{"id":8136,"date":"2023-08-31T10:58:01","date_gmt":"2023-08-31T09:58:01","guid":{"rendered":"https:\/\/tiberiades.org\/?p=8136"},"modified":"2023-08-31T10:58:01","modified_gmt":"2023-08-31T09:58:01","slug":"yuleisy-cruz-lezcano-aproximaciones-a-la-poesia-de-antonia-pozzi-y-poemas-suyos-traducidos-al-espanol","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tiberiades.org\/?p=8136","title":{"rendered":"Yuleisy Cruz Lezcano:\u00a0 Aproximaciones a la poes\u00eda de Antonia Pozzi y poemas suyos traducidos al espa\u00f1ol"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Tiber\u00edades agradece a la poeta cubana por este acercamiento a la obra po\u00e9tica de Antonia Pozzi y por las traducciones que ha hecho al castellano.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Antonia Pozzi fue una poeta y fil\u00f3loga italiana nacida en Mil\u00e1n en 1912. Creci\u00f3 en el seno de una familia adinerada durante el periodo del fascismo italiano, lo que la llev\u00f3 a vivir dividida entre la evasi\u00f3n y el empe\u00f1o que provocaron una crisis personal profunda que marcar\u00eda su visi\u00f3n de mundo.<\/p>\n<p>Su padre, Roberto Pozzi, fue un brillante abogado simpatizante del r\u00e9gimen de Mussolini, mientras que su madre, Carolina Cavagna Sangiuliani di Gualdana, fue una condesa, por lo que disfrutaron de cierto estatuto social. Antonia estudi\u00f3 en la escuela secundaria Manzoni y luego se matricul\u00f3 en la Universidad Estatal de Mil\u00e1n para estudiar la carrera de Filolog\u00eda.<\/p>\n<p>Fue en esa \u00e9poca cuando inici\u00f3 una amistad duradera con el poeta Vittorio Sereni. Pero fue durante el bachillerato cuando tuvo uno de sus episodios amorosos m\u00e1s importantes, pues se enamor\u00f3 de su profesor de lat\u00edn y griego Antonio Cervi. Su familia, por supuesto, se opuso a dicha relaci\u00f3n por la diferencia de edades. Esto le gener\u00f3 el desconsuelo y tormento que la llevaron a encontrar en la naturaleza un refugio para sus sentimientos e ideas. Por ello, en sus poemas son recurrentes los espacios de la naturaleza, ya que se convirtieron en lugares donde pod\u00eda huir del peso de su vida familiar y del mundo que la rodeaba.<\/p>\n<h4><strong>Antonia Pozzi y su visi\u00f3n po\u00e9tica<\/strong><\/h4>\n<p>Antonia Pozzi, como intelectual y poeta, quer\u00eda escribir un libro para hablar de su amada tierra en Lombard\u00eda, pero en lugar de eso eligi\u00f3 la muerte prematura a los 26 a\u00f1os. Algunos lectores que se acercan por primera vez a su vida podr\u00edan considerar su decisi\u00f3n de diferentes maneras: podr\u00edan considerarla como una persona d\u00e9bil que se rinde ante la adversidad o ver su acto desesperado como una petici\u00f3n de ayuda. Otros lectores considerar\u00edan su decisi\u00f3n de morir como una elecci\u00f3n consciente, sin embargo, el estudioso y el admirador fiel, aquellos quienes quieren conocer la verdad, buscan los motivos en los lugares donde vivi\u00f3 la poeta y donde todav\u00eda quedan huellas escondidas de su presencia. En los lugares donde se busca el silencio y donde se narra el valor eterno del presente de sus versos.<\/p>\n<p>De igual manera, se puede comprender la vida de Antonia Pozzi a trav\u00e9s de sus diarios, de las cartas que escribi\u00f3 y que fueron una ventana a sus intereses culturales, pues a pesar de la brevedad de su vida, Pozzi dej\u00f3 m\u00e1s de trescientos poemas, cartas, diarios y unas tres mil fotograf\u00edas, muchas de las cuales fueron hechas durante sus largos paseos en bicicleta. Gracias a esta documentaci\u00f3n hoy en d\u00eda podemos saber que ten\u00eda planeado escribir una novela hist\u00f3rica sobre Lombard\u00eda, que amaba viajar y que visit\u00f3 un gran n\u00famero de lugares en Italia y Europa que inspiraron su obra. De estos lugares, destac\u00f3 la villa familiar del setecientos ubicada en Pasturo, al pie de la Grigna, donde se aislaba para estudiar y perderse en los libros de la biblioteca.<\/p>\n<p>Con esto, podemos entender que los poemas de Antonia Pozzi est\u00e9n cercanos al hermetismo con versos llenos de simbolismo crepuscular. En su obra, el dolor se apodera de su imagen y el mundo la reta. La poeta, en un momento indeterminado, empieza a sentir el peso de sus visiones y su obra se convierte en un laberinto m\u00e1gico donde los d\u00edas se pierden. Este es el tiempo de la historia de una poeta que no muere, pues es el presente. Antonia Pozzi vive en sus versos, aquellos que son anticipatorios, porque contienen epicentros tem\u00e1ticos como la melancol\u00eda, la muerte y la inaccesibilidad a la felicidad. Estos epicentros mueven un mecanismo de sobreposici\u00f3n antropol\u00f3gico-po\u00e9tico, un mecanismo de asociaci\u00f3n que ayuda en la interpretaci\u00f3n de su identidad suicida. El tema del final de la vida ocupa un espacio importante y trasversal de la obra entera de una poeta que sab\u00eda escribir sobre la continuidad de la vida con la muerte.<\/p>\n<p>Hay que entrar entre las rendijas de las contradicciones para ubicar el lugar donde surgen los demonios. Para comprender la raz\u00f3n de un tr\u00e1gico final es necesario saber que Pozzi era una mujer fr\u00e1gil e hipersensible, de dulce angustia creadora, pero que al mismo tiempo fue una mujer de car\u00e1cter fuerte y de una enorme inteligencia filos\u00f3fica. Para opinar hay que ponerse en su lugar, sentir como ella sinti\u00f3 la paranoia paternal, la ambivalencia de pensamientos, la censura de su vida y de su poes\u00eda. Sin duda, vivi\u00f3 en gran crisis con el ambiente familiar que la rodeaba. La amada tierra de Lombard\u00eda con su naturaleza la consolaron hasta el d\u00eda en que la insatisfacci\u00f3n vital y la profunda melancol\u00eda llamaron a su puerta y as\u00ed, con un agudo sentimiento de frustraci\u00f3n, se precipit\u00f3 hacia el abismo de la angustia que la llev\u00f3 con su bicicleta hacia el \u00faltimo viaje orientado por una pulsi\u00f3n autodestructiva.<\/p>\n<h4><strong>Un final en la naturaleza<\/strong><\/h4>\n<p>El 2 de diciembre de 1938 las autoridades de Chiaravalle encontraron a Antonia Pozzi sin vida en una zanja de la campa\u00f1a, uno de los lugares \u201cdonde la mirada se pierde en un vuelo de puentes y de caminos\u201d, como lo describe su gran amigo Vittorio Sereni en el libro Frontiera (Frontera), d\u00f3nde es presente el siguiente poema dedicado a Antonia Pozzi:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">3 DE DICIEMBRE<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Hasta el \u00faltimo tumulto de binarios<br \/>\ntienes tu paz, donde la ciudad<br \/>\nen un vuelo de puentes y de caminos;<br \/>\nse lanza en el paisaje<br \/>\ny quien pasa no sabe de ti<br \/>\ncomo t\u00fa sabes<br \/>\nde los ecos de las cacer\u00edas que te rozan.<br \/>\nLa paz tal vez sea realmente tuya<br \/>\ny los ojos que nosotros cerramos<br \/>\nahora abiertos para siempre<br \/>\nsorprenden<br \/>\nque todav\u00eda para nosotros<br \/>\nt\u00fa mueras un poco cada a\u00f1o<br \/>\nen este d\u00eda.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">3 DICEMBRE<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">All\u2019ultimo tumulto dei binari<br \/>\nhai la tua pace, dove la citt\u00e0<br \/>\nin un volo di ponti e di viali<br \/>\nsi getta alla campagna<br \/>\ne chi passa non sa<br \/>\ndi te come tu non sai<br \/>\ndegli echi delle cacce che ti sfiorano.<br \/>\nPace forse \u00e8 davvero la tua<br \/>\ne gli occhi che noi richiudemmo<br \/>\nper sempre ora riaperti<br \/>\nstupiscono<br \/>\nche ancora per noi<br \/>\ntu muoia un poco ogni anno<br \/>\nin questo giorno.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-8133 size-full\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/2.png\" alt=\"\" width=\"450\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/2.png 450w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/2-300x200.png 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/2-272x182.png 272w\" sizes=\"auto, (max-width: 450px) 100vw, 450px\" \/><\/p>\n<p>En 1940 Vittorio Sereni escribe a su amigo Giancarlo Vigorelli que hab\u00eda \u201cdedicado<br \/>\nintencionalmente y no abiertamente a Antonia\u201d el poema \u201c3 de diciembre\u201d, uno de los ocho<br \/>\nnuevos poemas compuestos en M\u00f3dena.<\/p>\n<p>Antonia, el d\u00eda de su muerte, parec\u00eda como si quisiera escapar de la escuela con su bicicleta. Pedaleando y pedaleando, la podemos imaginar dirigi\u00e9ndose hacia las afueras del poblado, pasando las casas populares, dejando atr\u00e1s la ciudad, y ah\u00ed, sola, abandonando su bicicleta para sentarse cerca de un arroyo que riega los campos, agarrar un pomo de pastillas que lleva consigo y tomarlas todas con un solo buche de agua. Finalmente, Pozzi se acost\u00f3 en la nieve que cubr\u00eda la tierra, donde la encuentran todav\u00eda viva, sin embargo, muri\u00f3 de envenenamiento, aunque poco despu\u00e9s su padre declarar\u00eda para el bolet\u00edn oficial que Antonia muri\u00f3 de pulmon\u00eda.<\/p>\n<p>Como premonici\u00f3n, Antonia Pozzi escribi\u00f3:<br \/>\n\u201cVivo de poes\u00eda como las venas viven de la sangre\u201d<br \/>\n(frase de las cartas escritas a Tullio Gadez, Mil\u00e1n 29 enero 1933)<\/p>\n<p>Tal vez cuando un poeta se quita la vida, cumple la orden del cielo, tal vez.<br \/>\nPuede ser que la poeta antes de morir haya observado dentro de s\u00ed misma, para hallar reflejados todos los libros no escritos y despu\u00e9s de tomarse el veneno, se haya sentado a aceptar, a trabajar en la perfecci\u00f3n de su trasparencia.\u00a0 Mir\u00e1ndose desde afuera, quiz\u00e1s haya visto los c\u00edrculos de una mujer desgajada por su propria mano. Imagino, en su alma, flotar ag\u00f3nica las cinco vocales del acento, una luz que camina por las mejillas y se aleja de su cad\u00e1ver rodando. En el silencio de cada poro, cada nervio abierto se vuelve oro, molido y diluido con el veneno. Creo que ella haya presentido lo que yo estoy imaginando.\u00a0 En la resonancia de sus versos se puede hallar una relaci\u00f3n causa-efecto, con el angustioso sentido de un destino del cu\u00e1l no se puede escapar. Antonia Pozzi acepta su destino, incapaz como es, por su formaci\u00f3n, de ver en la vida la fuerza germinativa. En el poema siguiente tenemos las m\u00e1s penetrantes confesiones acerca del sufrimiento. All\u00ed nos habla, de manera esclarecedora, el alcance de su sacrificio.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\nAL BORDE DE LA VIDA<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Vuelvo por la ruta habitual,<br \/>\na la hora de siempre,<br \/>\nbajo un cielo invernal sin golondrinas,<br \/>\nun cielo dorado a\u00fan sin estrellas.<br \/>\nLa sombra pesa sobre los p\u00e1rpados.<br \/>\ncomo una mano larga velada<br \/>\ny los pasos en lento abandono demoran<br \/>\nes el camino tan conocido<br \/>\ny desierto<br \/>\ny silencioso.<br \/>\nSe asoman dos ni\u00f1os<br \/>\nde una oscuridad de pasaje<br \/>\nagitando los brazos:<br \/>\nla sombra salta<br \/>\nsurcada por un vuelo tr\u00e9mulo<br \/>\nde fluidas serpentinas claras.<br \/>\nlas campanas gritan,<br \/>\ntodas gritan<br \/>\npor un despertar repentino,<br \/>\ngritan con asombro arcano,<br \/>\ncomo por un anuncio divino:<br \/>\nel alma se abre<br \/>\ncon las pupilas<br \/>\nen un rebote de vida.<br \/>\nlos ni\u00f1os se detienen<br \/>\ncon las manos unidas<br \/>\ny me paro<br \/>\npara no pisar<br \/>\nlas serpentinas p\u00e1lidas<br \/>\nabandonadas en medio del camino.<br \/>\nCantan los ni\u00f1os<br \/>\ncon una voz suave<br \/>\nel canto alto de las campanas: y yo detengo<br \/>\npens\u00e1ndome inm\u00f3vil esta noche<br \/>\nal borde de la vida<br \/>\ncomo un manojo de juncos<br \/>\nque tiembla<br \/>\ncerca del agua que se encamina.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Mil\u00e1n, 12 de febrero de 1931<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\nIN RIVA ALLA VITA<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">In riva alla vita<br \/>\nRitorno per la strada consueta,<br \/>\nalla solita ora,<br \/>\nsotto un cielo invernale senza rondini,<br \/>\nun cielo d\u2019oro ancora senza stelle.<br \/>\nGrava sopra le palpebre l\u2019ombra<br \/>\ncome una lunga mano velata<br \/>\ne i passi in lento abbandono s\u2019attardano,<br \/>\ntanto nota \u00e8 la via<br \/>\ne deserta<br \/>\ne silente.<br \/>\nScattano due bambini<br \/>\nda un buio andito<br \/>\nagitando le braccia:<br \/>\nl\u2019ombra sobbalza<br \/>\nstriata da un tremulo volo<br \/>\ndi chiare stelle filanti.<br \/>\nGridano le campane,<br \/>\ngridano tutte<br \/>\nper improvviso risveglio,<br \/>\ngridano per arcana meraviglia,<br \/>\ncome a un annuncio divino:<br \/>\nl\u2019anima si spalanca<br \/>\ncon le pupille<br \/>\nin un balzo di vita.<br \/>\nSostano i bimbi<br \/>\ncon le mani unite<br \/>\ned io sosto<br \/>\nper non calpestare<br \/>\nle pallide stelle filanti<br \/>\nabbandonate in mezzo alla via.<br \/>\nSostano i bimbi cantando<br \/>\ncon la gracile voce<br \/>\nil canto alto delle campane: ed io sosto<br \/>\npensandomi ferma stasera<br \/>\nin riva alla vita<br \/>\ncome un cespo di giunchi<br \/>\nche tremi<br \/>\npresso un\u2019acqua in cammino.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Milano, 11 maggio 1935<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-8134\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/3-1.jpg\" alt=\"\" width=\"658\" height=\"800\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/3-1.jpg 658w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/3-1-247x300.jpg 247w\" sizes=\"auto, (max-width: 658px) 100vw, 658px\" \/><\/p>\n<p>\u201cMe detengo\/ pens\u00e1ndome inm\u00f3vil esta noche\/al borde de la vida\/ como un manojo de juncos\/ que tiembla\/ cerca del agua que se encamina.\u201d<\/p>\n<p>\u201cIo sosto\/ pensandomi ferma stasera\/ in riva alla vita\/ come un cespo di giunchi\/ che tremi\/presso un\u2019acqua in cammino.\u201d<\/p>\n<p>Leyendo las \u00faltimas palabras de su poema \u201cAl borde de la vida\u201d es imposible no pensar en su triste final, pues, de esta manera, la poeta cumpli\u00f3 su viaje oscuro liber\u00e1ndose de sus sufrimientos.<\/p>\n<p>\u201cP\u00e9talos violetas me recog\u00edas en las entra\u00f1as al anochecer: cuando golpe\u00f3 el port\u00f3n y se volvi\u00f3 oscuro el camino de regreso\u201d.<\/p>\n<p>\u201cPetali viola mi raccoglievi in grembo a sera: quando batt\u00e9 il cancello e fu oscura la via del ritorno\u201d.<\/p>\n<p>En otros ejemplos hay una sobreabundancia de sufrimiento vital come en el poema \u201cAltura\u201d o un amor infinito como en el poema \u201cEl cielo en m\u00ed\u201d. La Pozzi vive a plenitud en dos posibilidades expresivas: la del sufrimiento y la del romanticismo. El remolido de su vida la lleva a ser una figura esencial entre los poetas confidenciales. Una poeta que se pierden en el vac\u00edo de una existencia, donde el sufrimiento convive con las fuerzas inagotables de la naturaleza, deslumbrante y consoladora para sus penas.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">ALTURA<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">La glicina se marchit\u00f3<br \/>\ndespacio<br \/>\nsobre nosotros.<br \/>\nY el \u00faltimo barco<br \/>\ncruz\u00f3 el lago al pie de las monta\u00f1as.<br \/>\nP\u00e9talos violetas<br \/>\nme recog\u00edas en las entra\u00f1as<br \/>\nal anochecer:<br \/>\ncuando golpe\u00f3 el port\u00f3n<br \/>\ny se volvi\u00f3 oscuro<br \/>\nel camino de regreso.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">ALTURA<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">La glicine sfior\u00ec<br \/>\nlentamente<br \/>\nsu noi.<br \/>\nE l\u2019ultimo battello<br \/>\nattraversava il lago in fondo ai monti.<br \/>\nPetali viola<br \/>\nmi raccoglievi in grembo<br \/>\na sera:<br \/>\nquando batt\u00e9 il cancello<br \/>\ne fu oscura<br \/>\nla via al ritorno.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\n<strong>El cielo en m\u00ed <\/strong><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">(\u2026) T\u00fa<br \/>\neras el cielo en m\u00ed<br \/>\nel grande sol que cambia<br \/>\nen hojas transparentes los c\u00e9spedes<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">y quien quiere golpearte<br \/>\nvera salir de sus manos<br \/>\np\u00e1jaros en vez de piedras<br \/>\n-p\u00e1jaros-<br \/>\ny sus plumas escribir\u00e1n en el cielo<br \/>\nvivo tu nombre<br \/>\ncomo en los milagros<br \/>\nantiguos.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">(\u2026)<br \/>\nTu<br \/>\neri il cielo in me<br \/>\nil grande sole che muta<br \/>\nin foglie trasparenti le zolle<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">e chi volle colpirti<br \/>\nvide uscirsi di mani<br \/>\nuccelli anzi che pietre<br \/>\n-uccelli-<br \/>\ne le lor piume scrivevano nel cielo<br \/>\nvivo il tuo nome<br \/>\ncome nei miracoli<br \/>\nantichi.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Antonia Pozzi, 11 novembre 1933, tratta dal libro \u201cPer troppa vita che ho nel sangue\u201d<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">FUGA<\/p>\n<p style=\"padding-left: 320px;\">Ad\u00a0 A.M.C.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Alma, vamos. No te turbes<br \/>\nde tanto fr\u00edo, y no mires el lago,<br \/>\nsi el mismo te recuerda una llaga<br \/>\namoratada y hormigueante. S\u00ed, las nubes<br \/>\npesan sobre los pinos y los entristece.<br \/>\nMas nosotros iremos donde el enredo<br \/>\nde ramas es as\u00ed tan espeso, que la lluvia<br \/>\nno llega a humedecer el suelo: leve,<br \/>\ntableteando sobre la b\u00f3veda oscura,<br \/>\nesa acompa\u00f1ar\u00e1 nuestro camino.<br \/>\nY nosotros pisando el empapado estrato<br \/>\nde agujas de pinos ca\u00eddas y las rizadas manchas de l\u00edquenes y ar\u00e1ndanos; tropezaremos<br \/>\nen las ra\u00edces, desesperados miembros<br \/>\nmanoseando la tierra; estrechamente<br \/>\nnos arrimaremos a los troncos, para apoyarnos;<br \/>\ny huiremos. Con la fuerza llena<br \/>\nde la carne y del coraz\u00f3n, escaparemos:<br \/>\nlejos de este mundo venenoso<br \/>\nque me atrae y rechaza. Y t\u00fa ser\u00e1s,<br \/>\nen la pineda, en la tarde, la sombra vertiente<br \/>\nque custodia: y yo ser\u00e9 para ti solamente,<br \/>\nsobre la dulce calle sin meta,<br \/>\nun alma agarrada al propio amor.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">FUGA<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Anima, andiamo. Non ti sgomentare<br \/>\ndi tanto freddo, e non guardare il lago,<br \/>\ns\u2019esso ti fa pensare a una piaga<br \/>\nlivida e brulicante. S\u00ec, le nubi<br \/>\ngravano sopra i pini ad incupirli.<br \/>\nMa noi ci porteremo ove l\u2019intrico<br \/>\ndei rami \u00e8 tanto folto, che la pioggia<br \/>\nnon giunge a inumidire il suolo: lieve,<br \/>\ntamburellando sulla volta scura,<br \/>\nessa accompagner\u00e0 il nostro cammino.<br \/>\nE noi calpesteremo il molle strato<br \/>\nd\u2019aghi caduti e le ricciute macchie<br \/>\ndi licheni e mirtilli; inciamperemo<br \/>\nnelle radici, disperate membra<br \/>\nbrancicanti la terra; strettamente<br \/>\nci addosseremo ai tronchi, per sostegno;<br \/>\ne fuggiremo. Con la piena forza<br \/>\ndella carne e del cuore, fuggiremo:<br \/>\nlungi da questo velenoso mondo<br \/>\nche mi attira e respinge. E tu sarai,<br \/>\nnella pineta, a sera, l\u2019ombra china<br \/>\nche custodisce: ed io per te soltanto,<br \/>\nsopra la dolce strada senza meta,<br \/>\nun\u2019anima aggrappata al proprio amore.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Antonia Pozzi; tratta dal libro \u00abGuardami sono nuda\u00bb<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">LOS LUGARES<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Recuerdo que, cuando yo estaba en la casa<br \/>\nde mi madre, en el medio de la llanura,<br \/>\nten\u00eda una ventana que miraba<br \/>\nhacia la pradera; en el fondo, la orilla boscosa<br \/>\nescond\u00eda el Ticino y, todav\u00eda m\u00e1s en profundidad,<br \/>\nhab\u00eda una banda oscura de colinas.<br \/>\nYo, en aquel entonces, hab\u00eda visto el mar<br \/>\nsolo una vez, pero conservaba<br \/>\nuna \u00e1spera nostalgia de enamorada.<br \/>\nYa en la tarde fijaba el horizonte;<br \/>\nentrecerraba un poco los ojos;<br \/>\nacariciaba los bordes entre las pesta\u00f1as:<br \/>\ny la banda de las colinas se aplanaba,<br \/>\ntr\u00e9mula, celeste: a m\u00ed me parec\u00eda el mar<br \/>\ny me gustaba m\u00e1s que el mar verdadero.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">I LUOGHI<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Ricordo che, quand\u2019ero nella casa<br \/>\nDella mia mamma, in mezzo alla pianura,<br \/>\navevo una finestra che guardava<br \/>\nsui prati; in fondo, l\u2019argine boscoso<br \/>\nnascondeva il Ticino e, ancor pi\u00f9 in fondo,<br \/>\nc\u2019era una striscia scura di colline.<br \/>\nIo allora non avevo visto il mare<br \/>\nChe una sol volta, ma ne conservavo<br \/>\nUn\u2019aspra nostalgia da innamorata.<br \/>\nVerso sera fissavo l\u2019orizzonte;<br \/>\nsocchiudevo un po\u2019 gli occhi;<br \/>\naccarezzavo i contorni tra le ciglia:<br \/>\ne la striscia dei colli si spianava,<br \/>\ntremula, azzurra: a me pareva il mare<br \/>\ne mi piaceva pi\u00f9 del mare vero.<\/p>\n<p>2.1. \u00a0Leyendo los poemas de Antonia Pozzi queda claro que la naturaleza para la poeta es un refugio, una peque\u00f1a isla ideal que se encuentra con su romanticismo nost\u00e1lgico. la muerte de esta poeta no a\u00f1ade nada a su obra y yo creo que la poes\u00eda haya perdido mucho con su prematura desaparici\u00f3n. Leyendo su obra, llena de pasajes vivos y luminosos, es f\u00e1cil pensar con tristeza en los poemas que ella dej\u00f3 de escribir. Una poeta come Pozzi cuando muere, en mi opini\u00f3n, piensa:\u201d no podr\u00e9 nunca contar esta experiencia\u201d<\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>Yuleisy Cruz Lezcano. Naci\u00f3 en la isla Cuba el 13 marzo del 1973, vive en Marzabotto (Bolonia; Italia). La poeta emigr\u00f3 a Italia a la edad de 18 a\u00f1os, estudi\u00f3 en la Universidad de Bolonia y consigui\u00f3 el t\u00edtulo en \u201cCiencias enfermeristicas y obstetricia\u201d consigui\u00f3, adem\u00e1s, un segundo t\u00edtulo en \u201cCiencias biol\u00f3gicas\u201d. Trabaja en la salud p\u00fablica. En su tiempo libre ama dedicarse a la escritura. Numerosos son los premios literarios donde ha obtenido reconocimientos importantes. Es Jurado de dos importantes premios literarios italianos: Premio Literario de narrativa, ensayo y poes\u00eda \u201cNabokov\u201d y el Premio Literario Internacional \u201cNapoli Cultural Classic\u201d. <\/em><em>\u00daltima obra publicaci\u00f3n: \u2018L&#8217;infanzia dell&#8217;erba\u2019 (2021).<\/em><\/p>\n<p><em><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-8135\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/4-1.jpg\" alt=\"\" width=\"906\" height=\"611\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/4-1.jpg 906w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/4-1-300x202.jpg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/4-1-768x518.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/4-1-272x182.jpg 272w\" sizes=\"auto, (max-width: 906px) 100vw, 906px\" \/><\/p>\n<p><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Tiber\u00edades agradece a la poeta cubana por este acercamiento a la obra po\u00e9tica de Antonia Pozzi y por las traducciones que ha hecho al castellano. &nbsp; Antonia Pozzi fue una poeta y fil\u00f3loga italiana nacida en Mil\u00e1n en 1912. 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