{"id":7655,"date":"2023-03-04T20:42:06","date_gmt":"2023-03-04T19:42:06","guid":{"rendered":"https:\/\/tiberiades.org\/?p=7655"},"modified":"2023-03-06T17:01:39","modified_gmt":"2023-03-06T16:01:39","slug":"yordan-arroyo-palomas-que-vuelan-como-palabras-interpretaciones-simbolicas-en-penumbra-de-la-paloma-de-jose-maria-munoz-quiros","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tiberiades.org\/?p=7655","title":{"rendered":"Palomas que vuelan como palabras"},"content":{"rendered":"<h1 class=\"wp-block wp-block-post-title block-editor-block-list__block editor-post-title editor-post-title__input rich-text is-selected\" role=\"textbox\" contenteditable=\"true\" spellcheck=\"false\" aria-label=\"Escribe un t\u00edtulo\" aria-multiline=\"true\" data-ms-editor=\"true\">Interpretaciones simb\u00f3licas en \u2018Penumbra de la paloma\u2019, de Jos\u00e9 Mar\u00eda Mu\u00f1oz Quir\u00f3s<\/h1>\n<p><em>Tiber\u00edades agradece a Yordan Arroyo, ensayista y poeta costarricense que actualmente realiza sus estudios doctorales en Salamanca, por permitirnos difundir el pr\u00f3logo que escribi\u00f3 para el \u00faltimo libro del poeta abulense Jos\u00e9 Mar\u00eda Mu\u00f1oz Quir\u00f3s, Penumbra de la paloma, que acaba de ser publicado por la editorial Ars Poetica, en Oviedo.<\/em><\/p>\n<p>El objetivo general de este comentario es desarrollar algunas interpretaciones simb\u00f3licas alrededor de <em>Penumbra de la paloma <\/em>del poeta abulense Jos\u00e9 Mar\u00eda Mu\u00f1oz Quir\u00f3s (\u00c1vila, 1957), cuya trayectoria literaria marca una continuidad desde 1981, a\u00f1o de publicaci\u00f3n de su primer poemario <em>Para una noche nunca amanecida. <\/em>Se presta particular atenci\u00f3n a la polisemia que desencadenan las figuras de los p\u00e1jaros, principalmente las palomas. Interesa este objeto de estudio debido a la pluralidad sem\u00e1ntica que este animal engloba, a partir de su carga divina, en el \u00e1mbito art\u00edstico (met\u00e1fora, s\u00edmbolo o alegor\u00eda) y su relaci\u00f3n, principalmente, con dos elementos clave en la trayectoria po\u00e9tica de este autor, las luces y las sombras.<\/p>\n<p>Las luces y las sombras, junto con la inmensa cantidad de lexemas simb\u00f3licos y de signos plurales que se desprenden de ellas, conducen al lector hacia universos filos\u00f3ficos, \u00edntimos, solidarios, esperanzadores, llenos de m\u00fasica y armon\u00eda, de compromiso \u00e9tico con valores humanos esenciales como el amor hacia los dem\u00e1s, cargados de dudas, enigmas y pensamientos alrededor del tiempo, el olvido, la infancia y la memoria. Tambi\u00e9n, al mejor estilo identitaria de poetas pertenecientes a c\u00edrculos literarios como los del 98 y del 27 en Espa\u00f1a, representaciones geogr\u00e1ficas y de paisajes, muy visuales, como si pinturas fueran y ejercicios con la palabra (autopo\u00e9ticas),<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a> que a veces se convierte en <em>p\u00e1jaro enfermo<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"><strong>[2]<\/strong><\/a><\/em> y a veces canta como paloma en busca de s\u00edlabas del aire o del mundo.<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a><\/p>\n<p>En este poemario cuyos textos l\u00edricos, en su gran mayor\u00eda, se encuentran escritos en prosa, siendo esta una de las innovaciones de este autor en cuanto a la forma, m\u00e1s all\u00e1 de la est\u00e9tica de claroscuros ya comentada alrededor de gran parte de su obra, el p\u00fablico receptor podr\u00e1 percibir una dial\u00e9ctica de opuestos que hacen eco simult\u00e1neo e intertextual en la voz de diferentes autores. La filosof\u00eda y espiritualidad oriental y la occidental entran en di\u00e1logo y en armon\u00eda, acci\u00f3n lograda, \u00fanica y exclusivamente, mediante la luz como componente art\u00edstico y su infinidad de posibilidades y asociaciones.<\/p>\n<p>Por ejemplo, la acci\u00f3n de mirar, constante en muchos poemas de este libro, desde una interpretaci\u00f3n simb\u00f3lica, remite a la apertura de los ojos y con ello, de las puertas del alma o del jard\u00edn para la entrada del amanecer.<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a> A partir de este momento aparece un espacio desconocido en el mundo de las sombras, o desde una concepci\u00f3n borgeana, un yo enfrent\u00e1ndose a un otro, el consciente ante el inconsciente, el d\u00eda frente a la noche. Aqu\u00ed, justamente, entra en acci\u00f3n mayor la figura del p\u00e1jaro (paloma o no),<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a> quien trae consigo la luz, sea en su interior o en su pico.<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a> En el poema inicial aparece un <em>p\u00e1jaro encendido<\/em>, lo cual es muy importante para nuestro an\u00e1lisis, pues el participio \u201cencendido\u201d, en funci\u00f3n de adjetivo, deriva del verbo latino <em>candere <\/em>y de la ra\u00edz indoeuropea <em>kand-<\/em>, lo que aprueba establecer analog\u00edas l\u00e9xicas con palabras como por ejemplo candela. A su vez, esto permite seguir bordando hilos semi\u00f3ticos con palabras como incendio, brillo e iluminaci\u00f3n, cuyos ejes simb\u00f3licos dan forma a un bordado tripartito: fuego \u2013 luz \u2013 conocimiento.<\/p>\n<p>Este paralelismo aleg\u00f3rico es un asunto bastante conocido en diferentes mitolog\u00edas, entre ellas la griega, en donde Prometeo les rob\u00f3 el fuego a los dioses y se lo entreg\u00f3 a los humanos para luego ser condenado a un castigo eterno. En otras palabras, por medio de Prometeo, los humanos tuvieron acceso al saber (fuego) y con ello al goce y conocimiento de sus placeres, del hedonismo, asunto del cual se aprovechar\u00eda el cristianismo para crear una tradici\u00f3n de imaginarios alrededor de la culpa y el pecado. En el caso de la po\u00e9tica de Mu\u00f1oz, el amanecer, sin\u00f3nimo de luz, es quien trae ese cambio y ese tono de goce desde una vertiente filos\u00f3fica y espiritual, no religiosa.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-7652\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/2.jpg\" alt=\"\" width=\"1646\" height=\"2499\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/2.jpg 1646w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/2-198x300.jpg 198w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/2-674x1024.jpg 674w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/2-768x1166.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/2-1012x1536.jpg 1012w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/2-1349x2048.jpg 1349w\" sizes=\"auto, (max-width: 1646px) 100vw, 1646px\" \/><\/p>\n<p>La propuesta est\u00e9tica de <em>Penumbra de la paloma <\/em>remite a un viaje interior y kav\u00e1fico<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a> en donde los p\u00e1jaros, particularmente las palomas, tienen una funci\u00f3n simb\u00f3lica clave, son las intermediarias entre el traslado de la oscuridad a la luz, el cruce del umbral en medio del silencio,<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[8]<\/a> lugar de donde nacen las palabras, y por eso, como lo dice el primer poema,<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">[9]<\/a> gracias a la llegada del amanecer se miran<em> las cosas como si nunca hubieran existido<\/em>, como si antes de ello el sujeto de enunciaci\u00f3n estuviera encerrado en una caverna, con los ojos y el pu\u00f1o cerrado, sin papel y l\u00e1piz, prisionero de sus sombras (en donde tambi\u00e9n se puede hallar la luz, ejemplo, mediante la escritura. Las luces y las sombras se autocorresponden), sin alas, sin poder volar hasta el autorreconocimiento o el m\u00e1s all\u00e1 de la penumbra, donde el individuo obtiene la autorrealizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Desde esta lectura, la paloma denota el cl\u00edmax de la epifan\u00eda, es el modelo aleg\u00f3rico de inspiraci\u00f3n superior para el enfrentamiento del yo po\u00e9tico con el otro, el Jos\u00e9 frente al Mar\u00eda o el Mu\u00f1oz contra el Quir\u00f3s, pues la paloma, como se ha venido se\u00f1alando, posee un enorme repertorio geogr\u00e1fico de tradiciones, de all\u00ed su polisemia y miles de usos. Grimal (1951 \/ 1979) lo justifica al mencionar algunos ejemplos no necesariamente griegos, reflejo de los sincretismos entre Oriente y Occidente, visibles en los poemas de Mu\u00f1oz:<\/p>\n<ul>\n<li>Las pl\u00e9yades, con la intenci\u00f3n de huir, se convirtieron en paloma.<\/li>\n<li>Sem\u00edramis fue cuidada por unas palomas.<\/li>\n<li>Afrodita, cuyos or\u00edgenes son chipriotas convirti\u00f3 a Pelia, la esposa de Melo, en paloma, su ave sagrada.<\/li>\n<li>Dioniso, con tal de protegerlas, convirti\u00f3 en palomas<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\">[10]<\/a> a sus nietas Elais, Espermo y Eno. Por eso en Delos es prohibir matar palomas.<\/li>\n<li>Combe fue convertida en paloma para salvarse, quiz\u00e1s de sus asesinas hijas.<\/li>\n<li>En el mito de los argonautas, Eufemo libera una paloma con el fin de que les anuncie sus destinos.<\/li>\n<li>Durante el acto f\u00fanebre del hijo de Ctesila y Herm\u00f3crates, quien muri\u00f3 reci\u00e9n nacido, se vio volar a una paloma.<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\">[11]<\/a><\/li>\n<li>Una paloma aconseja a M\u00e1ndilas para que no destruya la encina sagrada de Dodona, donde se encuentra un templo de Zeus.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Grosso modo, en los puntos anteriores, la paloma posee dos funciones principales, salvadora y mensajera.<a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\">[12]<\/a> En ambos casos mantiene el contacto entre dos mundos, los opuestos, los planos binarios, la vida y la muerte, el silencio o la voz, lo irracional y lo racional o lo prudente e imprudente (como consejera). Asimismo, seg\u00fan Chevalier (1969 \/ 1986), la paloma es s\u00edmbolo de amor y de paz (asociado con la crom\u00e1tica, el blanco, que a su vez se analoga con la luz, el alba), es decir, en ella se encuentra una idea de liberaci\u00f3n y de mejora (cambio para bien).<\/p>\n<p>A la ra\u00edz de lo anterior, la intenci\u00f3n aqu\u00ed presente, desarrollar algunas apreciaciones simb\u00f3licas alrededor de este poemario, est\u00e1 debidamente justificada, pues parte de su identidad literaria se encuentra en el uso de s\u00edmbolos, cuyas relaciones tem\u00e1ticas y est\u00e9ticas con Antonio Machado son m\u00e1s que visibles; adem\u00e1s, al poeta sevillano se le menciona en los poemas \u201cInfancia\u201d y en \u201cCastilla (recordando a Azor\u00edn)\u201d, parte de la identidad po\u00e9tica de Mu\u00f1oz, quien cita a otros escritores como Miguel Delibes, Jorge Luis Borges, Jos\u00e9 Mart\u00ednez Ruiz (Azor\u00edn) y Rabindranath Tagore,<a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\">[13]<\/a> quienes han enriquecido el amplio repertorio de la poes\u00eda escrita en lengua castellana.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n, es imposible dejar de lado el eco que generan las voces de otros autores indiscutibles que perviven en la memoria po\u00e9tica de Jos\u00e9 Mar\u00eda Mu\u00f1oz Quir\u00f3s y a quienes, en su funci\u00f3n de gestor cultural, les brinda homenajes, tal es el caso primordial de Juan de la Cruz o Yepes, eje central en el poema el \u201cP\u00e1jaro solitario\u201d, donde hacen eco im\u00e1genes virgilianas,<a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\">[14]<\/a> ya inmersas en la recepci\u00f3n de poetas espa\u00f1oles a\u00fan vivos, entre ellos, Antonio Colinas, Juan Antonio Gonz\u00e1lez Iglesias, Luis Alberto de Cuenca y Jaime Siles:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><em>Juan de la Cruz, la c\u00e1rcel est\u00e1 oscura y tus ojos traspasan el secreto perenne de la noche para observar el alba que clarea al terminar en esa amanecida que ilumina las cosas, cuando ya est\u00e1 la luz creciendo en el origen del d\u00eda en un resplandor tan blanco. Juan de la Cruz, tambi\u00e9n aqu\u00ed vivimos encerrados en un cobijo que nos colma de vac\u00edo las horas, y vemos c\u00f3mo pasan los d\u00edas y se van disipando hasta perderse en un recinto oscuro. Juan de la Cruz, el p\u00e1jaro que vuela a lo m\u00e1s alto hoy nos canta con el pico hacia el aire.<\/em><\/p>\n<p>Sin duda, \u201cP\u00e1jaro solitario\u201d es uno de los mejores y m\u00e1s emblem\u00e1ticos textos de este libro, desde su uso de vocativos para intensificar el destinatario del mensaje, Juan de la Cruz, hasta la construcci\u00f3n de espacios cargados de soledad y nostalgia, al mejor estilo machadiano y con eco m\u00e1s cercano en otros poetas como Antonio Colinas,<a href=\"#_ftn15\" name=\"_ftnref15\">[15]<\/a> quien en su libro <em>Noche m\u00e1s all\u00e1 de la noche<\/em> (1982), como bien apunta Garc\u00eda (2021), incluye el poema \u201cCanto X\u201d,<a href=\"#_ftn16\" name=\"_ftnref16\">[16]<\/a> dedicado a la muerte de Virgilio, edifica espacios po\u00e9ticos solitarios, cargados de adjetivos y con tonos claros y oscuros. Adem\u00e1s, al final de su poema, la voz l\u00edrica en el poema de Mu\u00f1oz logra, por medio de la conjugaci\u00f3n de los verbos en primera persona plural, un sentido ret\u00f3rico de fraternidad y de colectividad con el fin de que la humanidad siga el ejemplo de ese p\u00e1jaro que \u201c[\u2026] hoy <u>nos <\/u>canta con el pico hacia el aire\u201d (el subrayado es propio), modelo indiscutible y metaf\u00f3rico de <em>libert\u00e9, \u00e9galit\u00e9 y fraternit\u00e9<\/em>,<a href=\"#_ftn17\" name=\"_ftnref17\">[17]<\/a> tres bases clave del humanismo europeo que cada vez se ve m\u00e1s amenazado, tanto como algunos p\u00e1jaros que hoy vuelan en cielos donde cada vez llueve m\u00e1s sangre.<\/p>\n<p>A su vez, en palabras de Antonio Colinas, con quien anteriormente ya se establecieron algunas relaciones textuales: \u201cHay una lectura predominantemente simb\u00f3lica de la poes\u00eda de Mu\u00f1oz Quir\u00f3s; s\u00edmbolos que suelen brotar de una naturaleza viva\u201d. Es decir, las luces, las sombras y sus polisemias, revelan t\u00f3picos constantes en la obra e identidad po\u00e9tica de este autor, as\u00ed como tambi\u00e9n sucede en la obra po\u00e9tica del propio Colinas; ambas no dejan de beber el inmenso resplandor que dejaron los poetas de la comunidad de escritores del 98.<a href=\"#_ftn18\" name=\"_ftnref18\">[18]<\/a> En este mismo tono, Juan Gonz\u00e1lez (2000) sobre <em>Dibujo de luz <\/em>(Premio Fray Luis de Le\u00f3n, 1998) dice: \u201c[\u2026] el poeta nombra la luz, el fuego y la llama y los eleva al s\u00edmbolo mediante operaciones \u00edntimas\u201d. Un \u00faltimo comentario en hilo con la presente propuesta y de gran relevancia es el de Jos\u00e9 Hierro, para quien en el <em>El color de la noche <\/em>(2008): \u201c[\u2026] todo reaparece en la memoria entre luces, sombras, misterios de lo evidente, niebla, desconsuelo, desolaci\u00f3n&#8230; hermoso sin afeites. Es pura desnudez del esp\u00edritu\u201d.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, el mismo Mu\u00f1oz, en el pr\u00f3logo de <em>Nunca es un artificio el viejo exilio <\/em>de Jos\u00e9 Pulido (2020) dice: \u201cLa poes\u00eda verdadera es siempre una b\u00fasqueda en los zaguanes del coraz\u00f3n, <u>en el lado m\u00e1s claro y tambi\u00e9n en la orilla m\u00e1s oscura<\/u>, y de esta intersecci\u00f3n se crea la palabra necesaria, la que aflora desde donde supuran la memoria, el dolor, el terrible desasosiego y la necesidad de sobrevivir, a pesar de los pesares\u201d (el subrayado es propio). En la cita anterior, desde sus propias palabras, ahora en la funci\u00f3n de estudioso de la literatura, est\u00e1 revelando, consciente o inconscientemente, parte de su ejercicio po\u00e9tico, es decir, la b\u00fasqueda en los adentros del ser, del alma, uno de los s\u00edmbolos m\u00e1s usuales de la paloma, donde luces y sombras, al estilo plat\u00f3nico y neoplat\u00f3nico o de manera m\u00e1s precisa, bebiendo de las aguas de Mar\u00eda Zambrano y su alt\u00edsimo impacto en la poes\u00eda hispanoamericana de mediados del siglo XX y la actualidad, se enfrentan durante el nacimiento de las palabras o el verbo, que en tanto composici\u00f3n divina (Dios) tambi\u00e9n se vincula aleg\u00f3ricamente con las palomas y con la luz.<\/p>\n<figure id=\"attachment_7653\" aria-describedby=\"caption-attachment-7653\" style=\"width: 2560px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-7653\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/3-Jose-Maria-Munoz-Quiros-en-su-biblioteca-de-Avila-scaled.jpg\" alt=\"\" width=\"2560\" height=\"1504\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/3-Jose-Maria-Munoz-Quiros-en-su-biblioteca-de-Avila-scaled.jpg 2560w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/3-Jose-Maria-Munoz-Quiros-en-su-biblioteca-de-Avila-300x176.jpg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/3-Jose-Maria-Munoz-Quiros-en-su-biblioteca-de-Avila-1024x602.jpg 1024w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/3-Jose-Maria-Munoz-Quiros-en-su-biblioteca-de-Avila-768x451.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/3-Jose-Maria-Munoz-Quiros-en-su-biblioteca-de-Avila-1536x903.jpg 1536w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/3-Jose-Maria-Munoz-Quiros-en-su-biblioteca-de-Avila-2048x1203.jpg 2048w\" sizes=\"auto, (max-width: 2560px) 100vw, 2560px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-7653\" class=\"wp-caption-text\">Jos\u00e9 Mar\u00eda Mu\u00f1oz Quir\u00f3s en su biblioteca de \u00c1vila<\/figcaption><\/figure>\n<p>La po\u00e9tica de Mu\u00f1oz abre paso a dos mundos y a la restauraci\u00f3n de uno de ellos, tal y como sucede en su poemario <em>El grito de un p\u00e1jaro <\/em>(2020) en donde tambi\u00e9n se aprecia la idea del alba y del ascenso por medio del p\u00e1jaro, alegor\u00eda epif\u00e1nica de los deseos \u00edntimos y espirituales de la voz l\u00edrica. Justamente, estos anhelos referidos conducen hasta el hipotexto<a href=\"#_ftn19\" name=\"_ftnref19\">[19]<\/a> del t\u00edtulo del libro <em>Penumbra de la paloma<\/em> y al ep\u00edgrafe inicial, derivado del poema \u201cCalle desconocida\u201d de Jorge Luis Borges (1923),<a href=\"#_ftn20\" name=\"_ftnref20\">[20]<\/a> texto existencial en donde el yo l\u00edrico descarga sus ansias de ver llegar la penumbra de la paloma, alegor\u00eda de los hebreos para referirse al inicio de la tarde, punto de cl\u00edmax, porque este momento del d\u00eda conduce los recuerdos del yo l\u00edrico hacia Buenos Aires, lugar de nacimiento y sitio al que Borges regres\u00f3 en 1921, incorporando tonos nost\u00e1lgicos que invaden, como si fuera una casa, <em>el vano coraz\u00f3n<\/em> y de choques dial\u00e9cticos entre el yo y el otro; el Borges de Europa y el otro de Argentina; el adulto schopenhaueriano y el ni\u00f1o que degustaba a la perfecci\u00f3n los atardeceres de Buenos Aires, el yo l\u00edrico eterno en el poema y en su construcci\u00f3n de Buenos Aires y el otro condenado a la muerte. A su vez, es un texto cargado de s\u00edmiles, met\u00e1foras, s\u00edmbolos, recursos crom\u00e1ticos, met\u00e1goges y a la b\u00fasqueda de la universalidad \u00edntima, punto constante en el libro de Mu\u00f1oz.<\/p>\n<p>Y frente a estas relaciones textuales y ret\u00f3ricas tambi\u00e9n cabe agregar las preocupaciones por el tiempo que, de la mano con la simbolog\u00eda de los p\u00e1jaros, contiene en s\u00ed mismo dos mundos, dos temporalidades, el ayer y el hoy, la ni\u00f1ez frente a la adultez que representa la apertura de las alas, el viaje de la vida y sus m\u00faltiples enigmas retomados por Borges. Un ejemplo en Mu\u00f1oz se encuentra en el poema \u201cOr\u00edgenes\u201d:<\/p>\n<p><em>Somos un enigma, un espacio que contempla el tiempo indefinible. Somos el v\u00e9rtigo de lo que nace apresado con las manos cuando escriben en el libro del tiempo.<\/em><\/p>\n<p>Nuevamente, la voz l\u00edrica hace uso de la primera persona plural para crear una imagen colectiva de lo que representa el ser humano en un mundo de enfrentamientos, en este caso preciso, contra el tiempo, cuya definici\u00f3n, al igual que la de Dios, no se puede precisar ni homogenizar, todos los seres humanos lo perciben diferente, pero nadie lo puede ver. No obstante, en \u00e9l se encuentra la sentencia o uno de los m\u00e1s grandes tributos de una persona, el olvido o el recuerdo imperdurable a trav\u00e9s de la memoria, en donde todo artista debe luchar, tal y como se dice en \u201cSecretos de un poema\u201d, contra la soledad y las pugnas entre las luces y las sombras o las palabras y las ausencias, todas ellas parte de un todo, porque al igual que un escritor necesita del v\u00e9rtigo del papel en blanco para luchar e intentar derrotarlo, as\u00ed las palomas, que vuelan m\u00e1s all\u00e1 de la penumbra cuando un poema se convierte en todo y a la vez en nada, pregunta o duda, como sucede en \u201cPoema o nada\u201d:<\/p>\n<p><em>\u00bfCu\u00e1ndo el poema es m\u00e1s hondo que la vida, cu\u00e1ndo sus dedos pueden escribir donde termina su abismo? \u00bfHasta d\u00f3nde alzaremos las se\u00f1ales que nos dictan sus signos? No podremos anunciar otra luz m\u00e1s desnuda y m\u00e1s libre que su eterna pregunta.<\/em><\/p>\n<p>Solo entonces, cuando eso suceda, podremos sentir que somos palomas, que estamos volando en medio de tantos enigmas y descansando <em>en el seno del silencio del mundo<a href=\"#_ftn21\" name=\"_ftnref21\"><strong>[21]<\/strong><\/a> <\/em>hasta volver a abrir los ojos y seguir manteniendo vivas e intactas, <em>las ganas de volar al lado de quienes han crecido junto a una estrella herida<\/em><a href=\"#_ftn22\" name=\"_ftnref22\">[22]<\/a> y poder apreciar <em>c\u00f3mo florecen los almendros<\/em>,<a href=\"#_ftn23\" name=\"_ftnref23\"><em><strong>[23]<\/strong><\/em><\/a> que no son ni m\u00e1s ni menos que una met\u00e1fora de las huellas que dejamos en el camino, gu\u00eda para los viajeros, o de las letras que dejamos grabadas en el papel para que las palomas, como las palabras, sigan volando por siempre.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Yordan Arroyo<br \/>\n<\/em><em>4 de diciembre de 2022<br \/>\n<\/em><em>Frente a las l\u00e1grimas que brotaron<br \/>\n<\/em><em>de las manos del Lazarillo<br \/>\n<\/em><em>cuando el mar lo expuls\u00f3 de su vientre.<\/em><\/p>\n<figure id=\"attachment_7654\" aria-describedby=\"caption-attachment-7654\" style=\"width: 1475px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-7654\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/4-Yordan-Arroyo.jpg\" alt=\"\" width=\"1475\" height=\"960\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/4-Yordan-Arroyo.jpg 1475w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/4-Yordan-Arroyo-300x195.jpg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/4-Yordan-Arroyo-1024x666.jpg 1024w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/4-Yordan-Arroyo-768x500.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 1475px) 100vw, 1475px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-7654\" class=\"wp-caption-text\">Yordan Arroyo<\/figcaption><\/figure>\n<h4><strong>REFERENCIAS BIBLIOGR\u00c1FICAS<\/strong><\/h4>\n<p><em>Sagrada Biblia<\/em>. (1958). (Versi\u00f3n directa de los textos primitivos por Mons. Dr. Juan Straubinger). La prensa cat\u00f3lica.<\/p>\n<p>Borges, J. L. (1974). <em>Obras completas<\/em>. (C. Fr\u00edas, ed.). Emec\u00e9 Editores.<\/p>\n<p>Chevalier, J. (1969 \/ 1986). <em>Diccionario de los s\u00edmbolos. <\/em>Editorial Herder.<\/p>\n<p>Garc\u00eda Jurado, F. (2021). Claves y documentos para un Virgilio posmoderno: los a\u00f1os ochenta del siglo XX en Espa\u00f1a. <em>Nova Tellus<\/em>, <em>39 <\/em>(1), 171-203. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.19130\/iifl.nt.2021.39.1.27548\">https:\/\/doi.org\/10.19130\/iifl.nt.2021.39.1.27548<\/a><\/p>\n<p>Gonz\u00e1lez Soto, J. (2000). Tres poetas galardonados en Espa\u00f1a en el mismo a\u00f1o (nota de evento). <em>Autana<\/em>, <em>1<\/em> (1), 42-44. <a href=\"https:\/\/revistas.upr.edu\/images\/autana\/2000\/v1n1\/a21.pdf\">https:\/\/revistas.upr.edu\/images\/autana\/2000\/v1n1\/a21.pdf<\/a><\/p>\n<p>Grimal, P. (1951 \/ 1979). <em>Diccionario de mitolog\u00eda griega y romana. <\/em>(Sexta edici\u00f3n.). Paid\u00f3s.<\/p>\n<p>Mu\u00f1oz Quir\u00f3s, J. M. (2017). <em>Inalterable luz. <\/em>Vaso Roto Ediciones.<\/p>\n<ul>\n<li>(2008). <em>El color de la noche<\/em>. Editorial Algaida. Grupo ANAYA.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Pulido, J. (). <em>Nunca es un artificio el viejo exilio. <\/em>(J. M. Mu\u00f1oz Quir\u00f3s, pr\u00f3l.). Ediciones Pavilo.<\/p>\n<h5><strong>ALGUNAS OTRAS REFERENCIAS DE APOYO<\/strong><\/h5>\n<p>Arroyo Carvajal, Y. (2018). La representaci\u00f3n de la tristeza y el caos a trav\u00e9s de los elementos metaf\u00f3ricos de la naturaleza en <em>Campos de castilla<\/em> (1912) de Antonio Machado. <em>Revista Estudios<\/em> (<em>Especial: Naturaleza amena y naturaleza agreste en las letras hisp\u00e1nicas<\/em>), 1-29. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.15517\/re.v0i0.34999\">https:\/\/doi.org\/10.15517\/re.v0i0.34999<\/a><\/p>\n<p>Cirlot, J. E. (1958 \/ 1992). <em>Diccionario de s\u00edmbolos. <\/em>(Novena edici\u00f3n). Editorial labor.<\/p>\n<p>Gil, L. (2005). Las primeras justificaciones griegas de la democracia. <em>Estudios griegos e indoeuropeos, 15, <\/em>95-105.<\/p>\n<p>Horacio. (2012). <em>Arte po\u00e9tica<\/em>. (J. A. Gonz\u00e1lez Iglesias, intr., trad, ns, com.). C\u00e1tedra.<\/p>\n<p><em>Gran diccionario enciclop\u00e9dico de im\u00e1genes y s\u00edmbolos de la Biblia. <\/em><\/p>\n<p>S\u00e1ez Angulo, J. (entrevistadora). (30 de abril de 2020). Jos\u00e9 Mar\u00eda Mu\u00f1oz Quir\u00f3s: \u201cNunca dejo de leer la Biblia y a Luis Cernuda\u201d. <em>La mirada actual <\/em>[Blog.] http:\/\/lamiradaactual.blogspot.com\/2020\/04\/jose-maria-munoz-quiros-nunca-dejo-de.html Consultado el 4 de diciembre de 2022<\/p>\n<h4>Notas<\/h4>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Transformaci\u00f3n contempor\u00e1nea de una tradici\u00f3n horaciana (Horacio), <em>Epistolae ad pisones. <\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Poema \u201cRetorno\u201d.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Poemas \u201cInstant\u00e1nea\u201d y \u201cVivir en el amor\u201d.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Palabras como amanecer y asociadas con ella son constantes a lo largo del libro.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La palabra p\u00e1jaro, desde nuestra interpretaci\u00f3n, encierra una polisemia y universalidad todav\u00eda m\u00e1s amplia que paloma, pues puede ser cualquier tipo de ave. Esto deja el espacio abierto para la imaginaci\u00f3n del lector.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En este caso, los poetas, si tienen luz en su interior, deber\u00edan dejar que vuele o se transmita a trav\u00e9s de sus letras.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En referencia a Konstantino Kavafis y su poemario <em>\u00cdtaca<\/em>, cuya propuesta aleg\u00f3rica de \u00cdtaca es la de un viaje interior.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El silencio es otra de las claves constantes en la poes\u00eda de este autor, quien bebe de la tradici\u00f3n de poetas como la rumana Ana Blandiana.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u201cPrincipio de amanecida\u201d.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a> \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Por eso en Delos es prohibido matar palomas.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a> \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Acto de epifan\u00eda en donde la paloma representa el cuerpo del difunto march\u00e1ndose hacia el cielo.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[12]<\/a> \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Esto se compagina con la <em>Biblia<\/em> (<em>G\u00e9n<\/em>, 8, 8-12), No\u00e9 sabe que el diluvio ha bajado cuando una paloma trae en su pico una rama de olivo.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\">[13]<\/a> \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En traducci\u00f3n al castellano de Zeneida Campruni, esposa de Juan Ram\u00f3n Jim\u00e9nez, otro de los autores favoritos de Jos\u00e9 Mar\u00eda Mu\u00f1oz Quir\u00f3s, basta con entrar a su biblioteca y ver la diversa colecci\u00f3n de ejemplares de este autor, particularmente, ediciones de <em>Platero y yo. <\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\">[14]<\/a> \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Estudiosos como Francisco Garc\u00eda Jurado y Carlos Mariscal de Gante hablan de un Virgilio posmoderno.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref15\" name=\"_ftn15\">[15]<\/a> \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Coinciden en diferentes im\u00e1genes, s\u00edmbolos y figuras ret\u00f3ricas. Destaca la recurrencia a la luz, la sombra o sombras, la luna, el alba, la infancia, el silencio, la nieve, los paisajes de los campos espa\u00f1oles entre otros.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref16\" name=\"_ftn16\">[16]<\/a> \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En el verso 4 aparece \u201calba nevada\u201d y en el poema \u201c3\u201d de Mu\u00f1oz aparece \u201calba de cristal y de hielo\u201d. La idea y el sentido metaf\u00f3rico pr\u00e1cticamente es el mismo, la diferencia est\u00e1 en la construcci\u00f3n de la imagen, Colinas utiliza el participio en funci\u00f3n de adjetivo y Mu\u00f1oz con uso de lo que en lat\u00edn se conoc\u00eda como genitivo \u201cde\u201d y con una con la conjunci\u00f3n copulativa \u201cy\u201d que intensifica la imagen de la nieve a la que se refiere.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref17\" name=\"_ftn17\">[17]<\/a> \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Lema oficial de la Rep\u00fablica francesa, cuyos or\u00edgenes se asientan en la democracia ateniense.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref18\" name=\"_ftn18\">[18]<\/a> \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Se ha evitado, a lo largo de este documento, utilizar el t\u00e9rmino \u201cgeneraci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref19\" name=\"_ftn19\">[19]<\/a> \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Obra literaria de donde surge un texto (hipertexto) o un libro completo.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref20\" name=\"_ftn20\">[20]<\/a> \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En <em>Fervor de Buenos Aires. <\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref21\" name=\"_ftn21\">[21]<\/a> \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Poema \u201cQuietud\u201d.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref22\" name=\"_ftn22\">[22]<\/a> \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Poema \u201cDescubrimiento\u201d, pues justo despu\u00e9s de la duda, si se logra resolver, viene el descubrimiento, el vuelo de la paloma desde la jaula del pecho hasta el cielo de la boca.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref23\" name=\"_ftn23\">[23]<\/a> \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Poema \u201cFlor de primavera\u201d.<\/p>\n<p>Imagen de cabecera: Jos\u00e9 Mar\u00eda Mu\u00f1oz Quir\u00f3s, en Toral de los Guzmanes durante uno de los encuentros Los poetas y Dios (foto de Jacqueline Alencar)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Interpretaciones simb\u00f3licas en \u2018Penumbra de la paloma\u2019, de Jos\u00e9 Mar\u00eda Mu\u00f1oz Quir\u00f3s Tiber\u00edades agradece a Yordan Arroyo, ensayista y poeta costarricense que actualmente realiza sus estudios doctorales en Salamanca, por permitirnos difundir el pr\u00f3logo que escribi\u00f3 para el \u00faltimo libro del poeta abulense Jos\u00e9 Mar\u00eda Mu\u00f1oz Quir\u00f3s, Penumbra de la paloma, que acaba de ser publicado por la editorial Ars [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":7651,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[651],"tags":[334,652],"class_list":["post-7655","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-yordan-arroyo","tag-jose-maria-munoz-quiros","tag-yordan-arroyo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7655","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=7655"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7655\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7665,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7655\/revisions\/7665"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/7651"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=7655"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=7655"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=7655"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}