{"id":7167,"date":"2022-11-07T10:20:50","date_gmt":"2022-11-07T09:20:50","guid":{"rendered":"https:\/\/tiberiades.org\/?p=7167"},"modified":"2022-11-10T20:09:27","modified_gmt":"2022-11-10T19:09:27","slug":"yordan-arroyo-el-mar-ya-no-es-de-marcelo-gatica-o-de-cuando-una-ballena-se-ahoga-y-su-ballenato-canta-con-el-adios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tiberiades.org\/?p=7167","title":{"rendered":"&#8216;El mar ya no es&#8217;, de Marcelo Gatica; o de cuando una ballena se ahoga y su ballenato canta con el adi\u00f3s"},"content":{"rendered":"<p><em>Tiber\u00edades agradece a Yordan Arroyo, al poeta e investigador costarricense que realiza sus estudios doctorales en Salamanca, por permitirnos publicar su texto de presentaci\u00f3n del libro El mar ya no es, del poeta chileno Marcelo Gatica, doctor por Salamanca. El acto se celebr\u00f3 el d\u00eda 13 de octubre en la Sala de la Palabra del Teatro Liceo y dentro de la programaci\u00f3n del XXV Encuentro de Poetas Iberoamericanos de Salamanca, dirigido por Alfredo P\u00e9rez Alencar, poeta y profesor de la Universidad de Salamanca. Tambi\u00e9n agradecemos al editor portugu\u00e9s Joao Artur Pinto, por las fotos y video del acto.<\/em><\/p>\n<p><em>El mar ya no es<\/em> de Marcelo Gatica Bravo, acc\u00e9sit del VII Premio Internacional de Poes\u00eda \u201cPilar Fern\u00e1ndez Labrador\u201d (2020),<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a> se inserta, dentro de un primer plano, en una muy extensa tradici\u00f3n, el mar, elemento polis\u00e9mico, cuyo apogeo se ubica en las culturas mediterr\u00e1neas. Tambi\u00e9n, su primera parte, al son del <em>\u03b1\u1f50\u03bb\u03cc\u03c2 <\/em>(<em>aul\u00f3s<\/em>), se alimenta de cantos eleg\u00edacos (circa, VII a. C), subg\u00e9nero de la poes\u00eda l\u00edrica griega, cuya composici\u00f3n m\u00e9trica son d\u00edsticos conformados por un pent\u00e1metro y un hex\u00e1metro y en cuanto a tem\u00e1ticas, en la poes\u00eda l\u00edrica griega aborda diferentes, entre ellas, la muerte.<\/p>\n<p>Este punto escatol\u00f3gico de partida, interrogante, enigma y respuesta no tangible, s\u00ed de fe, ha permitido el origen de mitos, poemas, pinturas, canciones y todo tipo de expresiones humanas a lo largo de la historia; esto se ha conseguido sin caer en el desgaste, todo es cuesti\u00f3n de que los artistas construyan propuestas est\u00e9ticas a su alrededor para que los lectores no se ahoguen en medio de la nada y puedan flotar con la carne, cocida o en estado medio, de las palabras.<\/p>\n<p>Debido a la muerte de su padre, Marcelo le dedica el poemario del cual se brinda aqu\u00ed mi aproximaci\u00f3n de lectura. Este autor poetiza el sabor \u00e1cido de ver a su progenitor cruzando el mar, para endulzarlo con palabras que se convierten en nubes delicadas, blancas y sublimes; con el canto de los ni\u00f1os, que vuela, haya guerras no, al ritmo de los p\u00e1jaros y con los latidos congelados por la nieve, abrig\u00e1ndose con el fuego de las gargantas, que antes de conocer la poes\u00eda, se amamantaban con el dolor.<\/p>\n<p>Pero al entrar en una segunda capa de interpretaci\u00f3n o pasar del autom\u00f3vil al tren el\u00e9ctrico, es necesario aclarar que en la primera parte de este poemario no se conserva la eleg\u00eda tal y como se le conoc\u00eda en Grecia ni tampoco en Roma, sino que se rompe el cascar\u00f3n, su m\u00e9trica, la cual deja de ser inter\u00e9s primordial para un grupo de poetas que se ubican en las vanguardias y pos o neovanguardias latinoamericanas, entre ellos, Marcelo Gatica Bravo, quien crece bebiendo pisco en vasos con forma de pel\u00edcula, durante la \u00e9poca <em>boom <\/em>de la cultura pop, del internet, de la <em>mass media<\/em>, lo medi\u00e1tico, guerras, caos y muertes.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-7165 size-large\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/2a-1024x563.jpeg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"352\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/2a-1024x563.jpeg 1024w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/2a-300x165.jpeg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/2a-768x422.jpeg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/2a.jpeg 1410w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/p>\n<p>En fin, al estar frente a un libro escrito por un poeta posmoderno, es necesario botar las togas y los peplos y vestirse de lector activo y posmoderno, solo as\u00ed se podr\u00e1 disfrutar de la estad\u00eda en un coliseo semi\u00f3tico lleno de iron\u00edas, s\u00e1tiras, parodias, rupturas y di\u00e1logos que rompen las ilusiones del tiempo de nuestro tiempo o del tiempo que nuestro tiempo llama tiempo y los antiguos llamaron <em>\u03b8o\u028a\u03b8<\/em> (Thot), <em>\u039a\u03c1\u03cc\u03bd\u03bf\u03c2<\/em> (Cronos) o <em>\u039a\u03b1\u03b9\u03c1\u03cc\u03c2<\/em> (Kair\u00f3s), yendo desde lo cl\u00e1sico (grecolatino) hasta su recomposici\u00f3n h\u00edbrida en la cultura contempor\u00e1nea, \u00e9poca cuando los Dioses del Olimpo decidieron bajar a ver, de vez en cuando, mundiales de f\u00fatbol, luego de que se enamoraran viendo la caligraf\u00eda con la que Maradona le escribi\u00f3 un poema sat\u00edrico al cr\u00edtico ingl\u00e9s Peter Shilton o viendo la potencia de la pierna zurda con la que Marcelo Gatica Bravo le lanzaba poemas al guardameta Xu Lizhi, para que volara como \u00e1guila y se acercara m\u00e1s al sitio donde el mar ya no es, luego de escucharlo decir, en sus entrenamientos, las siguientes palabras: [<em>Quiero tocar el cielo, sentir ese azul tan ligero] pero no puedo hacerlo, as\u00ed que dejar\u00e9 este mundo.<\/em><\/p>\n<p>Aunque para entender y desarrollar m\u00e1s a profundidad el que deporte que se est\u00e1 proponiendo, se vuelve indispensable recordar las palabras de mi admirado profesor, el poeta Luis Arturo Guichard (2021),<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a> quien establece, de manera bastante precisa, las diferencias entre el poeta moderno y el posmoderno con las siguientes palabras: \u201c[\u2026] la posmodernidad es esc\u00e9ptica y prefiere el juego sofisticado con textos ya existentes. La modernidad quiere crear algo nuevo; la posmodernidad reutiliza y recicla materiales ya existentes\u201d (p. 210)\u201d. De esta cita anterior, los t\u00e9rminos reutilizar, reciclar y jugar, frecuentes en ret\u00f3ricas actuales de escritura creativa, son clave para comprender, desde un paradigma filol\u00f3gico, la po\u00e9tica marceliana o del ballenato que canta con el adi\u00f3s.<\/p>\n<p>El reciclaje y la reutilizaci\u00f3n, particularmente de intertextos b\u00edblicos, son parte esencial del rompecabezas l\u00edrico de este autor, es decir, de su identidad po\u00e9tica y de la madurez de su voz. Este recurso que, seg\u00fan mi juicio de atleta ejercit\u00e1ndose en las m\u00e1quinas de las bibliotecas, es un t\u00f3pico particular de su reciente obra, pues tambi\u00e9n lo reproduce, un a\u00f1o m\u00e1s tarde, en su libro <em>Echa tu pan sobre las aguas<\/em> (2021),<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a> Acc\u00e9sit del II Premio Rey David de Poes\u00eda B\u00edblica Iberoamericana, galardonado, otra vez, en Salamanca, donde los \u00e1ngeles son el recuerdo y la memoria de tesoros de jade como Fray Luis de Le\u00f3n, Teresa de Jes\u00fas, Antonio de Nebrija, Juan de la Cruz, Miguel de Unamuno, Alfonso Ortega y por qu\u00e9 no, de Jacqueline Alencar Polanco, por quien quiz\u00e1s, sin conocerla en carne y hueso, me encuentro hoy en esta hermosa tierra, con el dorado cielo en mi boca y compartiendo el alma eterna de quienes nunca mueren gracias a la poes\u00eda y sus diferentes mundos, universos en donde la esperanza y el amor caminan con el sol amarrado a las sombras de la espalda.<\/p>\n<p>Marcelo sabe muy bien que la <em>Biblia<\/em>, a lo largo de la historia, como ya lo dec\u00eda el propio Jorge Luis Borges, es una de las fuentes universales que todo escritor debe leer y beber de su tradici\u00f3n, de su luz y de su polisemia; de lo contrario, Fray Luis de Le\u00f3n nunca se hubiera tomado el tiempo de traducir el <em>Cantar de los Cantares<\/em>, texto del que se han alimentado y siguen alimentando diferentes golondrinas que hablan o intentan hablar, en una de las lenguas m\u00e1s ricas del mundo, la castellana. Por eso, a trav\u00e9s de este repertorio o herencia ling\u00fc\u00edstica, la voz l\u00edrica, en <em><span style=\"text-decoration: line-through;\">El mar ya no es<\/span><\/em>, se convierte en un poeta cl\u00e1sico posmoderno o debido a lo convulso de amabas \u00e9pocas, un poeta romano de la antig\u00fcedad tard\u00eda haciendo eco en el siglo XXI, quiz\u00e1s un Agust\u00edn de Hipona, pero no de Hipona, sino de Chile, en tanto mira al pasado desde el presente que en el poema ya es pasado, por medio de reflexiones, b\u00fasquedas y cuestionamientos que arrancan desde el paratexto de apertura, con la siguiente cita de Apocalipsis 21:1-4: <em>Ya no habr\u00e1 muerte, ni habr\u00e1 m\u00e1s llanto, ni clamor; porque las primeras cosas pasaron [\u2026] vi un cielo nuevo y una tierra nueva; porque el primer cielo y la primera tierra pasaron, y el mar ya no es.<\/em><\/p>\n<figure id=\"attachment_7166\" aria-describedby=\"caption-attachment-7166\" style=\"width: 674px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-7166 size-full\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/3.jpeg\" alt=\"\" width=\"674\" height=\"499\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/3.jpeg 674w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/3-300x222.jpeg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 674px) 100vw, 674px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-7166\" class=\"wp-caption-text\">Yordan Arroyo durante su intervenci\u00f3n<\/figcaption><\/figure>\n<p>De esta forma y en total acuerdo con las palabras de Jos\u00e9 Mar\u00eda Mu\u00f1oz Quir\u00f3s en el pr\u00f3logo, en este libro, \u201c[\u2026] el poeta siente aqu\u00ed la palabra como auxilio de vivencias profundas, y se amarra a ella, la colma de sensaciones, de p\u00e1lpitos hondos, de misteriosos destellos afianzados en la belleza provocada por la vivencia personal del escritor\u201d (p. 12). Una de las mejores formas de demostrar lo anterior es intentar sumergir el canto de la angustia del ballenato en el mar de los ojos de quienes leen hasta aqu\u00ed, por medio de uno de los poemas que, a t\u00edtulo personal, m\u00e1s me han impactado, \u201cHIELO ROJO BAJO EL CUERPO\u201d:<\/p>\n<p>&lt; la met\u00e1stasis aparece primero en la pantalla del ordenador &lt;\u00a0transita invisible bajo tu sonrisa que va en paraca\u00eddas &lt;\u00a0la met\u00e1stasis nombrada por la especialista es un jerogl\u00edfico inerte &lt;\u00a0 la met\u00e1stasis de nivel cuarto &lt;\u00a0 repite &lt;\u00a0es una met\u00e1stasis nivel cuatro &lt;\u00a0s\u00e9 que los terremotos perceptibles al hombre comienzan en esa escala &lt;\u00a0 pero algo se quebr\u00f3 adentro &lt;\u00a0 y se repite como una r\u00e9plica &lt;\u00a0es una met\u00e1stasis nivel cuatro &lt;\u00a0y la met\u00e1stasis es un ente carn\u00edvoro sumergido en los torrentes del esp\u00edritu &lt;\u00a0c\u00f3mo le explico a mi hijo que la met\u00e1stasis va triturando y devorando al abuelo cada d\u00eda &lt;\u00a0en el telediario aparece hielo rojo en la Ant\u00e1rtida &lt;\u00a0dicen que son unas algas contaminantes &lt;\u00a0unas flores de nieve &lt;\u00a0debido al color rojo \u2013 carmes\u00ed, la nieve refleja menos luz solar y se derrite m\u00e1s r\u00e1pido dice un cient\u00edfico ucraniano &lt;\u00a0la met\u00e1stasis devora la luz de los ojos &lt;\u00a0la met\u00e1stasis te agarra los pies &lt;\u00a0ya no caminas &lt;\u00a0la met\u00e1stasis no te deja tachar las palabras &lt;\u00a0 aquella rutina cuando terminabas de hacer tus presupuestos en la Municipalidad &lt;\u00a0la met\u00e1stasis es como esa alga roja que derrite las gotas de esp\u00edritu &lt;\u00a0recuerdas la man\u00eda de escribir el signo <em>menos que <\/em>&lt;\u00a0cuando terminabas una tarea &lt;\u00a0la met\u00e1stasis nivel cuatro en el cuerpo se repite como ese signo &lt;\u00a0hasta que se evapora toda la sangre que llevas dentro &lt;<br \/>\n<em>Desde una casa de agua <\/em><\/p>\n<p>En este texto, desde su t\u00edtulo, se aprecia la habilidad de Marcelo para hacer uso de un recurso sinest\u00e9sico clave. Con solo pronunciar la palabra \u201chielo\u201d, el lector siente un efecto profundo, quiz\u00e1s similar al que sinti\u00f3 el poeta Marcelo no solo con la muerte de su padre, sino con las bajas temperaturas en Chile, en Salamanca, en Luxemburgo u otros sitios de Europa donde ha estado, d\u00e1ndole una tensi\u00f3n m\u00e1s emotiva a la decodificaci\u00f3n de dicho signo ling\u00fc\u00edstico. El hielo, en este caso, al anunciar un cambio, provoca una sensaci\u00f3n de escalofr\u00edo, y el escalofr\u00edo, como sintagma po\u00e9tico, se liga a la muerte, pues todo hielo se derrite hasta convertirse en agua y en otros estados o materias; as\u00ed mismo sucede con la vida, que deja de ser vida y se convierte en muerte, en polvo, en recuerdo, en poes\u00eda o en cualquier otra manifestaci\u00f3n en donde se pueda hacer del dolor, belleza.<\/p>\n<p>Sentir fr\u00edo es un mensaje que el cuerpo le remite al ser humano para que busque calor, refugio, sol, y esa temperatura de resguardo, el autor, Marcelo, la consigue por medio de la palabra, esto se confirma, totalmente, en los \u00faltimos versos del poema \u201cPESE A LA TEMPORADA DE SEQU\u00cdA EN EL HORIZONTE\u201d, cuyo t\u00edtulo es sumamente representativo, humano, doloroso y a la vez esperanzador. Ellos \u201ccierran\u201d, entre comillas, porque en realidad nunca cierra, as\u00ed como Marcelo nunca olvidar\u00e1 a su padre, el libro de la siguiente manera: <em>Pese a la aparente temporada \/ de sequ\u00eda en el horizonte \/ salgo a cazar erupciones de luz \/ en el iris de tus ojos. <\/em><\/p>\n<p>Siguiendo con el an\u00e1lisis de este poema, concertado al sustantivo \u201chielo\u201d se encuentra el adjetivo \u201crojo\u201d, recurso ret\u00f3rico crom\u00e1tico, cuya sensaci\u00f3n, en este contexto filol\u00f3gico, se asocia, a\u00fan m\u00e1s, con la muerte, pues es el color que representa, por antonomasia, el amor o la muerte, familiares etimol\u00f3gicos (<em>mort &#8211; mortis<\/em>). Y esta carga escatol\u00f3gica logra su m\u00e1xima tensi\u00f3n cuando el t\u00edtulo del poema, por medio de la preposici\u00f3n \u201cbajo\u201d hace referencia al \u201ccuerpo\u201d, sitio en donde se esconde ese hielo rojo y seg\u00fan nos lo dice el propio texto, asesino del padre de Marcelo.<\/p>\n<p>Conforme arranca la lectura, se aprecia c\u00f3mo el sujeto l\u00edrico utiliza una palabra muy t\u00e9cnica en el \u00e1rea m\u00e9dica \u201cla met\u00e1stasis\u201d y lo hace para referirse a la enfermedad de su padre. Esto explica por qu\u00e9 realiza descripciones muy puntuales, incorporando al lector, lo m\u00e1ximo posible, en uno de los puntos que dieron vida a todo el libro, la muerte y el proceso para llegar a ella. En este poema se menciona a una doctora \u201cX\u201d hallando, por medio de la pantalla del ordenador, una enfermedad letal en un paciente. La referencia al instrumento para detectar tal calamidad, ambienta el poema, sin duda, en una \u00e9poca actual, muy del contexto cibern\u00e9tico y tecnol\u00f3gico en el que creci\u00f3 el poeta Marcelo.<\/p>\n<p>Por su parte, es necesario decir que, aunque la voz l\u00edrica hace uso de un lenguaje cotidiano para realizar algunas de sus descripciones, como buen poeta cl\u00e1sico y posmoderno, no deja de explotar uno de sus m\u00e1s ricos recursos, la creaci\u00f3n de im\u00e1genes irracionales, bellas y crudas, mismas que paralizan a cualquier lector. Marcelo posee la habilidad, madurez y enorme talento de referirse a la degradaci\u00f3n de la felicidad, de la vida, del tiempo y del padre, por medio de la siguiente expresi\u00f3n: \u201ctu sonrisa que va en paraca\u00eddas\u201d,<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a> la cual se asocia no solo con el hielo y la sangre, alegor\u00edas de la muerte, sino tambi\u00e9n con lo siguiente: \u201calgo se quebr\u00f3 adentro\u201d.<\/p>\n<p>Ambas citas del poema, desde un dolor po\u00e9tico, logrado \u00fanicamente por un escritor de oficio, hacen referencia a una enfermedad que ataca y destruye a las personas desde lo interno, al punto de que el yo l\u00edrico, en un estado m\u00e1ximo de preocupaci\u00f3n, de sensibilidad, emociones y todo sentimiento humano por haber, incluso as\u00ed, le sobra bondad para pensar y preocuparse tambi\u00e9n en su hijo, quien a su vez es el nieto de la persona que est\u00e1 por morir. El sujeto l\u00edrico se pregunta; \u201cc\u00f3mo le explico a mi hijo que la met\u00e1stasis va triturando y devorando al abuelo cada d\u00eda\u201d, para ello utiliza una personificaci\u00f3n, es decir, construye la idea de la met\u00e1stasis como si fuera un monstruo, pues destruye y ataca sin piedad hasta absorber \u201ctoda la sangre que llevas dentro\u201d.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-7161 size-large\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/4-1024x677.jpeg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"423\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/4-1024x677.jpeg 1024w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/4-300x198.jpeg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/4-768x507.jpeg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/4.jpeg 1120w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/p>\n<p>Asimismo, para intensificar, todav\u00eda m\u00e1s, esta carga tan humana, tan emotiva, tan fuerte y po\u00e9tica, el sujeto l\u00edrico, haciendo uso de su gran talento para romper im\u00e1genes comunes y poetizar todo aquello que forma parte de lo cotidiano, firma de la siguiente manera: \u201cDesde una casa de agua\u201d, en donde el agua, perfectamente, atando todo el contexto y an\u00e1lisis de este poema, hace referencia a las l\u00e1grimas humanas que caen como granizos ante una situaci\u00f3n tan cruda como la expresada en su texto.<\/p>\n<p>En fin y para ir sintetizando, la voz l\u00edrica, a lo largo de este libro, no solo crea postales,<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a> al tono de eleg\u00edas posvanguardistas, sino que tambi\u00e9n edifica poemas cu\u00e1nticos, entrando en di\u00e1logo con fuentes ficticias y con fuentes reales, entre ellas, se resumen las siguientes:<\/p>\n<p>Su padre, el que cruz\u00f3 el mar, sin ver \u201c[\u2026] hacia atr\u00e1s como aquella estatua de sal\u201d. Esto crea un muy rico intertexto b\u00edblico con <em>G\u00e9nesis 19: 15-29<\/em>, pasaje en donde se hace referencia a la esposa de Lot. Adem\u00e1s, se refiere al padre, normal y constantemente, mediante el uso del vocativo: \u201cpadre, en la sala de urgencias escarbas\u201d, \u201cPap\u00e1, sab\u00edamos que la noche era solo agua\u201d, \u201cPap\u00e1, somos tragados por un Kraken en las entra\u00f1as del oc\u00e9ano\u201d. Todo esto, aumenta la carga ret\u00f3rica, cuyo efecto por parte del emisor es sentirse dialogando con su receptor, el padre cuya alma se march\u00f3 en una sala de urgencia, pero pervive en el poema, en el recuerdo, en una fotograf\u00eda, en el papel o en la memoria, todas ellas, manifestaciones, unas m\u00e1s ef\u00edmeras o duradera que otras, de la inmortalidad.<\/p>\n<p>Pablo, quien ayuda a la voz l\u00edrica a pensar en las diferencias y semejanzas entre la poes\u00eda y la f\u00edsica cu\u00e1ntica, ambas, herramientas para resolver o al menos intentar misterios del m\u00e1s all\u00e1, de lo normalmente conocido como metaf\u00edsico y adem\u00e1s, quien le ayuda a plantearse la idea, muy al estilo de un poeta cr\u00edtico, de oficio, muy maduro, de que los poetas (astronautas en este texto) deben huir de la lengua fatigada, es decir, desgastada, y recordando a Horacio, deben pulirlas, limarlas (<em>labor limae<\/em>), en otras palabras, hacer orfebrer\u00eda con ellas para que se refresquen y que de esta forma puedan \u201c[\u2026] hacer estallar las cosas para volver a nombrarlas\u201d.<\/p>\n<p>Su abuelo, quien le ayuda a ejercitar su cerebro pensando que el tiempo en realidad no existe y es solo un espejismo, un holograma de lo que nos han hecho creer o lo que nos han vendido como tiempo, y por eso, hoy y ayer, ayer y hoy, hermanos o hijos de un pasado eterno (como lo dir\u00edan Boecio y Borges), los seres humanos siguen esperando la llegada de Dios, el d\u00eda de la salvaci\u00f3n, la fiesta de los meteoritos en donde las sombras se rompan y se conviertan en luces.<\/p>\n<p>Su hermano menor, quien desde muy ni\u00f1o ha sido un erudito de las matem\u00e1ticas, otra de las formas de comunicarse en poes\u00eda, ciencias del futuro ambas, futuro que quiz\u00e1s siempre ha sido un pasado eterno, ciencias del futuro que se preocupan, aunque con expresiones distintas, por el final del mundo, que piensan y piensa, dando vida a la comunicaci\u00f3n (sea en n\u00fameros o letras) que al final nace ambas del mar, de la saliva y desaparecen, tambi\u00e9n, cuando el mar deja de ser mar, alegor\u00eda de la vida, portal que comunica dos espacios, lo l\u00edquido y lo seco, la carne y el polvo.<\/p>\n<p>Su amiga bioqu\u00edmica, que da paso a un proceso de ironizaci\u00f3n de frases populares, muy particular en poetas posmodernos en donde la palabra es creaci\u00f3n y a la vez destrucci\u00f3n: <em>dime lo que comes y te dir\u00e9 c\u00f3mo eres, <\/em>que en alg\u00fan momento del siglo XVII Quevedo dijo: <em>Dime con qui\u00e9n andas, hijo, y dir\u00e9te qui\u00e9n eres<\/em>; Cervantes: <em>dime con qui\u00e9n andas y te dir\u00e9 qui\u00e9n eres <\/em>y hoy, incluso en una estaci\u00f3n de autob\u00fas se puede escuchar <em>dime con qui\u00e9n andas y te dir\u00e9 qui\u00e9n eres<\/em>.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-7162 size-large\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/5-1024x598.jpeg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"374\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/5-1024x598.jpeg 1024w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/5-300x175.jpeg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/5-768x448.jpeg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/5.jpeg 1345w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/p>\n<p>Y as\u00ed, en di\u00e1logo con varios actores m\u00e1s, que le permiten al sujeto l\u00edrico de este libro desarrollar nociones po\u00e9ticas e inteligentes alrededor de elementos humanos y necesarios de pensarse y repensarse, en lista: el tiempo: en donde cita a Rob Riemen, con el af\u00e1n de combatir una era irracional, l\u00edquida y que poco valora a los astronautas de la palabra; la realidad como ilusi\u00f3n de la realidad; el lenguaje, en donde el mar tiene su propia lengua; la identidad, \u00bfchileno o poeta en lengua espa\u00f1ola?; el dolor y el espacio, encargado de abrir, a otras dimensiones, la imaginaci\u00f3n del p\u00fablico lector, como la dimensi\u00f3n del mar, que no es el mar en s\u00ed, sino algo m\u00e1s all\u00e1 de esos tres grafemas que lo proyectan, al saber filol\u00f3gico, como palabra y sustantivo o al saber po\u00e9tico, ret\u00f3rico y hermen\u00e9utico, como met\u00e1fora, s\u00edmbolo o alegor\u00eda.<\/p>\n<p>En fin, en este libro, los atrevimientos, las rupturas, los juegos y la di\u00e1spora gen\u00e9rica son veh\u00edculo principal del proceso de lectura, por eso, su autor utiliza un lenguaje cargado de helenismos y latinismos, pero a su vez, expresiones del hoy, del d\u00eda a d\u00eda, de la <em>mass media<\/em>, hasta insertarlas en la construcci\u00f3n de espacios po\u00e9ticos donde lo racional no existe, pues todo se rompe, hasta el dolor, dejando el paso, \u00fanicamente, a cicatrices con forma de postal y de poema y a un libro como <em>El mar ya no es, <\/em>cuyas palabras de agua, al mezclarse con la sal, terminan dando origen a un tipo pulpa humana que muchas personas necesitan beber, para seguir teniendo mar en sus cuerpos, por lo menos, hasta que el mar deje de ser para ellos y en ellos. Se dejan aqu\u00ed dos poemas que reflejen parte de lo dicho:<\/p>\n<h3><\/h3>\n<h3 style=\"padding-left: 40px;\"><strong><span style=\"text-decoration: line-through;\">EL MAR YA NO ES<\/span><\/strong><\/h3>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><strong><br \/>\n&lt;<\/strong> descubrir la lengua del mar es seguir la caminata en c\u00edrculos de los elefantes <strong>&lt;<\/strong> quiz\u00e1s no hay conciencia del primer paso <strong>&lt;<\/strong> salvo la certidumbre de un oleaje eterno <strong>&lt; <\/strong>para descubrir la lengua del mar, primero se aprende a leer el silencio de los padres <strong>&lt; <\/strong>la b\u00fasqueda de los nombres es un oleaje repetido <strong>&lt; <\/strong>la palabra mar no cabe en ning\u00fan poema <strong>&lt;<\/strong> pero lo escribimos porque es como respirar <strong>&lt; <\/strong>y cuando creo detectar el trayecto de los elefantes <strong>&lt;<\/strong> soy roca rota <strong>&lt;<\/strong> tomo concienca del \u00faltimo paso, es decir, mi primera palabra en la lengua del mar <strong>&lt;<\/strong> mi primera palabra que apenas pronuncio <span style=\"text-decoration: line-through;\">desaparece<\/span> <strong>&lt;<\/strong><br \/>\n<em>Desde una terraza con forma de agua<\/em><\/p>\n<h3><\/h3>\n<h3 style=\"padding-left: 40px;\"><strong>EPITAFIO DE NAVEGACI\u00d3N<\/strong><\/h3>\n<p style=\"padding-left: 560px; text-align: right;\">La idea de cultivar lo mejor de las personas siempre ha sido responsabilidad de los poetas, de los fil\u00f3sofos, de los escribas, y el mundo del poder siempre ha tenido un problema con esto. (\u2026). Las mejores mentes de nuestra generaci\u00f3n est\u00e1n por ah\u00ed, pero la mayor parte del tiempo se encuentran aisladas, escribiendo libros que no van a ser publicados o poes\u00eda que nadie leer\u00e1. Se tienen que organizar de nuevo.<br \/>\n<strong>\u00a0Rob Riemen <\/strong><em>Para combatir esta era <\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Elegimos el silencio<br \/>\nelegimos bajar a los subterr\u00e1neos<br \/>\ndel cuerpo<br \/>\nde la piel<br \/>\ninstalamos br\u00fajulas de agua por las calles<br \/>\npara capturar<br \/>\nciertos sonidos<br \/>\nciertas cadencias<br \/>\nciertos latidos<br \/>\nde corazones<br \/>\nexpansivos<br \/>\nal eco de la poes\u00eda en estado puro<br \/>\nen la lejan\u00eda de las luces<br \/>\nsurfeamos en la madrugada<br \/>\ncompartiendo horizontes<br \/>\nplanicies azules<br \/>\na trav\u00e9s de un reino invisible<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">a simple vista<br \/>\nparec\u00edamos indiferentes<br \/>\nleyendo huellas de un naufragio<br \/>\nen los bancos de un oto\u00f1o amarillo<br \/>\nhipnotizados por el abismo<br \/>\nde una hoja al viento<br \/>\naletargados por el tr\u00e1fico de im\u00e1genes<br \/>\nciegos por el esbozo de la luz al tacto<br \/>\nsordos al murmullo de los tertulianos<br \/>\nque hablan sobre lo justo y lo necesario del lenguaje<br \/>\naparentemente dormidos por el dictado de<br \/>\nrepetidas palabras que ya no salan<br \/>\nla carne<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">pero sab\u00edamos que un poema<br \/>\nes uno de los organismos vivos<br \/>\nque superar\u00e1 la extinci\u00f3n planetaria de los c\u00e1lculos<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Elegimos un silencio des\u00e9rtico<br \/>\nun paso<br \/>\nun verso<br \/>\nun sonido de agua<br \/>\nelegimos la sal<br \/>\namasar un viento invernal<br \/>\nanclado a la espalda<br \/>\nmientras<br \/>\nguard\u00e1bamos<br \/>\ncomo el tesoro de un ni\u00f1o<br \/>\nla palabra mar en nuestros bolsillos.<\/p>\n<div style=\"width: 640px;\" class=\"wp-video\"><video class=\"wp-video-shortcode\" id=\"video-7167-1\" width=\"640\" height=\"352\" preload=\"metadata\" controls=\"controls\"><source type=\"video\/mp4\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/6.mp4?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/6.mp4\">https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/6.mp4<\/a><\/video><\/div>\n<h4><\/h4>\n<h4>Notas<\/h4>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Recientemente, en 2022, este poemario se public\u00f3 en su versi\u00f3n chilena gracias a Alquimia Ediciones. La primera edici\u00f3n fue realizada por la Diputaci\u00f3n de Salamanca.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Guichard Romero, L. A. (2021). \u201cDos lecturas posmodernas de los cl\u00e1sicos: D\u00e9lficas de \u00c1ngel Crespo y Di\u00e1logo con Ovidio de Gonzalo Rojas\u201d. En J. A. Gonz\u00e1lez Iglesias, J. M\u00e9ndez Dozuna y B. M. Pr\u00f3sper (eds.). <em>Curiositas Nihil Recusat. Studia Isabel Moreno Ferrero Dicata<\/em>.\u00a0 (pp. 209-226). Ediciones Universidad de Salamanca.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 V\u00e9ase mi rese\u00f1a \u201cAproximaciones a los or\u00edgenes de lo sagrado en <em>Echa tu pan sobre las aguas<\/em>\u201d, publicada en Revista Altazor. <a href=\"https:\/\/www.revistaaltazor.cl\/marcelo-gatica-bravo-2\/\">https:\/\/www.revistaaltazor.cl\/marcelo-gatica-bravo-2\/<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El tema de la ca\u00edda marcando el contraste de dos tiempos y dos mundos como parte del efecto f\u00edsico cu\u00e1ntico de transformaci\u00f3n de la materia es constante en la poes\u00eda de este autor, esto lo vemos de manera evidente en su poema \u201cCruces\u201d, en <em>Crucial <\/em>(2015) y en \u201cCa\u00edda libre\u201d, en la antolog\u00eda<em> Por ocho centurias <\/em>(2018). Como punto aparte, es imposible no asociar la constancia del uso de la palabra paraca\u00eddas en Marcelo con el poemario <em>Altazor <\/em>o <em>El viaje en Paraca\u00eddas <\/em>de Vicente Huidobro, el cual ha sido de total inter\u00e9s de este poeta, al punto de publicar una edici\u00f3n biling\u00fce, espa\u00f1ol-estonio.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Esto no es para nada una casualidad, pues el tema de las postales ya las desarrolla en su tesis doctoral <em>Una propuesta po\u00e9tica inconclusa en tiempos de desolaci\u00f3n <\/em>(2015), defendida y aprobada en la Universidad de Salamanca.<\/p>\n<p>Imagen de cabecera: El poeta chileno Marcelo Gatica (foto de Joao Artur Pinto)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tiber\u00edades agradece a Yordan Arroyo, al poeta e investigador costarricense que realiza sus estudios doctorales en Salamanca, por permitirnos publicar su texto de presentaci\u00f3n del libro El mar ya no es, del poeta chileno Marcelo Gatica, doctor por Salamanca. El acto se celebr\u00f3 el d\u00eda 13 de octubre en la Sala de la Palabra del Teatro Liceo y dentro de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":7164,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[651],"tags":[157,652],"class_list":["post-7167","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-yordan-arroyo","tag-marcelo-gatica","tag-yordan-arroyo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7167","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=7167"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7167\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7186,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7167\/revisions\/7186"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/7164"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=7167"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=7167"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=7167"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}