{"id":782,"date":"2019-03-05T21:04:20","date_gmt":"2019-03-05T21:04:20","guid":{"rendered":"http:\/\/tiberiades.org\/?p=782"},"modified":"2019-03-17T10:04:29","modified_gmt":"2019-03-17T09:04:29","slug":"poemas-de-balam-rodrigo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tiberiades.org\/?p=782","title":{"rendered":"Poemas de Balam Rodrigo"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><b>PROLEG\u00d3MENOS<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><b><br \/>\n<\/b><br \/>\n<em>Un \u00e1ngel del Se\u00f1or baj\u00f3 del cielo <\/em>[&#8230;].<em><br \/>\nEra su aspecto como el rel\u00e1mpago,<br \/>\ny su vestidura blanca como la nieve.<br \/>\n<\/em><strong>Libro de Mateo (28:2-3)<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><br \/>\n<\/strong><br \/>\n<strong>&#x2666;<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left; padding-left: 40px;\"><strong><br \/>\n<\/strong><br \/>\nEl poema atraviesa el coraz\u00f3n y su limo hondo y silencioso. El poema atraviesa la p\u00e1gina y su bosque nevado como un ej\u00e9rcito de p\u00e1jaros que marcha por un campo abandonado al invierno y sus fantasmas. Al otro lado del bosque nos espera el poema \u2014bru\u00f1endo en las manos del \u00e1ngel\u2014 con su daga de luz fr\u00eda. Bajo la sombra de los \u00e1rboles, y en medio del silencio y la tierra escarbada por cuchillos de luz muerta, alguien me dicta con s\u00edlabas negras este oscuro testamento de niebla: el poeta es un \u00e1ngel que atraviesa el coraz\u00f3n con la lengua desenvainada.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>PI\u00c9LAGOS <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>(Fragmento)<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><i><\/i><br \/>\n<strong>&#x2666;<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left; padding-left: 40px;\"><b><\/b><br \/>\nSolos, hundidos en el vasto continente del silencio, escritos en el tiempo con s\u00edlabas de sangre, somos eco de Dios en la memoria de los \u00e1ngeles, p\u00e1ginas de odio perdidas en un vasto mar de nieve muerta. Y nos pesa la sombra y el \u00faltimo destello del d\u00eda sobre los hombros, y el breve y \u00fanico gajo de sol que flota en el crep\u00fasculo agota su rumor cayendo en nuestros ojos, y el solo coraz\u00f3n del hombre no es m\u00e1s que una oscura \u00ednsula de sue\u00f1o que duerme para siempre en el olvido.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>TEOLOG\u00cdAS<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>(Fragmento)<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><i><\/i><br \/>\n<em>Teniendo a Jehov\u00e1 por refugio tuyo, al Alt\u00edsimo por tu asilo,<br \/>\nno te llegar\u00e1 la calamidad ni se acercar\u00e1 la plaga a tu tienda.<br \/>\nPues te encomendar\u00e1 a sus \u00e1ngeles para que te guarden en todos tus caminos, y ellos te levantar\u00e1n en sus palmas para que tus pies no tropiecen en las piedras <\/em>[&#8230;]<em><br \/>\n<\/em><strong>Libro de los Salmos (91:9-11)<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><br \/>\n<\/strong><strong>&#x2666;<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left; padding-left: 40px;\"><strong><br \/>\n<\/strong>Un \u00e1ngel desciende hasta la cama y toca su mano la frente de la anciana: resurrecci\u00f3n y evangelio de la luz entre la niebla. Afuera, cae la nieve, muerta nieve lenta. Imposible cifrar lo que el \u00e1ngel murmura o en qu\u00e9 idioma bendice la vejez con el Esp\u00edritu. Meza con dedos refulgentes el invierno que madura en largas canas argentadas. Ahuyenta la enfermedad y la agon\u00eda disipando la muerte abovedada en los alquitranes de la carne y de la alcoba. Un \u00e1ngel silba en los ojos de la anciana y ella bendice con el sue\u00f1o el asombro acumulado en las pupilas de su nieto, manso vig\u00eda del milagro. Afuera, en la indolencia de la nieve y la terrestre orfandad de los hombres, la risa de Dios resucita el milagro del silencio.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"691\" height=\"516\" class=\"wp-image-788 size-full aligncenter\" alt=\"\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/3br.jpg\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/3br.jpg 691w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/3br-300x224.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 691px) 100vw, 691px\" \/><strong><br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>SERM\u00d3N DEL MIGRANTE (BAJO UNA CEIBA)<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><strong><br \/>\n<\/strong><em>Declaro: Que mi amor a Centroam\u00e9rica muere conmigo.<br \/>\n<\/em><strong>Francisco Moraz\u00e1n <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong><br \/>\n<\/strong>Y Dios tambi\u00e9n estaba en exilio, migrando sin t\u00e9rmino;<br \/>\nviajaba montado en La Bestia y no hab\u00eda sufrido crucifixi\u00f3n<br \/>\nsino mutilaci\u00f3n de piernas, brazos, mudo y cenizo todo \u00c9l<br \/>\nmientras ca\u00eda en cruz desde lo alto de los cielos,<br \/>\narrojado por los malandros desde las negras nubes del tren,<br \/>\ndesde g\u00f3ndolas y vagones laber\u00ednticos, sin fin;<br \/>\ny vi claro como sus costillas eran atravesadas<br \/>\npor la lanza circular de los coyotes, por la culata de los polic\u00edas,<br \/>\npor la bayoneta de los militares, por la lengua en extorsi\u00f3n<br \/>\nde los narcos, y era su sufrimiento tan grande<br \/>\ncomo el de todos los migrantes juntos, es decir,<br \/>\nel dolor de cualquiera; antes, mientras estaba \u00c9l en Centroam\u00e9rica,<br \/>\nesa peque\u00f1a Bel\u00e9n hundida en la esquina rota del mundo,<br \/>\nnos dec\u00eda en su serm\u00f3n del domingo, mientras bautizaba<br \/>\na los desterrados, a los expatriados, a los sin tierra,<br \/>\na los pobres, en las aguas del agonizante r\u00edo Lempa:<br \/>\n\u201cel que quiera seguirme a Estados Unidos,<br \/>\nque deje a su familia y abandone las maras, la violencia,<br \/>\nel hambre, la miseria, que olvide a los infames<br \/>\ncaciques y oligarcas de Centroam\u00e9rica, y s\u00edgame\u201d;<br \/>\ny a\u00fan mientras ca\u00eda, antes a\u00fan de las mutilaciones,<br \/>\nantes de que lo llevaran al forense hecho pedazos<br \/>\npara ser enterrado en una fosa com\u00fan como a cualquier otro<br \/>\ncentroamericano, como a los cientos de migrantes<br \/>\nque cada a\u00f1o mueren asesinados en M\u00e9xico,<br \/>\nmientras ca\u00eda con los brazos y las piernas en forma de cruz,<br \/>\nantes de llegar al suelo, a las v\u00edas, antes de cortar Su carne<br \/>\nlas cuadrigas de acero y los caballos de \u00f3xido de La Bestia,<br \/>\nantes de que Su bendita sangre ti\u00f1era las varias coronas de espinas<br \/>\nque ruedan sobre los rieles clavados con huesos<br \/>\na la espalda del Imperio Mexica, el Se\u00f1or record\u00f3 en visiones<br \/>\na su disc\u00edpulo Francisco Moraz\u00e1n y le dio un beso en la mejilla,<br \/>\ny tom\u00f3 un pu\u00f1ado de tierra centroamericana y ungi\u00f3 con ella<br \/>\nsu coraz\u00f3n y su lengua, y record\u00f3 que Moraz\u00e1n le pregunt\u00f3 una vez,<br \/>\nmientras yac\u00edan bajo la sombra de una ceiba,<br \/>\naquella en la que hab\u00eda hecho el milagro de multiplicar el aguardiente<br \/>\ny las tortillas: \u201c\u00bfMaestro, qu\u00e9 debemos hacer si nos detienen<br \/>\ny nos deportan?\u201d a lo que \u00c9l respondi\u00f3: \u201cdeben migrar setenta<br \/>\nveces siete, y si ellos les piden los d\u00f3lares y los vuelven a deportar,<br \/>\ndenles todo, la capa, la mochila, la botella de agua, los zapatos,<br \/>\ny sacudan el polvo de sus pies, y vuelvan a migrar nuevamente<br \/>\nde Centroam\u00e9rica y de M\u00e9xico, sin voltear a ver m\u00e1s nunca, atr\u00e1s\u2026\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>EL C\u00cdCLOPE DE DIOS (FRAGMENTOS)<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">\n<p style=\"text-align: right;\"><em>\u00c9ste es el pan que descendi\u00f3 del cielo: No como vuestros<br \/>\npadres que comieron el man\u00e1, y murieron;<br \/>\nel que come de este pan vivir\u00e1 eternamente.<br \/>\n<\/em><strong>Juan 6:58<br \/>\n<\/strong><br \/>\n<em>Yo, que busco mi pan diario<br \/>\nen las manos nupciales<br \/>\nde la harina <\/em>[\u2026]<em><br \/>\nyo, no puedo comer mi pan tranquilo<br \/>\nmientras le falte al mundo<\/em>.<em><br \/>\n<\/em><strong>Otto Ren\u00e9 Castillo<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong><br \/>\n1.<br \/>\n<\/strong><br \/>\nYo dibuj\u00e9 una torta en la pared de nuestra casa.<\/p>\n<p>Nunca fui buen dibujante, pero ten\u00eda once a\u00f1os<br \/>\ny mi familia un siglo de hambre.<\/p>\n<p>De ah\u00ed que la torta \u2014de milanesa y quesillo\u2014<br \/>\nquedara a los ojos del pueblo y su tribu de peatones<br \/>\ntan gorda y tan sabrosa.<\/p>\n<p>Era la esquina de la casa el dominio de los chuchos<br \/>\ny los ebrios por la noche.<\/p>\n<p>Pero antes, horas antes, vend\u00edamos aquellas tortas<br \/>\nbendecidas por el fuego de los le\u00f1os<br \/>\ny una legi\u00f3n de manos las llenaba de aguacate,<br \/>\nsal y sue\u00f1os.<\/p>\n<p><strong>2.<br \/>\n<\/strong><br \/>\nDec\u00eda antes que a la esquina de la casa<br \/>\nven\u00edan los ebrios y los chuchos y, frente a ellos,<br \/>\na diez metros, pasaba aullando el tren<br \/>\ncon su carga de j\u00f3venes hechos de hambre,<br \/>\nsed y fr\u00edo.<\/p>\n<p>Iban a trabajar al \u201cotro lado\u201d: llegaban caminando<br \/>\nsobre aquellas v\u00edas de tren que siempre imagin\u00e9<br \/>\ncomo las vigas paralelas donde la muerte hac\u00eda gimnasia<br \/>\npara ganar las medallas y el oro del llanto.<\/p>\n<p>Pero s\u00e9 tambi\u00e9n que eran las l\u00edneas de un cuaderno<br \/>\nen el que Dios dibujaba aquellos cuerpos cansados<br \/>\ncomo si fueran las notas de una m\u00fasica tocada por la sangre.<\/p>\n<p><strong>3.<br \/>\n<\/strong><br \/>\nAquellos rieles eran una pareja de machetes con el filo<br \/>\nvuelto al cielo: sobre ellos a\u00fan desfilan mujeres y hombres<br \/>\nhasta mutilar de su cuerpo la sombra.<\/p>\n<p>Vi yo como dejaban pedazos de s\u00ed tras el camino:<br \/>\na veces jirones de carne, a veces jirones de miedo.<\/p>\n<figure id=\"attachment_787\" aria-describedby=\"caption-attachment-787\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"640\" height=\"480\" class=\"wp-image-787 size-large\" alt=\"\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/3-Balam-en-la-marcha-por-los-desaparecidos-Ciudad-de-Guatemala-2017-1024x768.jpg\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/3-Balam-en-la-marcha-por-los-desaparecidos-Ciudad-de-Guatemala-2017-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/3-Balam-en-la-marcha-por-los-desaparecidos-Ciudad-de-Guatemala-2017-300x225.jpg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/3-Balam-en-la-marcha-por-los-desaparecidos-Ciudad-de-Guatemala-2017-768x576.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-787\" class=\"wp-caption-text\">Balam en la marcha por los desaparecidos, Ciudad de Guatemala (2017)<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>4.<br \/>\n<\/strong><br \/>\nLos migrantes llegan por las v\u00edas del tren.<br \/>\nY as\u00ed se marchan, aullando piedras.<\/p>\n<p>Las v\u00edas, l\u00edneas de acero ce\u00f1idas a la tierra<br \/>\ncon clavos de sangre sobre hileras de \u00e1rboles muertos:<br \/>\ntoneladas de l\u00edber ahogado en diesel negro.<\/p>\n<p>Doble filo de una navaja para afeitar la sangre<br \/>\npor el que caminan los migrantes tocando con los pies,<br \/>\na cada paso, el himno de la noche ap\u00e1trida.<\/p>\n<p>No son v\u00edas los rieles, ni durmientes los tendidos troncos:<br \/>\nson una larga e infinita marimba extendida de sur a norte,<br \/>\ndesde el verde que muere al sol hasta el azul que muerde al cielo.<\/p>\n<p><strong>5.<br \/>\n<\/strong><br \/>\nAs\u00ed lleg\u00f3 Orlin \u2014c\u00edclope de Dios\u2014<br \/>\ntan cansado que arrastraba la sombra<br \/>\ncomo si fuese un fardo de piedras.<\/p>\n<p>Lleg\u00f3 rechinando los huesos.<\/p>\n<p>Si no mal recuerdo, tra\u00eda sudando tristezas<br \/>\ny un par de tenis rotos desde San Pedro Sula.<\/p>\n<p>No ten\u00eda el ojo derecho.<\/p>\n<p>En un bagazo de selva hondure\u00f1a<br \/>\nhab\u00eda dejado la mitad del sol:<br \/>\nuna metralla le vaci\u00f3 aqu\u00e9l ojo<br \/>\ny le dej\u00f3 zurdos el mundo y la luz.<\/p>\n<p><strong>9.<br \/>\n<\/strong><br \/>\nEn d\u00edas de feria nos ayudaba Orlin<br \/>\na preparar las tortas:<br \/>\ncortaba el pan franc\u00e9s, lo untaba de frijoles,<br \/>\nhac\u00eda la vida en dos mitades<br \/>\ny la abandonaba en platos de pl\u00e1stico<br \/>\npara gozo y molicie de oscuros comensales.<\/p>\n<p>Nunca tom\u00f3 nada que mi padre o mi madre no le dieran.<\/p>\n<p>Tampoco probaba las tortas. Dec\u00eda: \u201custedes saben,<br \/>\nlos ni\u00f1os pasan hambre; somos ya muchos en la casa;<br \/>\nla pobreza, yo prefiero el caf\u00e9 con las tortillas,<br \/>\nvaya, gracias\u2026\u201d.<\/p>\n<p><strong>10.<br \/>\n<\/strong><br \/>\nY all\u00ed est\u00e1bamos aquella noche de muertos a machete<br \/>\ncon m\u00fasica de un par de zarabandas que sonaban a lo lejos<br \/>\nlamidas por la lluvia y las marimbas.<\/p>\n<p>Hab\u00edamos vendido casi todo<br \/>\ny nos sentamos a descansar un rato en la banqueta<br \/>\nmientras pasaban caminando los fieles de la feria.<\/p>\n<p>Orlin llam\u00f3 a mi madre para preguntarle<br \/>\nsi pod\u00eda calentar \u201calgo\u201d en el comal.<\/p>\n<p>Ten\u00eda entre las manos una torta,<br \/>\nun poema hecho de lenguas en apariencia muertas:<br \/>\nhab\u00eda reunido las migajas para esculpir con ellas,<br \/>\nprimero, las dos mitades de un franc\u00e9s,<br \/>\ny luego, llen\u00f3 ese bastardo hijo del trigo<br \/>\ncon todas las virutas, s\u00edlabas de pollo,<br \/>\nlascas de milanesa, las cosas olvidadas por nosotros<br \/>\nen la orilla de la mesa en la cocina.<\/p>\n<p>Nos revel\u00f3 as\u00ed la comuni\u00f3n del pan<br \/>\ny la multiplicaci\u00f3n del asombro:<br \/>\nve\u00edamos esa torta como una granada abierta<br \/>\nque goteaba luz y Orlin parec\u00eda un ni\u00f1o sibarita<br \/>\nque hubiese cortado la lengua de un \u00e1ngel<br \/>\no el coraz\u00f3n de Dios para com\u00e9rselo en silencio.<\/p>\n<p><strong>11.<br \/>\n<\/strong><br \/>\nEsa noche, vi yo nacer aqu\u00e9l milagro:<br \/>\ntodos comimos de la torta de Orlin,<br \/>\ny en el lugar del diestro y negro pozo de su ojo,<br \/>\nun astro de vidrio eclipsaba la muerte<br \/>\ny brillaba en su rostro la ternura.<\/p>\n<p><strong>12.<\/strong> <strong>(Sue\u00f1a Orlin en voz alta)<\/strong><br \/>\n<strong><br \/>\n<\/strong>Hubieran elegido otra frontera, no este r\u00edo.<\/p>\n<p>Una mano quiz\u00e1, un \u00e1rbol, un pedazo de carne o de madera.<\/p>\n<p>Una monta\u00f1a, una cueva, un volc\u00e1n o su magma.<\/p>\n<p>Hubieran escogido otra frontera, no \u00e9sta imbatible luz<br \/>\nen donde mora la legi\u00f3n de los ahogados y las piedras.<\/p>\n<p><strong>&nbsp;<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>LA JAULA DE LOS ESPEJOS<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>(Fragmento)<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><strong><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"640\" height=\"646\" class=\"aligncenter wp-image-790 size-large\" alt=\"\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/4br-1015x1024.jpg\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/4br-1015x1024.jpg 1015w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/4br-150x150.jpg 150w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/4br-297x300.jpg 297w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/4br-768x775.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>A Jewish giant at home with his parents in the Bronx<\/em>, <em>New York <\/em>(Diane Arbus, 1970)<br \/>\n<strong><br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left; padding-left: 40px;\"><strong>4.<br \/>\n<\/strong><br \/>\n<strong>a)<\/strong> Ahora David es el gigante. No hay filisteos rodeando los muros de Israel, pero el ej\u00e9rcito de los ojos ha sitiado los cuatro muros de su peque\u00f1a Jerusalem. Goliat es la c\u00e1mara y su p\u00e1rpado min\u00fasculo. Basta con mover la honda de las pupilas y lanzar un guijarro de luz para que caiga el gigante sin guedejas y se quiebre sin escudo, sin espada. Pero este David es m\u00e1s bello y m\u00e1s vasto que todo el desierto del Neguev. Su voz de ni\u00f1o es el trino roto de un petirrojo que muere de fr\u00edo acurrucado en los agrietados muros de Meguidd\u00f3. No hay filisteos aqu\u00ed, pero \u00bfqui\u00e9nes somos nosotros mirando al gigante David, al que danza con el peque\u00f1o coraz\u00f3n desnudo, inm\u00f3vil?<br \/>\n<strong><br \/>\nb)<\/strong> Huyen del coraz\u00f3n, filisteas e incircuncisas, las palabras. Decir sin ellas: <em>David es un gigante acromeg\u00e1lico; quiz\u00e1 Goliat tambi\u00e9n<\/em>. Sombra de rubias guedejas sobre la arena del desierto, filos de noche sobre la lengua como dagas de sal. Del vado de su cuerpo toma David cinco palabras; brillan en su mano, muertas como cantos rodados vencidos por la sangre: pesan menos que la luz. Circuncisos de coraz\u00f3n y ojos, arrojamos un grito de piedra hacia el cielo raso del papel, decapitamos cabezas con la lengua de Goliat. Mastines que muerden la alfombra ro\u00edda, desenvainamos la imagen reflejada en la lente y leemos en ella las gotas de silencio que caen desde la boca de David. Detr\u00e1s de las ventanas balan corderos: rumian estrellas, oyen gemir al mar en el desierto.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><strong>c)<\/strong> El ej\u00e9rcito del asombro ha decapitado al gigante del miedo, ese Goliat que derrib\u00f3 Diane con s\u00f3lo lanzar una c\u00f3rnea de plata al monstruo del coraz\u00f3n. (1)<\/p>\n<p><em><br \/>\n(1) <\/em><em>Los retratos de Diane Arbus son caracter\u00edsticos por los personajes que fotografiaba. Su obra est\u00e1 influida por la pel\u00edcula Freaks. La parada de los monstruos y por el libro Alicia a trav\u00e9s del espejo. \u201cFreaks han sido lo que m\u00e1s he fotografiado\u201d, dijo alguna vez.<\/em><em><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><strong>EL POETA M\u00cdSTICO<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong><br \/>\n<\/strong>El <em>poeta m\u00edstico<\/em> dice que habla con dios o con la diosa<br \/>\npero es incapaz de hablar y tratar a otros hombres<br \/>\ncon la humildad y la paciencia de los p\u00e1jaros.<\/p>\n<p>Sus libros son templos supuestamente sagrados<br \/>\naunque erigidos en medio de la nada:<\/p>\n<p>despojados de dioses y demonios,<br \/>\njustamente dicen eso, <em>nada<\/em>.<\/p>\n<p>Porque es m\u00e1s f\u00e1cil que un escritor<br \/>\nde libros de autoayuda<br \/>\nentre por el ojo de una aguja<br \/>\na que un falso poeta m\u00edstico<br \/>\nentre en el reino de los lectores.<\/p>\n<p>Profeta de s\u00ed mismo, eco del vac\u00edo en los espejos,<br \/>\nel poeta m\u00edstico viste como gu\u00eda espiritual de clase alta<br \/>\ny cierra lentamente los p\u00e1rpados mientras \u201clevita\u201d<br \/>\nal leer en p\u00fablico sus versos.<\/p>\n<p>Pero no son celestes nubes<br \/>\nlas que lo ciegan al abrir los ojos:<br \/>\nes el humo de sus libros que se consumen<br \/>\nen la pira inevitable del dios del tiempo,<br \/>\nen el pagano fuego de la vida.<\/p>\n<p>Miserable de esp\u00edritu, sacerdote de la soberbia,<br \/>\nque los dioses del olvido lo bendigan.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">\n<figure id=\"attachment_784\" aria-describedby=\"caption-attachment-784\" style=\"width: 570px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"570\" height=\"348\" class=\"wp-image-784 size-full\" alt=\"\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/5-Balam-Rodrigo-leyendo-sus-versos-en-el-Teatro-Liceo-de-Salamanca-foto-de-Jacqueline-Alencar.jpg\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/5-Balam-Rodrigo-leyendo-sus-versos-en-el-Teatro-Liceo-de-Salamanca-foto-de-Jacqueline-Alencar.jpg 570w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/5-Balam-Rodrigo-leyendo-sus-versos-en-el-Teatro-Liceo-de-Salamanca-foto-de-Jacqueline-Alencar-300x183.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 570px) 100vw, 570px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-784\" class=\"wp-caption-text\">Balam Rodrigo leyendo sus versos en el Teatro Liceo de Salamanca (foto de Jacqueline Alencar)<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>&nbsp;<\/strong><\/p>\n<p><strong><em>Balam Rodrigo<\/em><\/strong><em> (Villa de Comaltitl\u00e1n, Soconusco, Chiapas, M\u00e9xico 1974). Exfutbolista, bi\u00f3logo y diplomado en teolog\u00eda pastoral. Autor de los libros H\u00e1bito lunar (2005), Poemas de mar amaranto (2006), Libelo de varia necrolog\u00eda (2006; 2008), Silencia), Larva agon\u00eda (2008), Icar\u00edas (2008; 2010), Bit\u00e1cora del \u00e1rbol n\u00f3mada (2011), Cuatro murmullos y un relincho en los llanos del silencio (2012), Logomaquia (2012), Braille para sordos (2013), Libro de sal (2013), El \u00f3rgano inextirpable del sue\u00f1o (antolog\u00eda 2005-2015, 2015), El coraz\u00f3n es una jaula de rel\u00e1mpagos (antolog\u00eda 2005-2015, 2015), Desmemoria del rey son\u00e1mbulo (2015), Iceberg negro (2015), Bardo. Peque\u00f1a antolog\u00eda (2016), Silbar de mirlos para la hermusa (2016), Morir es una mentira grande que inventamos los hombres para no vernos a diario (2016; 2017), Sobras reunidas (antolog\u00eda de poes\u00edas &amp; pensamientos in\u00fatiles, 2016), Colibrije (2017), Marabunta (2017; 2018; 2019), Ceibario (2018), Libro centroamericano de los muertos (2018) y Cantar del \u00e1ngel con remos en la espalda (2019). Algunos de sus poemas han sido traducidos al franc\u00e9s, ingl\u00e9s, polaco, portugu\u00e9s y zapoteco, y aparecen en antolog\u00edas, revistas y diarios de M\u00e9xico, as\u00ed como en publicaciones de Alemania, Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Cuba, Espa\u00f1a, Estados Unidos, Francia, Guatemala, Honduras, Per\u00fa, Polonia, Portugal, Puerto Rico y Rep\u00fablica Dominicana. Su obra ha merecido diversos reconocimientos, entre otros: <\/em><em>Premio Nacional de Poes\u00eda Efra\u00edn Huerta (2011), Certamen Internacional de Literatura Sor Juana In\u00e9s de la Cruz (2012), <\/em><em>Certamen Internacional de Literatura Sor Juana In\u00e9s de la Cruz (2012), Premio Nacional de Poes\u00eda Rosario Castellanos (2013), Premio Internacional de Poes\u00eda Jaime Sabines (2014), Premio Nacional de Poes\u00eda Jos\u00e9 Emilio Pacheco (2016) y Premio Bellas Artes de Poes\u00eda Aguascalientes (2018). Finalista del I Premio Internacional de Poes\u00eda Medardo \u00c1ngel Silva 2014 (Ecuador), del V Certamen de Poes\u00eda Hispanoamericana Festival de La Lira 2017 (Ecuador) y del III Premio Internacional de Poes\u00eda Gabriel Celaya 2017 (Espa\u00f1a). Miembro del Sistema Nacional Creadores de Arte de M\u00e9xico. Es miembro del Consejo Asesor Iberoamericano de TIBER\u00cdADES.<\/em><\/p>\n<figure id=\"attachment_785\" aria-describedby=\"caption-attachment-785\" style=\"width: 570px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"570\" height=\"428\" class=\"wp-image-785 size-full\" alt=\"\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/6-Balam-con-algunos-de-los-poetas-invitados-al-XXI-Encuentro-de-Poetas-Iberoamericanos-de-Salamanca-foto-de-Jacqueline-Alencar.jpg\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/6-Balam-con-algunos-de-los-poetas-invitados-al-XXI-Encuentro-de-Poetas-Iberoamericanos-de-Salamanca-foto-de-Jacqueline-Alencar.jpg 570w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/6-Balam-con-algunos-de-los-poetas-invitados-al-XXI-Encuentro-de-Poetas-Iberoamericanos-de-Salamanca-foto-de-Jacqueline-Alencar-300x225.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 570px) 100vw, 570px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-785\" class=\"wp-caption-text\">Balam con algunos de los poetas invitados al XXI Encuentro de Poetas Iberoamericanos de Salamanca (foto de Jacqueline Alencar<\/figcaption><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El poema atraviesa el coraz\u00f3n y su limo hondo y silencioso. El poema atraviesa la p\u00e1gina y su bosque nevado como un ej\u00e9rcito de p\u00e1jaros que marcha por un campo abandonado al invierno y sus fantasmas. Al otro lado del bosque nos espera el poema<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":997,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[38,19],"tags":[],"class_list":["post-782","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-balam-rodrigo","category-poemas-de"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/782","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=782"}],"version-history":[{"count":9,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/782\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":998,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/782\/revisions\/998"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/997"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=782"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=782"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=782"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}