{"id":6610,"date":"2022-05-14T10:25:40","date_gmt":"2022-05-14T09:25:40","guid":{"rendered":"https:\/\/tiberiades.org\/?p=6610"},"modified":"2022-05-18T19:58:40","modified_gmt":"2022-05-18T18:58:40","slug":"antonio-salvado-tambores-en-el-abismo-un-singular-itinerario-lirico-de-jose-alfredo-perez-alencar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tiberiades.org\/?p=6610","title":{"rendered":"\u2018Tambores en el abismo \u2013 un singular itinerario l\u00edrico de Jos\u00e9 Alfredo P\u00e9rez Alencar"},"content":{"rendered":"<p><em>Tiber\u00edades agradece al joven poeta Jos\u00e9 Alfredo P\u00e9rez Alencar por permitirnos publicar, en primicia, el pr\u00f3logo escrito por el notable poeta lusitano Ant\u00f3nio Salvado. Su libro \u2018Tambores no abismo \/ Tambores en el abismo), saldr\u00e1 en edici\u00f3n biling\u00fce portugu\u00e9s-espa\u00f1ol, bajo el sello de Editora Labirinto (Fafe, Portugal), dirigido por Joao Artur Pinto, y en la Colecci\u00f3n Contramar\u00e9, coordinada por el poeta Victor Oliveira Mateus. La traducci\u00f3n al portugu\u00e9s ha sido realizada por la poeta y ensayista Leoc\u00e1dia Regalo, residente en Coimbra. Las pinturas de portada y de las portadillas interiores son de Miguel El\u00edas.\u00a0 Jos\u00e9 Alfredo, como anticipo de sus poemas, dice as\u00ed de la misma: \u201cMi poes\u00eda toca el coraz\u00f3n y la lealtad con lo expresado. Mi poes\u00eda, el peso de ella, tambi\u00e9n se regocija en mi sexto sentido indefinido\u201d. En portugu\u00e9s: \u201cA minha poesia toca o cora\u00e7\u00e3o e a lealdade com o que expressa. A mina poes\u00eda, o peso dela, tamb\u00e9mse regozija no meu sexto sentido indefinido\u201d<\/em><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<h3><strong><em>TAMBORES EN EL ABISMO<\/em><\/strong><strong> \u2013 UN SINGULAR ITINERARIO L\u00cdRICO<\/strong><\/h3>\n<h3><strong>DE JOS\u00c9 ALFREDO P\u00c9REZ ALENCAR<\/strong><\/h3>\n<p>Cuatro partes (o cap\u00edtulos, pues un eje de cierto modo narrativo los aproxima), constituyen el cuerpo multiforme, pero abarcadamente unificador, de este libro de Jos\u00e9 Alfredo P\u00e9rez Alencar.<\/p>\n<p>Y bien por la focalizaci\u00f3n o por el abordaje (aunque breve) que sobre el mismo haremos, se materializar\u00e1 la idea de que estamos ante un irradiante ejemplo de originalidad creadora indiscutible. Para comenzar, se\u00f1alemos algunas de las coordenadas que, no obstante, la aludida multiplicidad, unifican la sustancia que el propio t\u00edtulo de la obra encierra. En estos t\u00e9rminos, apuntemos la construcci\u00f3n sintagm\u00e1tica del verso (de los versos), en la edificaci\u00f3n muy positiva de la dicci\u00f3n acompa\u00f1ando el desarrollo del poema; esto es del despliegue expl\u00edcito del contenido del poema (que no exige descodificaci\u00f3n, salvo excepciones), consolidando atm\u00f3sferas tem\u00e1ticas de significativa dimensi\u00f3n. En fin, tambi\u00e9n destaca la fuerza inspiradora que modela el mensaje, bien en textos cortos o bien en textos de amplia extensi\u00f3n. Resumiendo: los susurros, algo l\u00edricos, algo dram\u00e1ticos (estos \u00faltimos atra\u00eddos por la presencia de la muerte o por la insistencia de desencantos), desdoblan (desdoblar\u00e1n) el itinerario diario del poeta, bien por ser escuchados y asimilados en lo profundo de su alma expectante, sufrida y complaciente. Y estemos de acuerdo que nunca un t\u00edtulo de libro se vincul\u00f3 con tanta justeza al contendido del propio libro.<\/p>\n<p>Aut\u00e9ntica genealog\u00eda de la sangre podr\u00edamos llamar a la primera parte de este libro: \u00abDe la madre, del padre y del abuelo\u00bb. Indudablemente, los poemas consagrados a la madre adquieren grandeza emotiva y explanaci\u00f3n sentimental de la m\u00e1s alta exaltaci\u00f3n amorosa, con su timbre antol\u00f3gico de doradas p\u00e1ginas. Madre que parti\u00f3 hacia \u201cel otro lado de la vida que es la muerte\u201d, como dir\u00eda Rainer Maria Rilke, evit\u00e1ndose, pues, en esa partida, el romper el abrazo eterno entre madre e hijo. Llegan a lo profundo en el lector los atributos o ep\u00edtetos caracterizadores del retrato de esa Amada, y, pero no en \u00faltimo lugar, la certeza de la acogida (terrenal y espiritual) y la leve despedida imposible de realizar&#8230; \u00a1Qu\u00e9 maravilloso el fluir de la marea que nunca baja!&#8230; Y, en la referida liturgia, el mucho amor por el padre, habitante de dos mundos, peregrino-poeta de todos los caminos de la vida; o el abuelo, largamente evocado y de presencia constante en la memoria, en los sentimientos y en las experiencias comunes, todo convergiendo en una uni\u00f3n inquebrantable.<\/p>\n<figure id=\"attachment_6605\" aria-describedby=\"caption-attachment-6605\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-large wp-image-6605\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/2-Retrato-de-Jose-Alfredo-Perez-Alencar-de-Miguel-Elias-762x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"860\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/2-Retrato-de-Jose-Alfredo-Perez-Alencar-de-Miguel-Elias-762x1024.jpg 762w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/2-Retrato-de-Jose-Alfredo-Perez-Alencar-de-Miguel-Elias-223x300.jpg 223w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/2-Retrato-de-Jose-Alfredo-Perez-Alencar-de-Miguel-Elias-768x1032.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/2-Retrato-de-Jose-Alfredo-Perez-Alencar-de-Miguel-Elias-1143x1536.jpg 1143w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/2-Retrato-de-Jose-Alfredo-Perez-Alencar-de-Miguel-Elias-1524x2048.jpg 1524w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/2-Retrato-de-Jose-Alfredo-Perez-Alencar-de-Miguel-Elias-scaled.jpg 1905w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-6605\" class=\"wp-caption-text\">Retrato de Jos\u00e9 Alfredo P\u00e9rez Alencar, de Miguel El\u00edas<\/figcaption><\/figure>\n<p>\u00abDe la pasi\u00f3n y sus vicisitudes\u00bb es el t\u00edtulo que conforma la segunda parte del libro. Conjunto a ser facetado, en su oculto sincronismo temporal, una historia de amor, una conexi\u00f3n pasional repartida en encuentros y desencuentros. Hay, en ese peque\u00f1o florilegio, algunas cadencias que se aproximas al hebraico Cantar de los Cantares en ciertos aspectos, cuando, principalmente, se entrega al amor con el alma de un soneto eterno o cuando la servidumbre del amor se imprime en la piel del ser amado, o cuando sucede un cierto sentido de permanencia&#8230; En todo lo dem\u00e1s, \u00e9sta \u00abDe la pasi\u00f3n y sus vicisitudes\u00bb es lineamiento sin paralelo. Idilio de amor juvenil, bien pronto en la b\u00fasqueda de comodidad, siente que el propio sentimiento (mutuo) es un arma de doble filo., de partidas y de llegadas, de calor y de fr\u00edo, donde ganar\u00e1 voz el erotismo pasajero y resguardado, reflejado en caricias sobre la piel, en susurros besados, pero culminado en la l\u00ednea del horizonte de un triste colorido por el irreconciliable alejamiento que, al final y por el devenir del tiempo, fue capaz de quebrar el furos de la primera mirada, de dejar que se aleje el propio contorno de la soledad. Y de esa historia quedar\u00e1 relazada la imposible reconstrucci\u00f3n de la figura amada y desamada, y de los respectivos impulsos de los sentidos. Y que el amor, revela otro lugar.<\/p>\n<p>El car\u00e1cter meramente denotativo, circunstancial y transitorio de algunos poemas de la tercera parte de este libro (\u00abHomenajes y versos de la intemperie\u00bb, \u00abEl d\u00eda en que nos erigimos como contenci\u00f3n\u00bb, \u00abEn los aleda\u00f1os del trono celestial\u00bb, \u00abAquellos tres de mi infancia\u00bb, \u00abSumido en ti\u00bb), nada acrecientan la obra en lo que a calidad literaria se refiere, pero evidencian el aprecio del poeta por ciertas figuras, monumentos y atracciones que han sido parte de su vida. Aqu\u00ed surgen, una vez m\u00e1s, los rel\u00e1mpagos de la intemperie aclarado por sentimientos que ya no afloran o que se diluyeron en el brillo de una mirada que fue instante tonificador por la irracionalidad cubriendo el transcurso cotidiano; por la concienciada ilusi\u00f3n de vivencias pasadas convertidas en desilusi\u00f3n; por las brumosas luchas internas avasallantes, consustanciadas en un despertar sin provenir; castigadas por injustas sentencias de lejanos jueces, haciendo imposible el encuentro de la senda que conduzca a la serenidad. Adem\u00e1s, hay un poema de esta tercera parte, \u00abCaballo de Troya\u00bb, que exige una minuciosa atenci\u00f3n en su humus metaf\u00edsico, de cristalinas sorpresas.<\/p>\n<p>Y estamos en la \u00faltima parte del libro \u00abNos esperamos el uno al otro\u00bb, un conjunto de textos no residual que reaviva el lazo vinculado a los tonos poem\u00e1ticos anteriores. \u00bfInterrogar a alguien? \u00bfY para qu\u00e9? \u00bfSer\u00e1 que ese enigm\u00e1tico alguien nos revelar\u00e1 la luz que ilumina el tiempo? \u00bfSer\u00e1 que ese alguien, sin tallarse en el abismo, s\u00ed contendr\u00e1 la luz iluminadora del tiempo? Al poeta quedar\u00e1 saborear los frutos prohibidos surgidos antes de su propio nacimiento, o susurrar a las estrellas, cantando los eternos secretos de su existencia. Entonces, que todav\u00eda se aspire a vislumbrar un puerto, ya no terrenal, m\u00e1s bien alejado de cualquier temporalidad, se constituye como una puerta abierta para el encuentro mediante la fe. Y en el extenso, profundo, fulgurante y plur\u00edvoco poema \u00abA\u00fan no es nuestro momento\u00bb se corporiza el examen de conciencia en relaci\u00f3n al follaje del \u00e1rbol de la vida, el conocimiento puro de la amistad para sobreponerse finalmente, aunque en muchas ocasiones de forma equivocada, a los desencantos y a los desenga\u00f1os de la llamada vida, a la florecida mesa de la soledad aguardando el eterno retorno. Todo habr\u00e1 sido exceso: en el azar, en el ocaso, en la imposibilidad del milagro, en la espera que no exista distancia entre la ansiedad compartida por dos. Es as\u00ed que, ante la vacilaci\u00f3n, se formule (o se sue\u00f1e con) el acogimiento que, como consecuencia de la incertidumbre, se admita la compa\u00f1\u00eda. En otras palabras: el vaso que estaba lleno se va vaciando.<\/p>\n<p>Ant\u00f3nio Salvado<\/p>\n<figure id=\"attachment_6606\" aria-describedby=\"caption-attachment-6606\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-large wp-image-6606\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/3-Jose-Alfredo-Perez-Alencart-con-la-traductora-Leocadia-Regalo-y-el-editor-Joao-Artur-Pinto-en-Leiria-foto-de-Cristina-Vale-1024x577.jpeg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"361\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/3-Jose-Alfredo-Perez-Alencart-con-la-traductora-Leocadia-Regalo-y-el-editor-Joao-Artur-Pinto-en-Leiria-foto-de-Cristina-Vale-1024x577.jpeg 1024w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/3-Jose-Alfredo-Perez-Alencart-con-la-traductora-Leocadia-Regalo-y-el-editor-Joao-Artur-Pinto-en-Leiria-foto-de-Cristina-Vale-300x169.jpeg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/3-Jose-Alfredo-Perez-Alencart-con-la-traductora-Leocadia-Regalo-y-el-editor-Joao-Artur-Pinto-en-Leiria-foto-de-Cristina-Vale-768x432.jpeg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/3-Jose-Alfredo-Perez-Alencart-con-la-traductora-Leocadia-Regalo-y-el-editor-Joao-Artur-Pinto-en-Leiria-foto-de-Cristina-Vale-1536x865.jpeg 1536w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/3-Jose-Alfredo-Perez-Alencart-con-la-traductora-Leocadia-Regalo-y-el-editor-Joao-Artur-Pinto-en-Leiria-foto-de-Cristina-Vale.jpeg 2048w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-6606\" class=\"wp-caption-text\">Jos\u00e9 Alfredo P\u00e9rez Alencart, con la traductora Leoc\u00e1dia Regalo y el editor Joao Artur Pinto, en Leir\u00eda (foto de Cristina Vale)<\/figcaption><\/figure>\n<h3><strong>TAMBORES NO ABISMO &#8211; UM SINGULAR ITINER\u00c1RIO L\u00cdRICO<\/strong><\/h3>\n<h3><strong>DE JOS\u00c9 ALFREDO P\u00c9REZ ALENCAR<\/strong><\/h3>\n<p>Quatro partes (ou cap\u00edtulos, se quisermos, pois um eixo de certo modo narrativo as aproxima) constituem o corpo multiforme, mais abrangentemente unificador, deste livro de Jos\u00e9 Alfredo P\u00e9rez Alencar.<\/p>\n<p>E pela focaliza\u00e7\u00e3o ou pela abordagem (embora breves) que ao mesmo faremos, se materializar\u00e1 a ideia de que estamos perante um irradiante exemplo de originalidade criadora indiscut\u00edvel. Entretanto, assinalemos algumas das coordenadas que, apesar da aludida multiplicidade, unificam a subst\u00e2ncia que o pr\u00f3prio t\u00edtulo da obra encerra. Nestes termos, apontemos a constru\u00e7\u00e3o sintagm\u00e1tica do verso (dos versos) no edificar muito positivo da dic\u00e7\u00e3o a acompanhar o desenvolvimento do poema, isto \u00e9, do desenrolar expl\u00edcito do conte\u00fado do poema, em n\u00e3o escondido prop\u00f3sito de clareza. E, depois, a expressividade intr\u00ednseca do discurso (n\u00e3o raramente a exigir descodifica\u00e7\u00e3o) a consolidar atmosferas tem\u00e1ticas de assinal\u00e1vel dimens\u00e3o. Enfim, e tamb\u00e9m, a for\u00e7a inspiradora que modela mensagem em texto ora curto, ora em texto de quase prolixo comprimento. Resumindo: os murm\u00farios, algo l\u00edricos, algo dram\u00e1ticos (estes \u00faltimos atra\u00eddos pela presen\u00e7a da morte ou pela insist\u00eancia de desencantos), desdobram (desdobraram) o itiner\u00e1rio di\u00e1rio do poeta, bem ouvidos e assimilados l\u00e1 bem no fundo da sua alma expectante, sofredora e complacente. E convenhamos que nunca um t\u00edtulo de livro se ligou com tanta justeza ao conte\u00fado desse mesmo livro.<\/p>\n<p>Aut\u00eantica genealogia do sangue poder\u00edamos chamar \u00e0 primeira parte deste livro: \u00abDe la madre, del padre y del abuelo\u00bb. Indubitavelmente, os poemas consagrados \u00e0 m\u00e3e adquirem grandeza emotiva e explana\u00e7\u00e3o sentimental da mais alta exalta\u00e7\u00e3o amorosa, com seu timbre antol\u00f3gico de douradas p\u00e1ginas. M\u00e3e que partiu para \u00abo outro lado da vida que \u00e9 a morte\u00bb, como diria Rainer Maria Rilke, evitando-se, pois, nessa partida, o quebrar do abra\u00e7o eterno entre m\u00e3e e filho. Caem fundo no leitor os atributos ou ep\u00edtetos caracterizadores do retrato dessa Amada e, mas n\u00e3o em \u00faltimo lugar, a certeza do acolhimento (terreno e espiritual) e a t\u00e9nue despedida imposs\u00edvel de existir\u2026 E que maravilhoso fluir o da mar\u00e9 que nunca baixa!&#8230; E, na referida liturgia, o muito amor pelo pai, habitante de dois mundos, peregrino-poeta de todos os caminhos da vida; ou o av\u00f4, longamente evocado e de presen\u00e7a constante na mem\u00f3ria, em sentimentos e em experi\u00eancias comuns e tudo a convergir numa uni\u00e3o inquebr\u00e1vel.<\/p>\n<figure id=\"attachment_6607\" aria-describedby=\"caption-attachment-6607\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-large wp-image-6607\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/4-Alfredo-Perez-Troncoso-abuelo-del-poeta-pintura-de-Miguel-Elias-800x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"819\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/4-Alfredo-Perez-Troncoso-abuelo-del-poeta-pintura-de-Miguel-Elias-800x1024.jpg 800w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/4-Alfredo-Perez-Troncoso-abuelo-del-poeta-pintura-de-Miguel-Elias-234x300.jpg 234w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/4-Alfredo-Perez-Troncoso-abuelo-del-poeta-pintura-de-Miguel-Elias-768x983.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/4-Alfredo-Perez-Troncoso-abuelo-del-poeta-pintura-de-Miguel-Elias-1200x1536.jpg 1200w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/4-Alfredo-Perez-Troncoso-abuelo-del-poeta-pintura-de-Miguel-Elias-1600x2048.jpg 1600w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/4-Alfredo-Perez-Troncoso-abuelo-del-poeta-pintura-de-Miguel-Elias-scaled.jpg 2000w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-6607\" class=\"wp-caption-text\">Alfredo P\u00e9rez Troncoso, abuelo del poeta (pintura de Miguel El\u00edas)<\/figcaption><\/figure>\n<p>\u00abDe la pasion y sus vicisitudes\u00bb \u00e9 t\u00edtulo que encima os sete poemas que enformam esta segunda parte do livro. Conjunto a facetar, em seu escondido sincronismo temporal, uma est\u00f3ria de amor, uma liga\u00e7\u00e3o passional repartida em encontros e desencontros. H\u00e1, nesse pequeno floril\u00e9gio, algumas cad\u00eancias que o aproximam do hebraico C\u00e2ntico dos C\u00e2nticos em certos aspectos, quando, e principalmente, se entrega ao amor a alma de um soneto eterno ou quando a servid\u00e3o de amor se imprime na pele do ser amado ou quando um certo sentido de perman\u00eancia acontece\u2026 Em tudo o mais, esta \u00abDe la pasion y sus vicissitudes\u00bb \u00e9 lineamento sem paralelo. Id\u00edlio de amor juvenil, bem cedo na busca de conforto, ciente de que o pr\u00f3prio sentimento (m\u00fatuo) \u00e9 uma arma de dupla l\u00e2mina, de partidas e de chegadas, de calor e de frieza, id\u00edlio, onde ganhara voz o erotismo passageiro e resguardado, reflectido em car\u00edcias sobre a pele, em sussurros beijados, mas finalizado em linha de horizonte colorida tristemente pelo irreconcili\u00e1vel afastamento que, afinal, foi capaz de, no desenvolvimento do tempo, quebrar o furor do primeiro olhar, de deixar afastar o pr\u00f3prio contorno da solid\u00e3o. E dessa est\u00f3ria ficar\u00e1 real\u00e7ada a imposs\u00edvel reconstru\u00e7\u00e3o da figura da amada e des-amada, e dos respectivos impulsos dos sentidos. E que o amor desvende, pois, outro lugar.<\/p>\n<p>O car\u00e1cter meramente denotativo, circunstancial e transit\u00f3rio de alguns poemas da terceira parte (\u00abHomenajes y versos de la intemperie\u00bb) deste livro (\u00abEl d\u00eda en que nos erigimos como contencion\u00bb, \u00abEn los aldela\u00f1os del trono celestial\u00bb, \u00abAquellos tr\u00eas de mi inf\u00e2ncia\u00bb, \u00abSumido en ti\u00bb), nada acrescentando embora \u00e0 obra no que \u00e0 qualidade liter\u00e1ria desta diz respeito, evidenciam, por\u00e9m, apegos do poeta por certas figuras, monumentos e atrac\u00e7\u00f5es que da sua vida t\u00eam sido parcelas. E restam-nos, mais uma vez, os rel\u00e2mpagos da intemp\u00e9rie aclarados por sentimentos que j\u00e1 nada valem ou que se dilu\u00edram no brilho de um olhar que foi instante tonificador pela irracionalidade a cobrir o percurso di\u00e1rio; pela consciencializada ilus\u00e3o de viv\u00eancias passadas convertidas em desilus\u00e3o; pelas nevoentas lutas internas avassaladoras consubstanciadas num despertar sem porvir; castigadas por incorrectas senten\u00e7as de alheios ju\u00edzes, impossibilitando o encontro da senda que conduza \u00e0 serenidade. \u00c0 parte, ainda, para um poema desta terceira parte, \u00abCaballo de Troya\u00bb, a exigir conota\u00e7\u00e3o aturada no seu h\u00famus metaf\u00edsico, de cristalinas surpresas.<\/p>\n<p>E eis-nos na \u00faltima parte do livro \u00abNos esperamos el uno al outro\u00bb, n\u00e3o conjunto residual mas antes o reavivar de um la\u00e7o que se liga a t\u00f3nicas poem\u00e1ticas anteriores. Interrogar algu\u00e9m? E para qu\u00ea? Ser\u00e1 que esse enigm\u00e1tico algu\u00e9m nos revelar\u00e1 a luz que ilumina o tempo? Ser\u00e1 que esse algu\u00e9m, sem se talhar em abismo, encerrar\u00e1 em si a luz iluminadora do tempo? Ao poeta restar\u00e1 saborear os frutos proibidos surgidos antes do seu pr\u00f3prio nascimento ou sussurrar \u00e0s estrelas, cantando, os eternos segredos da sua exist\u00eancia. Ent\u00e3o, que se aspire ainda ao vislumbre de um porto, j\u00e1 n\u00e3o terreno, mas bem distante de quaisquer temporalidades, mas ainda porta aberta para o encontro atrav\u00e9s da f\u00e9. E em extens\u00edssimo, profundo, fulgurante e plur\u00edvoco poema &#8211; \u00abA\u00fan no es nuestro momento\u00bb se corporiza o exame de consci\u00eancia em rela\u00e7\u00e3o \u00e0 folhagem da \u00e1rvore da vida, o puro conhecimento da amizade a sobrepor-se, afinal mas quantas vezes erradamente, aos desencantos e aos desenganos da chamada vida, \u00e0 surgida mesa da solid\u00e3o aguardando o eterno regresso. Tudo ter\u00e1 sido excesso: no azar, no acaso, na impossibilidade do milagre, no aguardar-se que n\u00e3o exista dist\u00e2ncia entre a ansiedade partilhada por dois. \u00c9, assim, que perante a hesita\u00e7\u00e3o, se formule (ou se sonhe com) o acolhimento, que, em consequ\u00eancia da incerteza, se admita a companhia. Por outras palavras: o vaso que estava cheio vai-se esvaziando\u2026<\/p>\n<p><em>Ant\u00f3nio Salvado<\/em><\/p>\n<figure id=\"attachment_6608\" aria-describedby=\"caption-attachment-6608\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-large wp-image-6608\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/5-Peonia-de-Miguel-Elias-693x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"946\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/5-Peonia-de-Miguel-Elias-693x1024.jpg 693w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/5-Peonia-de-Miguel-Elias-203x300.jpg 203w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/5-Peonia-de-Miguel-Elias-768x1135.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/5-Peonia-de-Miguel-Elias-1040x1536.jpg 1040w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/5-Peonia-de-Miguel-Elias.jpg 1068w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-6608\" class=\"wp-caption-text\">Peon\u00eda, de Miguel El\u00edas<\/figcaption><\/figure>\n<p>Imagen de cabecera: Jos\u00e9 Alfredo P\u00e9rez Alencar y Ant\u00f3no Salvado, en Castelo Branco (foto de Pedro Salvado).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tiber\u00edades agradece al joven poeta Jos\u00e9 Alfredo P\u00e9rez Alencar por permitirnos publicar, en primicia, el pr\u00f3logo escrito por el notable poeta lusitano Ant\u00f3nio Salvado. Su libro \u2018Tambores no abismo \/ Tambores en el abismo), saldr\u00e1 en edici\u00f3n biling\u00fce portugu\u00e9s-espa\u00f1ol, bajo el sello de Editora Labirinto (Fafe, Portugal), dirigido por Joao Artur Pinto, y en la Colecci\u00f3n Contramar\u00e9, coordinada por el [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":6604,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[318],"tags":[230,312,133],"class_list":["post-6610","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-antonio-salvado","tag-antonio-salvado","tag-jose-alfredo-alencar","tag-jose-alfredo-perez-alencar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6610","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=6610"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6610\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6623,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6610\/revisions\/6623"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/6604"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=6610"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=6610"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=6610"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}