuegos Florales de Fresnillo, 2014\u201d y el tercer lugar en el \u201cTercer Premio de Poes\u00eda Joven Jorge Lara\u201d. Su trabajo se ha recogido en diversas antolog\u00edas y revistas.&nbsp; Sus poemas han sido traducidos al ingl\u00e9s y publicados en algunas antolog\u00edas y revistas. Fue finalista del III Concurso de Cr\u00edtica Cinematogr\u00e1fica y actualmente escribe sobre cine en medios impresos y electr\u00f3nicos. Es miembro de TIBER\u00cdADES.<\/em> <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ensayo de Samuel Lagunas Yo crec\u00ed con el cine evang\u00e9lico. Mexicano y estadunidense. Me acuerdo que en casa, junto a El rey le\u00f3n (1994),comenzaron a aparecer cintas VHS con t\u00edtulos un tanto rimbombantes, o al menos as\u00ed me sonaban a los 10 a\u00f1os: Chamula: tierra de sangre (1999)o Religi\u00f3n: la fuerza de la costumbre (2000), por ejemplo. 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