{"id":7310,"date":"2022-12-03T13:57:50","date_gmt":"2022-12-03T12:57:50","guid":{"rendered":"https:\/\/tiberiades.org\/?p=7310"},"modified":"2022-12-07T19:52:37","modified_gmt":"2022-12-07T18:52:37","slug":"nuno-judice-una-guia-de-viaje-sobre-orillas-de-un-mundo-o-mosaico-lusitano-de-alfredo-perez-alencart","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tiberiades.org\/?p=7310","title":{"rendered":"Una gu\u00eda de viaje. Sobre \u2018Orillas de un mundo o mosaico lusitano\u2019 de Alfredo P\u00e9rez Alencart"},"content":{"rendered":"<p><em>Tiber\u00edades tiene la satisfacci\u00f3n de publicar, en portugu\u00e9s y espa\u00f1ol, el p\u00f3rtico escrito por Nuno J\u00fadice, Premio Reina Sof\u00eda de Poes\u00eda Iberoamericana, para la edici\u00f3n espa\u00f1ola del libro de Alfredo P\u00e9rez Alencart, editado en 2022 por la Diputaci\u00f3n de Salamanca.<\/em><\/p>\n<h4>UNA GU\u00cdA DE VIAJE<\/h4>\n<p>La poes\u00eda tambi\u00e9n es un viaje. Puede ser un viaje al interior de uno mismo, un viaje alrededor de una habitaci\u00f3n o un viaje en el sentido propio de la palabra, en el que acompa\u00f1amos al poeta en su recorrido al encuentro de tierras y de gentes que logramos conocer a trav\u00e9s de sus versos. Es a ese viaje que nos invita el libro de Alfredo P\u00e9rez Alencart. Y s\u00ed, para quien lee este libro, los paisajes podr\u00edan ser familiares, lo que el poema nos deja ver es otro paisaje: el que se refleja en los ojos del poeta y que \u00e9l transforma a lo largo del libro.<\/p>\n<p>Sin duda, el mar que describe es el mismo mar portugu\u00e9s de un t\u00edtulo de Fernando Pessoa, el Mondego es ese r\u00edo donde sumerg\u00edan sus pies las ninfas de Cam\u00f5es, y la Beira, desde aquella agradable aldea donde Eug\u00e9nio de Andrade encontr\u00f3 la fuente de mucha de su inspiraci\u00f3n, hasta esa otra, monta\u00f1osa y desafiante, en la que un Miguel Torga encontr\u00f3 el alma portuguesa. Tenemos esa memoria de lo que leemos y forma parte de una cultura po\u00e9tica que podemos llamar nuestra, no obstante el car\u00e1cter universal que se encuentra en esos autores.<\/p>\n<p>Pero hay otras miradas que pueden completar aquellas. No viene de dentro: viene de quien nos visita y, al recorrer los lugares que nuestra mirada estaba habituada mediante ojos nacionales, nos ofrece im\u00e1genes que ganan esa dimensi\u00f3n de sorpresa donde encontramos, por la transparencia de un paisaje, otra forma de sentir esos espacios y de transformarlos para que, tambi\u00e9n nosotros, descubramos lo que hab\u00eda huido debido a una ilusi\u00f3n de que, por vivir en un lugar, creemos saber todo sobre \u00e9l. Muchas veces sucedi\u00f3 esto con poetas que nos llegan de fuera y, unos m\u00e1s, otros menos, tuvieron esa percepci\u00f3n.<\/p>\n<p>Y en este viaje el poeta es auxiliado por amigos, a quienes ofrece homenaje, y que son al mismo tiempo gu\u00edas reales o po\u00e9ticos, o bien referencias po\u00e9ticas de que ya algunos nombres fueron referidos. Esto se debe al hecho de que el viaje, remontando a los antiguos poemas de nuestra tradici\u00f3n cl\u00e1sica, son una ruta inici\u00e1tica para la cual somos invitados, descubriendo esa realidad secreta que habita, desde siempre, la poes\u00eda. En este libro, es ese \u00abmosaico lusitano\u00bb que nos aparece, a cada poema que nos surge, a cada poema, desenterrando pieza a pieza. Del polvo de los h\u00e1bitos que nos impide mirar su plenitud, recreado por esa luz que viene no solo de los versos, sino tambi\u00e9n de un placer de recorrer sus m\u00e1rgenes.<\/p>\n<p>Y, si quisi\u00e9ramos seguir el movimiento delineado a lo largo del libro, vemos que sigue el curso del sol, desde la Beira, siguiendo despu\u00e9s el curso del Tajo hasta Vila Franca de Xira, y terminando en el oc\u00e9ano, para ir m\u00e1s all\u00e1, en direcci\u00f3n a un personaje m\u00edtico de la \u00e9poca de los descubrimientos: el n\u00e1ufrago Diogo de Viseu que vive en una isla desierta de la bah\u00eda de Sofala y, a\u00f1ade el poeta, \u00abes feliz\u00bb. No se trata de la isla de los amores de Cam\u00f5es, ni la isla de Santa Elena de Robinson Crusoe, pero s\u00ed el centro imaginario de esa rotaci\u00f3n que nos lleva de la realidad de los nombres y de la geograf\u00eda hasta ese lugar de la fuga que acompa\u00f1a a la poes\u00eda moderna, desde la \u00abInvitation au voyage\u00bb de Baudelaire hasta el \u00abOpi\u00e1rio\u00bb de Pessoa\/\u00c1lvaro de Campos.<\/p>\n<p>Es, por todos estos motivos, una invitaci\u00f3n que nos estimula a nuevos descubrimientos, al conocimiento de un espacio poblado por personajes no siempre cercanos, pero que despu\u00e9s de recorrer este mosaico, se sentar\u00e1n a la mesa con nosotros, hablando de sus formas de entender y sentir el mundo lusitano que, en gran parte, acompa\u00f1a esa frontera f\u00edsica con una Espa\u00f1a que muchas veces fue tan distante, pero que Alencart nos acerca al decirnos que la poes\u00eda no tiene otras fronteras que no sean las de cada lengua en que se escribe, y de donde viene la m\u00fasica propia que forma parte de su forma.<\/p>\n<p>Y es esa m\u00fasica, aqu\u00ed presente en la evocaci\u00f3n de una resonancia que viene de la ra\u00edz portuguesa de estos poemas escritos en un castellano que asimila y \u00abnaturaliza\u00bb los nombres y citas portuguesas que los acompa\u00f1an, lo que da esa vivencia de frontera sin muros a un viaje que nos transporta, de un modo natural, por los lugares que nacen del descubrimiento y del placer que el mismo genera, de una lengua hacia otra, dejando de lado esa intraducible saudade que, finalmente, tal vez no sea m\u00e1s que la expresi\u00f3n de un sentimiento po\u00e9tico que se col\u00f3 a nuestra lengua portuguesa, pero que en este \u00abMosaico lusitano\u00bb, tiene, en definitiva, una perfecta traducci\u00f3n.<\/p>\n<p><em>Lisboa, marzo de 2022<br \/>\nTraducci\u00f3n de A. P. Alencart <\/em><\/p>\n<figure id=\"attachment_7306\" aria-describedby=\"caption-attachment-7306\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-large wp-image-7306\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/2-Alfredo-Perez-Alencart-con-su-nuevo-libro-foto-de-Gabriel-Alonso-Garcia-1021x1024.jpeg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"642\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/2-Alfredo-Perez-Alencart-con-su-nuevo-libro-foto-de-Gabriel-Alonso-Garcia-1021x1024.jpeg 1021w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/2-Alfredo-Perez-Alencart-con-su-nuevo-libro-foto-de-Gabriel-Alonso-Garcia-300x300.jpeg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/2-Alfredo-Perez-Alencart-con-su-nuevo-libro-foto-de-Gabriel-Alonso-Garcia-150x150.jpeg 150w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/2-Alfredo-Perez-Alencart-con-su-nuevo-libro-foto-de-Gabriel-Alonso-Garcia-768x770.jpeg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/2-Alfredo-Perez-Alencart-con-su-nuevo-libro-foto-de-Gabriel-Alonso-Garcia-400x400.jpeg 400w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/2-Alfredo-Perez-Alencart-con-su-nuevo-libro-foto-de-Gabriel-Alonso-Garcia.jpeg 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-7306\" class=\"wp-caption-text\">Alfredo P\u00e9rez Alencart con su nuevo libro (foto de Gabriel Alonso Garc\u00eda)<\/figcaption><\/figure>\n<h4 style=\"padding-left: 40px;\"><em>UM GUIA DE VIAGEM<\/em><\/h4>\n<p><em>A poesia tamb\u00e9m \u00e9 uma viagem. Pode ser uma viagem ao interior de si mesmo, uma viagem \u00e0 roda de um quarto ou uma viagem no sentido pr\u00f3prio da palavra, em que acompanhamos o poeta no seu percurso ao encontro de terras e de gentes que ficamos a conhecer atrav\u00e9s dos seus versos. \u00c9 a essa viagem que nos convida o livro de Alfredo P\u00e9rez Alencart. E se, para quem l\u00ea este livro, as paisagens poderiam ser familiares, o que o poema nos d\u00e1 a ver \u00e9 sempre uma outra paisagem: a que se reflecte nos olhos do poeta e que ele transforma ao longo do livro.<\/em><\/p>\n<p><em>Sem d\u00favida, o mar que descreve \u00e9 o mesmo mar portugu\u00eas de um t\u00edtulo de Fernando Pessoa; o Mondego \u00e9 esse rio onde mergulharam os p\u00e9s as ninfas de Cam\u00f5es; e a Beira, desde aquela mais amena da aldeia onde Eug\u00e9nio de Andrade encontrou a fonte de muita da sua inspira\u00e7\u00e3o at\u00e9 essa outra, montanhosa e desafiadora, em que um Miguel Torga encontrou a alma portuguesa. Temos essa mem\u00f3ria do que lemos e faz parte de uma cultura po\u00e9tica a que podemos chamar nossa, apesar do car\u00e1cter universal que se encontra nesses autores.<\/em><\/p>\n<p><em>Mas h\u00e1 um outro olhar que pode completar esses. N\u00e3o vem de dentro: vem de quem nos visita e, ao percorrer os lugares que nos t\u00ednhamos habituado a olhar atrav\u00e9s de olhos nacionais, nos d\u00e1 imagens que ganham essa dimens\u00e3o de surpresa em que encontramos, \u00e0 transpar\u00eancia de uma paisagem, uma outra forma de sentir esses espa\u00e7os e de os transformar para que, tamb\u00e9m n\u00f3s, descubramos o que nos tinha fugido devido a uma ilus\u00e3o de que, por vivermos num lugar, sabemos tudo sobre ele. Muitas vezes isto sucedeu com poetas que nos viram de fora e, uns mais, outros menos, tiveram essa percep\u00e7\u00e3o.<\/em><\/p>\n<p><em>E nesta viagem o poeta \u00e9 auxiliado por amigos, a quem presta homenagem, e que s\u00e3o ao mesmo tempo guias reais ou po\u00e9ticos, ou pe\u00e3s refer\u00eancias po\u00e9ticas de que j\u00e1 alguns nomes foram referidos. Isto deve-se ao facto de que a viagem, remontando aos antigos poemas da nossa tradi\u00e7\u00e3o cl\u00e1ssica, s\u00e3o um percurso inici\u00e1tico para o qual somos convidados, descobrindo essa realidade secreta que habita, desde sempre, a poesia. Neste livro, \u00e9 esse \u00abmosaico lusitano\u00bb que nos surge, a cada poema, desenterrado pe\u00e7a a pe\u00e7a da poeira dos h\u00e1bitos que nos impede de o olhar na sua plenitude, recriado por essa luz que vem n\u00e3o s\u00f3 dos versos, mas tamb\u00e9m de um prazer solar de percorrer as suas margens.<\/em><\/p>\n<p><em>E, se quisermos seguir o movimento delineado ao longo do livro, vemos que segue o curso do sol, desde a Beira, seguindo depois o curso do Tejo at\u00e9 Vila Franca de Xira, e terminando no oceano, para ir al\u00e9m dele em direc\u00e7\u00e3o a um personagem m\u00edtico da \u00e9poca dos Descobrimentos: o n\u00e1ufrago Diogo de Viseu que vive numa ilha deserta da ba\u00eda de Sofala e, acrescenta o poeta, \u00ab\u00e9 feliz\u00bb. N\u00e3o ser\u00e1 a ilha dos amores de Cam\u00f5es, nem a ilha de Santa Helena do Robinson Crusoe, mas apenas o centro imagin\u00e1rio dessa rota\u00e7\u00e3o que nos leva da realidade dos nomes e da geografia para algo que pertence ao lugar da fuga que acompanha a poesia moderna, desde a \u00abInvitation au voyage\u00bb de Baudelaire at\u00e9 ao \u00abOpi\u00e1rio\u00bb de Pessoa\/\u00c1lvaro de Campos. <\/em><\/p>\n<p><em>\u00c9, por todos estes motivos, um convite que nos estimula a novas descobertas, ao conhecimento de um espa\u00e7o povoado por personagens nem sempre pr\u00f3ximos, mas que depois de percorrer este mosaico, se sentam \u00e0 mesa connosco, falando das suas formas diferentes de entender e sentir o mundo lusitano que, em grande parte, acompanha essa fronteira f\u00edsica com uma Espanha que muitas vezes nos foi t\u00e3o distante, mas que Alencart aproxima de n\u00f3s ao dizer-nos que a poesia n\u00e3o tem outras fronteiras que n\u00e3o sejam as de cada l\u00edngua em que \u00e9 escrita, e de onde vem a m\u00fasica pr\u00f3pria que faz parte da sua forma.<\/em><\/p>\n<p><em>E \u00e9 essa m\u00fasica, aqui presente na evoca\u00e7\u00e3o de uma resson\u00e2ncia que vem da raiz portuguesa destes poemas para o castelhano que assimila e \u00abnaturaliza\u00bb os nomes e cita\u00e7\u00f5es portuguesas que os acompanham, que d\u00e1 essa viv\u00eancia de fronteira sem muros a uma viagem que nos transporta de um modo natural, por entre os lugares que nascem da descoberta e do prazer que ela provoca, de uma l\u00edngua para outra, deixando de lado apenas essa intraduz\u00edvel <\/em>saudade<em> que, por fim, talvez n\u00e3o seja mais do que a express\u00e3o de um sentimento po\u00e9tico que se colou \u00e0 nossa l\u00edngua portuguesa, mas que neste \u00abMosaico lusitano\u00bb tem, finalmente, uma perfeita tradu\u00e7\u00e3o.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<figure id=\"attachment_7307\" aria-describedby=\"caption-attachment-7307\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-large wp-image-7307\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/3-Miguel-Torga-1024x582.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"364\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/3-Miguel-Torga-1024x582.jpg 1024w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/3-Miguel-Torga-300x171.jpg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/3-Miguel-Torga-768x436.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/3-Miguel-Torga.jpg 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-7307\" class=\"wp-caption-text\">Miguel Torga<\/figcaption><\/figure>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<h3><em><br \/>\n<\/em>UN POEMA DEL LIBRO<\/h3>\n<h3 style=\"padding-left: 40px;\">CR\u00d3NICA DE LAS APARICIONES DE ADOLFO ROCHA<\/h3>\n<h4 style=\"padding-left: 40px;\">PRIMERA APARICI\u00d3N<br \/>\n<em>(S\u00e3o Martinho de Anta)<\/em><\/h4>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u00bfQu\u00e9 ocurre, por qu\u00e9 el sol no se retira<br \/>\nde este violento cielo de barro?<br \/>\n\u00bfA quien dar las gracias por el lugar oculto<br \/>\npara el parto que nunca finaliza?<br \/>\nSabemos estar vivos porque la muerte<br \/>\nhace c\u00edrculos en las arterias<br \/>\ny en los ojos<br \/>\nque simplemente logran ver el milagro.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Es el amor a la palabra lo que trae el nacer,<br \/>\naun sabiendo que r\u00e1pido el alma<br \/>\notra vez estar\u00e1 por los aires,<br \/>\nvenciendo a la muerte, atavi\u00e1ndose<br \/>\npara oportunas apariciones.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u00bfEstuvisteis alguna vez cuando lo blanco<br \/>\ncon lo blanco<br \/>\ncreaba la forma sin permiso de nadie,<br \/>\napareciendo y desapareciendo<br \/>\nen el lugar humilde,<br \/>\ncomo sedienta de pasado?<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Yo estuve all\u00ed y la traslaci\u00f3n del recuerdo<br \/>\nse col\u00f3 entre mis dedos, alej\u00e1ndose<br \/>\nde quienes celebraban su identidad<br \/>\nsin percibir la inmensa sombra de su vuelo<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Montes y malezas de nuevo le pertenecieron,<br \/>\nel pan de la aldea, los rel\u00e1mpagos de Dios<br \/>\nsobre el genuino mundo de su infancia,<br \/>\nla irremplazable caricia<br \/>\nde una madre vestida de negro.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Oh extensi\u00f3n mineral de las cenizas,<br \/>\ntotalidad purificada para fracturar el espacio<br \/>\ny el tiempo, para nunca m\u00e1s cantar<br \/>\nluctuosas endechas.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">El alma del hombre desacompa\u00f1ado<br \/>\ntom\u00f3 posesi\u00f3n del suelo de la memoria.<br \/>\nEl cuerpo ayer sufriente,<br \/>\nahora se congregaba para quedarse<br \/>\nen el principio<br \/>\ny ser efluvio ancestral,<br \/>\ndecidida aparici\u00f3n del ca\u00eddo ma\u00f1ana<br \/>\ntras los altos montes entristecidos.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Solo entonces le o\u00ed entonar<br \/>\nel c\u00e1ntico de la resurrecci\u00f3n:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><em>Vuelvo a cantar y vuelven a mi memoria<br \/>\nlas im\u00e1genes del campo<br \/>\nque guard\u00e9 en la retina<br \/>\nde ni\u00f1o:<br \/>\nel repique de la campana<br \/>\ndespu\u00e9s de las negras horas de la Pasi\u00f3n,<br \/>\ny la atrevida canci\u00f3n<br \/>\nque en un tronco<br \/>\nvac\u00edo<br \/>\nde cerezo<br \/>\n-flauta que un p\u00e1jaro carpintero le diera-<br \/>\nLa savia silbaba a la primavera.<\/em><\/p>\n<h4 style=\"padding-left: 40px;\">SEGUNDA APARICI\u00d3N<br \/>\n<em>(Coimbra)<\/em><\/h4>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Patria sin fronteras o desesperaci\u00f3n anot\u00e1ndose<br \/>\nen el diario de la vida. Profundidad<br \/>\nde la quietud a orillas del Mondego,<br \/>\nen el mismo filo de la creaci\u00f3n del mundo<br \/>\no en el horizonte de un Brasil pre\u00f1ado<br \/>\nde inmigraci\u00f3n y de la rapidez del deseo.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Quisiera colarme en la consulta<br \/>\npara que el doctor Rocha pueda recetarme<br \/>\ngrageas o versos sanadores del alma. Quisiera<br \/>\ndar nitidez a la aparici\u00f3n que relampaguea<br \/>\nhasta en mis huesos. Quisiera encallar<br \/>\nen la colina donde se descongela la vida<br \/>\nde manera intermitente. Quisiera<br \/>\ntomar por asalto la habitaci\u00f3n que Dios<br \/>\nasign\u00f3 a las entretelas de su alma.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Rocha no estaba ya m\u00e1s en Coimbra,<br \/>\npero vivito y coleando encontr\u00e9 a Torga,<br \/>\napartado de todo incienso, haciendo lo imposible<br \/>\npara quitarse de encima a una legi\u00f3n de moscardones<br \/>\nexcursionando en torno a su cuerpo.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Cuando sub\u00eda a la colina de la Universidad,<br \/>\nun insolente moscard\u00f3n se atrevi\u00f3<br \/>\na pedirle el santo y se\u00f1a.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">En medio de la tarde moribunda, dijo:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><em>Dejen pasar a quien va por el camino.<br \/>\nDejen pasar<br \/>\nA quien va lleno de noche y de resplandor.<br \/>\nDejen pasar y no le digan nada.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><em>Dejen, ve va tan solo<br \/>\nA beber agua del Sue\u00f1o en toda fuente;<br \/>\nO a coger azucenas<br \/>\nA un jard\u00edn por \u00e9l conocido, all\u00ed enfrente.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><em>Viene de una tierra de todos, donde mora<br \/>\nY donde vuelve despu\u00e9s de amanecer:<br \/>\nD\u00e9jenlo pasar ahora<br \/>\nQue va lleno de noche y soledad.<br \/>\nQue va a ser<br \/>\nUna estrella en el suelo.<\/em><\/p>\n<h4 style=\"padding-left: 40px;\">TERCERA APARICI\u00d3N<br \/>\n<em>(Salamanca)<\/em><\/h4>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Viaja inmensamente un esp\u00edritu para demostrar<br \/>\nque es posible volver sobre los pasos dados,<br \/>\ncomo cuando sus palpitaciones se acompasaban<br \/>\noyendo al reloj de la Plaza Mayor de Salamanca.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">La otra noche encontr\u00e9 a Adolfo Rocha<br \/>\nhecho de arcilla y de sue\u00f1os. Ve\u00eda las manecillas<br \/>\nde reloj desde el justo vivir futuro,<br \/>\nsin faltarle las verdades que su brioso yo<br \/>\nprocuraba apartar de las inmundicias cotidianas.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Existe una no muerte que alguna vez he visto;<br \/>\nPor eso admito que el rostro oscuro<br \/>\nde aquella noche de luna era el de Miguel Torga<br \/>\nparando a los vivos para que aprecien los trueno<br \/>\nque iluminan el mundo, la palabra-palabra<br \/>\nadelant\u00e1ndose a las banderas que derriten libertades,<br \/>\nla carne sobre la carne perpetu\u00e1ndose en la certeza<br \/>\nradical de una poes\u00eda que siempre alzar\u00e1 vuelo<br \/>\npara que otros ojos la recuerden.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u00a1Qu\u00e9 hay, don Miguel, a qu\u00e9 se debe<br \/>\nesta aparici\u00f3n, esta visita tan inesperada!<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Yo tengo -dijo- un compromiso perpetuo<br \/>\ncon el Miguel de estas tierras.<br \/>\nEn parte mi nombre se debe a \u00e9l;<br \/>\nen parte mi entendimiento vivi\u00f3 deprisa<br \/>\ndebido a su fuerza candeal.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><em>Don Miguel\u2026 <\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><em>Hac\u00eda palomas blancas de papel<br \/>\nQue volaban desde Iberia al fin del mundo&#8230;<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><em>\u00a1Unamuno Tercero!<br \/>\n(Fue el Cid el primero,<br \/>\nD. Quijote el segundo).<br \/>\n\u00a1Unamuno Tercero!<br \/>\nMuri\u00f3 loco.<br \/>\nY su amor, aun siendo inmenso, fue poco<br \/>\nPara ensanchar el vientre de la Doncella.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><em>D. Miguel&#8230;<br \/>\nHac\u00eda palomas blancas de papel,<br \/>\nY guardaba la m\u00e1s pura en la solapa.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Qu\u00e9 poca cosa es la muerte ante la poes\u00eda<br \/>\ndel alma. Casi m\u00edo palpitaba Adolfo Rocha,<br \/>\ninvestido de odas, hura\u00f1o en el calor nocturno<br \/>\nde la Plaza donde volvi\u00f3 como el humilde hu\u00e9sped<br \/>\nque expone su cuerpo tan de repente.<br \/>\nEra como un p\u00e1jaro de luz preguntando por m\u00ed<br \/>\nen este juego cruel de la vida y de la muerte.<br \/>\nEra como un vencedor eterno<br \/>\nhaci\u00e9ndose presente con todos los sentidos.<br \/>\nEra Miguel Torga con su nombre sustituto.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><em>Alfredo P\u00e9rez Alencart<\/em><\/p>\n<figure id=\"attachment_7308\" aria-describedby=\"caption-attachment-7308\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-large wp-image-7308\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/4-Los-poetas-A.-P.-Alencart-Lauren-Mendinueta-Nuno-Judice-y-Paulo-Costa-en-Leiria-foto-de-Jose-Alfredo-Perez-Alencar-1024x571.jpeg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"357\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/4-Los-poetas-A.-P.-Alencart-Lauren-Mendinueta-Nuno-Judice-y-Paulo-Costa-en-Leiria-foto-de-Jose-Alfredo-Perez-Alencar-1024x571.jpeg 1024w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/4-Los-poetas-A.-P.-Alencart-Lauren-Mendinueta-Nuno-Judice-y-Paulo-Costa-en-Leiria-foto-de-Jose-Alfredo-Perez-Alencar-300x167.jpeg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/4-Los-poetas-A.-P.-Alencart-Lauren-Mendinueta-Nuno-Judice-y-Paulo-Costa-en-Leiria-foto-de-Jose-Alfredo-Perez-Alencar-768x429.jpeg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/4-Los-poetas-A.-P.-Alencart-Lauren-Mendinueta-Nuno-Judice-y-Paulo-Costa-en-Leiria-foto-de-Jose-Alfredo-Perez-Alencar.jpeg 1475w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-7308\" class=\"wp-caption-text\">Los poetas A. P. Alencart, Lauren Mendinueta, Nuno J\u00fadice y Paulo Costa, en Leiria (foto de Jos\u00e9 Alfredo P\u00e9rez Alencar)<\/figcaption><\/figure>\n<figure id=\"attachment_7309\" aria-describedby=\"caption-attachment-7309\" style=\"width: 867px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-7309\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/5-Alencart-dedicando-un-libro-a-Judice-en-una-calle-de-Leiria-foto-de-Jose-Alfredo-Perez-Alencar.jpg\" alt=\"\" width=\"867\" height=\"489\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/5-Alencart-dedicando-un-libro-a-Judice-en-una-calle-de-Leiria-foto-de-Jose-Alfredo-Perez-Alencar.jpg 867w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/5-Alencart-dedicando-un-libro-a-Judice-en-una-calle-de-Leiria-foto-de-Jose-Alfredo-Perez-Alencar-300x169.jpg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/5-Alencart-dedicando-un-libro-a-Judice-en-una-calle-de-Leiria-foto-de-Jose-Alfredo-Perez-Alencar-768x433.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 867px) 100vw, 867px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-7309\" class=\"wp-caption-text\">Alencart dedicando un libro a J\u00fadice en una calle de Leiria (foto de Jos\u00e9 Alfredo P\u00e9rez Alencar)<\/figcaption><\/figure>\n<p><em><br \/>\nImagen de cabecera: Los poetas Nuno J\u00fadice y Alfredo P\u00e9rez Alencart, en la biblioteca p\u00fablica de Leiria (foto de Lauren Mendinueta)<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tiber\u00edades tiene la satisfacci\u00f3n de publicar, en portugu\u00e9s y espa\u00f1ol, el p\u00f3rtico escrito por Nuno J\u00fadice, Premio Reina Sof\u00eda de Poes\u00eda Iberoamericana, para la edici\u00f3n espa\u00f1ola del libro de Alfredo P\u00e9rez Alencart, editado en 2022 por la Diputaci\u00f3n de Salamanca. UNA GU\u00cdA DE VIAJE La poes\u00eda tambi\u00e9n es un viaje. 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