{"id":6720,"date":"2022-06-09T17:36:11","date_gmt":"2022-06-09T16:36:11","guid":{"rendered":"https:\/\/tiberiades.org\/?p=6720"},"modified":"2022-06-23T12:43:34","modified_gmt":"2022-06-23T11:43:34","slug":"john-jaime-estrada-gonzalez-el-rumor-de-las-cosas-de-linda-morales-caballero-morar-poeticamente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tiberiades.org\/?p=6720","title":{"rendered":"\u2018El rumor de las cosas\u2019, de Linda Morales Caballero, morar po\u00e9ticamente."},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Agradecemos a la editora de Nueva York Poetry Press por permitirnos difundir este excelente comentario en torno a al poemario de la poeta peruana Linda Morales Caballero .<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u201cSoy su tiempo<br \/>\nzurcido de aurora,<br \/>\ndibujo de sombra,<br \/>\nluminosa tinta bosquej\u00e1ndome<br \/>\nen un mundo que me escribe<br \/>\nmientras lo descifro.\u201d<br \/>\n<\/em><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/strong>Linda Morales Caballero, (<em>Rumor<\/em>, p. 50).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El poemario, <em>El rumor de las cosas, <\/em>de Linda Morales Caballero es el encuentro con el mundo que nos recuerda que existimos como mortales.\u00a0 Desde la tierra alimentadora en la morada diaria: \u201cAyer puse \/ un laurel silvestre \/ en la comida.\u201d (Laurel. P. 98)., hasta lo que rodea la vida cotidiana: \u201cLos objetos y los seres \/ no son tan distintos: \/ ocupan un espacio, \/ acumulan marcas, \/ duran poco.\u201d (Equivalencias, p.15). \u00a0Con estos poemas empezamos a leer lo que ser\u00e1 un mundo hecho de tiempo, seres humanos, objetos y heridas:\u00a0 la vida plena.\u00a0 Lo innombrable tambi\u00e9n se asoma sin explicaciones y a pesar de ello no hay silencio, el poema fluye: \u201cSin saber c\u00f3mo, \/ desde lo m\u00e1s profundo, \/ donde no hay palabras, \/ me sube tersa \/ una fogata.\u201d (Ars po\u00e9tica, p. 16). \u00a0As\u00ed se declara desde los primeros poemas el encuentro con la palabra que es fuego.\u00a0 Pasaremos entonces por la poes\u00eda como un quehacer hecho con el tejido vital de nuestra existencia: la temporalidad de los ciclos naturales y la vida moldeada de palabras que se han hecho y escrito de tiempo.<\/p>\n<p>El poemario transita las b\u00fasquedas que todos nos hacemos y a veces \u00e9stas, como lo sabemos, est\u00e1n hechas de preguntas \u201ccrudas\u201d de las cuales declara: \u201cNo tengo respuestas que sacien su esencia, \/ s\u00f3lo la empujo por el camino del rel\u00e1mpago, \/ s\u00f3lo la llevo debajo de la piel.\u201d (Navegante, p. 18).\u00a0 Pero no podemos pensar que nos va a introducir en un juego de acertijos, al contrario, el poemario nos har\u00e1 participar de la vida como un rumor, un sonido apenas perceptible, y un conjunto de im\u00e1genes como dice el ep\u00edgrafe: \u201c\u2026un mundo que me escribe \/ mientras lo descifro.\u201d\u00a0 Ese descifrar hecho de tiempo a trav\u00e9s de la voz po\u00e9tica es nuestro oficio como lectores.\u00a0 Con este derrotero seremos part\u00edcipes, no lectores pasivos, de im\u00e1genes que nos hacen pensar en nuestra existencia como mortales, como sabedores de la vida que llevamos, as\u00ed que: \u201cYa tienes tus poemas, \/ tus suturas \/ embadurnadas con la brea \/ de tus alas.\u201d\u00a0 (Lo que mir\u00e1bamos, p. 20). Leemos los poemas que alivian la piel hendida o cualquier otra fisura en nuestro ser, aunque hecho tambi\u00e9n de esp\u00edritu, se hiere.\u00a0 No es el poema en este poemario s\u00f3lo un don curativo; es tambi\u00e9n equipaje y protecci\u00f3n para la vida.\u00a0 \u00bfQui\u00e9n no ha escuchado alguna vez que la poes\u00eda es salv\u00edfica? Tendremos como una coraza lo que el poemario ha construido: \u201cArponeado mi cari\u00f1o, \/ no quise \/ entender su oquedad, \/ entonces, deletreada \/ de tristezas, \/ sutur\u00e9 al personaje \/ acorazada de poemas.\u201d (Kintsugi, p. 22).<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-6716\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/2-2.jpg\" alt=\"\" width=\"707\" height=\"527\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/2-2.jpg 707w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/2-2-300x224.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 707px) 100vw, 707px\" \/><\/p>\n<p>En el encuentro con el poema \u201cDios humano\u201d la voz po\u00e9tica declara: \u201cS\u00f3lo yo soy varona, \/ hija del dios humano.\u201d (p. 24).\u00a0 Es creatura y por ello: \u201cLa muerte es mi cuerpo \/ un torero herido en su camisa, \/ un toro preso en el destino de su arena.\u201d (Angel torcido, p. 25).\u00a0 Hemos visto entonces como el reconocerse es necesariamente saberse mortal.\u00a0 De all\u00ed en adelante los poemas seguir\u00e1n el recorrido de la vida, los gatos dom\u00e9sticos, las melod\u00edas de siempre y hasta las plantas de su entorno.\u00a0 Nombrar esto supone revelarse en todos ellos: \u201cAhora s\u00e9 que no alucino \/ cuando reconozco en m\u00ed tu voz.\u201d (Sonido, p. 26).<\/p>\n<p>Reflexiones II, comienza con la senda de la temporalidad, acaso la manera m\u00e1s humana de cantar lo que somos: \u201cSe va cerrando el c\u00edrculo, \/ pel\u00e1ndose los cables del tiempo. \/ Se deshace el pelaje, \/ se rompe el hueso.\u201d\u00a0 (C\u00edrculo, p. 35). La fuerza de las tres formas verbales: \u201ccerrando,\u201d \u201cpel\u00e1ndose,\u201d \u201cdeshace,\u201d junto a la variable reflexiva \u201cse rompe\u201d, abren desde esta primera estrofa el derrotero, lo que se va haciendo de tiempo mientras existimos, a manera de c\u00edrculo.\u00a0 Podr\u00edamos inquirir si el c\u00edrculo que se cierra est\u00e1 intacto, \u00bfno se pela? \u00bfNo se deshace? Esa es la mejor imagen de la fugacidad, al fin de cuentas, \u201c\u00bfCu\u00e1l es la verdad del tiempo? \/ ajustado a lo a\u00f1ejo \/ de su jugo matem\u00e1tico?\u201d (Tiempo, p. 36). Una pregunta se ha dirigido e indaga por la verdad temporal. La fuerza del preguntar recupera lo m\u00e1s genuino de nosotros como mortales: preguntar. Guiados por esta fuerza, leemos: \u201cEl tiempo, \/ gong que delata las horas, \/ nos sume en el consabido misterio. \/\/ El tiempo, \/ dios inexorable de anchos hombros, \/ nos moldea a su antojo de ogro.\u201d\u00a0 (Efectos, p. 37). Estos versos desnudan la imagen de la deidad de anchos hombros sobre los que soporta la temporalidad, como si Cronos, que otrora lo cantaran como un ogro devorador, consumiera la fugacidad.\u00a0 El poemario se va adentrando en el retorno estacional que nos habla de nuevo del c\u00edrculo en el que acontece lo que vivimos: \u201cAl percibir en el ruido \/ el rumor de los duraznos, \/ saboreamos el jard\u00edn \/ atravesados de verano \/ hasta la pr\u00f3xima estaci\u00f3n.\u201d (\u00c1ngeles, p. 38). As\u00ed, una tras otra, sin detenerse, se sucede el ciclo estacional en el que siempre algo muere y renace.<\/p>\n<p>Existir es tambi\u00e9n estar expuesto; la vida es fr\u00e1gil y est\u00e1 a veces oteada: \u201cEn alg\u00fan lugar de ti \/ est\u00e1 la trampa, \/ los inefables buitres \/ que bucean nuestros campos.\u201d (Buitres, p. 41).\u00a0 Qu\u00e9 nombre m\u00e1s apropiado para este poema, \u00bfQu\u00e9 buitres nos acezan? \u00bfD\u00f3nde los buscamos?\u00a0\u00a0 Dados por el simple hecho de existir, los llevamos dentro de nosotros o aparecen de repente, allende el camino. De all\u00ed que: \u201cEstas ansias viscerales \/ que embisten con olor a trapo, \/ explotan su p\u00f3lvora \/ desde verbos \/ postergados en el \u00e1tico.\u201d (Postergado, p. 42). Sigue siendo el poema aquel espacio que aguarda en un lugar para que entonces el verbo los constituya, casi como salido de las entra\u00f1as.<\/p>\n<p>Rumor III abre sus p\u00e1ginas con la fuerza verbal: \u201cSacarme un caj\u00f3n del cuerpo\u201d \/ me desencaja la ma\u00f1ana. \/ Bajo un sol desgastado \/ entra por su vac\u00edo, \/ el aroma de asfixiantes letras \/ que me abruman de atardecer.\u201d (Nostalgia, p. 47). \u00bfQu\u00e9 constituye en el mundo po\u00e9tico el aroma de \u201casfixiantes letras\u201d? Es efluvio que evanece de la combinaci\u00f3n de letras, crea palabras y constituye el mundo del habla.\u00a0 El lugar de la enunciaci\u00f3n po\u00e9tica nos dice de un espacio en el cual moramos.\u00a0 Somos nosotros quienes guardamos lo vivido; ah\u00ed esta el material po\u00e9tico encajonado en nuestro cuerpo. Lo que habita en nosotros va a donde estemos: \u201cC\u00e1scaras de errores \/ laceraron la memoria, \/ que cansada, \/ ensay\u00f3 un nuevo abrazo \/ atrapando al almanaque \/ bajo las dinamitadas \/ l\u00e1grimas de San Lorenzo.\u201d (Perseidas, p. 49).\u00a0 El cuerpo recuerda y a la manera de un lugar, llevamos la creciente carga de la memoria que el poema revela lacerada; pese a ello, el encuentro, la posibilidad de \u201cun nuevo abrazo,\u201d nos habla de la continuidad de la vida, el \u00e1mbito de la voz po\u00e9tica siempre crea algo nuevo, no importa que sea vieja la morada.<\/p>\n<figure id=\"attachment_6717\" aria-describedby=\"caption-attachment-6717\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-large wp-image-6717\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/3-Pintura-de-Miguel-Elias-972x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"674\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/3-Pintura-de-Miguel-Elias-972x1024.jpg 972w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/3-Pintura-de-Miguel-Elias-285x300.jpg 285w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/3-Pintura-de-Miguel-Elias-768x809.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/3-Pintura-de-Miguel-Elias-1457x1536.jpg 1457w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/3-Pintura-de-Miguel-Elias.jpg 1518w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-6717\" class=\"wp-caption-text\">Pintura de Miguel El\u00edas<\/figcaption><\/figure>\n<p>El rumor que recorre la voz po\u00e9tica empieza a descifrar un t\u00fa que acude en im\u00e1genes et\u00e9reas, intangibles, como las que habitan la memoria: \u201cTu imagen impecable \/ revuelve c\u00edclicas \/ retrospectivas. \/\/ Mago de oto\u00f1al niebla, \/ hechicero de parques \/ que devor\u00f3 mi infancia \/ con la tristeza \/ del guardabosques.\u201d (Bosque de casta\u00f1os, p. 59). El poema acude de manera inveterada al eterno retorno, las posibilidades no son infinitas, se repiten y de nuevo la v\u00eda temporal permite la mirada hacia atr\u00e1s; la mirada retrospectiva ve el espectro recorrido desde una infancia en la penumbra de un tiempo m\u00e1gico que vuelve sin evitarlo.\u00a0 La impronta de la memoria es inevitable y creciente, tal como: \u201cesa percepci\u00f3n \/ que en tu cerebro \/ he sido yo.\u201d (Trastoque, p. 71).<\/p>\n<p>Descifrando el rumor comienza con un desaf\u00edo a nuestras capacidades: \u201cLos objetos \/ se apoderan de nosotros \/ reflejando en su apariencia \/ nuestra capacidad \/ de interpretarlos.\u201d (Competencia. P. 63). Morar es tener algo a la mano, \u00bfqu\u00e9 dice de nosotros lo que nos rodea? \u00bfQu\u00e9 hemos hecho de lo simple que necesitamos para vivir? Estamos enmarcados por objetos que tambi\u00e9n nos comunican y ahora nos interpelan, \u00bfqu\u00e9 parte de nosotros est\u00e1 puesta en ellos? Con el desaf\u00edo po\u00e9tico de poder interpretarlos, el poema nos enfrenta (no a manera de conflicto) con lo que nos dice aquello que en alg\u00fan lugar est\u00e1 en la morada diaria.<\/p>\n<p>Las cosas viven un rumor; imagen ac\u00fastica que la voz po\u00e9tica se da a descifrar: \u201cSorprende \/ la turbulencia \/ que enciende el poeta \/ al descifrar el rumor.\u201d (Descifrando el rumor, p. 64).\u00a0 Ya desde el ep\u00edgrafe hemos sabido que \u201c\u2026hay un mundo que me escribe \/ mientras lo descifro.\u201d\u00a0 La simultaneidad de estar siendo escrita por el mundo es la senda de irlo descifrando.\u00a0 Pero ese descifrar se revela como un rumor, precisamente el de las cosas.\u00a0 La poeta se vincula a hacer de las palabras los poemas que muestran ese rumor en algo diferente: la afluencia l\u00edrica.\u00a0 Aqu\u00ed es donde el poema de consuno con la vida puede recrear lo m\u00e1s pr\u00edstino del ser en el mundo.\u00a0 No estamos frente a la inextricabilidad de la confusi\u00f3n, sino en la presencia de una l\u00edrica que se desenvuelve a la manera de c\u00edrculos conc\u00e9ntricos en los cuales cada poema va configurando poco a poco la unidad del poemario.<\/p>\n<p>Al final del poemario encontramos una suerte de revelaci\u00f3n: \u201cQuienes me escuchan \/ no me conocen, \/ pero quiz\u00e1 sospechen \/ que me habita \/ un monje, un gato, \/ una ni\u00f1a que ama a sus padres, \/ un brazo temeroso de tu ausencia, \/ un sal\u00f3n siempre vac\u00edo, \/ y una terca tristeza \/ que intento matar \/ con sopletes.\u201d\u00a0 (Con sopletes, p. 91).\u00a0 La voz po\u00e9tica se vuelca sobre el yo que ha constitu\u00eddo en poema. La tentaci\u00f3n de tomarlo como una confesi\u00f3n, una elaboraci\u00f3n de s\u00ed de la poeta, es casi inevitable para los lectores de poes\u00eda. Los poemas emergen de su voz y aunque no es a ella, sino a los poemas lo que hemos le\u00eddo, sin embargo, \u201chay algo que se queja \/ hay algo que se queda,\u201d recordando algunos versos de otro autor.<\/p>\n<p>Este poemario es vida de poeta, quehacer l\u00edrico que nos habla de un oficio consagrado.\u00a0 Linda Morales Caballero hace un trabajo que nos toca, interpela nuestra vida a trav\u00e9s de lo que es distinto a nosotros mismos. Su contenido reivindica con la lectura de poes\u00eda, estamos frente a una concipiente creaci\u00f3n l\u00edrica de la m\u00e1s alta creaci\u00f3n po\u00e9tica.\u00a0 A trav\u00e9s de estos poemas lo m\u00e1s humano es lo m\u00e1s divino; la temporalidad inunda nuestra existencia y la poeta, mientras el mundo la escribe se entrega a descifrar <em>El rumor de las cosas<\/em>.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-6718\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/4-1.jpg\" alt=\"\" width=\"487\" height=\"487\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/4-1.jpg 487w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/4-1-300x300.jpg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/4-1-150x150.jpg 150w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/4-1-400x400.jpg 400w\" sizes=\"auto, (max-width: 487px) 100vw, 487px\" \/><\/p>\n<p><em>Linda Morales Caballero. Nacida en Lima, Per\u00fa. Es escritora, periodista y docente. Autora de El libro de los enigmas, cuyos relatos han producido un premiado cortometraje, una obra de teatro y mon\u00f3logos en Nueva York y Madrid. Morales Caballero tiene siete libros de poes\u00eda. Su trabajo ha sido publicado en m\u00faltiples idiomas. Su libro, El rumor de las cosas fue galardonado con los International Latino Book Awards como uno de los mejores libros de poes\u00eda de 2020. Morales Caballero ha sido traducida al ingl\u00e9s, portugu\u00e9s, ruso y franc\u00e9s y aparece en m\u00faltiples publicaciones internacionales.\u00a0 Suele participar en festivales internacionales, Lecturas y Ferias del Libro en ingl\u00e9s y espa\u00f1ol, algunas de ellas han sido las Ferias del Libro de Guadalajara y Buenos Aires.<\/em><\/p>\n<p><em><br \/>\nJohn Jaime Estrada. Nacido en Medell\u00edn, Colombia. Graduado en filosof\u00eda en la Universidad Javeriana, Bogot\u00e1. Estudios de teolog\u00eda y literatura en la misma universidad. Maestr\u00eda en literatura en The Graduate Center (CUNY). PhD. en literatura en la misma instituci\u00f3n. Actualmente assistant professor de espa\u00f1ol y literatura en Medgar Evers College y Hunter College (CUNY). Miembro del comit\u00e9 de la revista Hybrido e investigador de filosof\u00eda y literatura medieval. Su disertaci\u00f3n doctoral abord\u00f3 el periodo hist\u00f3rico de las relaciones entre el Islam, juda\u00edsmo y cristianismo en Castilla durante los siglos XI\u2014XIV. Investigador personal de tales interrelaciones a trav\u00e9s de la literatura medieval castellana, en particular en la obra el \u00abLibro de buen amor\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em><br \/>\n<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-6719\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/5-1.jpg\" alt=\"\" width=\"413\" height=\"493\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/5-1.jpg 413w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/5-1-251x300.jpg 251w\" sizes=\"auto, (max-width: 413px) 100vw, 413px\" \/><br \/>\n<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Agradecemos a la editora de Nueva York Poetry Press por permitirnos difundir este excelente comentario en torno a al poemario de la poeta peruana Linda Morales Caballero . \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u201cSoy su tiempo zurcido de aurora, dibujo de sombra, luminosa tinta bosquej\u00e1ndome en un mundo que me escribe mientras lo descifro.\u201d \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Linda Morales Caballero, (Rumor, p. 50). &nbsp; El [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":6715,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[597],"tags":[598,599],"class_list":["post-6720","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-john-jaime-estrada-gonzalez","tag-john-jaime-estrada-gonzalez","tag-linda-morales-caballero"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6720","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=6720"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6720\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6811,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6720\/revisions\/6811"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/6715"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=6720"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=6720"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=6720"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}