{"id":6621,"date":"2022-05-18T19:57:26","date_gmt":"2022-05-18T18:57:26","guid":{"rendered":"https:\/\/tiberiades.org\/?p=6621"},"modified":"2022-05-18T19:57:26","modified_gmt":"2022-05-18T18:57:26","slug":"gabriel-jimenez-eman-wafi-salih-o-el-arte-de-la-contemplacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tiberiades.org\/?p=6621","title":{"rendered":"Gabriel Jim\u00e9nez Em\u00e1n: Wafi Salih o el arte de la contemplaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<h3><strong>Versiones y traducciones<\/strong><\/h3>\n<p>Es interesante observar c\u00f3mo se comportan los idiomas cuando se ven enfrentados a la interpretaci\u00f3n o a la creaci\u00f3n de un mundo, cuando intentan aprehender parte de aqu\u00e9l mediante la observaci\u00f3n de los fen\u00f3menos naturales o de los fen\u00f3menos humanos. En cada tradici\u00f3n existe un conjunto de elementos configuradores de esa realidad y de la lengua oral o escrita, pero sobre todo de aquello que conocemos con el nombre de <em>lenguaje<\/em>. La apropiaci\u00f3n de esa realidad o de ese mundo mediante un constructo verbal, se trate de sensaciones, im\u00e1genes, sentimientos o pensamientos suscitados a partir de la <em>imago<\/em>: desde una simple r\u00e1faga de viento, el vuelo de un insecto, el olor de una flor o el canto de un p\u00e1jaro, el lenguaje aspira captar o aprehender todo ello y transformarlo mediante un proceso sensitivo-intelectivo. El ser humano no se conforma con experimentar: aspira llevar a cabo una representaci\u00f3n pl\u00e1stica, auditiva o s\u00edgnica empleando todos los recursos posibles a fin de acercarse a esas experiencias; \u00e9stas, una vez expresadas, quiz\u00e1 puedan ser recibidas por un conjunto de personas. De esta manera se produce la invenci\u00f3n de un lenguaje, la cristalizaci\u00f3n de una forma vertida en \u00e9stos signos fr\u00e1giles llamados palabras, acaso los m\u00e1s complejos que el ser ha inventado para llevar a cabo la relaci\u00f3n de su peculiar circunstancia.<\/p>\n<p>El lenguaje, entonces, se convierte en veh\u00edculo de interioridad, encarnando en s\u00ed los advenimientos o expectativas dentro del lapso de un existir o de un sentir, o en el de un pensar o interpretar. Cada cultura posee un modo espec\u00edfico de mirar y cada lengua \u2013como veh\u00edculo de esa cultura- posee un modo espec\u00edfico de mirar, mediante la creaci\u00f3n de un mito, un s\u00edmbolo, un sonido, un trazo, una talla o la marca en una piedra. Los pueblos occidentales lo har\u00edan de un modo y los orientales de otro, estos \u00faltimos mediante un lenguaje ideogr\u00e1fico donde sintetizan imagen y signo al un\u00edsono. Se trata de un proceso complejo, quiz\u00e1 el m\u00e1s dif\u00edcil de cada realizaci\u00f3n humana.<\/p>\n<p>En la tradici\u00f3n occidental, tanto en las lenguas anglosajonas como en las romances, cada idioma en particular posee una tradici\u00f3n literaria, donde se han visto plasmadas estas expresiones: en las lenguas orientales de China o Jap\u00f3n, cifrando en ellas simbiosis de im\u00e1genes y sonidos, produciendo as\u00ed significados distintos a los de las lenguas occidentales. Sin embargo, podemos percibir mensajes diversos, como traducciones o versiones de aquellos, vali\u00e9ndonos de herramientas ling\u00fc\u00edsticas para acercarnos a los textos originales. Aun cuando cada idioma posea una plasticidad y una sonoridad distintas, podemos ofrecer ideas aproximativas, haciendo una versi\u00f3n castellana, pongamos por caso, de un poema ingl\u00e9s, franc\u00e9s o italiano y vali\u00e9ndonos de los recursos propios de cada lengua, aunque nunca ser\u00e1 igual si ya conocemos los rasgos de ese idioma, experiment\u00e1ndolos en directo en su lengua original.<\/p>\n<p>Podemos acercarnos a estos fen\u00f3menos mediante recursos creativos de la pieza a traducir, del lector que realiza la versi\u00f3n de aquella, a otra. En el castellano tenemos varias ventajas, pues la lengua espa\u00f1ola presenta verdaderas cualidades en el momento de afrontar el reto de traducir no s\u00f3lo desde lenguas occidentales, sino tambi\u00e9n para esbozar versiones de lenguas ideogr\u00e1ficas, como el chino o el japon\u00e9s.<\/p>\n<h3><strong><br \/>\nCadencias japonesas<\/strong><\/h3>\n<p>Una de las expresiones m\u00e1s logradas de la poes\u00eda japonesa se encuentra en la tradici\u00f3n del haik\u00fa iniciada en el siglo diecisiete, cuando una serie de poetas comenzaron a usar una forma de diecisiete s\u00edlabas escritas en tres versos de cinco, siete y cinco silabas respectivamente, en una variable llamada cl\u00e1sica, la cual luego se modifica. Estos segmentos de sonido son denominados en japon\u00e9s <em>moras<\/em> o <em>jion,<\/em> unidades usadas para medir estos segmentos de sonido, que sirven de referencias a nuestras silabas en lenguas occidentales, mas s\u00f3lo como referencias.<\/p>\n<p>Trat\u00e1ndose de un texto tan breve, el haik\u00fa tiene el reto de decir o sugerir muchas cosas a la vez de forma muy lac\u00f3nica, lo cual lo convierte en un ente expresivo muy dif\u00edcil de lograr: su brevedad puede ser una trampa. Si no se logra su efecto, puede resultar lo opuesto: un fracaso verbal, si el texto alcanza a funcionar como un organismo viviente (planta, animal, persona) y no s\u00f3lo eso: el haik\u00fa se convierte entonces en veh\u00edculo que aspira encarnar en s\u00ed mismo aquello que denota o aspira ser; no s\u00e9 si se pudiera llamar a esto una quimera o una utop\u00eda verbal. En este sentido, algunos estudiosos han querido presentarlo como un texto que aspira recoger un medio circundante o evocar una estaci\u00f3n determinada (primavera, invierno, oto\u00f1o\u2026) y, en una segunda parte, sugerir la presencia de un elemento movilizador que implicar\u00eda una interacci\u00f3n entre el paisaje y el ser, de un ente que revele comuni\u00f3n con la naturaleza: tal ente puede ser animal o humano, sin a\u00f1adir a este escenario elemental un sentimiento o pensamiento expreso, sino m\u00e1s bien ser capaz de captar el tiempo y el espacio conjugados en una sola imagen. Esta imagen, a su vez, debe aspirar ser abierta y sugerente: dentro de ella no debiera notarse una segunda intenci\u00f3n, la intervenci\u00f3n de un juicio o de una raz\u00f3n premeditada. Un buen haiku debe obrar como una suerte de milagro, de modo que \u00e9ste contenga en s\u00ed mismo tales elementos, sin coaccionar al lector a llegar a conclusiones; ni siquiera haci\u00e9ndolo mediante una voluntad previa, sino vali\u00e9ndose de una completa libertad, donde el oficiante (el poeta) se confunde (y funde) a la imagen presentada, o sencillamente desaparece detr\u00e1s de esa imagen.<\/p>\n<p>Quienes le\u00edmos haik\u00fas desde los a\u00f1os sesentas del siglo XX de la mano de Octavio Paz \u2013uno de sus primeros grandes divulgadores-y autor \u00e9l mismo de hermosos haik\u00fas, descubrimos por \u00e9l luego a otro poeta mexicano, Jos\u00e9 Juan Tablada, introductor de esta forma en el idioma espa\u00f1ol. Pudimos apreciar despu\u00e9s a otros autores espa\u00f1oles e hispanoamericanos; as\u00ed como tambi\u00e9n algunas traducciones de la obra del gran poeta japon\u00e9s Matsuo Basho (1644-1694), m\u00e1ximo representante de esta forma po\u00e9tica. De ah\u00ed en adelante, se le han otorgado al haik\u00fa las m\u00e1s variadas similitudes y comparaciones, como aquella de ser un \u201corganismo po\u00e9tico\u201d o \u201cpeque\u00f1a capsula cargada de poes\u00eda\u201d, \u201ctransmisor de la imagen desnuda\u201d, \u201cexpresi\u00f3n iluminadora\u201d y otras tantas. En todo caso, siempre ha estado asociado a la emoci\u00f3n, la sensaci\u00f3n, el asombro, la presencia de la naturaleza; m\u00e1s en todas estas, el denominador com\u00fan es la contemplaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Frente a la quiebra general de las religiones y de la filosof\u00eda en la sociedad global contempor\u00e1nea, cuyos l\u00edderes y gobernantes no escuchan a sus pensadores, poetas ni profesores, ni tampoco a terapeutas, maestros ni a depositarios del saber popular ancestral, se ha tenido que acudir a las pr\u00e1cticas individualizadas de la fe, la religi\u00f3n o la ciencia, y en este sentido el <em>Tao Te King<\/em> y otros libros sagrados como el\u00a0 <em>I Ching o libro de las Mutaciones<\/em> se han venido utilizando como libros de ense\u00f1anza oracular y tambi\u00e9n como obras terap\u00e9uticas. China y Jap\u00f3n, aun en medio de su producci\u00f3n econ\u00f3mica de modelo capitalista, usan estos libros y los de Confucio para poder avanzar m\u00e1s en el \u00e1mbito de la \u00e9tica y de una praxis pol\u00edtica m\u00e1s sana, basada en el humanismo.<\/p>\n<p>Un ejemplo del Tao como fuente de conocimiento superior mediante el uso de im\u00e1genes lo tenemos en un texto como el siguiente en palabras de Lao Ts\u00e9:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><em>Antes de que el cielo y la tierra existieran<br \/>\nHab\u00eda ya un ser<br \/>\nInvisible y perfecto<br \/>\n\u00bfCu\u00e1n profundo e inmaterial es!<br \/>\nSe basta a si mismo<br \/>\nY es inmutable-<br \/>\nEst\u00e1 en todas partes,<br \/>\nLibre de toda limitaci\u00f3n.<br \/>\nEs la madre misteriosa,<br \/>\nBase y ra\u00edz<br \/>\nDel cielo y de la tierra.<\/em><\/p>\n<p>Bueno es aclarar que tanto Lao Ts\u00e8 como Confucio son chinos y que Lao era m\u00e1s viejo que Confucio como unos cuarenta a\u00f1os aproximadamente, y cuando Confucio fue a conocerlo el maestro Lao Tse le pareci\u00f3 casi inasible, algo as\u00ed como un drag\u00f3n que se disipaba en las nubes, inatrapable. Recordemos que ambos basan sus ense\u00f1anzas en filosof\u00edas diferentes: Confucio opera desde unas leyes morales precisas y Lao lo hace de distinto modo, por una v\u00eda mas libre y sin normas. Recordemos que tambi\u00e9n el chino se maneja con signos ideogr\u00e1ficos.<\/p>\n<p>Un ejemplo de dos haik\u00fas de Matsuo Basho en Sendas de Oku:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><em>El mar ya en sombra,<br \/>\nLos gritos de los patos<br \/>\nSon casi blancos.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><em>Lirio p\u00farpura,<br \/>\nTe miro y crece en m\u00ed<br \/>\nEste poema.<\/em><\/p>\n<p>Aqu\u00ed en este texto \u00faltimo, el poema imita el crecimiento de un lirio.<\/p>\n<p>La figura de Matsuo Basho nos inspir\u00f3 hace a muchos de nosotros con su libro <em>Sendas de Oku <\/em>una verdadera espiritualidad; lo estuvimos frecuentando por largo tiempo. En una ocasi\u00f3n, hice una traducci\u00f3n para la revista Poes\u00eda, (Valencia, Venezuela) de un libro de viajes suyo titulado <em>Una visita a Villa Sarashina<\/em>, donde el poeta, despu\u00e9s de haber obtenido la jubilaci\u00f3n por su trabajo de maestro, se dedica a visitar s amigos suyos que viv\u00edan en diferentes regiones del Jap\u00f3n, y aquello me pareci\u00f3 algo muy hermoso, un gesto de un poeta extraordinario que yo siempre quise imitar. A\u00fan estoy a tiempo.<\/p>\n<p>En los siglos XX y XXI, el uso del haik\u00fa en idioma castellano se populariz\u00f3 mucho; de este modo logr\u00f3 despertar inter\u00e9s real entre los j\u00f3venes. En Venezuela le\u00ed los primeros poemas breves impregnados del esp\u00edritu japon\u00e9s escritos por Reynaldo P\u00e9rez-So (<em>Para morimos de otro sue\u00f1o, Tanmatra<\/em>) y de Edda Armas (<em>Roto todo silencio, Cuerdas de serpiente<\/em>) Actualmente, un sinf\u00edn de j\u00f3venes beben de las fuentes de esta literatura Japonesa, y reconocen el aporte de Salih, como maestra del g\u00e9nero en Latinoam\u00e9rica.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-6616\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/2-1.jpg\" alt=\"\" width=\"675\" height=\"900\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/2-1.jpg 675w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/2-1-225x300.jpg 225w\" sizes=\"auto, (max-width: 675px) 100vw, 675px\" \/><\/p>\n<h3><strong>El arte de la contemplaci\u00f3n<\/strong><\/h3>\n<p>Pero la poeta entre nosotros m\u00e1s fiel en este sentido, ha sido la escritora Wafi Salih, quien ha volcado en esta dif\u00edcil forma lo primordial de su hacer po\u00e9tico. Desde muy joven, percibi\u00f3 el llamado de la vocaci\u00f3n l\u00edrica y de la constante lectura. De padres libaneses, estos le dieron los nombres \u00e1rabes de Wafi (fidelidad) y su apellido Salih (lealtad). Transcurri\u00f3 parte de su infancia en las ciudades de Cabimas, Ciudad Ojeda, Lagunillas en el estado Zulia, y tambi\u00e9n pas\u00f3 un tiempo durante su adolescencia en las ciudades de Barquisimeto (Lara) y Yaritagua (Yaracuy), donde poco a poco se fue conectando con grupos de escritores e intelectuales de la izquierda y la vanguardia pol\u00edtica de entonces, en los a\u00f1os setentas. Curs\u00f3 estudios en Barquisimeto, y luego se traslad\u00f3 a continuar form\u00e1ndose en la ciudad de Trujillo en el n\u00facleo de la ULA saliendo egresada de Literatura Latinoamericana. Actualmente culmina Doctorado en producci\u00f3n Intelectual, en Lara. Viajo \u00a0\u00a0al L\u00edbano por m\u00e1s de un a\u00f1o en su infancia, y actualmente radica en Barquisimeto, donde tambi\u00e9n se ha desempe\u00f1ado como docente en educaci\u00f3n primaria y secundaria, y diversas universidades. \u00a0Wafi no deja de perfeccionarse y profundizar en sus conocimientos de literatura , por su af\u00e1n de saber participa constantemente en Seminarios en diversas universidades entre ellas: Universidad de los Andes y la Universidad Yacamb\u00fa, no deja nunca \u00a0de prepararse en filosof\u00eda,\u00a0 y arte en general, al tiempo que se entrega por completo a delinear su b\u00fasqueda po\u00e9tica, haciendo uso de una casi innata capacidad de s\u00edntesis en clave de haik\u00fa, en un corpus de libros que incluye \u00a0entre otros, los t\u00edtulos\u00a0 <em>Los cantos de la noche <\/em>(1990), <em>Las horas del aire<\/em> (1991), <em>P\u00e1jaro de ra\u00edces <\/em>(2002), <em>El Dios de las dunas<\/em> (2005), <em>Caligraf\u00eda del aire<\/em> (2007), <em>Cielos descalzos<\/em> (2009), <em>Vigilia de huesos<\/em> (2010), <em>Honor al fuego<\/em> (2018), <em>Con el \u00edndice de una l\u00e1grima<\/em> , <em>Consonantes de agua<\/em> (2018), <em>Sojam<\/em> (2018), la antolog\u00eda <em>Cielo avaro <\/em>(2018) y <em>Serena en la plenitud <\/em>(2020), adem\u00e1s de varios libros de cuentos y ensayos.<\/p>\n<p>Se trata de una autora que ha sido fiel al llamado de su voz primigenia, articulada con un lenguaje donde una <em>imago<\/em> convoca no s\u00f3lo a una puesta en escena de un haik\u00fa renovado, vali\u00e9ndose de una profunda indagaci\u00f3n en el acto mismo de la contemplaci\u00f3n; mas no como lo har\u00eda un japon\u00e9s, sino como lo hace, en efecto, una venezolana ante su paisaje. En efecto, Wafi es una poeta con un profundo conocimiento del haik\u00fa, pero sus piezas no responden enteramente a esta forma; en su caso, la contemporiza y adapta a su personal modo de decir o nombrar. En este caso, tendr\u00edamos que tomar en cuenta los influjos de la cultura \u00e1rabe en nuestra escritora, especialmente de la jarcha, esa modalidad tan importante. tambi\u00e9n incorporada a los elementos culturales americanos y venezolanos. De este modo, podemos afirmar que Wafi Salih ha logrado el milagro de concebir una poes\u00eda en clave de haik\u00fa y dentro del esp\u00edritu de esta forma, someti\u00e9ndola a una constante renovaci\u00f3n en cada uno de sus libros.<\/p>\n<h3><strong>Un comp\u00e1s de interpretaci\u00f3n<\/strong><\/h3>\n<p>Partiendo de este principio o premisa, abriremos un comp\u00e1s de interpretaci\u00f3n que ofrece numerosas dificultades conceptuales, siendo la primera de ellas su naturaleza contemplativa, dif\u00edcil de atrapar desde una exposici\u00f3n racional, donde los contextos hist\u00f3ricos o culturales se captan muy tenuemente o simplemente se esfuman. Su poes\u00eda ha sido objeto de numerosos estudios, donde resaltan tambi\u00e9n enfoques que renuncian casi de inmediato a explicar o describir, con otras palabras, lo que ocurre en el interior de las poderosas <em>imagos<\/em> de la poeta, entendiendo aqu\u00ed por <em>imago<\/em> a una estructura est\u00e9tica donde concurren im\u00e1genes de diversa naturaleza, actuando de modo simult\u00e1neo en la conciencia del lector.<\/p>\n<p>Su obra ha merecido variados enfoques, debidos a autores como Luis Alberto Angulo, Jos\u00e9 Pulido, Adolfo Segundo Medina, Leonardo Bustamante, Carlos Montesinos, Tomas Mart\u00ednez Sancho, Soledad V\u00e1squez Armella, Jos\u00e9 Miguel Navas, Roger Herrera y otros; adem\u00e1s la autora ha concedido numerosas entrevistas y realizado lecturas en escenarios de Venezuela y el exterior, donde ha venido consiguiendo cada d\u00eda m\u00e1s lectores. En mi caso, me limitar\u00e9 a realizar breves observaciones acerca de unos cuantos poemas, exponiendo as\u00ed, fragmentariamente tambi\u00e9n, una serie de puntos, renunciando desde un principio a desarrollarlos. Mi opini\u00f3n, en este caso, es que no es posible racionalizar de manera cr\u00edtica los poemas de Wafi Salih, sino apenas disfrutarlos o contemplarlos tambi\u00e9n; a lo sumo se podr\u00eda parodiarlos, pero ni siquiera describirlos. Apenas realic\u00e9 notas breves entre par\u00e9ntesis, a manera de glosas m\u00ednimas. Tenemos frente a nosotros una obra coherente, unificada en cuanto a lenguaje, fiel a su esp\u00edritu originario de s\u00edntesis; rica y bifurcada una y otra vez, labrada desde el <em>haik\u00fa <\/em>y el <em>tanka<\/em> japoneses con influjos del esp\u00edritu \u00e1rabe, pero tambi\u00e9n permeada del esp\u00edritu occidental, pues la autora se ha declarado admiradora de una serie de poetas venezolanas y latinoamericanas donde resaltan los nombres de Alejandra Pizarnik, Enriqueta Arvelo Larriva, Ida Gramcko o Ana Enriqueta Ter\u00e1n, Olga Luzardo, Luisa del Valle Silva. Tambi\u00e9n debe haber bebido de la tradici\u00f3n mexicana de esta forma breve, como los ya mencionados Jos\u00e9 Juan Tablada y Octavio Paz.<\/p>\n<p>No intentar\u00e9, ni por asomo, emprender una revisi\u00f3n cr\u00edtica de los libros de Salih, lo cual ser\u00eda una empresa tit\u00e1nica, o bien un esfuerzo prolijo que en mi caso conducir\u00eda a una especulaci\u00f3n interminable o abstracta; desde mi perspectiva, la contemplaci\u00f3n tambi\u00e9n ser\u00eda un m\u00e9todo de observaci\u00f3n. Ya dije que la <em>imago<\/em> es el modo de hacer suyas las im\u00e1genes para conducirlas a una s\u00edntesis, y de este modo llevar a cabo un proceso ling\u00fc\u00edstico que invita a los organismos vivientes a ser captados por el ojo, luego por los dem\u00e1s sentidos, y finalmente por el \u00e1nima \u00edntima. Tales conceptos pertenecen al orbe occidental: ser\u00eda dif\u00edcil desglosarlos si se los somete a una mirada racional, a una cr\u00edtica demasiado met\u00f3dica o epistemol\u00f3gica que tendr\u00eda poca utilidad en este caso, si nos atenemos a las consideraciones esgrimidas al comienzo de este ensayo, cuando nos referimos a las traslaciones a otros idiomas u otras tradiciones de una lengua determinada.<br \/>\nRenunciar\u00e9, entonces, a considerar desde un principio que se trata s\u00f3lo de haik\u00fas, centrando mi acercamiento en ciertas im\u00e1genes concentradas en cada vocablo y sin someterlas a un examen de la raz\u00f3n cr\u00edtica, sino m\u00e1s bien operando mediante una expansi\u00f3n sensible, donde el m\u00e9todo sint\u00e9tico vendr\u00eda a ser el dispositivo a trav\u00e9s del cual podr\u00e1 realizarse una lectura no intelectiva, sino, en este caso, m\u00e1s bien sensitiva. Elegir\u00e9 solo unos pocos textos, y aun en estos corremos el riesgo de suprimir su significaci\u00f3n pr\u00edstina; su expresi\u00f3n inmanente quedar\u00eda despojada de misterio.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-6617\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/3-1-683x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"960\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/3-1-683x1024.jpg 683w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/3-1-200x300.jpg 200w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/3-1-768x1152.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/3-1.jpg 1000w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/p>\n<h3><strong><br \/>\nPoemas al azar<\/strong><\/h3>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Leemos:<br \/>\n<em>La nieve<br \/>\nen el papel del cielo,<br \/>\nun poema.<\/em><\/p>\n<p>(Concebir el cielo como un gran espacio para esperar que llegue la nieve, hace aqu\u00ed de instrumento (l\u00e1piz, pluma) para construir la voz que traducir\u00e1 el sentimiento humano en un solo signo: el acto po\u00e9tico nunca estuvo mejor sintetizado que en este poema.)<br \/>\nAlgo similar ocurre en \u201cEn el lago\u201d:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><em>En el lago<br \/>\nA mis pies miro la estrella<br \/>\nSin alzar los ojos.<\/em><\/p>\n<p>(Si lo vemos mediante el m\u00e9todo po\u00e9tico: el lago es un espejo de cielo donde se refleja el asombro ante el cosmos)<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><em>Anochece,<br \/>\nLos sue\u00f1os del ermita\u00f1o<br \/>\nAndan lejos.<\/em><\/p>\n<p>(Un hombre solitario despierta en medio la noche. Sus sue\u00f1os lo salvan.)<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><em>En el viento<br \/>\nEscriben las hojas secas<br \/>\nEl lenguaje del bosque.<\/em><\/p>\n<p>(El lenguaje de la naturaleza se personifica en el bosque. Lenguaje que s\u00f3lo se activa con el viento)<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><em>El pensamiento<br \/>\nDe la joven esposa, salta<br \/>\nDe nube en nube.<\/em><\/p>\n<p>(La alegr\u00eda de la joven mujer, feliz de estar reci\u00e9n casada, es infinita)<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><em>Mi casa sola<br \/>\nMe crecen dentro<br \/>\nTodos los a\u00f1os.<\/em><\/p>\n<p>(El recuerdo aumenta al visitar la casa solitaria de la infancia)<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><em>Pompas de jab\u00f3n<br \/>\nMientras lavo los platos<br \/>\nZurzo mis sue\u00f1os.<\/em><\/p>\n<p>(La cotidianidad puede producir un elemento que des-aliena al ser de lo rutinario)<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><em>Se precipita<br \/>\nUna hoja de agua<br \/>\nHacia m\u00ed mismo.<\/em><\/p>\n<p>(La naturaleza humana a veces se humaniza, pero casi siempre el ser humano se refugia en ella)<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><em>Llora un ni\u00f1o<br \/>\nY esta rosa que cae<br \/>\nDos abismos.<\/em><\/p>\n<p>(Este poema es imposible de traducir en prosa. El llanto de un ni\u00f1o mientras una rosa cae por dos abismos es una imagen absoluta, imposible de discernir)<\/p>\n<p>(W. S. ha escrito por lo menos dos mil poemas de este tipo, cuya evaluaci\u00f3n ser\u00eda infinita, y se resuelve a menudo en la propia lectura, sin necesidad de acudir a una interpretaci\u00f3n critica posterior.)<\/p>\n<h3><strong>Una prosa dram\u00e1tica<\/strong><\/h3>\n<p>Siempre me ha interesado el poema en prosa. Me parece que es una de las formas m\u00e1s atrevidas y sugerentes para manifestar las pendulaciones o zigzagueos del alma; una forma donde se dan cita los m\u00e1s sutiles movimientos de las palabras en libertad, en la consecuci\u00f3n\u00a0 del espacio l\u00edrico, desde el mismo instante en que se us\u00f3 como forma consciente en la literatura europea del siglo diecinueve en las obras de Rimbaud, Baudelaire, Laforgue y luego durante las vanguardias europeas \u2013desde Apollinaire hasta Breton, Eluard o Aragon hasta Cernuda- e hispanoamericanas, el poema en prosa revel\u00f3 aristas expresivas innovadoras que fueron cultivadas tambi\u00e9n en Venezuela por escritores de varias generaciones, desde J. A. Ramos Sucre, -padre de la creatura&#8211; hasta las experimentaciones surrealistas (me gustan especialmente las piezas de Antonia Palacios, Juan S\u00e1nchez Pel\u00e1ez, Francisco P\u00e9rez Perdomo y Juan Calzadilla) vieron en el poema en prosa un medio ideal para abordar im\u00e1genes, ritmos, m\u00fasicas y osad\u00edas kinest\u00e9sicas de alto tenor creativo, elementos sobre los cuales he insistido a lo largo de varios ensayos m\u00edos en todos estos a\u00f1os. Yo mismo escrib\u00ed un libro de poemas en prosa, <em>Narraci\u00f3n del doble<\/em> (1978) donde intent\u00e9 acercarme a tales b\u00fasquedas.<\/p>\n<figure id=\"attachment_6618\" aria-describedby=\"caption-attachment-6618\" style=\"width: 1022px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-6618\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/4-La-poeta-Wafi-Salih.jpg\" alt=\"\" width=\"1022\" height=\"681\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/4-La-poeta-Wafi-Salih.jpg 1022w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/4-La-poeta-Wafi-Salih-300x200.jpg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/4-La-poeta-Wafi-Salih-768x512.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/4-La-poeta-Wafi-Salih-272x182.jpg 272w\" sizes=\"auto, (max-width: 1022px) 100vw, 1022px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-6618\" class=\"wp-caption-text\">La poeta Wafi Salih<\/figcaption><\/figure>\n<p>Tambi\u00e9n Wafi Salih en su libro <em>El dios de las dunas<\/em> ha utilizado esta forma del poema en prosa (que nunca va a aceptar la absurda denominaci\u00f3n de \u201cprosa po\u00e9tica\u201d) para asomarnos a otra de sus facetas creadoras. Veamos s\u00f3lo un texto de este magn\u00edfico libro donde Salih dialoga con los dioses del mundo \u00e1rabe, se hallan tejidas las im\u00e1genes m\u00e1s ce\u00f1idas con las intuiciones m\u00e1s desmesuradas, en una prosa de enorme potencia en la <em>imago<\/em>:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Noche en dos pedazos, Dios mutilado por la distancia, bajo la lluvia, moja su cuerpo la saliva gris de lo difunto, lo hace otro en lo vasto. Siglos y minutos, desde el minarete regalan su v\u00e9rtigo, la castidad del santo sobre la cal del muro.<br \/>\nEleva al amado el ardor de su inocencia. Ligera y simple contempla en los relieves del roc\u00edo el p\u00e1jaro no visible que en el silencio repite: \u201cLos caminos de Dios son infinitos\u201d. \u00bfEl pasado me encuentra? \u201cEn \u00e9l hab\u00eda una vez una piedra, un tiz\u00f3n y fue la piedra, piedra. Sobre la alfombra desliza un mundo la eternidad derrotada del insomnio.<br \/>\n\u00bfCu\u00e1l \u00f3xido hizo carne mi fe? Escarcha la luna un no s\u00e9 qu\u00e9 de cicatriz planetaria, negro grito de los apartados, la sangre, rub\u00ed sin matices, dimensiona un ret\u00f3rico esplendor suicida. Inexhausta la noche, cuenta dos menos dos son uno en el sin fondo. Silabea en los ojos un cementerio jud\u00edo.<\/em><\/p>\n<p>Advertimos aqu\u00ed c\u00f3mo la prosa narra, detalla, describe, sin perder el poder inmanente de sugesti\u00f3n de la poiesis.<\/p>\n<h3><strong>Examen sint\u00e9tico<\/strong><\/h3>\n<p>En la poes\u00eda de W. S. el sujeto se funde al objeto del canto.<br \/>\nEn la poes\u00eda de W. S. los referentes sociales son secundarios<br \/>\nSe trata de una po\u00e9tica de las im\u00e1genes, fundamentalmente.<br \/>\nLa sintaxis en los poemas breves de W. S. no es sucesiva, sino quebrada y fragmentada.<br \/>\nLa suya es una poes\u00eda intemporal, no requiere del tiempo hist\u00f3rico para originarse.<br \/>\nEs una po\u00e9tica de los elementos y la intuici\u00f3n, no de las certezas.<br \/>\nVive de las interrogantes y del misterio, no de la tradici\u00f3n.<br \/>\nLos animales y la Gran Natura marcan el camino al ser humano.<br \/>\nEl poeta es un ser <em>apersonal<\/em> (no impersonal), un individuo expectante que se funde al observador.<br \/>\nEn esta po\u00e9tica la naturaleza se humaniza a veces, aunque casi siempre ocurre que el ser humano se sobrecoge y se refugia en ella.<br \/>\nLos pensamientos, en la poes\u00eda de W. S., hablan con im\u00e1genes.<br \/>\nLos textos de W. F. no son propiamente haik\u00fas, sino poemas que han sido sembrados hace siglos en un esp\u00edritu japon\u00e9s que aspira a lo universal.<br \/>\nLos textos de W. F. no se sustentan r\u00edtmicamente en una base musical: atrapan el vaiv\u00e9n del aire, el fuego, el agua, el viento o la tierra, y al fin se dirigen a alimentar un manantial de vocablos, frente al cual el ser humano se halla sentado esperando a que ocurra alg\u00fan milagro.<br \/>\nLa puesta en escena del peculiar haik\u00fa de Wafi se produce en tierra caliente, (un pa\u00eds llamado Venezuela) donde su naturaleza feraz brilla con un esplendor cegador. Tiene, entonces, un t<em>opos<\/em> propio.<br \/>\nLos libros de Wafi Salih son un solo libro que puede leerse comenzando por cualquier parte, sin necesidad de cronolog\u00edas sucesivas.<br \/>\nSi le aplic\u00e1ramos los par\u00e1metros de la filosof\u00eda occidental moderna a la poes\u00eda de W. S. ser\u00eda en el orden de una hermen\u00e9utica, es decir, dentro de una teor\u00eda de las sensaciones, tal y como las plante\u00f3 el fil\u00f3sofo alem\u00e1n Hans Georg Gadamer:\u00a0 llegar al conocimiento humano a trav\u00e9s del arte.<br \/>\nSi tuviera que relacionar la poes\u00eda de W. S. con alguna filosof\u00eda china, seria con la de Lao-Ts\u00e9, que en extraordinario libro el<em> Tao Te King,<\/em> dio en el siglo 604 antes de Cristo las mejores ense\u00f1anzas para alcanzar la serenidad.<br \/>\nMe uno pues al reconocimiento de la obra de Wafi Salih que han emprendido tantos investigadores en v\u00e1rios pa\u00edses y desde distintas perspectivas, a una autora que ha conseguido una obra redonda y abierta a tantas posibilidades. Ella me permitir\u00eda hacer una glosa desprendida de una imagen de un verso del maestro Matsuo Basho, de inmensa sugerencia en cuanto a correspondencias secretas con un cuento m\u00edo y otro de Julio Cort\u00e1zar.<br \/>\nIntent\u00e9 hace cincuenta a\u00f1os alcanzar la s\u00edntesis en el cuento, cuando escrib\u00ed mi colecci\u00f3n de relatos breves <em>Los dientes de Raquel<\/em>. No s\u00e9 si lo consegu\u00ed, pero aun puedo imaginar al personaje de uno de ellos \u201cUn pez arrepentido\u201d, Frank Tor, llorando in\u00fatilmente por la humanidad, en el fondo de una pecera: el \u00fanico hombre pez que\u00a0 ha existido nunca. En esto mantiene como referente un poema de Matsuo Basho, donde unos peces lloran. Y tambi\u00e9n al Atxolotl, el pez del famoso cuento de Julio Cort\u00e1zar, que antecede al m\u00edo pero no s\u00e9 parece en casi nada, pues en el suyo se habla desde una primera persona. Dice en alguna parte:<br \/>\n\u00abA veces una pata se mov\u00eda apenas, yo ve\u00eda los diminutos dedos pos\u00e1ndose con suavidad en el musgo. Es que no nos gusta movernos mucho, y el acuario es tan mezquino; apenas avanzamos un poco nos damos con la cola o la cabeza de otro de nosotros; surgen dificultades, peleas, fatiga. El tiempo se siente menos si nos estamos quietos\u00bb.<br \/>\nMientras el m\u00edo reza:<br \/>\n\u00abFrank Tor llor\u00f3 tanto que se convirti\u00f3 en pez. Despu\u00e9s se arrepinti\u00f3 tanto de haber llorado que odi\u00f3 ser pez (sus l\u00e1grimas no tienen valor en las profundidades del mar) y as\u00ed de tanto llorar de ser pez, Frank Tor es hoy el \u00fanico hombre-pez que existe y se cree que jam\u00e1s podr\u00e1 ser encontrado para preguntarle porque ha llorado tanto.\u00bb<br \/>\nEl poema de Basho:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Las aves tristes,<br \/>\nse va la primavera<br \/>\nLos peces lloran.<\/p>\n<p>Los peces lloran porque se va la primavera. Los peces conocen las estaciones? Y si lloran qui\u00e9n puede distinguir una de sus l\u00e1grimas en medio del caudal de un r\u00edo? Entonces c\u00f3mo naci\u00f3 el mar? Quiz\u00e1s surgi\u00f3 de varios peces llorando porque se hab\u00eda marchado la primavera?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Wafi Salih (Valera, 1966), una poeta y escritora nacida en Venezuela de ascendencia libanesa. Dedicada principalmente la escritura po\u00e9tica, y en menor medida al relato y ensayo. Se le reconoce por el desarrollo del genero po\u00e9tico haiku en Venezuela, de la cual es la primera expositora a nivel nacional. Ha publicado 17 libros en diversas editoriales nacionales y del extranjero, 11 enmarcados en el g\u00e9nero po\u00e9tico del haiku. En Ecuador se public\u00f3 su libro infantil Cielos descalzos, que fue el libro m\u00e1s vendido en 2008 en el \u00e1mbito de literatura para ni\u00f1os. Tambi\u00e9n fue fundadora de las revistas literarias: \u201cEl Farall\u00f3n de los Naipes\u201d y la revista: \u201cL\u00e1piz, Papel, y Creaci\u00f3n\u201d. En 2017, se celebr\u00f3 el Concurso por una Venezuela literaria en homenaje a Wafi Salih, organizado por la editorial Negro Sobre Blanco.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<figure id=\"attachment_6619\" aria-describedby=\"caption-attachment-6619\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-large wp-image-6619\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/5-Gabriel-Jimenez-Eman-escritor-venezolano-1024x576.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"360\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/5-Gabriel-Jimenez-Eman-escritor-venezolano-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/5-Gabriel-Jimenez-Eman-escritor-venezolano-300x169.jpg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/5-Gabriel-Jimenez-Eman-escritor-venezolano-768x432.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/5-Gabriel-Jimenez-Eman-escritor-venezolano.jpg 1280w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-6619\" class=\"wp-caption-text\">Gabriel Jim\u00e9nez Em\u00e1n, escritor venezolano<\/figcaption><\/figure>\n<p><em><\/p>\n<p><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Versiones y traducciones Es interesante observar c\u00f3mo se comportan los idiomas cuando se ven enfrentados a la interpretaci\u00f3n o a la creaci\u00f3n de un mundo, cuando intentan aprehender parte de aqu\u00e9l mediante la observaci\u00f3n de los fen\u00f3menos naturales o de los fen\u00f3menos humanos. En cada tradici\u00f3n existe un conjunto de elementos configuradores de esa realidad y de la lengua [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":6615,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[589],"tags":[590,591],"class_list":["post-6621","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-gabriel-jimenez-eman","tag-gabriel-jimenez-eman","tag-wafi-salih"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6621","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=6621"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6621\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6622,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6621\/revisions\/6622"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/6615"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=6621"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=6621"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=6621"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}