{"id":8299,"date":"2023-11-13T09:25:48","date_gmt":"2023-11-13T08:25:48","guid":{"rendered":"https:\/\/tiberiades.org\/?p=8299"},"modified":"2023-11-13T09:25:48","modified_gmt":"2023-11-13T08:25:48","slug":"carlos-calero-la-poesia-no-perdona-y-otros-poemas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tiberiades.org\/?p=8299","title":{"rendered":"Carlos Calero: \u2018La poes\u00eda no perdona\u2019 y otros poemas"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h4 style=\"padding-left: 40px;\">CUANDO LA POES\u00cdA NO PERDONA<\/h4>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Poes\u00eda que est\u00e1s en lo que aleja o traen las palabras, en el golpe inesperado de lo predecible, lo inhumano, lo sagrado, lo que se olvida; est\u00e1s en el cascar\u00f3n de eternidad y el grito de un ni\u00f1o sin carnes; est\u00e1s en lo que aturde con tanto sol que seca el hielo, que priva de vida a una semilla entre las piedras semejantes a cajas con la memoria del cosmos; est\u00e1s en una grieta sobre el hueso de los torturados; est\u00e1s en la espiga de humanidad que traiciona su destino y se a\u00edsla, y no ve que el horizonte es ajeno y lejano, y cede al absurdo. Poes\u00eda, perdona tanto infierno, tanto paroxismo vano, tanto \u00e9xodo en las calzadas de un viaje hacia la nada, tanta traici\u00f3n para fingir un cielo, tanta profec\u00eda in\u00fatil y las ilusiones, tanta penumbra entre los ojos donde un gato o una loba reina explican el origen y misterio de la vida. Poes\u00eda, danos el sentido de la paz que olvidamos. Pregunta, obliga, ex\u00edgenos respirar en la misma colina donde el milagro comprueba que la hermandad es posible. Poes\u00eda, danos el conocimiento y la fe que salvan. Y si todo no es as\u00ed, nunca me perdones.<br \/>\n<em>(Fingir o imaginar que somos tigres.)<\/em><\/p>\n<h4 style=\"padding-left: 40px;\">EL GRILLO<\/h4>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">A la hora del silencio, el grillo dice:<br \/>\nNazca en mi mano su lenguaje con vino y penumbras.<br \/>\nSu voz se meta en el coraz\u00f3n de mis hijos<br \/>\ny me deje nost\u00e1lgico, cuando el tiempo les herede<br \/>\nbajo los pies un barrio y mi vida.<br \/>\nEl grillo no oculta su canto.<br \/>\nLo escucho en los Beatles o los pisos musicales<br \/>\nque golpean los dedos de Beethoven.<br \/>\nMis hijos han crecido, hasta entonces,<br \/>\ncon dos grillos secretos en sus bolsillos y los sacan, \u00fanicamente,<br \/>\npara dedicarme sus pensamientos o el retrato de los recuerdos.<br \/>\nCuando ellos van alej\u00e1ndose, de lo que estuvo en la sala y la nostalgia,<br \/>\nel grillo los ve grandes en la distancia y me narra c\u00f3mo han pasado los a\u00f1os<br \/>\ncon una ventana y los adioses que no son para siempre,<br \/>\no indican el peso amoroso de esos hijos en mis hombros.<br \/>\nEl grillo yace en la mesa blanca.<br \/>\nHe construido una diminuta estatua de aire<br \/>\npara que cuando despierte, en un acetato de Pavarotti,<br \/>\ncrea que todav\u00eda canta, canta y canta.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><em>(Fingir o imaginar que somos tigres.)<\/em><\/p>\n<h4 style=\"padding-left: 40px;\">\nLA SOLEDAD NO ES UN APAG\u00d3N DE QUINCE MINUTOS<\/h4>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">El<br \/>\naliento de Dios se engarza en mi primitivo silencio y la compa\u00f1\u00eda de Rob\u00edn que lame la nerviosa felicidad sobre su piel de perro chihuahua.<br \/>\nA<br \/>\nqui\u00e9n le importa la entrega de los globos de oro o fingir discursos y mundos en una masa gaseosa de sue\u00f1os, hasta que el cerebro estalle. La vida no es un banco de papel moneda. Grito ante un pico de nieve. S\u00e9 que invierto las estaciones del tiempo que a\u00fan no devoran las aldeas. En los mapas buc\u00f3licos nacen hormigas, escarabajos y arena.<br \/>\nNo<br \/>\nme explico el origen de un murmullo de fe en la gravitaci\u00f3n de los muertos, mientras un p\u00e1jaro se rompe el espinazo en las grietas de los v\u00f3mitos. Algo nos dice\u00a0\u00a0 estamos fuera del juego. De acuerdo con el clima, la profec\u00eda dispara a los sue\u00f1os. Los cantos fecales hurgan en los hologramas con el dedo de sus recuerdos.<br \/>\nNo<br \/>\nes tan simple tocar el aliento de Dios ni las hornillas en guerra.<br \/>\nSobre<br \/>\nla historia del mundo migra con vientos y ata\u00fades. El planeta se fragmenta como queque nuclear. Medito en las nevadas y la semilla del gas primitivo. La voz del caos vuelve a ser ni\u00f1a.<br \/>\nMi<br \/>\nchihuahua ladra ante la noche y la luna; salta sobre las ara\u00f1as a las que teme. C.N.N. pretende ser polif\u00f3nica y bab\u00e9lica. Le damos vuelta al espejo y, por ant\u00edtesis, la creaci\u00f3n enfatiza en los dogmas. El lenguaje falso provee de combustible a los caballos de Troya.<br \/>\nEl<br \/>\ncordero y el cuchillo han quedado sin manos ni\u00a0\u00a0 profetas que calcen con sus enojos.<br \/>\nEl<br \/>\narte de mentir coloca un sof\u00e1 para que durmamos. Ucrania y Rusia flotan en dos gotas de sangre. Para un poeta el mundo significa m\u00e1s que una bah\u00eda de p\u00e1jaros. Una colina pastorea cabras. Una mujer viste de negro entre sus amores y el odio.<br \/>\nEl<br \/>\ntren de los muertos me despierta. Sue\u00f1o con la mirada at\u00f3mica de un ni\u00f1o. Algo de m\u00ed no est\u00e1 hoy en la memoria de mi perro chihuahua. La soledad no es un apag\u00f3n de quince minutos, mientras despertamos.<br \/>\n<em>(Fingir o imaginar que somos tigres.)<\/em><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-8293\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/2-642x1024.jpeg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"1021\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/2-642x1024.jpeg 642w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/2-188x300.jpeg 188w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/2-768x1225.jpeg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/2-963x1536.jpeg 963w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/2.jpeg 1162w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/p>\n<h4 style=\"padding-left: 40px;\">\nESTE NICANOR PARRA<\/h4>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Esta vez de las veces<br \/>\ncuando las palabras imantan,<br \/>\nlas palabras sangran,<br \/>\nlas palabras vuelan,<br \/>\nlas palabras dejan de ser palabras,<br \/>\nlas palabras se meten y salen<br \/>\ncon silencios y sonoridades<br \/>\ndentro de las mismas palabras.<br \/>\nY son las aguas no escogidas por su anti-destino\u00a0 .<br \/>\nEl poeta nadaba,<br \/>\nanti-flotaba,<br \/>\nanti-respiraba,<br \/>\nanti-so\u00f1aba,<br \/>\nanti-mov\u00eda\u00a0\u00a0 el \u00edngrimo barco de madera<br \/>\ncuando la anti-palabra\u00a0\u00a0 todav\u00eda no era palabra,<br \/>\npor decirlo de alguna manera.<br \/>\nAnti-miraba con el primer ojo del topo,<br \/>\ndesde adentro de los sonidos y cadencias<br \/>\ncomo si fueran un anti-Polifemo\u00a0 .<br \/>\nEl verso anti-present\u00eda<br \/>\ndesliz\u00e1ndose con certeza de caracol playero,<br \/>\nlanz\u00e1ndose sobre la presa como un lobo<br \/>\nparalizado por el v\u00e9rtigo de atrapar im\u00e1genes,<br \/>\ny la anti-gravedad\u00a0\u00a0 de una monta\u00f1a rusa<br \/>\ncon que volc\u00f3 los trastos y la pluma,<br \/>\ncon que sirvi\u00f3 sobre la mesa sin patas la poes\u00eda en Chile.<br \/>\nY qu\u00e9 pas\u00f3 con el aire del sur,<br \/>\nel anti-azul y el anti-verde<br \/>\nno visto por los trazos de la tierra blanca,<br \/>\nen Parral y Colb\u00fan, en Maule.<br \/>\nQu\u00e9 la comuna de Coihueco y \u00d1iqu\u00e9n y San Carlos.<br \/>\nTodo y casi no todo se hizo anti\u00a0 -poes\u00eda,<br \/>\npues por algo dejaba una puerta entreabierta.<br \/>\nY qu\u00e9 de la vaporosa lluvia<br \/>\ncomo un cono transparente de helado,<br \/>\nsobre el aire c\u00e1lido y Mediterr\u00e1neo<br \/>\ncon p\u00e1jaros de piedra y alguna<br \/>\nque otra lagartija cantora y sutil de Am\u00e9rica.<br \/>\n(Tu hermana, la Julieta\u00a0\u00a0 Parra.)<br \/>\nSer\u00e1 que el secreto de la poes\u00eda es darle voz a las aguas<br \/>\ndentro de las cuencas de los r\u00edos que van a la vida,<br \/>\na tocar la ra\u00edz oscura de los cipreses dormidos,<br \/>\ncon la cabeza de jade y echada sobre la ribera de luz,<br \/>\nmascando un poco de arena,<br \/>\nal pie de las cordilleras.<br \/>\nAs\u00ed te vio nacer San Fabi\u00e1n de Alico,<br \/>\npor dentro y por fuera del amanecer,<br \/>\nmartillando soledades y rebeld\u00edas,<br \/>\ncon el silencio desatado por el desaf\u00edo y las rupturas.<br \/>\nY cuando el pantal\u00f3n te llegaba a la rodilla,<br \/>\nel trompo y los caballos le\u00edan sobre el zacate<br \/>\nacerca de c\u00f3mo fue que con ellos<br \/>\nlos grandes guerreros conquistaron ciudades;<br \/>\npero la versi\u00f3n \u201cparriana\u201d fue con mensajeros y escribanos,<br \/>\nquienes solo contaron la historia<br \/>\nde los que se alimentaban con palabras.<br \/>\nEl pie se hinch\u00f3,<br \/>\nla boca se parti\u00f3 bajo la nieve,<br \/>\nlos espinazos y cr\u00e1neos se pudrieron.<br \/>\nLa poes\u00eda, s\u00ed,<br \/>\nla poes\u00eda que lo dijera<br \/>\nusando lo m\u00e1s pr\u00f3ximo a lo cre\u00edble,<br \/>\npara que la rima,<br \/>\npara que el ritmo empozado,<br \/>\npara que las formas del mausoleo<br \/>\nque al decir y al hacer<br \/>\nfueran de la mano para habitar las calles.<br \/>\n(Si la poes\u00eda cambia, el mundo no es el mismo.)<br \/>\nY ahora a darle filo a los cuchillos de la cocina.<br \/>\nQue el paisaje levante la pesadez del noble elefante.<br \/>\nNicanor, como un profeta<br \/>\ny su p\u00f3cima de eterna juventud,<br \/>\ndando frutitas de ingenio<br \/>\nsobre las ramas j\u00f3venes de las urbes.<br \/>\nParra, Nicanor Parra,<br \/>\nquien grita a las multitudes<br \/>\ny le devuelven el cumplido<br \/>\ny el p\u00e1jaro de la vida que sobrevuela,<br \/>\nentre lo diminuto de un bol\u00edgrafo<br \/>\ny lo sublime de volcar el mar de la poes\u00eda,<br \/>\nya sea en la luna o una acostumbrada almohada<br \/>\nmientras las puertas se abren;<br \/>\ny tu cabellera blanca levanta diminutas llamas<br \/>\ncon que incendiaste el mundo<br \/>\nde un p\u00e1jaro que a lo mejor nunca quiso ser fantasma.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><em>(Hielo en el horizonte.)<\/em><\/p>\n<h4 style=\"padding-left: 40px;\">\nLANGOSTAS<\/h4>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Un plato de langostas y la historia del mar se rompe en mis labios; un susurro de ola y manteles, el aroma salino en la cuchara, una crujiente playa y la arena baja palmeras con seres de agua anclados en el muelle.<br \/>\nUn plato de langostas viaja del ojo a mis labios, toca mi nariz con musculosos corales que salen del profundo misterio, salen de una ciudad verde y submarina con el dedo \u00edndice apuntando a la memoria.<br \/>\nY Plat\u00f3n anota algo de los mariscos en su fant\u00e1stica Atl\u00e1ntida, apretujada entre tenazas de langostas sobre la mesa donde dialogan el mar y mis palabras.<br \/>\n<em>(Geometr\u00edas del cangrejo y otros poemas.)<\/em><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-8294\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/3-702x1024.jpeg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"934\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/3-702x1024.jpeg 702w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/3-206x300.jpeg 206w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/3-768x1121.jpeg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/3-1053x1536.jpeg 1053w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/3.jpeg 1250w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/p>\n<h4 style=\"padding-left: 40px;\">CLEPTOMAN\u00cdA DEL EROS<\/h4>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Te robaste las horas de mi reloj, te robaste la ostra donde mis manos batieron olas salvajes.<br \/>\nTe robaste las horas de mi ventana, donde mord\u00eda tus labios y desat\u00e9 el incendio de las s\u00e1banas.<br \/>\nTe robaste las horas de mis demonios, la curiosidad de una lengua, mis susurros y exploraciones sobre la almohada.<br \/>\nTe robaste mi fe, al verte desnuda sobre el sof\u00e1 y lo recordable de tu mirada.<br \/>\nTe robaste una ma\u00f1ana que se qued\u00f3 petrificada, al saber que te deseaba.<br \/>\nTe robaste la noche que tropezamos, pue s la punta de tu pez\u00f3n me record\u00f3 la madrugada.<br \/>\n(Geometr\u00edas del cangrejo y otros poemas.)<\/p>\n<h4 style=\"padding-left: 40px;\">\nELEG\u00cdA PARA EL AIRE DE JOAQU\u00cdN PASOS<\/h4>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Aire entre las l\u00edneas azules y sus manos escrutadoras desde la tierra y una distancia contigua, la desnudez que asoma por los tragaluces ex\u00f3ticos del sue\u00f1o. Sobrevive la ilusi\u00f3n del barrio y una casa paterna; sobrevive el fulgor de la infancia, o la silla de palo que reagrupa las tardes y abre las puertas del alma en Granada.<br \/>\nHabr\u00e1 una habitaci\u00f3n y luz en las celos\u00edas esper\u00e1ndonos. Habr\u00e1 un amanecer para el pecado, la culpa con arena y los oleajes en el raudal de los reflejos; habr\u00e1 una calle y m\u00e1s calles. La palabra abrir\u00e1 a las palabras, si nos quejamos dormidos mientras el aire muere o llega con las lluvias de Manolo Cuadra, con la tristeza y la poes\u00eda como un toro.<br \/>\nLa selva quiso ser una balsa en los aceites del cuello, el agua que nos relee la memoria; quiso entregar la certeza al encontrar neblina y el misterio con una losa ind\u00edgena en las ciudades.<br \/>\nNo escuch\u00e1bamos. Se sobrepuso el traspi\u00e9s de la cabanga y mansos recost\u00e1bamos nuestro esp\u00edritu contra las paredes y los pechos lechosos de la comadrona, tratando de balbucear que el viento fue la miseria entre una m\u00fasica polif\u00f3nica y las sordas soledades. No escuch\u00e1bamos los barrancos ni la marimba, con ni\u00f1os que vomitaron sangre, o cerraron los ojos ante el epitafio de un \u00e1ngel pobre.<br \/>\nEsta eleg\u00eda, Joaqu\u00edn Pasos, es para el viento y la miseria contra la que vos ahora romper\u00edas tus tambores de piedra, m\u00e1s all\u00e1 de la petulancia de una moneda. En nuestro pa\u00eds escaseaba el aire y desde antes conoc\u00edas los aldabones donde quiz\u00e1s moraban los esp\u00edritus; conoc\u00edas la media noche con filibusteros y una fiesta perenne despu\u00e9s de las guerras nacionales, o viv\u00edas para darle a la grey un alba, tu lenguaje y un poema para la sangre libre en nuestros c\u00f3digos.<br \/>\n<em>(Cornisas del asombro.)<\/em><\/p>\n<h4 style=\"padding-left: 40px;\">RAYO DEL AMOR<\/h4>\n<p style=\"padding-left: 40px; text-align: right;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (\u2026) \u201cBusc\u00e1bamos\/ dentro del coraz\u00f3n nuestro recuerdo\u201d<br \/>\n<\/em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (Luis Rosales)<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u00bfRayo del amor es recordar,<br \/>\n\u00fanicamente, los inviernos?<br \/>\nRetornamos a la fe.<br \/>\nMi pasado lame, sin tormentas,<br \/>\nla felpa del asombro.<br \/>\nPalpo el alba y los susurros<br \/>\ncon mi tacto sobrecogido y las tinieblas.<br \/>\nCon el rayo del amor no basta la lluvia.<br \/>\nHe vuelto a descubrirme en tu voz y mis recuerdos.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><em>(Cornisas del asombro.)\u00a0 <\/em><\/p>\n<p><em>Carlos Calero: Nace en Nicaragua. Se naturaliza costarricense. Licenciado y M\u00e1ster en Ciencias de la Educaci\u00f3n. Ha sido gestor cultural por varios a\u00f1os. Ha publicado los libros de poes\u00eda: El humano oficio, La costumbre del reflejo, Paradojas de la mand\u00edbula, Arquitecturas de la sospecha, Cornisas del asombro, Geometr\u00edas del cangrejo y otros poemas, Las cartas sobre la mesa. Antolog\u00eda Generaci\u00f3n de los Ochenta. Poes\u00eda Nicarag\u00fcense, en coautor\u00eda con el poeta nicarag\u00fcense Carlos Castro Jo. Tambi\u00e9n public\u00f3 una plaquette Muerden Estrellas. En el 2021 public\u00f3 en Ecuador, Hielo en el horizonte, con la Editorial El \u00c1ngel Editor. El poeta Carlos Pacheco realiz\u00f3 una tesis sobre su poes\u00eda. Su poes\u00eda ha sido difundida en antolog\u00edas impresas y virtuales como Car\u00e1tula, Altazor, Nueva York Poetry Review, C\u00edrculo de Poes\u00eda, El Hilo Azul, Andr\u00f3meda, Isla Negra y otras. Sus poemas se encuentran en varias antolog\u00edas de poes\u00eda centroamericana y de Latinoam\u00e9rica. Lo han invitado a festivales y encuentros de poes\u00eda, tanto en Costa Rica, como Guatemala, El Salvador y Nicaragua; tambi\u00e9n en forma virtual a los festivales Primavera Po\u00e9tica de Per\u00fa y el festival de Bogot\u00e1 y en Ecuador el Festival Poes\u00eda en Paralelo Cero.<\/em><\/p>\n<figure id=\"attachment_8295\" aria-describedby=\"caption-attachment-8295\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-large wp-image-8295\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/4-Los-poetas-Carlos-Calero-y-Alfredo-Perez-Alencart-en-Turrialba-1024x768.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"480\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/4-Los-poetas-Carlos-Calero-y-Alfredo-Perez-Alencart-en-Turrialba-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/4-Los-poetas-Carlos-Calero-y-Alfredo-Perez-Alencart-en-Turrialba-300x225.jpg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/4-Los-poetas-Carlos-Calero-y-Alfredo-Perez-Alencart-en-Turrialba-768x576.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/4-Los-poetas-Carlos-Calero-y-Alfredo-Perez-Alencart-en-Turrialba-1536x1152.jpg 1536w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/4-Los-poetas-Carlos-Calero-y-Alfredo-Perez-Alencart-en-Turrialba.jpg 2000w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-8295\" class=\"wp-caption-text\">Los poetas Carlos Calero y Alfredo P\u00e9rez Alencart, en Turrialba<\/figcaption><\/figure>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-8296\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/5-962x1024.jpeg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"681\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/5-962x1024.jpeg 962w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/5-282x300.jpeg 282w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/5-768x817.jpeg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/5.jpeg 1437w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/p>\n<figure id=\"attachment_8297\" aria-describedby=\"caption-attachment-8297\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-large wp-image-8297\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/6-Los-poetas-Maria-Macaya-y-Carlos-Calero-en-el-Festival-de-Turrialba-1024x683.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"427\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/6-Los-poetas-Maria-Macaya-y-Carlos-Calero-en-el-Festival-de-Turrialba-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/6-Los-poetas-Maria-Macaya-y-Carlos-Calero-en-el-Festival-de-Turrialba-300x200.jpg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/6-Los-poetas-Maria-Macaya-y-Carlos-Calero-en-el-Festival-de-Turrialba-768x512.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/6-Los-poetas-Maria-Macaya-y-Carlos-Calero-en-el-Festival-de-Turrialba-1536x1024.jpg 1536w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/6-Los-poetas-Maria-Macaya-y-Carlos-Calero-en-el-Festival-de-Turrialba-272x182.jpg 272w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/6-Los-poetas-Maria-Macaya-y-Carlos-Calero-en-el-Festival-de-Turrialba.jpg 1800w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-8297\" class=\"wp-caption-text\">Los poetas Mar\u00eda Macaya y Carlos Calero, en el Festival de Turrialba<\/figcaption><\/figure>\n<p><em><br \/>\nImagen de cabecera: El poeta nicarag\u00fcense Carlos Calero (foto de Luis Rodr\u00edguez Romero)<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; &nbsp; CUANDO LA POES\u00cdA NO PERDONA Poes\u00eda que est\u00e1s en lo que aleja o traen las palabras, en el golpe inesperado de lo predecible, lo inhumano, lo sagrado, lo que se olvida; est\u00e1s en el cascar\u00f3n de eternidad y el grito de un ni\u00f1o sin carnes; est\u00e1s en lo que aturde con tanto sol que seca el hielo, que [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":8298,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[19],"tags":[816],"class_list":["post-8299","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-poemas-de","tag-carlos-calero"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8299","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=8299"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8299\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8300,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8299\/revisions\/8300"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/8298"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=8299"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=8299"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=8299"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}