{"id":6804,"date":"2022-06-23T12:38:00","date_gmt":"2022-06-23T11:38:00","guid":{"rendered":"https:\/\/tiberiades.org\/?p=6804"},"modified":"2022-07-23T17:34:02","modified_gmt":"2022-07-23T16:34:02","slug":"milagros-mata-gil-ulysses-para-una-comprension-de-la-patria-desde-el-exilio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tiberiades.org\/?p=6804","title":{"rendered":"&#8216;Ulysses: para una comprensi\u00f3n de la patria desde el exilio&#8217;"},"content":{"rendered":"<h4>I.<\/h4>\n<p>El 10 de diciembre de 1920, James Joyce dirige una carta a Frank Budgenen en la que dice:\u00a0 \u201cUn detalle sobre Ulises (Bloom). Fantasea sobre Itaca [<em>sic<\/em>] (quiero volver al viejo camino de casa) y cuando llega de vuelta le entra desaz\u00f3n. [\u2026] Porque jam\u00e1s se regresa.<\/p>\n<p>Desde fuera, la patria pasa a ser tanto una entelequia como una obsesi\u00f3n. Sin extenderme, deseo enfocar el \u00abUlysses\u00bb de James Joyce desde ese punto de vista de la obsesi\u00f3n del autoexiliado, tal como son muchos venezolanos hoy, hasta ayer nuestros vecinos, nuestros hijos, nuestros hermanos, y hoy apenas esos con los que intercambiamos correos o notas de voz o posts en redes sociales en lenguas cada vez menos concordantes por aquello de los contextos. Incluso el alejamiento dentro del mismo pa\u00eds geogr\u00e1fico se convierte en herida: no he vuelto a Angostura en m\u00e1s de una d\u00e9cada y la evoco (la invoco) a diario, con los trazos de sus calles y su r\u00edo y sus piedras tal como est\u00e1n grabados en mi coraz\u00f3n.<\/p>\n<h4>II.<\/h4>\n<p>La desaz\u00f3n de Leopold Bloom, revivida en cada recorrido constante por Dubl\u00edn en \u00abUlysses\u00bb, est\u00e1 dada por la b\u00fasqueda de ese \u201cpa\u00eds\u201d en el que pueda habitar idealmente, pero ese lugar no tiene topograf\u00eda tangible. Hay un Dubl\u00edn (concreto) en donde predomina la disciplina y la sincron\u00eda de la m\u00e1quina industrial y que es descrito, seg\u00fan el sentimiento de Bloom, como un instrumento de muerte y desgarramiento. \u00c9l experimenta v\u00edvidamente esa represi\u00f3n espiritual por ser un h\u00edbrido jud\u00edo-cristiano y, adem\u00e1s, m\u00e1s extra\u00f1o a\u00fan: descendiente de inmigrantes, lo cual, en la primera generaci\u00f3n, sobre todo, es un peso adicional de memorias e historias en contradicci\u00f3n. Al respecto, las cr\u00f3nicas que escribe Golcar Rojas, denominadas por \u00e9l \u00abhistorietas\u00bb son cruelmente develadoras.<\/p>\n<p>El padre de Bloom, Rudolph Virag, fue un h\u00fangaro emigrado a Irlanda y convertido del juda\u00edsmo al protestantismo. A partir de lo anterior, Bloom se muestra como un hombre en \u00edntima tensi\u00f3n: la novela lo pone en escena como un cuerpo que transforma el lenguaje en gesto narrativo desarticulado y grotesco. Mejor dicho: en el intento desesperado de apropiarse de los signos de la ciudad y de su lenguaje, que \u00e9l sigue considerando entes ajenos, se cumple un devenir en su atm\u00f3sfera deformada en sombras que emergen, a veces grotescas.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter  wp-image-6801\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/2-5-683x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"560\" height=\"840\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/2-5-683x1024.jpg 683w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/2-5-200x300.jpg 200w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/2-5-768x1152.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/2-5.jpg 907w\" sizes=\"auto, (max-width: 560px) 100vw, 560px\" \/><\/p>\n<h4>III.<\/h4>\n<p>Esta es una \u201copini\u00f3n sobre las cosas\u201d que Joyce manifiesta en una carta a Nora Barnacle del 29 de agosto de 1904, refiri\u00e9ndose a los lugares desde los que \u00e9l se relaciona con el mundo y con todo el peso hist\u00f3rico inscrito en sus genes y sus recuerdos: los lugares, los tiempos, es decir, en toda la tradici\u00f3n de su Dubl\u00edn:<\/p>\n<p>\u00abMi entendimiento rechaza todo el orden social y el cristianismo: el hogar, las virtudes reconocidas, las clases sociales en la vida y las doctrinas religiosas Hace seis a\u00f1os dej\u00e9 la Iglesia Cat\u00f3lica, con el odio m\u00e1s ferviente. Me resulta imposible permanecer en ella a causa de los impulsos de mi naturaleza y no puedo entrar en el orden social sino como un vagabundo\u201d (1982, vol. 1: 85).<\/p>\n<p>Este testimonio no es solamente \u00fatil para establecer un v\u00ednculo con la biograf\u00eda de Joyce, sino que es tambi\u00e9n el planteamiento de una po\u00e9tica que se realizar\u00e1 en el relato. Su obra es una descripci\u00f3n del vagabundeo y de la forma en la que \u00e9l (Joyce, Leopoldo, Stephen) se ve afectado por la ciudad. Puesto en marcha a trav\u00e9s de ella, muestra el camino contrario a la imagen que le es impuesta y pone en escena una &#8216;utop\u00eda&#8217; contraria: esa parte de espacio y la voluntad que lo anima como interpretaci\u00f3n de un cuerpo que se cumple en el \u00e1mbito de la lengua. Pero tambi\u00e9n ese intento es parad\u00f3jico, pues aunque desea la quietud del esp\u00edritu para revelarse a s\u00ed mismo, para ello necesita de la quietud de la materia, de la que depende. Es un vagabundo.<\/p>\n<p>A partir de esta conjunci\u00f3n de deseos y fuerzas contrarias, Leopold Bloom establece su propia elipsis del espacio y del tiempo. Para \u00e9l, aquel tiempo y aquel espacio ideales tienen que ver con el ocio prohibido a su cuerpo de trabajador (de publicista por comisi\u00f3n en los peri\u00f3dicos de Dubl\u00edn): el ocio del pensamiento. Esto, en lo que respecta a Bloom.<\/p>\n<h4>IV.<\/h4>\n<p>En consecuencia, como Bloom, Joyce, en su rol de exiliado, recurre a la utop\u00eda memor\u00edstica: a la creaci\u00f3n de lugares dentro de los lugares de su Dubl\u00edn (espacio ficticio dentro de espacio ficticio), pero para ello le es necesaria una forma diferente de concebirse a s\u00ed mismo como hombre material. Ese es el papel de Bloom. Para Joyce, adem\u00e1s, es racconto, ese narrar de tan antigua estirpe que ha yacido por a\u00f1os confundido con el flasback en tantos narradores actuales y que eficazmente est\u00e1 recuperando el Chino \u00c1lvarez (ver \u00abEl Cuarto de lo Imposible\u00bb, por ejemplo) Con Bloom, Joyce parte de imaginarse a s\u00ed mismo como un ser otro y se convierte en met\u00e1foras. En la novela, \u00e9stas aparecen de tres maneras: primero: Bloom es (como) flor que flota en un jard\u00edn acu\u00e1tico, nen\u00fafar, cuerpo ingr\u00e1vido que paira sobre las aguas. No tiene ra\u00edces o son endebles y flotantes. Segundo, como parodia del \u201cgesto\u201d filos\u00f3fico: Bloom es, gesto a gesto, el heraldo de alguna que otra m\u00e1xima que suelta, a la manera sof\u00edstica de los \u00abfil\u00f3sofos\u00bb de esos \u00e1mbitos tan detestados por Joyce. Por \u00faltimo, los enfoques anteriores discurren en el cuerpo est\u00e9tico creado como resonancia musical de aquello que lo rodea.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter  wp-image-6802\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/3-3.jpg\" alt=\"\" width=\"840\" height=\"824\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/3-3.jpg 965w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/3-3-300x294.jpg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/3-3-768x754.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 840px) 100vw, 840px\" \/><\/p>\n<h4>V.<\/h4>\n<p>Para llegar a este tiempo y este espacio divergentes con respecto al lugar cotidiano de la vida, los espacios deben convertirse tambi\u00e9n en todo aquello que cruza a trav\u00e9s de ese cuerpo, de esa sensibilidad particular que digiere y reinventa. En s\u00edntesis, Dubl\u00edn se convierte en agregaci\u00f3n creada por Bloom-Joyce (desde sus exilios. Se poetiza. Y en este sentido es que la utop\u00eda bloomesca es est\u00e9tica, es decir, este espacio otro es recortado y reubicado en un lugar otro, referencia del r\u00e9gimen de las artes. En este caso, del arte narrativo y de la palabra novelada. Esta est\u00e9tica resulta pol\u00edtica, en el sentido de que designa, manifiesta, refleja, el recorte de un espacio de representaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El arte no es pol\u00edtico por los mensajes y los sentimientos que transmite acerca del orden del mundo. No es pol\u00edtico, tampoco, por la manera en que representa las estructuras\u00a0 de la sociedad, los conflictos o las identidades de los grupos sociales. Es pol\u00edtico por la clase de tiempos y de espacios que construye e instaura: por la manera en que los recorta y puebla este espacio.<\/p>\n<p>Los lugares otros, como los espacios bloomescos, se convierten en topograf\u00edas de lo posible. Y eso es lo que liga la pr\u00e1ctica del arte a la cuesti\u00f3n pol\u00edtica: la constituci\u00f3n, a la vez material y simb\u00f3lica, de un cierto espacio-tiempo, de una suspensi\u00f3n en relaci\u00f3n con las formas ordinarias de la experiencia sensible. Por eso el arte es la v\u00eda de los exiliados para aliviar la nostalgia y la necesidad.<\/p>\n<h4>VI.<\/h4>\n<p>\u00abUlysses\u00bb (y prefiero la graf\u00eda inglesa) la novela, termina por constituir un lugar otro. Es una topograf\u00eda literaria sonora. Una m\u00e1quina de permanecer. Pero, para llegar a ese lugar ut\u00f3pico, es necesario reconstruir toda la estructura que soporta el orden y la concepci\u00f3n de la m\u00e1quina tal como aparece en Dubl\u00edn. Es preciso recorrer los engranajes, los mecanismos y las tecnolog\u00edas que la conforman: primero, sentir c\u00f3mo la ciudad aparece inscrita en el cuerpo y c\u00f3mo se une a \u00e9l por medio de met\u00e1foras a trav\u00e9s de los dieciocho cap\u00edtulos cuyo resultado crea y contiene la ficci\u00f3n discursiva que la constituye. Luego, analizar y recorrer desde la percepci\u00f3n de Bloom esa met\u00e1fora constituida y formada en un \u00e1mbito espec\u00edfico; escuchar, imaginar eso que embarga de manera exasperada el tr\u00e1nsito bloomesco.<\/p>\n<figure id=\"attachment_6803\" aria-describedby=\"caption-attachment-6803\" style=\"width: 503px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-6803\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/4-La-escritora-Milagros-Mata-Gil.-Foto-de-Juan-Raydan-614x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"503\" height=\"839\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/4-La-escritora-Milagros-Mata-Gil.-Foto-de-Juan-Raydan-614x1024.jpg 614w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/4-La-escritora-Milagros-Mata-Gil.-Foto-de-Juan-Raydan-180x300.jpg 180w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/4-La-escritora-Milagros-Mata-Gil.-Foto-de-Juan-Raydan.jpg 648w\" sizes=\"auto, (max-width: 503px) 100vw, 503px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-6803\" class=\"wp-caption-text\">La escritora Milagros Mata Gil. Foto de Juan Rayd\u00e1n<\/figcaption><\/figure>\n<p><em>Milagros Mata Gil (Caracas, Venezuela, 1951). Escritora, profesora de Castellano, Literatura y Lat\u00edn, periodista, narradora e investigadora en literatura venezolana. Miembro correspondiente de la Academia Venezolana de la Lengua desde 2011. Autora de la letra del himno del municipio Heres del estado Bol\u00edvar. Entre su obra publicada se puede destacar los libros de ensayo:\u00a0 H\u00e9roes y tumbas en Armas Alfonzo;\u00a0 La Cuenca del Unare seg\u00fan Alfredo Armas Alfonzo; La Rebeli\u00f3n de las Ficciones;\u00a0 El Preg\u00f3n Mercadero (Cr\u00edtica Literaria e Integraci\u00f3n Latinoamericana); Ensayos diversos, Sobre una ciudad campamento (In Loco Remoto); Una reflexi\u00f3n sobre el espacio en la novela venezolana; Los Signos de la Trama; El Orinoco es una Identidad;\u00a0 Balza: el cuerpo fluvial;\u00a0 Tiempo y Muerte en Alfredo Armas Alfonzo y Jos\u00e9 Balza;\u00a0 Elipse sobre una Ciudad Sin Nombres. Las novelas La Casa en Llamas (1986); Memorias de una antigua primavera (1989); Mata El Caracol (1990); El Diario \u00cdntimo de Francisca Malabar (1992) o El caso del Pastor Acosado (2019); Entre los premios que ha recibido, est\u00e1n: Premio Fernando Pessoa (1986); Premio Casa de Cultura de Maracay (1986); Premio Narrativa de Fundarte (1987); Premio Miguel Otero Silva Editorial Planeta (1988); Premio Cuento Juan Rulfo (1988); Premio el Internacional Novedades- Diana M\u00e9xico (1988) o el Premio de novela de la III Bienal de la Literatura Mariano Pic\u00f3n Salas (1995), entre otros.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>I. El 10 de diciembre de 1920, James Joyce dirige una carta a Frank Budgenen en la que dice:\u00a0 \u201cUn detalle sobre Ulises (Bloom). Fantasea sobre Itaca [sic] (quiero volver al viejo camino de casa) y cuando llega de vuelta le entra desaz\u00f3n. [\u2026] Porque jam\u00e1s se regresa. 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