{"id":8866,"date":"2024-08-17T07:56:20","date_gmt":"2024-08-17T06:56:20","guid":{"rendered":"https:\/\/tiberiades.org\/?p=8866"},"modified":"2024-08-17T08:07:41","modified_gmt":"2024-08-17T07:07:41","slug":"anibal-fernando-bonilla-escribir-es-un-mecanismo-liberador-entrevista-de-petruvska-simne","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tiberiades.org\/?p=8866","title":{"rendered":"An\u00edbal Fernando Bonilla: \u201cEscribir es un mecanismo liberador\u201d. Entrevista de Petruvska Simne"},"content":{"rendered":"<p><em>Tiber<\/em><em>\u00edades\u00a0 <\/em><em>agradece a Petruvska Simne, periodista venezolana radicada en G\u00e9nova (Italia), por la presente entrevista<\/em><\/p>\n<hr \/>\n<p>Fue en 2014 cuando el poeta ecuatoriano, nacido en Otavalo en 1976, An\u00edbal Fernando Bonilla Flores public\u00f3 su primer libro de poemas bajo el t\u00edtulo <em>Gozo de madrugada<\/em>. Sobre este libro el poeta Alfredo P\u00e9rez Alencart escribi\u00f3: \u201c<em>Gozo de madrugada<\/em> es una larga plegaria para que prevalezca el amor, pero tambi\u00e9n la fe en estado de gracia, lenguaje junto a un reino: Poes\u00eda contra la anemia del existir sin vivificar los instantes: as\u00ed frota sus amaneceres, as\u00ed ense\u00f1a el coraz\u00f3n: respirando, re-andando, descargando su sintaxis inquieta, defendiendo su porci\u00f3n de Para\u00edso, huyendo hacia la carne amada\u201d.<\/p>\n<p>Ese libro no marc\u00f3 el inicio de su pasi\u00f3n por la poes\u00eda, que se fue consolidando desde su primera infancia con el diario placer de lecturas y p\u00e1ginas escritas, revisadas desechadas y reescritas, aunque se podr\u00eda decir que <em>Gozo de madrugada<\/em> es un punto de partida para recorrer la traves\u00eda que ha realizado en el \u00e1mbito de la poes\u00eda.<\/p>\n<p>En su segundo libro <em>Tr\u00e1nsito y fulgor del barro<\/em>, 2018, las met\u00e1foras trazan un camino hacia las maravillas de los sentimientos. <em>\u00cdntimos fragmentos<\/em>, es el poemario que public\u00f3 en el 2019, donde, como se\u00f1ala el mismo Bonilla Flores: \u201ccompilo -con el coraz\u00f3n y las manos- cincuenta y dos textos de formato mayoritariamente corto, cuya caracter\u00edstica es la econom\u00eda literaria, tras un trabajo creativo y de revisi\u00f3n de m\u00e1s de un a\u00f1o. Los temas son universales desde una individual \u00f3ptica de los hechos y los sentidos. Un c\u00famulo de aprendizajes, sue\u00f1os, extrav\u00edos, desencantos, evocaciones en el temblor de la madrugada en pro de un juego ling\u00fc\u00edstico liberador\u201d.<br \/>\nOtras de sus obras m\u00e1s recientes son:<em> Caminante extraviado<\/em>, plaquette publicada en 2024, y la recopilaci\u00f3n de art\u00edculos de opini\u00f3n bajo el t\u00edtulo de <em>Tesitura inacabada<\/em>.<br \/>\nBonilla fue finalista del Premio Nacional de Poes\u00eda Paralelo Cero 2018, y del III Premio Internacional de Poes\u00eda de Fuente Vaqueros 2023.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n ha participado en el Taller de Poes\u00eda Ciudad de Bogot\u00e1 Los Impresentables en el 2022, 2023 y 2024. Invitado a encuentros literarios, culturales y pol\u00edticos en Espa\u00f1a, Nicaragua, Argentina, Uruguay, Cuba, Bolivia y Colombia, como el XV Encuentro de Poetas Iberoamericanos en Salamanca (2012), el XIII Encuentro Internacional \u201cPoetas y Narradores de las Dos Orillas\u201d en Punta del Este (2014), el VI Encuentro de J\u00f3venes Escritores de Iberoam\u00e9rica y el Caribe en La Habana (2016), el III Encuentro Internacional de Poes\u00eda en la Ciudad de los Anillos en Santa Cruz de la Sierra (2016), o el XI Festival Iberoamericano de Poes\u00eda en Fusagasug\u00e1 (2023).<br \/>\nRealiz\u00f3 la Maestr\u00eda en Estudios Avanzados en Literatura Espa\u00f1ola y Latinoamericana, y el M\u00e1ster en Escritura Creativa por la Universidad Internacional de la Rioja (UNIR). Licenciado en Comunicaci\u00f3n Social.<\/p>\n<p>En su ensayo<em>: Aproximaci\u00f3n po\u00e9tica<\/em>, Bonilla se\u00f1ala: \u201cTodo poema es un acto comunicativo colmado de fe o una exclamaci\u00f3n exeg\u00e9tica del mundo, en donde las pulsaciones del poeta se multiplican sin que sea necesaria una explicaci\u00f3n l\u00f3gica ante tal acontecimiento. Tan s\u00f3lo cabe la producci\u00f3n del texto po\u00e9tico encaminado a su trascendencia. Ante determinadas circunstancias, se pone de manifiesto la belleza, fealdad y hasta el af\u00e1n destructivo de la sociedad, como respuesta hermen\u00e9utica que alcanza el grado est\u00e9tico\u201d.<\/p>\n<h4><strong>&#8211; \u00bfC\u00f3mo fue su infancia? <\/strong><\/h4>\n<p>Una etapa entra\u00f1able. Sin mayores sobresaltos. Dedicado a las tareas escolares. Eso s\u00ed, con una marcada relaci\u00f3n con mis abuelos de ra\u00edz materna. Adem\u00e1s, de soledad permanente, ya que mi \u00fanico hermano Patricio fue once a\u00f1os mayor que yo, lo cual propici\u00f3 que en mi casa no tenga opciones de compartir con terceras personas. Entonces la crianza en mi hogar fue desarrollada desde una dimensi\u00f3n solitaria, con juegos comunes, y una actitud l\u00fadica en donde por supuesto nunca faltaron los amigos imaginarios.<\/p>\n<h4><strong>&#8211; \u00bfQu\u00e9 recuerda con m\u00e1s intensidad de su ni\u00f1ez? <\/strong><\/h4>\n<p>La disciplina inculcada por mis padres. El barrio c\u00e9ntrico en donde viv\u00ed. La vecindad con aires de camarader\u00eda y respeto. Las aulas de la escuela en donde me form\u00e9 contando con una profesora refinada y delicada quien me inculc\u00f3 la pr\u00e1ctica caligr\u00e1fica y el h\u00e1bito del libro (cada vez me convenzo de que ella fue mi primer amor ingenuamente plat\u00f3nico). Un trato muy cercano con mi abuelo C\u00e9sar Humberto Flores, de quien recib\u00ed aprendizajes de querencia a la geograf\u00eda de origen, compromiso con la labor pol\u00edtica, y recomendaciones permanentes sobre la importancia de la lectura. \u00c9l fue maestro y director de la principal instituci\u00f3n primaria de mi ciudad, entonces su pasi\u00f3n por la educaci\u00f3n fue infundida hacia mi persona desde temprana edad. Queda grabado en mis recuerdos aquellos paseos por parajes naturales habl\u00e1ndome del \u201clugar natal\u201d, lo que en definitiva hoy se conoce como la c\u00edvica. Los a\u00f1os de la infancia son a\u00f1os de inocencia en donde la vida apenas gira alrededor de una pelota de f\u00fatbol, un helado de crema, o el manejo elemental de la bicicleta. El sentido de la amistad primera tambi\u00e9n se engendra en este ciclo maravilloso de la vida, al que Rilke lo denomin\u00f3 \u201ctesoro de recuerdos\u201d.<\/p>\n<h4><strong>&#8211; \u00bfCu\u00e1ndo comenz\u00f3 a escribir poes\u00eda?<\/strong><\/h4>\n<p>Los primeros trazos versales se dieron en la adolescencia. Paralelo al descubrimiento de las asignaturas de humanidades y estudios sociales se fue estableciendo una cercan\u00eda con la literatura, que, en definitiva, ser\u00eda determinante. Sin duda, la m\u00edstica de profesores comprometidos con su tarea permiti\u00f3 que vaya consolidando un inter\u00e9s cada vez m\u00e1s profundo, respecto de las letras. En el colegio aparecen esas estrofas iniciales, distantes a\u00fan de alcanzar la calificaci\u00f3n aut\u00e9ntica de poema. Pero, son los primeros destellos de lo que en lo posterior se convertir\u00eda en mi obsesi\u00f3n mayor.<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-8862\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/4-852x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"769\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/4-852x1024.jpg 852w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/4-250x300.jpg 250w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/4-768x923.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/4-1278x1536.jpg 1278w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/4.jpg 1331w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/p>\n<h4><strong>&#8211; \u00bfQu\u00e9 signific\u00f3 para usted su primer libro de poemas?<\/strong><\/h4>\n<p>Un acercamiento m\u00e1gico y a la vez novedoso con el proceso inventivo. Aunque confieso ya con la distancia que otorga el tiempo de que la prisa juvenil es el peor consejero a la hora de publicar una obra. Por un lado, fue un acto de fallida intencionalidad est\u00e9tica, pero por otro, un est\u00edmulo y desaf\u00edo para entender que el oficio po\u00e9tico no se limita en el artefacto editado, sino que va m\u00e1s all\u00e1 de eso, a trav\u00e9s de una comprensi\u00f3n cabal de su trascendencia en la existencia del hombre.<\/p>\n<h4><strong>-\u00bfQu\u00e9 autores han marcado su tr\u00e1nsito por la poes\u00eda?<\/strong><\/h4>\n<p>Vallejo, sin duda. Verlaine, Rimbaud, Mallarm\u00e9. Walt Whitman. Rafael Alberti. Los ecuatorianos C\u00e9sar D\u00e1vila Andrade, Jorge Enrique Adoum, David Ledesma V\u00e1squez (con su tr\u00e1gico desenlace). Octavio Paz. Jaime Sabines. Juan Gelman. Roque Dalton. Idea Vilari\u00f1o. Las colombianas Mar\u00eda Mercedes Carranza y Piedad Bonnett. Luis Garc\u00eda Montero y Rafael Soler. Tantos y tantos nombres. Plumas vitales con su est\u00e9tica indeleble y su \u00e9tica altiva en contracorriente con este sistema depredador y salvaje.<\/p>\n<h4><strong>&#8211; \u00bfC\u00f3mo es su proceso creativo? \u00bfToma apuntes o se sienta frente al computador y comienza a escribir?<\/strong><\/h4>\n<p>Esta \u00faltima etapa viene siendo m\u00e1s sistem\u00e1tica. Dedico diariamente horas de lectura, y desde luego de escritura. Aunque no tengo un horario exacto, estoy convencido de que s\u00f3lo con el ejercicio recurrente vamos consolidando un estilo propio. Eso implica rigor y dedicaci\u00f3n. A veces s\u00ed logr\u00f3 rescatar alg\u00fan indicio de verso en un trozo de hoja de reciclaje, pocas veces en una libreta, aunque tengo varias sin utilizarlas, como una especie de c\u00e1bala. No siempre est\u00e1 el esp\u00edritu hacedor a flor de labios, por tanto, cabe la necesaria correcci\u00f3n de manuscritos, y la revisi\u00f3n de otras lecturas, de otros enfoques, de otras maneras de entender la literatura. Leo mucho ensayo, tambi\u00e9n narrativa. Creo que la imbricaci\u00f3n de g\u00e9neros (o lo que se conoce como hibridaci\u00f3n) es esencial para la construcci\u00f3n literaria. Las intertextualidades. Esas otras voces que nos susurran de forma expl\u00edcita o impl\u00edcita en nuestro propio trabajo textual. En m\u00e1s de una ocasi\u00f3n, los poemas emergen en la noche o madrugada, en el silencio que apenas se rompe con la duda o la obsesi\u00f3n provocada por la misma palabra escrita.<\/p>\n<h4><strong>-\u00bfC\u00f3mo aborda la poes\u00eda: \u00bfDesde la inspiraci\u00f3n o desde la raz\u00f3n?<\/strong><\/h4>\n<p>Es una pregunta algo compleja. Porque al final esas dos condiciones van de la mano, se juntan, se complementan, en esa suma de contradicciones que es el poema. Hay una parte enteramente subjetiva, que emana de lo m\u00e1s profundo del autor. Una posici\u00f3n de vida frente al texto po\u00e9tico. Sin condicionamientos. Ese momento decisivo en el que se produce la alteraci\u00f3n hiperb\u00f3lica de los sentidos que motiva al poeta a apostar por el poema, desde un fen\u00f3meno indecible que sobresale en la composici\u00f3n de cada l\u00ednea versal. Luego viene una labor oficiante en donde decantamos tales ideas con t\u00e9cnicas en el cuerpo del texto. Posiblemente el instante inspirador se consume en otro abordaje que cavila con la perfecci\u00f3n ling\u00fc\u00edstica, dando lugar a la autocr\u00edtica creativa.<\/p>\n<h4>&#8211;<strong> \u00bfCu\u00e1nto de Otavalo, su ciudad natal, hay en su poes\u00eda?<\/strong><\/h4>\n<p>A\u00fan no escribo el poema categ\u00f3rico dedicado a mi ciudad natal. Esta es una deuda todav\u00eda pendiente. Tengo publicado un libro que se titula <em>Evocaci\u00f3n de la tierra habitada<\/em>, una recopilaci\u00f3n de art\u00edculos de opini\u00f3n que reflejan la identidad, costumbres, tradiciones, historia, artes y artesan\u00edas provenientes de este valle de cariz andino. Sin embargo, de manera indirecta creo que la energ\u00eda terr\u00edgena acompa\u00f1a a m\u00e1s de un poema m\u00edo. Otavalo es una ciudad inter\u00e9tnica y multicultural, lo cual de alguna forma me ha permitido tambi\u00e9n comprender esa b\u00fasqueda personal sobre el sentido de pertenencia del sujeto frente a su sociedad. En mi \u00faltimo poemario <em>\u00cdntimos fragmentos<\/em> aparecido a fines del 2019, refiero a la cascada, al t\u00f3tem, a la cosecha, al monte, a las aves, a la mujer que en kichwa se convierte en huarmi. En estos elementos, sin duda, est\u00e1 la esencia tel\u00farica de aquella paisaj\u00edstica que me ha cobijado por siempre, aunque por motivos laborales haya tenido que alejarme.<\/p>\n<h4><strong>&#8211; \u00bfA cu\u00e1les autores relee?<\/strong><\/h4>\n<p>A S\u00e1bato, sobre todo sus reflexiones ensay\u00edsticas. Virginia Woolf. La triste nostalgia de Vilari\u00f1o. Las cartas de Rilke y Vargas Llosa. La desgarrada clarividencia de Alejandra Pizarnik. La precisi\u00f3n narrativa de Rulfo. Los cuentos de Julio Ram\u00f3n Ribeyro. Truman Capote y la obra de Garc\u00eda M\u00e1rquez, incluida su cr\u00f3nica period\u00edstica. Me identifico mucho con la producci\u00f3n de Leila Guerriero y Mart\u00edn Caparr\u00f3s, ya en otra l\u00ednea gen\u00e9rica. Muchos pasajes b\u00edblicos como el <em>Cantar de los Cantares<\/em>. En la actualidad, tambi\u00e9n resalto <em>Fr\u00e1giles<\/em>, de Remedios Zafra.<\/p>\n<h4><strong>-\u00bfPor qu\u00e9 escribe?<\/strong><\/h4>\n<p>Porque es un mecanismo liberador. Desde una percepci\u00f3n \u00edntima puedo transmitir mis angustias y esperanzas. Porque, aunque suene redundante una y otra vez, estoy convencido que la poes\u00eda nos salva, entonces le apuesto por entero a esta posibilidad que tiende a la confecci\u00f3n textual, pero tambi\u00e9n a la interpretaci\u00f3n de los hechos, de los sentimientos, de las cosas simples. Lo cotidiano asfixia, entonces la escritura nos saca de ese hoyo, y abre surcos y se convierte en faro que ilumina en la oscuridad. Escribo porque el \u201coficio ardiente\u201d, del que habl\u00f3 Gelman, est\u00e1 adentro m\u00edo y requiere que su caudal se expanda a otros horizontes, a otras sensaciones, a otras vidas posibles.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-8863\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/5-852x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"769\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/5-852x1024.jpg 852w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/5-250x300.jpg 250w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/5-768x923.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/5-1278x1536.jpg 1278w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/5.jpg 1331w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/p>\n<h3 style=\"padding-left: 40px;\"><strong>Poemas<\/strong><\/h3>\n<h4 style=\"padding-left: 40px;\"><strong>Caos nocturno<\/strong><\/h4>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Un vaso de agua<br \/>\nen la traves\u00eda del sediento,<br \/>\nhuella del r\u00edo<br \/>\nen la sequ\u00eda.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Un arlequ\u00edn<br \/>\nconfundido<br \/>\nante su propia m\u00e1scara<br \/>\nmiseria que merodea el vac\u00edo<br \/>\ny se autodestruye<br \/>\ncomo prototipo animal.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Al interior de la noche<br \/>\nla vida es un desorden<br \/>\nplagada de insectos luminosos.<\/p>\n<h4 style=\"padding-left: 40px;\"><strong>Los abuelos<\/strong><\/h4>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Esos seres alados<br \/>\niluminan el camino,<br \/>\nvigilia de nuestros pasos.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Aliento que rompe monoton\u00edas.<br \/>\nBendici\u00f3n de verano.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Recuerdo peregrino<br \/>\nde sus frutos,<br \/>\nsoles de libertad<br \/>\nsubyacen en el horizonte.<br \/>\nNostalgia que pervive en sus besos.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Invocaci\u00f3n<br \/>\ncomo fragmento del alba,<br \/>\ncauce de sus manos envejecidas<br \/>\nen la caricia del tiempo.<br \/>\nSosiego tras el delirio de amor<br \/>\nque nunca termina.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Sus huesos pernoctan<br \/>\njunto a la cruz<br \/>\nde la capilla franciscana,<br \/>\nen mutuo abrazo<br \/>\nque soporta el vendaval<br \/>\ny desaf\u00eda a la muerte.<\/p>\n<h4 style=\"padding-left: 40px;\"><strong>Poema I<\/strong><\/h4>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">La palabra desnuda<br \/>\n-entretejida de miedos y soles-<br \/>\nen el abismo.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Puertas que se abren<br \/>\ny albergan<br \/>\nla inclemencia y el hast\u00edo.<br \/>\nSignos de interrogaci\u00f3n<br \/>\nen el fondo del cautiverio.<br \/>\nMano extendida en ojos gitanos<br \/>\ntras el laberinto y la esperanza.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">La otredad en los espejos<br \/>\nsue\u00f1os detenidos<br \/>\nen el umbral del mar,<br \/>\naproximaci\u00f3n del vac\u00edo<br \/>\nen los ojos diminutos de la noche.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">La inclemencia a borbotones,<br \/>\nlontananza<br \/>\ny preludio de otro ocaso,<br \/>\nmiradas retenidas en los escondrijos y las dudas.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Gota esparcida en el pavimento;<br \/>\nsensaci\u00f3n de calma al final del t\u00fanel.<\/p>\n<h4 style=\"padding-left: 40px;\"><strong>Poema II<\/strong><\/h4>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">La nostalgia a flor de labios.<br \/>\nLa sonrisa que se cuela como pre\u00e1mbulo de verano.<br \/>\nLos abrazos que atestiguan las horas mudas y remotas.<br \/>\nLa descripci\u00f3n del cielo en el fulgor del ma\u00f1ana.<br \/>\nEl beso marchito ante la fragilidad del amor.<br \/>\nLos afectos suspendidos a la vera del camino.<br \/>\nEl sonido de lluvia en la s\u00f3rdida habitaci\u00f3n.<br \/>\nLas paredes envejecen inexorablemente<br \/>\nante la impavidez del hu\u00e9sped.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">El adi\u00f3s, decisi\u00f3n ag\u00f3nica del amante.<br \/>\nLas ideas tumultuosas que navegan<br \/>\nen aguas movedizas.<\/p>\n<h4 style=\"padding-left: 40px;\"><strong>LII<\/strong><\/h4>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Vuelvo al poema<br \/>\ncomo seducci\u00f3n en la escapatoria,<br \/>\ncomo relicario de orfandades,<br \/>\ncomo lascivo encanto<br \/>\nen la triste noche,<br \/>\ncomo hojarasca sin una pizca de viento,<br \/>\ncomo aluvi\u00f3n que devora la siembra,<br \/>\ncomo abismo que carcome el sue\u00f1o,<br \/>\ncomo derrota cuya consecuencia<br \/>\noculta la ceniza,<br \/>\ncomo sombra que se asemeja a tu ausencia,<br \/>\ncomo rel\u00e1mpago en la intemperie,<br \/>\ncomo insomnio que deja los ojos inflamados<br \/>\nen el cuerpo del animal en llamas.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Vuelvo al poema\u2026<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">De <em>\u00cdntimos fragmentos<\/em>, An\u00edbal Fernando Bonilla, El \u00c1ngel Editor, Quito, 2019.<\/p>\n<figure id=\"attachment_8865\" aria-describedby=\"caption-attachment-8865\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-large wp-image-8865\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/2-8-1024x768.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"480\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/2-8-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/2-8-300x225.jpg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/2-8-768x576.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/2-8.jpg 1280w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-8865\" class=\"wp-caption-text\">An\u00edbal Fenando Bonilla con Juan Gelman<\/figcaption><\/figure>\n<figure id=\"attachment_8864\" aria-describedby=\"caption-attachment-8864\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-large wp-image-8864\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/1-2-1024x768.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"480\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/1-2-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/1-2-300x225.jpg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/1-2-768x576.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/1-2.jpg 1280w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-8864\" class=\"wp-caption-text\">Poetas en Salamanca, Belliard (Republica Dominicana), Soler (Espa\u00f1a), Bonilla (Ecuador) y Ch\u00e1vez Casazola (Bolivia)<\/figcaption><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tiber\u00edades\u00a0 agradece a Petruvska Simne, periodista venezolana radicada en G\u00e9nova (Italia), por la presente entrevista Fue en 2014 cuando el poeta ecuatoriano, nacido en Otavalo en 1976, An\u00edbal Fernando Bonilla Flores public\u00f3 su primer libro de poemas bajo el t\u00edtulo Gozo de madrugada. 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